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Esta semana en la historia

 

 22 de agosto de 1978

Toma del Palacio Nacional, Nicaragua

Un comando integrado por 25 guerrilleros del Frente Sandinista de Liberación Nacional en la conocida como “Operación Chanchera”, asalta el Palacio Nacional y toma como rehenes a los legisladores afines al dictador Anastasio Somoza.
La acción duró tres días y concluyó con la liberación de decenas de presos políticos.

26 de agosto de 1848

Natalicio de Juan Rius Rivera

Nacido en Mayagüez el General Juan Rius Rivera,fue el militar puertorriqueño de más alto rango en el Ejército Independentista Cubano. Inspirado por los ideales del patriota puertorriqueño Ramón Emeterio Betances, Rius se unió el movimiento independentista en la isla. Fue miembro de la célula revolucionaria de Mayagüez «Capa Prieto» bajo el mando de Matías Brugman. El 23 de septiembre de 1868, Rius participó en el Grito de Lares.

La noticia de la insurrección de Yara (que condujo a la Guerra de 10 años, de octubre de 1868 a febrero de 1878) le despertó vivas simpatías el joven estudiante, abandonó la universidad y embarcó hacia los Estados Unidos, donde se relacionó con los cubanos que organizaban expediciones con armas, parques y medicinas para el Ejército Libertador. A bordo del vapor Anna, llegó a las costas de Cuba en 1870.

Rius se reintegró a la lucha militar en la Guerra de Independencia de Cuba en 1896. El 26 de marzo de 1897 fue herido en el combate de Cabezas de Río Hondo y capturado por tropas españolas. Deportado, permaneció en prisión en Barcelona hasta el fin de la guerra.

Regresa a Cuba y septiembre de 1900 fue electo por Pinar del Río miembro de la Asamblea Constituyente que redactó en 1901 la primera Constitución de la República independiente de Cuba. Fue Vicepresidente de la Asamblea Constituyente, desempeñando posteriormente cargos en el gabinete de la República. Decepcionado con la Enmienda Platt, abandonó el país definitivamente en 1907 y se marchó a Honduras, patria de su esposa, donde murió el 20 de septiembre de 1924. Sus restos fueron trasladados a Cuba y depositados en el Cementerio de Colón en abril de 1958.

26 de agosto de 1989

Libre Filiberto Ojeda Ríos

Un jurado puertorriqueño en la Corte Federal de los EUAen Puerto Rico exonera al luchador independentista de todos los cargos en su contra, surgidos cuando durante un intento de arresto-asesinato del luchador por parte del FBI, el 30 de agosto de 1985, Ojeda ejerció su derecho a la defensa propia disparando contra el escuadrón yanki.

26 de agosto de 2006

Fallece Jorge Aurelio Farinacci García

Farinacci fue uno de los fundadores del Partido Revolucionario de los Trabajadores Puertorriqueños (PRTP) (PRTP- Macheteros), que luego tuvo su brazo militar en el Ejército Popular Boricua (EPB- Macheteros), del cual se separó en 1981 ante visiones estratégicas distintas.

En 1981 Farinacci fue citado por un Gran Jurado Federal que un año después lo acusó de robo a un banco. Ese caso fue archivado a petición de la propia fiscalía federal de EUA, por falta de prueba. Pero el 30 de agosto de 1985 fue arrestado, junto a otros independentistasque el FBI vinculaba con el asalto a un depósito de la Wells Fargo en Hartfort, Connecticut ocurrido en 1983. De ese operativo se sustrajeron siete millones de dólares para,entre otras cosas, ayudar a financiar la lucha por la independencia. Por ello Farinacci cumplió cinco años en prisión.

Para 1994, al salir de prisión, Farinacci se integró a la dirección del Frente Socialista. Al momento de su muerte era uno de sus portavoces. Igualmente, impulsaba al interior de su organización, el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT-Macheteros) la unidad entre las organizaciones socialistas.

 

Fuente principal: página de FB de Dario W. Seda

 

Será Otra Cosa: Mamá Tingó y El Ministerio de las Causas Perdidas

Por Ana Pérez Leroux/Especial para En Rojo

 

“No me dejen sola, suban la voz,

dijo en Hato Viejo Doña Tingo”

Grupo convite, Salve para subir la voz

 

