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EDITORIAL: Arropados por el hambre y la pobreza  

 

 

Si a alguien luego del huracán María le quedaba alguna duda de que en Puerto Rico hay hambre, la epidemia del coronavirus le habrá dado un duro golpe de realidad. Pero no solo hay hambre en Puerto Rico. La pandemia del COVID-19  ha puesto de manifiesto en toda su crudeza la profunda contradicción intrínseca al sistema capitalista, motivada especialmente por la desigualdad desenfrenada que provoca  su etapa más reciente y nefasta: el neoliberalismo globalizado.

El hambre, siempre asociada en el imaginario capitalista al subdesarrollo económico y la pobreza ancestral que sufren muchos países, se presenta ahora como el signo inevitable de estos tiempos de pandemia. Hay ejemplos contundentes de cómo en Estados Unidos- el país más rico y productivo del mundo- cerca de 40 millones de personas enfrentan hambre. La imagen de una caravana de vehículos, extendida a lo largo de más de una milla, en dirección de la sede de un banco de alimentos gratuitos en las cercanías de la ciudad de Atlantic City, Nueva Jersey, es un ejemplo demoledor. Se trata de la principal sede de casinos y juego organizado en la región noreste de Estados Unidos. Nueva Jersey es  el segundo estado más rico de dicha nación. Por eso choca que, en medio de la riqueza, la epidemia haya dejado sin empleo al menos a un integrante del 40% de los hogares en dicho condado. Estos fueron cesanteados por una industria que genera miles de millones de dólares todos los años, pero sus trabajadores- incluso los mejor pagados- viven de mes a mes para poder cuadrar sus cuentas. Esos son los que ahora, desprovistos del sustento que se ganan trabajando día y noche -porque en los casinos no se duerme- han tenido que acudir a los bancos de alimentos para suplementar la alimentación de sus familias.

El hambre y la inseguridad alimentaria en una potencia económica tan poderosa es la mejor prueba de la injusticia intrínseca al sistema capitalista en su fase más salvaje. En la notoria lista de las personas más ricas del mundo, según la revista Forbes, ocho de los primeros diez figurantes son empresarios estadounidenses con fortunas combinadas que alcanzan la inimaginable cifra de US $8.7 trillones. Estos y sus familias, seguramente no pasan hambre. En contraste, más de 37 millones de personas luchan contra el hambre en dicho país- entre estos, 11 millones de niños y niñas- según informa en sus datos para el año 2019  Feeding America, la más extensa red de bancos de alimentos en Estados Unidos.

Estas son cifras que corresponden al año previo a la pandemia que, hasta ahora, ha provocado más de 30 millones de nuevas reclamaciones por desempleo durante las pasadas seis semanas en Estados Unidos, lo que ha duplicado las solicitudes a los bancos de alimentos, que no dan abasto para servir a una población que ha crecido de golpe y a ritmo acelerado. En su más reciente boletín del pasado mes de abril,  Feeding America proyecta que la inseguridad alimentaria infantil en Estados Unidos podría alcanzar la cifra de 18 millones de niños y niñas, a consecuencia del impacto económico de la pandemia del coronavirus.

Si entre los trabajadores de casinos de Nueva Jersey hay hambre, cuánta no habrá en Puerto Rico donde ya arrastramos un problema crónico de inseguridad alimentaria y hambre en el 40% de nuestra población. Si a estos se le suman las decenas de miles de nuevos desempleados por la epidemia, comprenderemos por qué se ha desbordado el límite de las organizaciones sin fines de lucro que reparten alimentos diariamente a miles de personas en nuestro país, y por qué la urgencia de que se distribuyan inmediatamente y en su totalidad, los alimentos que recibe el programa de Comedores Escolares, que ha estado inoperante durante la cuarentena. Obligado por la presión pública, una demanda judicial y  la evidente necesidad, el Gobierno ha determinado iniciar esta semana la distribución de dichos alimentos.

