Inicio Blog Página 1300

Te contaré unos datos curiosos de Lolita para que los añadas a tu investigación:

• Amaba la naturaleza y la agricultura Trabajo en NY de costurera

• Se esmeró en que celebráramos la Fiesta del Maíz cada primer domingo de diciembre como inicio de la Navidad Latinoamericana para reafirmar nuestra cultura común y diversa.

• Era poeta .

• En un escrito narra su niñez en Lares viendo gallinas correr y detalles naturales así.

• Era muy católica .

• Se caracterizó por su lápiz labial rojo siempre, aun el día del ataque al Congreso.

Aprendiendo a caracterizar un personaje histórico: ¿Sabes quién fue Lolita Lebrón?

Lolita fue una mujer puertorriqueña que luchó por la Independencia de Puerto Rico y se sumó a muchas otras causas justas. Fue arrestada por atacar el Congreso de los Estados Unidos. Fue liberada 25 años después, a raíz de una larga lucha del pueblo puertorriqueño, cubano y de la solidaridad internacional. En su vejez volvió a ser arrestada por hacer desobediencia civil en Vieques para detener los tiros y bombardeos de la Marina de Guerra de los Estados Unidos, lucha en la que triunfaron los puertorriqueños. A pesar de estar de acuerdo o no con ella, mucha gente la ha admirado siempre por su valentía, su firmeza y su verticalidad. Fue una mujer fuerte y amorosa. Acaparó portadas mundiales. Es importante conocer las personas que han hecho historia en nuestro país. Por eso, para realizar la siguiente tarea debes leer la historia sobre Lolita y visitar estos dos enlaces de internet, explorarlos e investigar en todas las fuentes que desees acerca de quien fue Lolita Lebrón.

https://frentesocialista.org/lolita-x-100/ https://info.nodo50.org/Lolita-Lebron-una-luchadora-por-la.html

Concluida tu investigación por el momento, te pueden imaginar quien era Lolita. Ya puedes crear un perfil de Lolita Lebrón. Ella no tuvo redes sociales como quizás tú tienes. Sin embargo, vas a usar tu imaginación para hacerle una pagina a Lolita. Para ello usaras el formato que se provee a continuación, llenando todas sus partes con la información biográfica de Lolita. Si alguna información no esta disponible de ella (ejemplo: su mascota) pueden inventarla utilizando tu imaginación según lo que crees que corresponde a la personalidad que has conocido de ella. (¡Anímate a ponerle nombre a su mascota y todo!) Además de la información de perfil de la, debes crear algunas publicaciones de su página. Puedes etiquetar figuras históricas de su época, poner comentarios de personas relacionadas a ella, réplicas a esos comentarios de Lolita y todo lo que se te ocurra para hacer parecer real el perfil y demostrar que has conocido a esta mujer tan valiente como pocas personas. ¡Suelta toda la creatividad!

Lolita Lebrón Soto: 19 de noviembre de 1919 al 1 de agosto de 2010

LAS LOLITAS EN SU CENTENARIO·MIÉRCOLES,

14 DE NOVIEMBRE DE 2018

TIEMPO DE LECTURA: 9 MINUTOS

Dolores Lebrón Soto, Lolita, nació el 15 de noviembre de 1919 en el sector Río Blanco, barrio La Torre, en Lares en el hogar formado por Gonzalo [Bernal] Lebrón y Rafaela Soto Luciano  Lolita cursó grados primarios en la escuela Mariana Bracetti[iii] en el barrio La Torre, aunque mientras estudiaba en dicha escuela no conoció la historia de esta heroína independentista del Grito de Lares. Durante su infancia y adolescencia la familia de Lolita se mudó a varias fincas de Lares donde su padre fungía como capataz y administrador.

Cuando Lolita tenía 14 años, conoció a quien fue su primer novio, el poeta Francisco Matos Paoli. Jiménez de Wagenheim relata que Matos Paoli se impresionó con la belleza de Lolita, y comenzó a escribirle cartas de amor y poemas. Lolita correspondía a Matos Paoli en admiración y cariño. Sin embargo, la diferencia de clases obstaculizó el romance, terminando así el incipiente idilio. Años más tarde la militancia de ambos en el Partido Nacionalista y sus efectos, como la persecución y cárcel, retomaron su amistad, esta vez con la compañía de la esposa de don Paco, la educadora Isabel Freire de Matos. Como legado, esta amistad incondicional ha quedado registrada en los intercambios epistolares entre Lolita y Matos Paoli durante los años que duró su encierro.

