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Cora y Beltrán:Un error que tendrá consecuencias

 

Por Javier GuaníGorbea /Especial para CLARIDAD

Alex Cora y Carlos Beltrán, embajadores dignos de nuestra isla, han cometido un grave error. Tanto Cora como Beltrán están acusados de diseñar y ser parte de  un esquema electrónico para descifrar las señas de los otros equipos y obtener una ventaja significativa, que ha puesto en duda si las victorias de los Astros de Houston y Medias Rojas de Boston en las series mundiales del 2017 y 2018  se ganaron de manera legítima.

La investigación realizada por el comisionado de beisbol, Robert Manfred,  le costóa ambos  sus trabajos como dirigentes y dejaráuna mancha en carreras que hasta este momento habían sido ejemplares. Aunque todavía se desconoce cuál seráel castigo final de Alex, el ser señalado como la cabeza del esquema hace pensar que lo espera una suspensión por un mínimo de dos años y se habla de la posibilidad de una suspensión de por vida. Confiamos en que ese no seráel caso.

Mucho más en juego para Beltrán

Para Carlos Beltrán, estar implicado en este esquema podría ser aún más perjudicial, pues no solo perdiósu trabajo de dirigente, que estaba supuesto a comenzar en esta temporada, sino que justifica a los votantes recalcitrantes del Salón de la Fama para votarle en contra cuando este sea elegible para estar en la boleta. Carlos no era un candidato a entrar en su primer año, pero cuenta  con las estadísticas necesarias para estar en la discusión. En un país (Estados Unidos) donde cada día más se predica el racismo contra los boricuas,  cosas como esta no ayudan.

Daño a la clase boricua

El despido de dos de nuestros tres dirigentes en Las Mayores  marca a todos los puertorriqueños que andan en busca de una oportunidad de dirigir. Incluso, una de las personas que más podría salir perjudicado es el hermano de Alex, Joey Cora, quien lleva varios años buscando una oportunidad con un equipo grande. Creo que esto prueba que aun las buenas personas como lo son Alex y Beltrán se pueden ver tentadas en un ambiente tan competitivo como el de las Grandes Ligas. Sé que aceptaran las consecuencias  de sus actos y aprenderán la lección.

Santurce se coronó en el beisbol invernal

El pasado lunes los Cangrejeros de Santurce se coronaron campeones de nuestro beisbol. Santurce fue el mejor equipo toda la temporada y demostróque es un contendor serio a  la Serie del Caribe que comenzaráaquíen Puerto Rico, el próximo 1.rode febrero. Esta serála primera vez en muchos años que el equipo tendrádiez días de práctica antes del evento, pues recientemente nuestro torneo terminaba apenas uno o dos días antes del comienzo de la serie.

Una nota sobre boxeo

En otro deporte, sin intervenciones electrónicas ni robo se señales, el pasado sábado regresaron al ensogado Christopher PitufoDíaz y Félix Verdejo. Ambos obtuvieron victorias importantes en sus carreras para mantenerse vigentes en el boxeo. Los triunfos fueron por  decisión unánime frente al brasileño Adeilson Dos Santos  y el mexicoamericano  Manuel Rey Rojas. En el caso de Pitufo, llamóla atención que este pudo boxear toda la pelea. En el pasado, este boxeaba por ratos, pero su tendencia a guerrear e intercambiar golpes lo traicionaba. Si logra mantener este estilo, sin duda tendráuna oportunidad más al título en las concurridas 126 libras. En el caso de Verdejo, este se viomucho mejor de aire y condición físicabajo la tutela de su nuevo entrenador Ismael Salas. Aunque utilizósu gran jabpara obtener la victoria, se esperaba que despachara a Rojas con más facilidad. Es obvio que la explosividad que lo caracterizaba temprano en su carrera ya no está allí. Todavía es posibleque se convierta en campeón mundial, pero definitivamente está mucho más lejos de lo que se esperaba para este momento en su carrera. Aun así hay progreso, y eso es una buena señal.

