En su discurso inaugural del pasado 2 de enero, el gobernador de Puerto Rico, Pedro Pierluisi, dijo que su gobierno sería “el gobierno de la obra”. A qué obra se refería y cómo la llevaría a cabo es lo que no explicó en aquel momento, pero sí puede comenzar a explicarse ahora, a casi cuatro meses de su mandato, cuando el País está nuevamente sumergido en un repunte crítico de la pandemia del COVID-19. De hecho, el gobierno de Pierluisi ha utilizado los pasados meses para sacar provecho político de las condiciones de la pandemia e impulsar políticas y decisiones contrarias al bienestar de nuestro pueblo, enmascaradas bajo un velo de estabilidad y paz social que no corresponde a la realidad que vive la inmensa mayoría de nuestra gente.
Por ejemplo, está la decisión equivocada de abrir indiscriminadamente las compuertas del turismo- que nos trajo una oleada de 390,000 viajeros solamente durante el mes de marzo, muchos de los cuales vinieron a “discover Puerto Rico” con prácticas pocos seguras y la actitud de desafiar las normas de las autoridades. Es muy fácil establecer la correlación entre las multitudes de turistas sueltos por la Isla y el aumento en las infecciones por el virus. Otro acto imprudente del Gobernador fue ignorar las advertencias de su sector salubrista y carecer de un plan para evitar las aglomeraciones de personas en playas y lugares de recreo durante el receso de Semana Santa, propiciando las terribles consecuencias que sufrimos hoy. Al cabo de más de un año de encierro y restricciones de todo tipo, el nuevo repunte de la pandemia puede trazarse directamente a la actitud indiferente del Primer Ejecutivo ante la emergencia desde su propia campaña electoral, y luego su ceremonia inaugural con 400 invitados.
La decisión de abrir las escuelas cuando aún las condiciones no estaban maduras para hacerlo fue otro grave error. La prudencia dictaba esperar hasta agosto, y aprovechar estos meses para crear las condiciones adecuadas para el regreso a clases. Pero el Gobernador, ansioso por poner en circulación los millones de dólares en dinero federal asignados a su Oficina para asistencia a las escuelas, no escuchó razones y siguió adelante con una apertura de escuelas fallida. Según expresiones de la propia secretaria de Educación designada, en toda la Isla, solamente unos 2,585 estudiantes acudieron diariamente a las 120 escuelas habilitadas y abiertas.
Pero aún peor en la “obra” de gobierno de Pierluisi durante estos primeros meses, ha sido servirle de acelerador a la agenda empobrecedora de la Junta de Control Fiscal (JCF). Estos meses han servido para demostrar cuán natural y abarcadora es la sintonía entre la JCF y su ex abogado y asesor. El gobierno de Pedro Pierluisi se ha convertido en el escudo protector de los desmanes de la JCF. Se acabaron los “pininos” de protestas para las gradas con las cuales el gobierno de Ricardo Rosselló intentaba, sin éxito, congraciarse con el pueblo. Acabado también el período de gracia que la JCF otorgó al gobierno provisional de Wanda Vázquez por la emergencia de los terremotos del Sur y la pandemia del Covid-19. Aprovechando las condiciones de la pandemia, la JCF y el Ejecutivo imponen a todo vapor la agenda de los buitres, sin siquiera guardar las mínimas formas de respeto a las funciones constitucionales de la Asamblea Legislativa, ni el ordenamiento de los municipios, ni la supuesta autonomía de la Universidad de Puerto Rico.
Como denunciaron el Representante y la Senadora por el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), las acciones de la JCF y el Gobernador tienen la apariencia de un gobierno por decreto en Puerto Rico. Como ejemplo, basta la carta amenazante de la directora ejecutiva de la JCF a los presidentes legislativos ordenándoles no aprobar legislación que interfiera con los términos o fecha de efectividad del controversial contrato del Gobierno de Puerto Rico con el consorcio extranjero LUMA Energy, para administrar la red de transmisión y distribución de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), pautado para comenzar el 1 de junio. Para la JCF, el contrato de LUMA es intocable por los mismos legisladores y legisladoras que el pueblo puertorriqueño eligió para representar sus intereses.
El Gobernador también ha hecho mutis ante el rechazo de la JCF a la Ley del Retiro Digno aprobada por la Legislatura, y ante el recorte decretado en las pensiones de los empleados públicos. Igualmente, y a pesar de haber dicho que defendería nuestra Universidad, el Gobernador guarda silencio ante la intervención de la JCF para cambiar el sistema de retiro de los empleados de la UPR, y ordenar el recorte de $94 millones del presupuesto de la institución.
