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Mentir sin escrúpulos

Juan Guaido

Por Atilio Borón
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Ya no se trata de disputas ideológicas. Se trata de algo más elemental, esencial: un medio de comunicación no debe mentir. La mentira es al medio como la estafa a un banco. Si este no debe hurtar el dinero de sus clientes un medio tampoco debe escamotear la información que necesita su audiencia, que confía en la honestidad y ecuanimidad de su fuente informativa.

Desafortunadamente, lo que hemos visto en la prensa hegemónica a propósito de la elección del nuevo presidente de la Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela en medios tales como Clarín, Infobae y La Nación en la Argentina, o El País en España, El Mercurio en Chile o la CNN en Estados Unidos constituye una monumental estafa a la buena fe de sus lectores.

El periódico español, por ejemplo, asegura que “La autoproclamación de Luis Parra y la elección de Guaidó en una sesión alternativa complican el panorama parlamentario.” Titulares parecidos inundan los otros medios ya mencionados.

El problema es que no hubo tal autoproclamación de Luis Parra. Eso es lo que hacen los amigos de los diversos integrantes de la pandilla de operadores políticos, que no periodistas, que medran en nuestro tiempo y que protegen a autoproclamados y corruptos como Juan Guaidó y Jeannine Añez. Parra, en cambio, del ultraopositor partido Primero Justicia, no se autoproclamó sino que obtuvo 81 votos de los 140 diputados presentes (de un total de 167) que acudieron al recinto de la AN y por eso fue proclamado como presidente de dicho órgano legislativo. Quien se volvió a “autoproclamar” ¡y en las oficinas del diario El Nacional de Caracas fue Guaidó! , lo cual habla bien a las claras de cuál es la función real de ciertos medios que dicen hacer “periodismo independiente”.

A pesar de la existencia de quórum y de la presencia de diputados de todas las fuerzas políticas, el hasta entonces Presidente de la Asamblea, Juan Guaidó, se rehusó a ingresar al Palacio Legislativo e instalar la sesión, tal como era su obligación, permaneciendo en las afueras de la sede parlamentaria y pretendiendo hacer entrar a la fuerza a cuatro diputados que por distintas razones habían sido inhabilitados por el Tribunal Supremo de Justicia. En las grabaciones se le oye decir que “si ellos no entran yo tampoco.” Estos finalmente entraron, pero él permaneció afuera. Cabe subrayar que ninguno había participado en las sesiones del actual período legislativo y que Guaidó, como presidente del cuerpo, en ningún momento exigió su presencia.

Ante la ausencia de Guaidó el reglamento de la Asamblea Nacional dispone que el diputado de mayor edad se instale como Director de Debates y dé comienzo a la sesión. Se eligió así, con el voto de 81 diputados una nueva Directiva de cinco miembros, todos pertenecientes a partidos de la oposición. Hay que ser muy mentiroso, como los medios arriba citados, para hablar de un “golpe parlamentario de Maduro” cuando la nueva directiva está íntegramente conformada por políticos de la oposición. O sea, Maduro habría sido tan incompetente que organiza un golpe parlamentario, supuestamente para favorecer sus planes políticos, a resultas del cual la nueva Directiva de la AN queda en manos de ¡cinco férreos opositores a su gobierno! Algo no cierra en esta explicación. La razón: que todo es un relato absolutamente falso de la realidad. Lo que una prensa honorable tendría que haber dicho es que la elección del nuevo presidente de la AN fue realizada de conformidad con los requisitos legales, en el día y el lugar dispuestos por la Constitución (no en una plaza o en las oficinas de un diario, como hizo Guaidó), que hubo el quórum que manda la ley y que la votación se hizo ante la presencia de la Junta Directiva saliente, a excepción de Guaidó, obteniendo la oposición una suma de votos que superaba ampliamente la mitad más uno de los 140 parlamentarios en el recinto.