Cuando Lolita tenía 17 años, su padre la envió a San Juan para que estudiara alta costura. Los estudios se vieron interrumpidos cuando tuvo que regresar a Lares a cuidar a don Gonzalo, gravemente enfermo de tuberculosis. El padre falleció poco tiempo después, por lo que la familia tuvo que desalojar la vivienda que ocupaban; el padre era capataz de la finca y con su muerte perdieron el derecho a ocuparla.

De acuerdo con Jiménez de Wagenheim, los padres de Lolita –don Gonzalo y doña Rafaela–no se casaron por la Iglesia Católica debido a que el sacerdote no se encontraba en el pueblo ese día, por lo que optaron por casarse en la iglesia evangélica. Sin embargo, aunque don Gonzalo no era católico practicante, un sacerdote acudió al hogar Lebrón Soto, donde casó a la pareja y bautizó a sus cinco hijos. Murió al día siguiente.

Sus hermanos mayores lograron emplearse en una finca en Castañer, y se hicieron cargo de sostener a la familia. Lolita tuvo a su hija Gladys Mirna (1940), cuyo padre fue Francisco Méndez, agrónomo.

Con la responsabilidad de sustentar a su hija Gladys Mirna, colaborar con el sustento de su madre doña Rafaela y de su hermana menor Áurea, la imposibilidad de conseguir un trabajo digno en San Juan que le permitiera cumplir con sus responsabilidades como jefa de familia, Lolita emigró a Nueva York sin haber cumplido aún los 21 años. Poco tiempo después de su llegada tuvo a Félix (1942), su segundo hijo, a quien trajo a Puerto Rico para dejarlo al cuidado de su madre luego de que su relación terminara en divorcio. En Nueva York vivió condiciones muy complicadas por causa del discrimen contra puertorriqueños, la explotación de las obreras de la costura –profesión a la que se dedicó–, sus estudios de noche, y la supervivencia en general.

Lolita comenzó a asistir a las reuniones de la Junta Nacionalista de Nueva York en 1946 e hizo su ingreso oficial a dicha Junta un año más tarde debido a “su fe en Dios, su patria, y a don Pedro Albizu Campos, todo con la misma devoción”. Su compromiso con la lucha por la independencia la llevó a escalar puestos muy importantes en el Partido Nacionalista, primero como presidenta del Comité pro Presos Políticos, Secretaria General de la Junta Nacionalista de Nueva York, y luego don Pedro la nombró Delegada General para Estados Unidos cuando le envió la orden con Ruth Reynolds de concretar un ataque al Senado, Cámara de Representantes o Casablanca que visibilizara la estrategia imperial contra Puerto Rico. Es así como Lolita dirigió el ataque junto a Andrés Figueroa Cordero, Rafael Cancel Miranda e Irving Flores en el Congreso de Estados Unidos el 1 de marzo de 1954. Ante la orden de “¡Vamos!” enunciada por Lolita, los cuatro comenzaron la acción político-militar en la Galería de las Mujeres del Congreso, mientras proclamaban “¡Viva Puerto Rico libre!”. Lolita disparó hacia el techo, según relata don Rafael Cancel Miranda y admitió ella misma frecuentemente.

El día después del ataque, Luis Muñoz Marín llegó a la capital estadounidense para asegurarle al Congreso, al presidente y al director del FBI que los ataques habían sido cometidos por “forajidos y lunáticos”. A este último, J. Edgar Hoover -cabeza del FBI- le aseguró que haría todo lo que estuviera en su poder para erradicar a esos “lunáticos ilegales”; a Hoover no le quedó duda de esa promesa ya que fue bajo la presidencia del Senado de Puerto Rico que Muñoz Marín había formalizado la Ley 53 (Ley de la Mordaza) en 1948.

En la corte de Washington, DC fue procesada y convicta por intento de asesinato. El fiscal a cargo del caso fue Leo Rover, quien 4 años antes había defendido a Oscar Collazo por el ataque a Casa Blair, por lo que conocía información privilegiada que usó para perjudicar a Lolita durante el juicio. Andrés, Rafael e Irving fueron sentenciados a cumplir condenas de 75 años, mientras Lolita recibió una sentencia de 50 años. En la corte de Nueva York todos fueron procesados por conspiración sediciosa, según la Ley Smith (similar a la Ley de la Mordaza de Puerto Rico), lo que añadió 6 años a la sentencia ya emitida. Lolita pudo haber pedido clemencia al cumplirse 16 años de encarcelamiento. Sin embargo, jamás lo hizo: si salía de la cárcel, lo haría cuando sus compañeros nacionalistas también fueran excarcelados o cuando recibiera un indulto sin condiciones, lo que ocurrió en septiembre de 1979 de manos del presidente Carter.