La más reciente intervención de la JCF en el gobierno de Puerto Rico va dirigida a la privatización de los peajes y al aumento de las tarifas para transitar en las autopistas del País. Toda una “gran obra de gobierno” al servicio de los intereses del gran capital ausentista que nos estrangula.
“Ser invencibles por la unión y evitar que el enemigo nos vuelva a vencer por nuestro desorden”.
La Habana-Cuba- Con esta premisa del apóstol José Martí y con la idea en mente de que la continuidad de la Revolución requiere, como orden natural de las cosas, del pase de batón a las nuevas –y comprometidas– generaciones de cuadros, el Partido Comunista de Cuba (PCC) se alista para celebrar este mes de abril su 8vo. Congreso, en medio de un complejo panorama económico, exacerbado, por un lado, por la pandemia de la Covid-19, y, por el otro, por el recrudecimiento sin precedente del bloqueo de los Estados Unidos.
Se le ha determinado llamar el Congreso de la continuidad histórica de la Revolución Cubana y será uno clave para el Partido y el país, pues lo surgido de él –además de incidir en la vida económica, política y social del país– definirá la fortaleza de la “continuidad e irreversibilidad”del proceso revolucionario cubano, como lo ha catalogado el alto mando del Partido.
Así las cosas, resalta entre los aspectos más llamativos de la cita partidista la salida de la dirección de varios miembros de la llamada “generación histórica”, entre ellos, Raúl Castro, actual Primer secretario del PCC y figura determinante en el proceso de relevo que se avecina dentro del Partido –pues si el tiempo no depara sorpresas, será el presidente Miguel Díaz-Canel quien sea elegido nuevo Primer Secretario. En resumidas cuentas, será el Congreso del relevo.
Un relevo pensado al dedillo, pues fue el propio Raúl Castro quien, durante el 7mo Congreso en 2016, propuso un máximo de dos mandatos para los altos cargos en el Estado y en el Partido, abriendo el camino para el pase de batón a la nueva generación de comunistas cubanos. Una acción justa, pero sobre todo necesaria, porque si de algo depende la continuidad de la Revolución es de su capacidad de traspaso gradual de la dirección del país y del Partido, de las manos de la generación histórica a la nueva generación de cuadros y dirigentes.
Ya lo decía en 1997 el Comandante Fidel Castro, durante el 5to Congreso del PCC: El partido no puede darse el lujo de que un día falle su dirección, porque el precio es impagable.
Bajo el eslogan “construir un socialismo cada vez más próspero y sostenible”, han sido muchas las horas de trabajo para llegar a este 8vo Congreso.
Con miras al encuentro, los delegados, elegidos a inicios de marzo pasado de una lista de precandidatos propuestos en reuniones a finales de 2020, realizaron en cada provincia las sesiones de estudio y análisis de los documentos que serán sometidos a debate y evaluación en las comisiones de trabajo del Congreso entre el 16 y el 19 de abril.
Estos documentos son el resultado del proceso de balance y consulta realizados por los organismos de dirección provincial del Partido, así como por las organizaciones políticas y de masas, durante el año 2020. En ellos se aborda en detalle cómo se han implementado, hasta ahora, las acciones aprobadas en el 7mo Congreso, teniendo en cuenta las condiciones económicas y sociales actuales, incluyendo las dificultades y los retos que enfrenta hoy la nación.
El Congreso centrará su atención en temas medulares para el presente y el futuro inmediato de la isla, desde la Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista, la actualización de la implementación de los Lineamientos, hasta los resultados económicos y sociales obtenidos desde el anterior Congreso. También estará sobre la mesa el funcionamiento del Partido, su vinculación con las masas y la actividad ideológica.
Cómo superar las ineficiencias, los problemas estructurales de la economía y cómo hacer para potenciar los sistemas productivos locales, a partir de la autonomía en los municipios son temas también a discutirse.
Entre los delegados electos al Congreso están el General de Ejército y Primer Secretario del PCC, Raúl Castro Ruz; el presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez; el Segundo Secretario del PCC, José Ramón Machado Ventura; el vicepresidente Salvador Valdés Mesa; y el primer ministro, Manuel Marrero Cruz.
