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Exigen que se elimine la clasificación de crimen pasional

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

En lo que constituye una contradicción con la política pública de prevenir y erradicar la violencia de género, el Negociado de Estadísticas de la Policía continúa utilizando la clasificación estadística del concepto de “crimen pasional”.

Coincidiendo con la fecha del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, la organización Kilómetro Cero, solicitó al Negociado de la Policía (NPPR), a que elimine esa clasificación de sus estadísticas.

La carta dirigida al comisionado del NPPR, Antonio López Figueroa y al secretario del Departamento de Seguridad Pública (DSP) Alexis Torres Ríos, fue acompañada del informe “Las cifras inútiles de los crímenes pasionales”, en el cual se exponen los fundamentos para su eliminación. Aunque la carta está firmada solo por la directora ejecutiva de Kilómetro Cero, Mari Mari Narváez, este reclamo es respaldado por organizaciones feministas incluidas en el informe.

De acuerdo con el análisis de Kilómetro Cero, el uso de esta clasificación en los informes de la División de Estadísticas de la Criminalidad del NPPR y determinados por el Cuerpo de Investigaciones Criminales, constituye un estorbo ante el objetivo de disminuir la violencia de género. No obstante a los reclamos, la División de Estadísticas de la Criminalidad continúa con la práctica de publicar tablas con cifras de motivos de asesinatos, las cuales incluyen las categorías de motivos pasionales y violencia doméstica.

Según Kilómetro Cero, la gerencia del NPPR se ha negado a examinar si esos términos resultan útiles para describir, explicar y disminuir el fenómeno de la violencia de género y, también, se ha negado a evaluar la necesidad de reformular las formas de categorizar, analizar y publicar estadísticas relacionadas con la violencia de género. Además de utilizar esta clasificación equivocada, Kilómetro Cero censuró el que haya que solicitar por escrito al Comisionado de la Policía permiso para que el Negociado entregue información estadística. Llamó la atención a que no conoce de ningún cuerpo policial en ciudad o condado alguno de Estados Unidos que tenga esta política institucional.

Qué cosas denotan el uso de esta clasificación

Tanto para Kilómetro Cero como para las organizaciones feministas hay una serie de consideraciones que denotan el uso de esta clasificación. Entre ellas sobresale el que la negativa de la Policía a eliminar esta categoría en pleno siglo XXI revela el mal mayor, que es la cultura machista que permea en esa agencia. “Negarse a adoptar categorías de análisis modernas, atemperadas a los tiempos, exhibe la poca o ninguna voluntad política para transformar la cultura de esta agencia, que se supone proteja la vida e integridad física de miles de mujeres y personas en situación de violencia de género”, expresa Kilómetro Cero.

Llama la atención al hecho de que ante la negación del Negociado de la Policía a revisar sus categorías de análisis de las cifras de crímenes pasionales, el Instituto de Estadísticas de Puerto Rico (IEPR) no se haya tomado la iniciativa de intervenir en este asunto. A pesar de que la ley orgánica del Instituto lo faculta para establecer la normativa sobre la nomenclatura y metodología en las diversas agencias gubernamentales.

La insistencia en este uso denota también un desprecio a las recomendaciones de las organizaciones internacionales que solicitan de los países el abandono de la categoría de crímenes pasionales, como lo exige, por ejemplo, el “Modelo de Protocolo Latinoamericano para la investigación de muertes violentas de mujeres por razones de género”. En Europa, 26 de 28 países han descartado esta categoría.

Además de la Policía, el informe de Kilómetro Cero trae a la luz que el Recinto de Ponce de la Universidad de Puerto Rico, también utiliza dicha categoría. Así figura en su informe público más reciente de 2019 de actividades delictivas en el recinto. Este informe responde a la ley federal de EEUUAA, “Jeanne Clery Disclosure of Campus Security Policy and Campus Crime Statistics Act”, que requiere que se informe a la comunidad universitaria sobre los delitos ocurridos dentro de los recintos universitarios y en sus inmediaciones. Aun cuando la Universidad reconoce que la reglamentación vigente no exige el uso de esta categoría crimen aun así lo utiliza.