[su_image_carousel source=»media: 18533,18534,18535,18536″]

Lolita impresionaba por el amor que transmitía a todas las personas que la rodeaban –particularmente a la niñez– así como su entrega incondicional a la independencia de Puerto Rico, por la que luchó hasta su último suspiro. Sin embargo, también enfrentó la traición de su hermano Gonzalo (luego militante del Partido Popular Democrático), quien fue dirigente de la Junta Nacionalista en Chicago, así como de Raymond Sánchez Sorrel (infiltrado en la Junta Nacionalista), Guillermo Hernández Vega (ex nacionalista). Astol Calero, estrecho colaborador de Muñoz Marín y superintendente de la Policía de Puerto Rico durante la administración de Rafael Hernández Colón, fue uno de los testigos principales en contra de Lolita.

Durante su encierrro Lolita sufrió dolores muy profundos: la pérdida de su madre, su hijo y su hija. El mismo día en que sería sentenciada por el Ataque al Congreso, Lolita recibió la noticia de la muerte por ahogamiento accidental de su hijo, Félix, ocurrida varios meses antes. En 1958 perdió a su madre víctima del cáncer; Lolita no recibió permiso para asistir a su funeral. En 1977 su hija Gladys Mirna falleció en un accidente automovilístico, ocasión en que sí se le permitió venir a Puerto Rico por primera vez luego de su partida a los 21 años.

En la cárcel de Alderson (Virginia Occidental), donde cumplió toda su condena, Lolita compartió prisión con Rosa Collazo y Dolores (Lolita) Otero Vda. de Torresola –ambas arrestadas por ser la esposa y la viuda de Oscar Collazo y Griselio Torresola, y Blanca Canales. Fue torturada, violada, confinada a aislamiento. Durante su encarcelamiento Lolita experimentó el misticismo que la caracterizó. Ahí se convirtió en una devota católica y mariana y tuvo visiones muy claras sobre las luchas que debía asumir.

Durante su encierro escribió poemas muy preciosos, reconocidos internacionalmente por su profundidad y belleza lírica. Sobre los poemas, Lolita señaló que ¨No se busca por la belleza, la poesía. En parte sí, pero se busca en la poesía un sentido creador, que infunda amar… porque cualquiera escribe cosas bellas pero que no infundan nada. ¨ Publicó sus poemarios, Sándalo en la Celda (1975), Grito Primoroso (1989), y El Origen de tu Flauta (1989). Grito Primoroso fue premio de literatura del Instituto de Literatura Puertorriqueña –presidido por Eduardo Morales Coll– en 1989.

El recibimiento que el pueblo le dio a ella y a los compañeros Irving Flores, Rafael Cancel Miranda, y Oscar Collazo al ser indultados en 1979, tanto en el Aeropuerto Internacional de Isla Verde como ante la tumba de don Pedro, convocó a miles de personas y fue conmemorado extensamente por independentistas y personas solidarias en todo Puerto Rico.

Luego de su excarcelación, Lolita continuó luchando por nuestra independencia. Ocupó varios puestos en el Partido Nacionalista de Puerto Rico, incluyendo la presidencia. Su activismo para lograr la salida de la Marina de Vieques la llevó nuevamente a la cárcel por desobedecer la prohibición de entrar a los terrenos ocupados durante 60 años. Al momento de su fallecimiento en 2010 la sobrevivía su esposo, el doctor Sergio Irizarry, con quien estuvo casada durante más de dos décadas. Esta mujer, quien nunca conoció a don Pedro en persona, quien recibió los más altos honores de los gobiernos de Cuba, Nicaragua, Venezuela -entre otros- es considerada la madre de la Patria.