LA JUVENTUD COMO CONTINUIDAD DEL PARTIDO Y DEL PAÍS
Fotos: Luis De Jesús Reyes
No es poco lo que está en juego cuando se mueven los hilos del traspaso. A la Revolución Cubana le ha llegado el momento de demostrar que alcanzó la madurez suficiente para sobrevivir a su “liderazgo histórico” y que las bases que creó pueden garantizar “la irreversibilidad del socialismo”. Para esto resulta esencial la elección de nuevos cuadros, comprometidos con “el proceso” y atemperados a la realidad y al esfuerzo de los tiempos que se avecinan.
En un intercambio con delegados de La Habana, el presidente Miguel Díaz-Canel ha insistido en la necesidad de evitar esquematismos en el manejo de la política de cuadros, así como en el cuidado que es imperante tener “para que nadie ocupe una responsabilidad sin una trayectoria que demuestre sus capacidades, sin una etapa de tránsito que le haya servido como formación previa”.
En esa misma dirección, mucho se ha hablado de la pertinencia de encontrar en el núcleo del PCC una composición por color de piel, género y edades, “que se corresponda con las características de la sociedad cubana”.
Símbolo de esa búsqueda es el 54,2% de los cuadros del Partido compuesto por mujeres y el 47,7% por negros y mulatos.
Sin embargo, es imperante “el incremento sostenido de la promoción de mujeres, negros, mulatos y jóvenes, a partir de los méritos, resultados y cualidades personales.” Si bien en términos generales se observan avances en ese renglón, la dirección del PCC ha reconocido que “lo alcanzado en los cargos fundamentales aún resulta insuficiente y no se obtiene dicho propósito en varias entidades del Estado y el Gobierno”.
Dicho esto, la nueva tutela del Partido llegará en medio de un vendaval que arrastra consigo disímiles obstáculos y condiciones complejas. Sin ir más lejos, un recrudecimiento del bloqueo estadounidense que, junto a la pandemia de la Covid-19, ha golpeado fuertemente a la isla y ha provocado que dentro de algunos sectores de la población el futuro se vea más con escepticismo que con esperanza.
Sumado a ello, está la complejidad que encara en sí misma la Tarea Ordenamiento, en vigor en Cuba desde el pasado 1 de enero y que contempla un ajuste del plan de la economía y la conformación de una estrategia de desarrollo económico social que pretende mejorar la situación del país para los próximos años. Una medida muy floreada, pero que a tres meses de su implementación ha enfrentado no pocos impedimentos.
Con todo, el 8vo Congreso del PCC, que iniciará justo a 60 años de declarada socialista la revolución y finalizará el mismo aniversario de la victoria en Playa Girón –fechas cargadas de simbolismo para los tiempos que corren– tendrá en su haber dar con las respuestas que alivien los problemas más apremiantes de la sociedad cubana, que no es poca cosa para una isla cuyo karma, como dice la canción, “es ir regular”.
Ya lo advertía Fidel Castro en 1991, durante el IV Congreso del PCC, y en momentos en que la isla comenzaba a navegar aquellos mares embravecidos extendidos en el tiempo: buscaremos formas, inventaremos formas, buscaremos recursos.
EL PCC, LEGADO HISTÓRICO DE UNIDAD Y SOBERANÍA
Fue el 16 de agosto de 1925 cuando Carlos Baliño, cercano colaborador de José Martí, junto a las importantes figuras de Julio Antonio Mella y Rubén Martínez Villena, fundó el primer Partido Comunista de Cuba. Este amague ha sido considerado el parteaguas político de la identidad patria de la primera mitad del siglo XX.
Su soporte ideológico, sin embargo, se remonta a aquellas primeras proyecciones de unidad anticolonial y antiimperialista de la lucha mambisa cubana y que estarían más tarde delineadas, con mayor claridad, en las bases del Partido Revolucionario Cubano (PRC), creado por Martí en 1892. La idea de la cohesión de un pueblo en torno a la necesidad de emancipación y soberanía –como conceptos innegociables de la nacionalidad cubana– fijó la zapata sobre la que se construiría eventualmente el actual Partido Comunista de Cuba.
Aquel esbozo de Baliño contenía todo un programa de reivindicaciones y organización para los obreros y los campesinos, y de lucha por los derechos de la mujer y la juventud, además de un compromiso con las mejoras laborales del pueblo cubano. Ese primer empeño resultaría esfuerzo trunco en ese momento, pero las semillas de la idea ya se habían lanzado sobre terreno fértil.