¿Cómo explicar la conducta del “autoproclamado”? Primero, por su irreparable descrédito en las filas opositoras. Recordar la denuncia en su contra hecha por el embajador “imaginario” que él mismo nombrara en Colombia, Humberto Calderón Berti, y que lo acusara de robarse, junto a algunos de sus amigotes, parte del dinero que la Casa Blanca había enviado para financiar la operación “Ayuda Humanitaria + Concierto en Cúcuta” del 23 de Febrero y “gastárselo en prostitutas y licor” aparte, seguramente, en alguna que otra sustancia prohibida.[1]

Segundo, porque el acuerdo en la oposición era que habría una alternancia de los partidos que presidían la AN y que al producirse la renovación de autoridades que tuvo lugar este 5 de Enero el partido de Guaidó, Voluntad Popular, debía ceder el lugar a Primero Justicia, y como buen bribón que es ignoró ese acuerdo y trató de salir airoso victimizándose en un intento patético de ingresar ilegalmente al recinto de la AN cuando nada ni nadie le impidió hacerlo normalmente, como todos los diputados de la oposición. Pero tenía que proporcionarle al imperio, la CNN y la prensa canalla del continente esa foto que toda la derecha necesitaba para confirmar el carácter dictatorial del “régimen” de Maduro y sumar a los vacilantes al grupo de la derecha recalcitrante de Latinoamérica. Una farsa muy bien pensada y actuada, lástima para él que los testigos presenciales y los videos que circulan profusamente en la red demuestran claramente el engaño. Tercero, porque Trump le ordenó que no se bajara y siguiera con su fantochada hasta tumbar a Maduro y, obediente y arrastrado, y con algunas cuentas pendientes con la Casa Blanca por aquellos dinerillos del 23 F Guaidó obedeció la orden de su amo.

Un indeleble torrente de estiércol cae sobre los medios que en lugar de relatar estos hechos, concretos y probados (inclusive con videos tomados por parlamentarios y gente que se hallaba en las adyacencias de la sede de la AN y que se viralizaron por internet) se plegaron al discurso que Washington necesita como preparación de una eventual aventura militar en Venezuela o de la intensificación de sus ataques económicos, financieros, informáticos, diplomáticos, etcétera contra ese país. Mintieron, una vez más, como lo han venido haciendo desde décadas para promocionar sus intereses y los del imperio, del cual son sus oficiosos house organs. Estafaron por enésima vez a sus lectores y a sus audiencias. Pero poco les importa. Lograron lo que se proponían: seguir confundiendo a la opinión pública y a funcionarios de varias cancillerías latinoamericanas –desgraciadamente la argentina no fue la excepción- que compraron las fake news de los medios hegemónicos y carentes de profesionalismo las admitieron como buenas, emitiendo vergonzosos comunicados en donde la ignorancia mezclada con la indolencia dio por resultado desatinos diplomáticos que tomará mucho tiempo y trabajo corregir.

A lo anterior hay que agregar la creencia muy arraigada en el establecimiento diplomático de Latinoamérica que si un gobierno se alinea incondicionalmente con Washington –por ejemplo cerrando los ojos ante el atentado terrorista perpetrado contra Qassen Suleimani en Irak, o uniéndose al coro que canta loas a Guaidó como el mesías de la democracia venezolana- su fidelidad será generosamente recompensada por la Casa Blanca. Argentina ya ensayó esa política de “relaciones carnales” propuesta por Carlos S. Menem durante sus largos diez años de gobierno y terminó en una debacle fenomenal ante la gélida indiferencia del gobierno de Estados Unidos. Pensar que ahora podrá ser diferente es una muestra de ingenuidad política, aun teniendo en cuenta el redoblado sometimiento a aquel país en que dejó el gobierno de Mauricio Macri a su sucesor. Una política exterior independiente, seria, exenta de grandilocuencias y congruente con la rica multipolaridad del mundo actual es la mejor carta de presentación para las difíciles negociaciones que los países del área, y muy especialmente la Argentina, deben permanentemente entablar con la Casa Blanca. El alineamiento incondicional a ésta no sólo no ayuda sino que perjudica. Ojalá se tome nota de las enseñanzas de la historia y se actúe en consecuencia.

