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 Inauguran calle en honor a “Quique” Ayoroa Santaliz en barrio Tenerías de Ponce

 

 

Por Redacción de CLARIDAD

La calle de entrada hacia el Parque Monumento en honor a Pedro Albizu Campos en el barrio Tenerías de Ponce, llevará de ahora en adelante el nombre del patriota y abogado isabelino-ponceño, José Enrique “Quique” Ayoroa Santaliz. La inauguración oficial de la nueva calle será el viernes, 18 de septiembre a las 3:00 pm.

Lograr que se le diera el nombre de Ayoroa Santaliz a dicha calle responde a la iniciativa de un grupo de ciudadanos ponceños que quisieron reconocer el esfuerzo liderado por Ayoroa entre los años 1991 y 1993, para rescatar la figura histórica de Pedro Albizu Campos y promoverla a través de todo Puerto Rico. Esto se hizo en ocasión de la conmemoración del natalicio del líder nacionalista y principal protagonista de las gloriosas gestas independentistas de la primera mitad del siglo veinte en Puerto Rico. El esfuerzo generado por la Coordinadora 100 años de Albizu, presidida por Ayoroa Santaliz, ha sido una de las jornadas patrióticas de mayor impacto y reconocimiento que se han realizado en nuestro país, culminando con decenas de escuelas, carreteras, edificios, puentes y monumentos levantados o nombrados en honor a Pedro Albizu Campos a través de todo Puerto Rico.

El proceso de dar nombre oficial a una calle requiere legislación y trámites complejos. En este caso, la ley fue la última promovida previo a su retiro por el senador Larry Seilhamer, y fue presentada en conjunto con el también senador Juan Dalmau. Fue aprobada por ambas cámaras legislativas y firmada por la gobernadora Wanda Vázquez. El nombramiento oficial de la calle José Enrique Ayoroa Santaliz frente al monumento a Pedro Albizu Campos, en el barrio natal del prócer, es un acto de justicia histórica que honra tanto al Maestro como a uno de sus más fieles discípulos.

 

 

Alfredo Del Valle, un compañero “de los que no se quitan”

 

Con profundo pesar, compartimos con los amigos y amigas de CLARIDAD el fallecimiento del querido compañero Alfredo Del Valle, tras una prolongada enfermedad. Su continuo activismo patriótico y social, que se extendió por muchas décadas, comenzó en las luchas estudiantiles en la Universidad de Puerto Rico, trasladándose luego a la ciudad de Nueva York, donde militó en la seccional del Partido Socialista Puertorriqueño (PSP) y se destacó como organizador y activista sindical, y en todas las luchas por los derechos de las comunidades boricuas en esa y otras ciudades de Estados Unidos.

Continuó su militancia política a su regreso a Puerto Rico, y a pesar del quebranto de salud que le afectó desde muy joven, contribuyó decisivamente a muchas causas que hizo suyas a lo largo de su vida. Se le recuerda por su apoyo al trabajo de nuestros agricultores por encontrar mercados para sus productos y por sus aportaciones al esfuerzo de concertación ciudadana contra la Junta de Control Fiscal. Más recientemente colaboró con el Movimiento Victoria Ciudadana.

En CLARIDAD lo recordaremos siempre por haber sido un consecuente y generoso colaborador de nuestro periódico y de nuestros proyectos y actividades durante muchos años. Particularmente, le agradeceremos su participación entusiasta en las actividades de celebración del 60 Aniversario de CLARIDAD el año pasado.

Reciban su esposa y compañera entrañable, Europa Piñero;  sus hijas Antillana, Yarani y Kianí; sus hermanos y demás familiares, y sus amigos y amigas de la lucha y de la vida, un abrazo fuerte  y solidario a nombre de la Junta Directiva y el Colectivo de Trabajo de CLARIDAD, Periódico de la Nación Puertorriqueña.

 

 

 

Una milicia negra surge en reacción a los abusos policiales

 

Por Gustavo Veiga

Tiene un nombre curioso para una milicia: Not fucking around Coalition (NFAC) que en castellano significa algo parecido a “Coalición No estamos jodiendo”.Surgió en Estados Unidos como un grupo de autodefensa negro entre tanto racismo desatado por la policía y los supremacistas blancos. Están armados como si fueran a la guerra y el 4 de julio – día de la independencia en EE.UU – se hicieron ver en un video que recorrió el mundo. No había sido la primera vez, pero resultó suficiente para que nadie les saliera al paso. Ni siquiera los encapuchados del Ku Klux Klan (KKK) que seguramente los vieron como intrusos en lo que consideran su propio reducto: el parque Stone Mountain cerca de Atlanta, Georgia.Los milicianos pedían la destrucción de un monumento ubicado en ese lugar que homenajea a tres confederados de pasado esclavista: Jefferson Davis, Robert E. Lee y Thomas Stonewall Jackson.Su líder es un excandidato a presidente que se postuló de manera independiente en las elecciones de 2016, veterano de las fuerzas armadas y artista de hip hop. Se llama John Fitzgerald Johnson aunque se lo conoce más como el Gran Maestro Jay.