 

A más de 50 años de la muerte de Martin Luther King, la lucha por el derecho a la vivienda continúa

Por Amy Goodman y Denis Moynihan

El martes por la mañana, un día antes de que se cumpliera un nuevo aniversario del nacimiento de Martin Luther King, un grupo de policías, alguaciles y un equipo táctico de la unidad de militares de élite SWAT armados con un robot militar sitiaron una casa en Oakland, California. La amenaza que enfrentaban: mujeres y niños que luchaban pacíficamente por el derecho a una vivienda segura y asequible. Las familias estaban ocupando una casa vacía en la calle Magnolia 2928, en el oeste de Oakland, desde el 18 de noviembre. El grupo “Moms 4 Housing” (“Madres por el derecho a la vivienda”, en español) se define como “un colectivo de madres sin hogar o que viven en viviendas precarias”. Cuentan en su sitio web que: “Antes de conocernos, nos sentíamos solas en la lucha, pero en Oakland y en la Bahía de San Francisco hay miles de personas en la misma situación. Nos unimos con el objetivo de reivindicar el derecho de la comunidad a la vivienda frente a los especuladores y a quienes intentan lucrar con ella”. Dos de las madres y dos personas que estaban apoyándolas fueron arrestadas en el allanamiento ocurrido en la madrugada, y la casa, que pertenece a la empresa de especulación inmobiliaria Wedgewood Properties, fue tapiada de inmediato.

Dominique Walker es una de las madres de “Mamás por el derecho a la vivienda”. No fue arrestada porque a las 5 de la mañana estaba en un estudio de televisión saliendo al aire en el noticiero de Democracy Now! La policía aún no había allanado la casa. Dominique Walker nos dijo: “Le hemos dado un refugio a nuestros hijos. Esta decisión fue producto de la desesperación absoluta, de haber pasado por todos los diferentes programas creados para ayudar a familias que atraviesan esta situación terrible. Nada funcionó. Nos dieron la espalda. Recortaron el financiamiento a los programas creados para ayudarnos. Fue un acto de desesperación y pone de relieve un problema mucho más grave”.

Mientras Dominique hablaba, le informé acerca de un mensaje de texto que acabábamos de recibir, en el que se avisaba que la policía estaba allanado la casa y dando instrucciones a la gente de que la abandonara. Dominique se quitó el auricular y salió corriendo del estudio para regresar a la casa con las otras madres. Salió junto con Carroll Fife, que también fue entrevistada por Democracy Now! esa mañana. Fife dirige la filial de la Alianza de Californianos para el Empoderamiento de la Comunidad en Oakland. Carroll Fife dijo durante la entrevista: “Tras la crisis de vivienda y la crisis de las ejecuciones hipotecarias de 2008, muchos propietarios perdieron su principal vivienda, su única vivienda. Ello permitió a los especuladores y a los bancos que fueron rescatados por el gobierno en ese momento comprar propiedades a precios muy bajos. Eso aún está sucediendo y aún estamos sufriendo los efectos de la crisis hipotecaria, dado que el 35% de las viviendas en Estados Unidos está en manos de especuladores”.

El 15 de enero, Martin Luther King Jr. habría cumplido 91 años si no hubiese sido asesinado en 1968 a los 39 años de edad. Su labor por los derechos civiles en el sur de Estados Unidos es bien conocida. En marzo de 1965, King pronunció un discurso en la famosa marcha de Selma a Montgomery por el derecho al voto. De pie frente al Capitolio del estado, tras la llegada de la marcha a Montgomery, dijo: “Marchemos en contra de la segregación en las viviendas, hasta que desaparezcan los barrios marginales y se elimine la depresión social y económica, y las personas negras y blancas puedan vivir en armonía en viviendas decentes, seguras y con buenas condiciones sanitarias”.

En los meses siguientes, King se centró en enfrentarse al racismo en el norte del país. Creó el Chicago Freedom Movement (Movimiento por la Libertad de Chicago) en contra del racismo y la segregación en la vivienda en esa ciudad y sus barrios periféricos. Fue atacado con violencia y dijo a la prensa, después de que lo golpearan en la cabeza con una piedra, que en el sur nunca había sentido tanto miedo como en el norte. Afirmó: “Nunca vi, ni siquiera en Mississippi y Alabama, multitudes tan llenas de odio como las que vi aquí en Chicago”.

