Inicio Blog Página 1872

El tiempo de nuestra liberación

Hoy, el calendario de las Iglesias antiguas celebra el domingo de Ramos que da inicio a la Semana Santa. El próximo domingo será la fiesta de Pascua. Hasta hoy, las comunidades judías llaman la fiesta de Pascua “el tiempo de nuestra liberación”. Para quien cree, la celebración de Pascua no es sólo una celebración religiosa que recuerda eventos antiguos. Es una experiencia actual y que nos compromete.

Pascua es una fiesta común a dos religiones: el Judaísmo y el Cristianismo. Su origen viene de las danzas y pasos que antes se hacían para recibir la llegada de la primavera. Según la Biblia, durante una fiesta de Pascua, Dios quiso liberar a los hebreos de la esclavitud y enseñar a toda la humanidad que el ser humano es llamado a ser libre y feliz. Celebrar la Pascua es una forma de reconocer esa vocación humana a la libertad y asumir el compromiso de luchar por eso.

Durante una Pascua, Jesús fue en peregrinación a Jerusalén, allí fue condenado a muerte por el poder político (romano) y religioso (los sacerdotes). Según los Evangelios, Dios lo levantó y le dio una nueva vida. Las Iglesias nos invitan a celebrar la Pascua para renovar en nosotros la vida de Cristo resucitado. Ellas creen que Dios, al liberar a los hebreos de Egipto y al dar a Jesús una vida nueva, renueva también nuestra vida y todo el universo.

Desde la Edad Media en Occidente, la memoria del sufrimiento y muerte de Jesús tuvo mayor importancia que la Pascua. En la América Latina y el Caribe, el Catolicismo aún es muy marcado por una espiritualidad pesada, centrada en los sufrimientos y la muerte de Cristo y de los santos. No hay una imagen alegre. Todas sucumben bajo el peso del dolor. Hace poco más de 50 años, la Iglesia Católica ha restaurado la celebración festiva de la Pascua, como centro de la vida de fe. Por supuesto, uno es discípulo de Jesús, no por celebrar un rito, sino por asumir la causa de Jesús y vivir de acuerdo con ella. Sin embargo, el seguimiento de Jesús sólo es vivido en comunidad. La celebración de Pascua es signo de esa disposición a asumir juntos la misión de proclamar al mundo una nueva esperanza. La Vigilia de Pascua puede ser signo del compromiso de vivir la fe como fuerza para hacer frente a las dificultades de la vida. Esa Pascua puede ser una luz para iluminar nuestras opciones de vida y fortalecer la lucha pacífica por un mundo más justo y solidario. En la Pascua, las comunidades cantan: “Mismo las tinieblas no son tinieblas para Ti. La noche es luminosa como el día (Sl 139).”

El autor es  monje benedictino y ha escrito más de 40 libros.

Retrato cultural y educativo de una semana en paro

Al momento de escribir esta nota, ocho de los once recintos del sistema de educación pública del país han amanecido en huelga. El estudiantado de la Universidad de Puerto Rico (UPR), una vez más, ha comprobado que es una fuerza importante de movilización social. Con 4,522 votos a favor de la huelga sistémica, queda claro que urge la defensa de una universidad pública y accesible para todos y todas.

Queda claro, además, que la deuda del país debe auditarse antes de someter a la UPR a un recorte presupuestario de $450 millones que la dejaría inoperante, inexistente, y antes de que los y las puertorriqueños(as) tengan que continuar acatándose a las medidas de austeridad que impone la Junta y el gobierno de turno.

Y es que lo discutido en la Asamblea Nacional de Estudiantes fue sobre la UPR y sobre el país. Así de grande es el estudiantado en lucha. Como dijo Violeta Parra, ¡Que vivan los estudiantes, jardín de las alegrías! Son aves que no se asustan de animal ni policía…

Previo a la Nacional, el Recinto de Río Piedras estuvo en paro por una semana y, a pesar de los distractores mediáticos, del profesor provocador o de la intimidación con la desacreditación federal, muchos estudiantes estuvieron firmes en los portones junto a un sector del profesorado que los apoyó. Como herramientas de lucha, utilizaron arte, cultura, autogestión, solidaridad, compañerismo y educación. Los mismos instrumentos que utilizarán durante la decretada huelga indefinida.