La realidad brutal de la precariedad alimentaria generalizada, en medio de una pandemia, debía ser inconcebible en la principal potencia del mundo. Estados Unidos no es solo el principal país exportador de alimentos, sino uno de los más eficientes en producción alimentaria. Pero es también un país con una de las más grandes brechas de desigualdad en la distribución de los recursos. Datos económicos para el año 2019 revelan que la desigualdad en el ingreso en Estados Unidos ha llegado a su nivel más alto en más de un siglo. Ese mismo tiempo ha transcurrido desde que la pandemia de la gripe de 1918 cobró 50 millones de vidas en el mundo, 675, 000 en Estados Unidos y cerca de 12,000 en Puerto Rico.

Hoy con el coronavirus,  como hace cien años con la gripe, seguimos atados al imperio estadounidense por un lazo colonial que, en pleno siglo veintiuno, nos mantiene arropados por el hambre y la pobreza.

 

Exsecretaria asociada de la Gobernación demanda a la Gobernadora por difamación

Wanda Vázquez foto Alina Luciano

 

Por Omaya Sosa Pascual | Centro de Periodismo Investigativo

 

La exsecretaria asociada de la Gobernación, Itza García Rodríguez, demandó el pasado viernes a la gobernadora Wanda Vázquez Garced por $5 millones en un caso confidencial en el que alega difamación, libelo y calumnia.

El pleito fue presentado en el Tribunal de Primera Instancia de San Juan como un caso confidencial por lo que el documento no está disponible, pero el Centro de Periodismo Investigativo (CPI) recibió el lunes evidencia de que el caso ya fue registrado en el Sistema Unificado de Manejo y Administración de Casos (SUMAC) de Tribunales. Según dicha evidencia, García Rodríguez demanda a Vázquez Garced en su carácter de funcionaria cuando fue Secretaria de Justicia y en su carácter personal, lo que es indicativo de que la alegación corresponde a los hechos de la investigación del llamado WhatsApp Gate. El abogado de García Rodríguez, el licenciado Jesús Roberto Ramos Puca, confirmó que en efecto los planteamientos de la demanda “tienen mucho que ver” con este caso, pero no quiso dar más detalles debido al interés de su clienta de mantener su privacidad.

Vázquez Garced no ha sido emplazada, y según Ramos Puca, su clienta tiene 120 días para diligenciar el emplazamiento. La gobernadora no respondió una petición de reacción del CPI al cierre de esta edición.

García Rodríguez había denunciado por Twitter abuso de poder y contraste en la forma en que Justicia manejó la investigación del chatde WhatsApp versus la lentitud y laxitud con la que manejó la pesquisa del Telegram Chatque implica al exgobernador Ricardo Rosselló Nevares y a doce de sus asesores más cercanos, incluido el director de campaña de Rosselló Elías Sánchez, y el trato que se le dio a ella y otros integrantes del WhatsApp chat que eran figuras de menor jerarquía en el Gobierno y en la estructura política del Partido Nuevo Progresista. Por su participación en ese chatRosselló Nevares le pidió la renuncia de García Rodríguez y a los demás participantes investigados, quienes ocupaban puestos de públicos de segunda jerarquía en agencias del Gobierno de Puerto Rico. Un año más tarde, los ciudadanos exigían la renuncia de Rosselló Nevares por su participación en el “WRF Chat” de Telegram revelado por el CPI.

La pesquisa en torno a las presuntas intervenciones indebidas en el proceso electoral a la que alude la nueva demanda se refiere a hechos ocurridos entre septiembre y octubre de 2016. Esa investigación fue encaminada con fuerza por Vázquez Garced en 2018 en contra del juez Rafael Ramos Saenz, García Rodríguez, William Villafañe, quien al momento era secretario de la Gobernación y al presente es senador, además de otros cuatro participantes. Ramos Saenz, quien era presidente de la Junta Electoral de Moca de la Comisión Estatal de Elecciones y juez municipal, a su vez participaba activamente junto a los demás investigados y decenas de otras personas en dos chatsde corte partidista en los que hacía expresiones en contra de opositores políticos, lo que constituye una violación de ley dados los puestos públicos que ocupaba. A los demás participantes se les implicó por participar en la conversación a sabiendas de que el Ramos Saenz era juez y funcionario electoral.

