Inicio Blog Página 1147

A combatir el control y reforma educativa de la Junta Fiscal

 

Por Emilio Nieves Torres/Especial para CLARIDAD

El reciente plan fiscal aprobado por la Junta de Control Fiscal el 27 de mayo de 2020 incluye un control directo del Departamento de Educación y la imposición de una reforma educativa. El Plan Fiscal no hace referencia a la Ley 85 de 2018 que recoge la visión de reforma educativa de la actual administración gubernamental. Por el contrario, pretende imponer política pública en el Departamento de Educación.

Para el inicio del próximo año escolar 2020-2021, la JCF le exige al DE crear un plan post COVID-19 de regreso a la escuela y un Task Force para reabrir las escuelas y para la educación a distancia. Es decir que el plan elaborado por el Secretario de Educación y discutido con algunos sindicatos, está sujeto a lo que establezca la Junta. Incluso le señala al Departamento de Educación que hay que hacer reformas curriculares y superar la barrera digital educativa.

La Junta pretende imponer su reforma educativa en la cual establece como prioridad la enseñanza de inglés porque, bajo su filosofía, el trabajador que domina el idioma inglés tiene mejor salario. Con esta premisa discriminatoria, asigna $1.5 millones para adiestramientos a maestros de inglés. Es decir, la Junta se inserta en la política pública del DE para impulsar como prioridad la enseñanza de inglés, como si no fuera parte del currículo la enseñanza del inglés y español. Desconocen o se resisten a aceptar que la defensa de nuestro vernáculo no está sujeto a los dólares, sino a nuestra cultura. Están inconformes con la realidad de que solo el 20% de la población es bilingüe. La verdad es que, si hay que utilizar inglés en asuntos laborales, el puertorriqueño lo asume con éxito. Pero parece que el mensaje de la Junta al gobierno es que, si han fracasado en el proceso de asimilación, ellos van a establecer la ruta.

Por otro lado, la Junta promueve el enfoque STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Matemática), lo cual excluye las bellas artes como plantea el DE con el enfoque STEAM. No conforme con esto, para establecer el control absoluto de la educación pública, le exige al Departamento de Educación definir sus metas y un plan estratégico a 5 años (2022 al 2027) el cual tiene que ser discutido con la Junta.

Ante estas intenciones y otros señalamientos que hace la Junta al DE, ¿cuál va a ser la postura del Secretario de Educación y la Gobernadora ante la intervención de la Junta para establecer política pública? No es suficiente demandar en el Tribunal a la Junta y simultáneamente someterse a la misma. Hay que confrontar a la Junta.

Junta y bipartidismo coinciden en la visión neoliberal de la educación

El Plan Fiscal aprobado establece como filosofía educativa la visión neoliberal. En esto coinciden con el bipartidismo. Indica que en los grados de kínder a duodécimo los estudiantes deben desarrollar las destrezas necesarias para lograr una economía autosuficiente y que se integren a la fuerza laboral. Esto puede parecer correcto. Incluso podemos pensar que es la filosofía que nos conduce a un país autosuficiente e independiente. Sin embargo, se fundamenta en la visión individualista en la cual se descarta la visión comunitaria en la que se forjan los principios de participación democrática, solidaridad y resiliencia. La Junta y el bipartidismo en su ejecución excluyen la dimensión social de la educación. Ignoran la visión constructivista y liberadora de la educación en la cual el estudiante desarrolla conocimientos a través de procesos de construcción social activa. Tampoco les importa implantar el “derecho a una educación que propenda al pleno desarrollo de su personalidad y al fortalecimiento del respeto de los derechos del hombre y de las libertades fundamentales.” (Constitución de PR Art 2, sección 5)

