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Primarias: Un proceso atropellado

 

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Por primera vez en su historia, en Puerto Rico se suspende un proceso de votación en marcha. Como si fuese una crónica de una muerte anunciada, así ha sido el caos en las votaciones de las primarias del Partido Nuevo Progresista (PNP) y el Partido Popular Democrático (PPD), que terminaron siendo suspendidas por los múltiples contratiempos que enfrentó el proceso.

A las dos de la tarde de este domingo, 9 de agosto, 59 colegios electorales alrededor de la isla no habían recibido los maletines con las papeletas. En algunos colegios, la demora en la llegada de los materiales provocó que el proceso de votación comenzase a las 11 de la mañana, otros a las dos de la tarde, en otros colegios donde se pudo votar no hubo suficientes papeletas y en otros las máquinas de conteo electrónico no funcionaban.

A medida en que se iban denunciando por parte de los mismos candidatos las irregularidades en los diferentes colegios electorales a través de toda la isla, aumentaban la desconfianza hacia el proceso, las acusaciones de una y otra parte, las recriminaciones a la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) y la exigencia de la renuncia de su presidente, licenciado Ernesto Dávila Rivera. Según dijo el presidente del PPD en una conferencia de prensa en horas de la tarde, aunque todos los maletines electorales llegaron a la CEE en la madrugada del domingo, todavía a las 11 de la mañana no habían sido despachados hacia las diferentes rutas y admitió que no se sabía por qué el presidente de la CEE no había dado el permiso de salida.

En una conferencia de prensa anterior —alrededor de las tres de la tarde— desde la sede de la CEE, el presidente del Senado y del PNP, Thomas Rivera Schatz, y senador Aníbal José Torres, presidente del PPD, anunciaron que habían tomado la decisión de paralizar el proceso. En los colegios donde ya se estaba llevando a cabo la votación el proceso continuaría hasta cumplir las ocho horas que dispone la ley. A preguntas de la prensa, Rivera Schatz dijo que el presidente de la CEE no se encontraba allí,y que quisiera saber dónde estaba.

Por su parte, la gobernadora Wanda Vázquez Garced, en una conferencia de prensa desde su comité de campaña en Hato Rey, reaccionó a lo sucedido pretendiendo restar responsabilidad a que parte de lo sucedido sea producto de la nueva ley electoral y le pidió a Dávila Rivera que renuncie. Vázquez Garced utilizó la conferencia de prensa para atacar a su contendiente de partido, Pedro Pierluisi.

El fracaso del proceso de votación desmiente las declaraciones del licenciado Dávila Rivera el día antes a varios medios de comunicación de que de que todo estaba listo en la Comisión para celebrar la primaria.

En un mensaje a través de las redes sociales y en una comparecencia en Noticentro 4, el senador del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), licenciado Juan Dalmau Ramírez, en reacción a lo sucedido dijo no estar sorprendido, ya que desde hace meses el comisionado electoral del PIP había plateado ante la CEE su preocupación por lo que estaba sucediendo relacionado con los preparativos electorales. En efecto, en la pasada edición de CLARIDAD, el comisionado electoral del PIP, licenciado Roberto Iván Aponte Berríos, adelantó varios de los contratiempos que enfrentaría la CEE de cara a las ahora fracasadas primarias y de camino a las elecciones. Entre ellas, la falta de presupuesto para ambos eventos.

“En Puerto Rico ha ocurrido algo que no había ocurrido antes en un evento electoral”. Dalmau Ramírez denunció que para esta votación no hubo simulacro electoral ni lo hubo para la primaria del Partido Demócrata (celebrada el 11 de julio). No hubo unas rutas para la distribución de los materiales, que se supone lleguen días antes del evento a los pueblos más lejanos, los cuales se almacenan en las Juntas de Inscripción Permanente (JIP), con vigilancia de la Policía estatal y municipal. Tampoco hubo el doble cotejo que se hace típicamente de los materiales. Hace más de un mes que el presidente de la CEE no reúne a su equipo de trabajo y las dos personas de mayor experiencia en la Comisión fueron despedidos como producto de la nueva ley electoral que impulsó el PNP de manera unilateral. Todo esto “creó una tormenta perfecta para ver el fiasco que se ha visto con esta primaria”, expresó.