Reproducido de www.alainet.org

Nota

[1] Ver nota de la BBC al respecto en https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-50608678

El autor es director del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini (PLED), Buenos Aires, Argentina. Premio Libertador al Pensamiento Crítico 2013.

Presidente Díaz-Canel transmite a puertorriqueños solidaridad de cubanos con los afectados por terremoto

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, expresó en una publicación en la red social Twitter la solidaridad del pueblo cubano con los puertorriqueños afectados por el terremoto que este martes afectó al país caribeño.

El mandatario cubano escribió en su cuenta en Twitter: “La hermana Isla del Encanto, el Puerto Rico con el que compartimos tradiciones, historia y afanes libertarios, sufre los embates de fuertes sismos. Nuestra solidaridad infinita con los hermanos boricuas”.

Puerto Rico se encuentra en estado de emergencia por el sismo ocurrido este martes a las 4:24 hora local, de magnitud 6.5 y con epicentro en la costa Guayanilla, seguido de un segundo temblor de magnitud 5.8 a las 06:32 a.m.

Los daños ocasionados por el sismo provocaron que la gobernante puertorriqueña, Wanda Vázquez Garced, decretara estado de emergencia y activara la Guardia Nacional.

Medios de prensa han informado sobre la muerte de un hombre por la caída de una pared en su residencia y de otros nueve heridos, además de daños materiales aún sin cuantificar.

Ante el pánico entre la población, la gobernadora Wanda Vázquez Garced pidió calma a través de un comunicado oficial, y afirmó que unas 350 personas permanecen refugiadas en los coliseos deportivos y centros educativos.

La Guardia Nacional verifica puentes, viviendas y caminos que pueden haber resultado afectados por las sacudidas.Se reportan unos 250 000 núcleos familiares sin energía eléctrica y unas 300 000 personas con interrupciones en el servicio de acueducto y alcantarillado. Desde el pasado 28 de diciembre se han sentido movimientos sísmicos, intensificados en los últimos días.

(Con información de la ACN)

Lo predecible de aquí a noviembre

 

Por Manuel de J. González/CLARIDAD

Los agoreros que se ganan la vida vendiendo predicciones para el nuevo año ya anunciaron sus pronósticos para la noche de las elecciones generales pautadas para el 3 de noviembre. Aparte de éstos, nadie con algún apego a la seriedad se atreve a intentar una predicción, ni en Puerto Rico ni en Estados Unidos, donde el energúmeno Donald Trump busca la reelección. Tanto en el planeta como en Puerto Rico que, como decía José de Diego, también “es parte de la bola del mundo”, ocurrirán muchas cosas en los próximos once meses que definitivamente impactarán el resultado electoral. También faltan por manifestarse las consecuencias de los eventos que nos sacudieron hace apenas seis meses, en el ya nombrado “Verano del 19”. Los efectos de aquel proceso todavía no se notan, pero definitivamente deben estar repercutiendo en el tejido social y político de nuestro país.

Para tener una idea de lo correcto de ese tanteo hacia lo que sucederá más adelante, sólo hay que pensar en el ambiente que existía en la política puertorriqueña hace exactamente un año, a principios de enero de 2019, contrastándolo con lo que ocurrió en julio y agosto. En aquel inicio de año, y hasta varios meses después, los analistas (apoyándose en encuestas y en lo que “se veía en la calle”) daban por seguro la reelección de Ricardo Rosselló y éste se pavoneaba como el ya seguro ganador, a pesar de la suma de desastres manifestados durante sus dos años de gobierno. Con el apoyo del mismo grupito que lo rodeó en 2016, engordados con el tesoro público en esos dos años, Rosselló aceitaba su comité de campaña mientras los inversionistas políticos, casi todos favorecidos con contratos, abrían la llave por donde fluía el dinero que aseguraría la reelección. Cuando se acercó el mes de junio ya tenía varios millones de dólares en el cofre electoral.