La niña Lolita que creció para la libertad

Érase una vez una niña que vivía en un pueblo en el que descubrió un misterio. Su nombre era Lolita. Vivía en el pueblo de Lares, en el centro montañoso de Puerto Rico. Es el pueblo donde ocurrió un gran suceso histórico llamado El Grito de Lares. Cuando Lolita nacido y se criaba, la mayoría de la gente de Lares se dedicaba a hacer una de las mas grandes magias de la humanidad. Sucedía que sembraban semillas pequeñas y de ahí salían plantas y frutos. Esa magia es la agricultura. En realidad, no es magia, pero le podemos llamar así por lo maravillosa que es. La agricultura no era el Lolita descubrió en Lares. Eso era conocido por todos. Las madres y padres le enseñaban a sembrar a sus crías.

[su_image_carousel source=»media: 18528,18529,18530″]

Las familias enteras trabajaban en el campo. Al alba salían en grupos, grandes y pequeños, con el olor del café a caminar hacia las fincas. El sol les hacia sudar desde que salía. A pesar de eso, hacían chistes y cantaban. Las madres regañaban a los niños que no seguían sus instrucciones. Muchos niños deseaban asistir a la escuela, pero no podían. Debian ir a trabajar a la finca con sus padres para lograr hacer las labores que les pedían a tiempo y poder comer algo. En las tardes hacían el mismo camino de vuelta a casa, pero ya sin chistes ni canticos. Al atardecer el cansancio era mucho. Lo que pensaban era en que ojalá pudieran comer y descansar al llegar a su hogar. Unas veces se les cumplía. Muchas otras no porque solo tenían poco de comer para repartirlo entre todos.

Entre todas esas familias de trabajadores vivía Lolita. Su padre era capataz de la hacienda. Su labor era dirigir el trabajo de esos trabajadores en nombre de los dueños de la hacienda. Lolita amaba la agricultura. Ella sabía que era la actividad más importante para que las personas tuvieran qué comer.

Además, le causaba mucha curiosidad como funcionaba la naturaleza que hacia crecer semillas. En especial observaba con interés las semillas de maíz, de las cuales su abuela le había contado que existían desde que en estas tierras solo vivían indígenas y que eran el alimento de América. Lolita olía la tierra y las flores. Observaba las abejas buscando néctar. Seguía con su mirada a las gallinas y gallos. Su amor por la tierra le permitía divertirse y relajarse. A la vez, la guiaba a desear proteger el entorno y entender su importancia.

Lolita tuvo la suerte de asistir a la escuela porque su padre ganaba lo necesario para comer sin tener que poner sus niños a trabajar. Amaba su escuela Manuel Rojas en el pueblo de Lares. Se deleitaba al leer libros. Gozaba los poemas. A veces escribía en su libreta su palabra favorita: LIBERTAD. Su interés por aprender y su curiosidad la llevaban a observar todo a su alrededor. Por eso un día descubrió el secreto misterioso que la marcó para siempre.

Cuando en la alborada Lolita marchaba hacia su escuela, miraba con tristeza a sus amigas ir a trabajar a las fincas. Esto le acongojaba porque pensaba que sus amigas no podían gozar de la diversión de leer cuentos y escribir palabras lindas. Tampoco podían jugar en el recreo con las niñas que asistían a la escuela. No conocían a su maestra que hablaba tan bonito y sabía muchas cosas interesantes. Lolita no podía entender la razón para que las hijas de los trabajadores tuvieran que ir a la finca a trabajar en lugar de ir a estudiar. No podía aceptar que si eras hija de alguien que no era de los trabajadores de finca sí podías ir a la escuela. Ella no entendía que podía diferenciar a unas niñas de otras por la labor que hicieran sus padres. Reflexionando mucho sobre el tema pensó que quizás esa gente aceptaba esa situación porque ganaban mucho. Imaginó que quizás su amiga Isabelita, que no sabia leer ni escribir, tenía mejores comidas y dulces y ropa. Pensó que ni siquiera por esa razón se valía no ir a la escuela y no

poder interpretar el mundo leyendo y escribiendo. No obstante, esa debía ser la explicación para que las familias aceptaran el fatal destino de no gozar de la escuela y los libros. Lolita estaba equivocada.

Paseando y correteando por los campos fue notando que sus amigas no tenían casi pertenencias. Supo que había días que llegaban de trabajar y casi no comían. Entonces fue que se le sembró una duda en su mente. ¿A dónde iban a parar los muchos frutos que esa gente cosechaba en la finca? Con esa interrogante empezó a adentrarse en el misterioso secreto que guardaba su pueblo de Lares.

