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“Cuba sería diferente si no estuviéramos bajo la presión del bloqueo”

Corresponsal de CLARIDAD

La Habana, Cuba-“La economía de Cuba sería diferente si no estuviéramos bajo la presión del bloqueo que impone Estados Unidos desde hace seis décadas”. Así, a grandes rasgos, podría resumirse la situación económica de Cuba, a decir del ministro de Economía y Planificación, Alejandro Gil Fernández, quien en un reciente encuentro con medios de prensa en La Habana aseguró que el bloqueo económico, financiero y comercial impuesto por Washington es el principal impedimento para el desarrollo de la isla.

“Estamos enfrentando, como principal obstáculo de nuestro desarrollo y como afectación fundamental a obtener mejores resultados, el bloqueo criminal y cruel del gobierno norteamericano”, afirmó. Según el titular, sólo en los últimos 12 meses el país caribeño ha registrado pérdidas de cerca de $5 mil millones, a causa de las medidas unilaterales estadounidenses, que además arreciaron durante la pasada administración de Donald Trump.

“Si vemos los últimos cuatro años estamos hablando de $17 mil millones, que si tomas una calculadora estamos hablando de entre 10 y 12 millones de dólares diarios de afectaciones económicas por distintas vías”, detalló Gil Fernández.

El panorama hoy en Cuba es, sin dudas, complejo. Desde 2016, con la llegada de Trump a la Casa Blanca, la mayor de las Antillas –que había vivido momentos de idilio económico tras el acercamiento entre ambos países durante la era Obama– ha visto desvanecer poco a poco sus aspiraciones de crecimiento y sus esperanzas de sacar el pie del bote. La aparición en 2020 del virus del Sars-Cov-2, por otro lado, no ha sido más que el torpedo sobre la línea de flotación que amenaza con hundir una economía maltrecha y altamente dependiente de un turismo del que se ha visto privado en el último año.

“Se mantienen todas las medidas adoptadas por la administración anterior […] y por supuesto esto es más cruel en medio del enfrentamiento de nuestro país a la pandemia”, ha dicho Gil Fernández.

Así las cosas, la isla sufre hoy una escasez de ciertos productos y en las tiendas se observan largas colas en las que hay que esperar por horas para poder comprar. Como si fuera poco, la poca –o casi nula– entrada de divisas al país y la baja oferta del estado de estas monedas, ha dado paso a un mercado informal de compra y venta de dólares en el que la tasa oficial de cambio, establecida a inicios de año, se ha visto superada en casi un triple por el comercio irregular.

Nada es casualidad. La administración Biden, que si bien no ha aprobado nuevas sanciones contra Cuba, tampoco ha dado pasos concretos en eliminar las firmadas por su antecesor, pareciera estar aprovechando este escenario para ver hasta dónde es capaz de resistir la isla.

“[El bloqueo] está ahí presente, no se ha movido un milímetro”, recordó el ministro de Economía.

En definitiva, que con el nuevo presidente, EE.UU. pasó de ser el policía que presiona su rodilla sobre el cuello, a ser el policía que vigila que nadie se acerque. La imagen resulta sugerente, pero la realidad es más cruda que eso.

CUBA SERÍA OTRA SIN EL BLOQUEO

Vale la pena preguntarse cómo sería Cuba y en qué condiciones se encontrara si no tuviese que enfrentar el bloqueo de Estados Unidos –el más duradero y hostil aplicado contra cualquier país del mundo en la era reciente– y si hubiese podido invertir en su desarrollo los 144 mil 413 millones de dólares que le ha costado esta medida extraterritorial en casi seis décadas de aplicación.

“Habría que ver cómo otra economía pudiera haber reaccionado ante este escenario. No creo que quedaría otra alternativa que el neoliberalismo, el desempleo y la inflación galopante”, puntualizó en su intercambio con la prensa Gil Fernández.

El gobierno revolucionario, sin embargo, afirma que su respuesta ante este escenario “no ha sido la de incrementar los precios regulados por el gobierno”, ni reacciona “ante esta coyuntura con medidas neoliberales ni de choque, sino buscando soluciones”.

El titular de la cartera de economía subrayó, en ese sentido, las más de 60 medidas aprobadas recientemente “para incrementar e incentivar la producción agropecuaria”, que incluyen la eliminación de restricciones y trabas para la comercialización de productos. Se refirió además a otras 15 medidas anunciadas hace poco y destinadas al fortalecimiento de la empresa estatal.

De la otra mano están los daños causados por la pandemia. No obstante lo delicado de la economía, Cuba no ha escatimado recursos para proteger a su población pero para ello ha debido erogar más de 100 millones de dólares del presupuesto del estado para palear los gastos de salud asociados al virus –sin incluir las inversiones para el desarrollo de los cinco candidatos vacunales en los que trabajan científicos cubanos.

 NO RENUNCIA AL CRECIMIENTO ECONÓMICO

Pese a todo este panorama, el ministro de Economía ha asegurado que “Cuba no renuncia a su meta de crecer un 6% en 2021”. El país apuesta a un “crecimiento gradual del turismo” en los próximos meses, lo que representaría un alivio para una isla altamente dependiente de este sector y que ha visto el número de visitantes reducirse casi a cero en más de un año de pandemia. Claro está, el país necesita antes –so pena de sufrir otro repunte de contagios– haber vacunado a su población contra la Covid-19.

La meta se dice fácil, empero, se trata de un reto enorme y pocas garantías. Para lograr dicho crecimiento, las autoridades cubanas estiman recibir alrededor de 2,2 millones de visitantes antes de que culmine el 2021, un número sumamente ambicioso si se tiene en cuenta que ya se ha esfumado la mitad del año.