Aunque el debate público estaba abarrotado con noticias sobre la corrupción en el gobierno y el bocón jefe del FBI anunciaba que tenía listo los vehículos que llevarían los corrutos a la cárcel, pocos se atrevían a augurar un final negativo para Rosselló y el PNP. Luego llegaron las renuncias de la secretaria de Educación y la jefa del programa de salud seguido de sus arrestos dos meses después. Tras esas acusaciones sobrevino el cuadro caótico del Departamento de Hacienda con su Secretario, Raúl Maldonado, denunciando la existencia de una “mafia institucional”. Luego de esa denuncia llegaron las primeras filtraciones de lo que ya conocemos como el “Chat de Telegram” y poco después se produjo el derrumbe.

A cualquier observador le tiene que intrigar la rapidez de los acontecimientos del pasado verano y la fragilidad de la estructura gubernamental, que en pocos días cayó como si estuviera construida en arena. Visto a siete meses de distancia y conociendo las interioridades que expuso el chat, es fácil concluir que Rosselló y su grupo fueron el producto de una efectiva operación publicitaria y que siempre carecieron de sustancia. Esto, unido a realidad de un gobierno colonial cada vez más menguado, con el Congreso de Estados Unidos restándole casi todo el poco poder que tenía, produjo una estructura sin raíz, que se mantenía a flote gracias a una costosa inversión publicitaria. Cuando los esfuerzos publicitarios fueron contrarrestados por la ira popular que se desató tras conocerse la podredumbre, el castillo de arena se derrumbó.

Entre la denuncia de Raúl Maldonado sobre la “mafia institucional” y la imagen de Rosselló huyendo de Fortaleza, apenas trascurrieron 39 días. En ese cortísimo tiempo se volvió sal y agua todo lo que se daba por seguro seis meses antes.

El gobierno de Puerto Rico y la “clase política” que se ha turnado en el poder durante los últimos 60 años están construidos con barro y la sustancia que alguna vez tuvieron se ha ido diluyendo con la lluvia. La escorrentía está dejando ver realidades que no siempre estuvieron a simple vista para la mayoría del pueblo. La crisis económica y las acciones del Congreso estadounidense imponiendo PROMESA y la Junta de Control Fiscal terminaron con la ilusión de gobierno propio, exponiendo la fea raíz colonial. El azote del huracán María y la pobre gestión gubernamental – que juntos produjeron 4 mil muertos – pusieron sobre el tapete en toda su crudeza la ineptitud de la llamada “clase política” tradicional. Fue ese historial, que de momento se expuso con toda su crudeza, lo que produjo el estallido social tras conocerse el bochornoso chat y no el chat propiamente.

Esas realidades no se han alterado luego del falso “cambio” de gobierno que se produjo en agosto de 2019. Todo lo contrario, han empeorado. Por eso es perfectamente predecible que, en los próximos diez meses, antes de que llegue el 3 de noviembre, se produzcan acontecimientos que impacten el resultado electoral.

En Estados Unidos el energúmeno Trump está haciendo todo lo posible por precipitar confrontaciones que le ayuden a la reelección. De ahí su reciente ataque a Irán. En Puerto Rico los acontecimientos sobrevendrán como resultado de la misma realidad que produjo los del “Verano del 19”. Será la brutalidad colonial – manifestada a través de la Junta de control Fiscal y el tribunal que sesiona en Nueva York para decidir nuestro destino – unida a la permanencia de una estructura gubernamental y política carcomida por la corrupción, lo que producirá eventos que impacten tanto el resultado de las elecciones como los años que le siguen. Y el pueblo que, reaccionando los eventos de julio impuso los cambios de agosto, tendrá que ser otra vez protagonista de los nuevos acontecimientos. Durante aquella jornada veraniega la gente no sólo marchó, también aprendió y el conocimiento que allí acumularon se estará manifestando de formas distintas de ahora en adelante.