El senador Dalmau llamó a la atención que el presidente de la CEE no es el único responsable de lo ocurrido, ya que la ley electoral dispone que cuando hay primarias de partidos políticos se conforma una comisión de primarias compuesta por el presidente de la CEE, como representante del interés público, la fase administrativa del proceso y los comisionados electorales de los partidos políticos concernientes. Afirmó que el comisionado el PNP y el del PPD tienen la misma responsabilidad por lo ocurrido. “Ahora todos quieren echarle la culpa solo al presidente, cuando hace meses conocían lo que iba a ocurrir en el día de hoy y no hicieron nada”.

En todo el día y durante el transcurso del desastre, a pesar de las denuncias y reclamos de candidatos, miembros y líderes de ambos partidos, funcionarios y ciudadanos, el licenciado Dávila Rivera no se presentó ante los medios para dar explicaciones sobre lo ocurrido y el curso que seguiría la Comisión en el proceso de votación.

Derecho al Tribunal

Antes de que terminase la noche, el candidato primarista a la gobernación por el PNP, licenciado Pedro Pierluisi, acudió al Tribunal Superior de San Juan para exigir que se anule la determinación de la CEE de paralizar el proceso de votación y el conteo de votos. Pierluisi, a quien que hace un año el Tribunal Supremo de Puerto Rico revocó su juramentación como gobernador interino por estar en contra de lo que dispone la Constitución de Puerto Rico, solicitó además que el Tribunal le ordene a la CEE a divulgar los resultados de los votos ya emitidos.

El juez Anthony Cuevas, del Tribunal de San Juan, le dio hasta el lunes al medio día a la Comisión para que presente causa de por qué no debe conceder la solicitud de Pierluisi.

Viaje a la ruta del exilio-3

 

Por María Cristina/En Rojo

Ahora que las agencias han cancelado nuestro viaje programado para el Festival de Cine de San Sebastián este septiembre (todavía los organizadores aseguran que se va a celebrar), rememorar nuestro último viaje a España es una manera de llenar este vacío. La estadía más hermosa de nuestro viaje a la ruta del exilio a finales de mayo de 2019 fue la de Jonquera a La Vajol: poder recorrer los caminos donde cientos de miles de españoles—la mayoría de Catalunya—dejaron atrás parte de sus familiares, vecinos y amigos, casa, tierra y las pocas posesiones que tenían para lanzarse a pie o carreta por las montañas, en enero y febrero de 1939, en medio de uno de los inviernos más fríos que recordaban. Habíamos leído tantos testimonios, literatura e historia que pudimos imaginar—aunque nunca sentirlo en carne propia—lo que fue “la Retirada”.

Una de las cosas que nos sorprendió fue la desaparición de las demarcaciones entre España y Francia. Digo esto porque en 1939 fue tan difícil—y muchas veces imposible—poder cruzar fronteras para no ser asesinado, secuestrado, encarcelado por el ejército Nacional que intentaba borrar toda huella de esa República que triunfó y existió por casi ocho años. Llegamos a Jonquera el domingo que se celebraban las elecciones del Parlamento Europeo y encontramos un pequeño restaurante donde familias enteras celebraban el haber participado en la elección de sus representantes catalanes que en ese momento (y todavía) se encontraban exiliados en Bélgica o encarcelados en España. Fue fabuloso compartir su entusiasmo y pedir una cena completa sin hablar catalán, aunque todxs presumían que nuestros gestos y las pocas palabras que expresamos en nuestro acento caribeño nos hacían solidarios. A pocos minutos de este lugar divisamos el Museu Memorial de L’Exil(MUME), cerrado los domingos, pero abierto para nuestro día de regreso a Barcelona.

