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Urge una Nueva Conciencia Sísmica

Por Félix Aponte/Especial para CLARIDAD

El Día de Reyes de este año 2020, en plena celebración de la festividad nacional, sentimos a eso de las 10:32 a.m. un sismo fuerte con foco a poca distancia al sur de Guánica. La Red Sísmica de Puerto Rico lo cualificó como uno de magnitud de 5.8 en la escala de Richter. El temblor fue sentido en gran parte del territorio nacional causando conmoción al averiarse o sufrir daños visibles varias estructuras en Guánica y Guayanilla. Ese sismo daba continuidad a otros dos ocurridos al cierre del año 2019, uno de magnitud de 4.7 el 28 de diciembre y otro de 5.0 el 29. Los sismos de diciembre fueron sentidos por buena parte de la población del suroeste del País. Menos de 24 horas después del sismo del 6 de enero, todos sentimos el fuerte terremoto de 6.4 que ocurrió a las 4:24 de la madrugada del 7 de enero, con foco a una profundidad de 6.4 millas y a poca distancia del lecho marino al sur de Guánica. El sismo de 6.4 produjo colapsos estructurales y daños significativos a varios miles de edificaciones en los municipios de Lajas, Guánica, Yauco, Guayanilla, Peñuelas y Ponce, así como en otras jurisdicciones en la Cordillera Central como Jayuya, Utuado, Maricao y Las Marías. Desde el comienzo de esta actividad sísmica, sin precedentes en la región suroeste de Puerto Rico, se han producido más de 3,000 sismos, cientos de estos sentidos por la población. La actividad sísmica en el suroeste, tal como lo hizo el Huracán María en el 2017, hizo visible la vulnerabilidad y fragilidad de la estructura y la infraestructura física, de la estructura y funcionamiento de las agencias del gobierno, y del liderato político que lo administra, y la fragilidad emocional que, como pueblo, mantenemos ante eventos no anticipados que dislocan la cotidianidad de la vida. La nueva sismicidad dentro del territorio nacional nuevamente muestra la pobreza y las carencias que una gran parte de nuestros compatriotas viven y padecen.

El evento del Día de Reyes y el que le siguió el 7 de enero, trajo a mi mente la preocupación que he mantenido por décadas sobre la vulnerabilidad que tenemos a este riesgo natural y el potencial que existe de que en un evento más fuerte que el experimentado, tengamos que enfrentar una situación desastrosa o catastrófica. En el remezón que sentimos en nuestro hogar en Guaynabo esa madrugada del 7 de enero recordé la experiencia vivida durante la explosión de los tanques de gasolina en CAPECO el viernes 23 de octubre del 2009 a las 12:23 de la madrugada. La explosión en CAPECO fue sentida fuertemente en toda el área metropolitana en San Juan, y despertó asustados a cientos de miles de compatriotas. La energía liberada fue comparada con la de un terremoto de 2.8 de magnitud. Ahora, al producirse el terremoto del 7 de enero, pensé en la gran cantidad de tanques de combustible con potencial explosivo que están almacenados en Guayanilla y Peñuelas, incluyendo el gran tanque de gas natural que mantiene la operación de la generatriz Eco-Eléctrica adyacente a la fallida termoeléctrica de Costa Sur de la Autoridad de Energía Eléctrica.

También vino a mi mente el reactor nuclear BONUS en Rincón donde existe desde hace 50 años un “sarcófago” de hormigón conteniendo material radioactivo. Para los lectores que no conocen sobre BONUS, esta fue una instalación experimental que desarrollo la Comisión de Energía Atómica (CEA) de los EE. UU. y la Autoridad de Fuentes Fluviales para producir electricidad mediante la fisión de elementos radioactivos. BONUS se construyó entre el año 1960 y 1962 y mantuvo operación intermitente hasta su cierre en el ano 1968 después de que ocurrieron múltiples incidentes y accidentes operacionales dentro de la instalación. Cuando se decidió cerrar la Planta la CEA sacó de Puerto Rico buena parte de los componentes conteniendo material radioactivo, encerrado en una especie de bóveda, distintos componentes mecánicos y de tubería altamente contaminados con radioactividad. La decisión de encapsular en un “sarcófago” esos materiales radioactivos la tomó el gobierno norteamericano. Al dejar en Rincón material radioactivo, el gobierno federal mantiene la responsabilidad de velar por el cuidado de la integridad física de ese “sarcófago”. Nos preocupa BONUS porque a poca distancia al sur de este “sarcófago radioactivo” discurre una falla geológica activa que está conectada, o deriva, de la Gran Falla Septentrional del Sur.