Fueron días intensos de diálogos, discusiones y propuestas, pues se celebraron diversas actividades a través del campus, programadas todas por los diez comités de base que organizan al estudiantado en pie de lucha. ¡Y bien organizados y organizadas que están!

Entre estas actividades destacaron un foro sobre el neoliberalismo, la deuda y PROMESA, un conversatorio sobre la reproducción del machismo en espacios de lucha, otro sobre la relación entre la deuda pública y las finanzas de la UPR, otro sobre los pasos para lograr la auditoría, el cual contó con la participación de profesores y exalumnos expertos en el tema de la deuda pública. Se sumaron a los anteriores, una variedad de discusiones sobre los procesos huelgarios a través de la historia, incluyendo un foro sobre las huelgas del 1960, 1970, 1981 y 2010, el cual se nutrió de la intervención de exalumnos que participaron en esos procesos.

También, hubo espacio para la música en reclamo del posible cierre del Programa de Arte con concentración en Música y de otros siete de las facultades de Humanidades y Educación. En respuesta a ese recorte, el Departamento de Música y sus estudiantes se manifestaron artísticamente durante todo un día y en diferentes puntos del recinto: el coro en la rotonda, Taller de Jazz en Plaza Universitaria, Yupi Jazz Trío y Bomba Brava frente al portón principal, por ejemplo.

Los cineforo se incluyeron en la lista de actividades educativas. Se realizó uno sobre el documental El Antillano de Tito Román, en el cual estuvo presente el profesor Félix Ojeda Reyes. “Aquí la lucha se transforma en educación y se respira solidaridad y justicia social”, expresó Román tras finalizar la presentación. Los colaboradores de CasaTaft169 también se unieron a estudiantes de urbanismo y gestión cultural para exhibir el documental Santurce no se vende frente al portón de la Facultad de Bellas Artes.

El domingo, se llevó a cabo un pasadía con una extensa programación para toda la familia. Se celebraron clases de yoga, torneos deportivos, así como lecturas de cuentos y obras de teatro para la niñez. “La concurrida participación de familias enteras que asistieron al pasadía demuestra que los estudiantes no están solos en su lucha. La inclusión de niños en las diversas actividades que se realizaron es reflejo del compromiso del movimiento estudiantil con las próximas generaciones. Nuestra lucha busca trascender este tiempo y espacio y asegurar una educación pública, accesible y de calidad para quienes en un futuro ocuparán nuestros zapatos”, expresó el Centro de Comunicación Estudiantil, medio que surgió en 2016 ante los recortes presupuestarios que ya venía haciendo el gobierno anterior.

Transcurría todo ese amplio itinerario a la vez que los y las estudiantes del recinto riopedrense, a la par con otros estudiantes de los demás recintos del Sistema UPR, iban finalizando los preparativos de la histórica Asamblea Nacional, a la cual asistieron 11 mil estudiantes movidos por el deseo de decidir sobre el futuro de la educación superior del país.

El Huerto Semilla, por su parte, se ha unido a los movimientos estudiantiles de lucha y resistencia desde el pasado proceso huelgario de 2010. Ahí, en un espacio ocupado entre la Escuela de Arquitectura y la Facultad de Bellas Artes del recinto, conviven estudiantes activos y de la Escuela Superior de la Universidad con egresados y gente de las comunidades aledañas.

Este espacio de autogestión se basa en las posturas de la agroecología, por lo que la justicia social, la armonía con la naturaleza y la conservación del medio ambiente son ley. La iniciativa ha ayudado a los y las estudiantes a llevar el discurso a la práctica. Así esto, el trabajo con la tierra y con la educación alimenticia se va traduciendo en cambios sociales, pues todos los que se acercan al huerto aprenden sobre la importancia de un colectivo, la autogestión, la soberanía alimentaria, la reforma agraria, la participación en los procesos políticos, incluso a cómo irse desprendiendo del patriarcado.

Según la estudiante de nutrición y biología Odette González Santiago, el huerto es “un pulmón durante el paro” porque funciona como un espacio en que los estudiantes van a relajarse del proceso agotador en el que redunda una gesta de lucha.

En ese sentido, uno de los propósitos del huerto es proveer un espacio de “sanación” durante el proceso de resistencia, además, unirse a la lucha “por la Universidad que queremos más allá de la que la Junta de Control Fiscal nos está imponiendo”. Asimismo, realizar un trabajo que trascienda los procesos de lucha dentro del recinto y mostrar que el país puede funcionar como se trabaja dentro del microsistema del Huerto Semilla: propiciando la unidad entre diversos factores sociales.

