Inicio Blog Página 1297

Ciencias Médicas en el COVID-19

 

Por Giancarlo Vázquez López/CLARIDAD

gvazquez@claridadpuertorico.com

Las proyecciones según la Caracterización de los casos confirmados de COVID-19 en Puerto Rico hasta julio 2020, por los doctores Erick Suárez y Juan Carlos Reyes, estiman que esta semana podría haber entre 12 y 23 muertes por la enfermedad causada por el coronavirus.

Hasta julio se han registrado casi 6 mil casos de COVID-19 en la Isla. Las gráficas compartidas por el Dr. Suárez demuestran “una tendencia muy marcada”. En la segunda semana del séptimo mes, el número de casos pasó de los 1,500 y luego disminuyó. El último punto es de poca confianza. Las cifras de casos semanales confirmados pueden cambiar. Lo proyectado, según dijo el Dr. Suárez, es que sigan bajando.

Precisar estos números es difícil por el retraso con el que llegan los datos. Otro problema es la escasez de pruebas moleculares. Por lo anterior, la Caracterización de los casos confirmados considera otros indicadores, como las hospitalizaciones diarias, para analizar el comportamiento del virus.

Durante los meses de abril, mayo y junio, el número de hospitalizaciones se mantuvo “muy bajito”; en julio aumentó “fuerte”. Según las proyecciones, las hospitalizaciones podrían bajar a 298 o subir a 785. Habría que esperar dos semanas (esta entrevista se realizó el martes, 4 de agosto) para ver el impacto que tiene el cierre en el número de hospitalizaciones.

La infección es igual en hombres y mujeres; pero el número de muertes es aparentemente más alto en hombres (142) que en mujeres (88). Hasta julio se registraron 230 muertes. El riesgo de muerte es más alto en personas de 85 años o más que en personas menores de 45. “A menor edad, más riesgo de infección; a mayor edad más riesgo de muerte…”, resumió Suárez, enfatizando que el riesgo de muerte en personas mayores de 85 es casi 54 veces mayor.

De momento, la mayor cantidad de muertes por COVID-19 por región se registra en la Zona Metro, con 62. Le sigue Bayamón (29), Arecibo (22), Ponce (31), Mayagüez (35), Caguas (30), otra (20). En ese mismo orden, las muertes de personas mayores de 75 años son: 30, 9, 7, 16, 23, 16 y 4.

Aun cuando la población menor de 45 es mayor, Puerto Rico se comporta como los países europeos donde hay una alta concentración de población de edad avanzada, explicó Suárez. Factores como el desarrollo tecnológico y mejores condiciones sociales influyen en tal comportamiento. Pero lo último no puede considerarse en un país donde la mitad de la población vive por debajo de los niveles de pobreza.

En cuanto a las muertes semanales, se puede observar que hubo un aumento significativo durante la primera semana de marzo, luego disminuyó y volvió a aumentar la última semana de julio.

 “Eso es lo que pasó en términos del comportamiento de muertes. Si yo proyecto con lo rojo (Gráfica: Proyección de muertes semanales por COVID-19 después de jul. 31 2020), esperaría que la próxima semana tuviéramos entre 12 y 23 muertes”, dijo Suárez.

“La pregunta que me hiciste de si se debería regresar a clases, hay que ver qué parámetros usaríamos. Obviamente, lo ideal serían los casos confirmados, pero tenemos la limitación de que en la última semana puede haber problemas de retraso, las pruebas que se están realizando, cambio en la práctica médica. El otro indicador sería ver las hospitalizaciones. Creo que empezar después de septiembre no está tan mal. Por lo menos, agosto nos debe decir claramente hacia dónde van los casos, las muertes y las hospitalizaciones. Todavía no me siento muy confiado, yo esperaría todo el mes de agosto hasta tener claro el comportamiento”, sostuvo.