De producirse un sismo de magnitud 7 o más, cercano o adyacente a BONUS, puede ocurrir una ruptura de ese “sarcófago”, lo que generaría una emergencia de salud pública muy seria para ese litoral. Hasta el momento en que escribimos estas notas, no se tiene conocimiento de que se haya inspeccionado la instalación de BONUS para conocer si de alguna manera se ha afectado la integridad física de ese “sarcófago” en la actual actividad sísmica. Tampoco tenemos conocimiento de que se haya informado sobre alguna evaluación de la situación estructural de los tanques y las tuberías que transfieren combustible hacia y desde estas instalaciones en Guayanilla y Peñuelas. Pienso que el efecto de miles de sismos con foco a poca profundidad donde se ubican estos tanques puede tener el potencial de afectar su integridad física y potencialmente generar algún accidente de fuego o explosión.

Las preocupaciones planteadas en los párrafos anteriores toman relevancia ante la dramática ineptitud demostrada por los funcionarios de gobierno responsables de la seguridad y del manejo de emergencias como la que aún prevalece en el suroeste. La actividad sísmica en el suroeste, tal como ocurrió con el Huracán María, mostró a los entes gubernamentales y sus directores ejecutivos actuando de forma improvisada, incoherente, errática y en algunos casos, de forma insensible a las calamidades que sufren miles de ciudadanos en esa región. Es imperdonable que, a mes y medio del sismo fuerte, todavía tengamos miles de personas prácticamente en estado de desamparo físico y atormentados emocionalmente sin que se haya podido ofrecer una respuesta integrada que guarde relación con la magnitud el evento sufrido. La experiencia que aún vivimos muestra claramente la falta de un proceso de planificación racional que no se ha querido poner en vigor a pesar de recomendaciones e iniciativas promovidas desde, al menos, hace tres décadas.

Pienso que la desidia en trabajar el tema de vulnerabilidad a terremotos radica en la apreciación equivocada de que un sismo de mayor magnitud, digamos mayor de 7.0, sólo era previsible a que ocurriera en algunas de las varias fallas geológicas presentes en el lecho marino cercanas a Puerto Rico. La potencialidad de sismos producidos en fallas dentro del territorio nacional y con un foco de expresión a relativa poca profundidad no se consideraba como un evento probable sobre el cual teníamos que adoptar normas y políticas públicas de uso inteligente del terreno. La nueva actividad sísmica en el suroeste y la potencial mayor actividad determinada en años recientes en la Gran Falla Septentrional del Sur, requieren que desarrollemos una conciencia superior sobre riesgo y vulnerabilidad a los sismos en Puerto rico. No se satisface ese requisito de “conciencia sísmica” limitando las acciones a exigencias de códigos de construcción para ciertas estructuras, a planes de desalojo ineficaces para responder a un tsunami o maremoto, ni mucho menos a la costosa elaboración de documentos defectuosos sobre preparación y respuesta a riesgos sísmicos preparados por consultores extranjeros, y que muy poca gente conoce sobre su existencia.

Me consta, por experiencia, que hay una gran falta de preparación y de planificación para eventos naturales como los sismos y los huracanes. Durante décadas he observado como los asuntos relacionados a la seguridad pública, en todas las manifestaciones de la misma son manejadas por funcionarios con poca o ninguna competencia profesional y que generalmente asumen la responsabilidad de la función pública simplemente por su relación o militancia en los partidos políticos de los gobiernos de turno. Esa carencia de preparación, de capacidad de ejecución y de insensibilidad ante eventos que retan el funcionamiento de la vida ordinaria, fluye desde la cabeza del gobierno (gobernadores, secretarios y jefes de agencias) hasta funcionarios de menor rango en la responsabilidad de ejecución de respuestas a emergencias, y en la preparación y planificación de procedimientos y métodos para actuar ante los mismos. La experiencia en estos dos últimos años nos muestra a un cuerpo gubernamental inepto e incapaz de comprender las exigencias de las circunstancias apremiantes. Es como si el País fuera una embarcación, un gran crucero, con un capitán y una tripulación incompetente, dirigiendo esta nave en aguas tormentosas. 