Previendo este panorama, Cuba también ha impulsado la producción y exportación de níquel y ha reforzado los servicios de las telecomunicaciones, dos sectores cuyos ingresos las autoridades esperan al menos ayuden a balancear la caja.

Según datos oficiales, el país apenas recibió el 55% de la divisa planificada para el año pasado y sólo ejecutó el 60% de las importaciones programadas; en resumen, el Producto Interno Bruto (PIB) se precipitó 11 puntos en 2020 –el segundo año consecutivo de contracción económica. El paisaje para este año no pinta muy diferente, si se mantiene la amenaza de la pandemia.

Por el momento, y mientras pasa el vendaval, el gobierno cubano ha dicho estar concentrando sus esfuerzos en la producción de alimentos para garantizar la alimentación de la población y ayudar a abastecer los comercios.

“Consolidar la empresa estatal socialista como sujeto económico principal” es otra de las prioridades del estado cubano, así como ampliar y perfeccionar el trabajo en el sector no estatal y “crear condiciones coherentes” que fomenten la disminución de las importaciones e incrementen y diversifiquen las exportaciones.

A preguntas de este semanario, el ministro Gil Fernández sostuvo que “Cuba está preparada para aprovechar cualquier apertura económica que pueda existir en las relaciones con EE.UU.”, pero dejó claro que el país no se quedará de brazos cruzados mientras Washington decide qué hacer.

††“Si se diera ese contexto lo aprovechamos, de lo contrario seguiremos resistiendo y trabajando en el desarrollo del país, explotando todas las reservas”, sentenció.

 

 

El mundo cruel de Luis Negrón

 

Especial para En Rojo

a Daniel Torres y a Luis, rodeado de libros en La Esquina en la Escuela Goyco de la calle Loíza.

Yo conocí a Luis Negrón en el año 1993, recién reclutado en la mítica librería Papyrus de Horacio Bonet en el Viejo San Juan, luego de haber trabajado en The Bookstore y en la librería del Instituto de Cultura. Cuando Armindo me lo presentó me enfrenté a aquella carita de ojos de profunda e inquisitiva mirada y su sonrisa entre pícara y tierna, supe que me había encontrado con un “hijo” para toda la vida.

Se me encogió el corazón cuando el orgulloso Luis me presentó a su hija pequeñita.

Nuestro próximo encuentro fue entre las columnas de ese templo riopedrense llamado Librería Mágica. Era un Luis evolucionado y seguro, pero siempre de mirada dulce y con un lenguaje seductor. Con orgullo habló de su nieto Lucas. Conversamos sobre su participación en el Proyecto de Homoerótica de Ángel Antonio Ruíz Laboy y sus lecturas con el resto de los autores gay dondequiera que los invitasen. De ese proyecto quedó la publicación de una valiosa antología, ¡que es hoy un “collectors item”. Luego, junto a David Caleb Acevedo y Moisés Agosto Rosario co-editó “Los otros cuerpos”, antología de temática gay, lésbica y queer desde Puerto Rico y su diáspora.

Me confesó que le había presentado a Rafael Acevedo, el conocido poeta, narrador y editor de La Secta de los Perros un libro de cuentos para su publicación titulado Mundo cruel. El ojo clínico de Rafa rápidamente entendió que estaba ante una obra singular, publicándola en el 2010. Luego de esa primera edición hoy ya tiene cinco publicaciones (Puerto Rico, Costa Rica, Cuba, Argentina y España) más una versión en inglés y otra en esloveno. Así comenzó la saga de Mundo cruel que lo ha lanzado en un “Rainbow Tour” internacional. Su vida se ha tornado en una tómbola de mil colores, como diría su amada Marisol, la malagueña Pepa Flores.

Con mucho esfuerzo, sudor y lágrimas este “hijo” se ha convertido en uno de los escritores más leídos de su generación, por lo que quiero compartir mi visión, íntima y personal de este fenómeno llamado Luis Negrón, quien siempre conserva esa ternura de niño asombrado con la que irrumpió en el mundo de la literatura puertorriqueña. Nadie como Luis para mostrarnos el mundo descarnado del puertorriqueño de la calle, el de la mixta de arroz con habichuelas, el del cornbeef con maíz, el del mangú con huevos fritos que sus escritos nos presentan.

Luis continuó estudios en comunicaciones en la Universidad del Sagrado Corazón y ha publicado en la revista Alborada (2001) de la Fundación SIDA de Puerto Rico. Se desempeñó como crítico de cine para el periódico La Semana de Boston (1999); fue miembro fundador de Producciones Mano Santa, colectivo responsable de la Muestra de Cine Gay y Lésbico de Puerto Rico (2001) y la Bohemiada de Orgullo Gay (2001-06) e igualmente sus reseñas de cine han sido publicadas por los periódicos Claridad y El Poeta, y por la revista digital vasca Ehgam.

Luis ha corrido la seca, la meca y la tuntuneca. Desde su Guayama natal, se fue a los USA donde vivió su aventura neoyorquina antes de caer en ese mundo cruel e hiriente del corazón de Santurce, mezcla de bachata, guaracha y boleros que nos describe en sus cuentos. ¡Quién iba a decir que su libro Mundo cruel –traducido por Suzanne Jill Levine, la famosa traductora de trabajos de Jorge Luis Borges, Manuel Puig, Adolfo Bioy Casares, y Guillermo Cabrera Infante para Seven Stories Press– recibiría en 2014 el Vigésimosexto Premio Literario Lambda concedido a una obra de ficción, siendo la primera obra traducida que ha ganado dicho galardón. De ahí se lanza al mercado estadounidense con una serie de presentaciones en las más importantes librerías de ese país. Pero no termina aquí, pues continuó sus presentaciones en Argentina, Chile Perú, Costa Rica, Colombia, Guatemala, México, Cuba y República Dominicana. Como dato relevante Mundo cruel ha permanecido en el primer lugar de los libros de temática gay en Amazon que han recibido la mayor cantidad de críticas positivas desde que se comenzó a vender: ¡un hecho verdaderamente excepcional!