Tras el alza evidenciada en los casos confirmados por COVID-19, a finales de julio fueron impuestas nuevamente las restricciones. El efecto de las medidas de mitigación debe verse después de 2 a 3 semanas, debido al periodo de incubación del virus. Esto significa que para fines de agosto o principios de septiembre deben verse las disminuciones en los casos confirmados, hospitalizaciones y muertes. Ahora la preocupación es que puede haber otra ola de casos debido a las elecciones de ayer.

Suárez, profesor en el Departamento de Bioestadísticas y Epidemiología de la Escuela Graduada de Salud Pública de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Ciencias Médicas (RCM-UPR),hizo la advertencia de que si logramos controlar el distanciamiento social, entre otras prácticas, podemos avanzar en lo que llegan alternativas clínicas. También mencionó el control en el aeropuerto.

Sobre la vacuna expresó que no se sabe cuánto más pueda tardar. Además, “No se sabe el precio que va a tener, cuándo va a llegar a todos los rincones del país, si va a estar disponible para todo el mundo. Hay una serie de preguntas todavía en ese sentido. Lo que sí podemos controlar es lo básico: lavado de manos, disminuir las reuniones sociales; cosas que podrían estar en control nuestro, de la población. Sabemos que si no lo hacemos se sale de control”.

“Una cosa que hemos aprendido con estas curvas que te he mostrado es que llegó a un pico, bajó y después volvió a subir… Después del 4 de julio empezaron las reuniones familiares las fiestas y ya empezó otra vez a subir. Esto se une ahora al problema de los reactivos”, concluyó.

Estudio Coronagenes

Actualmente, Suárez está colaborando en estudio dirigido por la Universidad de Edimburgo, en Escocia, para identificar la relación de los genes y el COVID-19 a través de pruebas de ADN. Albert Tenesa, profesor de genética cuantitativa de la Universidad de Edimburgo, ha estado en Puerto Rico en congresos organizados por Suárez. A raíz de esa comunicación Tenesa invitó a Suárez a colaborar en dicho proyecto.

“Se pretende identificar aquellos genes que podrían explicar la severidad del COVID-19. Hay gente que le da el COVID y no presenta síntomas o son síntomas muy leves, hay otros que presentan síntomas muy severos”, especificó Suárez. “La idea es ver qué genes podrían estar asociados a este comportamiento, qué genes se sobrexpresan o subexpresan en las personas y tratar de ver si se puede identificar algún patrón y luego hacer una recomendación de algún tratamiento específico”.

El estudio está en una fase inicial muy básica, apenas empieza su promoción internacional. En Inglaterra, hasta hace unos meses, llevaban participando unas 1,200 personas. Según el doctor Tenesa, ellos esperan reclutar aproximadamente medio millón de personas. Aunque le parece ambicioso, Suarez destacó que tienen cuatro años para recopilar toda esta información.

Al tratarse de una pandemia, considera que “el Caribe es un grupo de gente que puede dar información útil sobre cómo puede variar la enfermedad según la expresión de los diferentes genes”.

En algunos países se llegó a la fase 3, donde se está experimentando con personas que han decidido participar. En esta fase, si los resultados son positivos, ya se puede ir a la población general, según explicó Suárez. “Pero siempre hay que tener en cuenta qué podría suceder a largo plazo. Por eso hay una cuarta fase para ver el daño o beneficio que podría ocurrir a largo plazo de cualquier vacuna o intervención”, aclaró.

 

 

 

 

 

Mal preludio para las “elecciones” de 2020:El bipartidismo PPD-PNP: incapaz de celebrar sus propias primarias

 

 