La ciudad de Santo Domingo irradia, desde su eje colonial, unos arcos concéntricos  de pueblos pequeños.  Algunos de estos pueblos se fundaron cuando las devastaciones del Gobernador Osorio, quien arrasó las ciudades del norte y el oeste en un decreto que dictó la historia futura de una Isla dividida, el Saint Domingue Francés y el Santo Domingo español.  Bayaguana se incorporó agrupando los habitantes forzados a abandonar las ciudades de Bayajá y La Yaguana; y Monte Plata, los de Monte Cristi, y Puerto Plata. Zonas agrícolas y de caña, estas poblaciones fueron núcleos de africanidad en nuestro guiso cultural: el pueblo costero de Palenque, cuyo nombre mismo significa “refugio para esclavos”; el pueblo de Engombe, muy cerca del término original Ngombe; Villa Mella, rodeado de caña y santería; y Monte Plata, en cuyos campos todavía hablaban su español creolizado los pororosesunas cuantas generaciones atrás. Se les llamaba así porque le decían al azúcar po’vo du’ce, y al café po’vo ama’go.  Mi primer proyecto de campo en los años de universidad fue tratar de documentar el habla de este último remanente de un dialecto criollo de base hispánica.

En la universidad encontré que a los académicos no les parecía bien el tema—¿Y por qué te interesa ese tema? — me preguntó mas de un profesor de Letras. Que si ya había afirmado Henríquez Ureña que el español de la República no era criollizado, sino arcaico. A mi perspicacia de bachiller le parecía que había en la tesis del ilustre experto más profundidad asertórica que apodíctica. Insistí en que a nuestra amnesia lingüística colectiva le hacía falta explicación, y que el misterio de que en una población tan obviamente africana como la nuestra no quedara huella lingüística del otro viejo continente era uno que valía la pena explorar. Yo me había encontrado con una referencia del siglo XVIII que describía una comunidad de los alrededores de Santo Domingo como una comunidad donde la gente “no hablaba”.  ¿Que la gente no hablaba? ¿Cómo que la gente no hablaba? ¿Sería un pueblo entero de mudos?  La única explicación que tal vez pareciese plausible era que hablarcontenía un objeto directo implícito genérico, hablar español, y que los habitantes de aquel pueblo no hablaban en cristiano sino en otro idioma. La supuesta inexistencia de los dialectos criollos de base hispánica se explicaría por el hecho de que nadie los mencionaba. Armada de entusiasmo y grabador, me fui con un compañero de universidad a buscar hablantes de las antiguas variedades criollas en las generaciones de mayores, que podrían tal vez dar muestra de estadios mas antiguos de un posible continuo lingüístico post-criollo.

En Monte Plata me topé con que ninguno de los ancianos que me presentó el compañero favorecían el vocabulario de origen africano, ni tenían la pronunciación geminada que se considera característica de los dialectos criollos, aquella que nos da abbetto por Alberto en el español de la Habana. Bajando de la loma donde vivía su abuelo le contaba el propósito de la investigación.  Me contó que cuando la generación de sus abuelos se educó en los años de Trujillo, siendo los primeros en ir a la escuela, volvieron a la casa y les enseñaron a los viejos a hablar “bien”. Allí donde fracasé yo, triunfaron otros. El Prof. John Lipski, último de los grandes dialectólogos, dedicó su magnífica carrera a rastrear las variedades criollas del español por todo el continente. En cada uno de los casos documentados en su extensa labor, excepto en Palenque de San Basilio en Colombia, quedan más que nada rastros, y parece existir una conspiración de silencio entre el público y la academia sobre la mera existencia de estos dialectos.

Dicen los historiadores que la pobreza de los tiempos coloniales, sobre todo después de las devastaciones, hizo que se sembraran en Hispaniola semillas de cierta igualdad. En algunas décadas, sólo llegaba un barco por año de España. Los amos eran tan pobres que iban a misa descalzos. Los esclavos tenían caballo y machete. Las razas se fundieron bastante: el 15% de la población se describe como blanca, pero esto es probablemente una exageración.  La esclavitud sin agricultura intensiva, a pesar de su comparativa levedad, tampoco nos dejó un legado de justicia. Los dominicanos decimos que no somos negros, por el mismo motivo que los americanos blancos dicen que no son racistas.  En ausencia de un serio autoexamen, no puede darse la apropiación de una identidad desventajosa.  La pobreza en Dominicana está racializada; en los barrios la gente dice en broma seria que ser blanco es profesión. Si ser negro es ser pobre, por supuesto que nadie quiere ser negro.  En los Estados Unidos, todos saben que ser racista es ser malo, y por eso ni los kukluxclanes admiten serlo: nadie va a ser el malo de su propia película.

