Inicio Blog Página 1406

Poemas y recuerdos: RAFAEL CANCEL MIRANDA

 

 

La bandera nacionalista. Así la llamaban en los años aquellos en que fue declarada subversiva por el imperio yanqui y sus lacayos. Con esa bandera, creada por don Antonio Vélez Alvarado el 11 de junio de 1892 en la ciudad de Nueva York y cuya casa en Manatí yo visitaba de niño, fue que José Maldonado, conocido como Águila Blanca, confrontó a la soldadesca yanqui cuando invadieron nuestra patria. 

Fue esa bandera la que un 16 de abril de 1932 políticos pitiyanquis intentaron degradar en el Capitolio declarándola enseña de la colonia. Albizu Campos y otros nacionalistas invadieron el Capitolio e hicieron correr a los politiqueros. En esa acción murió el joven nacionalista Manuel Rafael Suárez Díaz, tío de Gilberto Concepción Suárez.

El 21 de marzo de 1937, durante la Masacre de Ponce, al caer herida la abanderada, Dominga de la Cruz Becerril se tiró entre las balas para que la bandera no cayera al piso, sino sobre su cuerpo. Así sucedió. 

Fue esa bandera la que desplegó en Jayuya nuestra heroína nacionalista Blanca Canales al proclamar la República de Puerto Rico durante la Insurrección de 1950. 

Y es esa bandera la que Lolita Lebrón, acompañada por Andrés Figueroa Cordero, Irvin Flores Rodríguez y yo, desplegamos en nombre de nuestro pueblo en el Capitolio yanqui en 1954. 

Y es esa bandera la que flota orgullosamente libre en la tumba de mi padre y en el corazón de miles de patriotas puertorriqueñas y puertorriqueños.

—Rafael Cancel Miranda, 21 de diciembre de 2019

 

••• 

En Mayagüez, Juan Mari Brás había organizado y dirigía en 1943 el Capítulo de Agregados Pro-Independencia. Más tarde se divide en la Juventud Independentista presidida por Juan Mari Brás y la Juventud Revolucionaria dirigida por Rafael Cancel Miranda, entre otros, y siendo consejeros Santiago Mari Ramos y Rafael Cancel Rodríguez. Así fue como en una tertulia que sostenía la Juventud Revolucionaria en el 1946 en la Plaza Colón de Mayagüez, Irvin se acercó como un curioso y quedó preso en la arenga patriótica para siempre. 

Quien habla en ese momento era Rafael Cancel Miranda. A partir de ese instante Irvin se convierte en uno de los más militantes de aquel grupo de jóvenes revolucionarios.” En septiembre de 1991, tú mismo narraste a Claridad cómo fue tu encuentro con don Pedro Albizu Campos.

“El 15 de diciembre de 1947, el Maestro regresa a la Patria del exilio forzoso que le impusiera el imperio, luego de cumplir una condena de 10 años de prisión en una cárcel federal. El Cuerpo de Cadetes se prepara a cumplir deberes superiores y va a recibir como héroe a su comandante en jefe, a su comandante supremo.

Yo me sentía el joven más orgulloso de todo Puerto Rico al ser cadete de ese cuerpo militar y presto a ir a rendirle honores al jefe supremo, al Maestro, al hombre más grande y ejemplar que ha dado la historia de lucha y sacrificio por la independencia de Puerto Rico.

•••

La idea de saludar y estrechar la mano del Maestro siempre la tuve conmigo desde su regreso a la Patria. La ocasión anhelada se me presentó cuando me invitaron a ser parte de una delegación de la Junta Nacionalista de Mayagüez para ir a visitar a don Pedro en el Hotel Normandie, lugar donde se hospedaba. Componía la delegación don Rafael Cancel Rodríguez, don Jacinto Rivera Pérez, Emilio A. Torres, Juan Ramón Martínez, Reynaldo Trilla Martínez, Rafael Cancel Miranda y yo. Para mí fue uno de los momentos más grandes y emotivos de mi vida dentro de la lucha patriótica.”

Recuerdo, Irvin, que tuvimos programas radiales patrióticos y publicamos boletines, combatimos la marinería yanqui cuando se metieron en Mayagüez. Tú participaste en la acción armada durante la Insurrección Nacionalista de 1950. El “don Flor” que buscaba la policía por los montes de Puerto Rico no era otro que tú. No bien pasados dos años de nuestro regreso a la patria estuviste dispuesto a poner tu vida en la línea de fuego por Vieques, tal como lo hiciste aquel 1 de marzo de 1954. Desde que empezaste tu lucha, jamás hiciste pausa.

Te diste de lleno y para siempre. Eras un hombre de valor sereno y seguro de la causa por la cual luchabas. No muere quien después de la muerte sigue dándole vida a su pueblo. ¡Gracias, Irvin!

—19 de marzo de 2017

 

•••

Mi gente,

Hoy recordé que cuando adolescente, allá para los años ’40, para ir de la casa a la escuela o al almacén de provisiones de mi padre, cruzaba por el viejo cuartel español ubicado en la calle Defilló de Mayagüez, en cuyo solar más tarde construyeron la Escuela Eugenio María de Hostos. Allí, entre escombros, dormía gente que no tenía hogar, entre ellos, un viejito y un niño. En mi caminata mañanera acostumbraba llevarle al viejito y al niño frutas y alimentos que tomaba del almacén de mi padre, con su permiso.

En una ocasión en que cruzaba por el viejo cuartel escuché unos lamentos. Me acerqué y era el viejito. Me bajé, lo tomé en mis brazos y así murió. Al rato llegaron las “autoridades”. Echaron el cuerpo del viejito en un saco y se lo llevaron.

A él, al niño y a mis amigos y amigas que saludo en las luces de los semáforos de nuestro país quiero dedicar este poema que escribí en la Prisión de Leavenworth, Kansas, en 1970.