Los integrantes de la NFAC ya anunciaron que seguirán marchando como lo hicieron el 12 de mayo por el asesinato de Ahmaud Arbery cerca de Brunswick, Georgia, a manos de un ex policía y su hijo.También se movilizaron el 25 de julio en Louisville, Kentucky, cuando protestaron por el crimen de Breonna Taylor, una trabajadora de la salud ejecutada en su propia casa durante un operativo policial. Los dos eran jóvenes afroamericanos. Como George Floyd y Jacob Blake, las últimas víctimas de la brutalidad en uniforme. El grupo miliciano “100 por ciento negro” como lo describe su referente y vocero Johnson tiene la cohesión de los militares. No en vano la mayoría pasó por las fuerzas armadas. Cuando desfilan lo hacen en formación cerrada.

En Estados Unidos se los asocia con las Panteras Negras, la organización socialista nacida en Oakland, California, en 1966, por la iniciativa de estudiantes universitarios. Como aquel grupo que fue influido por el ideario de Malcom X, la NFAC no solo se basa en la autodefensa de la comunidad afroamericana. Sus miembros exigen una reivindicación clave como el acceso a la tierra y un estado propio dentro de los EE.UU y solo para negros. Se declaran prisioneros políticos por ser descendientes de los esclavos y tienen en Johnson a un líder locuaz, decidido y que habla megáfono en mano en los actos donde la organización se mostró hasta ahora.En Louisville ya desfilaron un par de veces con su respetable poder de convocatoria. La coalición informó que en julio había movilizado a 3.500 militantes y los videos que pueden verse en youtube acreditan bastante esa cifra.

Vestidos completamente de negro, son hombres y mujeres camuflados con pasamontañas o pañuelos, llevan armas largas, usan porta balas, equipos de comunicación y algunos de sus miembros lucen máscaras antigas y binoculares. Un abundante equipo de combate que en Estados Unidos está permitido tener y portar al amparo de la Segunda Enmienda de la Constitución. Por eso cuando se movilizan en un país donde la violencia está institucionalizada, no llaman tanto la atención por su arsenal bélico. Pero sí porque se trata de afroamericanos armados. Un derecho que hasta pocos meses parecía que solo ejercían las milicias racistas blancas del KKK y sus derivados. Informaciones de la prensa mencionan que en Estados Unidos hay unos 1.300 movimientos de ultraderecha y a 2017 había 165 grupos de milicianos que pueblan su territorio. Una cifra que bien podría haberse incrementado por la tensión racial en ascenso de los últimos años.

La NFAC no se considera parte del Black Lives Matters que con su presencia diaria y multiracial se instaló este año en las calles de EE.UU.Pero si se observan con detenimiento los videos que produce, convive en armonía con la consigna que se instaló en la sociedad desde el asesinato de George Floyd en Minneapolis el 25 de mayo pasado. Cuando Johnson dio su discurso desde las escalinatas de un edificio ubicado en el Jefferson Square Park de Louisville, dijo que “la Not fucking around Coalition ha sido tergiversada por muchos en las redes sociales y demás, y estamos aquí para terminar con esas teorías”. Explicó que no se habían reunido ahí “para causar el caos porque hay rumores de que veníamos a cazar gente. Una vez más, simplemente estamos ejerciendo nuestros derechos constitucionales de reunirnos y portar armas”.

Johnson anunció el 15 de agosto que volverían a Louisville, el día en que se corre en la ciudad el famoso Derby de Kentucky. La convocatoria de la carrera de caballos fue la excusa para hacerle recordar al gobernador del estado, Andy Beshear, una promesa. Cuando dijo que el 5 de septiembre iba a quedar resuelto el asesinato de la enfermera Breonna Taylor. “Es bueno que el gobernador diga eso porque compartimos ese sentimiento también. Esperamos, tenemos esperanzas, de que eso es lo que va a suceder. Si no, también asistiremos al Derby de Kentucky” comentó el líder de la NFAC en un video. Cumplió su promesa y su organización se hizo presente para protestar el último sábado.

