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Cuba celebrará XIIIConvención Internacional sobre Medio Ambiente

 

Corresponsal de CLARIDAD

La Habana, Cuba-Cuba se prepara para celebrar, del 5 al 9 de julio próximo, la XIII Convención Internacional sobre Medio Ambiente y Desarrollo, que se espera cuente con la participación de organizaciones, investigadores y empresarios de más de 60 países, dedicados a trabajar por la sostenibilidad del planeta.

La agencia cubana para la Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) anunció formalmente la convocatoria a expertos, tanto cubanos como extranjeros, a participar de la actividad, que ya cuenta con unos 1.081 trabajos sometidos en los diversos temas que se abordarán durante la convención.

El evento, que este año se hará de manera virtual debido a la pandemia de la Covid-19, busca, entre otras cosas, “promover la cooperación entre países, el intercambio de experiencias y prácticas sostenibles, así como la protección del medio ambiente y la dignidad del ser humano”, detalló en un encuentro con la prensa la Dra. Maritza García García, presidenta ejecutiva del comité organizador del encuentro.

La convención estará organizada en siete eventos principales que cubrirán temas de actualidad sobre el medio ambiente: Educación Ambiental; Áreas Protegidas; Gestión Ambiental; Ecosistemas y Biodiversidad; Cambio Climático; Política, Justicia y Derecho Ambiental; y Ciencias Geoespaciales y Gestión de Riesgos.

García García explicó que de los trabajos aprobados hasta ahora para los congresos, 224 son extranjeros, “defendidos por representantes de Estados Unidos, México, España, Italia, Alemania, Colombia, Costa Rica, Panamá e Islas Vírgenes”, y 855 son trabajos nacionales, “de todas las provincias del país”.

En pasadas ediciones, el cónclave ha logrado tener una participación de más de 10 mil personas, casi el 50% de ellas pertenecientes a más de 60 países de los cinco continentes. Este año se espera que la modalidad virtual a la que obliga el Sars-Cov-2 permita a un igual número de personas participar del evento de forma remota.

Como un aporte extra a lo antes mencionado, el evento creará espacios que permitirán encuentros e intercambios entre sociedades civiles de medio ambiente. También se hará la cancelación de un sello postal alusivo al tema de la XIII convención, añadió la presidenta ejecutiva.

COMPROMISO DE CUBA CON EL MEDIO AMBIENTE

Esta XIII Convención pone de relieve el compromiso de Cuba con el medio ambiente y los esfuerzos que emprende desde hace varios años la isla para cumplir con la agenda 2030 de las Naciones Unidas.

Desde 2017, la mayor de las Antillas implementa un plan de Estado para el enfrentamiento al cambio climático, conocido como Tarea Vida. La iniciativa incluye acciones para minimizar el impacto en el suelo, extender el manejo sostenible de tierras y combatir la desertificación y la sequía promoviendo el rendimiento productivo de las áreas de cultivo.

De acuerdo con las autoridades cubanas, el plan ha beneficiado hasta la fecha a un millón 13 mil 45 hectáreas de superficie agrícola, lo que implica un incremento de 76 mil 45 hectáreas, con respecto al 2017. Además, se han creado 60 polígonos de suelos, agua y bosques, con 117 fincas agrícolas asociadas en diversas partes de la isla.

Cuba también desarrolla un Plan Nacional contra la Sequía, con el objetivo de mejorar la gestión de riesgos y mitigar sus efectos a nivel nacional. Todos estos esfuerzos se dan a pesar de las condiciones de bloqueo que impone el gobierno estadounidense sobre el país caribeño y que suponen un reto constante a sus deseos de desarrollo y producción. Condiciones que fueron denunciadas recientemente por la ministra del CITMA, Elba Rosa Pérez Montoya, en un diálogo de alto nivel celebrado en la ONU.

“Todo lo anterior, se ha logrado a pesar del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América durante más de 60 años, el cual constituye el principal obstáculo para acceder a tecnologías y reactivos de laboratorios para el análisis y caracterización de los suelos y el fortalecimiento de las capacidades nacionales e institucionales; entre otros impactos”, destacó la titular.

 

 

 

 

 

 

La aparición de Santa Rosa en Lares*.

Romántica novela de amor de la época en que Betances predicaba la Revolución. Letra del himno que para la fecha se cantaba por los conspiradores de Aguadilla.

Por Enrique Méndez Classen

—Adiós muchacho; que Dios te acompañe! Nada de locuras, ¿sabes? ¡mucho juicio! Nada de perder la cabeza, ¿oyes? —Nada temas muchacha. Todo por ti, ¿sabes? Lo demás, todo me importa un pito. Adiós.

Extraña manera de despedirse unos amantes, hubiera pensado quien hubiera oído el corto diálogo anterior. Pero ella era así, a gusto de los enamorados; aunque sus padres les habían aconsejado que no se tratasen así, de muchachos.

Y el bravo mozo al decir adiós a su amada, principió a bajar pro la veredita de la pendiente que a la quebrada por ellos tan amada conducía desde el cabezo de la colina en que la muchacha habíase quedado junto a su bohío, mirando estática al joven al verlo partir cuesta abajo.

“—Esta Rosa, iban pensando el joven mientras bajaba, siempre exhalando su perfume. ¡Santa muchacha! Es tan virgen como Santa Rosa, su protectora, la Rosa de Lima y la santa de Puerto Rico, cuyo nombre llevan con tanto orgullo estos lugares.

“—Este Flor, quedóse pensando la joven, al permanecer clavada en la tierra como si en ella se hundiera, es flor que no deja de exhalar su aroma nunca, nunca. Muchacho honrado, caballeroso y bueno, si los hay. Jamás trashoguero, siempre se halla activo en primera línea en toda empresa noble. Es tan cabal y completo como el sano patrón de este pueblo.

Y al decir esto, y como la frondosa vegetación del paraje la impidiera ver a su amado, la joven campesina levantó la vista de la hondonada en que la quebrada perpetuamente bisbisaba algo así como una oración ante el altar de la colina en la que la joven virgen aparecía como una visión celestial, y la fijó e el pequeño pueblo de Lares, el que a tiro de onda desde el hogar de la virgen y sobre otra colina que hacía vis-a-vis con la del hogar de la joven era entonces poco más que un villorrio, allá para la época de esta verídica narración; esto es, hacia mediados de la sexta década del siglo pasado.

Quien hubiera visto a esta pareja de enamorados cuando así pensaban cosas tan bellas el uno del otro, habría tenido que ver que de aquella rosa, que eso era la muchacha a aquella flor, que eso era el muchacho, el arco iris del amor había tendido su maravillosa policromía que aparecer debía ante los ojos del vidente afortunado que les contemplara, cono el nimbo de hostia que ambas almas estuvieran elevando hacia el Dios de todas las grandezas del espíritu.

Bajando, bajando, iba Flor acercándose a la quebrada donde tantas veces había coronado de flores silvestres la adorada cabeza de su amada.

Orando, orando, había quedado la joven en el mismo sitio desde donde viera desaparecer a su amor por entre el boscaje lujurioso de la colina, húmedos sus bellos ojos con el divino rocío de la emoción más pura.

De pronto, y como para que Rosa redoblara el místico ardor de sus preces, el tañido de la campana del Angelus llegó a los oídos de la joven desde la pobre iglesia del villorrio, el que ante la vista de la virgen aparecía como la cabeza de un pajarillo tímido y tembloroso al asomarse al borde de su nido, oculto entre el esplendor de la floresta lareña.