 

 

A 55 años de la “Embajada” de Puerto Rico en Cuba

CLARIDAD

La Habana, Cuba-Hace 55 años, el líder independentista puertorriqueño, Juan Mari Brás, se refirió a ella como “la primera y única embajada de Puerto Rico en el mundo”. Cinco décadas y media después, ahí sigue, como en su primer día, un enclave para adelantar la lucha internacional por la independencia de Puerto Rico y, a su vez, símbolo de los lazos históricos que unen a nuestra isla con Cuba.

Fidel Castro saluda a Juan Mari Brás en ocasión de su vista a la Misión en su 30 aniversario. foto Félix Cordero

Fundada el 8 de marzo de 1966, la Misión de Puerto Rico en Cuba fue una obra conjunta del líder independentista puertorriqueño, Juan Mari Brás, y el Comandante histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro. La institución, que este 2021 conmemora su 55 aniversario, era –y sigue siéndolo– expresión viva del compromiso del pueblo cubano con el derecho a la independencia de sus hermanos puertorriqueños.

La idea central de la Misión, en sus orígenes, era la de tener un espacio en La Habana para hacer trabajo internacional a favor de la descolonización y la independencia de Puerto Rico. Mas, con el tiempo, la sede se ha convertido también en una especie de “embajada puertorriqueña”, que no mira colores ni ideologías políticas a la hora de abrir sus puertas a visitantes o de apoyar igualmente eventos culturales entre ambas islas.

Testigo y protagonista de esa labor ha sido Edwin González, quien llegó a La Habana hace 30 años como delegado de la Misión “con la encomienda de abrirla a todos los puertorriqueños, sin importar ideologías.” y así se ha hecho.

“La misión va más allá del sector independentista puertorriqueño. Hemos trabajado mucho en los últimos años en dar a conocer la misión de Puerto Rico y yo creo que hemos logrado avanzar en ese sentido”, enfatiza.

La tarea, sin embargo, no ha sido fácil. Desde el inicio mismo de su fundación, la Misión fue un desafío a quienes han pretendido aislar a Cuba y a su Revolución, por un lado, y a quienes han atacado constantemente a los movimientos independentistas boricuas, por el otro. Esto último incluye al gobierno de los Estados Unidos, su ilegal y genocida bloqueo contra la Mayor de las Antillas y sus constantes restricciones a la hora de permitir intercambios culturales, deportivos o políticos entre ambas naciones.

Por eso y por sobre todas las limitaciones impuestas todos estos años desde Washington, es una victoria para quienes dirigen la Misión haber logrado “imponer el derecho de venir a Cuba”, reafirmando siempre la voluntad y el deseo de los puertorriqueños de mantener –más allá de estatus coloniales e imposiciones políticas– sus vínculos con su hermanos caribeños.

“Hacemos los esfuerzos para que la gente venga y conozca la realidad del país, como una manera de hacer solidaridad con Cuba”, señaló González, quien afirmó que “nosotros tenemos derecho a tener relaciones y vínculos con Cuba, incluso más que con Estados Unidos”.

LAZOS HISTÓRICOS DE LUCHA Y SOLIDARIDAD

Si bien la Misión de Puerto Rico en Cuba cumple más de medio siglo de fundación, las relaciones entre los hermanos países datan de más de un siglo. En las guerras por la independencia de Cuba combatieron decenas de puertorriqueños, entre ellos, el mayagüezano Juan Rius Rivera (1848-1924), quien peleó junto al General Antonio Maceo y de cuya estrecha relación surgió la promesa del llamado ‘Titán de Bronce’ de no enfundar jamás su espada mientras Puerto Rico no fuese libre.

En los Estatutos del Partido Revolucionario Cubano (PRC) había dejado también plasmadas tales ideas José Martí al momento de su creación el 10 de abril de 1892: “El Partido Revolucionario Cubano se constituye para lograr con los esfuerzos reunidos de todos los hombres de buena voluntad, la independencia absoluta de la Isla de Cuba y fomentar y auxiliar la de Puerto Rico”.

Según Edwin González es precisamente “por esa historia común que tenemos, ese compromiso histórico que siempre ha estado, esa solidaridad constante de Cuba y de la Revolución Cubana que viene de siglos anteriores”, que se erige en La Habana la Misión puertorriqueña. Para él, “la Revolución cubana vino a fortalecer ese gesto solidario y la misión vino a institucionalizar la presencia del independentismo en Cuba”.

