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Tinti Deyá Díaz, ejemplo para las generaciones venideras

 

 

ccotto@claridadpuertorico.com

“Tinti nos deja un legado para una patria alternativa, libre y soberana”.

La cofundadora de uno de los proyectos de autogestión comunitaria de Puerto Rico más emblemáticos, Casa Pueblo de Adjuntas, Faustina ‘Tinti’ Deyá Díaz, fue sepultada este pasado domingo en su pueblo, ciudad del Gigante dormido, a quien ella supo despertar para luchar contra la explotación minera, el gasoducto; en fin, contra la injusticia social.

Allí en Casa Pueblo, proyecto que levantó por 41 años junto a su esposo Alexis Massol y otros compañeros y compañeras personas que fueron sus alumnos, personas gestoras de otras luchas en particular por la defensa de nuestros recursos naturales le presentaron sus respetos. El acto cultural en su memoria fue conducido por las periodistas amigas de Casa Pueblo, Milli Gil, y Viviam Mattei. Entre los participantes estuvo el cantante Hermes Croato, quien le dedicó su versión de Boricua en la Luna, y otra melodía escrita especial para Tinti. El portavoz de la organización Toabajeños por la Defensa del Ambiente, Luis Camacho le dedicó unas décimas de su autoría. Entre los presentes en la actividad estuvo la senadora por el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) Maria de Lourdes Santiago, quien fue discípula de Tinti en noveno grado.

“Tinti era acción eso tenemos que tenerlo presente porque el pueblo de Puerto Rico necesita gente de acción»

Al dirigirse a los presentes Alexis Massol resaltó de su compañera de vida su carácter y su quehacer por Casa Pueblo y el país. “Tinti era acción eso tenemos que tenerlo presente porque el pueblo de Puerto Rico necesita gente de acción”, dijo en relación a los 15 años que duro la lucha contra la explotación minera, y la que requiere la lucha contra el colonialismo en que vive Puerto Rico. Su carácter de mujer de acción -contó- la llevó a levantar el proyecto de Café Madre Isla, con el cual hizo a Casa Pueblo independiente económicamente. El proyecto de la Escuela de Música en casa Pueblo fue otra de sus iniciativas.

“Fue educadora una mujer de acción, revolucionaria puertorriqueña que desde aquí ha transformado a jóvenes, formó una familia con cuatro hijos y siete nietos pero formó también un pueblo de dignidad y orgullo diciéndole no a las minas”. Tinti estudió pedagogía en la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras, y fue maestra de inglés por 30 años en su pueblo. Fue en la escuela en donde dio una de sus primeras luchas para que se eliminaran los salones de asbesto.

Massol exhortó a tener como modelo de una persona de voluntad a Tinti para poder enfrentar el abuso que hay contra el pueblo de Puerto Rico cada cuatro años y poder cambiar el país.

Su hijo Arturo Massol Deyá expresó que Tinti era la cara de Casa Pueblo.

Mientras su hijo Arturo Massol Deyá, expresó sobre su madre que, ésta era la cara de Casa Pueblo y que su partida aunque dolorosa, tienen el privilegio de haber tenido a Alexis y a Tinti, a quienes describió como solidaridad plena. “Nos toca a todos seguir luchando”.

Luego de la actividad en Casa Pueblo, en horas del medio día un nutrido grupo acompañó a la familia Massol Deyá a dejar a Tinti junto a su hijo Ariel.

“Así como regó su amor, sus convicciones y resistencia en quienes llegaban a Casa Pueblo a tomar un café con ella para empezar a transformar el país, así mismo permanecerá: en el vuelo de las mariposas, en el florecimiento de los bosques, en el canto de Julián Chiví y en cada persona que se levante a luchar por nuestra patria”. (Palabras de la familia).

 

 

 

 

 

 

Graciano Matos Santiago: Vida Ejemplar

 

 

Por José E. Velázquez Luyanda

El 13 de junio de 2021, a la edad de 72 años, perdimos a Graciano Matos Santiago, querido compañero y ex militante del Partido Socialista Puertorriqueño, luego de una heroica batalla de 14 años contra el cáncer. La vida de Graciano fue el prototipo del puertorriqueño en Puerto Rico y la diáspora. Nacido en East Harlem (El Barrio), Ciudad de Nueva York, asistió a escuelas primarias y secundarias en Puerto Rico, graduándose de la Escuela Superior Central en Santurce. Después de un breve paso por la Universidad Interamericana de San Germán, Graciano regresó al Bronx, Nueva York.