El 2020 será candela

 

Por Javier Guaní Gorbea

Especial para CLARIDAD

Este año 2020 es un año olímpico lo que implica que un número significativo  de atletas tanto por equipo como a nivel individual están en  búsqueda de llegar  a los Juegos Olímpicos que comenzarán el 24 de julio en Tokío, Japón. Actualmente Puerto Rico cuenta con siete atletas clasificados: los velocistas Jasmine Camacho, Ryan Sánchez, Wesley Vázquez y Andrés Arroyo, la tenismesista Adriana Díaz  y los veleristas  Enrique “Quique” Figueroa y Gretchen Ortiz. También es un año significativo pues se realizarán en Puerto Rico eventos internacionales como la Serie del Caribe de Béisbol y la Copa Panamericana de Tenis de Mesa.

El volibol tendrásu oportunidad la próxima semana

Los equipos de volibol masculino y femenino tendrán a partir del próximo viernes la oportunidad de clasificar a los Juegos Olímpicos en sendos preolímpicos que se llevaran a cabo en República Dominicana (rama femenina) y en Canadá (en la rama masculina). Las posibilidades de ambos equipo son limitadas sobre todo en la rama masculina donde México, Cuba y  Canadá salen de favoritos sobre los nuestros. Por su parte en la rama femenina se espera que las boricuas lleguen al juego decisivo frente a la República Dominicana  el próximo domingo pero las boricuas han sido dominadas por éstas  durante las últimas dos décadas y pese a tener nuestro mejor equipo disponible ellas salen favoritas para obtener el pase. Cabe destacar que solo el ganador de cada torneo  llegará a Tokio.

Los juegos del torneo femenino serán transmitidos por WIPR CANAL 6 a partir del viernes.

Sufre la serie del Caribe

El pasado fin de semana se anuncióque Cuba no vendráa la serie del Caribe que se realizaráa partir del 1ero de febrero en el Estadio Hiram Bithorn. Nuevamente el asunto de la negación de los visados pone de manifiesto nuestra falta de poderes como pueblo y cómo nos afecta nuestra  situación colonial. Sin quererle quitarle méritos a Colombia que lo sustituirá,la Serie no tiene la misma calidad si Cuba no está.

Verdejo y Pitufo tratarán de empezar de nuevo

Por su parte los boricuas Felix Verdejo y Christopher “Pitufo” Díaz tendrán compromisos importantes el próximo 18 de enero que son vitales para el rumbo de sus carreras. Para Pitufo, que ha perdido dos de sus últimos tres combates, una derrota lo relegaría a lo que se conoce en el boxeo como “gate keeper” o una persona que es suficientemente buena para probar a peleadores pero no vencerlos. Por su parte Verdejo finalmente decidióhacer el cambio de entrenador que muchos entendían era necesario pero tendráque demostrar que ahora con su nuevo entrenador Ismael Salas ha recuperado la pasión por el boxeo que lo viopasar  de ser uno de los grandes prospectos en el boxeo, a ser una decepción hasta el momento en su carrera.

Adriana con mucho por que jugar

Panamericanos Foto: Alina Luciano

Por último, a partir del 7 de febrero, Adriana Díaz trataráde defender el campeonato ganado el añopasado  en la Copa Panamericana en Guaynabo. Este año el torneo cambióy solo vendrán las mejores 16 de América por lo que Adriana tendráque jugar los tres días. El torneo otorga  puntos en el ranking mundial lo que podría hacer que Adriana entre a las mejores 20 del mundo, una meta que su grupo lleva un tiempo buscando.

El éxito del torneo podría tener un impacto en la posibilidad de que se le otorgue a Puerto Rico la sede del preolímpico de América del 15 al 19 de abril donde buscarían su pase Brian Afanador, Melanie Díaz, entre otros. Mientras que Adriana y Afanador buscarían su pase olímpico en dobles mixtos.

