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Sin contacto con los estudiantes de Salud Pública

 

Por Giancarlo Vázquez López/CLARIDAD

gvazquez@claridadpuertorico.com

Abro una ventana nueva en el navegador. Escribo pruebas covid. Aparece el siguiente mensaje “Stay home if you feel unwell. If you have a fever, cough and difficulty breathing, seek medical attention and call in advance. Follow the directions of your local health authority”. Las respuestas se tornan en nuevas dudas.

Ya sabemos que el manejo de la emergencia del COVID-19 por el Departamento de Salud y el Gobierno, en general, ha sido un desastre. En una nueva pestaña escribo rastreo COVID-19 puerto rico. Al marcar “News” el primer resultado es nuestra primera plana de hace dos semanas. Los siguientes resultados son la típica noticia de los millones que van a enviar los federales, los municipios haciendo de tripas corazones para bregar con la pandemia y que seguimos sin rastreo de contactos. He aquí el asunto del que partimos para lo que sigue.

El 23 de marzo de 2020 los Estudiantes de la Escuela Graduada de Salud Pública, Recinto de Ciencias Médicas, recibieron un correo electrónico de parte de la profesora Dra. Linnette Rodríguez en el que se les anunciaba que el Taskforce estaba solicitando estudiantes voluntarios para apoyar al Departamento de Salud en el seguimiento de los pacientes positivos (contact tracing) que son enviados a los hogares.

Los estudiantes interesados debían comunicarse con la profesora. La idea consistía en mantener actualizados los datos de los pacientes no hospitalizados. El seguimiento se haría vía telefónica y los datos serían compartidos con el Departamento de Salud, según el protocolo que ellos establecieran.

Sobre 500 personas llenaron la solicitud para hacer el voluntariado. Además, el Departamento de Salud necesitaba voluntarios para trabajar en sus instalaciones haciendo data entry de los formularios utilizados para investigar los casos sospechosos de COVID-19 (case report forms), según anunció la profesora a sus estudiantes mediante otro correo electrónico.

Hasta el domingo 17 de mayo, el Departamento de Salud no se había comunicado con los estudiantes de la Escuela Graduada de Salud Pública. El primero de mayo, la periodista Valeria Collazo compartió esta información en su cuenta de Facebook. Señalaba que el Departamento de Salud solo contaba con 21 empleados para hacer el rastreo. Pero es que, como le decía un cibernauta a Collazo, al parecer a través de la mensajería de la red social, “…no solo hay 21 personas disponibles para llevar a cabo el contact tracing, somos un batallón de 500+. Pero Salud nos tiene en el limbo”.

CLARIDAD pudo hablar con un estudiante de la Escuela Graduada de Salud Pública y conocer su opinión sobre la forma en que el Departamento de Salud ha atendido esta situación.Juan José de Jesús Oquendo, estudiante en el Recinto de Ciencias Médicas, señaló que el Departamento de Salud debe mejorar en divulgar la información y decir en qué  estatus se encuentra la iniciativa del rastreo de casos, “si realmente se ha comenzado”. También destacó la importancia de saber la cantidad de recursos humanos con los que cuenta la agencia para realizar el rastreo. Ese número depende de la cantidad de casos que se tengan en la isla, de las personas que estén llegando en el aeropuerto, la búsqueda de sintomatología, etcétera. Profesionales que estén constantemente llamando y monitoreando los casos identificados.

Pero, aunque el Departamento de Salud dice estar recopilando esa información, no hay certeza en los datos que citan. Por una parte, tienen 21 empleados para hacer el rastreo y, por otra, 500 voluntarios a la espera para aportar en esta labor. El estudiante señaló  que esta información era esencial desde el principio para poder llevar las bioestadísticas, rastrear y poder realizar proyecciones del comportamiento del virus en Puerto Rico.

“Hoy, yo no sé cual es la tasa de reproducción del virus en la Isla para ver, más o menos, por cada persona que esta contagiada cuántas personas se contagian. Esos son datos epidemiológicos que son esenciales para ver cómo se está comportando el virus en la isla y un sinnúmero de otras cosas más que, precisamente pudiera facilitar el cálculo del mismo si hubiera un contact tracingbien implementado”.   A partir de lo anterior, De Jesús resaltó que una de las cosas importantes para poder hacer unos modelos precisos al respecto es saber el comportamiento del virus en las personas asintomáticas. “Esa es la fuente de combustible de esta epidemia en la isla y a nivel mundial. Ver cómo se está comportando, cuántas personas están realmente asintomáticas en la isla. Obviamente, para poder hacer ese tipo de estimaciones y poder ver el impacto que está teniendo necesitamos que se realicen pruebas, pruebas y más pruebas, para que podamos tener un impacto mayor, ver como se está comportando el virus en esos aspectos.

