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Chile: Una revuelta popular desde abajo para parir un nuevo ciclo

Por Luis Thielemann H.

Es difícil describir lo que ha ocurrido en Chile en la última semana, sin ser presa de un subjetivismo provinciano o de cierta ansiedad que provocan hechos inéditos en décadas. A estas alturas resulta un cliché insistir en aquello de que nadie previó esta revuelta y, si bien es cierto, es una síntesis que impide observar y comprender el perfil complejo de los hechos. Pero si de algo nos sirve el materialismo clasista es para iluminar lo que de otra manera se explicará con lenguajes de la dominación y la gobernanza. Se hablará de un “otro” no ciudadano, para ver cómo se hizo explícito y por la fuerza lo que hasta ahora era un masivo refunfuño rabioso pero impotente de la clase trabajadora chilena. Lo que ha ocurrido en Chile es una revuelta popular, masiva, apoyada y protagonizada por trabajadores, estudiantes y toda la multitud de pobres y precarios que se amontona en las periferias de Santiago y otras grandes ciudades. Pueblo abigarrado, en lenguaje del marxismo andino. Es una revuelta contra un objetivo tan amplio como claro: el orden político de la post-Dictadura y el empresariado que se ha hecho rico a costa de vender derechos sociales a los chilenos. Casi ninguna institución de Chile conserva hoy legitimidad, la mayor parte de la población del país está bajo estado de excepción, y uno de los órdenes socioeconómicos modelo de los neoliberalismos reales, se sostiene hoy únicamente en las Fuerzas Armadas y las policías.

La revuelta comenzó de a poco y organizada por los estudiantes del centro de Santiago, los más golpeados por meses de represión directa del alcalde derechista de la comuna central de la ciudad capital. La razón directa era el alza del pasaje en 30 pesos chilenos (unos 0,8 euros). Desde el lunes 14 de octubre, se anunciaron poco a poco “evasiones masivas”, es decir, pasar al Metro de la ciudad sin pagar, aprovechando la superioridad numérica y muy pacífica de estudiantes, a los que se sumaron cada vez más personas trabajadoras, pues eran en horarios punta. La palabra “evasión” no es menor. Primero, porque es la palabra con que se ataca desde la prensa y el gobierno a quienes en los microbuses de la ciudad simplemente suben sin pagar. Desde hace años ya, los principales paraderos de microbuses de la ciudad están cercados y con guardias privados, y aquellos en que están en las avenidas de barrios populares o en sus accesos, además está la policía armada. La evasión sigue, a pesar de eso, sin bajar de un tercio, más o menos, de los pasajeros totales del servicio. El Estado ha creado un registro de evasores, y las multas pueden llegar a los cientos de euros o incluso prisión. En segundo lugar, la palabra evasión se hizo famosa por las distintas evasiones de impuestos que fueron perdonadas por el servicio de impuestos del Estado o los tribunales. En general, se le llamó evasores a los empresarios que de distintas maneras se han enriquecido a costa del cobro por servicios sociales, a los corruptos o a aquellos que lograron “evadir” los procesos judiciales por financiamiento oscuro de la política, a los que casi toda la clase política, salvo el PC y el Frente Amplio, está vinculada. En los primeros días de la revuelta, circuló profusamente un panfleto que explicaba que el costo de reparación total de la destrucción del metro, unos 200 millones de dólares, eras una fracción muy mínima del total sumado de todos los escándalos conocidos de corrupción empresarial o política de los años recientes. Eso se sumó a que las vocerías del gobierno se mantuvieron, hasta bien entrada la revuelta, en un tono de ataque al movimiento, tachándolo de delincuencial y lumpenezco, de terrorismo organizado incluso, sin advertir que ya prendía por toda la clase trabajadora.

De esta forma, el alza del pasaje dio una causa desde la cual proyectar el odio a todo un sistema general de explotación por la vía de provisión de servicios sociales o las deudas por consumo. En Chile, el coste de los productos tecnológicos es bajísimo en comparación a otros países, y es así en general con todo tipo de bienes de consumo. Por otra parte, los precios de la vivienda han subido a niveles en que es imposible acceder a la propiedad, la comida es más cara que en Europa, el transporte público es el más caro del continente (en torno a 1 euro el pasaje, y los abonos no existen aunque los estudiantes tienen pasaje rebajado). La salud y la educación son en general de provisión privada, y se sostienen en enormes subsidios estatales cuyos flujos y licitaciones son a menudo oscuras. Lo mismo pasa con la infraestructura moderna del país, como carreteras y líneas de metro. Las pensiones son lo que más ha movilizado recientemente el descontento social, las AFP, un enorme impuesto al salario, que entrega pensiones de pobreza. El secreto es que el enorme volumen de dinero que sale de los millones de salarios de los trabajadores chilenos, es la caja pagadora de la máquina financiera de la burguesía local en su proyección hacia el continente, así como también de mucha especulación financiera. El sistema funciona de tal manera que si los negocios de las AFP, que son privadas todas, pierden dinero, se descuenta la pérdida individualmente a los cotizantes. Si el alza del pasaje dio un detonante, la acción de los estudiantes dio un método de lucha no violento. Todo eso cambió el viernes 18.

Desde el día miércoles 16, el Estado respondió tratando de delincuentes, incluso terroristas, a los estudiantes, mientras el respaldo popular solo crecía. Se llenaron las estaciones con las fuerzas especiales de la policía, y las evasiones, cada vez más y más masivas, comenzaron a ser por la fuerza. La policía llenó de gases las estaciones y los trenes no paraban en las que habían sido invadidas, y lo que ya era una multitud más allá de los estudiantes, respondió sentándose en los andenes con los pies hacia la línea, impidiendo el avance de los mismos. El viernes 18 las acciones ya eran de masas y en toda la red que cubre casi toda la ciudad, incluyendo los enormes barrios populares de Puente Alto, La Florida, en que vive más de un millón de trabajadores, o Maipú, al oeste de la ciudad, en que vive otro medio millón. Allí, en las periferias, comenzó la violencia más dura, la policía al atardecer estaba sobrepasada, comenzó a disparar dejando un reguero de heridos a balines.