Para este inquieto anacobero de nuestros días, el teatro siempre ha sido parte de su vida. Luis, un performero de corazón, ha logrado que sus cuentos nos transmitan la visualidad de su mirada. Con la soberbia dirección de Jacqueline Duprey se presentó en estreno mundial Mundo Cruel, el drama, en la riopedrense “Off/Broadway” Sala Beckett. Fue tal el éxito, que se trasladó a nuestro Broadway santurcino para presentarse en la sala Victoria Espinosa, en esta ocasión de la mano del director Gil René Rodríguez, quien protagonizó junto a Gabriel Leyva para luego mudarse a la sala El Josco. Luego se presentó en el prestigioso Festival de Teatro de La Habana, Cuba, donde invitaron a Luis a ser parte del jurado de novela junto a Ignacio Echevarría (España), Nona Fernández (Chile), Carol Zardetto (Guatemala) y Hugo Luis Sánchez (Cuba) en el Certamen de Casa las Américas 2015. Más tarde la obra se presentó triunfalmente en la neoyorquina sala de “Pregones”.

Mundo cruel se publicó en España y México por la Editorial Malpaso y recientemente en Cuba. La Editorial del Instituto de Cultura de Puerto Rico publicó su libro Los tres golpes en el que se consolida como cronista. Luis fue el dueño de la Librería “La Esquinita” en mitad de su Santurce, cerrada por culpa de la Pandemia. Actualmente se encuentra en La Esquina, en la Goyco, calle Loíza.

Se me antoja compartirles una reseña de Daniel Torres que habla de Mundo cruel mejor que lo que podria decirlo yo: “Cuando uno termina de leer el libro de cuentos Mundo cruel de Luis Negrón, queda convencido que con escritores como él, éste es un mundo menos cruel. La maestría de su lenguaje y la concepción casi perfecta de los personajes, así como el carácter episódico de sus historias, nos deja con ganas demás, más, pero mucho más.

Apadrinado por dos Ases de las nuevas promociones de la literatura boricua, José Liboy Erba y Rafael Acevedo, además del espaldarazo del postcrtiptum de Carmen Dolores Hernández, Mundo cruel llega al universo literario de la Isla como un clásico instantáneo, una Polaroid en blanco y negro que se revela ante nuestros ojos, quedando impresa en nuestra retina, de donde no se borrará jamás. Quien lo lee no lo olvida.

Con epígrafes de Eduardo Alegría (“La patería es siempre una subversión”) y Manuel Puig (“— ¿Entonces, un melodrama es un drama hecho por quien no supo, señorita?/ —No exactamente, pero en cierto modo, sí es un producto de segunda categoría”), los nueve cuentos que componen la colección huelen a deseo maricón, no queer ni el yibití ni ninguna de esas palabritas que nos hemos inventado después de Eve Kosofsky Sedgwicky su Epistemología del closet . En Mundo cruel hay historias de patos viejos que se dejan coger de pendejos por bugarrones (“El vampiro de Moca”), de pastores de Iglesias protestantes que se acuestan con chicos (“El elegido”), de pacientes de VIH/SIDA que mueren dignamente (“El jardín”), de locas ilusas que acaban en la cárcel (“Por Guayama”), de chismes jugosos que pasan por celular de oreja a oreja (“La Edwin) y de asesinatos irre-sueltos (“Botella”), entre otros. Leyendas urbanas todas que se cuentan en el espacio de Santurce, Río Piedras, Guayama y otros pueblos de la Isla del Espanto, vuelta así en nuestra modernidad por el impacto de una economía colonial de dependencia de la metrópolis gringa. En todos los cuentos está presente la conciencia de un pueblo que no ha podido resolver el espacio de la mariconería, como en “Muchos o de cómo a veces la lengua es bruja”, donde: “Dos vecinas preocupadas, preocupadísimas, se encuentran a lados opuestos de la verja…y se dedican a pelar a todo el mundo”.

 

Esta histeria colectiva por los patos es el centro solar de Mundo cruel . El narrador se presenta irreverente e impertinente, nos lleva de la mano para salir a los exteriores sórdidos de una ciudad llamada San Juan, como René Marqués lo hiciera en su momento o Luis Rafael Sánchez en el suyo. Sin embargo, Luis Negrón se acerca mucho más a las narrativas de Ana Lydia Vega (Falsas crónicas del sur) o a Magali García Ramis (Felices días, tío Sergio) y Carmen Lugo Filipi (“Milagros, calle Mercurio”). Recuerda también aquel experimento narrativo a cuatro manos que Ana Lydia y Carmen Lugo publicaron bajo el título de Sobre vírgenes y mártires, y con el cual conmocionaron el panorama literario isleño de los años ochenta. Algo así me parece Mundo cruel que incluso rememora el realismo sucio del cubano Pedro Juan Gutiérrez (Trilogía sucia de La Habana). Por ahí además se asoma el Mario Conde de la novella Máscaras de Leonardo Padura Fuentes, sobre el asesinato de un travesti en un parque de La Habana. Hay también puentes establecidos con sus compañeros de generación, del colectivo HOMO-ERÓTICA y del grupo Sótano. Pongamos como ejemplos: la narrativa gay de los cuentos discotequeros de Moisés Agosto Rosario, la sexualidad a flor de piel de Max Charriez, mi Conversaciones con Aurelia y los Dos centímetros de mar de Carlos Vázquez Cruz. No podía faltar el eco certero de Manuel Ramos Otero y su “Hollywood memorabilia”, cuento de Concierto de metal para un recuerdo, que parece ser el modelo de “El jardín”, texto que rompe un tanto con la tónica de Mundo cruel y abre la puerta para una narrativa de un mundo menos cruel. Más allá de los posibles ecos literarios en la obra incipiente de Luis Negrón ya mencionados, nos quedamos con la limpieza de sus palabras y el gesto desafiante del hablar callejero, de una calle que está dura y que hay que vivirla y revivirla día a día en cualquier rincón bien sea de Río Piedras o de Santurce. Mundo cruel es también una primera entrega sobre la ciudad que se abre y se cierra ante sus habitantes, Leviatán que se los traga y los devora para luego escupirlos a medio masticar y dejarlos tirados en la acera, para que vuelvan a empezar.