En la misma línea opina Noemí Rabaza Fernández, vicepresidenta primera del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), quien visitó este 8 de marzo la Misión para patentizar “su amistad y solidaridad” con el hermano pueblo puertorriqueño.

“Esta Misión es un concepto que siempre ha tenido Cuba, que nos inculcó Fidel, de que las causas justas se defienden y se defienden bien, con compromiso [y es también]una esperanza de que logremos alcanzar los sueños de Martí, una esperanza de que logremos alcanzar los sueños de Fidel.”

 En declaraciones a CLARIDAD, Rabaza Fernández catalogó además de “injusticia aberrante” el sometimiento político por más de un siglo de Puerto Rico a los Estados Unidos y subrayó el compromiso del ICAP para con la lucha puertorriqueña.

“En el ICAP, que es defensor de las causas justas, como lo ha sido la Revolución, siempre la causa de Puerto Rico ha sido una prioridad para nosotros. Estos 55 años son de compromiso de Cuba con Puerto Rico, con su causa con su pueblo, con la gente que ha dado su vida, con la gente que aposta con que podemos lograr la victoria”.

 VIVO EL LEGADO DE JUAN MARI

 Si de defender las causas justas y conservar esperanzas se trata, basta recordar la figura de Juan Mari Brás. Poeta, académico, político y, sobre todo, revolucionario, su vida entera estuvo dedicada a la lucha por la independencia de su país desde la construcción de la verdad y el trabajo político constante. En definitiva, fue uno de esos que Bertolt Brecht llamaría “los imprescindibles”.

“Fue una de las figuras más importantes de la historia del Puerto Rico del siglo 20. Trascendió la visión tribal, de grupo, del movimiento independentista y encarnó la visión de un Puerto Rico integral, del Puerto Rico presente”,así lo describió hace unos años Julio Muriente, quien fuera también delegado de la Misión en La Habana en la década de los 80.

Mari Brás fue uno de los principales fundadores en 1959 del Movimiento Pro Independencia de Puerto Rico (MPI) y del eventual Partido Socialista Puertorriqueño (PSP), del que llegó a ser su Secretario General. Junto al periodista y sindicalista César Andreu Iglesias, fundó también el periódico CLARIDAD, único rotativo en la isla cuya línea editorial es claramente anticolonial e independentista.

En 1973, se convirtió en el primer boricua que compareció ante la ONU para solicitar la independencia de Puerto Rico. Unos años antes, durante la toma de posesión, el presidente de Chile, Salvador Allende, le eligió como el orador en representación de las delegaciones anticolonialistas allí presente.

Su visión larga y su legado hacen que la política de Puerto Rico –y más en concreto el movimiento independentista de la isla– sea difícil de explicar sin tomarle en consideración. A más de una década de su muerte, su gesta sigue tan vigente como entonces. Tanto la Misión de Puerto Rico, como el periódico CLARIDAD, operan hoy con constancia y empeño y siempre velando por las enseñanzas de su fundador.

En cuanto a la Misión siempre queda trabajo por hacer. Para González, la institución ha logrado cumplir todo este tiempo con su principal encomienda, pero hace falta reforzar áreas como la presencia de la “embajada” en las redes sociales, “fomentar los grupos de intercambio cultural y reforzar los trabajos y las relaciones con las otras embajadas en La Habana, en especial, las de América Latina, para seguir fortaleciendo la institucionalidad de la Misión”.

En palabras de Rabaza Fernández, “no nos podemos cansar, porque esa justamente es la esencia de la lucha de todo revolucionario, como decía Fidel: la fe infinita a la victoria”.

Los 55 años de la Misión no son sólo de Puerto Rico, también lo son de Cuba. “… de un pájaro las dos alas”.

 

 

 

 

 

 

 

 

Mirada al País:8M: Equidad en la Patria Nueva

Columnista invitada

Mucho ha transcurrido desde aquel 8 de marzo de 1973 en el que el entonces Frente Femenino del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) conmemoró y organizó, por primera vez en Puerto Rico, el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Desde entonces hasta ahora, mediante constantes reclamos y batallas titánicas, las mujeres hemos adelantado nuestra lucha para encaminar a la sociedad hacia una más incluyente. No obstante, falta mucho camino por recorrer y, el reconocimiento y la aceptación de las condiciones que han permitido la desigualdad histórica entre mujeres y hombres, sigue siendo un punto de partida indispensable para continuar avanzando.