A raíz de su investigación preliminar, la entonces Secretaria de Justicia y hoy Gobernadora refirió a la Oficina sobre el Panel Especial del Fiscal Independiente (OPFEI)al juez Ramos Saenz por posibles delitos de influencias indebidas, enriquecimiento ilícito, y violación al código electoral de Puerto Rico. También refirió a las otras cinco personas a la OPFEI para el análisis de posibles influencias indebidas y violación al Código Electoral. Sin embargo, solo en el caso de García Rodríguez y Ramos Saenz se hizo un referido específico aparte sosteniendo que “existía causa suficiente para entender que pudo haber incurrido en los delitos de influencia indebida y perjurio”.

En aquel entonces, Vázquez Garced acusó a García Rodríguez de haberla querido intimidar y de haber intentado obstruir la justicia ante la OPFEI. El presunto acto de intimidación y obstrucción cometido por García Rodríguez, fue darle foro a una querella por intervención de Vázquez Garced en el sonado caso de Tyrone Torres Betancourt, el joven que entró a robar a casa de su hija, según detalló Vázquez Garced en entrevista con WKAQ.

“La madre del individuo pensó en ir a la oficina de Itza García a presentar querella contra la secretaria de Justicia. ¡Qué casualidad! ¡Cuando yo estaba investigando el caso del chatde WhatsApp! No sabemos cómo le salió la idea en la cabeza de ir a hablar con Itza García”, dijo Vázquez Garced, según transcrito por El Nuevo Día.

“Convenientemente, cuando la señora le dice que va a hacer una querella contra la secretaria de Justicia, ella la tomó. No se inhibió”, agregó. Ramos Saenz fue acusado de 19 delitos graves y se declaró culpable en un acuerdo de reclasificación de cargos a menos graves, por los cuales cumple una sentencia suspendida de seis años. Sin embargo, los demás participantes referidos, incluyendo a García Rodríguez, fueron relevados de responsabilidad por la OPFEI.

García Rodríguez, quien es representada en la acción legal por el licenciado Ramos Puca, no estuvo disponible para entrevista sobre el tema por consejo de su abogado. En su lugar, emitió expresiones Ramos Puca quien dijo estar sorprendido de que el CPI hubiese tenido acceso a la notificación de la presentación del pleito, pues fue presentado de manera confidencial para proteger la privacidad de su clienta y evitar la publicidad exagerada dentro de la emergencia que vive el país. Se presentó en estos momentos para interrumpir los términos ya que en mayo de 2019 su clienta había iniciado una acción extrajudicial contra Vázquez Garced sin obtener la acción correspondiente, explicó el abogado.

“El propósito es vindicar su nombre, su dignidad, su reputación y el trabajo ejemplar que ella hizo como funcionaria del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Las alegaciones específicas en su momento se sabrán”, sostuvo el letrado al señalar que García Rodríguez salió maltrecha tanto a nivel económico como a nivel personal por los hechos relacionados al caso de WhastApp.

Además de la gobernadora Vázquez Garced, figuran como co-demandados el Departamento de Justicia, el Estado Libre Asociado de Puerto Rico y las compañías de seguros correspondientes.

 

*Luis J. Valentín Ortiz colaboró con esta historia.

 

 

Derecho a una vivienda segura

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

ccottto@claridadppuertorico.com

La crisis de la epidemia del coronavirus ha puesto a muchas familias en riesgo de perder su vivienda debido a la pérdida de ingresos, tal como sucedió tras el paso del huracán María y con los terremotos.  Una vez más el proyecto Ayuda Legal Puerto Rico (ALPR) ha salido en defensa de esta población en estado de vulnerabilidad.

Su directora ejecutiva, la licenciada Adriana M. Godreau Aubert, relató que han cursado tres cartas a la gobernadora, Wanda Vázquez Garced. La primera, el 26 de marzo, para que se atendiera la situación con las hipotecas, y las dos últimas, el 21 y el 29 de abril, para que se atienda la situación de las familias que viven en alquileres privados.