Lo cierto es que la revuelta también estaba desbordada de cualquier posible dirección. Organizado o no, hayan actuado o no grupos de vanguardia, eso no explica la masividad y complicidad de las clases populares con los ataques a las estaciones. Cuando anocheció y las policías se fueron, se produjo la destrucción total de veinte estaciones, todas quemadas, casi un centenar estaba con daños importantes. El total de estaciones es 136. La ciudad se llenó de barricadas, Piñera bajó el alza del pasaje, dijo que comprendía el malestar, declaró el estado de excepción y envió los militares a la calle. No pudo ser peor. Aquello despertó el viejo sentimiento antidictatorial mayoritario en el país. Por otro lado, durante la misma noche los incendios y saqueos se desataron por todas partes. Aunque muchos condenaron estas acciones, no hubo mayor rechazo. La revuelta, como muchos decían, ya no era por esos 30 pesos Por el contrario, al amanecer del día sábado 19 las calles se repletaron de personas. El metro anunció la noche anterior que suspendía el servicio por todo el fin de semana y eso envió a todos los que querían protestar, de vuelta a sus barrios. Las calles de toda la ciudad se llenaron de gente golpeando cacerolas, la tradicional forma de protesta pacífica del país, pero en los barrios populares la revuelta se puso a la ofensiva, con barricadas, saqueos y hostigamiento a policías y militares. Los heridos a bala ya se multiplicaban, los primeros muertos aparecieron. Piñera decretó el toque de queda, pero la mayoría de la población no se retiró, la violencia continuó toda la noche, durante todo el día domingo 20 y nuevamente hubo un toque de queda que la multitud no respetó. En su mayoría, siguió actuando pacíficamente. De todas formas, se produjeron imágenes impresionantes de enfrentamientos con los militares y policías, a un grado inédito para un país históricamente calmo. Pero también al borde de la distopía neoliberal. En un país en que un televisor de última tecnología puede ser más barato que el arriendo mensual de la vivienda, hay videos de la revuelta que muestran como de las tiendas saqueadas eran lanzados a las barricadas por personas absolutamente normales. Mientras negocios locales eran defendidos por las masas, el incendio del gran retail, bancos y sucursales de servicios privados eran disueltas en ruinas.

Se produjo un breve cambio el día lunes. Muy importante. Durante la noche del domingo, Piñera habló por cadena nacional, tomó el discurso del enemigo interno, habló de grupos organizados detrás de la revuelta y dijo que el Estado estaba en guerra y pidió que el lunes, si bien aseguró difícil, fuese un día normal. Se apoyó en grupos espontáneos de vecinos, con “chalecos amarillos”, que temieron por sus viviendas por temor a saqueos de pobladas. Ya para el día martes quedaban solo unos pocos de ellos, y están deviniendo en asambleas barriales populares. Nadie le creyó a Piñera, ni siquiera los “chalecos amarillos”, que querían “cuidar los supermercados, pero también protestar”. Al otro día, el general a cargo del estado de excepción lo desmintió, la vocera del gobierno también. Lo más importante, las calles de la ciudad se llenaron. La multitud, en una impresionante autonomía táctica, calmó la violencia en lo que pudo y paralizó el país colmando las calles de las grandes ciudades. La respuesta represiva hizo que ya hacia la tarde, nuevamente las calles fuesen enfrentamiento duro, incendios y saqueo. Esa noche del lunes el presidente Piñera llamó a todos los partidos a negociar, excepto al PC. El debate fue intenso, y los socialdemócratas del PS, el PC y el Frente Amplio, se negaron a asistir a la reunión con el presidente el día martes mientras no retirase a los militares de la calle. En el día siguieron los disturbios, pero en la periferia, donde vive la mayoría de la población pobre, la revuelta bajó su intensidad y la ofensiva violenta se ha ido disolviendo. Para el día miércoles 23 hay convocado un paro nacional, en que las organizaciones formales de izquierda, intentan recuperar control sobre la revuelta, a la vez que mantenerla.

Sobre la represión, es experiencia pero los datos duros aún están ocultos. Hay muertos, muchos. Esto último es todo un problema aún, pues en complicidad con la prensa, se sabe poco o nada de los nombres de los muertos, la lista que entrega el gobierno es dudosa pues ha ocultado casos en sus vocerías, y de heridos o detenidos se saben fragmentos. Por la base y entre los chilenos comunes y corrientes, circulan cientos de videos de baleados, personas muertas, también policías saqueando, disparando a hogares. El INDH, institución estatal que debe vigilar por el cumplimiento de los DDHH en el país, ha sido criticada por actuar sin firmeza. Su director, Democratacristiano, ha salido a negar en meses anteriores que haya sido nombrado por su complicidad con el Gobierno derechista. La diferencia entre lo que oficialmente se sabe y lo que las personas de a pie ven y difunden con sus teléfonos es enorme. La violencia es inédita desde la Dictadura, y se teme que los muertos puedan ser en realidad decenas. Hay todavía 1500 presos y contando, los que han sido torturados, y las mujeres denuncian todo tipo de abusos sexuales. En Chile, hoy, nadie podría asegurar que las policías estén bajo control de algo más que su propio nerviosismo e ira.

A los actores políticos todo les pasó por el lado. El Gobierno, superado primero, errático después, se atrincheró en el pinochetismo, socavando velozmente el poco apoyo que le quedaba en las capas medias. En general, es posible decir que el gobierno de Piñera está desmoronado políticamente, pero también que puede recomponerse rápidamente, pues ningún actor decidió ocupar el enorme espacio de presión política que abrió la revuelta en sus momentos más álgidos. Ya la noche del martes anunció un paquete de medidas que si bien son aún moderadas, significan que todo su programa de gobierno gira hacia un escenario largo e incierto de reforma social, que debe ser negociado en un parlamento en que no tiene mayoría. Ha puesto los términos del debate de salida de la revuelta, con apoyo de la mayoría del sistema de partidos parlamentarios. Ello demuestra también la inoperancia política de la ex Concertación / Nueva Mayoría. Dividida y sin norte ni figuras, la que se diluyó entre la decisión de la izquierda y el apoyo acrítico al “pacto nacional” de Piñera. La izquierda, por su parte, si bien ha estado en los nervios vivos de todo el tejido social que protesta, desde que sus raíces van a las movilizaciones de estudiantes de 2001, 2006, 2011 y en más, así como a las de profesores de 2014-15, y también a las de todo tipo de trabajadores en los nuevos sindicatos; no fue capaz ni de predecir ni de conducir la revuelta. Aunque no estuvo en el comienzo ni en su origen, ni el Frente Amplio ni el PC se atrevieron a tomar su representación en el momento que podrían haberlo hecho, a pesar de ser la militancia más presente y menos deslegitimada entre las clases populares que lucharon en el fin de semana rojo de Chile. Tampoco es seguro haber obtenido algo de ello, así como tampoco el que de ello no resultase ser arrastrados por el rechazo popular antipolítico. La complejidad de la situación superó a todos.