¡Quién te ve hoy, Lares, si hubiera podido verte entonces para contemplarte luego, tres o cuatro años después de esa hora del Angelus en la que Rosa oraba! ¡Qué profunda admiración, qué sublime asombro no hubieran conmovido su alma al ver que aquel pobre pajarillo, trémulo y asustadizo, y apenas sin poder salir aún de su nido, un día de gloria para la independencia de los pueblos oprimidos, había querido trasmutarse en águila caudal, tan sólo por haber sentido en su pecho indefenso la ráfaga del heroísmo ante el anhelo de una patria libre!

Ah…. 1865, año del doliente tañido del Angelus de Rosa; ah! …. 1868, año del grito desgarrador de Lares lanzado al cielo inclemente de su destino ante el desgarramiento de la libertad herida y hollada! Ah… pero, y desde el 68 para acá?… ¡Ah, cuántas flores ya para convertirse en polvo y cenizas sobre el túmulo de esa libertad inalcanzable! y el Fénix de ese anhelo hecho cenizas… ¡cuánto tarda, cuánto tarda aún en desplegar sus alas!

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Flor estaba ya casi al borde de la quebrada y a ella se acercaba cantando mientras acompañaba su cántico con la guitarra jíbara que en sus brazos llevaba. Una joven que se hallaba proveyéndose del agua cristalina de un surtidor que venía del seno pródigo de la montaña y que se vertía acariciador en la quebrada, al oír el canto del joven huyó arisca a esconderse en el boscaje, para desde él, furtivamente, ver y oír al gallardo trovador que tan hermosamente cantaba a su amor.

Llegado que hubo al borde de la quebrada, Flor, después de beber en una hoja de malanga el agua hialina del mínimo cantarino raudal, hijo del seno de la montaña y hermano secretista de la quebrada, hilo aquel de agua que la gente había bautizado con el gráfico nombre de ‘chorro de Santa Rosa”, (y cuentan que o hubo sacrilegio en el bautismo), sintiendo que su frente se abrasaba en inexplicable ardor lavó su rostro con el supremo líquido que como leche de su opulento pecho le daba la montaña bienhechora a su hija la quebrada, rumorosa de fecunda gratitud. Luego, el animoso joven saltando de piedra en piedra, llegó al borde opuesto de la quebrada y dando el frene a la colina donde había quedado orando su amada, rompió de nuevo a cantar. Y al hacerlo, su mirada recorría dominadora y desafiante el campo al que se enfrentaba su gesto de retardar lanzando al dueño de aquellas tierras en que por desgracia suya vivía su amada.

Y flor cantó así:

Dentro de poco, un domingo,

voy a echar mi gallino

al famoso gallo pava

del dueño de estos dominios.

Ese señor de estas tierras

dice no haber mujer buena…

que no me toque a mi Rosa

si no quié morder la arena.

Que mire bien lo que hará

mi gallino con su pava…

que así mismo yo le haré

si de mi Rosa se alaba.

Al extinguirse la última nota del canto, Flor volvió cara hacia Lares y empezó a repechar la colina cuya vereda había de conducirle a la rasa o llano cimero de la eminencia e que se asentaba el villorrio lareño. Si en aquel momento hubiera vuelto su vista hacia atrás, habría visto como Juana, la joven amiga de Rosa, haciendo aspavientos y repullos salía de su escondrijo en la maleza que se había internado para oírle cantar ¡Cuán lejos estaba el buen muchacho de imaginarse que pronto, muy pronto, tal vez aquella misma tarde había de saber su novia lo que ya bullía en su mente con tonalidades de tempestad!

Aunque Rosa tenía absoluta fe y confianza en la rectitud de los sanos principios de moralidad de Flor, así como en su inagotable bondad que le hacía bien querido por todos, no dejaba de reconocer que el joven tenía en su brillante incólume carácter un lado flaco: el de su pasión por la política. En cuanto a esta noble inclinación de su amado, Rosa nunca pudo hacerle vacilar ni un ápice. “La tria ante todo, Rosa”, le decía él siempre, cortando así, de plano, toda discusión sobre ese punto. Y la joven consciente de la férrea firmeza de patriotismo, se contentaba con decirle deprecatoriamente y con santo ungimiento, cada vez que el amado se ausentaba para un viaje: “mucho cuidado, muchacho, ¿sabes? Nada de locuras, ni de perder la cabeza”. Y esto tenía que hacerlo ella por lo menos dos veces al mes; porque Flor, negociante en varios artículos comerciales muy solicitaos en Aguadilla, hacía frecuentes viajes a aquella plaza llevando a ella tabonuco, café, sogas de majagua para el ganado, etc., todo lo cual lo conseguía en Lares a precios altamente convenientes para su realización en Aguadilla derivando así del negocio pingliies ganancias. Aprovechándose de esos viajes, Flor se ponía siempre en contacto con los patriotas de Aguadilla, que como todos los de la Isla, influenciados ya por la propaganda patriótica de Betances y Ruiz Belvis, comenzaban a entrar de lleno en los preparativos para la acción revolucionaria a que, así lo aseguraban ellos, habrialos de llamar Betances pronto.

En el viaje que había ocasionado la despedida de Flor, según hemos visto, el muchacho había conseguido la letra de un himno revolucionario que ya cantaba secretamente en Aguadilla, y cuya música, por tener el muchacho gran oído y magníficas aptitudes vocales para los cantos populares, se había aprendido con la mayor facilidad.

Como Flor se tardara algo más que lo acostumbrado por él en regresar de Aguadilla, Rosa estaba sumamente intranquila con la tardanza de su amado y sostenía frecuentes e intrigantes diálogos con su amiga Juana, tratando de averiguar por ella algo más de lo que su amiga le había relatado acerca de las copias cantadas por Flor la tarde de su despedida. Una inquietud lacerante le roía las entrañas. No se explicaba no se explicaba ni podía poner claro el desafío de Flor a don Pepín. Don Pepín, joven muy rico, dueño de la heredad donde ella vivía con su padre que era uno de los arrimados de la finca, nunca había tratado de dirigirse a ella reclamándola de amores. La gente lo tenía, no sin razón, por un Don Juan irresistible que no se paraba en pelillos cuando de pescar muchachas guapas se trataba. Pero la verdad era que a ella, no por asomo la había cortejado el ricacho, quizás porque él sabía de las malas pulgas que se gastaba el mozo. Los celos de Flor eran por lo tanto infundados, decía la muchacha. Pero es que don Pepín le tenía ojeriza a Flor. ¿Por qué? A ella le había dado a entender que todo era por mor de la política. Don Pepín era hijo de un noble español, amigo desinteresado de los puertorriqueños, que al morir había dejado a su hijo único una cuantiosa fortuna en tierras y otros valiosísimos bienes. Y la gente decía que el hijo no se parecía al padre en nada que se refiriera a nobleza de sentimientos. Si su padre se había granjeado el afecto y amor de los puertorriqueños por la defensa que de ellos siempre hacía, su hijo era enemigo de sus paisanos. ¡Dios solamente sabía por qué!

. . .