Por Ángel Israel Rivera/Especial para CLARIDAD

angelisrael.riveraortiz@gmail.com

Lo ocurrido este domingo pasado con las primarias de los partidos del bipartidismo tradicional no debiera sorprender a nadie. Esto ha sido como la crónica de una muerte anunciada. Hace ya un tiempo que los partidos tradicionales han destruido poco a poco la estructura democrática en este país. Desgraciadamente, muchos puertorriqueños están en negación y de ahí el sentirse muchos tan absurdamente sorprendidos por lo sucedido. A pesar de que se nos ha dicho hasta la saciedad que no podemos esperar milagros si votamos a favor de los mismos que nos llevaron a la crisis de la deuda, de los mismos que cometen corrupción egoísta y de los mismos que abandonan el bien común del País por sus bolsillos personales y partidistas, muchos puertorriqueños tuvieron que enfrentar ayer el querer votar y ver su derecho conculcado por sus propias colectividades del bipartidismo. Nadie se llame a engaño. La CEE falló pero la CEE son los partidos. Los que le fallaron a su propio Pueblo fueron los propios partidos del bipartidismo PPD-PNP. ¿Por qué?

En primer lugar, lo más importante es el contrasentido de que en una supuesta democracia no haya oposición efectiva a los caprichos del partido de gobierno. Y esto se demuestra  por el hecho de que el PPD, principal partido de la supuesta oposición, aceptara dócilmente, con sólo protestas mínimas, una ley de reforma electoral hecha a la medida para que el PNP pueda cargar con la victoria, a como dé lugar, en las supuestas elecciones de 2020, si es que se llegan a poder celebrar. En otros tiempos los partidos con dignidad hubieran ido al retraimiento como presión deslegitimadora de una ley electoral claramente abusiva, impuesta sin consenso interpartidista, impuesta esta vez por el PNP.

En segundo lugar, da qué pensar que el PPD haya colaborado con el desastre del PNP.  Da qué pensar que el Presidente del PPD haya consultado solo a Bhatia y no con los demás candidatos. Da qué pensar que Aníbal José Torres haya sabido que las papeletas estaban listas pero los camiones que las debían transportar estaban paralizados. Y, no menos importante, da qué pensar que ciudadanos hayan atestiguado cómo camiones que debían transportar papeletas a los colegios de votación de algunos municipios permanecían alineados en la carretera o en el estacionamiento de la CEE sin salir a cumplir con su obligación.  Es increíble que en Guaynabo llegaran papeletas para la primaria PNP, pero no para la del PPD, por ejemplo.

En tercer lugar, se concentró demasiado poder y responsabilidad en la figura del Presidente de la  CEE quien ha resultado ser un juez sin mucha experiencia electoral ni administrativa. Aunque sabemos que es iluso votar por los mismos que han traicionado la confianza pública en Puerto Rico, quienes salieron a votar ayer son ciudadanos con un derecho que ha sido violado por la CEE y por ambos partidos tradicionales. No hay derecho a convocar a las personas a una elección —en medio de una pandemia peligrosa— y hacerlos aglomerar en filas interminables porque las papeletas no habían llegado. Por supuesto, los más inteligentes o menos dóciles y pacientes, se regresaron a sus casas. Pero muchos otros, de edad avanzada, permanecían en las filas esperando lo que nunca llegó. Todo el mundo sabe que entre los de mayor edad el riesgo de salud es mayor en una pandemia como la que enfrenta el Planeta. Por lo tanto, es claramente imperdonable lo que ha ocurrido.

Imperdonable, pero esperable. No se puede pretender que quienes hace tiempo abandonaron el compromiso con el bien común actúen a favor de éste.   No se puede confiar en que quienes hace tiempo vienen exhibiendo la ineptitud, sean aptos a última hora para celebrar una primaria inmaculada. Lo que muchos puertorriqueños deberían preguntarse es por qué hubo papeletas y primarias estadounidenses en Puerto Rico a pesar de que nuestro país no vota en las elecciones presidenciales.Es evidente que para el PNP, los “papitos americanos”, son más importantes que los propios puertorriqueños.  De gente tan entregada al coloniaje, no se debería esperar nada bueno. Ya se ha dicho hasta la saciedad que el PNP es tan colonialista como el PPD porque su agite de la estadidad no tiene posibilidades reales en el Congreso estadounidense.  Por lo tanto, el reclamar la estadidad, que es una falsa quimera, NO es para nada seña y signo de una postura descolonizadora. Justamente por eso, no convence que Victoria Ciudadana haya optado por aliarse con los estadistas. Lo dijo Alexandra Lúgaro misma: ¡que necesita de los estadistas para hacer buenas políticas públicas! ¡Justamente de quienes en Puerto Rico se han distinguido por hacer las políticas públicas más corruptas!