Algunas señales políticas de Johnson y su milicia están en su plataforma presidencial de 2016. Sobre el grave conflicto racial que atraviesa toda la historia de EE.UU sostiene: “Los Estados Unidos de América se han polarizado y paralizado en su esencia debido a su falta de voluntad para abordar el cáncer del racismo institucionalizado que ha habitado esta nación desde su nacimiento. Este cáncer se manifiesta de múltiples formas que afectan las funciones críticas de esta nación, desde la aplicación de la ley hasta el empleo. Impide que una nación que se decreta estar unida se convierta en todo lo contrario. ¡No debemos permitir que lo que hace grande a esta nación nos separe y es nuestra diversidad!”.

La propuesta política sugiere una reforma policial que contemple la creación de “una Fiscalía Federal Especial que reciba todos los casos a nivel nacional que involucran específicamente el uso de fuerza letal contra un ciudadano desarmado por un oficial de la ley”.Johnson y sus partidarios están a favor de asimilar a los inmigrantes que lleguen a EE.UU. Plantean una reforma fiscal con medidas para “exigir que las corporaciones ricas y grandes paguen su parte justa en impuestos”, la prohibición “de trasladar sus ganancias y empleos al extranjero para evitar pagar impuestos sobre la renta en Estados Unidos” y la implementación de “un impuesto al patrimonio del 0,3 por ciento de los estadounidenses que hereden más de 3,5 millones de dólares”.

Aquel candidato a presidente casi desconocido que solía aparecer de impecable traje y corbata entre 2015 y 2016 viste ahora en ropa de fajina como jefe del movimiento que se moviliza por las calles de Georgia y Kentucky. Su transformación es un símbolo del clima político-social violento e inestable que vive Estados Unidos.

Reproducido de www.pagina12.com

gveiga@pagina12.com.ar

Made in Cuba: la vacuna contra el coronavirus más avanzada de Latinoamérica

 

 

Por Gerardo Szalkowicz

Si no fuese por la premisa no escrita del periodismo hegemónico de que todo lo bueno de Cuba no se cuenta, llamaría la atención que la noticia haya pasado prácticamente desapercibida: por estos días, la vacuna “Soberana 01” comenzó los ensayos clínicos en humanos y se convirtió en la primera de América Latina –y de todo el mal llamado “mundo subdesarrollado”- en avanzar a esa segunda fase.

Hasta ahora hay registradas 167 vacunas potenciales contra el Covid-19. La cubana se sumó a otras 29 que la OMS ya aprobó para estudios clínicos, seis de las cuales se encuentran en la fase 3, la de testeo en humanos a gran escala. En Latinoamérica hay otra docena de vacunas autóctonas en desarrollo pero, salvo la cubana, todas en fase preclínica.

El candidato vacunal que produce la isla camina a paso firme. Desde que arrancó los ensayos clínicos el 24 de agosto, “reporta cero evento adverso grave luego de la inyección de los primeros 20 voluntarios”, según tuiteó Dagmar García Rivera, directora de investigaciones del Instituto Finlay, el centro científico estatal cubano que dirige el proyecto. La muestra incluirá a 676 personas de entre 19 y 80 años y se prevé que los resultados estén el 1° de febrero. En caso de final feliz, Cuba tendrá su propia vacuna contra el coronavirus disponible para la población en el primer trimestre del 2021.

Camina a paso firme y acelerado. “Lo que normalmente se hace en años, se ha logrado en poco menos de tres meses -apunta Vicente Vérez Bencomo, director general del Finlay-. En la fase de desarrollo farmacéutico y estudios preclínicos en animales presentó bajos riesgos, pocas incertidumbres y alentadores resultados”. A partir de esos indicadores iniciales, el 28 de julio la vacuna fue probada en tres de sus investigadores, que también presentaron una alta respuesta inmune.

Que Cuba marche, una vez más, a la vanguardia en el campo científico- sanitario es fruto de una larga experiencia acumulada en medicina preventiva, inmunización masiva y el desarrollo de una industria biotecnológica de innegable prestigio internacional. Desde el triunfo de la Revolución en 1959 se impulsó la formación profesional desde las universidades y se creó un Polo Científico con la orientación de combinar investigación con producción.

La elaboración de vacunas es uno de los logros más significativos: Cuba produce ocho de las once vacunas de su programa nacional de inmunización, que tiene una cobertura superior al 98% y, naturalmente, es gratuita y universal. En 1962 se realizó la primera campaña de vacunación con la cual se convirtió en el primer país en erradicar la poliomielitis. Otro de sus hitos fue lograr, en 1990, una vacuna propia contra la Hepatitis-B, consiguiendo prácticamente la desaparición de esa enfermedad. Y un dato destacable: la plataforma de investigación médica cubana, compuesta por 32 empresas estatales con más de 10 mil trabajadoras y trabajadores dedicados a la producción de medicinas y vacunas, está integrada mayoritariamente por mujeres.