Perdida en un mara de amargas conjeturas, Rosa esperaba ansiosamente el retorno de su amado para aclarar con él el enigma en que se debatía desolada. Por fin llegó el día en que pudo tenerlo otra vez a su lado. Pero nada en claro pudo sacarle al amado que hizo cuanto pudo para tranquilizarla. Ella, sin embargo, llegó a comprender que la política entraba por mucho en la tirria que entre si se gastaban ambos jóvenes. Y Rosa volvió de nuevo a la carga tratando de alejar a su amado de la vorágine de su pasión patriótica. “Eso te perderá Flor, y nos perderá a los dos”, le decía. “Nos perderá ante los ateos de la patria; pero nos salvará ante Dios”, le respondía el muchacho. Fue entonces que el joven para ganarse la confianza y despreocupación de su amada, gran admiradora de la hermosa voz de su novio, creyó oportuno enamorarla para que oyera el himno patriótico que había aprendido en Aguadilla. Accedió la joven a oírlo, no sin cierta zozobra. Flor, guitarra en mano, cantó con el mayor entusiasmo el famoso himno, cuya letra héla aquí. Lástima que el lector no pueda apreciar la música, que era arrebatadora, como obra maestra que era de un insigne pianista y compositor portorrqueño. Y Flor cantó así:

“El grito audaz de Lares

resuena en la montaña

y al oírlo resurge

el alma de Aguaybana.

El eco en la montaña,

repite el grito fuerte

que por el indio dice:

o libertad o muerte!

El eco en la montaña,

repite el grito fuerte

que por el indio dice:

o libertad o muerte!

La noble sangre indiana

que el invasor vertiera,

le dice al borinqueño,

que triunfe o que muera.

Así el dolor del paria

que al indio hirió malvado,

en triunfo ora de yergue

en nuestro brazo airado.

La luz de Borinquén

al invasor ya ciega,

y ve el león que es

un sol nuestra bandera.

Y aire, mar y tierra

se unan al riqueño,

para decirle al mundo

que gloria es ya su sueño.

CORO

Arriba, borinqueños;

Arriba cara al sol’

es hora que el verbo sea carne

que al triunfo se ofrezca en loor!

Patriotas arriba, y de cara al (sol,

es hora que alcemos invictos

la patria hacia el triunfo;

y en triunfo el honor”.

Al terminar el canto, Rosa estaba estupefacta. Las lágrimas resbalaban por sus mejillas como un raudal de perlas sobre la nieve de un blanco joyero; que estuche de preciosidades, y no otra cosa era el divino rostro de la joven. Y un temblor sagrado agitaba su cuerpo entero…Mas… su prometido tuvo que saber muy pronto, para su mal y el de su fervoroso patriotismo, que no era nada de emoción patriótica lo que tan magnificamente sagrado había cambiado de pronto el natural apacible y mago de la virgen. Era que Rosa presentía algo muy poderoso y fuerte que le arrebata a su bien amado; el patriotismo; esa acción y visión portentosa de los cielos que arrebata las almas de entre las miserias de la vida para exaltarlas a soles de la libertad. ¿Qué cadenas habrá que no se derritan al contacto de ese fuego sagrado de lo invisible y la inmortalidad?

Pocos días después en que Rosa pasara por ese para ella tan torturante incidente, había de ocurrir otro que le habría de afectar más profundamente sacudiendo su espíritu de trágica manera. Verdad es que ni por asomo ella podía presentirlo; pero precisamente, tal vez por eso fue más cruel para ella, porque legó a sus oídos agrandado por la voz pública o la murmuración de los desocupados. Fue verdaderamente una desgracia para ella y su amado lo que había ocurrido a poca distancia del villorrio y en el camino que del mismo conducía a Aguadilla, esto es en el sitio llamado “repajo del cementerio”, que en aquella época estaba más cerca del poblado que lo que está en la actualidad. En una jugada de gallos que tuviera lugar en dicho sitio, el gallino de Flor había primero tumbado por la cuerda y luego matado de bomba al pava de don Pepito. Este, encolerizado por su mala suerte, había acometido con un puñal a Flor, el que en defensa propia había tenido que herir malamente al tenorio desgracia en que Flor se veía envuelto involuntariamente, los amigos y partidarios del muchacho lograron llevarse el joven para esconderlo e impedir que así fuera preso por el crimen que forzosamente había tenido que cometer.

Al llegar a oídos de Rosa la terrible noticia agrandada por la vocinglería de los noticiarios piloneros, bien así como bola de nieve al rodar ventisquero abajo, se la había hecho creer por los correveidiles del caso, alarmistas/de oficio, que Flor había dado muerte a don Pepito por mor de los celos.

A punto estuvo la pobre muchacha de morir de pavor. A no ser por Juana, su entrañable amiga, ayudada por otras buenas compañeras de la joven, Rosa hubiera parado en volverse loca. Pero Juana logró convencerla de que no había ocurrido tal muerte; y que sólo se trataba de una riña más o menos enconada entre los dos rivales políticos por mor de una pelea de gallos. Y la buena amiga de Rosa le repetía sin cesar que no creyera que no creyera ninguna de aquellas pajarotas o bolas que le venían a contar los malintencionados que salían de los mentidores del pueblo para venir a intranquilizarla. Y la buena amiga de la infeliz Rosa la explicaba lo que los buenos amigos de Flor habían hecho con él. Y la recomendaba que tuviera calma; que todo se arreglaría para que el muchacho no fuera a la cárcel. Gracias, pues, a Juana, Rosa logró tranquilizarse y se resignó a esperar los acontecimientos.

No tardaron éstos, sin embargo en desarrollarse desventuradamente para ella. Flor había sido hecho prisionero, no sin que lo defendieran valientemente sus compañeros y simpatizadores de la causa patriótica que el muchacho defendía, amigos valerosos del muchacho que le habían hecho frente a los urbanos o chuceros municipales, única policía existente entonces en casi todas las poblaciones de la isla especialmente en las del interior de la misma, los que habían sido movilizados en los pueblos vecinos para acudir a Lares a cazar al peligroso insurrecto como ya se le llamaba a Flor, precursor de Manolo el Leñero del eminente Lloréns Torres.

Horas terribles las que pasó Rosa al cerciorarse de la verdad de la prisión de Flor. Algo, sin embargo, pudieron tranquilizarla sus amigos al jurarle que rescatarían a Flor de las manos de los urbanos encargados de conducirlo a Aguadilla, que no podían ser otros que los chuceros de Lares, ya que los demás habían regresado a sus respectivas localidad. ¿Qué iban a hacer dos individuos armados solamente con chuzos contra ellos provistos de excelentes machetes? Y Rosa se tranquilizó bastante, aunque luego se preguntaba horrorizada: “bueno… y luego qué? Luego se proveería lo necesario, contestaban los juramentados amigos de Flor. Pero Rosa no podía conciliar el sueño.

Una noche, la anterior al día en que se decía que Flor bajaría para Aguadilla, Rosa se revolvía nerviosamente en su lecho en el que le parecía estar en un horno al rojo vivo. De pronto, y mientras clamaba por el auxilio de Santa Rosa, saltó del lecho y silenciosamente salió de su casa. ¿A dónde iba la infeliz? Sin titubear, y sin que se estremeciera por lo que iba a hacer, Rosa se dirigió a la quebrada. Mientras bajaba hacia ella, la joven iba hablando con la santa. Y le decía que solamente iba a refrescar su frente con el agua de la quebrada y a aplacar el ardor de su garganta y pecho con el agua del chorro que también lo llevaba. ¡Oh, si! Ella tenía la seguridad de que aquella agua iba a ser milagrosa para curar el terrible mal moral que la agarrotaba. Si, la santa la curaría de aquella ansiedad cruel. Santa Rosa haría el milagro y tal vez si ella no iba a ser la única que del milagro se beneficiara. Otros también encontrarían la paz del alma en aquellas aguas que la santa iba a bendecir.