La intensa violencia política de los años de Balaguer aspiraba a arrasar con todo brote de rebeldía social en la Republica Dominicana. En 1974 fue asesinada una mujer, por asuntos de tierras, en las tierras de Hato Viejo, por allá por Yamasá. Una parte de nuestra herencia de colonia pobre fue la costumbre de tenencia común de tierras, lo que el profesor Pedro Mir llamaba las tierras comuneras.  Una comunidad completa vivía por más de medio siglo en unas tierras. Un mayor de las fuerzas armadas se puso a cercar tierras, y comenzaron las ventas y los desalojos. Un tal Pablo Díaz reclamó haber comprado unas tierras en Hato Viejo, y mandó a cercar miles de tareas ocupadas. Una campesina que vendía leña y carne, Florinda Soriano, puso una querella en corte a favor de la comunidad. No sabía leer ni escribir.

A esa mujer la consideraban la mamá del pueblo, y le decían Mamá Tingó.  Los terratenientes y el gobierno la pintaban de agitadora, por su trabajo con la Liga Agraria Cristiana. Su rebeldía era tan poderosa como original. Organizó una protesta de niños donde ocuparon el ayuntamiento de Yamasá para llamar atención a la causa. Dicen que acudió al mismo Balaguer a decirle que ahí no habría marcha atrás. El gobierno prometió repartir las tierras, promesas que se descumplieron con más alambres de púas y más desalojos. Los disturbios se intensificaron: varios jóvenes resultados heridos,  y a la señora Altagracia Rosario le cortaron una oreja. A Mamá Tingo le soltaron los puercos y cuando fue a buscarlos, el asesino, Durin, un capataz bajo las ordenes de Díaz, la esperaba para caerle a tiros. Cuentan los hijos que siguió peleando con un tiro en la cabeza, defendiéndosecon su machete.

El asesinato logró concretar lo que las protestas no habían conseguido: hacer tal estruendo por los campos y conucos que la disputa de tierras acabó por llegar a la radio, a las revistas, a los periódicos, y a los salones de clase. El gobierno se vio obligado a actuar. Trescientas familias de la localidad recibieron  sus tierras. No han vivido en paz y prosperidad necesariamente, pero son dueños de sus conucos. Hoy el espíritu de Mamá Tingó es celebrado en memoria, canto, tarja, y en el nombre de una estación de metro en Santo Domingo Norte, como se les llama en estos días a los antiguos pueblos circundantes.

Freud explicaba que lo siniestro es aquello que una vez nos fue familiar pero hoy nos resultaajeno.Estamos en un momento siniestro, en un momento crucial, en un momento de subir la voz. Atrás queda la búsquedaromántica de una identidad perdida que ocuparon mis años de universitaria. Es el momento de contar los muertos y tabular las disparidades raciales, que ya no se pueden hacer invisibles bajo otros temas. Youtube nos hizo testigos involuntarios de la última respiración de un hombre llamando a su mamá, y ya no se puede dejar el tema en un escritorio de un despacho del Ministerio de las Causas Perdidas. No podemos quedarnos en casa, ni dejarla sola.  Vamos a hacer una junta, es Mamá Tingó.

 

Una mirada a los Fideicomisos de la Tierra

 

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

No des por ningún dinero, tu pedazo de vergel, que eres tú patriota fiel, y de legítimo cuño, y el que vende su terruño, vende la patria con él.(Virgilio Dávila, 1869-1940).

Luego de leer La inseguridad de la tenencia de la tierra en América Latina y el Caribe, la tentación de comenzar este escrito con este verso de uno de los poetas más puertorriqueñistas del pasado siglo fue grande y no lo pude evitar. Con la lectura de esta investigación confirmamos una vez más que en el avance del llamado liberalismo, del capital sin fronteras y el apoderarse de la tierra sigue siendo hoy más que nunca una de sus metas.

La lectura del ensayo dio paso a esta conversación sobre otras curiosidades sobre la experiencia de este movimiento de los fideicomisos de la tierra con los investigadores y editores María E. Hernández Tórrales, asesora legal del Fideicomiso de la Tierra del Caño Martín Peña; Line Algoed, investigadora del Centro de Investigación Urbana de la Universidad Libre de Bruselas, y John Emmeus Davis, socio fundador de Burlington Associates in Community Development, una cooperativa de consultoría nacional. Fue director de vivienda en Burlington, Vermont, bajo el mandato de los alcaldes Bernie Sanders y Peter Clavelle.

La necesidad de apoyo para evitar que le quitaran sus tierras al Fideicomiso de la Tierra del Caño Martín Peña (FTCM) fue precisamente lo que abrió la puerta al trabajo de colaboración para llegar a la interesante y valiosa investigación vertida en La inseguridad de la tenencia de la tierra en América Latina y el Caribe. El Fideicomiso del Caño —como se le llama en la isla— está integrado por las ocho comunidades que rodean este cuerpo de agua que cruza entre dos de los sectores más desarrollados de la capital de Puerto Rico; entre ellos, la zona bancaria. En el 2009, el Fideicomiso se vio amenazado y se le quitaron las tierras a la institución. Nos cuenta Hernández Tórrales que acudieron a la Red de Tierras Comunitarias (Community Land Network) de Portlan, Oregón. Ahí es que conoce por primera vez a Davis.