Al concluir, recalcó desconocer el estatus del proceso de rastreo en la isla e hizo énfasis en que de no estar haciéndose, se debió haber implementado no hoy, ni ayer, sino desde las primeras semanas de haber comenzado la epidemia en la Isla.

 

 

 

 

 

El lenguaje del algodón

 

Por Lola Aponte Ramos/Especial para En Rojo

a Zulma Santiago1793 Eli Whitney inventa ginebra de algodón,  te invito  

1.1 En Qasir Ibim  localizado a 70 kilómetros de Sudán por más de 5,000 años se ha sembrado algodón cuya semilla trajeron de la región  Nubia.  El algodón peruano se cultiva hace 4,000 años  en Perú. sabemos que hay algodón caribeño.  se dice que viajaron semillas por agua y por las nubes de arenas entre los hemisferios.

Lo cierto es que el algodón nos es humano y su textura acompaña amor y muerte.  En la carrera de Yauco algodonales despeinados recuerdan esas historias

1.2 soy hilandera y tejedora. en mi rueca trabajo mi algodón   mi rueca es polaca mi algodón de Yauco imposible olvidar el globo en que somos todos uno, nos desconocemos y nos miramos desde lejos. en mi rueca insolente los uno.

1.2.1 griegos y nórdicos miraron el arte las hilanderías en su justo valor:     Cloto, Láquesis y Atropos.  las moiras hilaban la hebra de vida y lo inexorable.  por ello, texto y textil comparten raíz etimológica. la lección del tejido es  y nos recuerda cómo somos un hilo narrativo. una línea de tejido. un hilo perdido y cuando tomas el algodón y lo conviertes en hilo fino,  repites ese misterio.  renuevas el pacto.  miras a los ojos al horror y la sorpresa.

1.2.2 el tejido se compone de urdimbre y trama.  los útiles que se utilizan se llaman nociones.

1.2.2.1 antes pensaban que el tejido había nacido para protegernos del frío hoy ningún antropólogo duda de que también nació para seducir, mostrar poder y dar amor

2.0 lo primero que se aprende es que el algodón tiene espinas y que recogerlo es arduo. Ese imaginario de esclavos sureños cantando blues mientras recogen algodón, se debe sustituir por manos sangrantes, por sol calcinante.  al cimarrón le entregaban una manta de algodón para protegerlo en su escapada. el algodón todavía hoy en su constitución vegetal se niega a ser romantizado.  es una planta casi enemiga que nos recuerda que nos vestimos del trabajo de otros es una planta protectora que posibilita sobrevivencia

2.0.1 el algodón es una fibra antigua.  y su historia se atraganta en la aguja.   debe historiarse su belleza.  debe no desvanecerse el intrincado mercado de sangre me consuelo:  no encuentro producto humano que no combine el horror y lo sublime, y pienso en ello cuando recojo el algodón.  en la carretera de Yauco o en la urbanización Roosevelt de Hato Rey.

2.0. 1.2 en el 2019, la organización mundial antiesclavista denuncia Uzbekistan y Turkistán por esclavitud vinculada a la producción de algodón para la llamada fast fashion el algodón cubre infantes recién nacidos en hospitales y esclaviza niños.  qué hago con esa data

3.0 soy tejedora.  hago intrincados patrones en hilo finísimo. nunca repito patrones  mi imaginario se compone de cuando llovía y mi abuelita me invitaba a mojarme con ella y se escondia en la niebla . una y otra vez intento recrear esa imagen de amor lúdico.

Fotos enviadas por la autora.

3.0.1 estos hilos me amarran:  una mujer me dijoasí que lograste descifrar el secreto de las arañas.  y me llenó los ojos de lágrimas.  desde entonces, tejo y susurro aracne los dioses castigaron tu hambre de vida  a mis piezas les llamo en secreto abrazos(ahora los abrazos están prohibidos  aracne aracne los dioses todavía castigan  su incompetencia  en tu arte)

una mujer vino de mayagüez a mirar una de mis piezas la toco y la contemplo no la adquirió  solo quería comprobar lo que le habían contado.  otra de camino al aeropuerto, tras despedir al hijo, se detuvo a mirar los puntos.  entendió la intrincada ortografía de un chal, después de largo silencio me dijo su receta para hacer pan de batata.   vanessa droz me regaló un libro de poesía, y una pintora me retó a lograr un color; en San German unas mujeres convidaban otras a tocar mi pieza, otra me retó incrédula eso está hecho a máquina, y con ello ponía ese manifiesto su duda metafísica.

