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Copa Airlines restringe salida a delegación puertorriqueña de observadores internacionales

 

Carolina, Puerto Rico-En la madrugada de hoy martes 16 de noviembre de 2021, el Sr. Javier López, supervisor de Copa Airlines en el Aeropuerto internacional de Puerto Rico, impidió que una delegación puertorriqueña de observadores internacionales volara rumbo a Venezuela.

La delegación, invitada por la Oficina de Relaciones Consulares del mismo país, es parte de decenas de representaciones internacionales que asistirán a las elecciones en Venezuela de este próximo domingo 21 de noviembre, para ver de primera mano el proceso y poder confirmar a la comunidad internacional la legitimidad y transparencia de los procesos democráticos efectuados en la República Bolivariana de Venezuela, realidad que el sistema norteamericano siempre intenta negar en su campaña contra la Revolución Bolivariana.

Ante el bloqueo de Copa, los delegados tuvieron que presentar las constancias de salvoconducto emitidas por Venezuela y hasta las directrices en torno al manejo del Covid. No obstante Copa Airlines tomó la decisión unilateral de impedir los vuelos de la totalidad de la delegación.

«La persecución selectiva hacia todo lo relacionado con Venezuela, ya sea en apoyo a sus procesos o simplemente para visitar al país, es una muestra clara como nuestra situación colonial le permite al gobierno de los Estados Unidos imponer medidas para arreciar las sanciones contra el hermano país» expresó Luis Escalante, delegado del Comité de Solidaridad con Cuba.

«Es una gran contradicción que la democracia que tanto defiende Estados Unidos para justificar su intervención militar en países soberanos alrededor del mundo sea la misma excusa para impedirnos llegar a presenciar el proceso democrático electivo al que hemos sido invitados a participar como observadores» expresaron indignados Francisco Santiago Cintrón y Estelí Capote Maldonado de la Acción Independentista y Frente Socialista respectivamente.

Tras diversidad de denuncias y gestiones de parte del Comité de Solidaridad Cuba, el Frente Socialista y Acción Independentista, la gerencia de COPA decidió honrar los pasajes y la delegación viajará un día después a lo progamado.

“Ya el daño está hecho y la acción represiva de COPA queda como una muestra más de como Estados Unidos y las corporaciones internacionales que tienen su aval, actúan en una alianza de facto que pretende asfixiar a Venezuela Bolivariana, bloquean la comunicación y la solidaridad latinoamericana en servicio del imperialismo, junto al dominio que tienen intereses extranjeros sobre la movilidad de la población puertorriqueña”, añadió Capote Maldonado.

Mirada al País: Siempre alertas

MIRADA COOPERATIVISTA

“En ahorro y crédito la máxima finalidad debe ser la creación de una banca cooperativa, poseída y gobernada por los cooperativistas.”

Antulio Parrilla Bonilla

En estos días han surgido noticias sobre fusiones y consolidaciones de cooperativas de ahorro y crédito en el país. En una de esas reseñas se identificaba alrededor de once cooperativas ya señaladas para esos procesos por el regulador, la Corporación para la Supervisión y Seguro de Cooperativas. Ante un panorama económico, social y político complicado como es el nuestro, algunos socios (as) se preocupan y recaban información sobre la salud fiscal de sus respectivas cooperativas. No es para menos en un País que tiene 1.3 millón de socios (y clientes) de cooperativas. Esto representa un 42% de la población a base del Censo de 2020. Sin embargo, lejos de ser un indicador negativo es una muestra de su fortaleza. El sistema cooperativo atraviesa desafíos y los enfrenta de cara al futuro fortaleciendo sus reservas, sus activos y su base de socios. Todos sus indicadores continúan posicionándolo como un sistema en crecimiento, que cuenta con la confianza del pueblo puertorriqueño.