También coinciden en la visión neoliberal en la cual se promueve la competencia entre escuelas y se utilizan fondos federales para justificar la federalización y la privatización de la educación. La Junta promueve en su plan fiscal la competencia entre escuelas ofreciendo $100,000 a 70 escuelas (10 de cada región educativa) que desarrollen un proyecto de innovación educativa. Este incentivo niega el esfuerzo que desarrollan todas las escuelas (con las limitaciones particulares) e intenta imponer la visión neoliberal de que compitan y sobreviva el más fuerte. Hay escuelas que tienen unos proyectos innovadores porque son escuelas especializadas o las condiciones económicas que rodean la escuela le son favorables. Todas las escuelas pueden desarrollar proyectos de innovación educativa, pero las limitaciones administrativas, tecnológicas y socioeconómicas impiden competir en igualdad de condiciones. Además, las escuelas no existen para competir, sino para educar y compartir las experiencias exitosas. Sin embargo, la Junta, por su naturaleza estrictamente fiscal, pretende imponer medidas neoliberales creando las condiciones para cerrar o privatizar escuelas.

A esto se añade que el organismo federal separó $71.5 millones del presupuesto entrante para pagar incentivos a empleados públicos y agencias si cumplen los requisitos que determine la Junta. En el caso del Departamento de Educación, impone un incentivo de $1,500 a directores escolares y $5,000 por escuela si cumplen con reportar mensualmente la asistencia de maestros y estudiantes. Esta es una información inherente al funcionamiento de las escuelas que no requiere de bonificaciones, sino de medidas que reduzcan o eliminen las deficiencias administrativas y tecnológicas que afectan el salario de los trabajadores y que impiden un registro de asistencia efectivo para maestros y estudiantes.

Esta repartición de dinero representa el intento de la Junta de justificar su intención de establecer política pública y de generar opinión pública a su favor, ante el evidente rechazo del pueblo a su política de austeridad.

Reto a los defensores de la educación pública  

Todo esto representa un enorme reto para las organizaciones magisteriales y las comunidades escolares en defensa de la escuela pública y su autonomía administrativa, docente y fiscal.

Estas medidas de la Junta no atienden los problemas fundamentales que han incidido en el aprovechamiento académico de los estudiantes: centralización, politización y burocratización del sistema educativo. Por otro lado, la estrategia del bipartidismo ha sido la federalización y la privatización. La Junta coincide con esta estrategia y busca darle continuidad.

La federalización consiste en definir un currículo que responda a la visión federal y neoliberal de medir el proceso educativo exclusivamente a base del idioma (español e inglés) y las matemáticas. Las ciencias, la historia, las bellas artes, la salud, los cursos vocacionales, la educación física, entre otros no se miden con las pruebas estandarizadas (Pruebas Puertorriqueñas, META, PISA). El éxito o fracaso de un sistema educativo se ha medido con dos criterios que impone la visión neoliberal: idioma y matemática. Este es el mayor fraude con el que tenemos que romper para definir nuestra filosofía educativa y nuestro currículo para luego medir resultados de forma integral, sin estar atados a fondos federales cuyos beneficiarios principales no son los estudiantes, sino las compañías privadas.

La privatización de escuelas públicas se ha traído a Puerto Rico mediante dos estrategias fracasadas en los Estados Unidos: escuelas charter y vales educativos. La ironía es que el argumento principal para justificarlas es que las escuelas y colegios funcionan de forma autónoma y eso mejora el aprovechamiento académico. Precisamente lo que establecía la derogada Ley 149 de 1999 era la implantación de la autonomía escolar: administrativa, docente y fiscal. La resistencia a este cambio vino de las estructuras gubernamentales y sus representantes políticos en las regiones educativas y distritos escolares.

La otra ironía es que, aunque las leyes aprobadas reconocen al maestro como el principal recurso, es el menos escuchado. Tenemos impulsar las propuestas de maestras(os) que reclaman la autonomía docente que permite construir currículo con los estudiantes, crear y elaborar propuestas de desarrollo social, cultural y económico; la autonomía administrativa para tomar las decisiones de organización escolar que mejor respondan a las necesidades e intereses de los estudiantes y su comunidad; la autonomía fiscal para una sana y transparente administración de los fondos que responda a las prioridades de la comunidad escolar.