Quizás debido a su humildad, muchos de los que conocían a Graciano no sabían que él era un higienista industrial, obteniendo una licenciatura en Ciencias en Salud y Seguridad Ocupacional de la Universidad Estatal de Nueva York, y una Maestría en Ciencias en Salud Ambiental de Hunter College (CUNY). A lo largo de su vida, trabajó para proteger la salud y la seguridad de todos los trabajadores y se desempeñó como Oficial de Higiene de Laboratorio en el City College de Nueva York, desde 2001 hasta su fallecimiento.

Como muchos activistas puertorriqueños en la diáspora, Graciano entendió que las condiciones económicas y sociales de los puertorriqueños en Estados Unidos estaban directamente relacionadas con el colonialismo estadounidense en Puerto Rico. Su pasión por la justicia social lo llevó a convertirse en un líder de la Seccional del Partido Socialista Puertorriqueño (PSP), que buscaba fusionar la lucha por la independencia de Puerto Rico con las luchas sociales, económicas y políticas de los puertorriqueños en los Estados Unidos.

Como miembro del PSP, Graciano estuvo al frente de luchas por la justicia ambiental, por el derecho a la vivienda, contra las malas condiciones laborales, y por las reformas educativas. Durante muchos años, trabajó como organizador sindical y se desempeñó como delegado del Profesional Staff Congress (PSC), un sindicato de empleados de CUNY.

Fotos cortesia de la familia Matos

La casa de Matos en El Barrio se convirtió en un centro abierto de apoyo para todos los presos políticos, desde los cinco presos nacionalistas puertorriqueños, hasta la más reciente campaña para liberar a Oscar López Rivera. Sus esfuerzos de solidaridad incluyeron la oposición a la guerra de Vietnam, contra el apartheid en Sudáfrica, el apoyo a una patria palestina y el apoyo inquebrantable a la revolución cubana.

Un rasgo impresionante de la vida de Graciano fue lo apasionado que era al asegurarse que toda su familia fuera parte del movimiento. En alianza con su esposa, Carmen Vásquez, sirvió como mentor, guía e inspiración para generaciones de su familia, incluyendo a sus dos hijos, Camilo y Emil, así como para muchos amigos y colegas.

Graciano quería a Puerto Rico, disfrutaba de sus montañas y playas, y pasaba horas interminables cultivando la tierra durante sus muchas visitas. Era un ávido lector y le encantaba escribir, publicando tres libros: The Little Bee / La Pequeña Abeja, un libro infantil bilingüe; Antonio Cruz Colon: Mis Memorias y La Verdadera Historia de la Revolución en Jayuya, que narra la revuelta nacionalista de 1950 en Puerto Rico; y Cuentos de Mi Barrio, publicado recientemente en Puerto Rico.

En un último mensaje, Graciano destacó la necesidad de una organización marxista, leninista, que dirija los muchos movimientos de la sociedad civil, dándoles organización y disciplina, o de lo contrario “serán como Don Quijote golpeando contra los molinos de viento.” En un velorio, realizado el 19 de junio en El Barrio, mensajes sobre su legado fueron expresados por el expreso político Antonio Camacho Negrón; los exdirigentes del PSP, Andrés Torres y José “Che” Velázquez; las poetas Prisionera y Mariposa; y la expresidenta del PSC-CUNY, Barbara Bowen, entre otros.

Nada más apto que las palabras de Camacho Negrón para describir la vida de Graciano Matos Santiago:

Mi amigo Graciano reflejaba muchos de los atributos del

nuevo hombre descrito por el Che Guevara. Creía en un mundo

mejor, donde reinaba la justicia y la igualdad, donde los más fuertes

no pisa al más débil. Y dedicó su vida con entusiasmo, dedicación

y compromiso con su mayor ideal, la independencia de Puerto Rico.

Cuba recibe donación de casi dos millones de jeringuillas de cubanos en Canadá

 

Corresponsal de CLARIDAD

 La Habana, Cuba-Un cargamento de casi dos millones de jeringuillas llegó esta semana a Cuba proveniente de Canadá, como parte de una donación hecha por organizaciones solidarias y cubanos residentes en ese país norteamericano para apoyar los esfuerzos de vacunación contra la Covid-19 en la isla.