La Vajol. foto suministrada por la autora

Así comenzamos a subir por pequeñas y estrechas carreteras que nos llevaron de Agullana a La Vajol donde al otro día comenzaríamos nuestra caminata hacia Ceret y terminar en Les Illes, el pequeño pueblo donde los líderes de la República, Lluis Companys, Manuel Azaña y José Antonio Agirre Lekube, se detuvieron en su retirada. Aprovechamos que había luz en ese lugar tan alto para caminar hacia el Templo de la Paz, una pirámide de bloques en homenaje a Companys. Es muy posible que en el mes de febrero la cantidad de visitantes a la ruta del exilio sea numerosa ya que anualmente se conmemora La Retirada, pero en mayo casi éramos los únicos visitantes, aunque luego se unió un grupo de estudiantes alemanes con guía catalán que conocía los caminos y la historia como su propia mano. Siguiendo las indicaciones del mapa provisto por la Assciació Conèixer Historia, utilizamos un estrecho camino forestal que nos llevó a un portón que interesantemente es lo único que marca la frontera con Francia. La placa nos indica que ésta fue la ruta seguida por los líderes y al otro lado nos miran silenciosamente un conglomerado de vacas. Ya aquí estábamos en territorio desconocido porque, aunque teníamos que girar a la derecha, había varios caminos cerca o más alejados de un riachuelo. Encontramos palos/ramas para evitar una caída por el camino de tierra medio enfangado. Caminamos par de horas y, de pronto, nos encontramos con otro portón que abre al Hostal de los Trabucaires y parecía que habíamos cruzado la barrera del tiempo por la arquitectura y ubicación del edificio. Todo eso se disipa cuando en la puerta se nos pide tocar si queremos algún servicio y nos sirven un expreso y un cortado que parecen ser palabras internacionales. Caminamos por el pequeño pueblo que parecía congelado en el tiempo hasta llegar a un pequeño y emotivo monumento en honor a las Brigadas Internacionales y el Ejército Republicano.

El regreso lo hicimos por una ruta más larga, pero menos resbalosa, y nos juntamos con los estudiantes alemanes para asegurar que seguíamos la ruta correcta. De regreso a La Vajol—donde la familia dueña del restaurante y hospedería Conxita nos proveyó deliciosos desayunos y cenas—encontramos el Monumento al Exilio con la famosa escultura de un padre con su hija en muleta, además de nombres y testimonios de los miles de hombres y mujeres que pasaron por esta ruta.

Monumento al exilio. foto suministrada por la autora

Terminada nuestra estadía en este pueblo de ensueño, bajamos hasta Jonquera para pasar un tiempo en el MUME. Si hubiéramos sabido la riqueza que contenía este Museo, nos hubiéramos quedado varios días más en esta región. Entrar al MUME es transportarnos a 1939 a través de documentos oficiales, grabaciones, filmes, noticiarios, fotos de todo tipo, mapas, dibujos, cartas, testimonios orales y escritos (www.museuexili.cat). Es una travesía muy dolorosa, especialmente el pietaje de los miles de personas que caminan hacia un futuro incierto con sus niños y viejos en lugares abiertos con frio intenso y la mirada recta y poco compasiva de los soldados franceses. Otro pietaje desgarrador es la de los soldados Republicanos que llegan en grupos y lo primero que tienen que hacer es entregar sus armas y dejar que otros decidan su futuro. Es recordar a todos los compañeros muertos o dejados atrás, ignorar si sus familias que quedaron atrás serán castigadas por creer en la República, no saber a dónde irán y si alguna vez regresarán a su país. Otra de las secciones que nos impresionaron sobremanera es el campo de concentración de Mauthausen donde la mayor parte de los soldados Republicanos fueron encerrados cuando la Alemania Nazi ocupó a Francia (7,532 de los cuales murió el 64%). Una muestra bastante extensa de las fotos de Francesc Boix, que fueron claves en los juicios de los oficiales Nazi, ocupa una de las salas del MUME. Es un homenaje a este barcelonés que sobrevivió a Mauthausen, fue testigo primordial en los juicios y que murió en 1951 a los 30 años a causa de su encerramiento en este campo de concentración. En MUME también pude adquirir tres hermosos libros de Antonio Machado: Los últimos caminos de Antonio Machado(Ian Gibson, 2019), Estos días azules y este sol de la infancia, Poemas para Antonio Machado(2018) yCollioure… los días azules de Antonio Machado(Fondation Antonio Machado, 2019).

