Poemas de Ana Nadal Quirós

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YA HE PASADO POR ESTO

 

Debajo de la manta

a las tres de la tarde helada

el mundo estaba envuelto

en la cortina roja satinada

y caduca

de la habitación

Solo habían pasado dos horas

y tu sombra ya hacía estragos

en mi cuerpo

 

la cabeza se incrustó en mi pecho

y me fui envolviendo como un caracol

 

Ya has pasado por esto

 

un salto al vacío desde la cama:

de eso depende la voluntad de seguir

 

¿Nos estamos viendo? me dijiste en la puerta

 

¿Pero vuelves?  te pregunté aunque

ya me habías dicho que mañana por la mañana

 

Mañana por la mañana será mañana

y pasado mañana te irás otra vez

 

pero ya no sabré hasta cuándo

 

y yo también me iré

con la cabeza metida en el pecho

y me repetiré hasta que la tarde helada

se derrita

que ya he pasado por esto

y hay que seguir

 

DURAZNO 1027

Los restos de tu pelo gris

sobre el teclado

vuelan en forma de poema

 

de la tarde frente al lienzo

del siervo rojo que nos mira

 

el sol ya entra en el salón

te abandonas al sueño fácil

de las tardes de fútbol mientras

yo te corto el pelo

y te amo en cada mechón que

aterriza en la pinotea

 

La redondez de tu cabeza

la firmeza de tu cuello

los surcos de tu piel curtida

de tantos soles y tantas casas

 

ahí me quiero quedar

en el tiempo de los vitrales

y de las paredes de esquinas curvas

donde todavía se escuchan cedés

y el metate ya no muele granos

 

en el pozo exacto de tu clavícula

Anastasia -la que hace de todo-

nos esperará

la bicicleta rota del otro cuarto

el trinchero lleno de migajas de pan

de restos de tu miel de verdad

 

Y te cortaré otra vez el pelo

al ritmo de tus sorbos de mate

redescubriré el té de cedrón

y tus rincones huesudos y fuertes

bajo la luz de las gotas de agua

 

DIFICULTAD PARA ESCRIBIR UN POEMA

Salí a dar una vuelta en carro

para ver la ciudad

las casas que se venden…

para comer un helado chino

y destensar un nudo de palabras

agolpadas en mi puño

 

Ahora estoy acostada

acunando en mi regazo

el hijo que aún no nace

la boca me sabe a vainilla

y en el patio se oye el

graznido de la tarde nublada

de este domingo de julio

lleno de amores que no

se atrevieron.

 

NUNCA TE PROMETI

Me lavé la cara con el jabón

que dejaste en la ducha

Me lavé la cara con tus palabras oxidadas

que abrieron mi carne y

fagocitaron la pulpa del sueño redentor

 

la espuma sucia que bajó por mis piernas

liviana como un soplo

se deshizo en la rejilla del desagüe

como las lecturas inconclusas

de las noches que me obligaste

a apagar la luz

 

tenía que dejar de leer para

que la furia no inundara la noche

 

Pero nunca te prometí que no volvería

a usar tu ropa

por eso ahora uso el pantalón negro que

no te devolví y que no te devolveré

aunque sea grande

aunque sea la hermana mayor

 

Es mi cobro por las cicatrices

que ha dejado el fantasma      el que vive

en tu cabeza y despierta cada tanto los días de la sangre