El planteamiento de Ayuda Legal es que de la asignación de $52 millones aprobados a Puerto Rico mediante la ley la ley federal Coronavirus Aid, Relief, and Economic Security Act (CARES) para manejar la pandemia por COVID-19 puede utilizarse para alquiler a familias en rentas privadas y que han recibido daños económicos por razón del coronavirus. La licenciada Godreau Aubert defendió que eso no solamente es un uso permitido, sino que es algo que ya se está haciendo en otras jurisdicciones. Este uso está permitido hasta por tres meses.

Godreau indicó que aunque La Fortaleza no ha contestado a ninguna de las cartas, el secretario del Departamento de la Vivienda de Puerto Rico (DV) contestó, primero por los medios y después en una carta, diciendo que encontraba la petición razonable, pero que le correspondía a los municipios solicitarlo y que además hacían falta unas guías del Departamento de Vivienda Federal (HUD).

“La realidad es que los fondos los manejan tanto los municipios como el Gobierno central. Son fondos CDBG, no hacen falta guías porque el mismo HUD ha dicho que, ante la emergencia, las jurisdicciones que recibieron dinero deben actuar rápidamente. Que cuando salgan las guías se ajustan los planes. Nada impide que ese dinero se use en alquiler para renta desde hoy 1.rode mayo”, manifestó.

El dinero asignado incluye fondos administrados por HUD y son distribuidos a través de la Subvención en Bloque para el Desarrollo Comunitario y la Housing Opportunities for Persons with AIDS, entre otros.

Partidas por municipios.

Solo estas partidas representan aproximadamente $52 millones que serán administradas por el Gobierno central y los municipios, conforme al desglose establecido por la Administración federal. El desglose de los fondos a los municipios fue establecido por HUD.

Se supone que una vez se apruebe por el Departamento de Vivienda de Puerto Rico, por ejemplo, las familias se acerquen a los municipios a solicitar este beneficio. “Es extraño que los alcaldes no han gestionado ese dinero, porque eso se asignó para palear la emergencia del COVID-19 y ya hay otros dineros para las pruebas de Salud. Estos se pueden usar para alquiler e incluso los dineros se pueden utilizar hasta para personas sin

hogar”.

Extrañada de que los alcaldes no hayan solicitado los dineros concluyó que tal vez no lo han hecho por falta de divulgación: “Nos parece que los alcaldes ni saben que pueden solicitarlo”. Agregó que Ayuda Legal incluso tiene la lista de dinero por municipios, “es decir, nada impide que los alcaldes tomen la decisión de usar ese dinero como asistencia para familias en alquiler pensando que las familias no tienen con qué pagar”, reiteró. La asignación incluso tiene una partida que se puede usar para personas sin hogar y personas HIV.

“De nuevo, esto es para gente con ingresos limitados. La necesidad está brutal. La gente nos sigue llamando, pidiendo comida. El equipo de Ayuda Legal está tomando adiestramiento para atender a personas con trauma porque la cantidad de personas que están llamando diciendo que se van a suicidar es impresionante”, expresó.

De acuerdo con datos presentados por su organización, cerca de una de cada tres viviendas en Puerto Rico es alquilada. La condición económica de estas familias es, en muchos casos, precaria. Según datos del Buró del Censo, el ingreso por hogar del 58.75% de estas viviendas es de $14,999 o menos. Mientras tanto, la mediana del canon de arrendamiento es de $474. Abundan los reportes de rentas mucho más altas que estas, afectando aun más a poblaciones ya vulnerables como adultos mayores, madres solteras, inmigrantes y estudiantes.

Con el COVID-19, las circunstancias de falta de recursos se agravaron para muchas personas. A esta fecha, sobre 173,000 personas han solicitado desempleo y unas 71,000 familias han solicitado participar del Programa de Asistencia Nutricional.