 

El último cuento, “Mundo cruel”, el que le da título a la colección, y fue publicado originalmente en la ya clásica antología Los otros cuerpos: Antología de temática gay, lésbica y queer desde Puerto Rico y su diaspora (Tiempo Nuevo 2007), editada por el mismo Luis Negrón, junto a David Caleb Acevedo y Moisés Agosto Rosario. “Mundo cruel” nos presenta la crueldad de dos locas “fabulosas y espectaculares” ellas, que no quieren admitir su mariconería ante el mundo para que nadie sepa lo obvio, su homosexualidad. Las nuevas políticas de igualdad en el trabajo las hacen divulgar su “orientación sexual”, ante lo cual, el closet interno en el que han vivido se revela y terminan una “bailando bachata en plena Ponce de León con el hombre de su vida” y la otra vendiéndolo todo y yéndose para Miami. Este relato es clave para entender la lógica de las acciones de todos los cuentos de Mundo cruel : se trata de exponer el tercer espacio citadino del gay y de la bucha (personajes que aparecen de soslayo en las fiestas, como personajes siluetas del cuento “El vampiro de Moca”). Luis Negrón hace esto deliberadamente y a conciencia, buscando la complicidad del lector y de la lectora, sin hacer ninguna concesión para el gran público que entra de golpe y porrazo al mundo lésbico gay, así como nosotros, los patos y las patas, que nacemos y lidiamos en un mundo puramente heterosexual. He ahí el aporte de este libro al contracanon de una literatura maricona boricua que está cada día más firme en su propósito. El Mundo cruel de Luis Negrón prevalece, se impone y se levanta pese a quienes sigan creyendo que escribir no es un acto erótico cuando se trata del encuentro de dos mujeres o de dos hombres que se buscan, se desean y se aman.”

Definitivamente hay Luis Negrón para rato

Reflexiones: independentistas y estadolibristas en el  ajedrez de la política del 1990

  • Mario R. Cancel-Sepúlveda

La reformulación del movimiento estadoísta  en la década de 1990 no tuvo un equivalente en el campo del independentismo y el estadolibrismo, espacios en los cuales la dinámica revisionista pareció haber colapsado. Los gestores públicos más visibles y longevos del independentismo electoral -Rubén Berríos Martínez (1939- ) y Fernando Martín García-; y del estadolibrismo institucional – Hernández Colón y Miguel Hernández Agosto (1927-2016)- se atornillaron con mayor o menor fuerza en sus posiciones de liderato. Un gerontocracia dominaba las posiciones de liderato de aquellas organizaciones. Dada la incertidumbre que planteaba una época de cambios radicales para el independentismo y el estadolibrismo la posposición de la autocrítica, aunque comprensible podía convertirse en un problema.

En el caso del estadolibrismo, su defensores más moderados insistieron en abrazarse, cada vez con menos confianza,  a los restos del mito del “pacto bilateral” de 1952 que todavía no había sido socavado del todo como ocurrió tras la quiebra de 2017. Los ideólogos populares más moderados todavía parecían convencidos cuando acusaban a los independentistas y los estadoístas de que su imputación de que el ELA era colonial se apoyaba en prejuicios políticos sin fundamento, a pesar de que la lógica del derecho internacional se oponía a ello.

El pipiolismo permanecía atado a su pasado socialdemócrata desarrollado durante la década de 1970, pero el énfasis socialista distributivo se había ido diluyendo en un nacionalismo civil que recordaba la discursividad del PIP de los años tempranos de la segunda posguerra mundial. La expresión de agresividad que caracterizó el independentismo del 1947 encabezado por Gilberto Concepción de Gracia (1909-1968) había cambiado su tesitura. La retórica de la década de 1990 parecía más bien dirigida a asegurar su franquicia electoral y sus aspiraciones electorales cuatrienales que a “adelantar” la meta de la independencia de una forma realista.

La genealogía (probable) de una actitud

El independentismo electoral de la década del 1990 adoptó una actitud que, en muchas instancias, recordaba la circunspección y la mesura de la primera generación independentista de afirmación nacionalista cultural surgida de los escombros de la invasión de 1898. Aquella discursividad, poco estudiada por la incomodidad que produce en ciertos sectores,  fue el resultado de la presión que ejerció la Ley Foraker de 1900 en aquel sector ideológico. Estados Unidos era un adversario de talante distinto al Reino de España.