este hilo me columpia por dificultades Un hermano se lo regala a su hermana, que lo cuidó siempre,   un bailarín se acerca a tocarlo y se llena de nostalgia

el hilo esta hecho por mi mano en mi rueca polaca  como por milenios el algodón lo luche a su planta espinosa, mi mano burlo espinas y por eso lo pretendo lírico.   es finísimo. no pesa.  la pieza entera puede pasarse por un anillo. le dejo filamentos sin disciplinar y lograr la consistencia de la nube, es tejido en agujas casi inexistentes que elaboro en mi taller, con maderas olorosas. son poemas de Darío son versos de Huidobro de otros lados me llega la transparencia del mármol en la nike atándose la sandalia, y del cabello de mi hijo recién nacido

son piezas que reclaman al algodón la posibilidad del amor como practica de libertad en un diálogo que la historia humana impone

Crucigrama: Antonio Martorell

 

Por Vilma Soto Bermúdez/Especial para En Rojo

Horizontales

  1. Taller _____; fue fundado por Martorell en 1968.
  2. _____ Martorell Cardona; profesor, pintor y escritor puertorriqueño. Doctor Honoris Causa por la Facultad de Artes Plásticas, Instituto Superior de Arte, Cuba.
  3. _____ y su huella; dibujo de Martorell.
  4. El _____ dibujado; segundo libro realizado por Martorell.
  5. Pura _____; obra de Martorell y del cantante Marc Anthony con el fin de recaudar fondos para el Instituto Psicopedagógico de Puerto Rico.
  6. Federico García _____; poeta español.
  7. _____; grupo de la nueva trova puertorriqueña cuyo nombre significa en taíno “el canto del coquí al amanecer”.
  8. Hectárea, abrev.
  9. Antonio _____; miembro de la Academia Puertorriqueña de la Lengua Española. Autor de “Mi prieta linda”, “Barajas Alacrán”, “Elegía a Filiberto”, “Autorretrato borimex de año viejo” y “El aprendiz del fuego».
  10. _____ sofá de mimbre; obra de Martorell.
  11. Hogar.
  12. Alaba.
  13. Lo contrario al bien.
  14. La casa _____ reloj; Martorell diseñó el cartel para el Festival de Teatro Puertorriqueño.
  15. Encargado de la crianza y educación de niños.
  16. Impar.
  17. Del verbo rimar.
  18. _____ Millán; directora del periódico Claridad.
  19. El velorio no _____; libro de Martorell de 2010 sobre el cuadro de Oller.
  20. La resistencia del español en Puerto _____; (2007) conferencia de Martorell en la Feria Internacional del Libro, Guadalajara, México.
  21. _____; serigrafía de Martorell de 1971.
  22. El Árbol Genealógico de _____ Libertad; cartel de Martorell en honor al Congreso Latinoamericano y Caribeño por la Independencia de Puerto Rico, Panamá, 2006.
  23. Análogo.
  24. Una _____ para Saramago; obra de Martorell.
  25. Decimosexta letra del alfabeto griego.
  26. Esquiva, evita.
  27. Altar.
  28. 18 de _____ de 1939; nacimiento en San Juan del pintor Martorell.
  29. Derrótale.
  30. Clavo para unir y clavar las vigas o trabes.
  31. _____ somos; escrito de Martorell publicado en 80grados.
  32. Don Pedro _____ Campos; cartel de Martorell.
  33. _____ de la oficina; portafolio de Martorell de 1981.

 