Como si la santa estuviera oyendo las súplicas de su devota, Rosa se detuvo absorta, paralizada por un deslumbramiento celeste que ante ella surgiera y en medio del cual se la apareció la bienaventurada portorriqueña Santa Rosa de Lima, que así gozaba de la gloria y de la gracia de Dios. Y Rosa oyó cuando la santa le dijo: “tu fe te salva y lo salvará a él. No dejes que le cambien el nombre a esta agua. Yo las bendeciré en el nombre de Dios”. Y la visión desapareció. Rosa, que de rodillas había escuchado a la virgen, se levantó sintiendo como si en su pecho albergara el poder soberano de los cielos que en aquella hora brillaban sobre su cabeza con los resplandores de la eternidad.

Rosa no sabía que aquel mismo día su amado iba a ser conducido preso a Aguadilla. No obstante ignorar lo que iba a suceder, y a pesar de la promesa de la santa, Rosa sentía, sin que pudiera remediarlo una inquietud agobiante. Por la mañana, el aspecto del cielo, cargado de negros nubarrones hacia el oriente, nuncios de una tempestad que se avecinaba, contribuyó a aumentar su congoja. El aire que respiraba parecía asfixiarla. Hizo un supremo esfuerzo, invocó a la santa y se tranquilizó, a pesar de que el tiempo seguía amenazando con una tempestad. Y sosegada con la promesa de la santa se resignó. Horas más tarde, la tempestad ya rugía en el espacio y sobre la tierra. Mas Rosa no se explicaba por qué se sentía fortalecida como por una influencia divina. Y ella, tan temerosa siempre ante fenómenos atmosféricos de aquella naturaleza, no sintió el menos miedo por el que estaba presenciando. Todo lo contrario; sentía como si una voz interior le aseguraba que toda aquella convulsión de la naturaleza venía a libertarla de las torturas y convulsiones del dolor que su alma había experimentado y tendría aún que experimentar.

Dos días después de la visión que Rosa había tenido, todo el mundo en Lares se hacía lenguas comentando la liberación de Flor a mano de sus amigos. El famoso suceso había tenido lugar durante la tempestad que se había desencadenado sobre aquella parte de la isla, y que había sorprendido en su camino a los urbanos o chuceros que conducían preso a Flor, camino a Aguadilla. Un grupo de amigos del muchacho aprovechándose del pavor de los urbanos ante el terrible temporal, los habían asaltado, machete en mano, y libertado al prisionero. Cuando la noticia llegó a oídos de Rosa, la joven cayó de rodillas, murmurando: “Milagro, milagro, Santa Rosa lo ha libertado”. “La santa cumplió su promesa”. Así lo creyeron todos; y el milagro de la santa corrió de boca en boca, levantando un clamor de bendiciones.

Rosa soñó poco después con la santa, la que le encargó que procurara que no se le cambiara por otro el nombre de la quebrada y el surtidor, porque si tal cosa sucedía, las aguas perderían la virtud curativa que ella les había impartido por voluntad de Dios. Rosa al despertar del sueño, y sintiendo que no habría de volver a ver otra vez a su amado, hizo un voto de castidad y prometió a la santa dedicarse al servicio de la humanidad doliente y a pedir limosna para los pobres y desamparados.

En otro sueño que con la santa tuvo, ésta le dijo que dentro de poco se habría de descubrir de entre la vegetación de aquellos alrededores, una creación o formación natural que había de mostrar al mundo su imagen y que procurara que nadie la alterara o destruyera. Y así sucedió, porque a los pocos días de ese augurio, unos trabajadores que hacían un desmonte por aquellos contornos cercanos al sitio en que la santa se le había aparecido a Rosa, salieron voceando como poseídos de un estupor religioso: “milagro, milagro, Santa Rosa ha dejado su imagen en la piedra: aquí está su imagen”. Y efectivamente, en aquella roca, que todos veían arrobados en transporte religioso, se veía perfectamente un rostro de mujer, creación o formación geológica, tan acaba como si hubiera sido la obra de una mano hábil que hubiera tallado la imagen en la roca que había quedado al descubierto al hacerse el desmonte. Rosa al contemplar la imagen cayó de rodillas exclamando: “Juro ante ti, oh santa bendita, que he de profesar de monja en un convento de la capital”. Así fue. A los pocos días, Rosa salía para San Juan a cumplir su voto.

Un sacerdote al que ella hubo de referirle el milagro, vino a Lares en misión apostólica pocos días después, y en un sermón predicado en la iglesia del pueblo, dijo, aludiendo a la quebrada y al ojo de agua, su compañero, así como la imagen de la roca, que el día en que se les despojara del nombre con que eran conocidos, que era el nombre de la santa, cesarían las virtudes curativas del agua del surtidor, perdiendo así los moradores de Lares el divino beneficio del milagro.

Y a la fe que el cura ese tenía razón porque desde que principió a llamarse a la imagen, “la pastora” a la corriente de las aguas, la “quebrada de los muertos” y al ojo de agua “el chorro de Nicolasa”,…. pues, ¡apaga y vámonos”, “murió el cochino” como se dice vulgarmente, y se fue el milagro a vagar por malas canastas, que es decir por los cerros de Ubeada, dejando con tres palmos de narices a los cerritos de Lares.

También dijo el cura mentao (y esto sí que tenía razón de sobra) que “pueblo que olvida sus narraciones, leyendas, costumbres y rasgos peculiares de su carácter, para adoptar los de gente extraña, es pueblo que está llamado a ver su personalidad caérsele a pedazos de puro carcomida por el comején del exotismo”.

Hasta aquí la leyenda lareña “La Aparición de Santa Rosa”.

Y ahora dos palabras para cerrar estas divagaciones por el campo de los recuerdos legendarios: ese cura tenía razón porque las narraciones y leyendas populares basadas en hechos gloriosos son la historia de los pueblos lo que los afluentes de los ríos; esto es, que sin esos afluentes no entran los ríos al mar, respetados por el mar. Y en el caso de los pueblos, ese mar es la vida de los pueblos; y ese respeto es el respeto de la Historia.

Aplíquese el cuento el pueblo que se salga de su cuento, que es como salirse del cuadrante. Y que aproveche la lección.

* Leyendas Puertorriqueñas, publicado en el periódico EL MUNDOel domingo 24 de abril de 1938 .

Miel que me das: «De fiesta» – Anacreonte

De fiesta

Cené un pan partido, breve y suave,

tomé una jarra llena, mucho vino, y ahora

dulcemente canto mientras toco 

la cítara de fiesta para mi dulce novia.

Fragmento 28 (Page) de Anacreonte en traducción de Cristina Pérez Díaz

Dibujo en tinta sobre papel de Emanuel Torres

Erráticos los nombramientos en el Departamento de Educación

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

A seis meses de iniciada su administración y luego de tres intentos, el gobernador Pedro Pierluisi todavía parece no encontrar un candidato para ocupar en propiedad la secretaría del Departamento de Educación (DE) y el Departamento continúa tan politizado como siempre. Así se desprende de entrevistas a líderes magisteriales y a una senadora relacionada con el DE.

“La realidad es que el secretario interino viene de la escuela de Eligio Hernández. Mientras Keleher y Hernández estuvieron ahí, él fue subsecretario de Educación Especial, por lo tanto, el nivel de politización que hay en el DE se ha mantenido igual. Eso está intacto y, más aun, si cuando estuvo Elba Aponte nombró a dos políticos a las posiciones más importantes que tiene el DE”.