En cuanto a familias en riesgo de perder su vivienda por no poder pagar su hipoteca, alertó de que aunque se logró aprobar legislación que vincula a todas las instituciones financieras autorizadas a hacer negocios en Puerto Rico a conceder una moratoria de 90 días a los con bancos locales, nada impide que ahora mismo alguien presente una demanda de ejecución de hipoteca.

A fin de evitar las ejecuciones de hipoteca y lanzamientos, Ayuda Legal está solicitando a los tribunales que prohíban los lanzamientos, que no se vean esos casos hasta el 30 de mayo como mínimo y le ha solicitado a la gobernadora que establezca una moratoria en ejecuciones y lanzamientos.

La licenciada Godreau Albert expuso que en el caso de las hipotecas la situación provocada por el COVID-19 es la misma situación que ocurrió con los bancos durante el huracán María y los terremotos, y es que estos no habían adoptado un protocolo para desastres: “Nosotros llevamos ya dos años y medio diciendo que cuando un desastre azota a Puerto Rico hay que establecer moratorias justas. Los bancos habían dicho que eso era imposible, que eso no se podía hacer,  y se probó en medio de la emergencia del COVID que se podía hacer, así que logramos una legislación que establece que son 90 días de moratoria en el pago de hipoteca y que las hipotecas no se van a pagar de cantazo al final de los tres meses, sino al final del préstamo”.

La experiencia sufrida con el huracán fue que los bancos daban una moratoria de tres meses,  pero al cabo de esos tres meses exigían el pago total, lo que puso a la gente en más riesgo de perder su vivienda. La legislación que se aprobó hace unas semanas establece que la moratoria será de 90 días y que el pago de la hipoteca no será uno de cantazo al final de los tres meses. El pago será al final del préstamo, es decir, la fecha se extenderá por tres meses más.

 

 

 

Quieren hacer primarias en medio de la pandemia

 

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

ccottto@claridadpuertorico.com

La epidemia del coronavirus (COVID 19), además es una amenaza para la salud, parece ser una amenaza para ese limitado espacio electoral que en Puerto Rico llaman democracia.  El tiempo apremia. En la Legislatura, los bandos del Partido Popular Democrático (PPD) y el Partido Nuevo Progresista (PNP) y, dentro de este último, los bandos de la gobernadora Wanda Vázquez Garced y Pedro Pierluisi no logran ponerse de acuerdo sobre cuándo celebrar las primarias.

Aunque se supone que por ley las primarias se lleven a cabo en el mes de junio, ante la emergencia provocada por el COVID-19 hay consenso en la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) de que no se va a poder cumplir con esa fecha. En entrevista, el comisionado electoral del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), licenciado Roberto Iván Aponte Berríos, reveló que lo que parece ser que está demorando la legislación es el hecho de que en la Cámara hay un proyecto impulsado por Pedro Pierluisi para que las primarias se hagan en julio. Previo a la presentación de ese proyecto, el presidente del Senado y el presidente del PPD habían comenzado un diálogo pensando en  una fecha para el mes de agosto. Así que, en medio de esta pelea dentro del bando azul, nadie parece saber qué va a pasar. Su impresión, señaló Aponte Berríos, es que las primarias serán más cerca del mes de  agosto.

En cuanto a cómo sería el proceso de votación para las primarias cuando todavía es necesario observar medidas de distanciamiento, el comisionado electoral del PIP expresó: “Se están tirando palos a ciegas”, y añadió su preocupación de que se esté considerando el voto por correo, proceso que se ha rechazado en muchos estados de Estados Unidos por lo poco fiable.

Insistió en que el tiempo apremia ya que hay fechas que tendrían que retomarse. Una de ellas es el momento de hacer las papeletas, el cierre del registro electoral (que se supone sea en mayo) y las solicitudes de voto ausente. Cumplir con esos trabajos para mayo no es posible, dijo: “No hay duda de que se altera completamente el calendario electoral”.

Uno de los aspectos más fundamentales en el atraso de los trabajos de la CEE y de mayor preocupación tanto para el PIP como para los nuevos partidos políticos y candidatos independientes es la puesta al día de las máquinas de conteo electrónico. El comisionado electoral del PIP narró que el mismo lunes 16 de marzo se iba a comenzar a poner al día más de cinco mil máquinas, trabajo  que toma varios meses; pero quedó cancelado.