Un dia Lolita consiguió que su madre no la enviara a la escuela. Escuchó que su padre había comentado que recibiría a unos enviados del dueño de la hacienda en los almacenes donde se guardan las cosechas. Lolita era muy astuta, por lo que se le ocurrió que allí descubriría el misterio de adonde iban a parar esos frutos. Siguió a su padre al trabajo y observó como le entregó un enorme cargamento de cosecha a unos extraños. Cuando los forasteros se fueron, Lolita interrogó a su padre. Don Gonzalo, que así se llamaba el papá, le explicó que los trabajadores recogían las cosechas para poder subsistir en esas tierras pero que tenían que entregarla. Se les pagaba muy poco porque la cosecha se la enviaban al dueño de la tierra, que era el que la vendía y se ganaba mucho dinero de ella. Lolita le replicó: “pero papá, si él no trabaja, ¿cómo puede ser quien cobre mucho cuando los que trabajan no tienen lo necesario? No es justo.” El papá le explicó que había pocas personas que eran los que tenían poder de la tierra y que los demás tenían que trabajar para ellos. Le contó que esos pocos con mucho poder también tenían que entregar gran parte de su ganancia. La causa de eso es que Puerto Rico es propiedad de los Estados Unidos. No somos un país libre. Por eso, los hacendados tienen que pagar mucho para traer productos de afuera y para que les permitan sacar sus productos a la venta. Ellos no quieren perder nada de ganancia, así que le reparten solo una miseria a quienes le hacen sus riquezas que son los trabajadores.

Lolita se asombró con el esclarecimiento que hizo sobre la realidad puertorriqueña. Pensó que el mundo de los adultos que le describía su padre es absurdo y quería crecer para cambiarlo. Sintió que quería dedicarse a que las niñas y los niños como ella pudieran ser libres. Tuvo el fuerte impulso en su corazón de quería dedicarse a que en Puerto Rico no hubiera dueños de afuera que no nos permitieran vivir a todos de manera justa. Así lo hizo. Lolita Lebrón Sotomayor vivió toda su vida para liberar a Puerto Rico obedeciendo solo su consciencia. Cumplió muchos años de cárcel en los Estados Unidos por dirigir un ataque al Congreso de los Estados Unidos, siguiendo el derecho internacional que permite a los pueblos pelear por su liberación. El escuadrón que dirigió estuvo compuesto por los patriotas Rafael Cancel Miranda, Irving Flores y Andrés Figueroa Cordero. Tras una larga lucha en reclamo de su liberación de muchas personas puertorriqueñas, cubanas, latinoamericanas y de otros países, Lolita fue sacada de prisión junto a sus compañeros de lucha. Murió ya de anciana sin ver a Puerto Rico libre pero muy satisfecha de haber hecho su parte con valor.

Módulo educativo integrando la figura del Lolita Lebrón: Currículo Combativo

La educación tiene que ser liberadora o no es educación. Los tiempos que vivimos ameritan que enriquezcamos el currículo todos los días con valentía. Si alguien ha sido valiente, como gremio, en este país es el magisterio. Por ello nos debe resultar de interés exponer a los estudiantes a figuras históricas que resaltan la valentía. Bien decía Nietzsche que no ha sido con la compasión sino con la valentía que se ha salvado a los que se hallaban en peligro. Los tiempos históricos de cambio requieren el arrojo de asumirlos. Está en nuestras manos dotar de ejemplos históricos a nuestras crías. Además, es necesario construir experiencias de debate, de polémicas, de análisis crítico, de tomar posturas y de interpretar mensajes complejos o poco aceptados. Las personas del siglo XXI necesitan esas competencias.

