YA HE PASADO POR ESTO
Debajo de la manta
a las tres de la tarde helada
el mundo estaba envuelto
en la cortina roja satinada
y caduca
de la habitación
Solo habían pasado dos horas
y tu sombra ya hacía estragos
en mi cuerpo
la cabeza se incrustó en mi pecho
y me fui envolviendo como un caracol
Ya has pasado por esto
un salto al vacío desde la cama:
de eso depende la voluntad de seguir
¿Nos estamos viendo? me dijiste en la puerta
¿Pero vuelves? te pregunté aunque
ya me habías dicho que mañana por la mañana
Mañana por la mañana será mañana
y pasado mañana te irás otra vez
pero ya no sabré hasta cuándo
y yo también me iré
con la cabeza metida en el pecho
y me repetiré hasta que la tarde helada
se derrita
que ya he pasado por esto
y hay que seguir
DURAZNO 1027
Los restos de tu pelo gris
sobre el teclado
vuelan en forma de poema
de la tarde frente al lienzo
del siervo rojo que nos mira
el sol ya entra en el salón
te abandonas al sueño fácil
de las tardes de fútbol mientras
yo te corto el pelo
y te amo en cada mechón que
aterriza en la pinotea
La redondez de tu cabeza
la firmeza de tu cuello
los surcos de tu piel curtida
de tantos soles y tantas casas
ahí me quiero quedar
en el tiempo de los vitrales
y de las paredes de esquinas curvas
donde todavía se escuchan cedés
y el metate ya no muele granos
en el pozo exacto de tu clavícula
Anastasia -la que hace de todo-
nos esperará
la bicicleta rota del otro cuarto
el trinchero lleno de migajas de pan
de restos de tu miel de verdad
Y te cortaré otra vez el pelo
al ritmo de tus sorbos de mate
redescubriré el té de cedrón
y tus rincones huesudos y fuertes
bajo la luz de las gotas de agua
DIFICULTAD PARA ESCRIBIR UN POEMA
Salí a dar una vuelta en carro
para ver la ciudad
las casas que se venden…
para comer un helado chino
y destensar un nudo de palabras
agolpadas en mi puño
Ahora estoy acostada
acunando en mi regazo
el hijo que aún no nace
la boca me sabe a vainilla
y en el patio se oye el
graznido de la tarde nublada
de este domingo de julio
lleno de amores que no
se atrevieron.
NUNCA TE PROMETI
Me lavé la cara con el jabón
que dejaste en la ducha
Me lavé la cara con tus palabras oxidadas
que abrieron mi carne y
fagocitaron la pulpa del sueño redentor
la espuma sucia que bajó por mis piernas
liviana como un soplo
se deshizo en la rejilla del desagüe
como las lecturas inconclusas
de las noches que me obligaste
a apagar la luz
tenía que dejar de leer para
que la furia no inundara la noche
Pero nunca te prometí que no volvería
a usar tu ropa
por eso ahora uso el pantalón negro que
no te devolví y que no te devolveré
aunque sea grande
aunque sea la hermana mayor
Es mi cobro por las cicatrices
que ha dejado el fantasma el que vive
en tu cabeza y despierta cada tanto los días de la sangre