Esa fue la reacción del portavoz del grupo magisterial Únete, Emilio Nieves, a la pregunta de CLARIDAD, de cuánto daño le puede hacer al DE el hecho de que todavía no tenga un secretario en propiedad. El Senado ha rechazado los dos nombramientos sometidos por el gobernador. Primero, el de la maestra Elba Aponte y, luego, el de Magali Rivera Rivera. En un tercer intento, el gobernador nominó como secretario interino al ex vicealcalde de Arecibo y exdirector de Corrección, Jesús González Cruz, nombramiento que también fue rechazado.

Nieves se refiere a que el actual secretario interino, licenciado Eliezer Ramos Parés, era el subsecretario del Programa de Educación Especial (PEE) y a que en el breve tiempo en que estuvo como secretaria Elba Aponte, esta nombró al excomisionado electoral del Partido Nuevo Progresista (PNP), Héctor Joaquín Sánchez como subsecretario y a González Cruz como subsecretario de administración. Ambos nombramientos, enfatizó, fortalecen la politización en Educación.

“Ese es el gran problema que tenemos aquí, que el gobernador sigue designando personas que le permitan que los políticos actúen o que sean políticos desde la posición”.

El portavoz de Únete puntualizó que los nombramientos, tanto a nivel central, regional y hasta directores escolares, son a base de criterios político partidistas, incluso el nombramiento de maestros en las llamadas convocatorias abiertas. Reparó en que se supone que los nombramientos de maestros sean por el registro de turnos, que es lo único que existe en el DE para nombrar a base de mérito; pero en ocasiones se utilizan las llamadas convocatorias abiertas para reclutar mediante criterios partidistas. En clara referencia a las posiciones de subsecretarios, apuntó que la intención es procurar otorgar contratos a empresas con vínculos históricos con el gobierno.

Ante el hecho de que aún no se tenga un secretario en propiedad, resaltó que ello no responde a la falta de personas con la preparación requerida, sino a los criterios que tiene el gobernador para designarlo. “Ahí es que está la limitación, alguien que tenga libertad de criterio, independencia en su toma de decisiones; pero en Educación se necesita liderato y visión reformadora. Para poder tener un liderato de verdad y una visión reformadora hay que no ceder a alcaldes y legisladores, evaluar las cosas por sus méritos. Él puede evaluar los de otros partidos. El criterio que utiliza el gobernador debería ser uno que vaya más allá de su visión ideológica”. Para Nieves, es un problema que Pierluisi, quien ganó con un 32 %, no pueda desprenderse de los niveles de politización en el DE.

Mientras, el presidente de la Asociación de Maestros (AMPR), Víctor Bonilla, entiende que la causa para que las dos nominaciones no hayan tenido el aval de la Comisión de Nombramientos ha sido que las candidatas no llenaban los requisitos y las expectativas para un sistema de educación que después de María, los temblores y el Covid no es el mismo. “Siempre hemos pensado que la silla del DE debe ocuparla una persona que esté totalmente preparada, que tenga las competencias —no mínimas ni básicas— para poder trabajar con todas las areas, tanto la administrativas como las áreas de currículo, en otras palabras, la docente. Que ame y defienda el magisterio y que pueda trabajar sin ataduras político partidistas”.

Indicó que ya se han abierto canales de comunicación con el secretario interino y han sostenido dos reuniones en las que les mostró el plan específico de la reestructuración de las escuelas del sur y el de las escuelas sustitutas, con fechas de cuándo comienzan. Observó que esto era lo que se les estaba pidiendo a las dos candidatas rechazadas.

Al cuestionar que cómo es posible que el subsecretario, Ramos Parés, tenga esos planes y las nominadas no, Aponte reaccionó: “Me imagino que ya estaba en proceso. Entiendo que el secretario interino ha jugado una carta bien importante, y no es porque entendamos que a él lo pueden nominar, es que nos ha mostrado el interés y los planes físicos y discutido con los padres. Esperamos que el tiempo no diga lo contrario, que no sea un plan de sal y agua”.

Por otra parte, a juicio de la presidenta del grupo magisterial Educamos, Migdalia Santiago, el DE puede seguir trabajando en el día a día, como lo ha estado haciendo, y dijo que hay una diferencia entre lo que es la cabeza, que se supone es el secretario, y cómo es que eso corre de manera normal.

Santiago acotó que el gran problema de no tener un Secretario en propiedad es que hay determinaciones que se tienen que hacer con la responsabilidad que implica el puesto, que en última instancia es lo que dice la Ley 85. Puntualizó que se supone que el Secretario es el responsable de poner en función la ley habilitadora del DE, de una variedad de contrataciones, de trabajar el currículo, de decider cómo el DE va a seguir funcionando. Esas decisiones solo se toman con una dirección legal en propiedad que además de que tenga la capacidad legal para hacerlo y que se junte con gente que tenga también capacidad para hacerlo. “Así que ese es el problema de Educación hoy: es no tener un secretario en propiedad con la capacidad de hacer el trabajo que le corresponde”.

Reconoció que no se ha hecho un discernimiento debido del licenciado Ramos Parés, precisamente, porque es un interinato y se sabe que no es el secretario en propiedad. Y debido a que había otras cosas que pelear en el Departamento, eso se fue dejando. En esa línea, trajo a la atención que hay aspectos que evaluar, como el que Ramos Parés ha sido, bajo administraciones del PPD y del PNP, la persona a cargo del PEE. Bajo su dirección se han hecho muchos señalamientos en términos económicos, de mal manejo de dinero, de falta de servicios a los estudiantes y de otras irregularidades por las cuales el Departamento de Educación de Estados Unidos le ha exigido un síndico al DE.

Santiago señaló que en términos reglamentarios el Departamento tiene muchas cartas circulares, por ejemplo, de cuántos son lo días lectivos y cómo será la organización escolar, precisamente, para que el proceso no se estanque por la ausencia de un secretario. Pero sobre el aspecto de política, lo que tiene que ver con cómo se gestiona la política pública que está escrita, ahí sí que hace falta un secretario en propiedad.

Hay o no dinero para aumento de sueldo a los maestros

Mientras que el licenciado Ramos Pares en las vistas de presupuesto en el Senado declaró que no hay dinero para un aumento de sueldo a los maestros, es sabido que el segundo en mando en el DE, Joaquín Sánchez, se reunió con los directores escolares y les habló de un posible aumento de salario de cuatro mil dólares, reveló Santiago. Esta indicó que el segundo en mando es quien realmente manda en Educación. “Así que una vez una escucha a Héctor Joaquín y luego al licenciado Eliezer Ramos Parés, uno dice aquí uno de los dos, o si no los dos, están mintiendo”.

Agregó que el subsecretario pretende crear falsas expectativas, ya que este debe conocer que el presupuesto del DE es de $3 mil millones, que no llega a los $400 mil desde hace un tiempo y que tiene más de $4 mil millones aparte, producto de los temblores, la pandemia y el huracán María. Esta última partida no es recurrente, pero es de ahí que están planteando la posibilidad de aumento. Además de calificar el aumento como una mentira tanto para el magisterio como para el país, recordó que hay unos convenios colectivos que se supone no se les pase por encima dado a que eso se determina en una mesa de negociaciones con la unión.

La presidenta de Educamos reconoció que tuvo una reunión con el secretario interino y que en todos los temas que tenían relación directa con el tema legal se logró comunicación y entendimiento. Pero cuando tocaron el tema pedagogico, no fue lo mismo. “Es que su formación no es pedagógica su formación es legal y ayuda en los elementos legales que a veces el pedagogo no entiende. El que esté al frente, o sabe de todo —y eso es bien difícil conseguirlo— o a su alrededor monta un equipo de trabajo que sabe le pueda asesorar”.