Verticales

  1. Símbolo del astato.
  2. _____ Rodríguez de Tió; autora de la letra revolucionaria del himno de Puerto Rico.
  3. Autorretrato borimex de _____ viejo 2019; obra de Martorell realizada en la Universidad del Claustro de Sor Juana en Ciudad de México.
  4. Cepo formado por dos piezas de madera que se ponían en los pies de los prisioneros.
  5. Perteneciente o relativo a las alas.
  6. Conjunción.
  7. Terminación verbal.
  8. Percibí.
  9. Adorno en forma de huevo.
  10. Anaïs _____; escritora nacida en Francia de padres cubanos.
  11. Concebí una idea.
  12. Juego infantil hondureño.
  13. Antonio Martorell _____; autor de los libros “La piel de la memoria” y “El libro dibujado”, “Pierdencuentra” y “El velorio no vela”.
  14. Poner llano.
  15. Remembering Lorenzo _____; conferencia dictada por Martorell en 2006 en el Museo del Barrio, Nueva York.
  16. Mi prieta _____; obra de Martorell.
  17. Convoquen.
  18. Instrumento de cocina para afirmar el asador.
  19. Pájaro pequeño de pico amarillo.
  20. Olfateé.
  21. Cuatro en números romanos.
  22. Donde, poéticamente.
  23. _____ a Filiberto; xilografía de Martorell de 2011.
  24. Entregué.
  25. _____ Lydia Vega; escritora puertorriqueña.
  26. Ciudad peruana.
  27. _____ capo; en música, locución que indica que debe volverse al principio.
  28. Las _____; cartel diseñado por Martorell en 1966 para obra teatral de la cual también diseñó la escenografía.
  29. Dios islámico.
  30. _____ Suárez Díaz; historiadora puertorriqueña.
  31. El accidente _____; documental de Paloma Suau Carrión sobre Martorell.
  32. _____ Benedetti; poeta uruguayo de quien Martorell creara el portafolio titulado “Poemas de la oficina”.
  33. Ciudad y río de Nigeria.
  34. Devota, piadosa.
  35. Algún.
  36. Hijas de la _____; artículo de Martorell sobre Rosa Luisa Márquez publicado en 80grados.
  37. Símbolo del rubidio.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

_____ árbol genealógico de la libertad;

 

 

 

Será Otra Cosa: Mar de fondo 

Foto Alina Luciano

 

Por Vanessa Vilches Norat/Especial para En Rojo      

Me llega el email cuando voy por la página 22 de la novela Distancia de rescate[1], justo en el momento en que la narradora le explica a una mujer fantasmal y extraña a qué se refiere el título: la distancia variable que la separa de su pequeña hija y el continuo cálculo para salvarla en caso de alguna emergencia.

Entonces atiendo el mensaje garantizado por su emisora, Bea: “Según la data de Google, el Caribe es el fondo más popular en las video conferencias de Zoom del mundo en pandemia.”Olvidé la distancia y el rescate, y me interné en esta otra historia fantástica que explora el desastroso efecto del coronavirus en los planes de los viajeros, pobrecitos, digo yo, que han tenido que posponer sus viajes. El reportaje también consigna el aumento de un 9,900% en las búsquedas de escenarios caribeños para conversaciones virtuales, paisajes que calman las ansias y los deseos de los desconsolados trotamundos. El paraíso nunca acaba para quien está del otro lado de la acera.

Bea me manda ese artículo sin ningún comentario, pero puedo imaginar su cara, sus ojos escrutadores que analizan cada línea de la noticia como quien se busca en alguna vaga idea de lo que es ser isla, isleña. El Caribe es un sólo escenario. Olvídese del campo, del verde y del río, si es del “interior”, de las autopistas y de las urbanizaciones, de los campamentos del sur levantados por los temblores o de los techos azules, vestigios de huracán. El Caribe es tramoya de deseos: playa, que no océano, palmeritas inclinadas que hacen sombra a una arena blanquísima, virginal espacio donde un azul prístino se vuelve playa. El Caribe es, ajá, el nirvana para la depresión pandémica; como si las caribeñas, por lo menos las de esta parte del Caribe llamado Puerto Rico, pudiéramos ir a la playa en tiempos de coronavirus. Acaso no saben -por qué van a querer saber- de las estrafalarias Órdenes Ejecutivas que nos fuerzan a encerrarnos sin tener planes de control sanitario, ni información, ni estadísticas, ni pruebas, ni rastreo. Vivimos en un archipiélago-resort donde la cuarentena no obliga a turistas, donde sus corruptos administradores otorgan contratos-botín millonarios para medidas vitales en tiempos de pandemia –compra de suministros, pruebas de Covid-19, mascarillas, respiradores, diseño de mapas virtuales, servicios médicos esenciales- a sus avaros e incapaces amigos que les devolverán favores y les abonarán a sus cuentas. Y lo sabemos, Bea, que las islas siempre han sido laboratorios, territorios de experimentación de las más cruentas hazañas de explotación corporativas, científicas, turísticas.[2]Pero para sobrevivir un poco más nos hacemos las locas, y respiramos profundo, porque el sentimiento de rata Sprague-Dawly evapora la creación y la alegría de vivir. Y ese lujo no lo podemos ceder.