Las organizaciones magisteriales, las comunidades escolares y el pueblo tenemos que rescatar la educación publica realizando las acciones pertinentes. Una de ellas es exigir a todos los candidatos a puestos públicos a que asuman posición ante la Junta de Control Fiscal. O la sacan o se someten a su voluntad de gobernar en Puerto Rico. No hay espacio para términos medios o tibios.

El autor es líder magisterial.

La ñapa del En Rojo: ¡Por seguir la estrella!, los 75 de Roy Brown

 

Por Giancarlo Vázquez López/En Rojo

gvazquez@claridadpuertorico.com

Fotos: Archivo CLARIDAD

Ante la celebración próxima de sus 75 años, Roy Brown se siente bien. Entusiasmado por poder seguir haciendo música luego de 50 años de una icónica trayectoria musical enmarcada en la lucha social y política de Puerto Rico. Aunque resalta que ya no está tan activo como antes. Las cosas han cambiado mucho en ciertos aspectos, no tanto en otros. Cuando su carrera musical apenas comenzaba se mudó a Nueva York con su entonces esposa y sus dos hijas. Acá no se ganaba la vida cantando, allá pudo hacerlo. Vivió 13 años en Estados Unidos hasta que regresó de nuevo a Puerto Rico.

Después de tanto, la pandemia no será un impedimento en la consistencia de su carrera. El desarrollo de la tecnología le ha permitido seguir trabajando. Para esta ocasión en un concierto virtual que está quedando muy bonito, según le contó a En Rojo.

 

En Rojo: ¿Qué tal la experiencia grabando el concierto?

Roy Brown: Nosotros, la banda, no nos habíamos visto desde enero. Gente que estamos acostrumbrados a vernos dos y tres veces al mes. A Zoraida la vi a principios de marzo, y a Quique, en el concierto de Haciendo Punto en otro Son en Bellas Artes. Desde entonces no la veía. Así que el evento tiene bastante felicidad.

¿Cómo le hacían para ensayar?

Cada cuál tenía la responsabilidad de estudiar la música, sus papeles. Ahora, también incluimos canciones nuevas que nunca habíamos tocado juntos. Porque las que uno toca mucho se repasan una vez y ya, pero hay canciones nuevas como un poema que escribió Zoraida a raíz de las protestas en los Estados Unidos y los asesinatos de los negros por la policía. A ese poema yo le puse música y Tato hizo el arreglo. Eso coge un poquito más de tiempo. Yo escribí una canción que se llama Sabor a fruta y El pasado es hoy. Zoraida también interpreta un tema que es un poema de Efraín Rivera. Todo eso es nuevo y toma un poquito más de trabajo.

Usted ha dado a conocer gran parte de la producción literaria de poetas puertorriqueños: Juan Antonio Corretjer, Clemente Soto Vélez, Luis Pales Matos, Edwin Reyes. Gracias a eso generaciones posteriores hemos recibido un mensaje fundamental, tanto en términos históricos como para mantener de pie la lucha por la independencia de Puerto Rico.

Bueno para uno tener futuro, como pueblo y como individuo, debe tener memoria y estar consciente de que uno es producto de algo que ocurrió antes. La memoria histórica y cultural es fundamental en el desarrollo de una persona, comunidad, pueblo o nación que tiene la ambición de tener futuro y de guardar lo que es su cultura y su historia. En ese sentido creo que he contribuido a esa consciencia a través de mi música. Es una de las labores importantes que puede hacer un músico, amarrar este presente que vivimos con cosas que ya ocurrieron hace 10, 20, 100 años, y más. Me parece que rescatar la poesía y darle importancia es tarea de un artista. Pero también hay poetas de ahora como Edna Iris que lleva tantos años escribiendo poesía. Uno se siente contento de mantener ese empeño de los poetas y hacerlo parte de lo que es la música popular.