Lo que se viene será largo e impredecible, aunque ya se delinean ciertos marcos y términos, en la propuesta de Piñera. Pero no será pacífico ni simple su camino en el parlamento, y todavía el tono puede profundizarse mucho. Esta revuelta se va a acabar, tal vez ya lo está haciendo, pero las masas movilizadas difícilmente se retirarán de la lucha. Hay una mayoría popular que le perdió el miedo a la violencia y el respeto total a la autoridad, y frente a ella una autoridad que ni con balas puede reimponer su legitimidad, solo el terror. El mito del neoliberalismo modelo y en democracia del calmo Chile está destruido, y el duopolio político gobernante de las últimas tres décadas, que tambaleaba trizado hace un tiempo, no tiene capacidad de nada. Solo existe la violencia del Estado y una economía que aún funciona. No es poco. Pero los términos cambiaron. De aquí en más es muy difícil que el neoliberalismo pueda avanzar, y la baraja política está totalmente abierta. La izquierda perdió la oportunidad de asestar un golpe fuerte tomando la dirección de la revuelta ante el Estado, asumiendo que no habría revolución pero que sí podía avanzar décadas en unos días. Todavía el escenario sigue abierto, viene un tiempo largo, inestable, de debate parlamentario, con seguros rebrotes parciales de disturbio y protesta masiva. También dos años de elecciones y los partidos están en el piso. Hay mucha confusión y poca claridad política entre las fuerzas de cambio, pero la certeza más importante y alegre es que, luego de décadas de estar desahuciada por políticos y académicos, hay una intuitiva disposición de masas al conflicto clasista.

El autor es historiador chileno y editor de la Revista Rosa. revistarosa.cl. Reproducido de www.rebelion.org

Una mirada a nuestros atletas alrededor de los deportes

Por Javier Guaní Gorbea/Especial para CLARIDAD

Boxeo: Bimbito ganó pero no impresionó

El único campeón mundial masculino que tiene Puerto Rico en estos momentos Wilfredo “Bimbito” Méndez realizó este fin de semana la primera defensa de su título mundial de la OMB en las 105 libras. Aunque éste pudo retener su campeonato por decisión dividida cuando la pelea tuvo que ser detenida por un cabezazo accidental en el séptimo asalto frente al mexicano Axel Aragón, su demostración dejó mucho que desear. El boricua fue derribado en el cuarto asalto y no soltó sus manos con la frecuencia que lo hizo cuando le ganó el campeonato al filipino Victor Saludar. Aunque en defensa del boricua éste pareció reaccionar después de la caída y uno puede hacer el argumento que ganó los últimos dos asaltos, el público salió con un mal sabor en la boca. Estoy convencido que necesitará de una mejor demostración en su próxima defensa si aspira a convertise en un preferido de la fanaticada boricua que es bien exigente.

Béisbol: Ya se debe haber coronado Houston

Para el momento que este artículo salga publicado ya se debe haber acabado la Serie Mundial y con toda probabilidad los Astros de Houston (que dominan 3 juegos a 2 al momento de este escrito) parecen encaminarse al título por segunda ocasión en tres años. Houston fue sorprendido en los primeros dos juegos pero eventualmente su tórrida ofensiva despertó y –como comentamos– que su descomunal ofensiva lo hacía un favorito en la serie. Por su parte el boricua Carlos Correa sin estar teniendo una serie espectacular sigue conectando batazos importantes (como hizo en la serie contra los Yankees de Nueva York) pues su jonrón de dos carreras prácticamente selló la victoria de los Astros en el quinto juego para ponerlos a una victoria del campeonato.

Atípico el final de la Doble A

Manteniéndonos en el béisbol el equipo de los Mulos de Juncos obtuvieron el décimo campeonato de su historia al vencer en una gran serie a los Jueyeros de Maunabo. La serie fue una dominada por el picheo donde los últimos dos juegos se fueron a entradas extras y se terminó de una manera poco tradicional: cuando el receptor y el jardinero central de Maunabo cometieron dos errores en la misma jugada, por lo que el corredor de Juncos que había salido a robarse segunda anotó la carrera de la victoria. Pese a lo inusual del final la serie demostró que en Puerto Rico sigue habiendo una gran fanaticada que sigue el béisbol pues los juegos estuvieron abarrotados de gente desde las semifinales. Sin duda hace mucho tiempo la Doble A sustituyó a nuestro de béisbol profesional en el gusto de la fanaticada local.

A la carga el equipo nacional

Y para culminar con este deporte nuestro equipo nacional de béisbol salió temprano esta semana para el torneo Premiere 12 de béisbol que comienza el viernes y otorga dos boletos para los Juegos Olímpicos, uno de ellos para América. Aunque los nuestros no salen de favoritos para obtener el boleto de América (por la presencia de Estados Unidos) recordemos que nuestra delegación viene de dos sólidas presentaciones y tanto en los Juegos Centroamericanos como en los Juegos Panamericanos, donde por primera vez en nuestra historia ganamos medalla de oro. Ese equipo ha resurgido con la llegada como dirigente de Juan “Igor” González y la suma de algunos peloteros profesionales en áreas deficientes como el picheo. Los boricuas estarán en el grupo con Taipéi, Japón y Venezuela, y tendrán que llegar entre los mejores 2 del torneo para meterse en lo que se conoce como la Súper Ronda. Si se logra la clasificación ahí todo es posible, incluyendo salir con el pase olímpico.