Nuestro viaje al exilio fue un viaje hermoso y muy emotivo, pero incompleto. Es obligatorio volver a La Vajoy, visitar los archivos de Agullana, pasar más tiempo en el MUME, volver a la ruta de Machado y visitar el Museo de la Maternidad Elna, volver a Portbou y visitar la tumba de Walter Benjamin. Puede que este deseo quede en un imaginario, pero no perdemos la esperanza de volver a lugares tan significativos para nosotrxs que nos dan otro sentido a nuestras vidas.

Mirada al País: #BLM y El Patriota

Por Alana V. Álvarez Valle/Especial para CLARIDAD

Ya lo tenía todo preparado el miércoles por la tarde. Refresqué mentalmente los conocimientos adquiridos en toda una vida de resistencia en mi bella Isla y preparé mis suministros y mi atuendo: bloqueador solar, gorra, agua, una merienda (la Solución Seattle la dejé), tenis, camisa feminista y pancartas. Le añadí los nuevos “accesorios necesarios”, mascarilla y hand sanitizer. 

 Preparé las cartulinas, agarré a mi crío y nos dirigimos al punto de encuentro con el corillo. “Black Lives Matter”, “Las Vidas Negras Importan”, “Brown and Black United”, “Without Blacks there would be no Boricuas!” (Sin negros no habría boricuas) leían las pancartas que llevamos con orgullo a la manifestación que participamos en apoyo a la comunidad negra y afroamericana. 


Desde que el mundo vio en video el horrible homicidio de George Floyd en Minneapolis el 25 de mayo de 2020 a manos de la Policía, el problema de la desigualdad racial en los Estados Unidos (EE.UU.) y el movimiento de #BlackLivesMatter está presente en todas partes. La conversaciones en las redes sociales, en la familia, en el trabajo, en la calle cambiaron de tono. El video de George Floyd, crudo, desgarrador, irrefutable, era la prueba de la violencia desmedida que enfrentan los negros y negras en el país, en muchas ocasiones a manos de aquellos que se supone que nos protejan. 

 Nombres como Breonna Taylor, Ahmaud Arbery, Trayvon Martin, y muchos más se destacaron como parte de los esfuerzos para exigir justicia a una comunidad que ha sido oprimida y vejada por siglos.


Era –y es– palpable en los rostros de la gente que el miedo a las represalias por alzar la voz y denunciar las injusticias iba desapareciendo. Como dice mi camisilla del grupo Feminismo de marquesina “Nos han quitado tanto que ya no tenemos miedo”. 

 Un compañero y amigo me contó que no visita West Hartford porque cada vez que lo hace, la Policía lo detiene con alguna excusa y en ocasiones hasta lo mandan a bajar de su vehículo. Y no estamos hablando de alguien que va guiando irresponsable a toda velocidad y violando la ley. Mi amigo es un adulto responsable, padre de familia, profesional y trabajador, con un buen carro. Y es negro. West Hartford es un municipio rico, mayoritariamente blanco, perteneciente a un estado supuestamente progresista, liberal y demócrata. Confieso que me sorprendí.

 Quería ir a una manifestación a gritar mi indignación, mi rabia, a exigir justicia. Una amiga me invitó a un rally, al que iría con su hijo y me apunté de inmediato. Entonces conversé con el Dude y le expliqué que participaríamos en una marcha por la justicia y la equidad, en apoyo a la comunidad negra. 
—“Mamá, ¿por qué ‘Brown and Black United’”? “Pues porque nosotros somos puertorriqueños, latinos, hispanos. Y aquí en los Estados Unidos nos consideran ‘brown’ (marrones)”. 

