Desenredar y Tejer

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Suplemento Especial

 

Estos textos fueron escritos bajo la presión de la urgencia, nacidos de la necesidad inmediata de responder a las luchas culturales que colman la vida cotidiana de sus autores. El libro no se público antes de que Ramón se mudo de Chicago. Ahora reunidos en una sola publicación, corren el riesgo de ser juzgados por el paso del tiempo y por lectores exigentes; sin embargo, es precisamente esa urgencia la que les otorga valor y voz. En ellos resuenan las voces de un pueblo puertorriqueño que no tiene tiempo que perder. Publicados originalmente en periódicos, estos escritos buscaban desafiar la lentitud institucional y reclamar un espacio para respuestas ágiles y reflexivas. El periodismo —explica Ramón— es una batalla constante contra los plazos, donde alcanzar el “cierre” editorial muchas veces implica el riesgo de producir textos apresurados o superficiales. El verdadero desafío está en resistir la tentación de escribir lo fácil, lo rutinario.

El esfuerzo de los autores por superar estos riesgos se manifiesta en cada página, donde asumen la responsabilidad tanto por sus aciertos como por sus imperfecciones. Escritos entre 1990 y 1996, los textos están unidos no solo por sus temas, sino por su proceso de creación: muchos fueron concebidos mientras se tejían tapices, un oficio que permite expresar, a través del color, aquello que las palabras no alcanzan a decir. A diferencia de la escritura, el tejido no conoce de plazos, pero impone su propia tensión: solo al concluir la obra se revela si se ha alcanzado la armonía o el fracaso. Cuando tiene éxito, el tapiz —como el texto— provoca conversación, brota de la experiencia compartida en ferias de artesanía y en la vida del artesano puertorriqueño, enhebrando historias comunes en cada hilo.

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