 Como a tantos otros puertorriqueños, nos ha conmovido la respuesta inmediata y masiva que los sectores populares, personas y grupos comunitarios, han dado para cuidar y sostener a la población afectada por los sismos del suroeste. Esa capacidad de respuesta, solidaria y patriótica, constituye un acervo de nuestra riqueza como Pueblo. Pero esa sensibilidad y respuesta tiene un límite de expresión en la medida en que un terremoto de mayor potencia e impacto comprometa a sectores mayores de nuestra población y de nuestra infraestructura. En ese escenario que hoy lo reconocemos como probable, la respuesta gubernamental a un evento de esa magnitud requerirá de articulación coordinada de todos los actores sociales (organizaciones públicas y privadas) que puedan responder rápidamente para socorrer y responder y así reducir el potencial de daños y de pérdida de vidas humanas. El entendimiento de ese riesgo requiere análisis científico y técnico y requiere además poder relacionar el riesgo con la vulnerabilidad que resultaría de la ocurrencia de ese evento. El peligro que nos plantea un sismo mayor debe reflejarse en mapas de uso de terrenos, los cuales a su vez reflejen nuevas normativas de planificación y de políticas públicas para un mejor manejo y gestión del riesgo sísmico.

La tarea para desarrollar una nueva conciencia sísmica es inmensa, tomará muchos años, requerirá de cantidades significativas de recursos monetarios, pero mayormente requerirá de funcionarios públicos competentes y comprometidos con la seguridad de nuestro País. El conocimiento científico y técnico y buena parte de la infraestructura institucional para producir información y conocimiento aplicado está disponible en la Universidad de Puerto Rico y en algunas de las agencias científicas del gobierno federal que colaboran con esa institución. Tenemos que tomar esas decisiones prontamente, aunque sigua temblando el suelo de la Patria.

¡Hasta siempre compañero!

La Junta Directiva  y el Colectivo de CLARIDAD se unen a la pena que embarga al pueblo Patriota ante la muerte del compañero Luis Escribano. Abogado sindicalista y de las causas justas. Fue  miembro de la Federación Universitaria Pro Independencia(FUPI), miembro del Partido Socialista Puertorriqueño(PSP) y de la Junta Directiva del periódico CLARIDAD.

Vaya nuestro abrazo fuerte y solidario a sus hijos Eduardo, Patricia,Mayra, a sus nietos, biznietos y a su familia extendida. ¡Hasta siempre Luis!

Peligroso el proyecto de gasificación

Foto Vicente Vélez

Por Cándida Cotto / CLARIDAD 

ccotto@claridadpuertorico.com

Más allá de la discusión del Plan Integrado de Recursos (PIR) de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) en el Negociado de Energía (NEPR), un grupo de entidades religiosas y por su parte el Instituto de Economía Energética y Análisis Financiero (IEEFA, siglas en inglés) han hecho llegar a la Gobernadora planteamientos ambientales, así como interrogantes respecto a la capacidad de la firma contratada por la AEE, New Fortres Energy (NFE) para la conversión y suministro de gas en las unidades 5 y 6 de la Central de San Juan. 

La carta de las entidades religiosas que representan a las comunidades que rodean la planta que van desde Cataño, Guaynabo, Puerto Nuevo, en San Juan está firmada en primera instancia por el Obispo Felipe Lozada, del Concilio de Iglesias de Puerto Rico, fue recibida en la Fortaleza el 29 de enero. En la misiva los grupos presentan sus preocupaciones de la peligrosidad que representa el proyecto de gasificación. Para empezar el proyecto de almacenar gas metano será en  una embarcación que atracará de manera permanente en las inmediaciones de los muelles Ay B en San Juan que pertenecen a la Autoridad de Puertos (AP). Advierten que por necesidad, la operación que pretende NFE conllevará el tránsito repetido de embarcaciones con gas metano desde la boca de la Bahía de San Juan, donde se almacenará el gas en una embarcación estacionaria conocida como “floating storage unit”, (FSU). Añaden que debido a las restricciones de espacio y seguridad de la Bahía de San Juan, el tránsito de embarcaciones con gas metano paralizará de manera parcial, el uso de la carretera, lo que tendrá implicaciones negativas para el tránsito e incluso la seguridad potencial de los cruceros turísticos “que es de tanta importancia económica para San Juan y el País en general”.