En Puerto Rico, aun con la existencia de leyes que prohíben el discrimen por orientación sexual e identidad de género, tales como la Ley 22-2013, Ley Núm. 3 de 13 de marzo de 1942, la Ley Núm. 100 de 30 de junio de 1959 y la Ley Núm. 69 de julio de 1985, las mujeres continúan enfrentando diversos tipos de violencia en y fuera del ámbito laboral. A pesar de los intentos por atender el discrimen y la violencia de género, no hemos logrado crear las condiciones sociales idóneas para que la mujer logre posicionarse en una condición de igualdad constatable.

De acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas, el 70% de las personas que viven en pobreza son mujeres. En Puerto Rico, la economista Elsa R. Arroyo Vázquez estima que del 25% más pobre de la población, 57.8% son mujeres. Las razones por las cuales la pobreza de las mujeres es mayor son diversas, entre ellas el discrimen, la brecha salarial entre hombres y mujeres, la violación de los derechos reproductivos de la mujer, la carga injusta que enfrentan por tener que hacer la gran mayoría del trabajo doméstico y el trabajo de cuidado, los estereotipos sexuales en la educación, y el sexismo en los medios de comunicación, entre otras.

      Las distintas crisis que ha enfrentado el país desde el año 2017, con el paso de los huracanes Irma y María, los temblores de 2020 hasta el presente y la pandemia por COVID-19, han incrementado la desigualdad y la inequidad. De acuerdo con el Departamento del Trabajo y Recursos Humanos (DTRH), para el verano del 2020 la pandemia había dejado a unas 76,000 personas desempleadas, de las cuales 72% eran mujeres. La participación de los hombres en el mercado laboral se elevó a 49%, pero la de las mujeres disminuyó a 33%.

      Por otra parte, según los datos de la Encuesta de la Comunidad del Censo de Estados Unidos, en la medida que aumentan los niveles académicos y profesionales, incrementa también la brecha salarial. Esto quiere decir que aun con los mismos grados académicos, los hombres siguen percibiendo salarios mayores que las mujeres, alcanzando hasta un 39% de diferencia entre las personas con mayor nivel educativo. Otra manifestación de violencia hacia la mujer se constata en los datos publicados por la Oficina de la Procuradora de las Mujeres. Allí, se evidencia que entre el 2010 y el 2020, se radicaron cerca de 3,130 querellas en la unidad antidiscrimen, de las cuales 91% fueron radicadas por mujeres. De esa cifra, 781 fueron querellas por la causal de hostigamiento sexual, siendo 85% de estas presentadas por mujeres.

 Las disparidades en acceso a servicios, a igual salario, en discrimen laboral, entre otras injusticias, encuentran su fundamento en una sociedad patriarcal que condiciona a sus miembros a aceptarlas como norma. Más aun, al confundir aspectos biológicos con construcciones sociales, muchas actitudes reproducen y refuerzan las injusticias. La manifestación fatal de estas conductas es la cifra alarmante de feminicidios en nuestro país. Según el informe La persistencia de la indolencia: feminicidios en Puerto Rico 2014-2018 (Proyecto Matria & Kilómetro 0) se registraron alrededor de 266 feminicidios en el plazo de los cinco años estudiados. Mientras, para el año 2019 se reportaron 7,021 casos de violencia doméstica, de los cuales 84% se ejercieron contra mujeres.

En ocasión de la Semana de la Mujer Trabajadora el Partido Independentista Puertorriqueño, ha presentado varias propuestas para garantizar mediante legislación política para continuar la lucha reivindicatoria por la equidad y la justicia para la mujer. A continuación, algunas de las medidas propuestas:

   Ley para Garantizar el Análisis con Perspectiva Género en toda gestión de las tres ramas del Gobierno de Puerto Rico a través de las entidades que las componen.

Esta Ley tendrá como propósito establecer como políitica pública de las tres ramas de gobierno de Puerto Rico a través de las entidades que las componen,integrar un análisis con perspectiva de género en los procesos de reglamentación, elaboración, redacción, aplicación, supervisión, evaluación, adopción, trámite y ejecución de reglamentos, programas y  procesos adjudicativos en todos los asuntos públicos. Ello, en búsqueda de la erradicación de la invisibilización y el discrimen hacia las mujeres y las personas de las comunidades LGBTTIQ+, y de la reproducción o perpetuación de patrones que fomenten la subordinación o la dependencia en roles de género.