La campaña de King combatió con éxito el racismo sistémico y las prácticas discriminatorias en el acceso a la vivienda de personas de color en Chicago, y contribuyó a la aprobación de la Ley de Vivienda Justa en 1968. Fue justamente por infringir esa ley que el empresario inmobiliario Fred Trump y su hijo Donald Trump debieron llegar a un acuerdo con el gobierno federal en 1975 tras ser acusados de discriminar sistemáticamente a inquilinos afroestadounidenses que buscaban apartamento en sus complejos de viviendas en Queens, Nueva York.

Pero, volviendo a Oakland, mientras el noticiero de Democracy Now! estaba por finalizar el martes a las 6am, hora del Pacífico, Carroll Fife concluyó: “Debemos eliminar la especulación inmobiliaria y debemos dejar de considerar a la vivienda como una mercancía. Todas las personas que han venido a brindarnos apoyo en los últimos dos días están de acuerdo con esto”.

Ese mismo día, apenas horas más tarde, seis precandidatos presidenciales blancos del Partido Demócrata se reunieron en Iowa, uno de los estados más blancos del país, para enfrentarse en un debate antes de las elecciones primarias del estado, que pueden definir la candidatura del partido. Fuera de la sede del debate, el reverendo William Barber encabezaba una “Marcha moral” como parte de la Camapaña de los Pobres. Mientras los manifestantes coreaban “cambiaremos a la nación”, el reverendo Barber afirmó: “En los últimos cuarenta o cincuenta años, este país le ha escapado al problema de la pobreza. En los debates hablan de la clase media, de la riqueza. Nunca los escuchamos hablar de los pobres”.

Barber y su Campaña de los Pobres están reclamando que los candidatos participen en un debate televisivo sobre la pobreza, que incluya la problemática de las personas sin hogar. El movimiento es una continuación de la última campaña de Martin Luther King, el Movimiento por los Pobres, iniciada justo antes de que King fuera asesinado. Más de 50 años después, de Chicago a Oakland, pasando por Des Moines, Iowa, la lucha continúa.

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Reproducido de: Democracy Now!

El deporte, el robo de señales y Alex Cora

Por Rafael Acevedo / CLARIDAD

Alguna gente piensa que el deporte es puro entretenimiento. Ciertamente lo es, en un momento histórico en el que cualquier cosa, incluyendo una catástrofe, genera un espectáculo. Por mi parte pienso en el deporte como una actividad que debería estar en el centro del sistema educativo. Algo así como enseña el viejo adagio: mente sana en cuerpo sano.

Pero en nuestras sociedades, las capitalistas -y la nuestra, además colonial- las cosas no son así. Y para quienes amamos el deporte y queremos la construcción de una sociedad más justa, la cosa está bastante jodida. Pero uno no puede dejar de ser fanático del beisbol por cosas tan simples como aspirar a una sociedad sin clases.  Sin embargo, me parece absurdo que se traslade al juego la corrección política al uso y los juicios morales que son válidos en otros contextos. ¿qué sería del beisbol sin el robo?

Nada de lo que sorprenderse.El béisbol no sería el mismo si Lou Brock, Maury Wills, Ricky Henderson -o Félix Mantilla en nuestra liga invernal- no hubieran retado a los receptores tratando de robar una base. Hoy día uno de los mayores placeres del deporte es ver a Yadier Molina sentenciando a un corredor que comete la irresponsabilidad de salir a robarle a el receptor de San Luis -y Puerto Rico. En el béisbol se roba. Bases. Y también señales.

En el deporte de la bola y el bate se roban señales desde antes de la Guerra Hispanoamericana. Y desde que existen los binoculares, o las cámaras. Sin embargo, como ya sabrán, cuando los puertorriqueños comienzan a ser presencia importante entre los dirigentes del negocio de las Grandes Ligas -cuatro en el mismo año- explota una polémica y una investigación.