El discurso independentista de afirmación nacionalista cultural fue  sistematizado por el abogado y escritor romántico tardío de Aguadilla, José De Diego Martínez (1866-1918). Aquel era un intelectual e ideólogo con un complejo pasado que había vacilado entre el autonomismo moderado o radical y el estadoísmo de cariz republicano de los primeros días de la soberanía estadounidense en el país. De Diego Martínez no parecía haber tenido ningún contacto con el separatismo independentista y confederacionista de la última parte del siglo 19 y, de hecho, en toda la correspondencia política respecto a Puerto Rico del 1890, Betances Alacán no lo menciona ni una sola vez, contrario a las alusiones que en efecto hizo Barbosa Alcalá, Muñoz Rivera y Eduardo Giorgetti (1866-1937), entre otros.

El tono morigerado, cauteloso y sumiso que caracterizó el proyecto de independencia con protectorado formulado por De Diego Martínez en los primeros años de la década de 1910, no desapareció del panorama con la muerte del líder unionista. Aquel acento cuidadoso, suplicante y presuntamente pragmático que se esforzaba por hablar el lenguaje del imperialismo con el propósito de no solicitar más de lo que aquel estuviese dispuesto a dar, marcó al independentismo por medio de figuras como Antonio R. Barceló y Martínez (1868-1938) y el mismo Muñoz Marín (1898-1980), por lo menos hasta la década de 1960. La retórica posibilista de De Diego Martínez no difería de la de Muñoz Rivera.

Una de las raras excepciones en el panorama de acatamiento al nuevo orden fue, en 1910 Rosendo Matienzo Cintrón (1855-1913), y en la década de 1930 el discurso incendiario, agresivo y amenazante de Albizu Campos y los activistas nacionalistas. Ambos imprimieron a la independencia el sentido de “urgencia” comentado en otra columna. Ni la sumisión ni la agresividad adelantaron, hay que decirlo, las posibilidades de la independencia en aquellos contextos.

En la década de 1930 sin embargo, paralelo al discurso de la “acción inmediata” del Partido Nacionalista (PN), fructificaron otros independentismos que aspiraban una solución negociada y gradual al problema del estatus. Igual que en los tiempos de De Diego Martínez, la jefatura que encarnaba aquella opción estaba consciente de que la República de Puerto Rico que se pretendía construir, tendría que hacer numerosas concesiones a Estados Unidos con el fin de garantizar el proceso de emancipación con la menor cantidad de conflictos. Los privilegios tenían que ver con cuestiones militares y con el acceso irrestricto y privilegiado capital estadounidense al mercado puertorriqueño. MCS

Si De Diego Martínez en la década de 1910 estuvo de acuerdo con la permanencia de Culebra en manos de la Marina de Guerra, una parte significativa del independentismo de las décadas de 1930 y 1940 tuvo que tolerar y respaldar la expansión de los intereses militares de aquel cuerpo armado en el territorio no incorporado. A fines de la década de 1940 Vieques era una clave para las expectativas bélicas del Departamento de Guerra. Una organización independentismo gradualista en tránsito al autonomismo moderado, el Partido Popular Democrático (PPD) fundado en 1938, jugó un papel determinante como facilitador de aquel proceso. En alguna medida el PN y el PPD representaron en el campo del independentismo entre 1930 y 1949, la vacilación entre el sentido de urgencia y el gradualismo que marcó también la evolución del estadoísmo desde 1972 en adelante.

El tema de las concesiones que debían hacerse para conseguir la independencia en buenos términos con Estados Unidos no ha sido investigado como se merece. Desde mi punto de vista, su estudio podría informar bien a la comunidad independentista sobre las condiciones probables de una negociación de ese tipo.  Dos momentos que sí han sido investigados con intensidad son, por un lado, los tres proyectos de independencia presentados por el congresista demócrata Myllard Tydings (1890-1961) entre 1936 y 1945; y el reclamo de independencia con justicia social propuesto Muñoz Marín para oponerse a aquellos, postura que constituyó una de las razones para su expulsión del Partido Liberal Puertorriqueño.  El elemento común en el lenguaje jurídico de uno y otro discurso radicaba en el reconocimiento tácito de la necesidad de un periodo de transición del estatus colonial a la soberanía bajo la protectora y vigilancia de las autoridades estadounidenses. Después de todo, sus inversiones privadas y públicas en el territorio así como las relaciones financieras entrambas partes lo ameritaba. Reconocer la legitimidad de la injerencia del que sería un gobierno foráneo en asuntos locales relacionados con sus intereses geoestratégicos y el capital privado invertido por sus ciudadanos en la república en construcción era una condición sine qua non del proceso.

Las condiciones descritas liquidaron el mito de la independencia en “pelo” o inmediata, según lo había manufacturado el abogado y espiritista fundador del Partido de la Independencia Matienzo Cintrón a principios de la década de 1910, postura que tanto parecía incomodar a De Diego Martínez. No solo eso, legitimar el derecho a la intervención de Estados Unidos en el tránsito hacia la independencia se interpretaría como un reconocimiento tácito de la incapacidad del país para el gobierno propio, confirmaría la debilidad relativa del sector que defendía esa causa y justificaría la necesidad del tutelaje.

El otro rostro del tema de las concesiones que debían hacerse para conseguir la independencia tenía que ver con la transición, reducida a un breve periodo de 4 años, y la deuda pública del territorio no incorporado, un asunto de mucha relevancia para las posibilidades de la independencia y la estadidad en el presente. Una de las mejores fuentes para consultar el problema planteado en el volumen de Néstor Duprey Salgado, A la vuelta de la esquina, publicado en 2015.