“Cuando se abra, es importante que se retome ese trabajo lo antes posible porque requiere primero que la compañía Dominun envíe un personal mínimo. Eso va a requerir todas las garantías de seguridad. En el pasado plan ese trabajo iba a tomar alrededor de dos meses y medio”.

Otra tarea que quedó interrumpida por la cuarentena es la inscripción de nuevos electores o la reactivación. “Eso es un factor preocupante. El PIP había impulsado la inscripción. En las universidades iba muy bien, pero faltaba mucho trabajo por delante. Eso se detuvo. La realidad es que va a ser bien cuesta arriba ese trabajo en estas circunstancias”.

Los comisionados ya han empezado a discutir ese asunto y lo más probable es que se haga por cita como ocurre con otros servicios. Además de los nuevos electores, las personas que interesen votar y no votaron en las últimas dos elecciones si quieren votar ahora en el 2020, tienen que inscribirse. La fecha que impone la Ley electoral es que el registro de electores cierre a mitad del mes de septiembre.

“Eso es algo que se tiene que discutir; si de alguna manera se puede acercar más al día de las elecciones, pero hay que tener en cuenta que caemos en el tema del voto ausente y para enviar el voto ausente hay que tener final el registro de electores. Hay que enviar esas papeletas que se envían en septiembre cuando cierra el registro electoral”.

En cuanto a la no inscripción de nuevos electores o la reactivación, el licenciado Aponte Berríos observó que no había duda de que en cierta manera esto beneficia a la administración de turno,  “porque se supone que los jóvenes que se inscriben y la gente que se reactiva es una oposición al Gobierno. Por eso es por lo que el PNP jugó a aguantar el trabajo del PIP de inscribir en las universidades, hasta que no aguantaron más por la presión en los medios y tuvo que ceder”.

Mientras, el proyecto de la llamada Reforma Electoral aprobado en la Legislatura por la mayoría todavía no se le ha enviado a la gobernadora. “¿Por qué?; esa es la gran pregunta”. El licenciado Aponte Berríos admitió no saber. Sí insistió en el planteamiento del PIP de que se vete el proyecto y que todas las partes se sienten de buena fe a discutir una verdadera reforma electoral.

El proyecto aprobado dejo la implantación del voto por internet, lo que el comisionado electoral del PIP calificó de imposible. Como ejemplo recordó lo que ha ocurrido con la educación en línea del Departamento de Educación durante la cuarentena. Más aun, afirmó que el PNP no ha dicho cuánto costaría ese sistema ni los años que tomaría implantarlo con efectivas medidas de seguridad. La prueba de su costo está en que la reparación de las máquinas de conteo electrónico de la empresa Dominium, que es un contrato  hasta el 2024, ha costado alrededor de $30 millones.

Otro aspecto del calendario electoral que hay que tomar en cuenta es la disponibilidad de los suplidores del material que se utiliza en unas elecciones. Debido a la cantidad de lugares que están cerrados, en el mismo Estados Unidos hay temor de que como el día de las elecciones es el mismo en todos los estados, no haya suplidores suficientes para el material que hace falta.  En el caso de Puerto Rico, las papeletas se hacen en Cayey, pero eso requiere que se traiga millones de papeles, hay que hacer cotizaciones, subastas.

“Se está corriendo contra el reloj. Ahora más, que se va a necesitar mascarillas, guantes. El entintado no va a poder ser igual, ¿qué tipo  de recursos se utilizará para identificar a las personas? Las urnas hay que mandarlas a hacer. Estamos hablando de material para el que la Oficina de Compras, lo antes posible, tiene que empezar a solicitar cotizaciones, a comparar, escoger, y que llegue. Eso se empezaba a hacer con mucho tiempo de antelación;  tampoco se puede hacer antes de que se den las primarias. Hay muchos factores que uno no los piensa, pero es más complicado. Otro ejemplo son los centros de votación. Hoy, todavía, no están identificados los centros para las primarias. En épocas normales, se supone que los comisionados de cada partido político acudan a las escuelas para examinar si están bien las facilidades. Eso, cómo se va a hacer, hoy no se sabe”.