Ley para la prevención, detección y tratamiento efectivo de la depresión posparto.

La depresión posparto se reconoce cada vez más como una complicación seria asociada al alumbramiento.  En los Estados Unidos y Puerto Rico, la mayoría de las madres no son evaluadas con el propósito de detectar esta condición, por lo que muchas mujeres quedan a su suerte y confrontan la depresión sin una red de apoyo adecuada, y sin las herramientas formales que ofrecen las disciplinas de salud mental. La presente Ley se crea con el propósito de subsanar los impedimentos estructurales que limitan el acceso de nuestras madres, y personas gestantes, a los servicios de salud mental que necesitan, y a los que tienen derecho para vivir de forma digna y productiva.

Plan para Cuantificar el Trabajo No Remunerado en Puerto Rico.

El propósito del Plan será medir el impacto que el trabajo no remunerado tiene en la economía del país. El trabajo no remunerado que ha sido socialmente asignado a las mujeres ha generado una clasificación de personas que trabajan sin remuneración ni derechos laborales. La naturalización de estas labores es uno de los muchos impedimentos que tienen distintas mujeres para acceder al mercado laboral y lograr independencia financiera. Este Plan tiene como meta desarrollar estudios que le brinden las herramientas necesarias al Gobierno de Puerto Rico para diseñar política pública que articule programas de cuidado y atención a personas con diversidad funcional, adultos mayores, menores de edad y personas enfermas para que sus familiares puedan disponer de ese tiempo de manera que mejore su calidad de vida, a la misma vez que mejore la calidad de vida de las mujeres y sus condiciones socioeconómicas.     

Estas son solo algunas de las medidas presentadas por la delegación del Partido Independentista Puertorriqueño en la Asamblea Legislativa, como parte de la jornada en conmemoración al Día Internacional de la Mujer Trabajadora, pero sobre todo, como parte de nuestro compromiso inquebrantable en alcanzar la equidad de género, condición                  indispensable para la construcción de un país justo y la Patria Nueva a la que aspiramos.

La autora es Asesora Legislativa PIP.,

Con la economía robusta lo que será viable es la independencia

 

CLARIDAD

Según el dicho popular a la tercera va la vencida, pero habiendo superado el número tres tantas veces, ¿será en la octava que por fin les llegará la suerte?

El juego de números se refiere a los proyectos de “estadidad” presentados ante el Congreso de Estados Unidos a petición de los anexionistas puertorriqueños. Ninguno de los siete anteriores salió de la gaveta donde se guardó al momento de ser sellado en la secretaría del Congreso. El octavo, presentado hace unos días, correrá la misma suerte. En declaraciones sólo atendidas por la prensa puertorriqueña, los líderes del Congreso responsables de adelantar legislación advirtieron que el nuevo proyecto tampoco será considerado.

La mini historia detrás de cada uno de esos esfuerzos es circular y, a pesar de su repetición, los anexionistas puertorriqueños siguen tragándose el cuento. En medio de la campaña electoral estadounidense, senadores y representantes ávidos de dinero para sufragarla, les ofrecen apoyo, y allá corren ellos a organizar cocteles y colectas para apoyar al “aliado” que les promete el paraíso. Tras la elección, algunos de los beneficiados firman el consabido proyecto y hasta ahí llegan. Otros, casi siempre los que tienen más poder, ni siquiera se prestan para la firma. Pero los de aquí, como el mítico Juan Bobo, siguen yendo al río a buscar agua en la canasta.

Entre los últimos engañadores vale mencionar a Rick Scott, senador por Florida, no por lo que hizo, sino por lo que dijo. Para este señor Puerto Rico es importante, tanto por el dinero que recauda, como por los votos de los anexionistas isleños que se han mudado a Florida. Por eso, durante la pasada campaña electoral en muchas ocasiones se retrató sonriente con Luis Fortuño, Zoraida Fonalledas, et al. Luego de la colecta y conseguida la reelección, se abstuvo de firmar el nuevo proyecto y, de paso, advirtió a sus “amigos” que, para que la incorporación sea viable, la economía tiene que transformarse. Sólo con una economía robusta su proyecto de “estadidad” puede considerarse en el Congreso, dijo el floridano.