En el 2010, Davis viajó a Puerto Rico junto a Cony Chaves, que en ese momento era la presidenta de la Junta de la Red de Fideicomisos Comunitarios de Estados Unidos. Luego de unos días en la isla, estos salieron convencidos de que el proyecto del Caño no solo era bueno para Puerto Rico, sino que era un proyecto que el mundo debería conocer. Años después, Davis recomienda el Fideicomiso del Caño para competir para el premio Mundial de Hábitat, ya que entendía que podía ser merecedor de este reconocimiento.

No resisto preguntar a Davis si ante el hecho de que este es un modelo que contrarresta al modelo capitalista que predomina en Estados Unidos de Norte América la experiencia de los fideicomisos en Estados Unidos se asemeja en dificultad a lo que refleja el libro que sucede en América Latina y el Caribe.

“Nunca ha sido fácil. Ha habido mucha resistencia de los agentes de bienes raíces, los especuladores; ha habido mucho racismo, hostilidad de estas esferas porque el Fideicomiso de la Tierra va en contra de esos intereses financieros y políticos. Lo que se hace con la propiedad de los fideicomisos ha sido atacado por los capitalistas. Los que quieren hacer mucho dinero en las ciudades, suben los precios. Todo lo que es el empoderamiento de la ciudad y la participación comunitaria va por completo en contra de esa idea”.

Las dificultades para el sostenimiento económico de un fideicomiso es también una experiencia común alrededor del mundo, nos narra Davis. Hay que buscar dinero donde esté, que por lo regular es mediante donaciones, ya sea de personas, fundaciones, organizaciones. Pero esto es para proyectos, no para operar el fideicomiso, como tener un espacio y empleados.

Hernández Tórrales coincide en que esa es la misma experiencia con el FCMP. “Nosotros conseguimos mucho dinero porque es un proyecto que apela; pero realmente para mantener empleados, para pagar agua, luz, poder trabajar con los jóvenes para hacer actividades realmente ese dinero no aparece tanto”. En el caso del Caño tiene la ventaja de que el dinero para operar viene de la propia tierra mediante el alquiler de unos espacios que poseen en la avenida Ponce de León y en la avenida Barbosa. Todavía el Fideicomiso no tiene la capacidad para hacer un desarrollo en ambos lugares. Pero este alquiler no es uno que genere tanto para tener los empleados necesarios.

Mientras, la experiencia de Bruselas se aparta de esta corriente. Allí, nos cuenta Algoed, el fideicomiso recibe fondos del Gobierno regional de Bruselas, sobre todo dinero de vivienda social, dado a que hay una falta inmensa de este tipo de vivienda. “Más de la mitad de la gente que vive en Bruselas tiene derecho a tener una vivienda social, pero estamos a un 10% de lo que es vivienda social. Hace una falta inmensa, y el Gobierno regional decidió tomar un rol para proveer la vivienda para las familias con los ingresos más bajos. También colaboran con los desarrolladores de vivienda asequible y colaboraciones con diferentes socios. Es falsa la idea de que en Bruselas todo es ideal, es una ciudad muy pobre y hay muchísima gente sin techo. Es un escándalo, en mi calle viven cien personas sin techo. Estamos llegando al nivel de San Francisco, California”.

En algunos lugares como, por ejemplo, Brasil la investigación nos muestra que en la práctica es necesario trabajar con legislación para crear un fideicomiso de la tierra. En el caso de Puerto Rico, Hernández Tórrales aclara que ya hay tres fideicomisos para los que hubo un método legal diferente. Está el Fideicomiso del Caño, que está enfocado en el desarrollo de vivienda asequible dentro del área. De no tener la protección de un fideicomiso, este espacio típicamente pudiera ser uno susceptible a la gentrificación y el desalojo involuntario de las personas que ahora viven en ese sector, lo que sería ya una realidad sin el fideicomiso. El otro es el fideicomiso de Río Piedras, el cual se enfoca en el desarrollo socio económico, en mantener vivienda asequible y evitar que la gente sea desplazada por el auge económico. El tercer fideicomiso está enfocado en asegurar tierras para la agricultura, en busca de la seguridad alimentaria que el país no tiene. Sobre el de seguridad alimentaria hay que destacar que esta es una iniciativa de un grupo de ciudadanos, no del Gobierno. Para el FCMP hay una ley específica. En el caso de Río Piedras, ya había una ley y se aprovechó para enmendarla. Pero el de la tierra para una agricultura sostenible nació por una escritura pública.