Muchos desconocen que el sistema financiero cooperativo del país llegó a tener más de 300 cooperativas de ahorro y crédito. Todas de origen humilde que surgían del entorno laboral o comunitario. El 25% de los socios de cooperativas proviene del sector gubernamental. Lo cual entre otros indicadores nos ofrece un perfil de la población a la cual sirve el cooperativismo. Con el pasar del tiempo muchas de estas estructuras evolucionaron o se fusionaron con otras cooperativas para lograr un mayor alcance en el ofrecimiento de sus servicios. Un estudio de 2021, dirigido por los consultores Luis Mojica y Mario Puchi de la firma Mojica & Puchi Consulting, identificó que en el 1984 hubo 273 cooperativas. Al momento del estudio quedaban 110 que recientemente se redujeron a 108. Las fusiones y consolidaciones son procesos que se han desarrollado en el sistema a lo largo de su trayectoria. Lo interesante es que 37 años después el sistema financiero cooperativo rinde servicios de excelencia que redundan en ahorros al bolsillo de entre $80 a $85 millones de dólares anuales, en comparación a la cartera de crédito de consumo que tienen la banca comercial, las financieras, los Title Loans y los prestamistas, entre otros. En ese estudio se detalla que en 1984 las 273 cooperativas existentes financiaban el 105 de la deuda de los consumidores y captaban el 8 % de los ahorros. En el 2021 con menos cooperativas se financia el 24% de la deuda y se capta el 17% del ahorro, indicadores indiscutibles de cuan bien le sirven estas instituciones al pueblo.

Las Cooperativas de Ahorro y Crédito son organizaciones dirigidas por los nuestros y de capital nativo que en las buenas y menos buenas no se van a dejar de ofrecer servicios. Además, se distinguen por sus procesos democráticos y su accionar con impacto social, comunitario y económico loable. El desempeño ejemplar ante el huracán María, los terremotos y la pandemia así lo evidenciaron. En estos días muchas se han certificado y han recibido o están por recibir fondos de becas del Fondo de Instituciones Financieras de Desarrollo Comunitario (CDFI Fund) del Departamento del Tesoro Federal. Estos son parte del CDFI Rapid Response Program y pertenecen a la legislación de estímulo federal de diciembre de 2020, generada para atender el impacto económico de la pandemia del COVID-19. Esto contribuye a fortalecer económicamente la base de capital de las cooperativas y su capacidad para atender las necesidades de los nuestros.

La transparencia y la responsabilidad social las distingue. En estos días celebran muchas de ellas sus asambleas de socios y es el momento oportuno para que cada socio o socia asista y pueda ejercer su derecho a recibir valiosa información sobre la salud fiscal de su cooperativa. Por lo pronto su dinero, sus acciones y ahorros están en muy buenas manos. El reto más significativo no son estas fusiones que ya en el sistema cooperativo conocíamos. El proceso de consolidación necesario para la integración del sistema y sus servicios seguirá su curso. El desafío principal ya hemos advertido se trata de estar vigilantes a otros requerimientos que pueden surgir de la Junta de Supervisión Fiscal que certificó un Plan Fiscal que impacta a COSSEC, la entidad aseguradora y por ende al sistema. Como hemos anticipado muchas de las propuestas no son cónsonas con el fortalecimiento del sistema y que pudieran incidir de manera adversa. A eso es que hay que estar atento y presto para salir en defensa de un sistema que le ha servido bien al país y que cada día se fortalece con su accionar.

En la cooperativa no eres un número, eres un socio(a) dueño(a). Eres un ser especial y así se siente. En estos días donde la tecnología ha deshumanizado las relaciones en muchas instituciones financieras. En donde a veces pasas horas en el teléfono y aun cuando vayas en persona, tardan más de tres horas en resolverte, la dinámica cooperativista te hace validar la decisión de entrar, participar y optar por ser parte de un sistema que día a día edifica, construye y aporta hacia un futuro de bienestar colectivo.