Todo esto debiera llevar a dudar de si las elecciones de 2020 serán viables.  De si habrá dinero y decencia pública como para celebrarlas con pulcritud. O si por el contrario habrán de ser una trampa más, quizá esta vez para que la gobernación esté en manos del PNP y el comisionado residente sea del PPD, con lo cual ambos partidos del bipartidismo cerrado y antidemocrático ganarían un respiro artificial en su condición moribunda. Es muy difícil, que después de lo sucedido este domingo pasado con las primarias de esos partidos, haya confianza en unas elecciones limpias de fraude para 2020 en Puerto Rico. Por otra parte, desgraciadamente, el País no ha estado a la altura de sus necesidades. Lo que realmente se necesita es una coalición o alianza amplia descolonizadora y pro buen gobierno de todos los indignados con la situación calamitosa a la que nos han llevado los líderes del PNP y del PPD. Dicha alianza tomará tiempo en cuajar para que sea un movimiento bien organizado en cada uno de los municipios, con toda la gente más comprometida con el país. Sobre todo en esta situación de pandemia en que nos encontramos.  Sin embargo, tenemos acceso a las tecnologías electrónicas y mucho de eso podría hacerse a distancia en vez de usar la Internet para tanta tontería y para hacer chistes de mal gusto sobre todo lo que acontece en el país.

Es hora de que los adultos del país dejen de comportarse como niños, sepan juntarse con buena voluntad de cambio, y formen una nueva alianza pro buen gobierno en nuestro país. Fue con unión de voluntades para un nuevo tipo de lucha que los puertorriqueños logramos la salida de la Marina de Vieques. Fue también con una alianza de voluntades, aunque lamentablemente sin miras de futuro, que muchos puertorriqueños forzaron la renuncia de un gobernador en el verano de 2019.  Cito solamente esos dos ejemplos recientes como evidencia de la capacidad de nuestro Pueblo para una nueva movilización de masas. Así es que la democracia herida de muerte hoy por el bipartidismo egoísta puede volver a construirse. Lo mejor de este país no ha muerto aún. Los que están moribundos son los partidos que abandonaron hace tiempo el bien común y el bienestar de su propia gente.

 

 

La democracia es un bolero o el lloriqueo de las primarias

Por Rafael Acevedo/En Rojo

Ustedes tienen que haber leído en decenas de ocasiones a alguna gente que desconfía del proceso electoral en Puerto Rico. Otras decenas de veces tienen que haber escuchado, leído y hasta vociferado ustedes mismos que en la hija del mar y el sol no hay democracia. Yo lo he hecho. Es que cada vez que me entero de que alguna mente preclara afirma en algún lugar -preferiblemente las redes sociales- “que en las primarias del 9 de agosto se erosionó la democracia” pienso en la invasión del General Miles, en Blanton Winship, en la constitución del ELA, el Congreso de los EEUU, en Natalie Jaresko, en el comodoro Brown, en el juramento de Pierluisi en el verano del ’19 y no sé si reírme o llorar hasta que se erosionen mis mejillas como en el poema en el que Salicio y Nemoroso se lamentan dulcemente disfrazados de pastores.

En El despertar de la historia, Alain Badiou propone que aceptar los mecanismos formales de lo que hemos dado en llamar democracia es una ilusión que impide una verdadera transformación radical en las relaciones capitalistas.  No voy a entrar en una discusión filosófica sobre la proposición de Badiou porque él es francés, profesor emérito de la École Normale Supérieure, y van a pensar que soy un parejero. Pero me gustaría detenerme un poco en la cuestión de la ilusión.