La experiencia de Bruselas una vez más es diferente. Algoed cuenta que la figura del fideicomiso se tuvo que incluir en el código de vivienda porque no existía. “Ahora que se ha introducido, ahí es más fácil. El Fideicomiso de Bruselas es una organización y tienen un número de viviendas que idealmente quieren construir cada año. Ahora en Flandes, que es una región de Bélgica, también quieren establecer fideicomisos. Como ya se hizo, existe el precedente”.

En términos legales, Estados Unidos parece tener una ventaja. La mayoría de los fideicomisos son organizaciones sin fines de lucro que están exentas bajo la Sección 501(c)(3) del Código de Rentas Internas Federal. Se supone que cada fideicomiso tiene una junta directiva en la que miembros de la comunidad participan de todas las decisiones que se toman sobre la tierra.

 

Una de las lecciones que más me impresionó de lo expuesto en el referido ensayo es el hecho de que a ese proceso de tenencia de tierras que va surgiendo según el desarrollo del capitalismo ahora le llaman la “fiebre global de tierras”, movimiento que responde a lo que es el liberalismo. Eso me lleva a preguntar si en todo este intercambio encontraron que los países tengan algunas leyes protectoras para limitar la posesión de tierras por intereses extranjeros. La respuesta, confieso, fue lo que trajo a mi memoria el verso con que inicié este texto.

.Davis, quien tiene mayor experiencia en el tema, nos dice que en efecto hay muy pocos países con esta protección. “En Japón hay algunas disposiciones protectoras; pero hay muy pocas porque cada vez que hay una crisis global, los inversionistas, la gente con dinero busca un lugar seguro en donde poner el dinero, y eso ha sido tierras y edificios. Se ve en los condominios de lujo en San Francisco, Nueva York, Londres. En todos los lugares del mundo hay muy poca protección”.

La compañera Algoed añade que tal vez en algunas ciudades sí están pensando en eso. Por ejemplo, en Barcelona y en Ámsterdam están pensando en cómo hacer un detente a los llamados alquileres a corto plazo, el Airbnb. “Hay muchísimos edificios de la ciudad comprados por inversores. Hay leyes que se están desarrollando para proteger a los locales contra eso”. Añadió que también hay activistas en otras ciudades que se están enfocando en cómo lograr transparencia para poder saber quiénes compran, para en lugar de cambiar las leyes, tratar de entender lo que está pasando.

En el caso de la colonia, “en Puerto Rico estamos a la venta”, coincidimos las boricuas. Hernández Tórrales observa que hace muchos años hubo la Ley de los 500 acres, dirigida a evitar que las corporaciones grandes adquirieran más de esa cantidad de terreno. Aunque todavía esa ley está en los libros de leyes, el hecho es que no se está observando la prohibición.

Una experiencia muy interesante, añade Davis, es la que se está dando en Escocia donde se están reformando las leyes para permitir que las comunidades rurales sean la primera opción a la hora de comprar tierras rurales, con lo que le están quitando la tierra a la aristocracia. Escocia es uno de los peores ejemplos porque la tierra está en manos de muy pocas personas, por lo que con esta nueva ley están cambiando eso, para que las comunidades rurales sean los primeros que compren.

Junto al modelo del fideicomiso, en el estudio antropológico se presentan otros ejemplos de sistemas de tierras colectivas, como el de las comunidades rurales indígenas, que datan de la Revolución Mexicana. En Argentina, Brasil y Venezuela hay los Comités de Tierras Urbanas que son ejemplo de que los gobiernos están pensando en modelos colectivos porque se dieron cuenta de que estos dan más seguridad de la tenencia que los títulos individuales, describe Algoed, quien tuvo a su cargo esta parte del trabajo.

Llama la atención también el origen de las famosas favelas en la ciudad de Río, en Brasil, que se nos narra en esta investigación. La manera colectiva en que están organizadas las favelas y su autogestión ya es un acto de empoderamiento. “El espacio público autogestionando y la organización con la cual trabajan denota que entendieron muy bien que la tenencia colectiva de la tierra es un paso muy lógico. Ahora tenemos que decir que todavía no existe un fideicomiso, ya que legalmente es complicado, por el momento en que está el país”.

