CLARIDAD
Genera PR, la privatizadora encargada de la generación de electricidad; el zar de Energía, Josué Colón, y el Gobierno de Puerto Rico, con el aval del gobierno de Estados Unidos, han anunciado que tienen la intención de construir un gasoducto entre la Central de San Juan y Palo Seco. Ante esta noticia, se plantea la incógnita de si hay algún procedimiento de permiso o de escrutinio público donde las comunidades y organizaciones puedan participar.
La organización de justicia climática El Puente Puerto Rico, junto a otras organizaciones y residentes de comunidades de Cataño, Bayamón, San Juan y Toa Baja denunciaron la insistencia del gobierno en expandir la infraestructura fósil del gas metano con generadores “temporeros”, conversiones de plantas, barcazas de gas natural licuado más grandes y, ahora, de un tercer intento de gasoducto.
A preguntas de CLARIDAD, el coordinador de Política Pública Ambiental de El Puente, licenciado, Gabriel Meléndez Cardona, señaló que la posibilidad de esa participación es parte de la incógnita. “Todo esto se ha dado a espaldas del pueblo. No se nos permite saber cuáles son esas instancias donde el pueblo puede participar”. Dio como ejemplo el historial de News Fortress Energy (NFE) cuando comenzó con la construcción de su terminal en San Juan, que de manera unilateral decidió que no iba a solicitar permiso de la Agencia Federal de Energía (FERC en inglés) porque, según ellos no aplicaba. No fue hasta que las comunidades comenzaron a exigir y se comunicaron con FERC que se inició un procedimiento de participación ciudadana que se debió dar desde un inicio.Señaló que el problema es que el Gobierno de Puerto Rico se está dejando llevar por la narrativa de las mismas empresas, cuando la realidad es que hay un proceso que se debe seguir.
Para Meléndez Cardona la propuesta de este nuevo gasoducto es un caso similar. Anteriormente, NFE había propuesto la construcción de un gasoducto entre San Juan y Palo Seco para el suplido de gas y fue ante FERC y le dijo a la agencia federal que estaban en comunicación con las agencias locales.
“Para nosotros fue una sorpresa que la agencia federal decida no intervenir y, aunque existe un procedimiento, se excusan en la supuesta emergencia de más generación”.
Para Meléndez Cardona, en esta nueva propuesta de gasoducto todo aparenta que son las agencias federales las que están empujando el proceso junto a Genera a que NFE se retirara a un segundo plano. No hay que perder de vista que NFE es la empresa matriz de Genera y por algo quiere seguir convirtiendo el resto de las plantas generatrices a gas metano.
Al denunciar que ese es el modus operandi de NFE, destacó la participación de las agencias federales, en particular en esta ocasión, la del Cuerpo de Ingenieros de Estados Unidos (USIS en inglés) para mover el proyecto.
Junto al Puente, las organizaciones Toabajeños en Defensa del Ambiente y Amigues del Mar denunciaron que fue precisamente Josué Colón, el ahora Zar de Energía, quien como director de Generación de la Autoridad de Energía Eléctrica promovió sin éxito la construcción de dos gasoductos. También rechazaron las expresiones de Daniel Hernández Morales, anterior vicepresidente de operaciones de Genera PR, de que el escenario óptimo sería un anillo costero de gasoductos que enlace todas las plantas del norte, oeste y sur.
“Nuevamente se nos presenta un proyecto de gasoducto manejado desde la confusión, el engaño y las medias verdades. Por un lado tenemos a todo un equipo estatal y federal promoviendo un proyecto de gasoducto, y por otro, tenemos a la gobernadora negando que tenga ante sí un proyecto como tal. No es posible que el zar de la energía sea el presentador y uno de los promotores principales de ese proyecto y la gobernadora esté desconectada y en desconocimiento del mismo”, manifestaron.
Respecto a que, según sus proponentes, la construcción del gasoducto entre San Juan y Palo Seco tomaría un plazo de tres meses, Meléndez Cardona subrayó que esos plazos nunca se cumplen, aunque hizo la salvedad de que las agencias federales recomiendan todos los pasos que hay que hacer, por lo que, si se lo proponen, estarían moviéndose en esa dirección.
Las organizaciones calificaron de inconcebible que FERC continúe avalando la operación de NFE, la cual dista por completo del proceso establecido por ley, y que se haga de la vista larga al decidir no intervenir con la propuesta de expandir la infraestructura del terminal mediante un gasoducto.
“Ya va casi un año desde que FERC le ordenó a New Fortress que presentara un nuevo calendario para la preparación del borrador de la Declaración de Impacto Ambiental, debido a que la empresa modificó su operación y alteró el terminal sin autorización previa, calendario que no se ha presentado aún. Todo esto bajo total impunidad y sin consecuencia alguna para la empresa que incumple”.
La propuesta no se limita a San Juan – Palo Seco, se trata de establecer un gigantesco y peligroso proyecto de gasoducto (anillo costero) para transportar gas alrededor de toda la isla. Tampoco se trata de reutilizar una tubería existente que transporta Bunker C, ya que esa tubería fue diseñada y construida para transportar un material fósil con características y condiciones diferentes, como presión, temperatura, válvulas especiales, soldaduras y sistemas de seguridad.
En el caso de la construcción del tramo de San Juan a Palo Seco, Meléndez Cardona dijo que se estaría utilizando la servidumbre de paso que tienen las tuberías de la gasolinera PUMA.
El director de Política Pública de El Puente recalcó que la intención es continuar invirtiendo en aumentar el uso del gas en la generación de plantas temporeras. Señaló que, ya el Negociado de Energía dio su aprobación para que la planta de Aguirre genere 400 megavatios con gas y se busca un permiso para generar otros 2000 en Costa Azul, todo a base de gas. Apuntó a que una vez se instala, ya se tienen los generadores y se coloca al pueblo entre la espada y la pared al tener que escoger entre el uso del gas o moverse a la energía solar, debido a que ya se hizo la inversión. Resaltó que la vida útil de una planta de gas es de 25 años, lo que nos pone por encima de la meta de que para el 2050, según la ley de política pública, nos hayamos movido a la energía renovable.
“El pueblo ha sido claro sobre qué tipo de energía prefiere. El que las instalaciones de sistemas solares en techos, tanto residenciales como comerciales, se hayan quintuplicado en los últimos 4 años, te lo deja saber. Cabe señalar que esto ha ocurrido a costa de la iniciativa y el endeudamiento de la ciudadanía, con muy poco apoyo gubernamental, el cual está siendo desviado por la administración actual para ser invertida en más infraestructura fósil”.