El proyecto Tydings imponía que al cabo de aquellos 4 años,  los productos de la isla pagarían tarifa completa como cualquier país extranjero y los puertorriqueños tendrían que  escoger entre las dos ciudadanías pero no podrían tenerlas las dos. Una de las preocupaciones centrales de Tydings era el manejo de la deuda de Puerto Rico. Durante el periodo de transición de 4 años se mantendrían los márgenes prestatarios impuestos por la Ley Jones, se prohibiría al país endeudarse con otro gobierno extranjero a menos que lo autorizara el presidente de Estados Unidos y se dejaba en manos del gobierno por nacer las deudas acumuladas durante la relación colonial previa.

El gobierno de Puerto Rico libre tendría que liquidar los bonos en circulación y asumir las deudas del ejecutivo y de los municipios, así como también los costos de las obligaciones de Estados Unidos respecto a Puerto Rico desde el Tratado de Paris de 1898. Y, por último,  el presidente se reservaría el derecho de suspender cualquier ley que afectase el pago de las obligaciones de Puerto Rico o el pago de sus deudas aún después de la proclamación de la independencia. Para confirmar ese privilegio,  se destacaría un alto Comisionado estadounidense en la isla con el poder de incautarse de los derechos de aduana para asegurar los procesos de cobro. Estados Unidos no estaba dispuesto a hacerse cargo de la deuda generada durante una relación colonial que aquel país había impuesto por la fuerza en 1898 y de la cual había sacado enormes beneficios.  No se trataba de una Junta de Supervisión Fiscal pero la mirada contable y fría de las autoridades estadounidenses, era la misma hoy.

Desde el 1947 cuando el PIP fue fundado, hasta la década de 1990 pasaron muchas cosas. El orden emanado de las paces de la segunda guerra se vino al piso y sobre sus cenizas se desenvolvió el orden neoliberal. La precaución del liderato pipiolo a la hora de hablar de la independencia y la justicia social tras el fin de la Guerra Fría recuerda la cautela de aquellos independentismos ante situaciones parecidas.

Unas transiciones truncas: independentistas y estadolibristas

Tanto en el independentismo electoral como en el estadolibrismo hubo una transición de liderato durante la década de 1990. El acceso de Víctor García San Inocencio, María de Lourdes Santiago, Manuel Rodríguez Orellana y, luego, Edwin Irizarry Mora, Jorge Schmidt Nieto y Juan Dalmau Ramírez, entre otros, a posiciones de liderato dentro de la organización, traducía una transición generacional cuyos efectos ideológicos deberían ser investigados con más detalle. El hecho de que Berríos Martínez siguiera siendo una clave a la hora de las grandes crisis nacionales -en 2016 fue la voz pública de la organización en la discusión del estatus-, dejó claro que la transición generacional había quedado trunca. En cierto modo, el gesto recordaba el papel que pretendió cumplir Muñoz Marín tras su retiro como candidato a la gobernación para las elecciones de 1964. El liderato senescente ha sido por lo regular desviado para que se encargue de la “misión imposible” de resolver el estatus, escenario que ha cumplido la función de un “retiro (ideológicamente) digno”.

En el estadolibrismo un nuevo/viejo liderato levantó cabeza tímidamente. Victoria Melo Muñoz, Héctor  L. Acevedo, Eudaldo Báez Galib, Sila María Calderón y Aníbal Acevedo Vilá, entre otros, encarnó el cambio de tono y matiz. Sin embargo, la figura de Hernández Colón siguió cumpliendo una función moderadora y en ocasiones francamente reaccionaria, a la hora de revisar las posturas del partido durante y después de la década de 1990. Una de las mayores pruebas y retos al poder de Hernández Colón parece haber sido la consulta plebiscitaria de 2012 y el retiro de la candidatura de Alejandro García Padilla (1971- ) a las elecciones de 2016 en el contexto de las fricciones entre estadolibristas moderados y soberanistas en el partido.

De hecho, el elemento más innovador en el PPD fue el desarrollo de un estadolibrismo “soberanista”, un concepto que cuando lo pronuncia un ideólogo del PPD resulta tan nebuloso como “estadolibrismo”, desde 1998 en adelante. Es probable que, cuando este asunto sea indagado con más cuidado, las personalidades de Báez Galib,  Marco A. Rigau y Juan M. García Passalacqua, reciban el crédito que se les ha escatimado en la torcida e interesante historia del PPD. Como se verá más adelante la facción soberanista, un fermento legítimo de renovación para los populares alrededor de la figura de Carmen Yulín Cruz (1963- ) desde 2010, se ha reducido a la nada tras las elecciones de 2020.

Tanto en el PIP como en el PPD, el papel de la confrontación  “nueva / vieja guardia” que se desarrolló en el caso de Muñoz Marín durante la década de 1960, y tras el deceso  de Concepción de Gracia en 1968, siguió cumpliendo un papel protagónico. Pero las continuidades entre lo viejo y lo nuevo siguieron siendo notables y la capacidad de que las ideas reprimidas por el debate retornaran por sus fueros siempre fue muy elevada. Los caudillos del 1970, un momento de crisis económica internacional y de revisión del ordenamiento capitalista internacional, mantuvieron una cuota de poder visible y a veces excesivo hasta entrado el siglo 21. La muerte de Hernández Colón en 2019, así como la de Romero Barceló en 2021, tendrán un efecto impredecible sobre la discursividad pública de los proyectos ideológicos que representaron. Una vez se esculpa el mito de cada uno de ellos, la lucha por el control de su “memoria” y su “herencia” ideológica ocupará la atención de muchos observadores durante los años.