Para los latinos e hispanos, la raza no se define de la misma manera que para los estadounidenses. Por ejemplo, el Censo de los Estados Unidos obliga a las personas a contestar dos preguntas sobre su origen hispano: nacionalidad y raza. No obstante, según las instrucciones del Censo de 2020 “los orígenes hispanos no son razas”. 

 Los latinos y las latinas no nos regimos por la misma definición de raza que se tiene en EE.UU., en dónde históricamente han tratado a la raza como biológicamente determinada. Esto se refleja en la regla de «una gota» que define un individuo con una gota de sangre negra, como negra, independientemente de la cantidad de sangre blanca que posea. Hasta 1960, la ley de Virginia estipulaba que «toda persona en la que se pueda determinar la existencia de sangre negra será considerada como una persona de color». 

Por eso, según esta definición de raza, los puertorriqueños somos “gente de color” (People of color) o como dijo el presidente George Bush, padre, somos “brown” (marrón).

—“Mamá, y por qué ‘Without Blacks there would be no Boricuas!’ (Sin negros no habría boricuas)”? “Porque en Puerto Rico también hubo esclavitud negra por cientos de años”.

 A pesar de que en el Puerto Rico del 2020, todavía hay gente que se cree el cuento de que “como somos mezcla de español, africano y taíno” no hay racismo, sabemos que eso no es cierto. El racismo –como el sexismo– está en todos lados y nuestra Isla no es la excepción. Y si no, lo crees te pregunto “¿y tu agüela a ‘onde está?”.  

 —“Mamá y ¿por qué ‘Las Vidas Negras Importan’ en español? Aquí hablan inglés”. “Y también hablamos español y estamos orgullosos”. 


Si bien las acciones y palabras del desgraciado Presidente Donald Trump causan que sus partidarios miren a una raro cuando habla español en público, siempre le he inculcado a mi chico que ser bilingüe es importante y que el español es el idioma de su país y de su familia. 


Aunque no había nadie con un buen pandero, ni con cencerro, ni un buen vozarrón, la marcha fue un éxito. Todo el mundo usó mascarillas y se quedó cerca de su gente. Los niños marcharon sin quejarse de dolor en los pies y los adultos pudimos atender a los discursos. Mientras marchábamos de regreso y gritábamos “No Justice No Peace” (Si no hay justicia, no habrá paz) mi niño dijo a toda boca (en inglés) “¡Yo marcho por nosotros, por Puerto Rico, por la justicia, y por mi amiga Zyra, que es negra y es mi amiga!”. 

 Y con todo y las miradas de mis amigas “de ese hijo tuyo es un coqueto”, se me infló el pecho de orgullo. 

 Al otro día, un compañero de trabajo me dijo que había visto mis fotos de la manifestación. Me comentó que él no le había comentado nada a sus hijos de 7 y 9 años porque “cómo les voy a decir que los policías están matando gente inocente. Ellos son muy chiquitos para saber que el mundo es terrible”, expresó. “Piensas eso porque tú y tus hijos son blancos, de clase alta. Si fueran negros o latinos, ya hubieras tenido que hablar con ellos sobre el racismo y la violencia de la Policía hacia las comunidades marginadas. Nunca se es muy joven para saber que en esta vida hay que luchar contra las injusticias”, le respondí. “Vi con el nene un programa especial de CNN y Plaza Sésamo sobre el racismo, en el que educadores, profesionales de la salud y activistas, contestaron preguntas de padres y madres y niños y niñas sobre el tema. Te lo recomiendo”, añadí.

 Esa noche antes del besito de buenas noches al Dude, conversamos sobre nuestra participación en la marcha. Le di las gracias por haberse portado tan bien y le dije lo orgullosa que estaba de él. 

 

—“Mamá por esto es que luchaba Martin (Luther King Jr) y Rosa (Parks) y Harriet (Tubman), verdad?” “Sí mi amor. Nosotros marchamos por la justicia y marchamos por Puerto Rico, por su libertad. Recuerdas que te expliqué que Puerto Rico es una colonia de los Estados Unidos. Por eso luchamos por su libertad”. 