Cuando se habla de democracia en Puerto Rico escucho como fondo musical un bolero de Héctor Urdaneta interpretado por el incomparable Gilberto Monroig, “Simplemente una ilusión”.  La palabra ilusión viene del latín illusus, participio del verbo illudere (burlarse, mofarse). Se forma -mediante prefijo- del verbo lúdere (jugar).  En el español contemporáneo tiene al menos dos acepciones que bailan bolero pegadito con engaño y esperanza. Sin embargo, seamos sinceros, después de tantas décadas en ese ejercicio formal de elecciones, primarias, referéndums y plebiscitos ¿quiénes son ilusos? ¿quiénes son ilusionistas? ¿qué es ilusorio?

A estas preguntas filosófico-políticas las enfrento con algo de poesía, que para mí es un modo de reflexionar que se aleja de los límites del lenguaje cotidiano y del científico:

La angustia de querer salvar la brecha

entre una pregunta y una respuesta.

La respuesta nunca contesta la pregunta.

Encontramos más placer en la angustia que en el falso sosiego de la respuesta.
Actuamos como si llegáramos a algún sitio 
pero sabemos que regresaremos a la incertidumbre.
¿Quién puede vivir sin angustia?

¿Qué quiero decir? Que no creo que haya muchos ilusos sino más bien muchos que no se atreven a aceptar la realidad, la testarudez de los hechos. Del mismo modo que el discurso del bolero, en el que el hablante se niega a aceptar la irreparable pérdida del amor -la certeza y la estabilidad- elaborando esta fantasía de que el objeto amoroso volverá y se restablecerá el orden erótico afectivo -o las desiguales relaciones de poder- los ‘electores’ prefieren asumir la ‘ilusión’ democrática porque les provee una relativa sensación de estabilidad. Sabemos que la clase política es una recua de ilusionistas.  Sabemos que cuando individuos como Pierluisi, Vázquez, Bhatia, Rivera Schatz u otros de esa ralea hablan de un atentado contra la ‘democracia’ están señalando el fin de una precaria dominación. Lo que les incomoda es que no supieron mantener intacta la ilusión de poder. Y la ‘oposición política’ se esmelena (se desmelena con esmero) porque no tiene la capacidad -o la urgencia-  de  crear nuevos sortilegios adecuados a nuestra situación política.  Cuando milicianos del proceso electoral como Edwin Mundo aparecen en cámara exasperados ante la pérdida de su negocio personal nada esencial ha sido erosionado, nada ‘democrático’ se ha visto lesionado. Solo ha sufrido un poco el negocio entre bandas criminales cuyo frente (fronte) es el quehacer político partidista.

¿Qué quiero decir? Que lo que pasó en las primarias es parte de una idiotez. Etimológicamente, parte de un negocio propio de la clase política que solo atiende a sus intereses. Pero este negocio se cubre con mitos. La estadidad, la unión permanente, el soberanismo. Lo que se pide a una ilusión, es que se apodere de nuestra percepción por completo. Una ilusión amalgama a un pueblo. Quiero hacer la salvedad que uso el concepto de idiotez a partir de su etimología. No digo con esto que los que participan en elecciones son idiotas en el sentido de que son tontos. No. Son víctimas de una ilusión. Y todos hemos sido víctimas de una ilusión. Para eso están los boleros, la esperanza en revoluciones, en la estadidad, en los perreos combativos. Los idiotas son los que esperan administrar un presupuesto y lo hacen a partir de la creencia en la economía especulativa, en las clasificaciones AA, BB, C y otras lindezas.

Sí, todo es más complejo y a la vez, más fácil de explicar.  Aquí no ocurrió un ‘ultraje a la democracia’  el domingo 9 de agosto de 2020. Eso está ocurriendo desde hace décadas. No hay un secreto sino una siniestra aceptación tácita a la colonia, a la institucionalidad de esa relación asimétrica. Ninguno de los quejicas que participó en las primarias de esas dos empresas PNP, PPD, tiene una real intención de fortalecer la democracia porque sin duda serían anticolonialistas,  estarían en contra de la privatización, no pertenecerían a empresas criminales. No se ven bien con esos cuentos. Los escucho y oigo de fondillito musical aquel bolero que mencioné al principio:

Una dulce voz a cada instante

Me susurra en el oido Mmmmm, mmmmm,

Toda la verdad de tu secreto

Que no sabes que yo sé.