¿Hay un reflejo de la evolución en la lucha o, más bien, un reflejo de la lucha en esa poesía?

Cuando hay poesía es que hay consciencia del lenguaje y de su desarrollo, del desarrollo de la expresión. Si uno se fija en la historia de todos los países orgullosos de su ser, tienen grandes poetas a los que veneran. Puerto Rico es un lugar donde la poesía tiene una presencia, no en el sentido de un arte que se cultiva popularmente, pero se cultiva y tiene lugar en nuestra música popular. En la música folclórica. Todos esos cantos, décimas y decires viene de escritores, personas que soñaron su vida a través de la palabra y le dan importancia al impacto que la palabra tiene sobre nuestros oídos e imaginación. La poesía tiene su lugar y es bien importante.

Me hablaba de un tema nuevo sobre las protestas recientes en Estados Unidos y el racismo.

Es un poema de Zoraida que se titula Cordura. Siendo testigo a través de la televisión de la muerte de varios individuos, mujeres, hombres, niños, a manos de la Policía; cuando ve que hay gente que están en la calle protestando y en algunos casos le hacen frente a la Policía, Zoraida escucha a varios analistas que dicen que está muy bien que protesten, pero que hay que tener cordura, que hay que hacerlo de acuerdo a las reglas de la Policía, que no sigue sus reglas (se ríe). Eso le inspira a ella a escribir esta canción. Que no se le pide cordura a los corruptos, a las personas que viven del odio, que promueven el racismo, el machismo, pero se le pide cordura a las victimas. Ese es el mensaje del tema. Contemporáneo, pero a la vez esa es la historia de la humanidad…(Se protesta como el Estado quiere que se proteste) …Mientras tanto tienen un palo en tu cabeza y un fusil apuntado. ¡Eh! Así… (interrumpe la expresión con una carcajada, como quien dice “¡así cualquiera!”).

¿Usted pasa del arte a la lucha por la independencia o es la creencia en la lucha lo que le lleva a hacer música?

Cuando yo empiezo a escribir mi música es en un contexto de lucha. Obviamente tengo vocación hacia la música, la tuve desde pequeño, pero cuando yo asumo que voy a ser músico y me concibo como músico de lo que llamaban antes la canción protesta, pues lo que me mueve es la guerra de Vietnam, el bombardeo de Cambodia, lo que está pasando en Sudáfrica, las protestas de los negros cuando asesinan a Martin Luther King, es dentro de ese contexto de la rebelión de la juventud, del servicio militar obligatorio impuesto aquí en Puerto Rico, del abuso en contra el pueblo de Vieques y Culebra, el hecho de que quieren quitarnos nuestra naturaleza al establecer unas minas de cobre que van a destruir nuestro ambiente, nuestros ríos, nuestro verdor, sin tomar en consideración la fragilidad de la naturaleza, todo eso fue lo que me movió a mi a empezar a hacer canciones. El hecho también de que somos un pueblo que vivimos en Puerto Rico y en Estados Unidos, en aquel entonces Nueva York, Nueva Jersey, Chicago, esa realidad de mi pueblo y de mi gente; el sentirme puertorriqueño, porque yo fui a una escuela donde todo era en inglés, todo el mundo era estadista (se ríe), y llegó un momento donde yo me encontré a mi mismo y ese encuentro con lo que soy y me gusta ser, lo que disfruto ser, puertorriqueño, disfrutar de mi Isla, mi País, mi gente, eso fue lo que me movió a hacer canciones. Luego dentro de ese quehacer fui creciendo dentro de la música. Yo no estudié música. Me hice músico en la calle, conocía dos, tres tonos, y con eso empecé a hacer canciones. Así fui aprendiendo, juntándome con otros músicos que sabían más que yo y me fueron enseñando. En la universidad cogí clases de poesía en inglés y español. O sea, mi desarrollo no fue tan temprano porque aunque fui a una buena escuela, supuestamente, no estaba al tanto de la historia de Puerto Rico, nuestra poesía y la poesía progresista de Inglaterra, Estados Unidos, especialmente de Irlanda. Esas cosas las fui conociendo en la universidad (Universidad de Puerto Rico).