Además de argumentar que cercano a las instalaciones de NFE ubican sectores residenciales donde habitan miles de personas, eso incluye a los residentes del Viejo San Juan, cercano a las instalaciones y eventual operaciones de NFE la operación del despacho de los camiones que transportarán el gas metano se encuentra en la Avenida Kennedy, por donde transitan a diario miles de personas. Como si no fuera suficiente denunciaron que el lugar escogido por NFE para construir su facilidad de importación y despacho de gas metano es uno expuesto a riesgos de inundación, inseguridad sísmica y los efectos del aumento en los niveles del mar. 

También traen a la atención los riesgos inevitables que estudios e investigaciones han comprobado conlleva el tránsito, el almacenamiento y entrega de gas metano, debido a su características físicas y químicas. 

Más aun plantean que sus investigaciones sobre el proyecto han revelado el hecho sorprendente de que ninguna agencia del gobierno de Puerto Rico ha considerado los riesgos potenciales a la seguridad humana tanto de los residentes cercanos o de empleados de la AEE, de los que ubican en la Avenida Kennedy o los barcos cruceros. Denunciaron que los permisos que se le han concedido a NFE para construir sus facilidades han sido de manera aislada y fragmentada. 

Otra revelación que trae el grupo de religiosos es que un estudio comisionado por la misma AEE a la empresa Galway Energy Advisors, LLC en el 2015 señaló problemas de riesgos y seguridad de la opción de un barco flotante para almacenar gas metano por lo que la AEE ya conoce los riesgos que conlleva esta operación. 

Por si fuera poco denunciaron además que la Comisión Federal que Reguladora de la Energía (FERC, siglas en inglés), encargada de autorizar y de velar por ciertos aspectos de seguridad de este tipo de instalaciones no ha autorizado ni intervenido previo a la construcción de NFE. 

En fin las organizaciones le piden a la gobernadora Wanda Vázquez Garced a que intervenga para que se garantice la participación ciudadana para evaluar el proyecto, el cual no ha tenido vistas públicas, ni siquiera tienen una consulta de ubicación. 

En una entrevista por separado el licenciado en Derecho Ambiental, Pedro Saadé Lloréns, quien es interventor en las vistas sobre el PIR en el NEPR, confirmó a CLARIDAD que la AEE ha declarado en las vistas que la NFE le ha dicho que ha tenido reuniones de carácter privado con el FERC. Esta acción  señaló Saadé Lloréns ya de por si es irregular. El proyecto -dijo- requiere una declaración de impacto ambiental (DIA), la cual tampoco tiene. 

Por su parte la carta de IEEFA, (del 29 de enero) firmada por el director de finanzas, Tom Sanzillo, señala que, según publicado por Capitol Forum, un servicio privado de información de mercado, (el 22 de enero de 2020), NFE se enfrenta a un estado financiero deteriorado en toda su empresa. 

El informe de CF dice que NFE no aseguró financiamiento para su propuesta planta de licuefacción de gas natural de Pensilvania y tiene retrasos significativos en proyectos en Jamaica, la República Dominicana e Irlanda, así como Puerto Rico. Según el informe, “la administración no ha puesto un solo proyecto en servicio a tiempo desde que se convirtió en una empresa pública”. 

El informe incluso previene que en el futuro, NFE está significativamente expuesta al riesgo de los precios de las materias primas y al crecimiento de las energías renovables en los mercados que está tratando de suministrar con gas natural. Los analistas -dice IEEFA- han llegado a la conclusión de que la situación de NFE es “fatal”. 

Otro asunto que trae a la atención IEEFA es el hecho de que NFE está moroso en su entrega de gas natural al proyecto de San Juan. Se supone que el proyecto originalmente se completara y estuviese en funcionamiento en junio de 2019. IEEFA denunció que los retrasos son inexplicables. 

Aun cuando Zansillo atribuyó que este es el primer y sustancial esfuerzo de la AEE para apoyar su importante esfuerzo de reconstrucción, reparó en “que la ejecución exitosa es importante por razones de política, ahorros fiscales y para enviar el mensaje de que Puerto Rico ha cambiado y puede cumplir sus promesas”. 