BSN necesita ayuda urgente

Desde que comencé en este oficio del periodismo deportivo, hace poco más de cuatro décadas, los mayores encontronazos que he tenido han sido con apoderados del Baloncesto Superior Nacional (BSN), especialmente cuando sus acciones han atentado contra nuestra representación internacional y hasta con la soberanía deportiva.

Prohibido olvidar que fueron apoderados del BSN los que encabezaron el peligroso intento, primeramente de meter “chivos” en el torneo superior y tras haber sido descubiertos, trataron de abrir las puertas de nuestro Equipo Nacional a “todos los ciudadanos estadounidenses”. En ese intento de asalto de nuestra soberanía deportiva, tropezaron de frente con un bloque sólido de deportistas puertorriqueños independientemente del deporte y de su ideología política.

Irónicamente, fue el Tribunal Supremo de la Corte Federal el que al final reconoció el poder del deporte boricua para imponer criterios adicionales al de la ciudadanía para poder representarnos internacionalmente, como es la residencia ininterrumpida en la Isla.

Al principio los apoderados fueron desinteresados deportistas, en muchas ocasiones sin contar con los recursos económicos para poder cumplir con sus responsabilidades. Sus nombres llegaron a convertirse en sinónimos de los equipos, de los que eran “dueños”.

Fue en la década del sesenta cuando el basket tomó por asalto la televisión puertorriqueña. Uno de los efectos fue que los principales jugadores nacionales se convirtieron en los nuevos ídolos de nuestra juventud y el Equipo Nacional se transformó en el mimado de todo nuestro pueblo.

En los ochenta y de la mano de Jenaro “Tuto” Marchand, llegó la profesionalización del BSN en todo el sentido de la palabra.

En los noventa cambió aún más la composición de los apoderados y con ellos la relación entre el Torneo Superior y el Equipo Nacional. La transformación fue radical, comenzando por la relación económica al interior del BSN, cuando se alteró la fórmula que garantizaba parte de los ingresos de cada partido para las arcas centrales de la liga.

Sin respeto alguno por la salud del equipo que nos representa internacionalmente, el BSN aumentó a tres los refuerzos extranjeros de cada equipo, sin incluir los canasteros nativizados, que elevaron a tres y medio los no elegibles para ponerse la camiseta de Puerto Rico.

La agresión al Equipo Nacional llegó al extremo de celebrar la final del BSN mientras el Equipo Nacional recibía palizas en los Juegos Panamericanos de 2015 en Toronto. En otra época hubieran detenido la final o sacado los jugadores reclamados por la escuadra nacional.

Hoy los apoderados me dan pena

A pesar de todo lo descrito anteriormente y otros casos más, hoy los apoderados del BSN me dan pena, porque de la manera en que está estructurado el torneo, su presencia sigue siendo vital.

La gota que colmó la copa fue el intento de chantaje descarado realizado por la alcaldesa de Ponce María “Mayita” Martínez, horas antes del inicio del torneo, que amenazó la participación de los Leones en el mismo.

Hay gente que asegura que ella simplemente siguió las órdenes de la Junta de Control Fiscal, en lo que será la tónica de las directrices de los nuevos administradores de la colonia en Puerto Rico, respecto al deporte. Independientemente de las razones o las presiones que la empujaron, desde ahora se puede estipular que se han abierto las candidaturas a la alcaldía de la Ciudad Señorial por el PNP, pues es imposible agredir a los Leones de esa manera y pretender continuar como si nada.

BSN necesita ayuda urgente

El BSN ha sido una institución que ha servido bien al país durante más de ochenta años y sin pretender ser dramáticos, para echarlo hacia adelante, hoy necesita el apoyo decidido de mucha gente.

Ante una PROMESA, que luce más bien como una amenaza, se une el bajón dramático registrado en los auspicios de la empresa privada, lo que prácticamente dejaría a los equipos dependiendo de la boletería.

Esa situación en Ponce deja a Bayamón como la única ciudad grande del país, en la que su alcalde Ramón Luis Rivera encabeza el apoyo consistente en el que también participan los legisladores, que son del mismo partido. De hecho, los Vaqueros se han quedado solos en la gran área metropolitana, en la que tampoco tienen equipos Santurce, Guaynabo y Carolina, región que también podemos extender a Caguas.