Al bajar de la Sierra Maestra, en 1959, los guerrilleros, con Fidel Castro a la cabeza, materializaron la necesidad de que las disímiles fuerzas opositoras a la dictadura de Fulgencio Batista cerraran filas ante la hostilidad de fuerzas extranjeras. Y así, el 3 de octubre de 1965 quedó constituido el Comité Central del nuevo PCC.
Según la nueva Constitución, aprobada por la Asamblea Nacional y refrendada por el voto mayoritario de los cubanos en 2019, el Partido Comunista mantiene su condición de “fuerza política dirigente superior de la sociedad y del Estado”, y tiene a su cargoorganizar y orientar “los esfuerzos comunes hacia los altos fines de la construcción del socialismo y el avance hacia la sociedad comunista”.
En palabras de Raúl Castro, “… únicamente el Partido Comunista, como institución que agrupa a la vanguardia revolucionaria y garantía segura de la unidad de los cubanos en todos los tiempos, puede ser el digno heredero de la confianza depositada por el pueblo en su líder”.
Hoy, a 56 años de su constitución y a más de un siglo de la germinación de sus ideas, en momentos en que el país enfrenta nuevos retos económicos y sociales, con un intento de desestabilización alentado desde afuera y con la incertidumbre que siempre da abrirse a los cambios –nadie se llame a engaño– el PCC apuesta por preservar y fortalecer la unidad de sus bases y la del pueblo en torno a la Revolución, a la vez que renueva los rostros que dirigirán el país en los próximos años.
Ante la crítica de quienes apuntan a la existencia de un solo partido en Cuba como supuesto ejemplo de falta de democracia, la respuesta de José Ramón Machado Ventura, actual Segundo secretario del PCC.
“Un solo partido, como lo predicó Martí. Porque frente a los sueños del imperialismo de fragmentar a nuestra sociedad y dividirla en mil pedazos, nuestro escudo principal es la unidad. Y es el Partido, vanguardia organizada del pueblo, quien asegura, junto a este, la continuidad histórica de la Revolución”.
En este mes Fidel Castro anuncia el carácter socialista de la revolución cubana, desencadenando la intensificación de las agresiones desde EEUUAA, planificadas bajo la presidencia de Eisenhower e incrementadas bajo Kennedy. Entre las embestidas coordinaron un ataque aéreo y uno por mar.
Este día, aviones de fabricación norteamericana bombardean Ciudad Libertad, San Antonio de los Baños y Santiago de Cuba. El ataque fue rechazado por el fuego antiaéreo de los milicianos y soldados rebeldes. Entre los defensores cayó el artillero antiaéreo Eduardo García Delgado, quien antes de morir a causa de la metralla de un cohete, escribió con su sangre «Fidel».
16 de abril de 1866
Nace José de Diego
Poeta, abogado, orador, político, legislador, Independentista, presidente de la Cámara de Delegados y conocido como El Caballero de la Raza.
Estudia en Barcelona, España y se recibe de abogado en La Habana. Es Subsecretario de Gracia y Justicia en el Gabinete Autonómico en 1897. Después de la invasión norteamericana participa en la creación del Partido Unionista. Ocupa un escaño en la Cámara de Delegados, de la que fue Presidente. Defiende en la legislatura la enseñanza del español. Crea la Academia de la Lengua en la Isla y funda el Instituto Universitario José de Diego y el Colegio de Mayagüez. Escribe numerosos artículos periodísticos y trabajos eruditos sobre Derecho.
Como poeta dejó una extensa obra recogida en los libros Cantos de Pitirre y Obras Completas, editadas por el Instituto de Cultura Puertorriqueña. Se destacó en la lucha por la independencia de Puerto Rico.
16 de abril 1932
Toma del Capitolio por nacionalistas
Una demostración estudiantil que commemoraba el aniversario del gran poeta y patriota José de Diego. En aquella ocasión se discutía ante la legislatura de Puerto Rico un proyecto de ley que convertiría la bandera puertorriqueña en un símbolo del colonialismo, para ser izada junto a la bandera norteamericana. «¿Qué podemos hacer con esos traidores?» preguntó Albizu a su concurrencia.
«¡Ahorcarlos! ¡Ahorcarlos!» gritó la muchedumbre enardecida. Armados de estacas, se dirigieron al Capitolio con don Pedro a la cabeza. El edificio estaba aún sin terminar y los pasamanos cedieron ante la pressión del gentío. Varias personas cayeron al primer piso. Manuel Rafael Suárez Díaz murió más tarde de las heridas recibidas y fue sepultado con honores como el primer mártir del Nacionalismo. (de: De Aqui y De Allá Luchando por la Libertad, facebook.)