Hay otros eventos  como los Repechajes de Baloncesto femenino y masculino y el clasificatorio de béisbol en Arizona que discutiremos más cerca de la  fecha pero sin duda hay mucho que seguir  en este 2020.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EDITORIAL: Puerto Rico y los terremotos

 

Historia que no está presente en la memoria colectiva de los pueblos es historia que se olvida. Y así ha pasado con la relación entre Puerto Rico y los fenómenos naturales más característicos de su entorno: los huracanes y los  terremotos. Cuando el huracán María nos azotó en el 2017- con sus vientos de alta velocidad y más pulgadas de lluvia de lo que nuestra tierra saturada podía aguantar- hacía noventa años que no se sufría en nuestro país un evento similar, desde que el histórico huracán San Felipe había arrasado nuestra isla empobrecida en el año 1928. Por generaciones, nuestra memoria colectiva había borrado toda huella de aquella experiencia traumática hasta que María llegó a recordarnos que los huracanes forman parte de la experiencia puertorriqueña desde nuestra prehistoria, y que hay que estar preparados para enfrentarlos.

Algo similar ha ocurrido con los terremotos. Desde su origen, nuestra tierra cuenta con al menos ocho zonas de probabilidad sísmica entre moderada e intensa sumergidas en una buena parte de nuestras aguas circundantes. Sin embargo, esa realidad geológica no parece formar parte de nuestra consciencia colectiva. El último gran terremoto que registra nuestra historia fue San Fermín, que cobró cientos de vidas y destruyó importantes edificaciones en la zona noroeste y oeste de Puerto Rico en el año 1918. Las fotos de la época dan cuenta de la destrucción ocasionada por el temblor y el subsiguiente maremoto que afecto a poblaciones costeras enteras en esa región del País. Desde entonces han pasado 101 años, y por varias décadas, los sismólogos y otros expertos han estado advirtiéndonos- sin generar suficiente atención- sobre la importancia de que contemos con la educación y preparación adecuada para que podamos enfrentar estos fenómenos con el menor costo humano y económico posible. Sin embargo, la realidad es que hemos vivido por más de un siglo de espaldas a los temblores, a pesar de que nuestro país está localizado en un área sísmica activa. Desde el 28 de diciembre pasado la naturaleza se ha encargado de recordárnoslo con la secuencia continua de temblores que se han registrado en la zona suroeste de Puerto Rico, que ha culminado con dos temblores mayores ocurridos el 6 y 7 de enero.

Ya vimos con la experiencia del huracán María las lamentables consecuencias del abuso que por décadas se ha sostenido contra nuestra zona marítimo- terrestre, y el riesgo a la vida y a la seguridad de poblaciones enteras con la proliferación indiscriminada de construcciones formales e informales en zonas inundables, terrenos vulnerables, y  áreas poco seguras. Muy tristemente, la experiencia de los temblores de los pasados días nos enseña muy  amargas lecciones, que aún pueden extenderse por tiempo indefinido, ya que,  a juicio de los expertos de la Red Sísmica del Caribe y otros estudiosos de estos fenómenos, es imposible predecir cuánto tiempo más durará la presente actividad sísmica, ni cuál será la magnitud y alcance de los movimientos de tierra.

Por lo tanto, solo nos resta mantenernos informados y lo más seguros posibles, y seguir las instrucciones de preparación que nos ofrecen los expertos, y obedecer las indicaciones de las autoridades gubernamentales encargadas del manejo de estos desastres.

Internalizar- para que nunca se olvide- que los terremotos, al igual que los huracanes, son una parte integral de la vida en Puerto Rico, será una lección invaluable para todos y todas en nuestro país. Repasar la historia del pasado, y trascender las limitaciones del presente, serán herramientas indispensables hacia la construcción del futuro seguro al que todos y todas aspiramos en nuestro país.