Por razones muy particulares, se mantiene la plaza de Humacao y se ha abierto la de Fajardo, está en una combinación muy extraña entre Carlitos Arroyo y Felo Rivera.

Por el contrario, el noroeste se ha convertido en la principal plaza del baloncesto en la Isla, encabezada por Arecibo, que ha sido la potencia en la última década. Aunque el pueblo de Arecibo no ha estado boyante, ni nada por el estilo, la gente ha respaldado el proyecto, aunque amenaza por caer en la peligrosa tendencia de limitar su apoyo a las finales, mientras el equipo lo necesita desde el saque.

Muy cerca le siguen con sólido respaldo del público Quebradillas y la mayor sorpresa en años, que ha sido Aguada.

Así llegamos al oeste, donde Mayagüez y San Germán sobreviven a duras penas y si no hacen algo dramático, podrían necesitar respiración artificial muy pronto. Si esos dos equipos no comienzan a ganar más de lo que pierden, ambos casos podrían convertirse en situaciones muy serias.

Los Indios cayeron en una polémica de dueños que no cumplieron y otros que trataron hasta que descubrieron que no importaba lo que hicieran, el equipo no les pertenecería. La urgente intervención del alcalde José Guillermo “Guillito” Rodríguez salvó su permanencia, pero … el equipo no luce bien y los encargados tuvieron muy poco tiempo para montarlo.

En San Germán, la situación es más grave aún, ya que la administración municipal no tiene la capacidad para cargar el equipo, responsabilidad que tuvo que asumir el propio BSN. Obviamente, eso no es lo ideal en ningún aspecto. Ganar a menudo luce como la única alternativa.

En esta ruta imaginaria, saltamos a Guayama, equipo que podría ubicarse entre los del medio, lo que garantizaría su precaria estabilidad.

Un nuevo BSN

¿Ante esta realidad tan cambiante, es menester preguntarse si estaremos en camino a un nuevo BSN, que se juegue solo en pueblos pequeños o con refuerzos de menor calidad?

Las guerras por venir llegaron

Por Guadi Calvo

Cuando en los primeros meses del año 2011, embozados en los extraños pliegues de la Primavera Árabe, la OTAN y sus socios iniciaron el genocidio libio, publicamos una serie de artículos titulados Las guerras por venir. Allí especulamos con la posibilidad de que Libia no iba a ser la última estación de una guerra que se iniciaba contra el mundo árabe/musulmán.

Lamentablemente, la realidad nos dio rápidamente la razón y, tras Libia, fue Siria que junto a Irán, representan las únicas tres naciones de las cincuenta y nueve del  mundo islámico que enfrentaban abiertamente las pretensiones de dominación de recursos naturales por parte de la alianza pro occidental, compuesta por los países miembros de la OTAN, Israel y el sumiso y obsecuente wahabismo reinante en Arabia Saudita, Qatar, Emiratos Árabes, Kuwait, Bahréin y Omán.

Trágicamente “la cuestión Gadaffi”, fue resuelta en pocos meses, al costo de convertir a la nación más avanzada de África, en un remedo del mundo Max Mad, donde cientos de bandas armadas se disputan ciudades y pueblos como si fuera en un juego de mesa, en que los muertos que nadie paga se multiplican hora a hora. Mientras tanto, el país se hunde en lo más profundo de la anarquía, haciendo parecer a Somalia, el epitome del Estado Fallido, una nación normal.

Es importante recordar que, más allá de la guerra en Libia, la anarquía y cualquier tipo de poder que marque leyes y normas, las grandes petroleras occidentales como Repsol (España), Total (Francia), ENI (Italia) Exxon Mobile (Estados Unidos), Britsh Petroleum (Reino Unido) e incluso la Compañía Nacional de Petróleo (NOC) que representa intereses de algunos señores de la guerra libios, que cambian según los “vientos” su lugar en el mapa político-militar del país, siguen bombeando petróleo a sus casa matrices.

La entente contra Libia, no se pudo replicar con el mismo “éxito” en Siria,  más allá de los ingentes abastecimientos a grupos terroristas de toda laya que participan en la guerra y contar con los más de 800 kilómetros de frontera que Turquía tiene con Siria, para abastecer a las bandas armadas, repitiendo el mismo rol que Pakistán jugó en la guerra de los muyahidines afganos, contra el ejército soviético.