—“¿Pero y quién será el Presidente (o Presidenta) cuando sea independiente”? “No sé mi amor, a dormir y hasta mañana”, dije saliendo del cuarto. 

—“¡Ya sé Mamá! ¡El Patriota!”, gritó emocionado desde la oscuridad. 

 “El Patriota” esa figura casi mítica, a quien tuvimos el privilegio de conocer. “El Patriota”, mejor conocido como Oscar López Rivera. Pecho inflao’ otra vez. 

 

 

XXX

Mirada al País: Ampliemos la visión y ajustemos la mira

 

Por Luis Pedraza Leduc/Especial para CLARIDAD

La ideología y propaganda del imperio permea todos los medios e instituciones encargadas de mantener el estatus colonial y neoliberal. Los eventos cotidianos así lo revelan. Desde hace cuatro años se impuso en Puerto Rico una Junta de Control Fiscal apoyada por una ley del Congreso del imperio que eliminó cualquier vestigio de proceso democrático en la colonia perfumada que vivimos.

Se justificó la Ley Promesa con los aplausos de fanáticos, justificaciones legales y dando razones para combatir la corrupción, entre otras lindezas. Hoy, cuando vemos que Promesa nos costará más de $1,000 millones dentro de cuatro años más, tragamos hondo y cruzamos los dedos. La Junta de Control Fiscal, junto a un militar designado por la Casa Blanca, manda y controla los asuntos fundamentales de nuestras vidas.

Al aprobar el presupuesto, los ingresos y gastos públicos, la Junta decide si tenemos servicios médicos y de educación, independientemente si son adecuados o no a las necesidades del pueblo trabajador. De igual manera determinan todo servicio público, es decir, el gasto del gobierno.

Y mientras esos seres clasistas que constituyen la Junta, o el militar que apoya la energía nuclear, se pasean por nuestros lares, los medios e instituciones encargadas de mantener el estatus colonial y neoliberal hacen su trabajo. Nos presentan pantallas o cortinas de humo para que no veamos la realidad.

Ejemplo 1. Nos anuncian un contrato leonino para administrar la AEE por quince años. Anuncian una tormenta tropical y se va la energía eléctrica antes de llegar la tormenta. Nuestro pueblo trabajador, sindicatos incluidos, se olvidan de quienes son los que mandan (la Junta imperial y el militar) y enfilan sus críticas a un director ejecutivo de la AEE que como parte de sus funciones está el ocultar la verdad, es decir, mentir. Y se pide su renuncia por cumplir sus funciones, es decir, por mentir al pueblo.

Olvidamos la esencia del problema, ¿debe el sistema energético ser público o privado? ¿Debe el sistema energético funcionar con combustible fósiles o debe dirigirse a fuentes renovables? La Junta y el militar pagan con nuestro dinero millones de dólares a consultores privados para atender esta cuestión. Por ello un plan de ajuste de deuda cargado a favor de bonistas, por ello contratan a LUMA, por ello el militar visita plantas de energía en Florida. Y nuestro pueblo entretenido con la cortina de humo llamada la renuncia de José Ortiz.

Mientras, el Congreso discute a nuestras espaldas como hacer más liviana la carga punitiva y de deshonra que implica Promesa.

Ejemplo 2. Debates entre candidatos donde los medios e instituciones encargadas de mantener el estatus colonial y neoliberal, excluyen a otras cuatro alternativas electorales. La propaganda es tan brutal que los que consideran alternativas fuera de los mismos (PNP y PPD) hacen apuestas y discuten quien de los mismos ganará. Divide y vencerás es la máxima del imperio. Incluso se legisla para evitar que existan alianzas políticas en los procesos electorales y se aprueban medidas para legitimar el robo electoral. Como si fuera poco, ante la afrenta imperial de la Junta y el militar que gobiernan, el estatus, es decir la colonia, no es un asunto a discutir.