Quizás, si tenemos suerte, podamos aprovecharnos del tiempo de libertad civil, de 5:00 a.m. a 7:00 p.m., para ver ese mar tan bello que sirve de fondo a las videoconferencias planetarias. Lo veremos como un cuadrito por la ventana: primero, un puntito en el parabrisas y, luego, se nos llenarán los ojos de tanto azul de cielo y agua que lo refleja, o ¿será al revés?, porque ese mar está tan dentro de nosotras que nos imaginamos que el cielo, pobrecito, no puede hacer otra cosa que repetirlo. También habrá dorados y cremas de la arena. Luego de la emoción, como cuando chicas, abriremos lentamente la ventana y ya seremos todas marinas, porque el viento, que es mi elemento, nos acariciará la cara y desbaratará los rizos. Entonces el olor a mar nos provocará abrir la boca para que el salitre resida algún tiempo en nosotras. Claro, todo esto antes de las 6:30, porque no se podrá olvidar el toque de queda del todo poderoso Estado.
Quizás esa sea mi distancia de rescate, Bea, el cálculo de tiempo para sobrevivir con las palabras en este archipiélago-laboratorio-resort-botín en estado de constante excepción, isla vergel en pixeles de esos miles de gentes que no saben, o no quieren saber, que las caribeñas desearíamos también habitar un paraíso.

 

 

[1]Samanta Schweblin. Barcelona: Penguin Random House Grupo Editorial, 2015.

[2]Bea, Beatriz Llenín Figueroa ha examinado profundamente la insularidad caribeña como espacio experimental para la consolidación y expansión de todas las fases del capital-colonial-patriarcal en “Situar la crisis y ceremoniar su pago: ensayo en cuatro actos”, https://vocesdelcaribe.org/wp-content/uploads/2019/11/7-Llenin_REVBLlF.pdf

 

 

 

El derecho de soñar

 

Por Marcelo Barros/Especial para Em Rojo

 

«Solo los que creen en el futuro, plantan árboles«, dice un proverbio popular. En estos días de pandemia, que ha forzado la mayoría de la humanidad a detener el ritmo de toda la vida social, cada vez más surgen voces que alertan: se la sociedad internacional no cambia el camino socio-económico del mundo, otros virus surgirán. No podremos vivir de pandemia en pandemia. Muchos esperan que logremos formas para implementar una verdadera democracia participativa, en el diálogo con las culturas ancestrales de nuestros pueblos. La integración de los continentes en una sociedad civil internacional, la superación de las injusticias estructurales que todavía afectan al mundo, así como la posibilidad de una humanidad en mayor comunión con la naturaleza son proyectos que deben ser deseados y soñados, para que puedan movilizar nuestras energías. y nuestros esfuerzos En una prisión nazi, ya consciente del día de su muerte, Etty Hillesun, joven judía, escribió en su diario: «No puedo dejar que me roben la riqueza que me queda: mi sueño siempre es poder soñar».

Ninguno de nosotros cree que solo la conciencia pueda cambiar los vientos de la historia. Sin embargo, aquellos que saben lo que quieren descubrirán cómo aprovechar el viento favorable. Una sociedad que piensa en su futuro se pone en una situación de encontrar mejor los medios para construirlo adecuadamente. Soñar no significa delirio o deseo sin razones. Según C. G. Jung, «el sueño es un proceso orientado hacia un propósito»

Martin Luther King, pastor norteamericano, fue asesinado porque soñaba. Su discurso «Tengo un sueño» provocó un movimiento inmenso para el cambio social y el fin de las leyes racistas de la sociedad de los Estados Unidos. La utopía puede dejar de significar lo ilusorio e irreal e indicar el lugar más hermoso (yo), o sea, el cumplimiento del sueño que la esperanza y la unión de las personas hacen posible.

Cuando se roba la posibilidad de soñar, lo económico se reduce a lo comercial, la felicidad se reduce al consumo, lo cultural se limita a lo tecnológico, lo social no tiene tiempo y no hay futuro posible.

El sueño no alimenta la esperanza pasiva de quienes cruzan los brazos con la esperanza del futuro, sino ilumina la energía segura de quienes necesitan creer en el futuro para hacerlo presente. Entonces, sí, lo imposible se hace posible y mañana comienza hoy. Para los cristianos, la celebración de la ascensión de Jesús significa eso: la realización de los mejores sueños humanos.

El autor es monje bendictino y ha escrito más de 40 libros.