17 de abril, 1797
Ataque inglés a San Juan
Los combatientes contra los ingleses, incluían tropas españolas, franceses, negros de Cangrejos y estuvo José Campeche, fusil en mano. Los ingleses abandonaron derrotados el 29 de abril
17 de abril 1835
Sublevación de esclavos en Ponce
18 de abril 1819
Natalicio de Carlos Manuel de Céspedes
Líder independentista cubano, quien inició la Guerra de los Diez Años al levantarse en armas contra el gobierno español el 10 de octubre de 1868. Dio a conocer su plan de lucha con el Manifiesto de la Junta Revolucionaria de la Isla de Cuba, concediéndoles la libertad a sus esclavos e invitándoles a unirse a la lucha anticolonialista. Fue mayor general del Ejército Libertador de Cuba y primer presidente de la República de Cuba en Armas. Destituido como presidente en 1873, se instaló en San Lorenzo, la Sierra Maestra donde, en 1874, cae en desigual combate contra las tropas españolas.
18 de abril de 1871
Nace Águila Blanca
José Maldonado Román nació en Juana Díaz cuando Puerto Rico todavía era una colonia española. Maldonado fue encarcelado a la edad de 11 años y comenzó a rebelarse contra las autoridades establecidas de la época. Se conoció como un asaltador de propiedades de adinerados, participó de la Intentona de Yauco de 1897 y de la Guera de Independencia de Cuba y en franca rebeldía contra las tropas de EUA cuando invadieron en 1898.
19 de abril 1999
Matan a David Sanes en prácticas militares en Vieques
El viequense y también guardia civil de la base, falleció cuando una bomba Mark-82 de 500 libras es lanzada por un avión F-18 de la Marina impactando el puesto de observación militar de Camp García en Vieques. El accidente también deja otros cuatro heridos. Fuerzas Armadas de EUA nunca informaron nombre del responsable directo.
20 de abril de 1961
Rendición de tropas antirrevolucionarias
La invasión de Playa Girón en Cuba quedó registrada en la historia como el símbolo del fracaso de Estados Unidos en sus tentativas de derrocar a Fidel Castro. Unos 1,400 anti revolucionarios armados por Estados Unidos desembarcaron el 17 de abril de 1961 en Playa Larga y Playa Girón, en la Bahía de Cochinos, a 250 kilómetros de La Habana, y fueron vencidos tras 72 horas de combates.
21 de abril de 1965
Fallece Albizu Campos
El 15 de noviembre de 1964, Albizu fue indultado por segunda vez por Muñoz Marín, para evitar que muriera encarcelado (lo cual levantó serias críticas en los sectores anexionistas y asociacionistas). Fue enterrado en el cementerio Santa María Magdalena de Pazzis. Se dice que aproximadamente 50,000 puertorriqueños asistieron al funeral de Albizu.
Fuente principal: Página de FB de Darío Ortiz Seda.
‘Había como una ancestral venganza en aquellas tocatas. Su negro la estaba redimiendo de algo que no comprendía”
EDV, Sol Negro.
En el cuento Sol Negro, (El hombre que trabajó el lunes(relatos). México: Era, 1958) Emilio construye una familia mestiza de la que emerge su único personaje principal negro: Bernabé Quirindongo, cuyo nombre ya remite al ritmo, su madre Romualda y “la más clara de las hijas”, Mariana. Bernabė, quien parece carecer de destrezas comunicativas, reacciona a los sonidos del entorno natural replicando desesperada y repetidamente estos sobre cualquier superficie. Pero llega a sus manos el cuero de un bongó que su madre Romualda compra solicitando caridad y vendiendo fritangas que “hasta las niñas más dulces y rubias del pueblo comían relamiéndose”. El ritmo se convierte en el delirio del personaje, al que la madre atesora como un virtuoso y centro de su Universo: su Sol Negro. Esto hasta que Mariana llega cargando un infante de piel blanca, nacido fuera de matrimonio de una relación furtiva en un arrabal de San Juan. Entonces Romualda, “entusiasmada por el color lechoso de su nieto, dio un viraje sentimental”. Mientras tanto, Bernabé, quien en este punto del relato se me antoja una versión adolescente del Melodía del Caño, queda relegado y desatendido por cuanto el Soldel hogar ha sido suplantado. El infante se enferma y Mariana rompe el bongó de Bernabé, molesta porque no deja al niño descansar. Ante la carencia del instrumento para canalizar los sonidos de una tormenta que parecen burlarse e invitarle a la conversa, Bernabé ve la frente del infante como el cuero perfecto. Así termina Bernabé siendo entregado a la policía como un asesino por la propia Romualda.