El Programa de Educación Especial

La senadora María de Lourdes Santiago, quien preside una comisión que evalúa el desempeño del PEE, aclaró que la designación del síndico no responde solo al mal manejo de los fondos de Educación Especial, sino al de los fondos del DE. Considera una barbaridad el que se utilicen ahora fondos del PEE para pagar parte del contrato del síndico. El DE acordó pagar al síndico Álvarez y Marsal $40 millones por el primer año, y la experiencia de otras jurisdicciones es que esas sindicaturas pueden extenderse hasta por una década. Es decir, que eventualmente se le podría estar pagando al síndico $400 millones.

La senadora por el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) expresó que el agravante de esta situación es que no hubo ninguna repercusión para las personas responsables de los señalamientos que dieron origen a la exigencia de un síndico. Narró que en la vista pública del presupuesto, a preguntas suyas, Ramos Parés ni siquiera pudo identificar cuáles fueron los hechos específicos y las personas responsables de que se nombrara el síndico. Santiago censura, además, que el contrato tenga reglas que son por completo injustificables, como el que las facturas no puedan ser auditadas ni que el auditor sea responsables por irregularidades en su proceso de cobro, como por ejemplo, que se determine que se facturó por trabajo no realizado. En tal caso, ese dinero no se le podría reclamar.

Confirmó que el secretario interino dijo en la vista pública que en el DE no hay dinero para aumentos a los maestros ni para obligaciones que ya están instituidas, como la Carrera Magisterial. Además se le preguntó si iba a considerar la reducción de maestros por salón y dijo que no, debido a que no hay dinero para pagar más maestros. El aumento a maestros no está contemplado en el presupuesto y, de hecho, al presupuesto del PEE se le redujeron $95 millones.

La senadora Santiago expresó que le consta que, como secretario asociado de Educación Especial, el licenciado Ramos Parés fue una persona muy accesible para las familias y resolvió muchísimos asuntos. “Ahora, mi objeción con eso es que no se pueden resolver los problemas por vía de excepción o solo quien tenga acceso directo a él. Hay situaciones que surgen porque son deficiencias mayores del sistema, que nadie quiere atender. Y él no lo ha hecho ni lo va hacer”.

 

 

 

 

 

 

Nueva mirada a la novela Semillas amargas

[Tras la esperanza del oro negro]

 

Nellie Bauzá Echevarría

Especial para En Rojo

“El hambre es violencia. Es una jauría de perros salvajes

que todos los años devora a tres millones de niños.

El aborto clandestino es violencia. Es una jauría de perros salvajes

que todos los años devora setenta mil mujeres.

La pederastia es violencia. Es una jauría de perros salvajes

que todos los años devora a miles de niños.

Eddie Ferraioli

 

Ya lo dijo uno de mis cantautores preferidos, el español Luis Eduardo Aute, en su canción Sin tu latido, del disco Cuerpo a cuerpo: “Hay algunos que dicen que todos los caminos conducen a Roma.” Eso fue lo que me sucedió cuando me sumergí en las páginas de la novela Semillas amargas: Tras la esperanza del oro negro del escritor Eddie Ferraioli.

Prometí leer Semillas amargas porque en el 2018, obtuvo el premio a la mejor novela histórica y de ficción, en el International Latino Book Award. Estos premios reconocen los mejores libros de escritores latinos, en español o portugués, publicados en los Estados Unidos. Se originaron en el 1997, por la Latino Literacy Now, fundada entre otros, por el actor y activista Edward James Olmos. Sin embargo, la novela recibió una reseña crítica no favorable en Puerto Rico. Por eso vino a mi mente el viejo refrán que dice: “Nadie es profeta en su tierra.” Resulta lamentable, que esta obra se haya alzado con tan prestigioso galardón, que Ferraioli fue a recibir en California, y que muchas personas desconozcan este dato tan importante. Por otra parte, es risible querer encasillar a una persona como artista del vitral y del mosaico, orfebre, no así, como un novelista. Con ironía pregunto ¿Qué haríamos con un Leonardo da Vinci? ¿El ser humano tiene que limitarse a una sola faceta? Mi respuesta es un rotundo y contundente NO.

Así fue como decidí comprar el texto en Amazon, porque el autor me indicó que adquiriera la nueva edición del 2020, de Caligrama, ya que fue seleccionada para participar por el Premio Talento 2021, que otorga esta editorial a las novelas que considera sobresalientes. Desconocía que había dos impresiones totalmente diferentes. Por causalidad, mi hermana Nydia Bauzá, vino a visitarme unos días en Semana Santa y trajo la primera edición autografiada por Eddie Ferraioli, a quien conocemos por décadas. Cuando observo con detalle ambas novelas me dije: “aquí sucedió algo y el escritor tomó la decisión de cambiar por lo menos estéticamente su texto.” ¿Qué puede hacer que un autor decida reemplazarle elementos a su creación? Obviamente, que el libro no recibiera una buena acogida como ya mencioné.

En este punto quiero enfatizar, que jamás haría un ensayo de crítica literaria, si la historia no me atrapara; tiene que haber una conexión entre escritor-texto-lector. La versión que manejo del 2020 apenas tiene cuatrocientas noventa y cinco páginas, incluyendo las obras que hasta ahora Ferraioli ha escrito. Mientras tanto, el texto de 2017, que es una obra de arte, cuenta con seiscientas diecinueve páginas numeradas. También observé que, en esta nueva publicación, los agradecimientos se modificaron; incluso se eliminaron los dibujos y viñetas del artista Rigoberto Quintana. Es decir, que hubo un nuevo trabajo de edición para quitar elementos que quizás, alguien le dijo al autor, que no debían estar. Pero Aute, termina su canción con una afirmación: “lo que pasa es que este mundo no lo entiendo.” ¡Confieso que yo tampoco!

La historia está inspirada en la familia del autor y en los relatos que de niño contaba su padre, sobre la vida en el pueblo italiano de Rivello (Alciello en el texto) en la región de Basilicata, al sur de Italia. Ferraioli por décadas, guardó en su mente los cuentos que escuchó en su infancia, y quiso plasmarlos en un libro como tributo a sus antepasados italianos. Sobre la novela, el escritor me confesó en una entrevista que le hice en su casa, el viernes, 4 de junio de 2021, que: “Es la saga de los Ferraiolli que habitan mi mente… le doy vida a un abuelo y abuela que no conocí.” Me indicó que estaba muy claro cuál sería el leitmotiv de su texto: “la emigración de sus abuelos a tierras puertorriqueñas en el 1898 y de trasfondo la Guerra Hispanoamericana.” Los protagonistas del libro son los hermanos gemelos Alessandro y Nicola Ferraiolli Florenzano, alter egos del autor, por eso llevan sus apellidos. Quedé sorprendida cuando me contó que comenzó a escribir el libro en el 2010; tardó dos años en hacerlo, y tres en editarlo, porque lo redactó a mano, ya que no sabía usar una computadora. En ese momento se levantó de su asiento y me trajo con mucha humildad, el manuscrito original, escrito en letra cursiva con todos sus legajos. ¡Me emocionó tener esta increíble oportunidad! Junto a sus gemelos, tan diferentes en actitudes y personalidad, deambulé mentalmente, por los caminos amargos que tuvieron que recorrer desde Alciello, para culminar con su encuentro en Roma, la Ciudad Eterna de Octavio Augusto. Alessandro convertido en un famoso empresario del café u oro negro y Nicola, en el ayuda de cámara del Papa León XIII que, como Alessandro, tiene visiones.