El envío fue gestionado por la Red Canadiense de Solidaridad con Cuba y la Asociación de Cubanos residentes en Canadá, cuyas 20 organizaciones miembro reunieron alrededor de $130 mil dólares para la compra de 1 millón 920 mil jeringuillas y su posterior envío al país caribeño.

Fotos suministradas por el autor

La vicepresidenta primera del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), Noemí Rabaza Fernández, se refirió al donativo “como muestra de verdadera amistad” y destacó la participación y el esfuerzo de “organizaciones de solidaridad, amigos de Cuba, sindicatos y cubanos residentes” en Canadá que financiaron la jeringuillas.

“Todos estos amigos han debido enfrentar las restricciones y obstáculos que impone una absurda política de bloqueo […] este es el resultado del aporte de muchas personas que en Canadá se identifican con Cuba y apuestan por el respeto y la cordialidad entre nuestros pueblos.”, resaltó Rabaza Fernández.

Este nuevo cargamento de ayuda solidaria se suma a las decenas que han llegado a Cuba en días pasados provenientes de diversos países del mundo y que buscan apoyar a la isla ante la crisis que atraviesa en medicamentos, insumos médicos y alimentos.

Además de Canadá, países como Francia, Italia, China, Rusia, Vietnam, Jamaica, México, Panamá, Nicaragua, Bolivia, Venezuela, entre otros, han enviado en los pasados días sendos cargamentos de ayuda a Cuba.

En un aparte con Claridad, Laura Pujol Torres, subdirectora general de Asuntos Consulares de cubanos residentes en el exterior, expresó que las donaciones recibidas son “un mensaje de amor” y aseguro que el gesto solidario de organizaciones y personas en todo el mundo “nos da un impulso en estos tiempos en que estamos atravesando tantas dificultades.”

Sobre los cubanos residentes en el exterior que desde disimiles países han enviado ayuda a la isla aseguró que “es el mensaje de mano extendida de esos cubanos que aunque ya no viven aquí mantienen su interés, su amor, intactos por la patria, por sus familiares y por todos los cubanos”.

 

 

Fakenews y ciberataques contra la seguridad pública serán delitos en Cuba

 

Corresponsal de CLARIDAD 

La Habana, Cuba-Cuba anunció la pasada semana la aprobación del Decreto Ley Número 35, que tipifica como delito el uso de los servicios públicos de telecomunicación para propagar noticias falsas, ataques ofensivos contras personas, contenido sexual o atentar contra la seguridad pública y el orden constitucional.

Publicado en Gaceta Oficial, el llamado Decreto Ley de las Telecomunicaciones, las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y el Uso del Espectro Radioeléctrico es el primero de este tipo incluido en la legislación cubana y con él el país caribeño se une a decenas de otros países en todo el mundo que en años recientes han aprobado leyes similares.

“El Estado cubano tiene el derecho irrenunciable y soberano de regular las TIC, la cuales desempeñan un papel significativo en el desarrollo político, económico y social del país y son medio efectivo para la consolidación de las conquistas del socialismo”, reza la medida.

La legislación incluye una sección sobre los “derechos y deberes de los usuarios públicos de las TIC”, en las que se determina el derecho al acceso “en condiciones de igualdad a todos los servicios públicos de las TIC” y el “trato eficiente y de calidad” de dichos servicios.

Entre los puntos medulares, el Decreto Ley No. 35 condena el uso de las TIC para “atentar contra la seguridad y el orden interior del país, transmitir informes o noticias falsas” –conocidas mayormente como Fake News– o publicar contenido que incite a “cometer actos ilícitos”.

 También busca evitar el uso de las telecomunicaciones para publicar ataques ofensivos, de contenido sexual o que resulten en acoso contra personas, así como la difamación con impacto en el prestigio del país. Estas últimas tipificadas como de “alta peligrosidad”.

Dentro de ese renglón entra también la difusión de contenidos que atenten contra “los preceptos constitucionales, sociales y económicos del Estado, inciten a movilizaciones u otros actos que alteren el orden público”.

 Con un nivel “muy alto” de peligrosidad están tipificadas las acciones de “Ciberterrorismo” que tengan por objetivo subvertir el orden político y social o desestabilizar al país.

 UNA LEGISLACIÓN DE ORDEN GLOBAL

La inclusión del Decreto Ley 35 en la legislación cubana ha desatado una ola de críticas –muchas de ellas desde la desinformación y la omisión de datos– por quienes afirman que se trata de un “ataque a la libertad de expresión” y un modo de “censura” aplicado por el gobierno tras las protestas y los disturbios del pasado 11 de julio.