Además del tema económico, hay otra premisa que un derechista como Scott piensa, pero no articula. Es la realidad del idioma, la etnia, la cultura o, en una palabra, la nacionalidad. Esos elementos definitorios de la identidad boricua tendrán que desaparecer o, al menos, aguarse, para que esa poderosa derecha estadounidense se incline a levantar el veto a la anexión de Puerto Rico. Pero decir eso no siempre es apropiado, ni siquiera para un trumpista recalcitrante como Scott, y por eso limita sus expresiones públicas al tema de la economía.

Es cierto que para que la conversión de Puerto Rico en estado pueda recibir alguna consideración mínimamente seria, no sólo tendría que superarse el estado actual de postración y quiebra, sino llegar a un nivel alto de desarrollo económico que, además, sea sostenible. En su acostumbrada operación de suma y resta, tan típica de los anglosajones, los congresistas se asegurarán de que el nuevo estado aporte mucho más de lo que reciba, antes de inclinarse a entreabrir la puerta. Así ha sido siempre, pero los anexionistas no han querido verlo y han llegado al extremo de propagandizar la anexión como una culminación de la dependencia (“la estadidad es para los pobres”), aun cuando ese argumento repugna a sus interlocutores de allá.

La otra gran barrera es la nacionalidad. Esa realidad, que tanto los de allá como los de acá quieren siempre esconder no sólo está irremediablemente presente, sino que a la postre terminará siendo el último alud que entierre el anexionismo isleño. Porque cuando la economía esté robusta y, además, el desarrollo alcanzado advenga a ser sostenible, desaparecerá el sentimiento de dependencia y el orgullo nacional aflorará. Entonces lo que será patentemente viable, para boricuas y estadounidenses, es la independencia.

Tanto los anexionistas como los independentistas necesitamos de una economía saludable para la viabilidad del proyecto político. Los anexionistas lo necesitan para que sus ruegos ante los colonizadores puedan ser escuchados, aunque no necesariamente atendidos. Para los independentistas se trata de un elemento esencial que, junto a la siempre presente realidad nacional, permitirá que el pueblo supere los miedos que alimenta la dependencia.

Los pujantes movimientos independentistas en Escocia y Cataluña (países que, por cierto, viven eso que aquí llaman “estadidad” porque forman parte del Reino Unido y España, respectivamente) se alimentan tanto de su nacionalidad como de una realidad económica sólida y sostenible. El planteamiento de los catalanes de que “España les roba”, es objetivamente cierto. En cuanto a los escoceses, ahora mismo están evaluando los efectos negativos que el rompimiento con la Unión Europea impuesto desde Londres, tendrá en su economía.

En suma, si los anexionistas isleños, como les dice Rick Scott, decidiera enfocarse en el desarrollo económico, para que tanto la quiebra como la dependencia queden atrás, deberíamos todos apoyar ese esfuerzo porque se estaría abriendo el sendero que conducirá a la independencia definitiva.

¿De verdad están preparadas las escuelas?

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Al jueves 4 de marzo tan solo dos escuelas a nivel isla estaban certificadas por el Departamento de Salud (DS) para poder reanudar clases presenciales. Esta cifra contrasta con las declaraciones reiteradas de la nominada a secretaria del Departamento de Educación (DE) Elba Aponte Santos y del gobernador Pedro Pierluisi Urrutia de que alrededor de 172 escuelas estaban aptas para reanudar las clases presenciales tan pronto como este 8 de marzo.

El protocolo del DS para poder reabrir un plantel -tanto los públicos como los privados- exige que las escuelas se registren en un bio portal y cumplan con una serie de requisitos desde protocolos de desinfección hasta una visita de personal del DS para certificar que cumplen con el protocolo establecido. Mientras los diversos componentes del DE continúan sus denuncias de que no hay las condiciones para un regreso a las clases presenciales en estos momentos.