Pero uno de los lugares que más le impresionó a Algoed es la experiencia de la isla de Barbuda.Desde la abolición de la esclavitud en 1834, la isla ha tenido un sistema de tenencia colectiva de la tierra por completo, lo que les ha permitido el control sobre el desarrollo y sobre el medio ambiente, que ha mantenido fuera los grandes desarrollos turísticos. No hay ningún edificio alto, la gente vive en un pequeño pueblo en el centro de la isla, no viven por las playas, sino que viven con la naturaleza, no tratando de controlarla. “Para mí ese es el ejemplo de cómo la tenencia colectiva da poder real a la gente para mantener su isla de una manera prístina, como no hay en otros lugares”.

Para ir terminando nuestra conversación les comento que noté que no hay referencia a Haití y República Dominicana, nuestros hermanos y vecinos. En el caso de Puerto Rico, Hernández Tórrales reconoce que nos tocaría a nosotros establecer esa relación siendo los que estamos más cerca, y que ya, de hecho, en Buena Vista en Santurce, una de las comunidades del Caño, hay una población dominicana que se está beneficiando del Fideicomiso. Esto puede ayudar a sensibilizar y a que otros conozcan el modelo y aplicarlo a sus propias necesidades.

“Después que terminas un libro piensas en todas las experiencias que pudiste añadir. Yo pienso que es un compromiso de la comunidad del Caño seguir trabajando. Y en los intercambios que hagamos sería bueno explorar a la gente de República Dominicana e invitarlos”, añadió Algoed.

Esta ausencia no resta en nada el que La inseguridad de la tenencia de la tierra en América Latina y el Caribesea un trabajo solidario que constituye un faro de luz, esperanza y una guía para muchas comunidades, no solo en nuestros países, sino para otros más allá de nuestro entorno. A Davis le pareció superimportante el que, aun en medio de los huracanes y los problemas económicos de Puerto Rico se conociese que aquí en la isla están ocurriendo cosas buenas como el proyecto del Fideicomiso del Caño Martín Peña.

 

Por su parte, la gestora legal del Fideicomiso del Caño expresa: “Para mí como puertorriqueña, que hayamos podido presentar este ejemplo al mundo es bien importante en términos de que no es solo construir y tener vivienda asequible o tener agricultura o un desarrollo económico saludable, es que ese desarrollo se dé en función y con la gente. Son ellos los que evalúan y deciden si nos conviene, si va a ser bueno para ellos. De manera que es un tipo de desarrollo que tiene la gente en el centro, es pensado por y para la propia gente. Así que yo creo que los fideicomisos de tierras, tal como se ha implantado aquí en Puerto Rico o en cada país, de manera que satisfaga sus propias necesidades, es un tipo de desarrollo que todo el mundo debe mirar, es una forma de construir una nueva sociedad, es una forma de construir un nuevo ciudadano que participa y toma decisiones que le afectan a él, su vecino y su ciudad y al país completo”.

 

Para esta servidora, al tener la experiencia de vivir en una cooperativa de vivienda, y como periodista, es un privilegio ser de las primeras en conocer este trabajo que nos muestra que son más los conocimientos y experiencias comunes que nuestros pueblos —no los intereses del capital— tenemos y podemos compartir para ir logrando una vida digna. Como periodista me abre los sentidos para futuros trabajos sobre la naturaleza que me entusiasman a contar cosas de las que pocos cuentan.

 

 

La Medusa

 

Por José(Pepe) Liboy Erba

Los submarinos hundidos son mi pasión. Siempre iba a verlos con una amiga de la escuela. Bajábamos una colina alta que estaba en la playa y nos pasábamos la tarde mirando el viejo submarino hundido. Una vez vinieron a verme unos pescadores para decirme que mi amiga se había ido a nadar y que no había vuelto a la orilla. Me alarmé y enseguida me encaminé hasta el sitio en donde estaba el submarino. Me sumergí hasta la arena y encontré una inmensa medusa en el fondo. De alguna manera, la medusa me habló al corazón.

Soy yo, Julio – me dijo. – No sabía cómo decírtelo. A veces me convierto en una medusa. No siempre me puedo quedar en la tierra contigo. A veces tengo que irme al fondo del mar, aquí junto al submarino que tanto nos gusta.

¿Por qué te conviertes en medusa? – le pregunté. – Yo siempre he sido tu amigo, y ahora siento que hay una parte de tu vida en la que yo no siempre podría estar.

No te lo digo para que te sientas así – me dijo mi amiga. – Aunque en lossentimientos soy como tú, soy distinta en ese sentido.

Volví a la superficie con un sentimiento de zozobra, ya que incluso pensaba pasarme toda la vida con mi amiga visitando el submarino. Pero a poco sentí calma, ya que ella enseguida volvió a ser una niña y hasta regresamos a la escuela. Los pescadores nos estaban esperando en la placita para saludarnos. Estaban aliviados, ya que acepté a mi amiga aunque se convirtiera en medusa. Hicimos una pequeña fiesta y luego cada cual volvió a su casa.