Tenis de mesa: Nos quedamos cortos en el tenis de mesa

Hablando de pases olímpicos nuestro equipo de tenis de mesa femenino se quedó corto en su aspiración de ir a Tokio 2020 al ser derrotadas 3-0 por Brasil. Sin duda Brasil venía con la espina de haber perdido el oro frente a las boricuas en los Panamericanos en agosto. Puerto Rico por su parte se vio un poco cansado aún desde el día antes donde tuvieron que batallar más de la cuenta para despachar a Chile. Cabe preguntarse si la larga temporada tuvo su efecto en el grupo que no se vio tan aceitado como nos tiene acostumbrado.

Baloncesto: En compás de espera JJ Barea

Mientras deportes como el béisbol se acaban, comienzan otras ligas como la NBA. Lo más significativo para los boricuas es que pese a tener el alta médica el equipo de los Mavericks de Dallas están siendo súper cautelosos con la lesión que sufrió el astro boricua JJ Barrea (quien se rompió el talón el año pasado) y todavía no ha sido añadido a la rotación del equipo pues no ha jugado en sus primeros tres juegos de la temporada. Habrá que ver como lo integran y cuál será su rol en un equipo de Dallas muy cambiado al que él ha estado acostumbrado en el pasado, pues dependen más de jugadores grandes que del perímetro. Ojalá y lo reintegren pronto porque conociendo lo fiebrú que es Barea este debe estar loco por entrar en cancha.

Preparan el camino para el robo de las elecciones

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

“El Proyecto del Senado 1314 y el Proyecto de la Cámara 2164 no son otra cosa que un golpe legislativo para gestionar la toma del sistema electoral del país por el Partido Nuevo Progresista”, denunció la comisionada electoral del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), licenciada María de Lourdes Santiago Negrón. La supuesta reforma electoral, creación del presidente del Senado Thomas Rivera Schatz, enfrenta objeciones tanto de balance democrático como de tipo económico, según Santiago Negrón.

En términos de control, la reforma contempla que la presidencia de la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) y su presidencia alterna sean nombradas por el Tribunal Supremo de Puerto Rico (TSPR). La comisionada del PIP censuró esta maniobra del PNP para asegurarse el control del sistema electoral, independientemente del resultado de las elecciones generales del 2020.

“Aun si resultara victorioso otro partido, el nombramiento del jefe o jefa de la Comisión y de su alterna recaería en lo que hoy es el brazo judicial del PNP, como antaño lo fue del Partido Popular Democrático, el Tribunal Supremo de Puerto Rico. Esa estrategia, claramente partidista, no solo compromete la credibilidad del organismo electoral, desacredita aún más al Tribunal Supremo, con el efecto que esto tiene sobre toda la rama judicial y el sistema de administración de justicia”. Santiago reparó en que se ha anticipado que esta participación del tribunal puede constituir una violación al principio de separación de poderes.

Además de los nombramientos estar marcados con el tinte partidista, los comisionados gozarán de atribuciones superiores a las que hoy se les conceden y también de un aumento de salario de $20,000 al año para equipararlo al de los jueces asociados del TS. En cuanto al presupuesto, los comisionados podrán, a su albedrío, adquirir bienes sin subasta hasta $75,000 en un mismo año fiscal para cada suplidor y hasta $150,000 para la contratación de servicios por contratista. Hoy el límite es $30,000.00.

El proyecto excluye la representación de los partidos minoritarios en la CEE al limitar la representación a tres partidos. Explicó la también vicepresidenta del PIP que eso excluye al que llegue en cuarto lugar, aun cuando quede inscrito e independiente del número de votos que obtenga. Ese partido queda fuera del sistema electoral hasta tanto se inicie el próximo ciclo electoral, donde tendrá una menguada participación que dependerá del arbitrio de los partidos estatales principales. Aquellos que no queden inscritos en el evento electoral y que procuren recuperar su franquicia mediante la presentación de endosos apenas pueden aspirar a una versión empobrecida de representación institucional a través de la “certificación preliminar” de Partido Estatal por Petición.

La medida contempla, además, la eliminación del balance electoral en la Junta Administrativa de Voto Ausente y Adelantado (JAVAA) al eliminar la representación a solo dos partidos, aun cuando esta Junta es la que cuenta y adjudica votos y aun cuando la propuesta de nuevo Código Electoral extiende de manera significativa las categorías que atiende. Eso equivale a decirle a un partido minoritario que habrá un colegio electoral en el que la ley prohíbe su participación.

En una actitud que describió como “revanchista” la licenciada indicó que el proyecto propone limitar la injerencia de los comisionados a asuntos de “naturaleza específicamente electoral” –así, entre comillas es como está en los proyectos. Afirmó que esa es la respuesta del PNP a la derrota judicial al prevalecer el PIP en el caso en el que reclamó que el movimiento, en predios de la CEE, de contenedores con suministros para las víctimas del huracán María era un asunto que podía y debía ser investigado por la Comisión. Más aun, la medida establece que ninguna decisión del Tribunal de Primera Instancia o la revisión por el Tribunal de Apelaciones tendrán el efecto de suspender o paralizar votaciones, escrutinios o “cualquier acto o asunto que deba comenzar o realizarse en un día u hora determinada”.

Sobre la Oficina del Sistema de Información y Sistemas Electrónicos (OSIPE) reveló que en esta oficina no hay balance partidista. El director siempre ha sido del partido de mayoría y el subdirector, que en estos momentos es popular, “a veces no tiene idea de lo que está pasando ahí”. Aclaró que como partido que no tiene representación efectiva en la OSIPE, el PIP depende de lo que escogen revelar o divulgar los representantes de los partidos de mayoría, que con gran tranquilidad operan entre la tergiversación y la ocultación de información.