Ambos textos son diferentes y Eddie Ferraioli me confirmó que él editó el de Caligrama; este es de tapa blanda y en la portada tiene un mosaico sobre el tema del café. El escritor me explicó, que una prestigiosa familia de caficultores puertorriqueños, le pidió esa obra por encargo. En una combinación de tonos azules, lilas, verdes y rojos, puede apreciarse la imagen de un árbol de café con las semillas en plena maduración; de ahí que sean rojas. Además, sobre el cafeto, reposan felices unos hermosos sampedritos. Por su parte, la primera edición de 2017 es de tapa dura (así es que me gustan los libros) con una sobrecubierta que tiene el mismo dibujo de la portada, realizado por Roberto Quintana. Atrajo mi atención, que cuando uno abre la novela, se encuentra con una obra de arte exquisita como su autor. Esto quiere decir que la dualidad que existe internamente en Ferraioli como artista del cristal, no puede separarse de su yo escritor. Ambas facetas interactúan en esa primera edición, ya que la novela venía en una caja de madera, con el tope de cristales cromados. Ese viernes, 4 de junio de 2021, tuve la oportunidad de obtener una de esas hermosas cajas, con tonos naranjas. Eddie me aclaró que el artista plástico Roberto Quintana, para realizar la portada y los dibujos del interior, se inspiró en pasajes de la novela.

Ahora bien, ante tanto color que prevalece en esa portada original, aparece la enigmática figura de un cuervo negro. Mi mente retrocedió al capítulo VI, cuando Alessandro ya se encuentra en el monasterio de Santa María del Poggio y tiene una de sus visiones, ya que este personaje cuenta con varios dones entre ellos, la capacidad de controlar su sombra e interpretar las sombras de los otros. Al llegar al monasterio, el padre Silvano Malatrassi no le inspiró confianza y el narrador señala: “El cuerpo del padre Silvano arrojó una plumífera oscuridad sobre aquel fangal… adoptó el contorno de un inmenso cuervo… Con sus afiladas garras, el cuervo se lanzó sobre los niños llevándoselos uno a uno…” (Caligrama, p.84). De acuerdo con Juan Eduardo Cirlot, el cuervo tiene varias simbologías: “Por su color negro, asociado a las ideas de principio (noche materna, tinieblas primigenias, tierra fecundante). Por su carácter aéreo, asociado al cielo, al poder creador y demiúrgico, a las fuerzas espirituales.” (Diccionario de símbolos, p.164). En Semillas amargas, este animal reaparece en el capítulo XII, cuando Nena Paoli, que como Alessandro se dirige a la isla de Puerto Rico, en el buque de vapor Antonio López, construido en1852, ve que se aproxima una bruma muy oscura; son pájaros negros, cuervos desorientados, que invaden el barco, se estrellan en cubierta y hasta llegan a atacar a un tripulante.

Los cuervos oscilan por las páginas de la novela y en la visita que le hice en su casa, le pregunté ¿Por qué usas tanto la figura del cuervo? Incluso, hablas de unas sirenas que tienen cuerpo de pájaros. Sonriendo me contestó que los cuervos son aves carroñeras, que se alimentan de los despojos y las vio mucho en su estadía en España, donde escribió su libro de haiku. Argumentó que le gusta el lado oscuro de las cosas porque no puede desprenderse de su hemisferio artístico que ve el mundo de colores. También manifestó que le gusta mucho la obra Trigal con cuervos de Vincent Van Gogh y como si fuera poco, le encanta la película de suspenso de 1962, The Birds, de Alfred Hitchcock. Es decir, Semillas amargas como diría el crítico francés Genette Gérard está poblada de referentes intertextuales. Una vez abrimos el libro de 2017, encontramos la famosa imagen que, para algunos lectores muy sensibles, ha resultado demasiado fuerte y explícita. El propio autor compartió conmigo que algunas de sus amistades no pudieron ni con el dibujo y mucho menos, con la descripción de ese primer capítulo. Hay personas que se alarmaron con la imagen hecha a carboncillo por Rigoberto Quintana, porque en ella observamos a un recién nacido gritando desgarradoramente, mientras es acosado por una jauría, de perros famélicos: “la fiera se abalanzó sobre la criatura con la saña de un verdugo y le clavó los colmillos en el cuello. Se sacudió con frenesí, como había hecho antes con el perro que se había atrevido a retar su jerarquía, hasta desprender la cabecita del cuerpo. Mientras el perro terminaba de destrozar aquella pequeña masa sanguinolenta con sus potentes mandíbulas, la jauría corrió, ladrando y gruñendo, tras la cabecita de la pequeña, que rodaba con determinación, como si todavía la vida fluyera a borbotones dentro de ella” (Caligrama, p.17).

En la mencionada visita que le hice en su hogar, pude ver el dibujo de Quintana colgado en una pared, y lo retraté para poder deleitarme con cada uno de los detalles que contiene. En la lectura, el narrador en tercera persona omnisciente explica, que el bebé, es una niña de nombre Clarita, y que su madre Clara, había querido abortarla, por ser el fruto de la violación sexual que cometió su padre. Resulta ilógico que haya personas tan sensibles, que no pueden ver el dibujo, y mucho menos leer el capítulo, por considerarlos demasiado gráficos, pero les fascina la mitología griega, y no tienen reparos o se alarman con la historia de Cronos devorándose a sus hijos.

Semillas amargas mezcla historia y ficción, muy al estilo del realismo mágico de García Márquez; por ese motivo, el personaje de Nena Paoli y el sincretismo con la religión yoruba, me recordó la novela Del amor y otros demonios y a su protagonista Sierva María de Todos los Ángeles. No debe perderse de perspectiva que ningún escritor está exento de las relaciones transtextuales y Ferraioli no es la excepción. De manera acertada, trabaja con una variedad temática donde examina la política puertorriqueña de finales del siglo diecinueve. El autor se distancia del narrador en tercera persona, para observar a Puerto Rico como la colonia española que fue. Además, indaga en todas las repercusiones negativas que ese hecho tuvo en la mentalidad del puertorriqueño. El lector encuentra en sus páginas, referencias históricas como la fundación en 1887, del Partido Autonomista, y la llegada a la isla ese mismo año, del General Romualdo Palacio.

Su figura marca un hito terrible en la historia de nuestro país porque implementa el llamado Componte, una política conservadora, de persecución y tortura hacia los autonomistas, que se oponían a que Puerto Rico siguiera como colonia de España. Detalladamente, el escritor Eddie Ferraioli, menciona los abusos cometidos por este tirano: “entre otras cosas, la más temida de las torturas ideada por la mente perversa de los carceleros: los palillos. Al encarcelado, presunto implicado en actos contra el estado, se le introducían unos filos maderos entre las uñas y la carne hasta levantarle el casco para desprenderlo de la cutícula” (Caligrama, p.334). En Semillas amargas también encontramos los intentos fallidos de independencia, por eso las referencias al Grito de Lares, por medio de los personajes Nena Paoli Ajaccio y el Dr. Antonio Gallisá (apellido que el novelista utilizó para honrar al reconocido líder, luchador incansable de la independencia de Puerto Rico, el Licenciado Carlos Gallisá Bisbal q.e.p.d.). En la novela se describe minuciosamente, la invasión norteamericana: “Alessandro llegaría a la isla justo cuando el almirante Sampson se preparaba para bombardear la capital amurallada de San Juan…” (Caligrama, p.248). Por su parte, los buques estadounidenses están descritos como águilas en busca de una nueva presa: “lo cierto fue que aquella escuadra de aves voraces no estaba allí para garantizarles la independencia ni libertad a nadie” (Caligrama, p. 422)