Crece la deserción escolar en Puerto Rico

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Treinta y tres mil setecientos cuatro estudiantes han desertado del sistema de educación pública entre los años fiscales del 2015 a 2021. Es el equivalente a 95 escuelas con un promedio de 355 estudiantes por plantel.

Lo anterior es uno de los hallazgos de la investigación, Algunos Determinantes de la Deserción Escolar en Puerto Rico, realizada por el profesor José Caraballo Cueto, del Centro de Investigaciones Censales de la Universidad de Puerto Rico, recinto de Cayey. El estudio y su presentación al público fueron auspiciados por la Fundación Segarra Boermen e hijos.

Según Caraballo Cueto, estudios internacionales sobre la infancia identifican que los factores de riesgo predominantes para la deserción escolar son el tener problemas de aprendizaje, un bajo aprovechamiento académico y el que padres y madres se involucren poco en la educación de sus hijos.

Algunas de las preguntas de investigación que se planteó el profesor para su estudio fueron: cuáles son las tendencias que muestran los datos administrativos del Departamento de Educación (DE) desde que comenzó a recoger información de sus estudiantes hace siete años; qué tendencias muestran esos datos sobre la deserción cuando los estudiantes eran menores de edad; cuáles factores de manera sistemática pueden predecir la deserción si se utilizan datos de panel (a través de los años). La variable dependiente que se buscaba explicar es si la o el estudiante desertó. No se considera deserción si el estudiante se cambia a la modalidad de home schooling, se cambia a un colegio privado o emigra.

La investigación reveló que si se hubiesen retenido los estudiantes desertores y los que se fueron a home schooling, el DE hubiera podido haber contrarrestado la matrícula de los migrantes en un 73 %, en el periodo estudiado. “Es decir, se habla mucho de que la emigración es un problema para el sistema escolar de Puerto Rico, que se está perdiendo estudiantes. Lo que no se dice es que si el sistema fuese más efectivo, todos esos estudiantes que desertan o que se van para home schooling o colegios privados porque la educación pública no les satisface, esa emigración se pudo haber contrarrestado grandemente”, destacó Caraballo. Además, observó que muchos de los estudiantes que emigran tanto de escuelas públicas como de privadas cuando llegan a Estados Unidos se matriculan en escuelas públicas.

De acuerdo con DE, las categorías mayores para la deserción durante el periodo estudiado fueron: los que dejan la escuela para irse a trabajar, 229 estudiantes; los que fueron a una institución de corrección o rehabilitación disciplinaria 1,094; los que se fueron a un programa acelerado o alternativo 8,675; los que se transfirieron a una escuela nocturna o al proyecto CASA o Programa de Adultos 8,526, y los que se esperaban y no llegaron, 8,893.

La investigación comprobó que hay una desproporción grande por género entre los desertores. El 59.4 % de los desertores fueron varones y 40.6 % fueron niñas. En términos del tamaño de la familia no hay diferencia significativa entre los desertores y no desertores. El promedio por familia es de tres a cuatro miembros. Sí hay una diferencia significativa en términos de nivel de pobreza. Los desertores tienen una tasa de pobreza de 86.1 %, lo que representa 6.8 puntos porcentuales más que los no desertores. El ingreso familiar de los desertores fue de $10,986, 29.4 % menos que los no desertores.

El profesor Caraballo Cueto subrayó que la pobreza tiene un impacto negativo en la deserción escolar. “En la medida que en Puerto Rico no nos indigna que cada 6 de 10 niños son pobres, nosotros como sociedad somos los que estamos desertando a esos estudiantes”.

Los estudiantes de Educación especial abandonados por el sistema

Según la investigación, los estudiantes con problemas específicos de aprendizaje tuvieron una tasa de deserción de 17.7 %, lo que representa casi cinco puntos porcentuales más que la población estudiantil que no desertó. Las tasas de deserción más altas, 7.1 %, las tienen los estudiantes del salón contenido (salones que atienden estudiantes con impedimentos mayores, como retraso mental) que se supone están en la escuela superior. En el salón contenido de la escuela intermedia la deserción fue de 3.4 %.