En entrevista Israel Marrero, vice presidente del Sindicato Puertorriqueño de Trabajadores (SPT), que preside el capítulo de conserjes y guardias del DE aseguró a CLARIDAD que el DE tiene una deficiencia de 1,400 conserjes, por lo que reciente anunció que iba a estar contratando a 900 trabajadores de empresas privadas para subsanar la insuficiencia. “Cuando se emiten estas declaraciones de emergencia no es para otra cosa que contratar a diestra y siniestra y lo estamos viendo ahora, eso es lo que están haciendo, van a estar utilizando unos fondos temporeros para contratar a empresas privadas”, atribuyó.

Aun cuando los conserjes escolares han estado trabajando todo el tiempo durante la pandemia, aludió que a la carga de trabajo que ya tiene este personal, ahora se le añade la desinfección de las áreas, salones, baños etc. Al respecto Marrero denunció que el DE convocó de un día para otro a los conserjes de todas las escuelas que supuestamente iban a reabrir a tomar un adiestramiento el 26 de febrero en el Centro de Convenciones en Miramar.

“Nosotros decimos que no fue responsable, que no se convocó de manera correcta, muchos trabajadores estuvieron recibiendo llamadas hasta las ocho de la noche, los reunieron, y apenas les dieron una charla a todos los que supuestamente van a abrir. No fue un adiestramiento como tal, sino una charla y con eso dirán que ya fueron capacitados. Eso dista de lo que es un taller”.

Un recorrido por San Juan

CLARIDAD visitó al menos dos de las siete escuelas de la Región de San Juan que el DE anunció estaban listas para una próxima reapertura. De estas, solo la Escuela La Esperanza, Luis Palés Matos, localizada en Puerto Nuevo, se apreció como preparada para recibir estudiantes. La misma tiene una matrícula de 167 estudiantes, todos del Programa de Educación Especial (PEE), ya sea con incapacidad intelectual e impedimentos múltiples, desde pre escolar hasta adultos jóvenes. Allí nos atendió su director Juan Alexis del Valle Meléndez y la superintendente auxiliar de la Oficina Regional Educativa de San Juan, Iris Jusino Seguinot.

Ambos expresaron que la escuela estaba lista para recibir estudiantes ya este lunes 8 de marzo. Del Valle dijo que los maestros ya se habían reportado a la escuela, y hubo un solo ausente por situación de salud, de una facultad de 49 maestros. En lo que respecta a los estudiantes, 70 estuvieron activos desde el verano. El director aseguró que se habían tomado todas las medidas para la apertura incluyendo las cerraduras que había que cambiar, se adquirió equipo de desinfectante para todos los salones, mascarillas, cuentan con dos enfermeras, un psicólogo y dos trabajadores sociales.

Del Valle indicó que luego de una reunión, 62 padres le confirmaron que enviarían sus hijos a la escuela. Comentó que los padres y madres que no quieren enviar sus hijos a la escuela presentaron la preocupación que existe con la pandemia y el temor de exponer a sus hijos porque no están vacunados. “Pero los papás que los van a enviar están bien complacidos, hemos hecho varias reuniones con ellas y ellos y de forma individual, se les trabaja lo que es el protocolo y las medidas que se van a tomar con cada niño en particular; recuerde que son estudiantes con incapacidad intelectual de moderada a severa”.

Juan Alexis Del Valle Meléndez, Director.
Iris Jusino Seguinot, superintendente auxiliar

La superintendente Jusino Seguinot, apoyó y coincidió con las expresiones de Del Valle. A preguntas de CLARIDAD indicó que la Escuela Trina Padilla, es otra de las escuelas en la región de San Juan con posibilidades de abrir en marzo. Antes de llegar a La Esperanza, esta reportera y la fotoperiodista habíamos intentado entrar a esta escuela, pero sus portones estaban cerrados. La superintendente auxiliar aclaró que la escuela siempre tiene los portones cerrados pero que sí está disponible e incluso se utiliza por la oficina de la Región y aunque se está trabajando con una situación de electricidad, en términos generales esta escuela es también una Escuela del Siglo XXI y ya se ha trabajado con todo lo que tiene que ver con desinfección.

Según la superintendente auxiliar, las 130 escuelas de la región tienen los materiales y se está trabajando en otros aspectos. Las escuelas que dijo ya están listas en la región de San Juan, además de La Esperanza son; Amalia Marín; la Inés María Mendoza, y Villa Capri; la Escuela de Fairview y José F. Diaz, en Trujillo Alto; la Elemental Urbana a la cual se le agregó Santiago Iglesias Pantín, en Guaynabo; la Roberto Clemente y la Prisco Fuentes, en Carolina.

En el caso de las escuelas especializadas de San Juan, confirmó que ninguna está en condiciones de reabrir en marzo, pero que en todas las directoras están activas y trabajando con su personal para poder remediar, “recuerda que estamos abriendo como si fuera el inicio en agosto y aunque siempre hemos tenido desinfectante hay otras medidas que tenemos que llevar a cabo sobre todo el contar con los conserjes suficientes en las escuelas”. Reconoció que la falta de este personal se podría decir que es la mayor dificultad para reabrir los planteles. Otros de los problemas que presentan los planteles son de alumbrado, pintura, desyerbo. En el caso de la escuela del PED visitada dijo que hay 10 conserjes, nueve de una compañía privada, aunque se supone que haya cuatro. “Una vez lleguen los estudiantes iremos sabiendo cuántos se necesitarán. En el caso de esta escuela es grande, en condiciones normales en esta escuela son 12 en estos momentos”,se refiere a La Esperanza.

La superintendente auxiliar de la Región de San Juan dijo estar confiada en que más escuelas en San Juan puedan abrir y que ya hay unas identificadas en una segunda fase, en las que su comunidad escolar, maestros, directores entienden que cuentan con los requisitos para reabrir de forma presencial. “Claro eso va a depender –aunque tengan las condiciones físicas–, de coger unos talleres, la escuela tiene que entrar en el registro vía portal del DS y la mayoría de las escuelas ya está cumpliendo con eso”, alegó.

La funcionaria destacó la importancia del registro. El mismo dará información diaria al director, por ejemplo: si hay algún maestro que haya salido de viaje se pone una alerta de que esa persona viajó y si se tiene o no evidencia de que este negativo al COVID. Además, todo el personal del plantel, al igual que el director, se supone que tienen que tomar unos cursos de Ley HIPA y de las medidas de protección y luego el plantel recibir la visita del DS para su certificación. De acuerdo con Jusino Seguinot, las escuelas están en ese proceso y de acuerdo al itinerario que envió la secretaria designada los estudiantes se reportarían el 10 de marzo.

Fotos: Alina Luciano/CLARIDAD

CLARIDAD también visitó la Escuela Eleanor Roosevelt, en Hato Rey, la cual aparece en la lista de la Región de San Juan para reapertura. Aunque no pudimos entrar al plantel debido a que su directora no se encontraba, una maestra –que prefirió no identificarse– confirmó que todavía el DS no había certificado la escuela, aunque ya habían recibido todo el equipo para el protocolo de parte del DE.

La Escuela Albert Einstein

Mientras, pese a que la Escuela Albert Einstein se encuentra en la lista para reapertura, Jusino Seguinot aclaró que esta escuela no va a abrir debido a que tiene problemas adicionales previo a la pandemia.

Directora de la escuela Eistein, Marta Acevedo Aponte. Foto Alina Luciano

CLARIDAD  visitó la escuela, y conversó con la directora Marta Acevedo Aponte, dijo que fue un error el que su escuela estuviese en la lista. “La escuela no está para la reapertura, en estos momentos tiene problemas en la estructura, ya que colinda con la Escuela Haydeé Rexach que está cerrada y se está hundiendo”. Ambas escuelas están localizadas en Barrio Obrero y en el caso de la Haydeé Rexach, esta queda cerca de la orilla del caño Martin Peña.

La directora Acevedo Aponte defendió la permanencia de su escuela aun con las múltiples reparaciones que requiere, incluyendo la remoción de cerdos vietnamitas que en ocasiones invaden la escuela. El día antes de la visita de CLARIDAD dijo que cuando llegó a la escuela en la mañana había tres de estos animales en el patio. Y el pasado año, dijo, hubo una manada de más de 50 cerdos y tuvo que hacer muchas gestiones para sacarlos de la escuela, ya que nadie –denunció– le hacía caso.

“En sus mejores momentos esta fue la mejor escuela vocacional de San Juan. Es una escuela con potencial tremendo; antes su matrícula llegó a mil estudiantes, aunque bajó en un momento ahora está otra vez subiendo”. La escuela tiene una facultad de 45 maestros y ofrece el programa de la corriente regular y cursos de ebanistería, barbería, pastelería y varios talleres.