La novela aborda, con mucha seriedad, los temas de las enfermedades psicológicas, porque Eddie Ferraioli me relató, que su padre sufría de bipolaridad y eso lo afectó mucho en su niñez, al grado de no poder expresarse verbalmente, y mucho menos por escrito. Soy de esas lectoras poco tradicionales que empiezan por el final del libro. Cuando leí lo que Eddie escribió sobre sí mismo, pude entender por qué en los ’80, cuando nos conocimos, no hubo conexión entre nosotros. El autor afirma: “Dejé de ser escritor cuando como resultado de una crisis emocional paralizante perdí el verbo, precisamente durante esa etapa de mi niñez. Pero hace quince años, tras casi cinco décadas de silencio, comencé a recuperar la palabra” (Caligrama, p.613). Esa revelación me dejó perpleja y quise abundar más en el asunto, porque él se expresa a través del arte, y la literatura, es otra manifestación artística. Resulta mágica su afirmación de que: “Soy simplemente un interlocutor de las musas; de algo que está fuera de mí y lo hago mío… solo lo transmito” (Caligrama p.613). Reconozco que estas palabras me erizaron la piel porque solo una persona conectada con su yo espiritual puede aseverar algo tan profundo. El autor de Semillas amargas precisa que: “Escribo como escribo por la nomenclatura de quien soy… siempre presente en mi dualidad de la vida … lo bueno y lo malo” (Caligrama, p.613). Es importante saber que los humanos somos seres duales, todos tenemos la capacidad inmensa de construir y al mismo tiempo, el potencial extremo para destruir. A propósito, Ferraioli exclama, que pertenece a dos mundos, por lo tanto, no podemos limitarlo a que simplemente sea un artista plástico, porque las personas tenemos la capacidad de ser multidimensionales: “me he nutrido de la herencia de dos naciones: Italia, de donde provienen mis abuelos paternos, los Ferraioli D’Marco, y Alemania, de donde descienden mis abuelos maternos, los Weyland Fleischman” (p. 614). Esta información es importante porque ya vamos comprendiendo el dualismo que hay en el autor; se debe a dos mundos culturalmente totalmente diferentes. Es por eso que sostengo, que Alessandro y Nicola, son sus alter egos, porque Eddie Ferraioli tiene muchas características de sus dos personajes.

Como se ha expuesto, el escritor revela la bipolaridad de su padre y sus consecuencias. En la página # 420, retumban en la mente del almirante Sampson, las oscuras palabras que su figura paterna le decía: “El hijo necio es pesadumbre de su padre” (Caligrama, p.420). El novelista retoma el tema de la demencia precoz y la esquizofrenia que sufre el personaje Nina Paoli, de quien Alessandro se enamora. Ella oye voces y es perseguida por el demonio africano Sakarabrú: “el milenario dios de la locura en la religión de los yorubas” (Caligrama, p. 310) que no la deja tranquila, porque está metido en su mente. La joven acepta que no se toma las pastillas que el Dr. Gallisá, su psiquiatra, le receta, pero luego descubrimos que había sido abusada sexualmente por Celedonio, el hijo de Romualdo Palacio, y por el sacerdote Carlos Romero Guardioli, que la lleva a que le practiquen un aborto. Asimismo, encontramos en el texto, el sincretismo religioso muy bien manejado. Ferraioli combina a perfección conceptos religiosos del catolicismo como el exorcismo y los despojos de la santería. El africano Yuroakisto entendía lo que le sucedía a Nena Paoli y le aseguró a Alessandro: “que la única forma de liberarse era que Nena se hiciera un despojo con una mezcla de hierbas y de especias que podría conseguir en los muelles de la bahía de San Juan a su llegada a Puerto Rico” (Caligrama, p.341). Al unísono se mezclan en este libro, el catolicismo, el judaísmo (porque Ferraioli desciende de judíos), la religión yoruba y la santería. El autor trabaja con temas sociales como la pedofilia por parte de algunos curas, la lascivia, la violación, el aborto, la demencia, el abuso de poder, la trata humana, la prostitución, con el personaje de la adolescente africana Marula, quien inicia a Alessandro en los placeres sexuales.

Para ser la primera novela de Eddie Ferraioli, puedo reafirmar que Semillas amargas es una novela excelente y a mí me atrapó desde la primera página, hasta la última. El autor supo manejar a la perfección diferentes técnicas narrativas como son: la intertextualidad religiosa, artística, mitológica, literaria, histórica. Lo onírico a través de los sueños y visiones que tiene Alessandro, el Papa León XIII y Nena Paoli. La técnica epistolar por las cartas que encontramos en el texto y, la caja china, una historia dentro de otra, porque conocemos a sus personajes y sus vidas; un ejemplo es la historia de Vicente, padre de Vittorio que: “había sido contratado para reparar los majestuosos mosaicos de la catedral de Monreale” (Caligrama, p. 49). De igual forma, Vicente introduce a su hijo Vittorio Ferraioli Riccardi en el arte del mosaico, porque lo lleva a la catedral para que lo ayude. Lamentablemente, para el padre de los gemelos: “Fue en la catedral de Monreale, en la <<casa de Dios>>, que Vittorio conoció a la serpiente que se escondía bajo el amparo de la sotana, el párroco Narciso Malavassi” (Caligrama, p.49) aquí tenemos una clara alusión a que el sacerdote cometió algún tipo de acto lascivo contra el niño. Esta novela por la temática puede resultar muy fuerte, para lectores conservadores que se niegan a ver la realidad que está frente a sus narices.

En resumen, la crítica literaria es una de las diversas ramas que conforman la Ciencia de la Literatura, unidas a la Teoría Literaria, la Historia de la Literatura y la Literatura Comparada, así lo afirma Demetrio Estébanez Calderón en su Diccionario de términos literarios, primera edición de 1996. La palabra crítica proviene del griego juzgar y precisamente, eso es lo que hace un crítico literario; lee un texto, lo analiza, desmenuza, pero tiene que predominar la imparcialidad y objetividad. Un buen crítico literario no puede permitirse, que creencias de cualquier tipo, afloren en su percepción de la obra literaria. Debe partir de la objetividad cuando lo hace, y no permitir que pensamientos subjetivos, se apropien de la obra que está juzgando. Contrario a un lector que lee por placer, la lectura del crítico tiene que escudriñar a fondo el texto que tiene en sus manos, porque puede destrozar a un buen escritor y convertir a uno mediocre, en excelente, con su escrito. Según Estébanez Calderón: “El crítico es, pues, un intérprete del texto y un mediador entre el autor y el público receptor” (p. 235). De ahí la importancia en mantener la imparcialidad porque el crítico puede influir positiva o negativamente en los lectores.

Un crítico literario no puede perder de perspectiva que la obra es un todo y así tiene que ser el acercamiento que se le hace, porque el texto, como bien plantea Estébanez Calderón, en la página 236 de su diccionario, tiene múltiples componentes: “(gráficos, fonológico, morfosintáctico, léxico-semántico, estilístico, temático). Decir que un libro no es bueno porque mezcla historia y fantasía no es correcto. Señalar, que un texto no es bueno, porque cuenta historias inverosímiles, donde se combina lo fantástico y lo histórico, no es una apreciación justa para el autor y mucho menos, para posibles lectores que como a mí, esa combinación supuestamente descabellada, nos gusta. Ahora solo me resta esperar las secuelas de esta interesante historia: Semillas amargas: la desesperanza y Semillas amargas: el nuevo (des) orden.