Edades de los desertores

Se encontró que la edad promedio de los desertores fue de 14 ½ años, lo que compagina con los grados de noveno a décimo. A nivel de escuela elemental, la tasa de deserción es relativa baja. Después, empieza a subir durante los grados de intermedia y se dispara en la escuela superior. Pero la tasa de deserción de cuarto año, 3.50 %, sigue estando por encima de la intermedia.

Los municipios con mayores tasas de deserción

Adjuntas es el municipio con la mayor tasa de deserción, 2.17 %. Su situación contrasta con el resto de los pueblos de la zona montañosa, que tienen tasas de deserción más bajas.

La región educativa de San Juan (San Juan, Trujillo Alto, Carolina y Guaynabo) es la región con la mayor representación de los estudiantes desertores, un promedio de 18.7 %. Los no desertores fueron el 14.8 %. La región educativa de San Juan tuvo en promedio 50,283 estudiantes en el periodo 2015- 2021, donde el 57 % son solo del municipio de San Juan. Se encontró que casi todos los distritos escolares de San Juan tienen una tasa de deserción mayor al promedio de Puerto Rico, que fue 1.21 %. Eso significa que uno de cada cinco desertores viene de esta región.

El aprovechamiento académico

Un bajo aprovechamiento académico también puede predecir quiénes están en mayor riesgo de desertar. Se encontró que un aumento aproximado de 1 % en el aprovechamiento académico, según las pruebas Meta, reduce en un 0.0004 % la probabilidad de deserción.

Los eventos naturales y la deserción

Caraballo Cueto, aseveró que cada vez que hay un evento natural —el cual se convierte en desastre natural por la mala gestión del gobierno— aumenta la tasa de deserción escolar. Al mirar la deserción por año desde el año del 2015 (1.20 %), que fue el periodo de estudio, se ve un incremento en términos del patrón de deserción. Para el 2015 a 2016, el promedio de deserción fue de 1.40 %, para el 2017 a 2018, 1.50 %, y de 2018 a 2019, 2.00 %. Entre el 2019 a 2020 baja a 1.40 % y volvió a subir con la pandemia entre el 2020 a 2021 a 1.40 %.

A preguntas de CLARIDAD, el profesor Caraballo Cueto apuntó que, en efecto, el cierre de escuelas incide en la deserción escolar al limitar el acceso a ellas de muchos estudiantes, como puede ser el factor de transportación. Comentó que hay que poner en contexto que si ya de por sí en la Zona Metropolitana la transportación pública es deficiente, en el resto del país es inexistente.

Sobre Adjuntas comentó que la situación de Adjuntas choca con la del resto de los pueblos de la zona montañosa. “Para mí, Adjuntas es un caso aislado de la montaña, los cuales tienen unas tasas de deserción bien baja y, de hecho, el aprovechamiento académico es mayor que el de la región de San Juan”.

Explicó que en el caso de San Juan puede haber otros factores que están incidiendo en la deserción, que no necesariamente son económicos. En San Juan son bolsillos de pobreza donde hay también mucha violencia y comunidades en conflicto, lo que significa problemas de integración para algunos estudiantes.

El estudio presenta una serie de recomendaciones de política pública para frenar la deserción. Entre estas: atender los problemas sistémicos, que son la pobreza y el machismo, los cuales afectan que la niñez pobre y los varones deserten a unas tasas más altas; adoptar un currículo de equidad de género que cambie las normas sociales que contribuyen a que muchos varones no vean en los estudios un camino a seguir; generar cambios en los programas de asistencia social para que los padres y tutores puedan trabajar sin tener que perder sus beneficios sociales; otorgar el crédito al trabajo, lo que puede ayudar a reducir la pobreza infantil, y obtener paridad en el programa Supplemental Security Income.