Sin embargo, este Decreto Ley de Cuba no es el único de su tipo en el mundo. Decenas de países han aprobado recientemente legislaciones similares –algunas mucho más restrictivas, incluso– con el fin de regular el uso que se le da a las nuevas formas de comunicación.

Tal es el caso de la Unión Europea (UE), organismo que ya en 2018 aprobó el denominado “Plan de Acción contra la Desinformación” con el que sus países miembro se han propuesto “detener las campañas de desinformación y proteger sus sistemas democráticos”, además de “contrarrestar cualquier campaña de Fake News, tanto dentro como fuera de Europa”.

Países como Alemania, Francia y Perú también tienen leyes similares, medidas destinadas a proteger a la población del uso que se le da a las nuevas formas de comunicación, en especial, las redes sociales y el ciberespacio.

España, por ejemplo, puso en marcha este mismo año un “Plan de Choque de Ciberseguridad” para la “prevención, detección, protección y defensa frente a la materialización de ciberamenazas”.

La irrupción en Cuba de las nuevas formas de comunicación y espacios de información ha supuesto un reto para las autoridades locales que han denunciado el uso de redes sociales –como Twitter, Facebook e Instagram– para lanzar campañas de manipulación y mentira sobre la realidad del país. Desde las plataformas digitales se ha visto en las últimas semanas a personas adversas a la Revolución, tanto dentro como fuera de Cuba, llamar a una invasión extranjera, pedir nuevas sanciones contra el pueblo, convocar a disturbios en las calles o incitar directamente a ataques contra la integridad física de miembros del gobierno.

Con el Decreto Ley 35, el gobierno cubano busca entonces atemperarse a las legislaciones globales ya vigentes como mecanismo de defensa contra posibles ataques internos y externos.

 

 

 

 

José Elías Torres, protagonista de una vida bien vivida

 

Especial para Claridad

El miércoles  18 de agosto de 2021 estuve temprano en la noche en el velorio en Ponce del recién fenecido periodista mayagüezano José Elías Torres, director de noticias de WPAB Radio, cargo que llevaba desempeñando por dos décadas. Su muerte nos tomó a muchos por sorpresa, ya que contaba sólo con 57 años de edad y la vitalidad de su quehacer periodístico no levantaba sospecha alguna de que estuviese próximo a concluir. De golpe y porrazo se puso fin a la radical agricultura de quien abordaba su vocación como militante de las causas y contradicciones muchas veces ocultas detrás de las informaciones sobre hechos.

Al llegar al velorio encuentro que se está celebrando un pequeño servicio religioso, en el cual escucho a un pastor evangélico exclamar “¡alabado sea el Señor!” ante la muerte del compañero. Según éste, la muerte de José Elías estuvo predeterminada por Dios. ¡Otro fabricante de imaginarios fatulos que sólo sirven para simbolizar su propia ignorancia y desdén absoluto de lo real! No pude soportar esa barbaridad y abandoné el salón. Habrá quien diga que últimamente estoy criticándolo todo implacablemente y debo confesar que ya hace un tiempo tengo poca o cero tolerancia con las imbecilidades o necedades que se leen y escuchan a diario en nuestro país.

¿Toda muerte está predeterminada? ¡Que sentimiento más trágico acerca de la vida! ¿Las muertes producto de tragedias naturales también están predeterminadas por una voluntad divina? ¿Dios quiso las sobre cuatro mil muertes cuando el paso del huracán María? ¿Constituye la pandemia también un acto divino y las muertes bajo ésta también algo fríamente predestinado? ¿También están predeterminados los crímenes de lesa humanidad que se cometen a través del planeta? ¿La historia es producto de una voluntad divina o es producto de los actos u omisiones de los seres humanos al calor de sus circunstancias? Y una vida bien vivida, con reconocida autenticidad, como la de José Elías, ¿es el resultado de su propia voluntad y méritos, o está también predeterminada por una voluntad divina? En este caso, se le negaría ser protagonista de su propia historia, reduciéndolo a una condición existencial como mero sujeto constituido por Otro.

Me niego a aceptar estos oscuros designios fundamentalistas. Por mi parte pienso que la muerte de José Elías fue el resultado de uno de esos hechos arbitrarios o azarosos con los que nos sorprende continuamente una existencia a la que no logramos descifrar aún todos los misterios de su dialéctica material.