¿Era estudiante cuándo salió su primer disco Yo Protesto?

Trabajaba en la Universidad y por irme a cantar en una protesta en contra de la Guerra de Vietnam, durante horas de trabajo en la entrada de la universidad, cuando regresé me pidieron la renuncia. A la soltá, renuncié a todo. Ya me había graduado de bachillerato en Sociales, pero nunca terminé mi maestría en Filosofía. Me fui pa’ la calle. En esa misma protesta conocí también a Noel Hernández. Estábamos por entrar en el MPI (Movimiento Pro Independencia). Cercanos a la FUPI (Federación Universitaria Pro Independencia) y al PIP (Partido Independentista Puertorriqueño). Ahí fue donde yo dejé todo y me dediqué a tiempo completo a participar en las movilizaciones en pro de los derechos de los trabajadores, las comunidades y la lucha de Independencia de Puerto Rico. Como dice la canción Ahora me despido:

«Me lo dejé todo
En la lejanía.
Hasta a la poesía
Le di con el codo,
Viviéndola a modo
De trueno o centella.
La mañana bella
Me encontró despierto
Y hasta hubiera muerto
¡POR SEGUIR LA ESTRELLA!»

… Ese es Corretjer y eso impactó mi vida

¿Cómo ve actualmente la lucha?

Yo le he dado pensamiento a esto y lo he hablado. Pienso que ahora mismo hay más fervor, más gente, más capacidad y posibilidad que nunca. Hay un pueblo joven, rebelde. Lo que no hay es la organización para canalizar todo ese fervor y la inteligencia. No lo digo criticando a nadie. Esto está más allá de la crítica. El organizarnos para lograr algo le toca a todo el mundo y las organizaciones históricas han estado ahí. Han permanecido, son como una torre o una muralla de contención que nos han mantenido a nosotros siendo lo que somos. Ciertamente nos han pasado tantas cosas que hay mas consciencia y escepticismo que nunca. Ahora ¿cómo se canaliza eso para poder concebir un mejor mundo para nosotros? Eso es lo que está por verse.

En este concierto virtual que está próximo se van a tocar canciones nuevas, con temas de actualidad, relacionados a hechos recientes ¿qué espera lograr en el público con esta presentación?

Una de las cosas que me he dado cuenta es que, en términos del contenido, aunque algunas de mis canciones las compuse hace 20, 25, 30 años, todavía están vigentes. El Mr. con macana!Es como si fuera nueva! Así como otras canciones que incluyo. No puedo incluirlas todas, pero hice un escogido de canciones que complazcan a la gente. Algunas son muy optimistas, otras bien críticas y otras pesimistas. Porque los seres humanos tenemos esa capacidad de tener muchas emociones y muchos momentos de aprecio sobre la realidad. Y yo trato de mantener mis canciones dentro de ese horizonte amplio de emociones y sentimientos.

Roy, ¿algo más que quiera añadir?

Mi vida entera de participar en la lucha por la independencia de mi país ha estado ligada a CLARIDAD. Porque creo en el periódico y en el periodismo como lo han hecho. Es un proyecto en el que cientos de personas han trabajado a través de los años. Algunos son periodistas dentro de los medios comerciales. El ejemplo de ese colectivo me ha inspirado a mantenerme firme en mi propósito. Le envío un saludo a CLARIDAD que siempre me ha apoyado y yo los apoyo a ellos.

El concierto por los 75 de Roy será el próximo 18 de julio a las 8:00 p.m. boletos en prticket.com, con la compra del boleto se regalara el disco Roy Brown III.