“Esa situación se agravará, indefectiblemente, con la transición que proponen para el nuevo Código Electoral, con una agencia que no tiene ni la estructura ni la capacidad humana para asumir lo que se le quiere encomendar. La precariedad tecnológica de la Comisión es de tal magnitud que hoy tenemos Juntas de Inscripción Permanente que no pueden dar servicios completos, a la espera –se nos dice– de un cable. Las máquinas de escrutinio están almacenadas en condiciones lejos de lo ideal. Cientos de miles de documentos están a la espera de ser digitalizados, y las distintas divisiones dependen de prestarse escáneres y fotocopiadoras unas a otras. Y estas faltas –debe estar claro– no son consecuencia de lagunas o defectos estatutarios”, denunció Santiago Negrón.

La licenciada Santiago Negrón censuró el que el proyecto de Rivera Schatz proponga la automatización de la gran mayoría de las funciones de las Juntas de Inscripción Permanente (JIP) y de la CEE, incluyendo el voto electrónico. “La idea de que si todo se digitaliza es más accesible es falso; pero va a permitir que personas en cualquier parte del mundo se registren como personas bona fide y que voten desde donde estén”.

El PNP aduce que la reforma es para economizar, pero no dice cuánto, y apuesta a que van a cerrar JIP. La vicepresidenta del PIP comentó que el cierre de las JIP sería una reducción en la plantilla laboral que tampoco representa un ahorro significativo, ya que la inmensa mayoría de las JIP están en espacios públicos por los que la CEE no tiene que pagar renta.

“El nuevo Código Electoral retendría la asignación de $1,200,000 para gastos de transportación de electores. Se obliga al país a financiar con fondos públicos las primarias del PPD y el PNP, que son procesos estrictamente internos y cuyo costo se estimó para este ciclo electoral en $13,660,000. Se insiste en que todos respondamos por el gasto absurdo de las primarias presidenciales de los Estados Unidos. Ese evento, que no tiene ninguna consecuencia jurídica ni para nosotros ni para los estadounidenses, le cuesta al pueblo $2,237,000. Esos tres renglones representan un gasto de $17,097,000. Y en este proyecto, que busca hacer ‘menos costosa y más eficiente’ la CEE, permanecen inalterados”, denunció.

Mientras el presupuesto actual de la CEE es de $28 millones, todavía el presupuesto para las elecciones generales del 2020 no se ha preparado. Se supone –explicó la comisionada electoral– que el presupuesto se prepare a inicios del próximo año y se someta a la Legislatura.

Vale traer a la atención que en el mes de mayo (edición del 16 al 22 de mayo 2019) CLARIDAD denunció que el uso de las máquinas de conteo electrónico para las elecciones generales del 2020 dependería de que la Junta de Control Fiscal (JCF) autorizara una transferencia en el presupuesto para sufragar el costo de su mantenimiento o que la Legislatura asignara presupuesto para pagar los trabajos de mantenimiento. Ni en la Comisión, ni en la Legislatura se ha abordado este asunto.

UPR: Ni escuchan, ni quieren asumir sus responsabilidades

Por Giancarlo Vázquez López/CLARIDAD

gvazquez@claridadpuertorico.com

La Universidad de Puerto Rico (UPR) tiene una deuda con el Fideicomiso de Retiro por unas aportaciones que no se han pagado. Las pensiones de los jubilados se pagan de dicho fideicomiso. Sin embargo, el dinero para el pago de esta deuda se obtiene del Fondo General, como parte del presupuesto que la administración universitaria saca para cumplir con sus obligaciones, entre estas, las aportaciones al Sistema de Retiro. De ahí que ante el recorte de $71 millones previsto para el próximo año fiscal, el presidente de la principal institución académica del país, Jorge Haddock Acevedo, proponga a escoger entre el pago de las pensiones o el cierre de recintos.

Parecería que esto se trata de una estrategia para poner en contra a los distintos sectores que constituyen la comunidad universitaria. Parecería. Por razón de estas amenazas (las medidas de austeridad y todos los males que hoy trastocan a la universidad), el pasado jueves 24 de octubre, docentes, no docentes y estudiantes declararon un frente unido en defensa de la UPR.

“Un chantaje, y tirar a la misma comunidad universitaria a que se peleen entre ellos. El famoso divide y vencerás. Pero yo creo que la comunidad universitaria se ha dado cuenta de que esto no es así […]”, respondió a CLARIDAD, Jannelle Santana, presidenta de la Hermandad de Empleados Exentos No Docentes (HEEND).

Sobre el tema del retiro, Santana recordó que hace varios meses atrás, tal vez un año, cuando los actuarios presentaron los informes, la licenciada Zoraida Buxó determinó bajar una premisa a cero porque supuestamente no iba a haber reclutamiento en la Universidad. Eso provocó que la deuda actuarial con el Fideicomiso de Retiro se disparara y que, por ende, su pago fuera mayor.

“Es cierto que no se abren convocatorias; pero ves que se abren nombramientos, que se está aumentando una nómina de confianza, vicepresidencias que no existían antes. Definitivamente, hay entrada de empleados a la Universidad. Al bajar esa premisa a cero lo que vas a hacer es que esa deuda actuarial la disparas y entonces el pago a esa deuda es mayor. Eso fue una determinación de ella”, alegó.

La líder sindical señaló que la decisión se tomó en contra de la recomendación hecha por la Junta del Fideicomiso de Retiro. En este punto, aprovechó para exaltar el trabajo realizado por dicha junta para seguir nutriendo ese fideicomiso de retiro para que esté estable.

“Nosotros estamos a 49.6 centavos por cada dólar que se invierte. No estamos hablando de un fondo de retiro que está como está el Fondo General del Retiro de los Empleados del Gobierno. Es un retiro que está sólido. Más allá de todo, es una situación ideológica lo que se está creando aquí”, mencionó.

Santana concluyó que la administración universitaria tiene que tomar las recomendaciones de la Junta del Fideicomiso.

Por otra parte, Ángel Rodríguez, presidente de la Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios (APPU) dijo que el problema no es que hay que hacer pagos al Retiro o que se gaste dinero en los recintos, sino que siguen haciendo recortes. Esos recortes impiden una buena planificación de la estrategia administrativa porque no se puede administrar ni planificar sin conocer el presupuesto que se va a tener, criticó

Rodríguez hizo hincapié en que mientras sigan los recortes a la Universidad, van a seguir estableciendo nuevas políticas de austeridad.