Un castigo desproporcionado

Me piden que escriba una nota sobre Cora, Beltrán, el robo de señales y el castigo a estas dos estrellas del deporte. No sé que más comentar. Resumo: las analogías sobre categorías morales en ámbitos que no son deportivos no prueban nada. Esto no es como Jula Keleher robando terreno a una escuela a cambio de un apartamento en Ciudadela. Esto no es como Víctor Fajardo con una caja fuerte llena de efectivo en su casa.Esto no es como esconder suministros en medio de un desastre para tener que ir a comprar a los grandes almacenes. 

Pero estamos claros. En los deportes que son negocios se reproducen las mismas inequidades que en el resto de la sociedad. En la NFL el entrenador de los Patriots fue multado por hacer algo similar al affair Cora. En el Mayor League Baseball y hasta en el softball que juego los domingos se roban señales, pero ahora se castiga de por vida a gente que perfecciona uno de los propósitos del juego: conocer la estrategia del otro equipo. Es un castigo desproporcionado. Además, no hay manera de saber el impacto real impacto del robo de señales en el performance de un pelotero. Cuando alguien te dice el lanzamiento que viene estarás pensando en por dónde vendrá. Y en el béisbol como en el amor, si lo piensas lo ves pasar por el medio del plato (del corazón, para no olvidar las analogías).

Y no, no es igual al uso de esteroides anabólicos que sí está probado tiene un impacto enorme en la producción. Del 98 al 2001 varios peloteros quebraron ampliamente el record de 61 de Roger Maris. Algunos a los 39 años, que en la vida peloteril es “viejo”. Ni en Houston ni en Boston la ofensiva estuvo por encima de lo normal. De hecho, fueron sus lanzadores los que formaban la columna vertebral de ambos equipos. Cierto que alguno tuvo temporadas como nunca -quizás Mookie Betts-, pero nada parecido a McGwire, Sosa o Bonds conectando jonrones -más de 70- a la bahía de San Francisco.

No sé si ustedes me entienden. El robo de bases y señales es parte del juego. El uso de la tecnología es similar a el uso que se le da hoy a la repetición en jugadas dudosas en la NFL, la NBA y la propia MLB. No digo más. Yo soy del #TeamCora. Alguno me dirá que es por nacionalismo. Uffff, no me tiren de la lengua que me van a oír. Playball!

Mensaje de solidaridad con el pueblo de Puerto Rico

foto Alina Luciano

Como las del huracán María en 2017, las imágenes del terremoto del día 7 de enero nos llenan de tristeza. Hogares destrozados, familias desplazadas y todos los males que acarrean las catástrofes. Miramos indignados cómo, hasta hoy, la ayuda no llega, como nunca llegó en 2017 y dejó morir a miles. Dieciocho mil millones de dólares destinados a la reconstrucción de la isla permanecen retenidos.

Mientras las réplicas del sismo continúan al Sur, con dos tercios de la isla sin electricidad y con una administración local incapacitada para lidiar por su cuenta con el desastre, la orden que podría dispensar algo de alivio sigue sin emitirse. Si en 2017 presenciamos un vergonzoso y bufonesco episodio, esta vez la tragedia no ha merecido ni un tuit, ni una declaración, ni una disposición presidencial para declarar a Puerto Rico zona de desastre, lo que permitiría allegar fondos de ayuda más importantes, aunque quedaran, como es habitual, por debajo de lo requerido para sanar los daños.

Sometida a terribles desastres naturales, Puerto Rico, por cuya independencia prendió Martí, junto a la de Cuba, la llama de la rebelión, se ve, además, condenada hoy a la indiferencia y el desprecio de un imperio que la somete como colonia en pleno siglo XXI, a la cual niega incluso la ayuda que necesita de forma desesperada.

A nuestros hermanos y hermanas de Puerto Rico todo el apoyo, toda la solidaridad de la Casa de las Américas, de Cuba y su Revolución.