No obstante IEEFA llamó a la atención a lo que argumenta son los riesgos para Puerto Rico de firmar un contrato para este proyecto con una nueva empresa, la cual denunció está políticamente conectada y con poca trayectoria en el negocio del gas natural. 

“Aunque este contrato se firmó antes de que usted se convirtiera en Gobernadora, actualmente están en marcha nuevos contratos para la concesión del sistema de transmisión y distribución, la privatización del sistema de generación y las reparaciones de daños causados por terremotos. La historia de la contratación políticamente impulsada en el sistema eléctrico no se puede permitir que continúe si Puerto Rico va a tener una red eléctrica funcional”, reclamó Sanzillo. 

Hay recordar que en otro análisis del 2018, IEEFA ya había denunciado que la propuesta de la AEE de gasificación era una sospechosa y que estaba defendida por intereses fuera de la isla. En ese momento denunció que el convertir tan solo las dos unidades en la planta de San Juan a gas natural y agregar esa capacidad a la generación de gas natural existente -eso fue antes del colapso de Costa Sur con los terremotos que se han sucedido este año- le permitiría a la AEE llegar al 60% de generación de gas natural para el año fiscal 2023. 

El contrato de AEE con NFE tiene un potencial de 20 años. 

Asamblea pensionados: A batallar por los derechos

Eva Prado

Por Cándida Cotto / CLARIDAD 

ccotto@claridadpuertorico.com

Las pensionadas y los pensionados tienen que hacerse sentir y mantener la presión, tanto sobre la Legislatura, el Ejecutivo, así como con Tribunal Federal, y defender sus pensiones rechazando el acuerdo de reestructuración de la deuda del Gobierno de Puerto Rico. los llamados bonos de obligación general, GO, acordado por la Junta de Control Fiscal (JCF).

Este sábado 22 de febrero será la primera vez que pensionados y pensionadas del gobierno de Puerto Rico se congreguen como clase en una asamblea nacional para discutir, además de lo que está pasando con sus pensiones, sobre alternativas para protegerlas.

La portavoz de la campaña Construyamos Otro Acuerdo (COA), licenciada Eva Prados, indicó que, en particular, estarán discutiendo las estrategias para evitar el recorte a las pensiones. Los sistemas de pensiones amenazados con un recorte de un 8.5% son las del obierno central, la judicatura, maestros y de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA). Además señaló que esperan discutir la situación del sistema de la Universidad de Puerto Rico (UPR) y el de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).

Anotó que a excepción de la AEE y la UPR, en su momento todos los empleados públicos cotizaban y formaban parte del sistema de retiro del gobierno central. En muchos otros países existen modelos de sistema de retiros similares a este, que son exitosos. Pero en el caso de Puerto Rico, todas las administraciones de turno no solo han embrollado al gobierno tomando prestado a niveles que no podían pagar, sino que a su vez no estaban cumpliendo con sus responsabilidades de mantener al día sus aportaciones. Además han hecho malas inversiones con el dinero de los trabajadores. 

Respecto a los márgenes de acción que todavía pueden quedarle a la clase de pensionados, expuso que todavía hay varias etapas que estarán ocurriendo durante este próximo año. Aun cuando la JCF ya tiene un acuerdo de reestructuración de la deuda de los GO, que cuenta con el apoyo de un grupo de bonistas, no cuenta con el apoyo de los demás sectores. El plan todavía requiere el apoyo de los pensionados, los suplidores del gobierno y toda aquella persona con que tenga pendiente una demanda por derechos y perjuicios y por derechos civiles: “Todo eso se está discutiendo en este plan de ajuste de deuda”.

La licenciada Prados destacó que el plan de la deuda de los GO es quizás el más importante en términos de los servicios esenciales porque esta deuda es la que se paga del Fondo General y es ahí no solo a donde llegan las contribuciones, sino que es la principal cuenta del gobierno. Denunció que el plan va a comprometer precisamente los fondos que van directamente a cada una de las agencias, lo que a su vez impacta de manera directa los servicios esenciales.