 

Soberanía, la palabra clave

Lograr una vacuna 100% nacional en un país con grandes limitaciones económicas -centralmente por el bloqueo de Estados Unidos- reviste una importancia vital. El presidente Miguel Díaz-Canel remarcó el concepto que nombra y descifra a “Soberana 01”: “El nombre de la vacuna recoge el sentimiento de patriotismo y de compromiso revolucionario y humanista con que se ha trabajado. Hazañas como estas nos reafirman el orgullo de ser cubanos”.

La política de fabricación y aplicación de vacunas es sólo una pata de un sistema sanitario integral ejemplo en el mundo. En 1959 Cuba contaba con apenas 6 mil médicos y hoy tiene más de 100 mil, el número por habitante más alto de América latina y uno de los más altos a nivel global. También es el único país de la región que eliminó la desnutrición infantil severa: ninguno de los 146 millones de niñes bajos de peso que viven hoy en el mundo es cubano.

El énfasis en la medicina preventiva fue clave también para el control del coronavirus. Tras casi seis meses de pandemia, Cuba registra poco más de 4 mil contagios y sólo 95 muertes; uno de los índices de mortalidad más baja del mundo con 8 fallecidos por millón de habitantes (el mayor es Perú con 871).

La formación sanitaria de la isla tiene su baluarte universal en la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), donde en 20 años se graduaron 7.248 médicos de 45 países, incluidos unos 200 estadounidenses.

Quizá esa solidaridad internacionalista sea el sello principal del modelo cubano. Las brigadas médicas, que se despliegan desde hace seis décadas por todo el mundo, han puesto el cuerpo en todas las catástrofes naturales y epidemias (desde el terremoto en Chile de 1960 hasta el ébola en África). Previo a la pandemia eran unos 30 mil trabajadores y trabajadoras de la salud prestando servicio en 61 países, a los que se sumaron 46 brigadas que partieron este año para colaborar en la lucha contra el Covid-19. No suena alocada entonces la propuesta que viene tomando fuerza de otorgarle al “ejército de batas blancas” –como le llamó Fidel Castro- el Premio Nobel de la Paz.

Reproducido de www.alainet.org

El autor es Editor de NODAL.

Nuestra olvidada Haití

 

Por Lucy M. Millán Ferrer/Especial para CLARIDAD

Las últimas semanas del mes de agosto de este año se llenaron de sangre en Haití. La pobreza extrema que siempre la asedia aumenta aún más, a lo que se añaden la pandemia del COVID 19 y la falta de estructuras gubernamentales eficientes.   Como si esto no fuera suficiente, ahora las pandillas armadas han tomado el país.

El enfrentamiento entre pandillas armadas, como el ocurrido el 31 de agosto en la comunidad Bel Air, en Puerto Príncipe, que obligó a los residentes a huir de sus hogares quemados y que tuvo como resultado alrededor de veinte personas muertas, ocurre ante la total indiferencia del Estado y, no pocas veces, en contubernio con las autoridades gubernamentales. Esta no ha sido la primera masacre, ha habido otras siempre en las comunidades mas empobrecidas de la capital.

Durante el corriente año, más de cuatrocientas personas han sido víctimas de la violencia, incluyendo dos bebés de ocho y cuatro meses, un periodista y el presidente del Colegio de Abogados de la vecina Isla, una de las más recientes víctimas de la terrible violencia que le ha robado la paz al pueblo haitiano.  Se trata del destacado jurista, Monferrier Dorsal, quien fue asesinado frente a su hogar. Su voz se escuchaba con frecuencia rechazando atropellos y políticas públicas en perjuicio de un pueblo empobrecido hasta lo inimaginable, por la corrupción y falta de política públicas que protejan a los sectores más vulnerables.

La pobreza e inseguridad nacional, incrementada por la pandemia del COVID-19 y la crisis política causada por la mala administración y la corrupción en el gobierno de Jovenel Moise han llevado a la nación a un callejón que parece no tener salida. A esto se ha unido la incertidumbre sobre las elecciones legislativas, que el presidente quiere aplazar para el año que viene. Sin embargo, conocemos la fuerza de la primera república negra del mundo. El pueblo haitiano no pierde la esperanza y se mantiene en lucha.  Las protestas masivas no se han detenido desde el verano de 2018 cuando se destaparon los escándalos relacionados con Petrocaribe, en el cual están involucrados políticos y funcionarios gubernamentales, incluyendo la esfera presidencial.

Haití es parte esencial de nuestro Caribe su rica cultura, su pueblo de mujeres y hombres luchadores nos debe animar a toda nuestra Patria Grande Latinoamericana a no permanecer indiferente ante su sufrimiento  y su lucha.

Miremos hacia Haití y no dejemos que siga olvidada.

La autora es portavoz del Comité de Solidaridad con el Pueblo de Haití.