 

 

 

¿Qué importa que quieran desarrollar Mar Chiquita? 

 

Por Isabel Rivera-Collazo/ Especial para CLARIDAD 

La semana pasada quedamos impactados con el Proyecto del Senado 1643 que proponía nombrar Corredor Costero de Manatí un área de más de 11mil cuerdas como zona de turismo sostenible. El proyecto de ley, retirado en el fin de semana (27 – 28 de junio) por Thomas Rivera Schatz, permitiría proyectos en áreas de alto valor ecológico.  Por décadas, las comunidades organizadas de la zona han defendido estos terrenos incansablemente. Esta no es la primera vez que se propone un proyecto de desarrollo para la zona: el exgobernador Ricardo Roselló intentó eliminar la reserva que protege a Mar Chiquita en 2017, pero su decisión fue revertida por el Tribunal Supremo en 2019. Antes de eso, muchas propuestas similares han surgido y decaído. La propuesta presentada la semana pasada por el Senado tiene todas las palabras emotivas de rigor: ecoturismo, desarrollo sostenible, conservación y manejo de recursos naturales. Sin embargo, esas lindas palabras intentan ocultar el hecho de que el proyecto permitiría la explotación de áreas que al presente están protegidas. En particular el proyecto del senado nombra posibles lugares de interés Punta Chivato, las playas Los Tubos, Mar Chiquita, Palmas, Poza de las Mujeres, Tómbolo, Callao, La Esperanza y Machuca, el Ojo de Agua y el área recreativa Los Tubos.

Este proyecto, y los que lo intentarán remplazar, me alarman a nivel personal como Boricua, como arqueóloga experta en arqueología de Puerto Rico, como profesora universitaria, como activista comunitaria; y como especialista en los impactos del cambio climático sobre la sociedad.

Esta área es uno de los pocos lugares que quedan en Puerto Rico donde no ha habido desarrollo significativo, y donde se preservan en buenas condiciones los paisajes ancestrales de nuestro pueblo. La “historia oficial” que aprendemos en los libros de historia de las escuelas en Puerto Rico está incompleta. La narrativa es producto de relaciones desiguales de poder, de procesos de colonización, de procesos sociales que han silenciado sistemáticamente a aquellos de nosotros que no hemos tenido el poder político o económico para influenciar una “historia oficial”. Los libros empiezan diciendo que en la isla vivieron indios, que se murieron cuando llegaron los españoles, y luego brincamos al 1942 con Luis Muñoz Marín. Las historias negras, las historias indígenas, las historias jíbaras, las historias marítimas no militares, las historias de migraciones y relaciones con nuestros hermanos caribeños, las historias de fuera de San Juan no figuran en esa narrativa oficial que se acepta.

Sin embargo, nosotros hoy somos el producto de esas dinámicas y esas historias: los actores de esas historias son nuestros ancestros. Sus voces quizás no tuvieron el poder de redactar los libros, pero sus acciones quedaron codificadas en la cultura material que se acumuló en los lugares donde ellos vivieron. Cada sitio arqueológico es un libro de historia que nunca hemos leído. Cada depósito es una historia, una voz, que nos podría ayudar a descubrirnos y redefinirnos como Boricuas, que tiene el potencial de darnos el poder para reescribir la Historia y de darle voz a nuestros ancestros en nuestro presente; en medio de una coyuntura histórica donde nuestro pueblo reclama y necesita conocerse a sí mismo.