El hecho de que se esté discutiendo el pago de las pensiones en este plan responde a que por la reforma al sistema de retiro de la administración de Ricardo Rosselló, que transfirió el pago de las pensiones directamente del Fondo General, en este plan de ajuste de la deuda se incluye también el pago de las pensiones. Eso significa que en este acuerdo se está decidiendo cómo se va a utilizar el FG por los próximos 20 a 30 años.

“La oferta nueva que le está haciendo la Junta a los bonistas es un tiempo más corto; sin embargo, se le está aumentado el pago. Además se le estaría dando la oportunidad de recibir no solo la mitad de los bonos con los nuevos términos, sino también bonos COFINA”.

En términos de estrategias, la campaña COA identifica que hay varios frentes o espacios donde los pensionados tienen que hacerse sentir. Uno definitivo es la Legislatura, para pedirle que no apoye el plan y que busque alternativas de legislación que protejan las pensiones y den salida a la situación. La licenciada Prados reconoció que todos se encuentran escépticos ante la JCF y el gobierno, quienes “parece que se odian, pero a la hora de la verdad no es así”.

Aun así, apuntó que sin lugar a dudas el que la Legislatura y la rama ejecutiva no apoyen a la JCF debilita el que esta logre la aprobación de la legislación que a su vez apruebe los planes. En ese aspecto refutó que, aun cuando en declaraciones públicas Natalie Jaresko ha dicho que no se necesita legislación, en el plan de la JCF dice que sí se necesita.

Agregó que ese asunto es uno sujeto a interpretación de la ley, y es el tribunal el que en su día tendrá que evaluar si es necesario o no. “La Junta lee Promesa de una manera, nosotros la leemos de otra. Yo leo Promesa y veo que en su artículo 314 especifica que para que se pueda confirmar cualquier plan de ajuste tiene que haber la legislación necesaria”.

Otra de las propuestas de la campaña será insistir en que el gobierno le recalque a la JCF y al Congreso de EE. UU. que el camino correcto es mantener las demandas por la cancelación de deuda ilegal. La activista remarcó que se debe continuar con la impugnación de la deuda ilegal y que sea el tribunal el que decida si esta es legal o no. Trajo a la atención que como bien ha dicho Alvin Velázquez, que dirige el Comité de Acreedores no Asegurados (CANA), hay argumentos sólidos para que esa deuda pueda ser cancelada. Incluso anotó que la mitad de los miembros de la JCF no está apoyando este acuerdo por la misma razón. 

Sobre este aspecto expresó que la campaña va a plantear la importancia de insistir como pueblo que el único camino es seguir con el proceso inicial de cancelación de toda la deuda emitida de manera ilegal, incluyendo los sistema de retiro, y hacer un llamado a que la Legislatura adopte esta posición como una de las estrategias para presionar a la Junta. 

Importancia de las votaciones del sábado

Un frente del cual la JCF ha hablado poco es del proceso de votación sobre el acuerdo. Explicó la licenciada Prados que los pensionados tienen en este proceso un peso importante porque la Junta tiene que llevar a cabo un proceso de votación entre todos los grupos de acreedores, desde bonistas hasta los pensionados y suplidores, por lo que todos esos grupos van a tener la oportunidad de votar y es importante que los pensionados participen. Agregó que otro proceso que va ser una lucha en sí mismo es determinar la cantidad de pensionados. Según dispone la ley de quiebra, quienes votarán son aquellas personas que se ven afectadas por el plan de ajuste de deuda. Ahora mismo —dijo— el número más reciente de pensionados es de 160 mil.

Hizo la observación de que en la propuesta de ajuste que se está haciendo a las pensiones por parte de la JCF no se tocaría un por ciento considerable de pensionados cuya pensión sea menos de $1,200. De ser así, aquellos pensionados que no van a recibir recortes no votarán, pero eso se verá en su momento.

Hasta el momento, la JCF habla de que los afectados son unos 60 mil pensionados. No obstante, la licenciada Prados reparó en que el COA entiende que pueden ser muchos más los que tendrían derecho a votar.

“Ese va a ser un proceso en el cual vamos a estar también hablando de la importancia de participar y de cómo votarle en contra. No solo porque representa un recorte a las pensiones, sino porque eso es un elemento de un plan que incluye muchas otras cosas”.