Talegas de la memoria de Daniel Lind Ramos y el MAC en el Barrio: La historia de Loíza es la historia de Puerto Rico

Por Lowell Fiet/En Rojo

¿“Evento performático”, filmación, gesto cultural o drama histórico?: ¿qué estábamos presenciando cuando Daniel Lind Ramos trajo sus mitos, objetos, personajes, máscaras, vestuarios, ritmos musicales y acciones a la playa de Vacía Talega en Piñones el sábado, 11 de enero? En un sentido, este acto cabría dentro de cada una de esas categorías. No obstante, me parece mejor pensarlo como otro ensamblaje, pero esta vez móvil, que incorpora la energía de diversos cuerpos, piezas plásticas, elementos ambientales, movimientos y sonidos en una escultura viva llevada a cabo en tiempo, espacio y material real.  

O así lo entendí de los comentarios de Lind Ramos después de terminado el evento: personas reales de la comunidad, trabajadores y no actores; un escenario real donde entraron “talegas” históricas, físicas y metafóricas; el récord fílmico, digital; y un público que presencia y también son participantes de la acción. También colaboran en el proceso los artistas loiceños Maribella Burgos, Marcos Peñalosa, Iván Carrasquillo y William Cepeda (con su conjunto de Jazz). Es un acto de “grounding” (Walter Rodney), fundado y enraizado en su lugar, pero también de transculturación (Fernando Ortiz) enlazada con la historia del Atlántico Negro (Paul Gilroy) de la región. 

Hay treinta talegas (sacos grandes de mercancías) en colores diferentes –amarrillo, rojo, verde— imprimidas con fechas diferentes: 1493, 1510, 1797, 1868, 1873, 1898, etc. hasta 2019. Pesan: están llenas de cocos; y además de estas fechas icónicas, incluyen las fechas de la fundación del pueblo de Loíza, la revolución haitiana, los natalicios de Betances, Julia de Burgos y Castor Ayala, el “Jones Act”, el establecimiento del ELA, el asesinato de doña Adolfina Villanueva, el sacar la Marina de Guerra de Vieques, la imposición de la Junta de Control Fiscal, el huracán María y su secuela y la persistencia popular que forzó la renuncia de Ricky Rosselló. La historia de Loíza es la historia de Puerto Rico como pueblo caribeño y sin la inclusión de Loíza y las acciones de su gente esa historia sería diferente.

Un pescador/viejo con máscara de cartón (Marcos Peñalosa) camina por la playa con su red, un saco de tela y un bastón. Se sienta en una roca y señala en los cuatro puntos con un cetro que parece ser una maraca. Entonces comienza la acción con la llegada de los españoles del mar en un bote de pescador y las máscaras de tela metálica de los caballeros de las fiestas de Loíza. Salen del mar con la talega de 1493. Enfrentan el espíritu taíno—el enmascarado William Cepeda tocando una concha/flauta—y lo persiguen empujándolo fuera de la playa. El bote se va, pero regresa de nuevo con más talegas –1510 y 1511—y dos personajes envueltos en vestuarios de saco de talega sin pintar y máscaras talladas de cáscaras de coco. La rebelión taína se ha aplastado y comienza la entrada de africanos esclavizados a Puerto Rico.

Un blanco o círculo rojo y blanco puesto en el centro de la playa. Encima de ello el pescador/viejo pone un coco. Se traen los africanos a la fuerza los cincuenta metros desde la orilla de su llegada al círculo/coco y es alrededor de este que laboran y sufren. Allí también descubren el saco con el barril dejado por el pescador y comienzan a tocar y bailar bomba. Mientras ellos laboran, otros viejos enmascarados traen y amasan las treinta talegas fechadas en la orilla a unos veinte metros de ellos.

