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Vivian Alemañy Álvarez

Fotos Alina Luciano Archivo CLARIDAD

 

La Junta Directiva y el colectivo de CLARIDAD nos unimos a la pena del compañero Rubén
Berríos Martínez, Presidente del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), por la pérdida de su esposa y compañera, Vivian Alemañy Álvarez.

Militante independentista desde muy joven, Vivian será recordada por su constancia, dedicación y lealtad a nuestro ideal patrio y a su familia, y por su personalidad cálida y acogedora. Que todos sus allegados, la familia de sangre y la extendida, – y en especial Rubén y sus hijos Nancy y Rubén Axel- reciban nuestro abrazo fuerte y solidario.

Junta Directiva y Colectivo de CLARIDAD

En Memoria: Pensando en Francisco Reyes

Foto:Alina Luciano

Por Roberto O. Maldonado Nieves

Tuve el honor y el privilegio de conocer a Francisco Reyes Márquez, Presidente de la Unión de Empleados del Fondo del Seguro del Estado, hace poco más de dos años atrás como parte de los esfuerzos de los sindicatos del sector público de Puerto Rico por defenderse de los ataques por parte del gobierno de Puerto Rico y del gobierno de los Estados Unidos a través de la Junta de Control Fiscal. Eran y son unos esfuerzos por combatir la manera en que por varios años los que controlan el gobierno de Puerto Rico han estado tratando de privar a los trabajadores de derechos adquiridos a través de fuertes luchas a lo largo de décadas, y de hacer la administración pública del país y los servicios que se brindan a la ciudadanía cada vez más precarios. Eran y son unos esfuerzos por combatir políticas dirigidas a servir a quienes ejercen control sobre los comercios, los bancos, los medios de comunicación, las finanzas y lo que queda de manufactura, casi todos intereses foráneos, a costas de empobrecer más y más al pueblo puertorriqueño.

Desde que lo conocí, me llamó mucho la atención su compromiso con sus compañeros de trabajo, con el servicio público y con la defensa de los derechos laborales. Trabajaba con intensidad, sometía a prueba lo que se le decía y siempre que estuve con él se comportaba con mucho respeto, con mesura, con tranquilidad, sin hacer uso de un comentario hiriente, sin hacer uso de la violencia verbal. Era reflexivo o como se dice pueblerinamente, le metía el casco a las cosas. A pesar de ese respeto, mesura, tranquilidad y su manera de enfrentarse a los retos de su trabajo, fue víctima de la violencia, y de una violencia que no iba dirigida a él, a pesar de que toda la violencia física y emocional que vive nuestro pueblo a diario va dirigida a todos nosotros, y en particular en contra de los más vulnerables, los más desventajados, los trabajadores, y en particular aquellos que viven de sueldos precarios, muchos con más de un empleo a tiempo parcial, sin seguridad, a la merced y capricho de un supervisor, de un jefe. Es una violencia dirigida contra los que menos poder tienen, los ancianos, las mujeres, los niños…

José Kiko Reyes en entrevista concedida a CLARIDAD. Foto: Alina Luciano

Ni siquiera en el instante en que se le privó de la vida, Kiko, como se le conocía, tuvo laoportunidad de pensar en la violencia contra él, contra los trabajadores, contra su pueblo, a pesar de que sin lugar a dudas, antes de ese momento la veía a todo su alrededor, la sentía, le preocupaba, le motivaba a seguir trabajando por su familia, por sus compañeros, por un Puerto Rico mejor. Ni siquiera tuvo la oportunidad de defenderse en el instante en que iba ser víctima de la misma.

Por todas esas circunstancias es que está de parte de todos y cada uno de nosotros y nosotras, además de celebrar su vida, reconocer que no se puede permitir, como casi siempre ocurre, después de que alguien se nos va, que con el paso de los días, de las semanas, de los meses, su presencia quede en el olvido. No podemos permitirlo cuando se trata de alguien que trató de dejar huellas y que dejó huellas y a quien le faltaba dejar muchas huellas más. Es un deber de parte de todos mantener a Kiko presente entre nosotros, siguiendo su ejemplo, para seguir adelante con las luchas, organizados, movilizados, en alerta y a pasos firmes, desde nuestros hogares, desde nuestros trabajos, desde toda calle, toda esquina. Y por él y por todos aquellos por quienes él trabajó y luchó, es que es un deber convertir el verano de 2019 en una organización y movilización permanente.

El autor es abogado.

¡Hasta la victoria!

La Junta Directiva y el Colectivo de Trabajo de CLARIDAD, le envían un abrazo grande a la familia de sangre y la extendida de Balbino Colón. Don Balbino fue un patriota y formó una familia junto a doña Nery de hijos luchadores, comprometidos y solidarios. Néstor, Iván y Rubén, reciban nuestro cariño y deseos de fortaleza en estos momentos tan dolorosos. ¡Hasta siempre compañero!

Las exequias de Balbino colón serán hoy, 2 de enero en la Funeraria Buxeda desde las 11:00a.m.hasta la misa a las 8:00p.m.

Como se hace un Año Nuevo

 

 

Marcelo Barros/Especial para en Rojo

 

Todos conocen los ritos sociales del Año Nuevo. Elritual supone vinos y champagne. Mientras la televisión muestra la quema de fuegos en diversas ciudades del mundo, las personas se abrazan y desean feliz 2020. El año nuevo recuerda ritos antiguos. En algunas tribus, se queman ropas viejas para significar el deseo de renovación. En el primer momento del año, muchos entran en ríos o en el mar para acoger el tiempo nuevo dado por Dios.