El cuento figura además como la primera aproximación de Emilio a la discusión de la problemática de la discriminación racial en Puerto Rico, que aunque no tan frecuente en su mundo narrativo, sin duda refleja una variada muestra de los acercamientos al tema, en la vivencias y perspectivas de sus personajes y narradores.
Los personajes de Emilio que se enfrentan al discrimen en sus propios dramas parecen ver en el mestizaje una forma de limpieza racial. Bernabé cobra cierto valor para Romualda mientras este manifieta una destreza que de alguna forma “la estaba redimiendo de algo que no comprendía” Esa “redención” incomprendida por Romualda representa la “ancestral venganza” manifestada en los golpes de cuero, una forma de lamento africano y una reacción al dolor de la esclavitud Esa forma de reafirmación racial es el orgullo de Romualda que pronto se ve sustituido por la blancura lechosa de su nieto. Existe una reafirmación de la afrodescendencia en la aceptación y aprecio de ciertos elementos del folklore que la destacan. Pero cuando se manifiesta en los rasgos visibles como el color de piel la quimera es la blancura, aun en los mismos círculos familiares; esos en que por generaciones la invitación es a “mejorar la raza”.
Segundo Golpe: Mejorar la raza con Avon.
“Siempre quise ser cantante o bailarina o modelo, o estrella de cine. Pero a poco me di cuenta de que era imposible, no era blanca del todo. Me lo dijo una vecina una noche en su casa. Corrí donde mami; le pregunté si era cierto eso de los negros y el pelo. Me contestó que sí. ”
EDV , Figuraciones en el Mes de Marzo
Una igual aproximación al complejo racial impuesto sobre los afrodescendientes está presente en la novela Figuraciones en el Mes de Marzo (Barcelona: Seix y Barral, 1972. Finalista en el Premio de novela Seix y Barral 1971), obra que catapultó la figura de Emilio a nivel internacional. En la misma, Eddy Leiseca, un puertorriqueño de madre loiceña, es un escritor intelectual radicado en Madrid junto a su esposa Yoly, buscando su espacio en el Mundo y un contrato editorial. Leiseca traduce documentos históricos del español al inglés mientras trabaja en su obra. Pero su verdadero drama radica en su psiquis, producto de la esperanza perdida en su país y en su aspiración como escritor. Eddy recurre al aislamiento físico y a la desambiguación como forma de escape. Ante la evidente problemática creativo-existencial de Eddy, Yoly le sugiere que se vaya a deambular por Madrid lo que lo lleva a un intento fallido de hacer vida social. El evento genera una serie de complicaciones físicas y emocionales que llevan a Eddy a sus crisis final y al delirio. Como en el caso de Bernabé, Eddy se enfrenta a un mundo en el que no logra encontrar una voz.
En un primer plano, esta novela collagenos presenta la preocupación racial mediante personajes que, aun conscientes de su afrodescendencia, al igual que Romualda ven en la blancura de la piel una forma de superioridad estética y social. Muestra clara de esto se leerá en una carta en la que Armanda, amiga de Yoly rememora las dificultades que tuvo para que su relación con Luis, un policía negro, fuera aceptada por sus amigos y familares. Pero aun habiendo sido víctima directa de este prejuicio, Armanda manifiesta alivio cuando un producto cosmético que utiliza para su acné parece blanquear la piel del rostro o preocupación por que sus hijos han heredado estos o aquellos rasgos fenotípicos.
Esta forma de presión racial intrafamiliar está reflejada también en el núcleo de Eddy Leiseca. En carta de la madre de este a Yoly, alaba “los hijitos de Camilita…lindos y rubios”; en otra, el padre narra a Eddy como en algún barrio de Jayuya una familia se niega a velar como propio a un muerto ajeno, venido de Nueva York por equivocación porque el suyo era rubio. Por su parte, Eddy parece evadir el reconocimiento de su propia afrodescendencia cuando es
comparado en Madrid con un “torero moreno”. La desambiguación con su propia identidad racial que parece ser modelada por los padres de Eddy, le llevará a plantearse el tema desde una visión distante y en tercera persona que se refleja en sus investigaciones como personaje/narrador intelectual- escritor: característico en la obra de Emilio. En efecto, como intelectual, al citarla, Eddy reconoce y discute la afrodescendencia como un elemento definitorio de nuestra identidad colectiva; pero resulta contradictorio que, siendo la afirmación racial una solución a su problema de afirmación personal, Eddy apenas pueda acercarse fríamente al tema en alguna cita histórica que traduce acerca de la presencia mulata en nuestra población o una referencia distante de los rasgos aun evidentes en sus tías loiceñas.