Las 11mil cuerdas que propone desarrollar el Senado por su “belleza natural” conserva uno de los pocos lugares en nuestra Isla que ha preservado el paisaje de nuestros ancestros indígenas. Ese paisaje contiene algunos de los sitios más antiguos de Puerto Rico desde hace aproximadamente 4mil años atrás como Angostura en Barceloneta, y Tortuguero en Laguna Tortuguero. Ese paisaje contiene las historias de grandes aldeas como, por ejemplo, Maisabel en Vega Baja habitada por marineros y comerciantes que se establecieron en las costas, cerca de las desembocaduras de los ríos para controlar el comercio y la navegación desde hace varios cientos de años antes de Cristo. Nuestros ancestros dibujaron petroglifos en las playas marcando territorios y lugares de reunión, como podemos ver todavía en los Tubos y en Puerto Nuevo. Más tarde, en el período que se conoce popularmente como Taíno, las aldeas y los centros ceremoniales cubrían todas las playas y zonas costeras a lo largo del espacio que interesa el Proyecto del Senado, incluyendo las aldeas que hoy llamamos Boca, Puerto las Vacas, Oubao Moin, Punta Boquillas, Maisabel, Tortugero y otras, junto a los centros ceremoniales en Machuca y otros.

Nuestros ancestros cazaban cangrejos, pescaban y cazaban en los arrecifes y en los manglares, sembraban en los llanos, navegaban los ríos y humedales, comerciaban piedras, artesanías, maderas, y otros recursos con los vecinos de nuestra Isla y del gran Caribe. En 1508 Juan Ponce de León y Juan González detuvieron sus galeones en la desembocadura del Río Grande de Manatí y pensaron establecer allí la primera villa de la colonización, pero las marejadas les destruyeron los galeones y acabaron caminando hasta Bayamón donde fundaron Caparra. Poco después regresaron y comenzaron la minería de oro en los ríos de Manatí y Cibuco donde esclavizaron, violaron y asesinaron a miles de nuestros ancestros. Esos paisajes también guardan muchas otras historias, incluyendo piratería, navegación, puertos no documentados, y la industria azucarera. La Hacienda la Esperanza y el Marqués de la Esperanza mantuvieron uno de los números más altos de personas esclavizadas en la historia de la isla para mantener la producción de azúcar con trapiche de sangre. Sus descendientes todavía habitan estas tierras. La construcción hospederías no conduce a la protección de este patrimonio de todos nosotros.

Si permitimos el desarrollo en ese paisaje, permitimos la destrucción de estas historias, de las que todavía conocemos muy poco: ¿cómo se vivía en cada aldea en tiempos pre-europeos? ¿Se relacionaban las aldeas entre ellas? ¿Cómo era la vida de las personas que no eran poderosas ni de ascendencia blanca en todos estos lugares lejos de San Juan? ¿Cuál fue el rol de estas áreas en la historia del resto de Puerto Rico? ¿Cómo nuestros antepasados respondieron a los cambios climáticos en el pasado? ¿Qué podemos aprender del pasado que nos pueda ayudar en el presente? Si la óptica para tomar decisiones sobre el futuro de estos y otros terrenos en la isla, es solo un interés capitalista de corto plazo; ¿hemos hechos estudios de viabilidad económica con perspectiva de desarrollo social sostenible para determinar el potencial de soluciones alternas? ¿Conocemos su rendimiento social de su inversión a corto y largo plazo? Las respuestas a estas preguntas podrían ayudar a la economía: podríamos invertir más en rehabilitar los centros urbanos, crear museos y centros culturales que promuevan la historia local, crear restaurantes que compartan las recetas y sabores locales, estimular artesanos que emulen el arte y las técnicas de nuestros ancestros, crear recorridos de bajo impacto que nos permitan disfrutar nuestro patrimonio natural y cultural, invertir en los jóvenes para apoyar sus iniciativas para mejorar sus comunidades.   No hay razón para destruir nuestra biodiversidad creando proyectos que destruyen la posibilidad de conocernos y que excluyen a los descendientes de toda esa historia.

¿Estamos dispuestos a seguirnos privando de nuestro potencial por desconocimiento y ofrecerle a “otros” sus beneficios?

La autora es doctora en Arqueología del  Instituto Scripps de Oceanografía, Universidad de California San Diego