Crucigrama: Recordando a José Luis González

 

Por Vilma Soto Bermúdez

Horizontales

1. 8 de _____ de 1996; fallecimiento de González. Fue enterrado en San Lorenzo, junto a sus padres.

7. 8 de _____ de 1926; nacimiento de González.

8. Licor antillano.

9. Mil millones de años.

11. Utilicé.

12. En el fondo del _____ hay un negrito; cuento de González de 1950.

13. La _____ no era de queso. Memorias de infancia; libro biográfico de González publicado en 1988.

16. Cuento de cuentos y once _____; libro de González de 1973.

19. Divinidad egipcia.

20. Apócope de nada.

22. Primera nota musical.

23. José Luis _____ Coiscou; profesor, periodista y escritor puertorriqueño. Exiliado del país por sus ideales marxistas e independentistas.

26. Señálala con signos distintivos.

28. Batería.

30. José _____ González; autor de «La carta», «En la sombra», «Paisa. Un relato de la emigración», «El oído de Dios», «En este lado», «La galería y otros cuentos» y «Mambrú se fue a la guerra».

32. Afirmación.

33. La _____; novela de González de 1980.

36. Nueva visita _____ cuarto piso”; libro de González de 1986.

37. Macizo montañoso del Sahara.

38. Tisana.

39. Donde, poéticamente.

40. Del verbo raer.

41. _____ galería y otros cuentos; libro de González de 1972.

42. Mambrú se _____ a la guerra (Y otros relatos); libro de González de 1972.

44. Existe.

45. Antes de Cristo.

46. _____ Nueva York y otras desgracias; libro de González de 1973.

47. _____ Luis González; Premio Xavier Villaurrutia 1978 por la novela “Balada de otro tiempo”. “Cinco cuentos de sangre” fue premiado el Instituto de Literatura Puertorriqueña.

49. El _____ de Dios; libro de González de 1984.

Verticales

1. Desecó, desaguó.

2. Levó la bandera.

3. Relaté.

4. _____ Rodríguez; canciller cubano.

5. Especie de gorro militar pequeño.

6. Sitio donde abunda la enea.

10. Paisa. _____ relato de la emigración; libro de González de 1950.

12. La _____; cuento de González de 1948.

14. Una caja de plomo que no se podía _____; cuento de González de 1954.

15. Irregularidad.

17. Inclina, acuclilla.

18. Pieza que se pone a los perros en el hocico.

21. _____ Lydia Vega; escritora puertorriqueña.

22. Las caricias _____ tigre; libro de González de 1984.

24. Símbolo del circonio.

25. Nota musical.

27. Seis en números romanos.

28. El país de cuatro _____ y otros ensayos; libro de González.

29. Fogón de la cocina.

31. Extraiga

34. Funda, levanta.

35. Embistió.

39. Cinco cuentos _____ sangre; libro de González de 1945.

41. _____ galería y otros cuentos, libro de González de 1972. 

43. _____ la sombra; cuento de González de 1949.

De burbujas y otras maneras de jugar en la era del COVID-19

 

Por Elga Castro Ramos/Especial para CLARIDAD

 