Al compañero José Elías Torres lo conocí allá para 1995 a raíz de una entrevista que me hizo para una emisora de radio en Añasco sobre la recién estrenada Facultad de Derecho Eugenio María de Hostos, ese histórico proyecto a cuya fundación nos dedicamos Juan Mari Bras y yo, entre otros. Sería la primera entrevista de varias realizadas por éste desde otras emisoras de radio locales donde laboró, tales como WORA y WTIL.

Ya desde 1990, José Elías había dejado el magisterio en el que se desempeñaba enseñando Historia en el Colegio San Benito de Mayagüez y la Escuela Superior de la Universidad Interamericana en San Germán, institución universitaria donde estudió y se graduó. Pero fue ese tiempo que pasó como maestro que marcaría eventualmente la función educativa que le asignaría al periodismo. Por eso siempre se le seguiría llamando “profesor”. Si bien el periodismo radial se convirtió en su segunda  y definitiva vocación, se dedicaría a ella desde la perspectiva de un maestro que abordaba los temas como oportunidades para no sólo informar sino que también para enseñar y formar consciencia.

Ya en el 2000, pasa a ser designado Director de Noticias de la señera emisora radial ponceña WPAB, también conocida afectuosamente por mi generación como “Radio Moscú” por ser abiertamente un foro radial progresista contra el colonialismo en nuestra patria y a favor de todas las causas justas que ahondaban en sus crecientes grietas. José Elías ya se hallaba colaborando con dicho medio desde un año antes como corresponsal en la región oeste.

Con su afiliación y plena integración a WPAB, mi relación con José Elías va tomando un rumbo más diverso, ya no circunscrito a informar y denunciar sobre las tribulaciones que enfrentaba la Facultad de Derecho mayagüezana producto de una serie de acciones discriminatorias e ideológicamente motivadas por parte del Tribunal Supremo de Puerto Rico. Fui colaborador asiduo de “Enfoque Internacional”, uno de los nuevos programas creados por él, dedicado al análisis crítico de los eventos y las relaciones internacionales. Fue un programa único y pionero en la radio puertorriqueña usualmente concentrada casi exclusivamente en noticias de Puerto Rico y Estados Unidos. José Elías también incluyó la transmisión de noticias y análisis de BBC Mundo, la división en español de la agencia británica. Con ello, diversificó la fuente y perspectiva de las noticias sobre todo en torno a la América Latina y el Caribe.

En ese sentido, José Elías no era nada insularista, sino que en todo caso internacionalista en su visión de mundo.  Claro está, su punto de partida en ese mundo lo serían siempre las regiones sur y oeste de Puerto Rico. La importancia casi exclusiva del referente metropolitano de San Juan, siempre le pareció exagerada y nada representativa necesariamente del resto de nuestro país.

Dicho programa se juntaba a otra de sus creaciones, “Hoy mismo”, de 7 a 9 de la mañana de lunes a viernes. En éste abordaba las noticias del día o del momento en su sentido más amplio, sobre todo aquellas que se le escapaban o que decidiesen ignorar los otros medios radiales. Iniciaba con su “cátedra periodística” para luego pasar a una serie de entrevistas con colaboradores regulares del programa, entre los cuales se encontraban otros periodistas como Wilda Rodríguez; sindicalistas como el expresidente de la UTIER Ricardo Santos; escritores de renombre como Eduardo Lalo; o especialistas en temas legales y económicos como el jurista Rolando Emmanuelli Jiménez. Además, cooordinaba otro programa, en este caso sabatino, de 8 a 10 de la mañana, conocido como “Análisis Radial”, en el que Alfonso “Tuto” Giménez, el dueño de la emisora y su hijo Alfonso Jiménez Lucchetti, el presidente y gerente general de WPAB, así como otros colaboradores, eran entrevistados por José Elías en torno a los temas más acuciantes de la semana.

José Elías será recordado por haberle hecho una última e histórica entrevista, en agosto del 2005, al líder Machetero Filiberto Ojeda Ríos poco antes de que éste fuese asesinado el 23 de septiembre de ese mismo año por fuerzas del Buró Federal de Investigaciones (FBI), con el apoyo de la Policía colonial.