En tanto, además de las primarias del PPD y PNP, todavía se está pendiente de qué pasara con la primaria del Partido Demócrata en la Isla. Eso quiere decir que hay unos $2.5 millones de fondos públicos pendientes de esas votaciones.

También está pendiente para el día de las elecciones la consulta de estatus. Eso, según se sabe, no ha salido de la Legislatura hacia Fortaleza. Esta consulta necesita de una papeleta para la cual la Legislatura tendría que asignar un dinero. De acuerdo con la Ley Promesa, indicó Aponte Berrios, se supone que la Junta de Control Fiscal no puede controlar o limitar el presupuesto en el tema de estatus.

En entrevista por separado, el comisionado electoral de Victoria Ciudadana, Héctor Manuel Alejandro, confirmó que la pasada semana hubo una reunión de los comisionados y el presidente de la CEE, licenciado Juan Ernesto Dávila, donde se preparó el borrador de una carta dirigida a la gobernadora en la que se le planteó la necesidad de un reinicio escalonado de ciertas operaciones de la Comisión para poder asegurar la celebración de las primarias y las elecciones generales en noviembre.

“Ahora mismo, aunque las primarias están planteadas por ley para junio, ya todos reconocen que eso será imposible. Todos los preparativos ya no hay el tiempo para hacerlos. Tanto el PPD como el PNP han acordado enmendar la ley para posponerlas posiblemente hasta agosto. Ahora la Cámara sugirió que fuera julio.

Alejandro informó que en la carta que se le envió a la Gobernadora se nombraron cinco tareas que los comisionados entendían era esenciales retomar, entre las cuales está la inscripción de nuevos electores.

 

 

 

 

 

 

La furia del virus y el feroz sinsentido de la guerra

 

 

Por Amy Goodman, Denis Moynihan

El 23 de marzo, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, hizo un importante llamamiento: “Nuestro mundo se enfrenta a un enemigo común: la Covid-19. Al virus no le importa la nacionalidad o el origen étnico, la facción o la fe. Ataca a todos implacablemente. Mientras tanto, los conflictos armados continúan arrasando pueblos de todo el mundo […] La furia del virus ilustra el sinsentido de la guerra. Es por eso que hoy pido un alto el fuego en todos los rincones del mundo. Es hora de poner en confinamiento el conflicto armado y enfocarnos juntos en la verdadera batalla de nuestras vidas”.

La petición del secretario general de la ONU ha cosechado algunos resultados positivos. El 3 de abril, Guterres informó que se había acordado el alto al fuego en Camerún, República Centroafricana, Colombia, Libia, Birmania, Filipinas, Sudán del Sur, Sudán, Siria, Ucrania y Yemen. Documentar la existencia real de un alto el fuego es algo difícil de hacer, ya que la llamada “niebla de la guerra” atenta contra los intentos de lograr la paz. El secretario Guterres agregó: “Para silenciar las armas, debemos alzar las voces por la paz”.

Guterres remarcó un punto de vital importancia: el nuevo coronavirus es un enemigo común. Es capaz, como hemos aprendido dolorosamente, de matar a grandes cantidades de personas, sin importar cuáles sean sus banderas. Como lo demostró el brote en el portaaviones estadounidense Theodore Roosevelt, incluso permanecer a bordo de un buque naval nuclear valuado en 5.000 millones de dólares no ofrece suficiente protección. Y el nivel extremo de contagio de la Covid-19 seguramente rondará en la mente de los casi mil cadetes de la Academia Militar West Point, la camada más reciente del cuerpo de oficiales de élite del Ejército de Estados Unidos. Los cadetes evacuaron el histórico campus de la Academia en marzo, cuando el Ejército declaró la emergencia de salud pública. Ahora están siendo forzados a regresar al campus en junio, después de que el presidente Donald Trump anunciara imprevistamente que iba a pronunciar el discurso de su ceremonia de graduación, que había sido previamente cancelada.