En esa línea llamó la atención a que los y las pensionadas no solo van a votar por el recorte a sus pensiones. También votarán sobre si están a favor o no de cómo se les va a pagar a los otros acreedores. Así que si votaran sí o no, no solo a los recortes, sino a que se les pague tanto dinero a los bonistas, se les estaría garantizando una fuente de pago a los bonistas a través del IVU. Eso es algo no se le está garantizando a las pensiones. Estas no tendrán una fuente de repago tan segura como el IVU. El que a los suplidores y comerciantes locales se les pague tres centavos el dólar, sería apoyar “un plan terrible para el país”, afirmó.

La portavoz del COA y del Frente en Defensa de las Pensiones (FDP) reiteró que la asamblea de este sábado tiene también como objetivo que los pensionados sepan que no está todo perdido; que aunque es cierto que la ley Promesa impone un proceso de quiebra difícil para ellos y que el Comité Oficial de Retirados hasta ahora ha negociado unos recortes a sus pensiones, aun así hay alternativas para frenarlo.

Brexit y Trump

Por Jaime Lluch/Especial para CLARIDAD

La salida formal del Reino Unido de la Unión Europea (UE) ya ocurrió y en este año estaremos viendo cómo se desarrolla la negociación entre Bruselas y Londres sobre los términos de la nueva relación que va a existir entre el bloque de los 27 y las islas británicas. Cuando uno viaja hoy en día desde Grecia hasta Dinamarca o desde Portugal hasta Alemania, y recorre todo ese espacio sin tener que presentar un pasaporte, disfrutando de la libre circulación que creó el espacio Schengen, puede uno observar la diversidad dentro de la unidad que es la UE: decenas de culturas, lenguas, costumbres, tradiciones culinarias, espacios geográficos. Unidos por un deseo de dejar atrás los conflictos de los siglos anteriores, y por unos símbolos e iniciativas institucionales para promover la unidad pan-europea: desde los programas para promover el conocimiento de lenguas extranjeras, el programa Erasmus de movilidad académica, los pasaportes color vino iguales para los 27 estados, el himno, la bandera, y el día de Europa. Todo lo cual ha llevado al desarrollo de valores e identidades pan-europeístas.

Los ingleses ahora se alejan de todo lo que representa la integración europea. Es preocupante porque retroceden los ingleses a sus islas (pero sin un imperio mundial) y se disminuyen ellos mismos, y porque todo este movimiento pro-Brexit es un síntoma del mismo fenómeno nacional-populista que estamos viendo en el EE.UU. de Trump. Se rige ahora Inglaterra por las ilusiones y los mitos del nacionalismo inglés y el populismo de sus políticos. Después de todo, Bruselas no tuvo nada que ver con las políticas de los Conservadores que abandonaron al norte y los pueblos pos-industriales de los Midlands (igual que ha pasado en Ohio, Michigan, y Pennsylvania) y ahora la clase trabajadora de esas zonas, marginada y en aprietos económicos, se ha abrazado con los populistas pro-Brexit (igual que en Ohio, muchos abrazaron el populismo de Trump) (McEwan 2020). 

Igual que en EE.UU. en los tiempos de Trump, el Brexit es un preocupante reflejo de una política en la cual una minoría curiosamente sale victoriosa. Casi dos-terceras partes del electorado no votó por el Brexit en 2016 (si contamos los que no votaron y los que no estaban registrados). La mayor parte de las asociaciones empresariales, sindicatos, y organizaciones científicas preferían quedarse en la UE. Tres-cuartas partes de los miembros del Parlamento hasta el año pasado no votaron por el Brexit. Las encuestas indican que los que no votaron en 2016 y los jóvenes, están ahora a favor de la UE por un margen de 2 a 1 (McEwan 2020).  En la elección del pasado 12 de diciembre, los partidos que se oponían al Brexit o por lo menos planteaban que había que re-evaluarlo, recibieron 52% del voto. Es igual en Estados Unidos bajo Trump. La mayoría de los estadounidenses querían que testificaran testigos en el proceso contra Trump, pero Mitch McConnell lo ha impedido. El Presidente Trump de hecho perdió la elección del 2016 por 3 millones de votos. El Senado Republicano representa 15 millones de ciudadanos menos que la minoría Demócrata en el Senado.  

El Brexit igual que el fenómeno de Trump es un reflejo de unas grandes deficiencias en las democracias liberales anglosajonas de hoy en día.

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El autor es Catedrático en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras.