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Este contrato hay que pararlo

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

 

Ni es correcto decir que la jueza que ve los casos de quiebra bajo el Título III de la Ley Promesa, Laura Taylor Swain, “dio su aval” al contrato de LUMA Energy, como tampoco es correcto decir que hacer cambios al contrato sería una violación constitucional.

La licenciada Jessica Méndez Colberg, otra de las abogadas del Bufete Emmanuelli, que representa a la UTIER en los pleitos que el sindicato lleva contra la Autoridad de Energía Eléctrica y su contrato con LUMA, a preguntas de CLARIDAD, aclaró que la determinación de la jueza, el pasado cuatro de mayo, fue para autorizar una Segunda Moción sometida por la Junta de Control Fiscal para permitir que los gastos de LUMA, durante el periodo que comienza el 1 de junio de 2021, se paguen en la quiebra como gastos administrativos con prioridad.

“Esto quiere decir que si en el curso de la operación de LUMA, la AEE no le paga mensualmente los gastos en que LUMA incurre, entonces LUMA tiene derecho a cobrar esos gastos en el proceso de la quiebra, y cobran con prioridad, es decir, primero que otros acreedores, y cobran la acreencia completa”.

Añadió que esta es la segunda moción que presenta la JCF de ese carácter, pues ya había presentado una primera moción en la que solicitaba lo mismo, pero correspondiente a los gastos de LUMA del Front End Transition Period, que son los gastos en que LUMA incurre en el periodo de transición. “Es decir, los gastos en que incurre para aprender cómo se trabaja en Puerto Rico”.

Esta primera moción también fue concedida por la jueza Swain y la UTIER apeló la decisión ante el Tribunal de Apelaciones para el Primer Circuito en Boston, para lo cual está pendiente una vista de argumentación oral el 8 de junio de 2021.

Por otra parte, está el pleito presentado por la UTIER en que impugna el contrato y solicita también una orden de interdicto preliminar para evitar que el contrato se ponga en vigor antes del1de junio de 2021 en lo que se dilucida la demanda. En esta demanda que se presentó, también ante la corte de la jueza Swain, se demandó al gobernador, a la AEE, a la Autoridad de Alianzas Público Privadas (Ap3) y su   director ejecutivo, a la Autoridad para la Asesoría Financiera y Agencia Fiscal (AAFAF) y su director ejecutivo y a LUMA Energy y su CEO.

La demanda basa su planteamiento en que el contrato es ilegal porque contraviene varias leyes, como la Ley 120-2018, 29-2009, PROMESA y la ley Federal ERISA (sobre planes de retiro privados). También se alega que el contrato es leonino porque contraviene el orden público y se supone que los contratos no pueden ser contrarios a la ley, la moral y el orden público. El concepto leonino surge porque los contratos tienen que tener balance en las prestaciones. En este caso, todos los beneficios del contrato son para LUMA y no para la AEE o el Gobierno de Puerto Rico. El contrato es ilegal, agregó, ya que no tan solo contraviene las leyes mencionadas, sino que, entre otras cosas, no reconoce los convenios colectivos y los derechos allí contenidos para los trabajadores a pesar de que la Ley 120-2018 que dio paso a la privatización así lo dispone de forma clara.

Además de los procesos ante el Tribunal de Apelaciones en la esfera de EE. UU., en Puerto Rico, ante el Tribunal Supremo (TSPR), actualmente está pendiente una impugnación del Certificado de Cumplimiento de Energía que emitió el Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) cuando se fue a aprobar el contrato de LUMA. Ese Certificado de Cumplimiento de Energía es una condición precedente y es necesario que se emita por el Negociado para que el contrato pueda entrar en vigor.

Las razones para impugnar el certificado, entre otras cosas, es que el Negociado de Energía abusó de su discreción y entre los votos emitidos por los comisionados estuvo el voto del Comisionado Presidente, Édison Avilés. Según los demandantes, Avilés, quien es ingeniero y abogado, incurrió en conflicto de intereses al emitir su voto, toda vez que él participó del Comité de Alianza que escogió a LUMA Energy. Luego de votar a favor de LUMA como proponente ganador del contrato, se puso el sombrero de juzgador en el Negociado, para emitir el Certificado de Cumplimiento de Energía.

Este proceder ha sido denunciado, además de por la UTIER, por grupos que impulsan la alternativa de la energía solar, como Queremos Sol, y hasta por el Instituto para el Análisis Financiero y Económico de la Energía (IEEFA, siglas en inglés).

La licenciada Méndez Colberg subrayó que eso es un claro conflicto de intereses. El caso está pendiente ante el Tribunal Supremo, que denegó la expedición del recurso de cerciorare. Este pasado 30 de abril se presentó la Segunda Moción de Reconsideración, la cual el tribunal todavía no ha resuelto.

¿Qué opina de la postura del gobernador de que el contrato no se puede posponer o cambiar porque viola la constitución?

 “Me parece totalmente absurdo”.

Méndez Colberg, recalcó que el contrato, primero que nada, es ilegal. Segundo, que el contrato no atiende los mejores intereses del Pueblo de Puerto Rico ni de la AEE. “El contrato tiene unas condiciones precedentes que se tienen que cumplir para que se pueda ejecutar, algunas de ellas dependen de acción legislativa, por ejemplo. Así que, si no se pueden cumplir esas condiciones, una de las alternativas es, precisamente, es que se enmiende el contrato para que se puedan atender esos asuntos. Claro está, nuestra postura es que el contrato es nulo, es ilegal y, por lo tanto, no enmendable”.

Por otro lado, aun partiendo de la premisa de que el contrato fuera legal, acotó que el Gobierno sí puede menoscabar obligaciones contractuales, siempre que sean medidas razonables y necesarias y que no haya otra alternativa.

Sobre las cartas de despido que están recibiendo los trabajadores de la UTIER, ¿hay alguna alternativa?, ¿cómo quedan?

 Explicó que las cartas que están recibiendo los trabajadores de la AEE son cartas de reubicación a otras agencias del gobierno. Según la Ley 120, “ningún empleado podrá ser despedido como consecuencia de una transacción de la AEE como Alianza Público Privada”. Si los empleados no se van a trabajar con LUMA, el Gobierno tiene que hacer un plan de reubicación a través de su oficina de Recursos Humanos. El hecho es que los trabajadores y trabajadoras están siendo distribuidos en otras agencias, en posiciones que no son ni remotamente similares a las funciones que tenían en la AEE y, en muchos casos, en agencias localizadas en municipios distantes de los que ellos ahora trabajan.

Mientras el gobernador Pierluisi alega que no se puede menoscabar el contrato con LUMA, Méndez Colberg destaca que el traslado de los trabajadores y trabajadoras de la AEE implica muchos menoscabos, empezando por que estos empleados pasarán a ser empleados de otras agencias en donde no tendrán representación sindical (ni de la UTIER ni de las otras uniones de la AEE) porque el convenio colectivo fue negociado con la AEE como patrono, no con estas otras agencias. Por otra parte, las cartas indican que se les garantiza el «salario base», por lo que está por verse qué beneficios de los que tenían esos empleados no se les estarán honrando (cosa que tampoco permite la Ley 120, pues se supone que se garanticen todos sus beneficios).

“Cabe destacar que esta movilización de empleados es una locura, pues, no solo los están ubicando en posiciones que no están relacionadas a lo que son sus funciones actuales, sino que cabe preguntarse, dónde está el ahorro para el Gobierno entonces. Comoquiera, tienen que seguir pagando estas nóminas y encima de eso también tienen que pagarle a LUMA por todas sus operaciones, incluidos los empleados de LUMA. El Gobierno está pagando doble y pagándole caro a LUMA”, manifestó.

La licenciada Méndez Colberg hizo un llamado a rechazar el contrato de LUMA. “Esto no es un asunto de derechos laborales solamente. La AEE es el principal activo que tiene el pueblo de Puerto Rico y debemos preservarlo. El contrato de LUMA destruye y desmantela la AEE. Sus consecuencias van más allá de afectar los derechos de aproximadamente 5,000 empleados; veremos aumentos en tarifas, no hay una calidad de servicio garantizada, se crea un monopolio privado y se presta para que LUMA otorgue contratos a sus propias subsidiarias con poca o ninguna fiscalización”.

Los privilegios del contrato de LUMA incluyen el que esta puede terminar el contrato en un sinnúmero de circunstancias, incluyendo el que ocurra un desastre natural, como un huracán, que provoque que se declare un estado de emergencia. “En ese momento, cuando más vulnerable está la isla y cuando más necesita de la provisión del servicio eléctrico, si LUMA se va, nos quedamos sin compañía eléctrica, porque el contrato desmantela la AEE, y ahí quedamos a merced del mejor postor”, concluyó.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

No más engaños: es hora de cerrar la carbonera de AES

 

Por Víctor Alvarado Guzmán

El pasado martes, 11 de mayo, se cumplieron cinco años del lanzamiento de una de las campañas más burdas, engañosas y manipuladoras que empresa alguna haya adoptado en la historia reciente del país.

El millonario ejercicio de propaganda lo pagó la carbonera AES y estrenó con anuncios a color que pregonaban: “Las mentiras contaminan, nosotros no”.

Sin embargo, el tiempo, investigaciones periodísticas y hasta la ciencia misma han demostrado contundentemente que el estético montaje mediático fue otra falacia maquiavélica de sus ejecutivos para intentar engañar, una vez más, al pueblo puertorriqueño.

Descargas a humedales

Como resultado de denuncias donde se constató que la multinacional AES no evitó que aguas contaminadas con cenizas salieran de su solar industrial en Guayama entre el 8 de julio de 2005 y el 5 de julio de 2011, la Agencia de Protección Ambiental federal (EPA por sus siglas en inglés) radicó un pliego de violaciones contra la empresa al amparo del Clean Water Act (In the Matter of AES Puerto Rico LP., CWA-02-2012-3452).

Según sentenció la dirección de la agencia federal en el Caribe, en al menos 31 ocasiones AES propició y provocó descargas contaminantes ilegales en una zona de humedal aledaña, contrario a lo establecido en permisos y en leyes ambientales federales.

Su conducta temeraria conllevó multas que ascendieron a 170 mil dólares, las que AES finalmente aceptó pagar mediante un silente acuerdo con la EPA, el 20 de marzo de 2012.

Aun así, la empresa ha intentado ocultar este hecho al insistir que es “una instalación cero descargas”, según incluyeron en el Informe sobre Evaluación de Medidas Correctivas AES Puerto Rico – Área de Almacenamiento Agremax™ Guayama, Puerto Rico (Haley & Aldrich, 2019).

La propia EPA aclaró que ese argumento de AES no es correcto y que la facilidad sí tiene descargas de aguas de lluvia, de aguas pluviales que descargan en distintos puntos que llegan a humedales y canales de concreto que se encuentran en el área, y que terminan vertiendo las mismas en cuerpos de agua como es el área de la Bahía de Las Mareas.

Estudios de salud

 Por otro lado, en el año 2016 candidatos a grados de Maestría en Bioestadística y Epidemiología de la Escuela Graduada de Salud Pública en el Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico completaron un estudio epidemiológico que se enfocó en las comunidades Puente de Jobos y Miramar de Guayama, las más cercanas a la planta de carbón de AES, así como en comunidades comparables en el municipio de Fajardo.

El estudio, supervisado y revisado por catedráticos de la institución, reveló que la prevalencia de asma severa en menores de edad, así como urticarias, bronquitis crónica y abortos espontáneos entre vecinos de la carbonera es de 6 a 9 veces mayor que en comunidades demográficamente comparables.

Ese mismo año, la prestigiosa American Public Health Association, un organismo centenario con influyente poder en la política de salud pública de los Estados Unidos, refrendó los hallazgos y la metodología de la investigación boricua durante su asamblea anual celebrada en el estado de Colorado.

Cenizas tóxicas al descubierto

 Un año después y ante el inminente paso por el Caribe de los huracanes Irma y María, la Junta de Calidad Ambiental (JCA) ordenó que AES (REF. NÚM. 17-14/REF. NÚM. 17-21) tomara las medidas necesarias para enclaustrar o contener, cubrir y proteger las 430 mil toneladas de cenizas tóxicas que la empresa llama “Agremax” y que acumulaba a la intemperie en su solar industrial.

Esto, ante el “potencial levantamiento de polvo fugitivo” de las cenizas, en “aras de salvaguardar la salud y seguridad de los residentes de las áreas circundantes a las instalaciones de AES”, como divulgó por escrito la agencia estatal.

La empresa se negó a cumplir las órdenes, fue multada por la agencia, impugnó la misma y al día de hoy las cenizas tóxicas siguen al descubierto.

Exposición a arsénico

Tiempo después, en el 2019, análisis de suelos en lugares donde se descargaron toneladas de cenizas de la carbonera, detectaron peligrosas concentraciones de arsénico, un metal pesado altamente tóxico, en al menos dos comunidades del municipio de Salinas y en la ribera del río Guamaní en Guayama.

Los análisis, comisionados por la organización de derecho ambiental Earthjustice, determinaron que las muestras contenían niveles de arsénico entre 9 a 22 veces en exceso del parámetro de seguridad que fija la EPA para zonas residenciales.

Tanto la EPA como el Departamento de Salud federal han determinado que la ingesta o exposición prolongada al arsénico favorece el desarrollo de cáncer en la piel, del hígado, la vejiga y los pulmones. Asimismo, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, en inglés) cataloga el arsénico inorgánico como extremadamente tóxico.

Una residente de la comunidad Ranchos Guayama en el pueblo de Salinas, uno de los sectores envenenados por el desecho tóxico, comentó que no podía caminar descalza en su hogar porque al hacerlo, entraba en contacto con el residuo gris. Las calles de su comunidad, revestidas una década atrás con toneladas de Agremax, ahora son caminos con cenizas tóxicas de carbón expuestas que vuelan sin control cada vez que un auto transita sobre ellas o el viento las levanta.

Contaminación del aire

El aire tampoco se salva del toque venenoso de la empresa AES.

Solo en el 2019, el Inventario de Emisiones Tóxicas (TRI por sus siglas en inglés) de la EPA, reveló que la planta de carbón produjo 1.5 millones de libras de sustancias tóxicas.

Entre esas sustancias resaltan el arsénico, mercurio, amonia, bario, cromo, vanadio y ácido sulfúrico.