El secretario General de la ONU, António Guterres, señaló en su solicitud de alto el fuego: “Los más vulnerables –las mujeres y los menores, las personas con discapacidad, los marginados y los desplazados– pagan el precio más alto”.

Los refugiados de los conflictos que asolan el mundo a menudo se encuentran en campamentos atestados de gente y carecen de condiciones sanitarias adecuadas, lo que constituye un caldo de cultivo ideal para la expansión de la Covid-19. En un campo de refugiados de la isla de Chios, en Grecia, desde hace mucho tiempo descrito como “un infierno”, los residentes recientemente protestaron por la muerte de una mujer iraquí, después de padecer una fiebre. Los residentes del campamento consideran que la muerte se debió a la Covid-19, y que, como todos allí, la víctima sufrió un tratamiento médico paupérrimo. En ambos lados de la frontera entre Estados Unidos y México, los solicitantes de asilo enfrentan la amenaza de infección, ya sea en campamentos precarios que han surgido en ciudades mexicanas fronterizas como resultado de la política de “permanecer en México” del gobierno de Trump, o en cárceles del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas como el Centro de Detención Otay Mesa en San Diego, una cárcel privada administrada por la empresa CoreCivic, donde los guardias atacaron y rociaron con gas pimienta a los prisioneros ante su demanda de acceder a mascarillas protectoras.

Los campos de refugiados palestinos en Gaza y Líbano también corren mayores riesgos de infección por Covid-19, exacerbados por largas décadas de empobrecimiento sistemático, condiciones sanitarias inadecuadas y la negación del acceso a la atención médica.

La pandemia de Covid-19 ha provocado una mirada retrospectiva hacia pandemias anteriores, como la pandemia de gripe de 1918, que arrasó el planeta y causó la muerte de una cifra estimada de entre 50 y 100 millones de personas. Incluso puede haber acelerado el final de la Primera Guerra Mundial, ya que aniquiló a miles de soldados de ambos bandos. Esta enfermedad ha sido llamada durante mucho tiempo “gripe española”, un nombre inapropiado, ya que es casi seguro que no se originó en España. Las noticias sobre esta gripe fueron censuradas en Francia, Reino Unido y Alemania, tres de los países en guerra, pero no en España, que se convirtió en la fuente clave de las noticias de la pandemia europea; de ahí su nombre. Un brote en Kansas provocó la infección de miles de soldados estadounidenses destinados a luchar en Europa, lo que colaboró con la propagación mundial de esta gripe letal.

En los inicios de la Primera Guerra Mundial, mucho antes del flagelo de la gripe, se produjo un notable alto el fuego, aunque de corta duración. En la víspera de Navidad de 1914, a lo largo del Frente Occidental, los soldados alemanes cantaron villancicos desde sus trincheras y poco después las tropas británicas y francesas hicieron lo propio. Al amanecer, se había establecido un alto el fuego informal. Los soldados abandonaron sus trincheras para abrazar a sus enemigos en medio del campo de batalla, jugar al fútbol y compartir champán y cigarrillos.

Esa pandemia, esa guerra y la “tregua de Navidad” son ahora recuerdos distantes. ¿Hemos aprendido algo? La forma en que enfrentemos el coronavirus como comunidad mundial nos lo dirá. El secretario general de la ONU reclamó el alto el fuego el pasado 23 de marzo, cuando la cantidad de casos confirmados en todo el mundo era “solo” de 300.000; desde entonces ha aumentado a más de tres millones. Guterres concluyó su llamamiento con las siguientes palabras: “Hay que poner fin a la enfermedad de la guerra y combatir la enfermedad que está devastando nuestro mundo. Se debe comenzar por detener los enfrentamientos armados en todas partes. Ahora”.

Reproducido de www.alianet.org

(Traducción al español del texto en inglés: Inés Coira. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org)

 

– Amy Goodmanes la conductora de Democracy Now.