Atando cabos 

El “respeto señorial” a la tradición partisana y sus figuras proceras ha sido una contrariedad para las tres organizaciones. La pregunta es ¿porqué hubo un proceso de renovación radical, no ausente de tropezones en el seno del PNP en la década de 1990 y, sin embargo, ello resultó tan cuesta arriba en el PIP y el PPD? Es probable, y esto es apenas una hipótesis de trabajo, que la actitud utilitaria y pragmática del liderato estadoísta junto a la certidumbre de que una era terminaba y comenzaba otra,  haya favorecido su capacidad de transformación. Lo cierto es que el “fenómeno Rosselló González” no tuvo un equivalente en las otras organizaciones electorales en la década de 1990. En su caso la conciencia histórica y la intuición, se combinaron a la hora de imaginar las condiciones de su presente. El caudillismo o culto a la personalidad no desapareció de ninguna de las organizaciones. El carácter innovador y original del “fenómeno Rosselló González” también se convirtió en objeto de culto irracional hasta penetrar a su hijo, Rosselló Nevárez. El retorno de aquella imagen en la figura de su hijo desde 2013 al presente, ratifica que las viejas manías de la política territorial siguen presentes. El referido culto no sólo fue un factor importante en su elección como gobernador para el cuatrienio iniciado en el 2017 sino que puede ser determinante para que se elija como uno de los “cabilderos de la estadidad” em mayo de 2021.

 

Editorial:   Colombia, Palestina y el mundo al que pertenecemos

 

En el Puerto Rico híper colonizado en que vivimos, nos cuesta salirnos de la órbita estrecha de lo que nos rodea inmediatamente. Entre los asuntos políticos domésticos que consumen nuestro debate público diario, y las miradas profundas que hay que darle obligadamente a los asuntos que llegan desde Washington, DC, capital política de la metrópolis estadounidense donde se decide continuamente sobre el presente y el futuro de nuestro país, apenas si nos sobran el tiempo y las ganas para prestar atención a otros asuntos del “mundo ancho y ajeno” al que pertenecemos. Sin embargo, es imperativo hacerlo, no solo porque derivamos importantes lecciones de las experiencias de otros pueblos, sino también porque nos hace sentir acompañados el compartir con ellos nuestras luchas, y nuestra mutua humanidad y solidaridad. Los pueblos se hermanan a través de las luchas compartidas. Por eso, en CLARIDAD- un periódico creado desde y para la lucha por la independencia de Puerto Rico- la cobertura de asuntos atados a otros pueblos que luchan por reivindicaciones políticas, económicas, sociales, raciales, laborales o de género, en nuestra región y el mundo, siempre tiene acogida.

Durante las pasadas semanas, las luchas de dos pueblos hermanos han acaparado titulares y amplia cobertura mediática. El súbito y tumultuoso estallido social en Colombia ha sorprendido al mundo. Ha desvelado la realidad social oculta tras el mito largamente cultivado de la supuesta gran democracia colombiana. Una democracia que descansa en el poder de un aparato militar enorme y corrupto, hecho a imagen y semejanza del Pentágono y los cuerpos castrenses de Estados Unidos, que campea por sus respetos y abusa de la población al amparo de las fuerzas políticas más conservadoras y autoritarias. Precipitadas por una reforma tributaria que provocó la indignación de los más amplios sectores populares, las masivas protestas han roto el dique de la paciencia de un pueblo colombiano hastiado de la desigualdad, de la concentración de poder y capital en pocas manos, de la excesiva militarización, de la entrega del país a los mercaderes neoliberales, de la represión, de la oligarquía, de la pobreza, de la discriminación racial, económica y social. En fin, un pueblo hastiado de la decadencia y rapacidad de un régimen y un gobierno que han perdido su legitimidad.

Por otro lado, la situación en Palestina clama por la solidaridad del mundo entero. Durante 70 años los palestinos han sido parias dentro de su propia tierra, obligados al confinamiento en territorios designados por el gobierno de Israel- dueño y señor de una tierra multinacional de la que se apropió por la fuerza-  y sujetos al tratamiento humillante, arbitrario e inhumano de los gobiernos, las fuerzas armadas y la policía israelíes. Pero ahora es peor. Porque el estado de Israel sigue abriéndose paso impunemente en territorio palestino, utilizando sus tribunales y sus leyes para promover los asentamientos de nuevos colonos en dichos territorios, y expulsando forzosamente a las familias palestinas de sus hogares. Una nueva ronda de expulsiones arbitrarias y forzosas en el vecindario de Sheik Jarrah en Jerusalén, provocaron la indignación y las protestas que dieron inicio a los más recientes ataques aéreos de Israel sobre el territorio palestino de Gaza, donde ya se cuentan por cientos los muertos, entre ellos más de 60 niños y niñas, y miles de heridos. Los cohetes lanzados a Israel desde Gaza por el grupo palestino Hamas jamás pueden compararse en poder destructivo ni alcance, ni siquiera a la primera ronda del primer de los ataques aéreos israelíes que demuelen todo lo que encuentran a su paso, y no se detienen ante objetivos civiles.

El gobierno de Israel abusa de los palestinos porque puede. Porque tiene billones de dólares en subsidios y una fuerza militar descomunal que le proporciona el gobierno de Estados Unidos, su principal aliado y “santo patrón”. Cuenta también con el silencio cómplice de la mayoría de los gobiernos de occidente y el mundo, que le hacen el juego a Israel con la falsa pretensión de que se trata de un conflicto entre dos naciones iguales y con idéntico poder.  Por su parte, los principales medios de prensa occidentales llevan 70 años justificando los desmanes del coloso israelita. Pesa sobre todos ellos el chantaje de ser acusados de antisemitas, el adjetivo peyorativo que utiliza Israel para dañar la reputación de quienes se atrevan a cuestionar su libreto y acciones en Palestina.