Desde que comenzó a operar la planta en el año 2002 y hasta el 2019, la suma total de componentes peligrosos que AES emitió rebasó las 8.5 millones de libras y el 63% de esa contaminación fue liberada al aire: un monumental coctel de tóxicos que inevitablemente ha afectado la salud de quienes viven las 24 horas del día, los 365 días del año, cerca de la carbonera, sin el beneficio de los filtros de aire HEPA (High Efficiency Particulate Arresting) que protegen en sus oficinas a los ejecutivos y empleados de la compañía.

Envenenamiento del acuífero

Por otro lado, y como revelara recientemente el periódico La Perla del Sur, los más recientes análisis químicos (2020) sobre la calidad del acuífero situado bajo el vertedero industrial de cenizas de AES en Guayama mostraron que “en un pozo de monitoreo se detectó el doble de la concentración de arsénico que la agencia federal establece como ‘seguro’ en cuerpos de agua”.

Incluso, ya en septiembre de 2019 se detectó que ese mismo pozo “violó el margen de seguridad permitido para este metal pesado”.

Pero ese reciente ultraje ambiental de AES no se limita al arsénico. En el 2017, cuando por orden de la EPA la carbonera comenzó a monitorear la calidad del agua en el acuífero bajo su central eléctrica, también se detectaron indicios de radiactividad, rastros de cromo, selenio y molibdeno, entre otros elementos peligrosos.

En muestreos posteriores, se demostró que el selenio, litio y molibdeno, rebasaron entre cuatro y 14 veces los parámetros máximos permitidos por la EPA.

¿Cuál remedio propuso la empresa AES para “limpiar” la contaminación que negligentemente provocó? La atenuación natural o, en palabras simples, que la naturaleza se encargue de transportar esos tóxicos a otro lugar.

Al sur de la planta, hacia donde fluye el acuífero, está la Bahía Las Mareas.

Incidencia de cáncer

Como si todo esto no fuera suficiente, el pasado 30 de abril, el doctor Gerson Jiménez Castañón, internista y director médico del Hospital General Menonita en Guayama, compartió estadísticas altamente preocupantes durante el foro del Colegio de Químicos de Puerto Rico, La Quema de Carbón en Puerto Rico: Composición Química, efectos en la Salud y el Ambiente.

Según reveló el experimentado galeno, los diagnósticos de cáncer entre los habitantes de Guayama aumentaron 64 por ciento durante los años 2000 y 2014.

“Asimismo, encontró que entre el 2019 y 2020, más del ocho por ciento de los tejidos que se extrajeron a pacientes en su hospital arrojaron resultados positivos a cáncer: una tasa cuatro veces más alta que la reportada habitualmente por los centros médicos del país”, reportó La Perla del Sur.

Sus hallazgos son cónsonos con los datos estadísticos que recopila el Registro de Cáncer de Puerto Rico.

Según establecen, entre los años 2002 y 2016 los pueblos de Guayama, Salinas, Santa Isabel y Arroyo figuraron entre los primeros 10 municipios con mayor incidencia de cáncer en el país.

“Coincidentemente”, estos cuatro municipios son los que más cenizas tóxicas de carbón recibieron para proyectos de construcción o para meros vertederos clandestinos entre los años 2004 y 2011.

Como reconoció por escrito el otrora vicepresidente de AES, Ron Rodrique, en esos siete años se descargaron en suelos de Guayama 1,021,010 toneladas de cenizas; en Salinas 609,608; en Arroyo 225,635 y en Santa Isabel 69,695.

En los mismos municipios ya se han identificado al menos 18 lugares donde las peligrosas descargas están expuestas y en contacto directo con cuerpos de agua y habitantes.

En general, diez de los 14 pueblos donde la carbonera AES ha dispuesto y enterrado más de 2 millones de toneladas de cenizas de carbón, evidencian tasas comparables o superiores al promedio de cáncer en todo Puerto Rico.

Nuevas violaciones

 Para rematar, ahora también trasciende que en el año 2020 la EPA identificó 38 violaciones a leyes y reglamentos ambientales federales en la planta de carbón en Guayama, como informara al semanario La Perla del Sur la directora de esa agencia en el Caribe, Carmen Guerrero Pérez.

Entre otros hallazgos, técnicos de la EPA encontraron que las “medidas de control de polvo fugitivo en AES no estaban reduciendo ni eliminado esas emisiones…” y que “varios sprinklers que no estaban funcionando y muchas de las mejores prácticas que se requieren no se estaban implementando en ese momento”, declaró la funcionaria.

El veredicto

Por tanto, con solo repasar tan nefasto historial de la carbonera en la isla y no necesitar asesores, propagandistas ni publicistas que devoren miles de dólares a cambio de mentiras maquilladas y mercenarias campañas, la sentencia para cualquier puertorriqueño es simple y diáfana: sin lugar a dudas, las mentiras contaminan…y AES también.

Ha llegado la hora de cerrar la planta de carbón y sacar a AES de Puerto Rico.

 

El autor es miembro del Comité Diálogo Ambiental

 

 

 

 

Los nuestros en las mayores

 

Especial para CLARIDAD

Cuando se acerca el primer cuarto de la temporada de las Grandes Ligas, pronto se llegará a los 40 juegos jugados, echamos un vistazo a la actuación de algunos de los boricuas en lo que va de temporada.

Cora ha aplicado su magia

El primer equipo en obtener 20 victorias fueron los Medias Rojas de Boston de la mano de su mentor Alex Cora, quien tras un año suspendido por el lío de la señas, está demostrando nuevamente que es uno de los mejores dirigentes de todas las Grandes Ligas, y que el equipo le responde. Consideremos que tras su suspensión ese equipo llegó último el año pasado.

Uno de los peloteros que ha tenido un gran comienzo de temporada ha sido el receptor Christian Vázquez, quien al momento de este escrito bateaba .283 con dos cuadrangulares y 14 carreras impulsadas, además de hacer un gran trabajo con el cuerpo monticular para tenerlos en la primera posición de la división este de la Liga Americana.

Lindor parece haber despertado

Tras tener por mucho el peor mes de su carrera beisbolística, el campocorto Francisco Lindor parece estar reaccionando en la actual racha de victorias de los Mets que habían ganado cinco juegos corridos al momento de este escrito. Recordemos que el boricua firmó uno de los contratos más lucrativos de la historia del béisbol al principio de temporada y ya la fanaticada de Nueva York le estaba empezando a pasar factura, abucheándolo. El boricua es demasiado buen jugador para mantenerse en ese “slump” que lo vio batear menos .200 en ese primer mes. Con las cinco victorias corridas los Mets se han metido en la pelea de lo que aparenta será la división más competitiva de todas las Mayores.

Báez tiene los números, pero alarma su cantidad de ponches

Javier Báez lidera los números de todos los peloteros boricuas con ocho cuadrangulares y 25 carreras impulsadas, lo que en teoría lo pondría cerca de 40 cuadrangulares y más de 100 carreras remolcadas. Sin embargo el número alarmante de ponches al momento de este escrito era 42, eso es señal de preocupación. Habrá que ver que eso no se convierta en un escollo de negociación cuando éste sea agente libre el próximo invierno. Aún así, sus números y la pasión con la que juega serán vitales para que Chicago se mantenga en la pelea toda la temporada en la división central.

 Yadier Molina sigue cargando a San Luis

Pese a apenas haber jugado en 21 de los juegos de su equipo, pues sufrió una lesión que lo alejó por 10 días, Yadier ha demostrado que sigue siendo el capitán y corazón de su equipo aún a los 38 años. Su valor para los Cardenales sigue intacto, éste no solo cuenta con 5 jonrones y 18 carreras impulsadas sino que su bateo es de .329 siendo el mejor de los boricuas. Tiene nuevamente a los Cardenales en el puntero de la división central, lo que ha sido la costumbre en los 18 años que el ha sido titular.

Correa y Houston con mucho que probar

El equipo más odiado en todas las Grandes Ligas es sin duda los Astros de Houston por estos ser considerados tramposos por el lío de las señas en el año que ganaron el campeonato. Carlos Correa tras un gran comienzo parece haberse enfriado por lo que su promedio ha bajado a .245 y Oakland empieza a despegarse en la división central de la Liga Americana.

Rosario ha solidificado a Cleveland

Una de las firmas que pasó desapercibida en esta temporada muerta fue la del jardinero derecho boricua Eddie Rosario con los Indios de Cleveland. Pese a no tener un gran promedio Rosario ya cuenta con 20 impulsadas y ha jugado excelente en defensa, lo que tiene a los Indios en primer lugar. Esto debe ser considerado una mini sorpresa pues se decía que este era un equipo en reconstrucción.

Berríos sigue siendo nuestro mejor lanzador

Por su parte José Berríos sigue siendo nuestro mejor lanzador. Actualmente posee tres victorias y dos derrotas con una efectividad respetable 3.49 y promediando sobre 6 ponches por salida con los Gemelos de Minnesota.

Otros jugadores importantes, aunque no tienen roles principales, pero han hecho su trabajo son el Bebo Pérez (Indios de Cleveland), Isan Díaz (Tampa Bay) Víctor Caratini (Padre de San Diego), Kike Hernández (Medias Rojas de Boston) y Edwin Díaz (Mets de Nueva York) por mencionar algunos.

Sin duda el beisbol ya va corriendo y los nuestros se están dejando sentir en el terreno de juego.

El primer cuarto de la temporada augura una temporada bien dura y no hay duda de que los boricuas serán figuras cruciales en las aspiraciones campeoniles de sus respectivos equipos.

Estaremos pendientes.