Al otro día me vinieron a ver los padres de mi amiga para consolarme, ya que ella había vuelto al mar y ahora no estaba junto al submarino hundido que tanto nos encantaba.

Nuestra hija está lejos hoy – me dijeron. – No puede ir a la escuela contigo esta mañana. Sin embargo, como la quieres, queremos darte un consejo para que no te desconsuele su ausencia. Como a las personas que no oyen o no pueden hablar, a nuestra hija no siempre la podrás comprender. Las personas que las queremos debemos tener una pasión. Es decir, algo que nos guste mucho. Si a ti te gustan los submarinos, debes saber todo sobre ellos. No sepas por qué lo encontraste hundido. Seguramente ya era un submarino viejo. Debes saber todo, todo. Lo que te guste mucho, síguelo hasta que agotes la materia.

¿Pero volveré a ver a mi amiga? – les pregunté.

Claro – me dijeron. – Y si no volviera, siempre recordarás que la viste en su otra forma de ser junto a las cosas que más te agradan.

 

 

Primarias: El principio del final de la contienda

 

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

ccotto@claridaadpuertorico.com

 

En un proceso en que disminuyó la participación de los electores del Partido Nuevo Progresista (PNP) y aumentó la de los electores del Partido Popular Democrático (PPD), conforme con la decisión del Tribunal Supremo, este domingo 16 de agosto se completó el proceso de votación en las primarias. Ambos partidos votaron por los candidatos a la gobernación, a senadores y a representantes por acumulación para las próximas elecciones generales del 3 de noviembre 2020.

Mientras el PNP perdió unos 200 mil votantes, comparado con la participación en el 2016, el PPD aumentó en 70 mil electores su participación. Hay que hacer la salvedad de que es la primera vez que el PPD tiene primarias para un candidato a la gobernación.

De acuerdo con los números de la CEE, los resultados son:

PNP: 231,971 votantes. Pierluisi Urrutia: 134,330 votos (57.91%); Vázquez Garced: 97,641 votos (42.09%).

PPD: 160,032 votantes. Delgado Altieri: 101,224 votos (63.25%); Bhatia Gautier: 37,526 votos (23.45%); Cruz Soto: 21,282 votos (13.30%).

Tras el desastre de la semana pasada, en esta ocasión la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) y los comisionados electorales de ambos partidos parecen haber dispuesto del material electoral desde el día anterior, ya que según reseñaban los comités de los contendientes y la misma CEE, no hubo contratiempos que impidieran que las personas ejercieran su derecho al voto, a pesar de que hubo varias horas de espera en algunos colegios. Los resultados de las votaciones comenzaron a darse pasados unos doce a quince minutos después de las cuatro de la tarde y, desde la salida, el candidato del PPD, el alcalde de Isabela, Charlie Delgado Altieri, tomó la delantera. Lo mismo sucedió con el candidato del PNP, licenciado Pedro Pierluisi Urrutia.

Carlos Delgado Altieri, Aníbal José Torres y Eduardo Batihoja.

El contendiente a la gobernación por el PPD, senador Eduardo Bathia Gauthier, ya a las seis de la tarde estaba reconociendo su derrota frente a Delgado Altierri. Con evidente conmoción reconoció que había favorecido decisiones controvertidas, en clara referencia a la privatización de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), y se reafirmó en ello para luego expresar que continuaría luchando por una educación de calidad y contra la corrupción.

Por su parte, la otra contendiente del PPD, la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, en un mensaje grabado enviado a los medios a eso de las 7:20 de la noche, que circuló en las redes sociales, admitió su derrota. Entre sus expresiones dijo “que no le había empeñado su alma al diablo”, reclamó que intentó darle otro rumbo al PPD y agradeció a los que, según ella, vieron en ese movimiento dentro del partido una esperanza de futuro. La alcaldesa dijo que le había enviado un mensaje de texto a Delgado Altieri felicitándolo por su triunfo y que había llamado por teléfono a Bathia, “a quien siempre estaré ligada por cariño y agradecimiento”. También expresó agradecimiento a los alcaldes de Comerío, Josian Santiago, Julia Nazario, de Loíza y Pedro García, de Hormigueros.

Entre los contendientes del PNP, fue el director de campaña de la gobernadora, Jorge Dávila, quien primero y sin decirlo de manera directa admitió la derrota. En un mensaje nada conciliador desde el comité de campaña poco después de las cuatro de la tarde, Dávila más bien lanzó palabras de advertencia a Pierluisi de que Wanda Vázquez no estaba sola ante cualquier intento de persecución. Expresó agradecimiento a la gobernadora y la describió como una “mujer de hierro que enfrentó todos los retos habidos y por haber, como los terremotos, tormentas, pandemia y el desasosiego luego de las marchas del 19”.