Por encima de la heroica resistencia del pueblo sirio y del presidente Bashar al-Assad, la pasmosa realidad muestra cientos de miles de muertos y una ola de refugiados de la que Europa está pagando mínimamente sus inmensas culpas y responsabilidades en uno de los actos más atroces desde el nazismo, si hacemos un descarado ejercicio de hipocresía olvidando por ejemplo los millones de muertos en las guerras del Congo, los genocidios de las múltiples guerras balcánicas o la invasión de Indonesia a Timor Oriental con la anuencia de Washington que ha dejado otro genocidio sin investigar y castigar. Estos tres ejemplos son sólo una muestra de los muchos episodios con los que Estados Unidos y Europa deberían cargan sobre sus consciencias, en caso de quedarles alguna.

A seis años vista, la guerra en Siria gracias a la colaboración de Moscú, Teherán y la invencible guerrilla chiita libanesa Hezbollah, parecía encaminarse a una victoria, si bien todavía lejana, prácticamente segura. Esta realidad ha sido violentamente modificada una vez más por la intervención norteamericana con los ataques misilisticos a la base al-Shayrat de la fuerza aérea siria, tras el ataque de falsa bandera con gas sarín a la ciudad de Jan Sheijun (ver Siria: Trump muestra los dientes.), del que Donald Trump se sirvió. No hubiera sido diferente de haber sido Hillary Clinton la designada por el establishment norteamericano, la verdadera aprendiz de brujo que ha puesto en marcha al mundo la posibilidad de una hecatombe de proporciones bíblicas.

Una extraordinaria oportunidad

El presidente norteamericano encontró en el ataque una extraordinaria oportunidad para zafar de situaciones demasiado complejas como para liberarse con facilidad. Tres factores son, sin duda, han los que se han tenido en cuenta a la hora de decidir el ataque. Desde la política interior, la caída de los índices de popularidad de Donald Trump, las molestias de muchos de los poderosos factores financieros e industriales que lo apoyaron frente a tanto ruido y tan pocas nueces y un incipiente resquebrajamiento interno en el partido republicano, lo que posibilitó que se llegará a mencionar la palabra impeachment  en muchos de los centros de poder político de Washington, apenas dos meses después de su asunción,

Desde el ámbito exterior dos cuestiones atenientes a Rusia: la ya mencionada posibilidad de una primera y contundente victoria sobre organizaciones integristas musulmanas como el Frente al-Nusra (al-Qaeda) y el Daesh y que significaría la permanecía de Bashar al-Assad en la presidencia siria y la confirmación, por parte de la influyente revista Forbes, de que  después de dos años de recesión, la economía rusa ha salido oficialmente de la crisis en enero.

Pero Forbes revela además, algo mucho peor para los enemigos jurados del Presidente Vladimir Putin. “Independientemente de cuándo terminó la crisis, la política fiscal conservadora de Rusia ha demostrado ser resistente a los bajos precios del petróleo y a las sanciones”, dice la revista, refiriéndose a las sanciones por parte de la Unión Europea, tras la guerra ucraniana y la crisis de Crimea.

Sin dudas una Rusia reactivada económicamente y envalentonada por sus éxitos internacionales, ponen otra vez a Moscú como el gran enemigo a vencer por las huestes del “bien” que, con tecnología del tercer milenio, ataca países empantanados en el siglo XII como Somalia, Afganistán o Yemen, o a otras naciones estancadas en guerras como Siria, Irak, Libia y acaso Pakistán.

Europa junto a los Estados Unidos, no sólo son responsables de cada uno de los muertos en esas geografías, sino también de los que han caído por acciones terroristas en sus propios países.

Con más frecuencia se producen ataques “low cost” en grandes ciudades como Paris, Niza, Bruselas, Berlín, Londres, Estocolmo y aparentemente en Oslo, donde los Servicios de Seguridad Policiales (PST) noruegos, detuvieron este último sábado a un joven de origen ruso que portaba un explosivo de fabricación casera y escasa capacidad dañina, aunque suficiente para seguir incrementando el nerviosismo en poblaciones que se encontraban a años luz de padecer ese tipo de agravios más acordes y admitidos para poblaciones del tercer mundo.