Caraballo Cueto concluyó la entrevista destacando que se tienen que producir cambios en el ambiente escolar para hacerlo más pertinente a los adolescentes.

Fanya Kaplan y la poesía en tiempos de Lenin

 

En Rojo

Fanya entró al hotel y allí esperó al amigo que se hacía llamar Vitaly. La mesa del comedor obrero estaba ocupada por seis hombres y dos mujeres que reían continuamente. Ella veía sus sombras y todo le parecía repulsivo. Se acercó al gran salón que estaba custodiado por los letones en chaquetas de cuero. Se acercó a la entrada y se acomodó en un viejo sillón acojinado. Alcanzó a escuchar el tintineo de copas. De entre las cortinas que servían de separación a veces escapaba una luz amarilla que hacía aún más evidente el humo de los tabacos. Entonces escuchó la voz, ronca y borracha, del poeta ruso. Ella conocía esa voz. Era el poeta más famoso de Rusia. Bardo de los bolcheviques. A Fanny, que le gustaba la poesía de Gorki, le parecía un mal poeta.

Era un día como cualquier otro.

El mismo cielo, la misma calle monótona.

Allí estaba el habitual vendedor de la calle

enojado del policía y sus golpes.

Orgulloso de su lustre de multa multa nueva,

El arcipreste se pavoneaba por la nave;

Y el bar se balanceó con la pelea y la furia,

Donde los escrúpulos tragaban lo que la fortuna daba.

Las mujeres del mercado zumbaban y bromeaban

Como moscas sobre la miel.

Las esposas de los burgueses se movían y chillaban,

Observando los últimos lotes de las blusas.

Un campesino asombrado miraba y tartamudeaba,

Respecto a una puerta oficial

Donde los trapos amarillos de papel revoloteaban:

Un ukase muerto de meses antes.

El bombero hizo escala en su torre,

Los tejados, como los osos encadenados, se ven;

Y los soldados empuñaron los brazos, obedeciendo

Las obscenidades del sargento.

Carros lentos en caravanas fueron sinuosas

Dockward, donde los estibadores harineros moiled;

Y, bajo convoy, en el cegamiento

Polvo de la carretera, un estudiante cansado,

Y ganó alguna compasión, así desamparada,

De la mano borracha que derramó su desprecio

En maldiciones sobre algún amigo y hermano. . . .

Rusia estaba doliendo con la espina

Y llevando su vieja cruz, pobre madre.

Ese día, un día como cualquier otro,

¡Y ni un alma sabía que Lenin había nacido!

Por supuesto que nadie lo supo, habrá pensado Fanny. Nadie es adivino. Lo que sí todo el mundo recordará es el día en el que murió Lenin, se repitió a sí misma.

Fanny amaba a Pasternak. La hermana vida. Despreciaba la voz ronca de Demyan y cómo seguía al comandante del Kremlin como un perrito faldero. Sin duda, sería el más grande poeta de Rusia, porque ningún otro era tan rastrero. Pobre Mayakovsqui, van a olvidarlo. A mí también, pensó. Salió de allí junto a Vitaly – probablemente era el mismísimo Sidney Reilly quien la llevó en su automóvil hasta la fábrica en la que Lenin daría su discurso. Se abrió paso entre los obreros. Reconoció la voz al acercarse. Frunció el ceño. Disparó tres veces.

Editorial: Estudiantes de la UPR: un gran ejemplo para el País

 

La historia moderna y contemporánea de nuestro país ha sido marcada en sus fundamentos por la Universidad de Puerto Rico (UPR), la institución académica productora de varias generaciones de profesionales que han ejercido su liderazgo y dejado su impronta en todos los ámbitos de la sociedad puertorriqueña. La producción académica, intelectual y científica atribuible a la UPR no tiene punto de comparación con la de ninguna otra institución de educación superior en nuestro país. Por eso, su nombre genera orgullo, lealtad y un sentido de pertenencia muy grande entre miles de sus egresados, y también es blanco de críticas y dardos envenenados por sectores del país que, no solo la miran como una competidora comercial de las instituciones de educación superior privadas, sino también como un centro de activismo intelectual, político y social que atenta contra los intereses de quienes prefieren un país adormecido, que no cuestione los supuestos del sistema imperante, y mucho menos que se movilice para confrontarlos.