Seguimos atendiendo la noticia del día, desviando la atención ante las cortinas de humo sensacionalistas de una muñeca chismosa, evadiendo asuntos puntuales como son el racismo, la energía, las agresiones del imperio en el Caribe, las propuestas sociales y económicas contra el neoliberalismo, la urgencia de un proceso descolonizador, la educación y la salud, entre otros.

Es urgente ampliar nuestra visión de mundo. Es importante entender que LUMA y los bonistas son la misma clase social. Que los problemas de los pueblos en diferentes países se deben al capitalismo. Que existen alternativas más allá de un resultado electoral en la colonia. Que toda actividad social se le pretende poner un valor monetario y venderse en el mercado. Que tenemos que luchar por humanizar toda actividad social.

Existen varias alternativas comunitarias, políticas, proyectos de protección al ambiente, educativas, de afirmación racial, derechos humanos, de solidaridad política con pueblos hermanos, en fin, un mundo inmenso de recursos, de manos y mentes que son la esperanza para lograr un mundo mejor. Tenemos que lanzar puentes y compartir análisis en lugar de criticarnos y cancelar los espacios de encuentro. De cara a los eventos electorales que dividen a nuestro pueblo, debemos ir creando lazos de unidad en la acción que nos permitan trascender en el 2021.

En la medida que ampliemos nuestra visión, podemos ajustar la mira y dar en el blanco.

Mirada al País: Un cuatrienio de lucha

Por Denis Márquez Lebrón/Especial para CLARIDAD

 En enero de 2017 juramenté como representante por acumulación del Partido Independentista Puertorriqueño. La agenda de trabajo que teníamos por delante era, en el mejor escenario, espinosa y complicada. Comenzaban a gestarse todas las advertencias que durante la campaña el PIP, y nuestra entonces candidata a la gobernación María de Lourdes Santiago, le habíamos señalado al país: la nefasta intención de la Junta de Control Fiscal de armar el andamiaje para garantizar el pago de la deuda de la única forma posible en una colonia en quiebra, arrebatando todo tipo de derechos, en perjuicio del pueblo.

De igual forma, llegué a la Legislatura como Portavoz de una organización política que representa nuestra aspiración a la libertad e independencia, con nuestra propia agenda, producto de décadas de luchas para lograr la transformación de los asuntos más importantes del país, tanto en asuntos de administración pública, como en la ampliación de derechos civiles y humanos a la ciudadanía.

Durante todo el cuatrienio presenté medidas para defender los derechos de la clase trabajadora. Busqué ampliar el periodo de descanso por estado grávido de madres obreras; establecer una licencia por paternidad en el sector privado; prohibir el acoso laboral; expandir la protección contra el discrimen por orientación sexual o identidad de género; fortalecer las protecciones contra el despido injustificado; crear un Plan Nacional de Salud; prohibir el discrimen laboral por el uso de piercings o tatuajes; reconocer el derecho de todo empleado a la desconexión digital; prohibir que patronos puedan demandar a un empleado por los mismos hechos objeto de una querella; defender las pensiones de los empleados públicos; otorgar licencias especiales a la clase trabajadora durante emergencias, entre muchas otras.

También utilicé mi escaño para adelantar la lucha por la educación y los derechos civiles. Luché por incorporar un lenguaje de señas en el currículo de instituciones educativas; asegurar la prestación de servicios educativos a la niñez con diversidad funcional de 3 a 21 años; garantizar la efectividad de la comunicación visual en situaciones de emergencia; prohibir que el Ministerio Público presente cargos criminales contra una persona mediante denuncia sin que los testigos comparezcan al tribunal; elaborar un protocolo contra las agresiones y los acosos en espacios de actividad pública; crear un panel independiente de ciudadanos para la supervisión de la gestión policial; reconocer el derecho a la intimidad sobre información almacenada electrónicamente; prohibir el monitoreo cibernético; investigar criminalmente las acciones contenidas en el infame chat de Telegram;  crear una oficina de enlace con la comunidad sorda; declarar que toda vacuna efectiva para combatir el COVID-19 será un bien de salud pública; establecer el libre acceso a internet; investigar los hallazgos de la Comisión de Derechos Civiles en torno al carpeteo cibernético perpetrado por el gobierno; entre otras gestiones.