Este mes de noviembre de 2019 se cumple el centenario de una figura que ejemplifica el valor: Lolita Lebrón. Como parte de las celebraciones de sus cien años realizadas por el colectivo “Las Lolitas en su centenario” y otros comités de trabajo u organizaciones, he querido aportar esta serie de actividades educativas. No intento presentar aquí un currículo completo; lo que pretendo es que estas actividades sirvan de modelo para que cada persona dedicada a la educación pueda crear las suyas propias, alterarlas, modificarlas y tomar ideas. Este módulo incluye lecturas y lecciones para todos los niveles educativos. Desde tareas de lectoescritura para los primeros grados escolares, hasta tareas de destrezas complejas de pensamiento que pueden usarse en cursos avanzados. Por ello, para cualquier nivel que trabajen pueden encontrar algo que les sea pertinente para presentarles a las nuevas generaciones quien fue Lolita Lebrón. Mi sugerencia es que luego de una exploración básica, se muestre su imagen y una biografía, un cuento o poema con datos básicos de ella para presentarla. En el caso de nivel secundario se puede introducir la figura de Lolita usando el documental Gritos de Libertad creado por Rosa Villalonga, en el cual he basado una de las actividades de este módulo. Es perfecto para salones de clases porque solo dura 13 minutos. El mismo no se encuentra disponible en internet o a la venta en este momento, pero quien desee usarlo para fines educativos nos escribe y se lo enviaremos. Después de presentar quien fue Lolita, entonces, se puede polemizar y entrar en las demás actividades. A los más pequeños basta con que la conozcan para que sus conocimientos se enriquezcan más allá de lo que tradicionalmente se nos presenta. En este módulo he enfatizado el análisis de lectura, tanto en español como en inglés, destrezas de pensamiento y de lenguaje diversas como interpretación de medios de prensa, exposición a textos argumentativos, destrezas motrices de escritura y lectura. La mayoría de las actividades también pueden servir para cursos de Estudios Sociales o de Historia.

La integración curricular es una metodología probada para hacer de la educación una más pertinente y divertida. La figura de Lolita puede ser integrada de muchas formas y en todas las materias. Quiero presentar algunos ejemplos para abrir el camino a que sigamos creando. Cuando se trabajan textos literarios como La Carreta se puede mencionar a Lolita como ejemplo de la migración de los campesinos desplazados a las urbanas y luego a los Estados Unidos como trasfondo. Del campo en Lares, pasó a la zona urbana de Utuado que era un pueblo desde donde se manejaban los monocultivos y de ahí a NY. En las unidades curriculares de poesía se pueden estudiar los poemas de la autoría de Lolita y algunos dedicados a ella. Así mismo, cuando se trabajan tradiciones como la Navidad o Acción de Gracias en esos días, se les puede presentar a los estudiantes La Fiesta del Maíz como alternativa. En las unidades que estudian los nativos de América se trabaja el maíz. Del maíz, como fruto esencial de América al “popcorn”, que también existía en la América precolombina no hay ni un paso. El “popcorn” puede ser explicado como explosión en la clase de Física y la germinación del maíz en Biología. Parece traído por los pelos, pero no lo es. Repito que las clases con integración curricular suelen ser más ricas. Es tan sencillo como que el día que se enseña el tema en cuestión se hace un alto y se presenta una actividad sobre Lolita referente al contenido trabajado o que refuerce las destrezas de los objetivos del día. La lectoescritura, de hecho, tiene que ser trabajada en todas las materias. Otra gran oportunidad para estudiar a Lolita es cuando se trabaja la literatura urbana puertorriqueña y la literatura nuyorican. En las unidades de narrativa, si se enseña el cuento “Historia de Arroz y Habichuelas” de Ana Lydia Vega, se puede profundizar en que la dedicatoria y el epígrafe de este es de Lolita. Así mismo, si se trabaja la redacción de reseñas, se puede exhibir un video documental de Lolita para esos fines. Ella es muestra de la rebeldía de esa clase obrera que sufrió la explotación en NY luego de ser obligada a emigrar. El asunto del lápiz labial rojo y los señalamientos sobre la imagen pueden ser trabajados desde la óptica de perspectiva de género. El sinfín de obras de arte, canciones, poemas, pinturas que se le han dedicado a Lolita sirven para integrar las Bellas Artes o para estudiar su figura en dichos cursos. Hay un cuadro del propio Osiris Delgado, gran pintor puertorriqueño, dedicado a Lolita y titulado así mismo. Trabajarlo desde el punto de vista estético o artístico puede ser una excelente propuesta en clases de artes. He intentado transmitirles ideas que tengo martillándome la cabeza porque espero que este trabajo sea uno en construcción. Estoy segura de que voy a presentar más propuestas para añadirle. Además, deseo que toda persona que desee sumarse al esfuerzo se motive y prepare sus propias actividades para compartir.

En caso de que utilicen este módulo o que desee contribuir añadiéndole o corrigiendo algo, les hago un llamado a escribirme. Me encantará recibir sus mensajes en mi correo: astridraquel@gmail.com . Además, les invito a buscar en Facebook la página Currículo Combativo para mantenerse comunicado con iniciativas como esta de personas comprometidas.