Tras los ataques de Trump, los países aliados junto a la prensa controlada por el poder se han alineado exultantes detrás del nuevo “sheriff”, al tiempo que las voces internas de los Estados Unidos que se alzaban contra el presidente se han llamado a un monacal silencio.

Por su parte Arabia Saudita envalentonada por el gesto de su patrón, ha amenazado a Irán, enemigo jurado de Washington, con una guerra si continúa inmiscuyéndose en cuestiones de los países árabes.

Mientras tanto,  más atentados se han replicado en Siria donde las organizaciones terroristas han entendido el bombardeo de Trump como una señal de que los viejos tiempos de la dupla Hilary Clinton y el senador John MacCain  han vuelto y el Pentágono y los sicarios mediáticos afines estarían dispuestos a seguir dando cobertura a sus acciones.

Si entendemos que la guerra en Yemen, el monumental incremento de las acciones cada vez más osadas de grupos  como el somalí al-Shabb, los nigerianos de Boko Haram, el nuevo conglomerado terrorista de Jamaat al-Nasr Islam wa al-muminin(Grupo para la victoria del Islam y de los fieles), con presencia en la amplia franja del Sahel, el movimiento Wilayat Sina (Provincia del Sinaí), que este domingo tras dos atentados asesinó en Egipto una cincuentena de cristianos coptos, el talibán y en Daesh en Afganistán y Pakistán, los grupos integristas en el Sudeste Asiático como Muyahidin Indonesia Timur (MIT) o el filipino Abu Sayyaf y las bandas wahabitas que actúan en Chechenia (Rusia) como Imarát Kavkaz (Emirato del Cáucaso) y el Movimiento Islámico de Turkestán Oriental (MITO) en la provincia china de Xinjiang, todas estas organizaciones sostenidas con recursos de Arabia Saudita y Qatar, nos hace sospechar que aquellas guerras por venir del 2011, definitivamente han llegado.

Reproducido de: www.portaldenoticias.ar

El autor es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en África, Oriente Medio y Asia Central.

Gracias al Festival de Cine Europeo conocemos al compañero I, Daniel Blake

Director: Ken Loach; guionista: Paul Laverty; fotocinematógrafo: Robbie Ryan; elenco: Dave Johns, Hayley Squires, Sharon Percy, Briana Shawn, Dylan MacKiernan.

El 8vo Festival de Cine Europeo, celebrado del 30 de marzo al 5 de abril, nos trajo hermosas producciones de países renombrados por su historial de cine en su término más inclusive (coproducciones internacionales, nacionales con fondos de los ministerios culturales, independientes, experimentales) y otros que desconocemos por no ver sus filmes a menos que fueran nominados o ganadores de Oscares por Mejor Película Extranjera (Bulgaria, Eslovaquia, Finlandia). Todos los años creo un espacio especial para poder ver el mayor número de filmes durante los siete días de su duración pero este año, aun con boletos en mano, mi cuerpo decidió que cinco filmes serían el máximo que me permitiría disfrutar. ¡Pero qué cinco! Comienzo con I, Daniel Blake de Ken Loach, el mejor director de cine político que conozco y cuya trayectoria cinematográfica he seguido desde Poor Cow de 1967.

¿Cómo es posible que una historia tan sencilla y cotidiana, con un estilo casi casero en su manejo de cámara pueda haber sido galardonado con el más prestigioso premio de BAFTA —Outstanding British Film of the Year— la Palm d’Or en Cannes (incluyendo el Premio Ecuménico), el César de Francia por Mejor Película Extranjera, al igual que premios en San Sebastián, Locarno y Vancouver? El misterio se resuelve al ver este hermosísimo y doloroso filme.

Este es el perfil de Daniel Blake: carpintero de 59 años, residente de Newcastle, al norte de Inglaterra, obrero/clase trabajadora al estilo de lo que fue ese movimiento desde el siglo 19 y luego en la creación del Partido Laboral en 1900. El significado de haber tenido la posibilidad de cambiar la estructura socioeconómica del país después de la 2nda Guerra Mundial lo presentó Loach en su extraordinario documental de 2013, The Spirit of ’45. Pero la Inglaterra de Daniel Blake es la que ha sido transformada e inclinada más y más hacia la derecha por los gobiernos conservadores de Winston Churchill, Margaret Thatcher y David Cameron. Las medidas socialistas que se lograron aprobar desde ese gobierno laboral de 1945 han sido diluidas, eliminadas o con acceso tan difícil que no sirven las necesidades sociales de la gente. Esas ayudas sociales gubernamentales —que en el caso de los Estados Unidos fueron medidas de la era de Franklin Delano Roosevelt para lidiar con la crisis económica de 1929 (como beneficios de desempleo, seguro social, creación de empleos para los más vulnerables en ese momento/Work Projects Administration)—centros y distribución de alimentos, Medicaid y Medicare, asistencia social, entre otros, han con los años creado su propia burocracia para dificultar en vez de facilitar el acceso que deben tener los más necesitados. Daniel Blake y Katie son dos ejemplos de las miles de personas que se pierden en ese sistema.