Por mucho tiempo, en la vida del pueblo bíblico, la Pascua era la fiesta del año nuevo. Hasta hoy, en las comunidades judías, una de las costumbres de Pascua es eliminar de las casas la mínima porción de fermento, pues ese significa lo viejo que no debe contaminar la novedad. A las primeras comunidades cristianas, el apóstol Pablo les escribió: “Echen fuera la vieja levadura y purifíquense. Ustedes han de ser una masa nueva, pues si Cristo es para nosotros Pascua, ustedes son panes sin levadura. Entonces basta ya de vieja levadura, la levadura del mal y del vicio, y celebren la fiesta con el pan sin levadura, que es pureza y sinceridad”(1 Cor 5, 7- 8).

En las sociedades antiguas, el rito era elemento de unidad y renovación. En cierto modo, correspondía a lo que en sociedades actuales serían técnicas de terapia comunitaria. Por supuesto, no son solo ritos y gestos que garantizarán que nuestros deseos de un feliz Año Nuevo se cumplan. Ellos pueden ayudar si son marcados por amor y solidaridad y no por el consumismo que refuerza desigualdades sociales y injusticias.

Es importante que, en las Iglesias cristianas, sea superada la visión de un Dios narcisista e intransigente, amigo de sus amigos y despiadado con quien no sigue normas de la Iglesia. A nivel político, la elite siempre garantiza sus intereses. Movimientos sociales intentan restablecer la unidad y reconstruir en la sociedad el sentido de ciudadanía y dignidad de la política. Sin embargo, la Política deberá centrarse principalmente en el bien común. En las ciudades, como en nuestros hogares, tenemos de organizar la vida solidariamente. Si hacemos esto, experimentaremos lo que dice el Nuevo Testamento: «Hay más alegría en dar que en recibir«. La mayoría celebrará la vida y la paz que vendrá a través de la justicia. Entonces, en esa víspera de Año Nuevo, cada persona puede decir a su vecino una antigua bendición irlandesa: “Que el camino sea suave a tus pies. El viento sople suavemente sobre tus hombros. El sol brille sobre tu rostro. Las lluvias caigan serenas en tus campos. Y hasta que te vuelva a ver, Dios te mantenga en la palma de su mano”.

El autor es monje benedictino y escritor. Tiene 57 libros publicados, el mas reciente Teologias de Libertad para todos los días. Comentarios a: contacto@marcelobarros.com.

Editorial: No más décadas perdidas

 

Al cierre del año 2019 y comienzo del 2020, los puertorriqueños y puertorriqueñas nos enfrentamos al inicio de una nueva década. Hagamos votos porque esta sea la definitiva para transformar a Puerto Rico en el nuevo país al que aspira la inmensa mayoría de nuestro pueblo. En mayor o menor medida, todos y todas hemos vivido el declive económico, fiscal y social constante y continuo que ha experimentado nuestro país durante las pasadas décadas, y queremos que eso cambie. Queremos aprender las lecciones de las llamadas décadas perdidas y que éstas nos impulsen a buscar un nuevo rumbo más seguro y cierto que el que se proyecta ante nuestros ojos.

Este pasado año fue de particular importancia en la lucha que, poco a poco, ha ido articulando nuestro pueblo para defender sus haberes, su patrimonio y sus derechos. Por primera vez, una movilización cívica, multitudinaria e histórica, dio al traste con un nefasto gobierno colonial. En este caso, el de Ricardo Rosselló y el PNP, forzando la renuncia del gobernante y de la camarilla de títeres que lo acompañaban en la cúpula del poder colonial. Jamás debe minimizarse ese logro de nuestro pueblo, capitaneado principalmente por una juventud decidida a hacer valer su dignidad y la de nuestro país.

La jornada del verano de 2019 fue la culminación de una larga ira contenida por nuestro pueblo. Aunque Puerto Rico ha sido colonia de Estados Unidos desde el 1898, y esa realidad es la causa mayor de nuestros males, desde el año 2016 vivimos bajo el régimen del más reciente engendro del Congreso federal: la Ley PROMESA y la Junta de Control Fiscal (JCF), un monstruo descarnado que controla haberes, cercena derechos e impone sin miramientos las reglas implacables del gran capital absentista que es el verdadero dueño de nuestro país. Esas reglas impuestas por la JCF son las que están ocasionando el empobrecimiento generalizado de la población y forzando al exilio a nuestros profesionales más jóvenes y productivos. Junto a la ineptitud y corrupción de los gobiernos coloniales de turno, y a la decadencia imperante en todos los órdenes en nuestro país, el régimen de PROMESA y la JCF son el mejor incentivo para lanzarnos al rescate de lo nuestro.

Al cerrarse otra década perdida, veamos el año 2020 como una gran oportunidad para seguir profundizando las lecciones aprendidas de la jornada de verano de 2019, conjugándolas con la tradición de lucha y resistencia que ha caracterizado a nuestro pueblo a lo largo de toda su historia. Utilicemos también este momento para recordar con agradecimiento a todas y todos los que partieron de entre nosotros y nos dejaron su ejemplo de lucha y entrega a nuestro país. A las y los miles de boricuas que se han visto forzados a emigrar, sepan que contamos con ustedes, no solo para que luchen junto a nosotros por el Puerto Rico que queremos desde dondequiera que estén, sino también para edificar la Patria nueva que se construye día a día, desde el cimiento indestructible de nuestra nacionalidad.

El 2020 llega y nos invita a sacudirnos de las décadas perdidas. Nos invita también a construir- desde la diversidad y sobre lo que nos une- un país libre, y de oportunidades abiertas y amplias para todos y todas, y no solo para las castas privilegiadas y conectadas al poder. Además de agradecerles su lectoría, patrocinio y solidaridad, desde CLARIDAD exhortamos a cada una y uno de ustedes a aprovechar este momento singular para crecer y seguir avanzando. ¡Felicidades y lucha nueva para todos y todas en este año 2020!