 

 

 

Colombia en llamas: el fin del neoliberalismo será violento

 

Colombia está en llamas. Actualmente es uno de los países con más número de muertos por covid-19, ocupando el cuarto lugar en la región después de Estados Unidos, Brasil y México, teniendo hasta la fecha tan solo el 3.5% de la población totalmente vacunada y siendo parte de los países que se niegan a apoyar la solicitud de liberación de las patentes de las vacunas. Es también el país que en 2020 contó con el 42,5% de su población en condición de pobreza monetaria y con el 15,1% de la misma en condición de pobreza monetaria extrema. A estos datos mínimos pero dicientes le podemos sumar que, tras la firma del acuerdo de paz de 2016, se han asesinado entre 700 y 1.100 personas defensores y defensoras de derechos humanos (las cifras varían entre las ONG y las instituciones gubernamentales). Las zonas que antiguamente fueron de dominio de las FARC-EP hoy están en disputa por parte de distintos grupos armados ilegales, los cuales no solo buscan intereses económicos (narcotráfico, minería ilegal) sino que también traen consigo un horrible y sangriento interés por el control sobre la población civil, afectando gravemente el tejido social, dando como resultado que esto es sólo la punta del iceberg del nuevo panorama que atraviesa el país.

Es en este contexto, y tras casi 3 años bajo el gobierno de una derecha opositora al acuerdo de paz que, en medio de una pandemia que ha matado a miles de personas, el pueblo trabajador ha salido a las calles a levantar su voz en contra de una anunciada reforma tributaria que buscó, bajo la lógica del gobierno, recaudar 23 billones de pesos (algo cercano a 6.300 millones de dólares) para mejorar las finanzas públicas y financiar los programas de asistencia social. Si bien es cierto que el país necesita mejorar su sistema tributario, esta reforma planteaba aumentar el número de personas declarando y pagando impuestos sobre la renta con el aval, la visión y el marco conceptual del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Plantear la idea de que más personas sean las encargadas de tributar y financiar los gastos del Estado, en teoría, no suena descabellado, es más, llevaría a pensar que serían las personas de altos ingresos quienes más pagarían impuestos teniendo en cuenta los principios de progresividad, equidad y eficiencia tributaria consagrados en la Constitución Política de Colombia. Pero, según los datos del Banco Mundial, Colombia es uno de los países más desiguales de América Latina (el índice GINI es de 51,3), reflejando una política fiscal inadecuada y regresiva que posibilita una alta concentración del ingreso y la riqueza, ocasionado por ello un menor desarrollo, teniendo en cuenta que los ingresos y la riqueza se quedan en manos de un porcentaje muy pequeño de la población. La reforma planteada, se uniría al largo y complejo sistema tributario del país que no refleja una verdadera política progresiva y que está lleno de beneficios tributarios dirigidos a las personas con mayores ingresos.

Podríamos afirmar que a partir de 2016 el pueblo trabajador ha inundado las calles y plazas de Colombia exigiendo la defensa de la paz y el cumplimiento de los acuerdos, la protección de los líderes sociales y la solidaridad con quienes han sido asesinados, así como el rechazo a propuestas de modificación de los regímenes pensionales, laborales y tributarios. Así, en los últimos 5 años Colombia ha visto sus calles recorridas por jóvenes, mujeres, indígenas, afros, docentes, pensionados y estudiantes que han generado hechos insólitos como presenciar una de las mayores manifestaciones en el país desde la década de 1970 como lo fue la llevada a cabo el 21 de noviembre de 2019 (21N). Gracias a este empoderamiento popular, y a pesar de la pandemia del covid-19, Colombia volvió a marchar del 09 al 21 de septiembre de 2020 para protestar en contra del abuso policial, del mal manejo del Gobierno ante la crisis económica y social provocada por la pandemia y para sentar una voz que dijera basta ya a las masacres en el país, las cuales no tuvieron tregua a pesar de las medidas de confinamiento. En especial hay que subrayar la Minga del Suroccidente Colombiano ocurrida en octubre de 2020 liderada por las organizaciones indígenas que emocionó por sus consignas y valentía y que logró movilizar a una gran parte de la sociedad en torno a sus exigencias tras su recorrido por el país, logrando la opinión favorable de millones de personas que los recibieron calurosamente en cada ciudad durante su viaje hasta la capital.

Bajo este panorama el pueblo decidió a partir del 28 de abril (28A) de 2021 marchar en contra de la reforma tributaria y del gobierno indolente. La represión de las fuerzas policiales es brutal. El malestar ciudadano ha sido objeto de estigmatización y represión por parte de la fuerza pública, lo que ha llevado a que distintas organizaciones de derechos humanos registren entre el 28 de abril y el 05 de mayo un total de 1708 casos de violencia policial, 381 víctimas de violencia física por parte de la policía, 31 muertes (en proceso de verificación), 1180 detenciones arbitrarias en contra de los manifestantes, 239 intervenciones violentas por parte de la fuerza pública, 31 víctimas de agresión en sus ojos, 110 casos de disparos de armas de fuego por parte de la policía y 10 víctimas de violencia sexual por parte de fuerza pública. . De igual manera, la Defensoría del Pueblo (la figura del ombudsman en Colombia) señaló que se registraron 87 quejas por presuntas desapariciones durante las protestas del Paro Nacional del 28A.

Lo que empezó como una fuerte oposición a una reforma impopular y a un ministro de hacienda que desconocía el valor de una docena de huevos (y en general de toda la canasta familiar), ha escalado al punto de no solo lograr que se retire dicha reforma en el congreso y que dicho ministro renuncie, sino que el presidente de la república Iván Duque Márquez ha propuesto un espacio de dialogo con distintos sectores de la sociedad civil, diálogo que hasta el momento parece ser solo entre las élites del país, desde arriba, y nunca desde abajo. Las organizaciones sociales saben por experiencia que de este gobierno nada bueno hay que esperar, pero como siempre lo han hecho no se rehúsan al dialogo. La primera victoria del movimiento ciudadano en las calles sobre el retiro de la reforma no llegó pacífica o gratuitamente. Además de las cifras antes mencionadas y recolectadas por las ONG del país, el Presidente Duque anunció la militarización del país antes de ceder al clamor social. A partir del 01 de mayo, las redes sociales y las calles colombianas han visto el horror de un despliegue militar típico de un estado de excepción dictatorial con la policía disparando en contra de manifestantes pacíficos y desarmados. Esta ha sido quizás la respuesta más violentamente represiva en tiempos de pandemia a nivel mundial.

Particularmente en Cali las protestas tuvieron una intensidad muy especial debido a la movilización de las organizaciones indígenas después del cruel asesinato de Sandra Liliana Peña, gobernadora indígena de apenas 35 años quien proponía la recuperación de los conocimientos tradicionales y rechazaba la presencia de todos los actores armados en su territorio. Esta ciudad es el segundo centro urbano más negro de América del Sur, llena de contradicciones y luchas, y que ha visto como reprimen a su pueblo de la forma más aberrante posible. La situación es tal que, en medio de una reunión pacífica y transmitida en directo por las redes sociales, se puede observar al escuadrón antidisturbios haciendo presencia para dispersar la manifestación, causando la muerte de un joven frente a más de 1.000 espectadores que observaban a través de internet. Desde Siloé, una comuna (favela) en Cali, se denunció también que durante la noche del 04 de mayo no se pudo acceder al servicio de internet en la zona.

La débil respuesta a la violencia policial por parte de las instituciones colombianas (tanto administrativas como judiciales) ha dado lugar para que civiles armados amenacen (y en ocasiones disparen) a los manifestantes bajo la idea de que son “vándalos” y “terroristas”. En Cali, los estudiantes hicieron circular el siguiente “diálogo”: “Tenemos 25.000 armas”, gritaba un hombre vestido de blanco desde su costosa camioneta parqueada frente a la Universidad del Valle (Univalle). “Nosotros tenemos una de las mejores bibliotecas del país”, le contestó un estudiante. En Pereira, el alcalde promovía un “frente común” que incluyera a miembros de la seguridad privada, al ejército y a la policía para “recuperar el orden y la seguridad ciudadana”, dando lugar a que un joven resultara herido con ocho balas y esté agonizando en un hospital de dicha ciudad.

¿Para dónde va Colombia?

Esta pregunta es importante para Colombia, pero más allá de Colombia me parece ver en los recientes acontecimientos en Colombia el embrión de mucho de lo que pasará en el continente y en el mundo en las próximas décadas. Claro que cada país tiene una especificidad propia, pero lo que pasa en Colombia parece anunciar el peor de los escenarios que identifiqué en mi reciente libro sobre el periodo postpandemia (El Futuro Comienza ahora: de la pandemia a la utopía. Madrid: Akal. 2021). Este escenario consiste en la negación de la gravedad de la pandemia, la política de sobreponer la economía a la protección de la vida, y la obsesión ideológico-política de volver a la normalidad aun cuando la normalidad es el infierno para la gran mayoría de la población. Las consecuencias de la pandemia no pueden ser mágicamente frenadas por la ideología de los gobiernos conservadores, la crisis social y económica pospandemica será gravísima sobre todo porque se acumula con las crisis que preexistían a la pandemia. Será por eso mucho más grave. Las políticas de ayuda de emergencia por deficientes que sean combinadas con el ablandamiento económico causado por la pandemia van a causar un enorme endeudamiento del Estado y el agravamiento de la deuda será una causa adicional para más y más austeridad. Los gobiernos conservadores no conocen otro medio de lidiar con las protestas pacíficas del pueblo trabajador en contra de la injusticia social que no sea la violencia represiva. Así van a responder y el mensaje va a incluir la militarización creciente de la vida cotidiana. Lo que implica el uso de fuerza letal que fue diseñada para enemigos externos. La degradación de la democracia ya bastante evidente se profundizará todavía más. ¿Hasta qué punto el mínimo democrático que todavía existe colapsará dando lugar a nuevos regímenes dictatoriales?

Este escenario no es especulación irrealista. Un reciente informe del FMI hace la misma previsión. Dicen los autores Philip Barrett y Sophia Chen[1] que las pandemias pueden tener dos tipos de efectos sobre la agitación social: un efecto atenuante, suprimiendo la posibilidad de causar disturbios al interferir en las actividades sociales, así como un efecto contrario que aumente la probabilidad de malestar social y por consiguiente se generen disturbios o protestas en la medida en que la pandemia se desvanezca. Lo que no dicen es que las protestas serán motivadas por las mismas políticas que el FMI y las agencias financieras promueven en todo el mundo. Es tanta la hipocresía del mundo en el que vivimos que el FMI ignora u oculta las consecuencias de sus lineamientos. El pueblo colombiano merece y necesita de toda la solidaridad internacional. No estoy seguro si la tendrán abiertamente de las agencias internacionales que dicen promover los derechos humanos a pesar de que estos estén siendo violado tan gravemente en Colombia. Imaginemos por un momento que lo que está pasando en Colombia estuviese ocurriendo en Caracas, Rusia o cualquier otra parte del mundo declarado como no amigo de los EUA. Seguramente la OEA, el alto comisariado de la ONU, y el gobierno norte americano ya estarían en campo para denunciar los abusos y proponiendo sanciones a los gobiernos infractores. ¿Por qué la suavidad en los comunicados emitidos hasta la fecha? No se le puede escapar a nadie que Colombia es el mejor aliado de los EUA en América Latina, siendo el país que se ofreció para instalar siete bases militares de los EUA en su territorio (situación que afortunadamente no ocurrió por intervención de la Corte Constitucional). Las relaciones internacionales en el presente viven el momento más escandaloso de hipocresía y parcialidad: solamente los enemigos de los intereses norteamericanos cometen violaciones de los derechos humanos. No es nuevo, pero ahora es más chocante. Las agencias multilaterales se rinden a esta hipocresía y parcialidad sin ningún tipo de vergüenza. Los colombianos, eso sí, pueden esperar la solidaridad de todos los demócratas del mundo. En su valentía y en nuestra solidaridad reside la esperanza. El neoliberalismo no muere sin matar, pero cuanto más mata más muere. Lo que está pasando en Colombia no es un problema colombiano, es un problema nuestro, de las y los demócratas del mundo.

Por el momento, las manifestaciones en Colombia no se ven próximas a finalizar y pese a que solo ha pasado una semana desde el inicio de las mismas debemos insistir en superar el miedo que ronda las calles del país e insistir en la esperanza de un futuro prometedor, más justo y en paz, para un país que ha querido terminar un conflicto de más de 50 años a través de un Acuerdo que agoniza bajo las garras del capitalismo abisal.

Reproducido de www.alainet.org

 

Miel que me das: Epitafio a un cabro – Ánite

Epitafio a un cabro
Cabro, los niños te pusieron riendas púrpuras
y en tu hocico lanudo un bozal al jugar
a las carreras de caballo en torno al templo
para que el dios los viera disfrutar su inocencia. 



Epitafio 6.312 (Antología Palatina), traducido del griego antiguo por Cristina Pérez Díaz
Dibujo en tinta sobre papel de Emanuel Torres

 

Nota de la traductora

Ánite de Tegea es una poeta de los siglos 4to y 3ro a.C. Después de Safo, es la poeta mujer de la antigüedad griega de quien más textos conservamos, aunque realmente se lee y conoce muy poco. Su género fue el epigrama; compuso epigramas fúnebres (epitafios), votivos y su innovación parece residir en dos gestos: la invención del epigrama bucólico, en donde el paisaje agreste toma prominencia sobre otros elementos; además, Ánite innovó escribiendo epitafios para animales, pioneros de un género que se popularizaría más tarde, cuyo exponente más conocido es Catulo, el poeta romano del siglo 1ro a.C.: se trata de poemas breves escritos en el estilo y metro de los epigramas inscritos en tumbas, pero compuestos para animales en vez de personas.

Los epigramas solían inscribirse sobre piedra u otros materiales duraderos en lugares públicos (tumbas, caminos, edificios, monumentos, etc.), ya para conmemorar la memoria de una persona o de un evento, ya como ofrenda a los dioses, ya como anuncio. En general, son composiciones breves, usualmente compuestas en dupletos elegíacos: una primera línea en hexámetro dactílico (el verso de la poesía épica) seguida de una línea más corta conocida como “pentámetro”.

Con escritoras como Ánite, el epigrama dejó de ser un género primeramente utilitario u ocasional y se convirtió también en un género “literario”, en el sentido de que comenzaron a componerse epigramas ficticios como imitaciones de epigramas reales, sin relación con una persona, lugar o evento específico, y más bien publicados en libros para la mirada privada, en vez de en superficies exteriores para la mirada pública. Este epigrama de Ánite probablemente perteneció a un libro y no a una tumba.