Tercer Golpe: La raza, ellos y nosotros.
“…En vez de despreciarlos, pues, hay que tratar de comprender sus limitaciones. No es racismo, ya vimos cómo la Constitución habla de la igualdad de todos en este país.”
EDV, Mi Mamá me Ama
En la, acaso más leída novela de Millito, Mi Mamáme Ama (Barcelona, Seix Barral, 1981) ya este epígrafe con el que rompe el texto nos anticipa la dimensión racial y de clases que cobrará esta narración. Similar a Eddy y otros personajes de Emilio, Yunito, en una versión irrisoria y morbosa, asume la voz del intelectual- investigador que se plantea las más profundas temáticas de nuestra sociedad. Pero si Eddy propone una mirada distante de la conversación racial, la de Yunito plantea una nueva dimensión de esta discusión desde la voz de construcciones absurdamente racistas y clasistas. El personaje de esta historia aprovecha su convalecencia producto de una golpiza recibida en medio de una campaña política para trabajar en un artículo académico en el que se propone discutir lo que le parecen los aspectos puntuales de nuestra sociedad puertorriqueña y “capaz de debatir” a Oscar Lewis . El distorsionado calidoscopio con el que Yunito observa y analiza sus experiencias en la isla es el producto de su experiencia como joven de clase alta, blanca, con profundas afirmaciones anexionistas. El título mismo de la obra alude a la inmadurez emocional e intelectual; Yunito es un niño mimado. Esta característica que lo ubica en el terreno de lo incestuosos es la más que se destaca del personaje cuando se analiza en profundidad. Por tercera ocasión nos enfrentamos a la madre como personaje fundamental en la construcción del tejido social del personaje que se enfrenta a la misma. Su pobre visión distorsionada desde esa altura social de-construye al otro lado, en el papel, un universo insular en el que, según el epígrafe anterior unas veces la gente se ve limitada por su condición racial pero principalmente por su desinterés y falta de estímulo pues según su perspectiva, la sociedad ha sido provista de las herramientas para su desarrollo óptimo, desde la Constitución misma, inclusive.
Las ideas raciales de Yuito no se limitan a lo concerniente a la identidad puertorriqueña. En una ocasión este se queja por la presentación de un compañero de fraternidad quien realizaba una danza “india” frente a un público “perfectamente limpio” La alusión asume la carga racial de una norteamérica blanca y europea como lo “puro”. Y esta admiración enfermiza de la idea
del blanco americano se extrapola en sus aficiones y perspectivas políticas y sociales para un Puerto Rico soñado.
Al final, a lo que Jaques Juset llama “los disparates de Yunito” en Hacia una Novelística Puertorriqueña Descolonizada: Emilio Díaz Valcárcel, representan una manifestación (¿exagerada?) del conjunto de prejuicios sociales y raciales que emergen en las más altas esferas de nuestra sociedad.
La autora es Coordinadora del Centro Literario Emilio Díaz Valcárcel en el Municipio de Trujillo Alto. Puedes conocer más sobre el proyecto llamando al (78)761-8172 ext 3123y 3130. López es también autora de dos libros de relatos,Nueve y Otsukimi.
Si bien la nueva y esperada estación nos ha estado dejando pequeñas señales aquí y allá (una flor, un soplo de tibieza, un petirrojo gordito), hoy es el primer día propiamente primaveral.
Salgo a caminar con mi perrita. Pienso Rima, debes sacar a pasear a Leia, y el entusiasmo de mi reacción me toma por sorpresa. Digo en voz alta Leia, vamos a pasear, y el entusiasmo de su reacción me toma por sorpresa. Las dos nos mala costumbramos, durante el largo invierno, a salir y movernos lo menos posible.
Metidas en casa, cerca de la cocina y el calentador, yo he estado engordando y a Leia se le ha ido cayendo el pelo.