Daniel Blake ha sufrido un ataque del corazón cuando lo conocemos pero ya está en recuperación. En ningún momento hay referencia a problemas con su cobertura médica; todo lo contrario, el seguimiento y el trato de los médicos y trabajadores de la salud es algo constante y eficiente (National Health Service/NHS). El problema es ¿cómo puede este hombre sostenerse sin trabajar mientras se recupera y los médicos le dan el visto bueno para regresar a sus labores? Existe el mecanismo pero lo harán tan difícil en vías de ser tan eficiente y asegurarse que no haya apropiación indebida de fondos gubernamentales que Daniel pasará su tiempo yendo de oficina en oficina, llenando formularios (la mayoría en línea y sin ayuda inmediata para los que no manejan el medio), argumentando su caso a tecnócratas, apelando sus decisiones y mientras tanto tratando de recuperar su salud.

Katie representa otro caso muy común también en esta ‘nueva’ sociedad de cambios acelerados: joven madre soltera de dos hijos, uno de ellos (Dylan) con autismo, no conoce la ciudad por acabar de mudarse de Londres donde vivía en un hostal por no tener dinero para vivienda. Aquí consigue un apartamento en bastante malas condiciones pero es un techo estable que se paga con fondos gubernamentales. Intenta conseguir empleo de limpieza mientras los niños están en la escuela, pero nada. Le toma tiempo aprender a moverse dentro de la burocracia de ayudas sociales y hace de todo para que sus hijos tengan comida y vestimenta para moverse. Pero ¿con qué compra zapatos para su hija preadolescente para que no se burlen de ella en su nueva escuela? ¿Con qué compra productos de higiene que no cubren sus cupones de alimento? ¿Qué hacer mientras tiene su nueva cita con la evaluadora de su caso ya que perdió su cita original por llegar tarde y ellos rehusan atenderla? Estas son realidades que nos rodean y que—como me señaló una amiga al finalizar la función—se multiplicarán en nuestro entorno según la crisis en que nos sumergen se siga agudizando.

I, Daniel Blake es, como todos los filmes de Ken Loach, un ejemplo de realismo social. Esto significa personajes comunes y corrientes, nadie se distingue por ser “líder” o importante fuera de su comunidad, se desarrolla en vecindarios de clase trabajadora como son todos sus personajes, los problemas son con los que hay que lidiar diariamente. Seguimos a los personajes en un día cualquiera según van resolviendo los problemas que cargan con ellos o los que surgen sin uno estar preparado para resolverlos. Y sobre todo, los escuchamos (como hacemos en la guagua, tren, carro público o las oficinas médicas y gubernamentales) y así nos enteramos, en sus propias palabras, cómo logran resolver su diario vivir que es también el nuestro. El diálogo y la conversación siempre están al centro de los filmes de Loach.

Termino con varios referentes temáticos pero con diversidad de estilos: 1) John Q (2002) con Denzel Washington (con todos los mecanismos de gran producción y grandes confrontaciones) donde un padre cae en la desesperación cuando su aseguradora de salud se niega a pagar por la cirugía de su hijo; 2) God Bless the Child (1988), filme independiente sobre la encerrona de la asistencia social cuando una madre necesita conseguir alimento y vivienda para su hija mientras trata de cumplir con un empleo de explotación máxima e ingreso mínimo; 3) Los lunes al sol (2002) de Fernando León de Aranoa con Javier Bardem y Luis Tosar donde se presentan los estragos del desempleo tras el cierre de un astillero; 4) A Man Called Ové (2015) de Suecia (en un estilo de comedia cínica) del efecto del desempleo y las relaciones sociales (no hay falta de dinero como en los anteriores) en la vejez.