El significado del coco en el blanco me queda ambiguo: puede ser la industria del coco o de la central azucarera o sencillamente el proceso de trabajo y productividad que inspira tanto la música, baile y canto como el descubrimiento de la figura tallada del Santo Apóstol. Lo que no es ambiguo es la manera de esbozar e iluminar la esclavitud como tal. La representación toma una forma única, innovadora y más impactante que representaciones teatrales o fílmicas de cuerpos semidesnudos abusados y sufridos. Aquí los dos figuras que representan todos los africanos también son talegas, bultos traídos como productos; por eso sus envolturas de arpillera sin tinta como vestuarios y sus caras de cáscara de coco natural, caras que más tarde se convierten en las de vejigantes guerrera/os. 

Fotos Lowell Fiet

Ya el pescador monta en la escalera de una plataforma para leer los lemas de las treinta talegas. Mientras tanto, miembros del público trabajan con el peso de llevar o arrastrar las talegas los veinte metros para agregarlas alrededor de la plataforma a sus pies. A la misma vez, sale una vejigante guerrera (Maribella Burgos), ahora en otro vestuario y bailando ferozmente en frente y alrededor de la pirámide de talegas. El pescador se va y liderado por el trombón de William Cepeda, el junte de Jazz con guitarra española, una pandereta y un güiro, cruza la playa con sus pasos.

No obstante, lo que pasa frente a los espectadores es menos importante que como se realiza: las texturas humanas y materiales, los ritmos y colores de las formas orgánicas e inorgánicas, la elegancia del gesto de cada performero, el escenario natural de la playa y bosque y el ambiente kinestético preñado de la historia real, los símbolos y metáforas que derivan de ella y los mitos ancestrales que subraya cada movimiento, imagen y sonido. Estamos en la presencia de lo profano y sagrado; presenciamos una filmación en vivo y a la misma vez un proceso “egungun” que llama a los antepasados que todavía habitan el presente. 

“Talegas de la memoria” constituye la segunda parte de la comisión del MAC en el Barrio del reconocido artista plástico loiceño, Daniel Lind Ramos. La primera parte (“La ruta del pregonero”) se llevó a cabo el 7 de diciembre en el sector Colobó de Medianía Alta de Loíza en la casa familiar (ahora espacio de galería y performance) de Lind Ramos. Los dos son parte de “De Loíza a la Loíza” que traza una línea entre Colobó y las Carreras, el sector playero y las comunidades de Piñones y la calle Loíza y San Mateo de Cangrejos en Santurce. Esta línea se funda en las labores, los productos agrícolas, la comida y las tradiciones culinarias y la cultura (el habla, la declamación, la música y canto de bomba y los personajes, máscaras y vestuarios de los personajes que acompañan a Santiago Apóstol cada julio en las fiestas de Loíza).

Además, de la comida particular de Medianía Alta, “La ruta del pregonero” también era una celebración del personaje del Viejo o Loco (con su máscara de cartón común) de las fiestas. “Talegas de la memoria” continúa por introducir el Caballero (español) con su vestuario “elegante” y máscara de tela metálica, pero más que nada celebra el/la vejigante de máscara de coco natural (sin pintar) como la/el guerrera/o del pueblo.

La tercera parte de “De Loíza a la Loíza” se titula “Comunidades de conocimiento” se llevará a cabo desde las 2:00 de la tarde el 25 de enero en el patio interior del MAC en Santurce. Se presentará la documentación digital (en video) de los eventos del 7 de diciembre y el 11 de enero y habrá el montaje de nuevos ensamblajes de Lind Ramos como parte de la colección permanente del MAC.

Ya Daniel Lind Ramos se destaca como uno de los cuatro o cinco artistas puertorriqueños más reconocido internacionalmente. Pero a través de una larga trayectoria de dibujos, pinturas, grandes lienzos metafóricos, piezas de instalación, murales populares, videos y ensamblajes de objetos y significados culturales, sus mitos fundacionales siguen siendo la historia viva del pueblo afro-boricua de Loíza, raíz transcultural de Puerto Rico como pueblo caribeño.

Gracias a Daniel, William, Marcos, Maribella, Iván y los demás participantes enmascarados de “Talegas de la Memoria” y a Marianne, Marina y Dalila y todo el equipo del MAC y el MAC en el Barrio por permitirnos compartir otro “espacio privilegiado de creatividad”.