No fue hasta alrededor de las ocho de la noche que la incumbente de La Fortaleza acudió a su comité de campaña a conceder el triunfo a Pierluisi, aunque de hecho nunca se expresó de manera directa sobre ello. La gobernadora reclamó haber realizado “un esfuerzo muy duro. Nos entregamos con el corazón y con el único interés de promover la tan necesaria estabilidad en la obra de gobierno, tan necesaria, que esta isla merece y necesita, al igual que en este tiempo seguir adelante con la implantación de medidas que garanticen la salud y seguridad de nuestro pueblo”.

Más adelante añadió sobre los votantes del PNP que “por lo menos aquellos que salimos a votar, que participamos de este proceso democrático tenemos que acatar la decisión de la mayoría. En este momento existe una tendencia que coloca al licenciado Pedro Pierluisi como la persona escogida a ser el candidato oficial a la gobernación por el PNP para las elecciones del 2020 del 3 de noviembre”.

Otro que no salió muy airoso de la contienda del PNP fue el actual presidente del partido y presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, quien casi se cuelga entre los candidatos a senador por acumulación al llegar en la quinta posición. Solo se convierten en candidatos los primeros seis de cada partido. En un intento por restar peso a llegar en un quinto lugar, Rivera Schatz expresó en una conferencia de prensa temprano en la tarde que “los votos son los votos”. Una vez más, el presidente del Senado, a preguntas de la prensa, rechazó que el nuevo Código Electoral sea en parte responsable de los contratiempos del proceso electoral de las primarias y se escudó en que el nuevo código no fue impedimento para la determinación del Tribunal Supremo. Sí reiteró que el presidente de la CEE debe dejar la Comisión una vez pasen las primarias. Ante los resultados dijo: “El PNP va a llegar unido el tres de noviembre”.

Los ganadores

Cerca de las 7:30 de la noche, el candidato del PPD, Delgado Altieri, se presentó a reconocer su victoria. Luego de los tradicionales agradecimientos a familiares, agradeció al pueblo popular por la confianza depositada “en mí y en las urnas. Y no les voy a fallar. Hoy ha ganado la unidad popular. Quiero dejar claro que aquí ningún popular ha derrotado a ningún popular. Aquí estamos todos. Estamos unidos y conscientes, muy conscientes, de la encomienda que tenemos por delante por Puerto Rico. Atrás queda la primaria y con ella las diferencias. Las pequeñas diferencias que pudieron haber ocurrido en este proceso, todo eso, queda atrás”. Más adelante añadió: “Juntos sé que vamos a lograr vencer a quien hay que vencer en este proceso, que es el liderato del PNP, que tanto daño le ha hecho a Puerto Rico en este cuatrienio”.

El ahora candidato oficial del PPD a la gobernación reclamó que a partir de ese momento ese partido comenzaba un nuevo camino, una segunda transformación de Puerto Rico. Delgado Altieri expresó que su agenda de gobierno giraba en torno a un plan de salud universal; un sistema de educación de avanzada, en donde la Universidad de Puerto Rico será fundamental; un desarrollo económico sostenible que estimule al empresario local que promueva la equidad y paz laboral; un plan anticrimen, enfocado en la prevención y rehabilitación, y la protección del ambiente y la seguridad alimentaria.

Por su parte, el licenciado Pierluisi Urrutia, reclamando ser “el líder del cambio para Puerto Rico”, proclamó su triunfo en la pugna del PNP en su mensaje ofrecido cerca de las ocho de la noche desde su comité de campaña. A preguntas de la prensa, el exsecretario de justicia bajo la gobernación de Luis Fortuño y asesor de la Junta de Control Fiscal (JCF) presumió de que “no hay nadie en Puerto Rico que tenga más credibilidad y que pueda ser más efectivo ante la Junta que este servidor. Conozco la ley que creó la Junta de arriba abajo, sé cómo opera la Junta y sé cómo puedo levantar bandera para que cambien su postura. Eso es así, cambien sus integrantes o no”, puntualizó Pierluisi, a la vez que prometió que será él quien se siente a la mesa de discusión con la JCF.

Aun cuando en un momento de su discurso Pierluisi Urrutia dijo que había llegado el momento de dejar la controversia del estatus y la discusión de etiquetas de estatus, de inmediato se concentró en defender las supuestas bondades que traería de la estadidad, la cantidad de millones que llegarían a la isla con ella y los cuatro congresistas que tendría Puerto Rico.