“La Junta de Control Fiscal quiere que se elimine nuestro sistema de retiro como está establecido ahora mismo. Eso es una cuestión ideológica, pero responde a una ausencia de dinero porque no quieren darle el dinero de la Universidad. Van a aumentar los costos de estudios porque van a tener que sacar el dinero para pagar los servicios de la Universidad, que son limitados por los recortes que hay. Entonces, está ligado a todo lo que son esas políticas de austeridad”.

El representante del personal docente de la UPR mencionó que el primer planteamiento respecto a los fondos es no solo descongelar la formula, sino regresar a la fórmula del 9.6%. Lo que, según dijo, es importante porque es el 9.6% de los recaudos de los últimos dos años.

“Si el país entra en crisis y recibe menos dinero, la Universidad inevitablemente tiene que acomodarse a esa reducción que hay en los ingresos del país. Si el país aumenta porque mejora su condición económica, la Universidad mejora al mismo tiempo”.

¿Remodelación o justificar la privatización?

Otra de las cosas que la administración universitaria no ha tomado en cuenta han sido las recomendaciones por parte del sector estudiantil en cuanto a los supuestos planes de remodelación de las residencias universitarias. Entiéndase, ResiCampus y Torre Norte.

En un momento, los estudiantes plantearon que se mantuviera abierta una de las residencias mientras se reparaba la otra; también que la remodelación fuera por parte, cada dos pisos, y se reacomodaran a las personas en la medida que iba avanzando la remodelación. La administración no escuchó esas recomendaciones y prosiguió con el cierre de Torre Norte.

“Hace año y medio cerraron Torre Norte con un plan de dos años para rehabilitar. Torre Norte no se ha tocado. Con el cierre se desalojaron más de 300 estudiantes que no tenían los recursos para vivir en otro lugar que no fuera ese. Van a hacer lo mismo con ResiCampus, bajo falsas premisas, planteándonos que es una remodelación. La remodelación es necesaria, esas residencias no están habitables; pero la opción no puede ser desalojar entre las dos residencias a casi 700 estudiantes que no van a poder estudiar porque la administración, el Gobierno y la JCF se han dado a la tarea de que la universidad no sea accesible”, dijo Maya Rodríguez, portavoz del movimiento estudiantil.

“Esos estudiantes no van a poder venir o no van a tener la capacidad de coger una carga completa y poder graduarse en un momento adecuado porque no tienen la capacidad económica para pagar un apartamento más caro, para comer, echar gasolina, pagar los créditos a $124, y que seguirán aumentando. Porque el plan de la JCF es que lleguemos a un crédito de $200, pero las universidades privadas en este país cuestan eso. Entonces, ¿cuál es el estándar de la universidad pública? ¿En qué momento planteamos que la universidad pública no es accesible?”, añadió.

Rodríguez mencionó también que se está comenzando una campaña en contra de los agresores dentro de la universidad y destacó que “la mayor parte de nosotras tenemos una historia de acoso, hostigamiento o agresión dentro de la universidad. En la medida que la Universidad no hace nada al respecto, nos vemos obligadas a seguir cogiendo clases con estas personas y viéndolos en la Universidad; en esa medida no nos podemos sentir seguras”.

“Los y las estudiantes estamos ahora mismo en unos de los momentos de precarización más alta en la historia. Hay niveles de precarización en términos económicos. Cada vez la Universidad es menos accesible y menos viable para el pueblo”. Abundó en que cada vez esa institución es menos accesible porque sigue aumentando el crédito y sigue creciendo la posibilidad de que sea estrictamente para los sectores ricos del país. A su juicio, con estas medidas también se van alterando y eliminando otros elementos de la cotidianidad de la Universidad: la posibilidad de una universidad segura para la gente negra, feminizada, racializada, queer.

Por estas y otras razones, el Frente Unido exige a las autoridades desistir de las medidas impositivas que afectan al principal centro docente del país. Como parte de las acciones para exponer sus reclamos en defensa de la UPR, el viernes 8 de noviembre, se llevará a cabo una manifestación frente a La Fortaleza, a las 5:00 pm.

Entrevista a Rafael Cancel MirandaA cuarenta años del regreso

Por Cándida Cotto y Giancarlo Vázquez López/CLARIDAD

A 65 años del ataque al Congreso de Estados Unidos por el Comando Nacionalista, integrado por los puertorriqueños Lolita Lebrón, Irvin Flores, Andrés Figueroa Cordero y Rafael Cancel Miranda, este último es el único que sobrevive.

El ataque al Congreso, el primero de marzo de 1954 constituyó una segunda fase del movimiento libertador de la Insurrección Nacionalista de 1950 del Partido Nacionalista liderado por Don Pedro Albizu Campos. Ambas acciones estuvieron en el marco de los movimientos libertadores de otras colonias en el mundo, tras finalizada la Segunda Guerra Mundial. En el caso de Puerto Rico en particular, el ataque al Congreso de EE. UU. procuró llamar la atención internacional sobre el engaño de Estados Unidos ante las Naciones Unidas (ONU), de que con el “Estado Libre Asociado”, Puerto Rico había resuelto su estatus colonial.

¿Qué no se ha dicho sobre esta acción todavía? es la pregunta con la cual el equipo de CLARIDAD inicia la conversación con Cancel Miranda, sentados a la mesa de comedor de su hogar en Río Piedras. Con su actitud gentil, dispuesto siempre a contar anécdotas, lo mismo de sus 25 años en prisión como de su infancia, y en ocasiones hasta de episodios no conocidos del nacionalismo, después de un breve silencio sonríe y admite que está tratando de pensar porque se ha dicho bastante. Menciona que hay conjeturas de que también había otro grupo, pero da a entender que él no conoce sobre eso.

De lo que sí dice que puede hablar de manera oficial es del momento en que a él se le reclutó. Había regresado a Puerto Rico de Cuba, luego de que Batista lo deportara en agosto de 1952. Ya había estado preso dos años en Tallahassee, en la Florida, por negarse a inscribirse en el servicio militar. Ese primer arresto fue para los años 1948 a 1949, cuando cursaba la escuela superior en la Ramón Baldorioty de Castro, en Santurce. Estudiaba ahí porque ya lo habían botado de las escuelas en Mayagüez, dice él mismo.