Entre todos los sectores que conforman la UPR, ninguno la defiende más que los estudiantes. Y así ha sido a lo largo de toda su historia, y es hoy también ante la más reciente embestida del régimen colonial-capitalista que nos ahoga, ahora en su modalidad más rapaz y despiadada: el capitalismo neoliberal. Por eso, en esta coyuntura, cuando el gobierno de Pierluisi y el liderato legislativo hacen causa común con la Junta de Control Fiscal (JCF) y el Tribunal imperiales para privilegiar una vez más a los mercaderes de Wall Street e imponerle a Puerto Rico un Plan de Ajuste de Deuda (PAD), como una piedra al cuello de nuestras próximas generaciones por cuarenta años más, las y los estudiantes de la UPR se han ido en paro para defender la integridad de la universidad pública. Además de protestar por la imposición del PAD, los estudiantes piden servicios. Reclaman que se reanuden las clases presenciales, que se reabran cursos y programas cancelados, que se descongelen plazas permanentes de claustrales y se atienda la crisis de los llamados profesores adjuntos, los cuales poseen altos grados académicos pero son mantenidos en incertidumbre laboral extrema. Todos estos son aspectos que han comprometido la calidad de la enseñanza y afectado el clima de estudios e investigación en la UPR, y son el resultado directo de los recortes decretados por la JCF al presupuesto de la institución, junto a otras medidas de austeridad y ajuste también impuestos por el ente fiscal federal. El estrangulamiento de la JCF a las finanzas de la UPR es la verdadera razón de la crisis universitaria, y no las protestas de los estudiantes.

Para entender la crisis en que se encuentran Puerto Rico y su Universidad, examinemos el contexto. La ideología neoliberal es altamente individualista y anti intelectual.  No aprecia el conocimiento si no es utilitario. No aprecia el trabajo si su producto no es tangible y puede venderse. Tampoco el arte ni la cultura, a menos que también sean mercadeables. La única fe de la ideología neoliberal son las reglas del “mercado”. Por eso, sus líderes no le dan valor a las inversiones sociales, como lo son la educación y los servicios públicos. Estos se consideran como gastos exagerados que la sociedad no tiene por qué garantizar, y mucho menos de forma subsidiada o gratuita. Esta es la ideología hegemónica en el mundo capitalista en estos momentos, y sus efectos globales son apreciables en la enorme brecha de desigualdad social y económica, el empobrecimiento generalizado de las poblaciones, las grandes oleadas migratorias, la marginalidad y la violencia crecientes en la mayoría de las sociedades del mundo. En Puerto Rico, la ideología neoliberal coexiste con el coloniaje, la peor y más retrógrada forma de dominación, porque priva a nuestro país de la soberanía política que nos permitiría reorganizar nuestra sociedad por nosotros mismos, y romper con el ciclo actual de extrema vulnerabilidad y dependencia de la metrópolis estadounidense. Recordemos que Estados Unidos es hoy el principal exponente del neoliberalismo mundial.

Este es el conjunto de males que hoy denuncian y desafían valientemente las y los estudiantes de la UPR, como aliados de los millones de otros estudiantes que, en distintos países, se lanzan a las calles a defender sus derechos y sus instituciones. Por eso, en lugar de críticas y dardos venenosos, nuestros estudiantes de la UPR merecen el reconocimiento y la gratitud del pueblo puertorriqueño por su ejemplar despliegue de dignidad y conciencia social.