Dos pajarillos grises se bañan en un charco callejero. Tres ardillas grises se bañan en un baño para pájaros. Nubes de gasa adornan el cielo, sin llegar a encapotarlo.
*
El ancianito, apoyado en dos bastones delgados, interrumpe su paseo para detenerse, sonriente, frente a mí. Sonrío, le doy los buenos días. Me dice algo en yídish. Su cuidadora lo toma del brazo y tira de él suavemente, traduciendo mientras se alejan. He says you look like his daughter, dice.
Mi primera, inevitable reacción: ternura.
Mi segunda, más complicada reacción: Soy lo que llaman acá “ethnically ambiguous”.
Esa ambigüedad me ha traído momentos interesantes y conexiones humanas. En Virginia, los indios me ponían conversación sobre mi geografía. Are you from Northern India? En California, los árabes buscaban especificidad. Are you Lebanese? Persian? De visita en Seattle, un estadounidense, blanco, demócrata, liberal, se hace un ocho de curiosidad y “political correctness”. Please don’t be offended, but what are you? … Where are you f… where are your people from?
Acá en Nueva York recibo menos preguntas. Con tanto inmigrante, tanto fenotipo, tanto idioma y tanta prisa, mi rostro recibe menos atención, provoca menos curiosidad. Cuando lo hace, me desconcierto un poco. Y usted, ¿dónde aprendió español?
Ser “ethnically ambiguous” me ha protegido a veces del racismo. Es una forma de privilegio. No es lo mismo, sin embargo, que “passing”. “Passing” es cuando eres blanquita y, especialmente si no abres la boca, te asumen como blanca anglo. A nosotros los ambiguos sí nos adjudican otredad. Llevamos en nuestros cuerpos una especie de mancha de plátano universal que a veces llamamos “being brown”.
No me gusta demasiado cuando mi propia comunidad latina me cuestiona el idioma, o cuando un blanco de buen corazón pero un tanto ignorante de mente sufre un cortocircuito psicocultural nada más de verme.
Pero tampoco me disgusta demasiado. Igual gano la sonrisa de una adolescente palestina o el cariño avuncular de un viejito judío. Esa sonrisa y ese cariño son livianos, pasajeros, como la misma primavera del Bronx, y como ella, me iluminan la vida y me calientan un poco el corazón.
*
El otoño en el Bronx es de una belleza obscena: una explosión de rojos y anaranjados intensos que le da por exhibir a la naturaleza antes de apagarse por largos meses. Una muerte rabiosa, brillante.
La primavera en el Bronx es de una belleza tímida: un sonrojo de colores pasteles con el que la naturaleza nos revive gentilmente, nos calienta el corazón y las mejillas.
La muerte es inevitable. Pero tal vez la vida también lo es.
*
Hay un musical sobre las estaciones en Broadway: Hadestown. Tierra de Hades, villa de Hades, pueblo de Hades, dominio de Hades. El Hades de la obra es más que una representación moderna del Hades antiguo de los griegos. Tiene además elementos del diablo medieval de los cristianos, que usa contratos para reclutar almas desesperadas para su infierno; del nacionalismo supremacista blanco, que usa murallas para mantener almas desesperadas lejos de cosas como alimento o seguridad; del capitalismo, que obliga a las almas desesperadas a trabajar por nada en una suerte de máquina que solo les permite malvivir, o más bien malmorir; del cambio climático, cuyas acciones contra la superficie y las entrañas del planeta mantienen a las almas desesperadas penduleando entre un calor infernal que les evapora las lágrimas y un frío mortal que se las congela.
La obra es angustia y tragedia: Hades logra manipular las dudas de Orfeo, y Eurídice termina regresando al infierno. Tiene también momentos de alegría: Perséfone visita la superficie, cargada de vino y de flores.
Al final del día, quizá existimos, inevitablemente, en la angustia y la tristeza, pero vivimos, irreductiblemente, en la humilde felicidad de la primavera. Algo así canta Hermes justo antes de caer el telón.
*
Las flores que inauguran la primavera en el Bronx son como los copos de nieve que anuncian el fin del otoño. Narcisos, magnolias, flurries. Belleza breve, vulnerable a los caprichos de la lluvia, al pasar de los días, y a nuestra propia indiferencia, más atentos al teléfono o al televisor.
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Este es un fragmento del libro “Entre la Bicha y la Pared”, publicado por el Instituto de Cultura Puertorriqueña en 2019 y a la venta en las librerías puertorriqueñas o escribiendo a:libreria@icp.pr.gov.