Desde CLARIDAD y Puerto Rico, donde también se lucha contra el colonialismo y por los derechos y reivindicaciones de amplios sectores de nuestro pueblo, compartimos con Colombia y Palestina muchos de sus mismos reclamos. Levantamos nuestras voces en solidaridad con la valentía y esperanza que sus pueblos representan para el mundo al que todos y todas pertenecemos.

Palestina en el corazón boricua

 

ccotto@clariddpuertorico.com

“Free, free Palestine”

Miembros de la comunidad Palestina en la Isla, junto a puertorriqueños y puertorriqueñas, se manifestaron este domingo 16 de mayo en solidaridad con el pueblo Palestino, que desde ya hace dos semanas ha sido objeto de ataques aéreos por parte del ejército del Estado de Israel. Los ataques, de una fuerza militar desigual por parte de Israel, habían dejado más de 100 muertos palestinos, hasta el momento de esta nota. La mayoría de ellos, niños.

Fotos Víctor Birriel

La manifestación convocada mediante las redes sociales fue lanzada por jóvenes nacidos en la Isla, de padres palestinos. La presencia de jóvenes y niños de origen palestino fue predominante. Aunque durante un poco más de las dos horas que se mantuvo la manifestación frente al Capitolio, en la que se agitaron banderas de Palestina y de Puerto Rico, no hubo ningún mensaje de parte de alguna organización. La protesta estuvo animada por los jóvenes, quienes gritaban consignas en español, en inglés y, en ocasiones, en árabe.

Abie Yasoub, joven nacida en Puerto Rico, pero luego criada en Palestina, compartió con este semanario su experiencia. Narró que vivió en Palestina, cerca de Jerusalén, en un pueblo llamado Al-Mazra’a ash-Sharqiya, a donde los judíos iban a molestar. En ocasiones, no les dejaban pasar a Jerusalén. “Siempre ha sido así, desde el 1948 no podemos respirar”. La joven, quien regresó a Puerto Rico y desde hace cinco años  no va a Palestina, lamentó que los medios de comunicación no digan la realidad de lo que pasa en ese país. Sobre ese aspecto dijo que incluso en la red social de Facebook alguien la denunció luego de publicar una foto de unos niños palestinos y la bloquearon por tres días.

Abie expresó que aunque aquí se siente libre, sufre por lo que le sucede a su pueblo. Defendió la protesta y dijo: “Esto se trata de seres humanos. Ojalá ellos vieran que los están apoyando”.

Entre los presentes estuvo la portavoz de la organización Madres Contra la Guerra, Sonia Santiago Hernández. “Estamos en la tarde de hoy con el pueblo palestino en solidaridad con su lucha, que también es la lucha de nuestro pueblo. El pueblo palestino sufre por 74 años una ocupación sionista por el Estado de Israel.  El  70 % de los palestinos están desempleados porque Israel los tiene contra la pared. Hay más de dos millones de palestinos entra la Franja de Gaza y Cisjordania”, denunció.  Ese territorio es más o menos del tamaño del pueblo de Arecibo, describió.

Santiago Hernández, lanzó críticas a la postura del presidente Biden de justificar los ataques por parte de Israel. En tanto, le exigió a la  Legislatura de Puerto Rico a expresar su apoyo al pueblo palestino: “Bastantes  palestinos boricuas hay”.

Los palestinos han denunciado que los presentes ataques son parte de la limpieza étnica planificada por Israel para sacarlos del barrio Sheik Jarrah. Esto representa un esfuerzo sistemático para sacar a los palestinos de Jerusalén, ocupada militarmente por Israel.

La excusa de Israel es que el Tribunal de Distrito de Jerusalén ordenó que el 2 de mayo seis familias que viven en Sheik Jarrah tenían que ser desalojadas de sus hogares. Esto a pesar de que las familias han vivido en el lugar por generaciones. El tribunal también determinó que otras ocho familias tienen  que abandonar sus hogares antes del 1.o  de agosto.  En total, 58 personas, entre ellos ocho niños, serían desplazados por la fuerza para que colonos judíos pasen a ocupar el lugar.

Después del desalojo por la fuerza de las primeras familias, entre el 7 y 10 de mayo, las fuerzas israelís irrumpieron en la mezquita Al-Aqsa, en Jerusalén, lanzando gases lacrimógenos y granadas paralizantes. Este ataque se produjo en los días del Ramadán, que es el mes más sagrado de los musulmanes. Israel también extendió sus ataques a la Franja de Gaza, derribando hasta un edificio de vivienda.

En tanto, aquí en la isla, otro de los presentes fue Iman Chaban, de la mezquita musulmana en Montehiedra. Este compartió que viaja cada tres a cuatro años a Palestina, en donde todavía tiene familia. “Cada día la situación se pone peor, más aguda, mas difícil. Los israelitas están tratando de desalojar a los palestinos de sus casas, pero los palestinos seguimos la lucha por la libertad de nuestro país y sus territorios”.

Chaban, quien dijo que cuando llegó a la isla hace 38 años no sabía español, se refirió a que los acontecimientos que dieron paso a la presente escalada, que llevó a todo el pueblo palestino a levantarse en contra de una decisión injusta, representa también que los palestinos tienen que luchar por sus derechos. “A Israel no le importan las decisiones de la ONU. Siempre hace lo que le da la gana en contra de los derechos civiles y los derechos humanos”, expresó.

Durante la actividad se pudo palpar el respaldo del pueblo puertorriqueño. Más allá de aquellos que respondieron a la convocatoria con su presencia,  fueron muchos los que transitando frente a la manifestación expresaron su solidaridad reduciendo la marcha, dando bocinazos y saludando con su puño en alto.