Como resultado de la entrevista de 2005, José Elías publicó al año siguiente un libro titulado Filiberto Ojeda Ríos: su propuesta, su visión (coeditado por Ediciones Callejón y Claridad, San Juan, 2006). Tuve el honor de que decidiera incluir en éste un artículo mío titulado “Diagnóstico y cauces: La propuesta de Filiberto Ojeda Ríos”. Tanto José Elías como yo entendíamos que en la entrevista reciente suya con el líder revolucionario boricua había una propuesta política histórica ante la profundización de la crisis colonial-capitalista en nuestro país y los retos que ésta le planteaba al movimiento de liberación nacional y social en Puerto Rico. Estoy plenamente convencido que la enorme repercusión que tuvo dicha entrevista, contribuyó finalmente a la decisión imperial de ejecutarlo.  Los masivos actos fúnebres posteriores y las denuncias generalizadas del acto represor, tienden a confirmar cuánto había crecido el respeto y admiración en Puerto Rico por la figura de Ojeda Ríos.

José Elías veía en Filiberto Ojeda Ríos la más importante voz del independentismo en ese momento, creencia que llegué a compartir con él, sobre todo luego de la segunda entrevista. Yo había tenido ocasión de compartir por lo menos en un par de veces en San Juan con el líder Machetero durante los años en que me desempeñaba como Delegado del Partido Socialista Puertorriqueño (PSP) y encargado de su Misión Permanente en Cuba (finales de 1973 hasta finales de 1977). Allá recibía yo visitas esporádicas de su esposa e hijos que vivían exiliados en La Habana y éstos aprovechaban mis esporádicas idas a Puerto Rico para enviarle correspondencia a su ser querido quien estaba forzado a vivir en la más absoluta clandestinidad dentro de la Isla. A partir de estos encuentros, que se fraguaban tomando siempre los debidos cuidados, se trabó una relación de amistad y mutuo respeto.

Sin bombos ni platillos, el líder máximo del Ejército Popular Boricua fue también un asiduo colaborador de José Elías, por invitación expresa suya, a partir de la primera entrevista que éste le realizó en el verano del 2002. Ello incluía el envío de los comunicados que emitían los Macheteros con cada vez mayor frecuencia sobre diversos temas. Con ello, José Elías contribuyó a incrementar la presencia pública de Filiberto Ojeda Ríos y dar a conocer su pensamiento revolucionario, tanto el coyuntural como el estratégico.

Ya en su segunda entrevista del 2005, el líder Machetero inscribe las posibilidades históricas que se le abre a la independencia de Puerto Rico dentro de la nueva coyuntura latinoamericana y caribeña inaugurada por la victoria de Hugo Chávez Frías y el desarrollo de la revolución bolivariana en Venezuela, así como la aparición de otros gobiernos progresistas a través de la región. De particular interés, le resultaba los esfuerzos de integración económica y política que se estaba promoviendo desde Caracas.

Incluso, en una visita que realizamos José Elías y yo a Caracas luego del vil asesinato de Ojeda Ríos, acompañando a su viuda Elma Beatriz Rosado, pudimos testimoniar el enorme reconocimiento que existía en Venezuela hacia el revolucionario boricua recién caído. Tan es así que se colocó un busto suyo en el extremo oeste de la céntrica Avenida Bolívar, en lo que se conoce como el Paseo de los Insignes. Junto al busto de Ojeda Ríos, se encontraban ya en dicho Paseo bustos de Ernesto “Che” Guevara de la Serna, Manuela Sáenz, Ezequiel Zamora, Emiliano Zapata, Augusto Sandino, Farabundo Martí, Martin Luther King, Jr. y Oscar Arnulfo Romero. Lamentablemente, turbas terroristas de la derecha venezolana destruyeron en el 2013 el busto de Ojeda Ríos.

Mi última interacción con José Elías fue el pasado sábado 7 de agosto cuando me entrevistó sobre un artículo publicado por Carlos Severino y yo esa semana en Claridad titulado «Amores que matan», sobre las críticas contra Cuba de algunos y algunas de la izquierda en Puerto Rico y lo que ello refleja sobre la creciente domesticación ideológica de ésta y su desarraigo de cualquier horizonte socialista y revolucionario.

Sus restos fueron finalmente puestos a yacer en su ciudad natal de Mayagüez, aunque sus huellas quedarán inmortalizadas como parte de la historia del periodismo puertorriqueño. En vida fue merecedor de múltiples reconocimientos por su extraordinaria labor periodística.

Echaré de menos su voz emblemática. ¡Hasta siempre, compañero!