Por otro lado, la transformación de nuestro sistema de salud ha estado presente en mi agenda legislativa. Durante el presente cuatrienio radiqué un proyecto de ley para crear un Plan Nacional de Salud, con el propósito de transformar nuestro sistema de salud y promover una discusión pública y multisectorial del tema de la salud en el país, desde una perspectiva de derechos humanos. Presenté medidas para proteger los derechos de los pacientes de cáncer en Puerto Rico, proteger los intereses de las farmacias de la comunidad, mejorar la accesibilidad de los medicamentos que componen la terapia de salud de miles de puertorriqueños y puertorriqueñas, entre muchas otras gestiones.

Como parte de mi compromiso con la protección de nuestros recursos naturales y nuestro medio ambiente radiqué medidas para prohibir el depósito y la disposición de cenizas de carbón o residuos de combustión de carbón en Puerto Rico; prohibir el uso del glifosato en el desyerbado de cualquier propiedad pública; prohibir la venta y despacho de comida o bebida en productos fabricados con “foam”; proteger por Ley Reservas Naturales desarticuladas por el entonces gobernador Ricardo Roselló; establecer política pública en cuanto a la protección, administración y manejo sabio de los bienes de dominio público marítimo-terrestre de la zona costera de Puerto Rico, entre otras.

La protección y la promoción de nuestro patrimonio cultural, en sus diversas manifestaciones, también han formado parte de mi trabajo desde la legislatura. Teniendo como norte que los derechos culturales son también derechos humanos fundamentales, presenté y promoví medidas dirigidas a establecer programas de Desarrollo de los Artistas Visuales y de Cine Documental; crear la Ley Para la Protección del Patrimonio Cultural de Puerto Rico; así como para garantizar la custodia, permanencia y protección de las obras de arte que se encuentran en escuelas públicas que están cerradas de forma temporera o permanente, entre otras gestiones.

La lucha en el hemiciclo de la Cámara también ha sido intensa, con asistencia perfecta a las sesiones ordinarias y extraordinarias; debatiendo, denunciando y combatiendo medidas draconianas, como la reforma laboral, el nuevo código civil, el nuevo código municipal, la nueva ley de educación especial y la reforma electoral, entre muchos otros; proponiendo enmiendas para mejorar proyectos de importancia y cabildeando para detener otras medidas, muchas veces desde la trinchera de ser el único legislador independentista en la Cámara.

Además, mi participación activa en las vistas públicas, como miembro de todas las comisiones por ser el portavoz del PIP, pude enfrentar a los jefes de agencias en múltiples temas y servir de portavoz del pueblo en investigaciones importantes, como la investigación de las compras fallidas de pruebas del COVID-19, que en medio de la pandemia se realizaron y el pueblo de Puerto Rico entero, pudo ser testigo de cómo el inversionismo político y funcionarios públicos sacaban provecho del país en su momento de más necesidad.  

Todo lo anterior contribuyó, de igual forma, a romper con algunos mitos que, ya sea por desinformación o por ataques deliberados, se han esgrimido en el pasado: “el PIP se opone a todo, siempre se abstiene y nunca propone nada”. Mi récord legislativo (al igual que el de la compañera María de Lourdes Santiago en el cuatrienio anterior y Juan Dalmau en este) habla por sí mismo. Radiqué sobre 300 medidas que abarcan asuntos medulares en la administración pública y del país, no me abstuve ni en una sola ocasión, siempre de frente y guiado únicamente por mis convicciones y principios y, finalmente, voté a favor en sobre 1,600 medidas y en contra de casi 900.

Ante el crítico panorama político, social y económico con el que nos estamos confrontando, resulta imprescindible afianzar la presencia de los legisladores del PIP en Cámara y Senado. Tenemos la certeza de que, con el apoyo de miles de personas de todas las ideologías, continuaremos luchando desde la legislatura, proponiendo legislaciones efectivas y fiscalizando para contribuir a la construcción de la Patria Nueva.