Como de todas maneras el FBI insistía encarcelarlo, cuando regresó de Cuba vuelven y lo arrestan por negarse a servir en el servicio militar durante la guerra de Corea, y esta vez lo encierran en la cárcel La Princesa. Fue ahí donde vio al maestro Albizu por última vez.

“Miré la galera y veo a los nacionalistas ensardinaos. Dije: ‘Esta no es la pelea…’ Empecé a crear problemas y no me aceptaron”, describe sobre cómo hizo para que lo dejaran en libertad en esta ocasión y no siguieran insistiendo en su reclutamiento. Se va entonces a Nueva York para hablar con el licenciado Julio Pinto Gandía, que era a quien conocía y en quien confiaba. Aclara que no era que desconfiara de los demás compañeros nacionalistas, sino que conocía a Pinto Gandía desde niño.

“Le explico la situación: que yo iba a estar en Nueva York un tiempito, pero que regresaba a Puerto Rico para unas encomiendas”. Esta vez Cancel Miranda no nos dice cuáles eran esas encomiendas.

Así que se establece en Brooklyn y participa en la Junta Nacionalista. Ya establecido, en una ocasión se le aparece el licenciado Pinto Gandía con Lolita Lebrón a su casa y le dice que quiere hablar con él a solas. “Pero va con Lolita. Ella se queda en una parte de la sala y él y yo nos vamos a un rincón. Yo tenía 23 años, parecía estudiante. La cosa es que me pregunta (Lolita y yo nunca hablamos) que si yo estaba dispuesto a ir a Washington para averiguar cómo se llega al Capitolio. Si me lo pregunta otro le digo vete a nadar al río, pero me lo está preguntando un hombre que yo conocía desde niño, y le digo que sí”.

Su preparación para ir a Washington fue ponerse una chalina y un gabán e ir como estudiante. Ni siquiera preguntó en el camino, por no llamar la atención. “Llego, entro, me siento donde varios días después nos sentamos los cuatro. Pero al regresar a Nueva York tengo otra conversación igual con Pinto”. El asunto de que hablaron fue que Pinto Gandía le dice que ya no había grupo para lo planificado. Aunque indicó en que él nunca preguntó quiénes eran el grupo, su reacción fue: “Bueno, pues vamos a formar uno”.

Cancel Miranda nos justifica su selección: “Irvin participó en la revolución nacionalista, cogió su tirito, tuvimos un programa de radio en Mayagüez, que después lo tuvo Mari Brás, y Andrecito, que ya nos habíamos hecho amigos. Les dije: “Tenemos una encomienda”. Aceptan. Vamos a la estación de trenes”.

Una vez acordado día, hora y lugar para encontrarse en la estación de trenes, el licenciado acude acompañado de Lolita Lebrón. “Ahí es que, para mí, veo que Lolita está en el grupo. Yo sabía que ella sabía, porque andaba con Pinto. Nos abrazamos”. Así se despiden y acuerdan que Pinto Gandía se encargue de la prensa.

Del viaje, narra que él llevaba su arma y la de Lolita y que cuando se le sentaba un gringo al lado creía que era un FBI.

El ataque

“Allí, en Washington, caminamos hasta llegar al Capitolio. A Lolita siempre la recuerdo subiendo esas escaleras… Segura de sí misma”.

Una vez entran al Capitolio: “Estoy disparando. Cuando estoy echando el otro peine, que veo que me están disparando, siento que me agarran. Miro y no veo ni a Lolita, ni a Irvin, ni a Andresito. A Irvin se le trancó la pistola. Estaba acostumbrado a tira y vámonos. Hicimos lo que hicimos. Cuando salgo, veo a Andresito. Creo que lo han matado y le digo mentalmente: ‘Cumpliste, varón’. Veo a Lolita, que la tienen los orangutanes agarrá, y no veo a Irvin. Se le trancó la pistola y se fue caminando. Como era medio rubio… Y la Policía venía subiendo los escalones pistolas en mano, pero creían que Irvin era un gringo. Lo traen después”, narra en su tono fogoso y gesticulando con sus manos. Se refiere al temple de Irvin Flores, quien tras disparar y que se le trancara el arma, salió del Capitolio, siendo arrestado unos minutos más tarde. Los guardias se percatan de él porque se le cayó la pistola en la acera.

Los cuentos del héroe independentista sobre la gesta del grupo no acaban ahí. Uno de esos que dice que le gusta contar es sobre Andresito: “Era el más humilde. Lo veo en el piso. No pudo disparar y se fue puño a puño. Después nos dijo: “La madre de ustedes que diga que no tiré un tiro”.

Hasta del interrogatorio al cual fueron sometidos después del arresto tiene anécdotas: “Nos metían a los cuatro en un cuarto para que identificáramos gente y nosotros decidimos no identificar ni a la abuela: no conocíamos a nadie. En una ocasión dice uno de los agentes: “Si ustedes no cooperan les garantizamos la silla eléctrica, y no estoy exagerando en esto, les garantizamos la silla eléctrica”. Entonces, Andresito levanta la mano: ‘Mi want favor’. No sabía mucho inglés. La cosa es que el agente cree que ya tiene a uno de nosotros que va a delatar hasta las pulgas de la casa y le pregunta: ‘Yes, Mr. Cordero, ¿qué podemos hacer por usted?, porque no queremos hacerle daño’. Entonces Andresito responde: ‘Mi first electric chair’. ¡No nos trajeron más fotos, nos dejaron quietos en la galera!”

Los héroes nacionalistas enfrentaron un primer juicio en Washington, D.C., en el cual sentencian a Lolita a 50 años por asalto a mano armada y a los varones a 75 años (50 por mano armada y 25 por intento de asesinato). Luego los trasladan a Nueva York para un segundo juicio por conspiración sediciosa, en el que le suman seis años a las sentencias.

El regreso a la Patria

En septiembre de este año se cumplieron 40 años del regreso de los héroes nacionalistas a su patria, después de haber cumplido 25 años de cárcel. Sobre la excarcelación recojo las palabras de Cancel Miranda en su libro; Sembrando Patria y Verdades (1998): “Gracias a ustedes, salimos victoriosos, pues les impusimos condiciones a los carceleros y no ellos a nosotros. Entramos de pie y salimos de pie”.