El 23 de julio cuando Fauci tiró la primera bola en el juego de los Nacionales de Washington vs los Yankees de Nueva York, se reanudó el llamado “pasatiempo nacional” estadounidense que no se había visto detenido previamente. Y bueno, con este comienzo tardío logró hasta el momento que la temporada no se suspendiera sino que se pospusiera. Una semana después, el 30 de julio, en una “burbuja anti-COVID-19” se continuó con un grupo reducido de equipos la temporada de la NBA que había sido detenida en marzo. Así, en medio del aumento de la pandemia en Estados Unidos en el mes de julio, ambas ligas se pusieron a jugar.
Acá en la Isla aún el Baloncesto Superior Nacional se debate si se juega o no y si se hace, cuándo y cómo, incluso se ha comentado la posibilidad de una burbuja. El Béisbol AA se suspendió, al igual que la temporada de volibol femenino. El Béisbol profesional sacó su plan para su temporada 2020-2021, pero como empieza en diciembre, pues falta mucho aún. En estos momentos según la Orden Ejecutiva de la Gobernadora no se permite ninguna competición deportiva, o sea que cualquier plan sería para cuando el gobierno lo permita.

La Burbuja funciona…hasta ahora

Lo que ha hecho la NBA ha sido único en el mundo; sin duda una inversión multimillonaria que hasta ahora, a poco mas de una semana de comenzado, ha sido exitosa, principalmente porque no ha habido positivos al COVID-19. Los 20 equipos están jugando  en Orlando y no entra ni sale nadie, todos llevan allí semanas previas al comienzo del torneo y con constantes pruebas. Es difícil que con este hermetismo se contagie alguien. Pero más difícil es que esta realidad quasi-ficticia se pueda replicar en otras áreas de la vida, incluso, en otros deportes. Ni las cuarentenas más restrictivas pueden hacer esto; ninguna escuela, lugar de trabajo podría recrear esta burbuja. Así que este no puede ser un modelo ciudadano, por decirlo de alguna manera. En cuanto a otros deportes, también es difícil repetir esto, ya sea por el tamaño de los equipos, en el fútbol americano, hay más del triple de jugadores que en un equipo de baloncesto y el equipo técnico también es mucho mayor, y también el tamaño de los estadios, o por la naturaleza de las competiciones.

Cabe destacar que en el caso del baloncesto, es un deporte de contacto constante, el cual no se puede jugar con máscara y que por ende es de alto riesgo. Aún dentro de la burbuja, vemos a los técnicos y todo su “staff”con máscara y los jugadores en el banco distanciados. Y claro, los fanáticos virtuales, todo muy “Matrix”, ya que en este caso son imágenes vivas de personas conectadas desde sus casas.

En riesgo el béisbol

En el caso del béisbol de Grandes Ligas, aunque se han hecho pruebas y tienen un protocolo, los equipos no están en una burbuja, se mueven, viajan y cuando están libres salen, así, ya ha habido dos brotes en los Marlins de Florida y los Cardenales de San Luis. Esto no solo ha causado la suspensión de muchos juegos, sino que ha desatado el estado de alarma llevando al Comisionado a declarar la posibilidad de la suspensión de la temporada. Aunque no se han confirmado cómo se contagiaron, se entiende que fue cuando estuvieron en la “libre comunidad”, así se les está pidiendo que no salgan cuando no estén jugando. Aún cuando el béisbol de por sí es un deporte de poco contacto entre equipos, no está exento del mismo. Hemos visto incluso cómo en ocasiones donde se han caldeado los ánimos se han vaciado ambos bancos y cuándo un árbitro expulsó a un dirigente, ambos con máscaras estuvieron discutiendo de cerca.

En los estadios de béisbol hemos visto los rostros de fanáticos plasmados en un cartón, estáticos, algunos con caras de alegría, otros con cara de asombro, pero sin duda para los que seguimos el deporte su reanudación ha sido un bálsamo y nos lo gozamos desde nuestras casas. Esto no quita que como ciudadanos responsables nos hagamos la pregunta ética si todo esto, con burbuja o no, vale la pena. Es cierto que los jugadores que no han querido jugar por motivos del COVID-19 se les ha permitido no hacerlo, pero no deja de haber una presión y como fanáticos y consumidores no estamos exentos de cuestionárnolos.

Finalmente, el tema de las manifestaciones de “Black Lives Matter”lo dejo para un próximo escrito, pero sin duda, esta temporada y este año 2020 serán históricos e inolvidables.