Cuarenta años más tarde, cuando le preguntamos qué recuerda de esa salida, todavía se conmueve: “No tengo que recordarlo… si es una sensación… porque había tantos boricuas, me sentía bien. Mi pueblo está vivo. Estaban con banderas boricuas y exprese algo así. Mi pueblo está vivo me siento bien”.

“Lo que no puede haber en un combatiente revolucionario o revolucionaria es la frustración”

Antes del ataque al Congreso, don Rafael Cancel Miranda vivió 14 meses en Nueva York. Pero esa no era su primera vez allí. A mediados de la década del 40, cuando todavía era un adolescente, su papá quiso que fuera a ver una novia que estudiaba en Manhattan y le pagó el pasaje. Esa fue su primera vez en Nueva York, poco antes ser arrestado en 1949 por negarse a prestar servicio militar.

Estuvo en una prisión en Tallahassee hasta 1951. Hizo dos años y un día. Cuando regresó a Puerto Rico, luego de ser deportado de Cuba por Fulgencio Batista, fue arrestado nuevamente y encerrado en La Princesa en donde vio a don Pedro Albizu Campos por última vez. Sin embargo, no estuvo por mucho en la antigua prisión.

Regresó a Nueva York para hablar con el abogado Julio Pinto Gandía, a quien conoció de niño. Le explicó que su intención era estar solo por un tiempo y que eventualmente regresaría a Puerto Rico para unas encomiendas. Mientras tanto, vivió en Brooklyn en donde participó en la Junta Nacionalista. El presidente del Partido Nacionalista en N.Y. en esos momentos era Francisco Ortiz Medina, Panchito.

En ese período de 14 meses antes del ataque al Congreso, Cancel Miranda, trabajó en una zapatería llamada Edwards Custom Shoes. La tienda estaba en la Quinta Avenida. Era una época difícil, sobre todo para un joven nacionalista. Recuerda que lo tenían visto: “Sabían dónde yo estaba porque llamaron al trabajo”. Preguntaban por él y por Reynaldo Trillas Martínez, quien había participado en la Revolución del 50 y estuvo preso en Tallahassee la primera vez que Cancel Miranda estuvo allí.

Don Rafael nos relató que en una ocasión vino un joven gringo y comenzó a discutir con uno de los dueños de la zapatería. Él lo invitó a pelear afuera de la tienda y “…el gringo se echó para atrás”. Tras el ataque, los hermanos dueños de Edward Custom Shoes declararon a la prensa que si Cancel Miranda salía de la cárcel tendría trabajo en la tienda. Hoy piensa que las expresiones hechas a la prensa por los dueños de la zapatería fueron en muestra de agradecimiento.

Este agradecimiento se multiplica y se extiende hasta el presente. Cuando don Rafa sale a la calle, la gente lo saluda y quiere tomarse una foto con él. Le preguntamos cómo se siente con eso.

“Para mí es un reconocimiento tan grande como la medalla que recibí en Cuba. El abrazo de cada uno y todas las cosas que me dicen demuestra que ellos entienden el porqué del primero de marzo de 1954. Viejos y jóvenes ven el significado de los actos. Expresiones de cariño que muchas veces yo no sé ni que decir. Para mí eso es una responsabilidad más responsable que actuar. Me dan el agradecimiento, no hablo de uno o dos –yo quisiera que Andresito e Irvin pasaran por ese momento–, centenares de personas donde quiera que vamos”.

¿Qué le parece la lucha independentista en la actualidad?

“Hay independentistas que no están identificados. En todos los países hay que bregar con las circunstancias. Uno quisiera entender el porqué la lucha está donde está, pero lo principal es continuar la lucha desde donde sea. En todos los países del mundo siempre ha sido la minoría, incluyendo a EE. UU., la que se ha decidido a luchar contra el poder colonial. Siempre se ha dividido en tres, y Puerto Rico no es la excepción: el que entrega la patria, que es el anexionista; el que lucha por la independencia, que es tener poderes para controlar nuestro destino y la patria, y los del medio, que siempre están entre Dios y el Diablo, los estadolibristas”.

En consecuencia, a esta pregunta manifestó que la experiencia de este verano de 2019 demostró que hay la oportunidad de que el pueblo se junte. Con las protestas la gente se ha dado cuenta de que esto [la situación política del país] no es lo mejor para ellos: “De ahí sale que lo mejor de ser libre, ser dueño de su destino o de lo contrario ser un esclavo”.

Don Rafa se mantiene activo en las redes. No se resiste a la tecnología. A su última publicación en Facebook le respondieron 15 mil lectores.

“Hay que usar la tecnología, aprender lo más que se pueda, porque el enemigo usa esa arma. Se deben usar todos los medios, lo nuevo y lo viejo. El enemigo usa la tecnología contra Cuba, Venezuela: la guerra tecnológica. Hay que conocer cómo están las situaciones y ver qué puede hacer uno, porque se puede”, opinó.

“Lo que no puede haber en un combatiente revolucionario o revolucionaria es la frustración. Cuando se tiene orgullo, cuando se tiene dignidad, no hay poderes en el mundo que te puedan humillar. Va a haber puertorriqueños en lucha siempre. La lucha puede cambiar de formas, pero la cosa es luchar porque hay puertorriqueños que hasta desconocemos que están dispuestos a la pelea”, añadió. Contó que una vez se le acercó un joven y le dijo: “Yo sé quién es usted yo estoy aquí pa’ lo que sea”

Su padre y Albizu fueron su inspiración. Tenía siete años cuando comenzó a formar su conciencia política. En primer grado se negó a jurar la bandera. Sus padres estuvieron en la Masacre de Ponce. Le impactó verlos regresar con las ropas empapadas de sangre. Cuando quiso hacer tiempo de cárcel por su padre, este le dijo: “Cada hombre responde por sus gestiones y hace su propio tiempo”.

En su faceta de escritor, Don Rafael ha publicado 8 libros. El próximo está por salir. “Se escriben solos”, dice. “A través del tiempo, mentalmente, cuando se está en silencio. En la cárcel se escribe mucho”.