•••

El niño enjuto*

Rafael Cancel Miranda

Son las ocho de la noche, 

y al hospital de beneficencia

van un niño enjuto y un hombre pobre

llevando en los brazos

una niña casi muerta.

Reclaman atención para la niña, 

pero los echan del lugar

diciendo que no había cabida

para ella en el hospital.

De allí salen desesperados

y llevan a la niña moribunda

al hospital de los acaudalados

donde esperan con fe profunda

la ayuda de un doctor privado.

-¿Cuánto puede pagar? fue la pregunta,

y el hombre pobre dice al contestar,

-Con la vida si usted quiere,

pero nada más podemos dar.

-Lo sentimos, responde el médico,

pero si no pueden pagar

llévensela a otro hospital.

Y el hombre pobre y el niño enjuto

se fueron a mendigar

a las casas palaciegas

de los ricos de la ciudad.

Y a los pobres de allí los corrían,

tirándoles puertas al rostro

y algunos hasta los maldecían

por interrumpirles el ocio.

Llegó las doce de la noche,

y tronó un boletín por la radio

de que una ganga de jóvenes,

liderada por un niño enjuto,

había forzado a unos doctores

a tratar una niña en estado moribundo.

Luego preguntaban periodistas a doctores

si habían logrado salvar a la niña,

y los doctores contestaban

que fue muy tarde para la medicina.

Que media hora fue la diferencia,

que por tan solo esa media hora

¡yacía la niña muerta!

Buscaba afanosa la policía

al niño enjuto que asaltó el hospital,

había roto las leyes, decían, 

y a la cárcel iría por criminal.

Pasado el tiempo llegó la Navidad

y los ricachos clamaban protección

diciendo que una ganga criminal

comandada por un niño enjuto

les robaba juguetes de Navidad

para repartirlos en los “barrios sucios”.

Siguieron corriendo los años

y brotó una revolución social

donde se dice que un joven enjuto

llevaba las de ganar.

Y ofrecen dólares por su cabeza

los que una vez tiraron puertas en su rostro,

y ofrecen arreglos y componendas

los que le maldijeron por sacarles del ocio.

Pero ya se les hizo tarde,

media hora tarde como a la niña aquella

pues el niño enjuto viene a cobrarles

en nombre de todos los sufridos de la tierra.

___

*Poema escrito el 11 de noviembre de 1970 en la prisión de Leavenworth, Kansas. Publicado por Rafael Cancel Rodríguez en: Cancel Miranda, Rafael. “Lucha e ideario de un puertorriqueño”. Edición privada: Mayagüez, 1971.

•••

Conmemoración del Grito de Lares 2019

Mi gente,

No sé si saben que después de los 80 me han atacado más de dos o tres achaques. Perdí un riñón (suerte que fue el derecho), me pusieron una malla en una arteria, me operaron un pequeño tumor en la nariz y en días recientes me dio bronquitis y asma. Tengo problemas con la vista, pero como en mente y corazón estoy 20/20, hubiese ido a Lares este 23 de septiembre. Lares honra la Patria, así como el Grito de Jayuya, pues fueron gritos de libertad. Estar presente en la conmemoración de ambos eventos patrióticos es un gran honor. Desde jovencito asistía al Grito de Lares, al principio con mi padre y ya más grandecito iba por mi cuenta. Comparto con ustedes un poema dedicado al Grito de Lares que publiqué en 1998. Que Lares y Jayuya nos unan en la lucha por la Patria.

••• 

Vengo del parto de Lares

Rafael Cancel Miranda

Nunca he dudado ser yo,

ni cargo carimbo conmigo,

no ha podido el opresor,

marcarme con su apellido.

Siempre he sido boricua,

ciudadano puertorriqueño,

eso no me lo quita,

fuerza alguna del imperio.

Nací en el Grito de Lares,

y me reafirmé en Jayuya,

no me parió la Ley Foraker,

ni soy aborto de la luna.

Yo nací del alma de Betances,

a sangre y fuego surgió mi alma,

yo nací en el parto de Lares,

soy hijo del vientre de Mariana.

Que yo soy, he sido y seré,

un pitirre puertorriqueño,

no porque lo diga un papel,

ni ley alguna del imperio.

Simplemente soy quien soy,

nunca he dejado de ser,

lo que fui ayer soy hoy,

y lo que hoy soy seré después.

Que no hay poderes ni fuerzas,

ni retórica de vitrina,

que hagan que jure bandera,

 otra bandera que la mía.

Que yo nací puertorriqueño,

de alma y corazón adentro,

y antes que dejar de serlo,

¡me voy directo al infierno!

___

Publicado en: Cancel Miranda, Rafael. Sembrando Patria y verdades. Edición privada: San Juan, 1998.

Será otra cosa: ¿Qué es un héroe?

Por Mari Mari Narváez/Especial para En Rojo

Con qué me quedo de una visita a Alcatraz y a los archivos de EEUU

Hoy día, el viaje a Alcatraz es un paseo. Los boletos se agotan con mucha anticipación y la gente se pone sus sombreros, llevan su agua y bloqueador solar. Fuimos hace unos años, un día soleado de octubre. Tengo una aversión saludable a la estridencia turística, y esta visita la promueven con demasiado morbo. En cualquier otro escenario, desde el estilo gráfico hasta el lenguaje que utilizan para convencerte de visitar esta antigua cárcel de máxima seguridad (exceso de rojos, letras en ‘bold’ y abuso del descriptivo “worst criminals”) me hubiesen desanimado de entrada. Pero yo había escuchado a Rafaelito Cancel Miranda hablar de su tiempo en Alcatraz varias veces, así que, cuando supe que estaríamos en esa ciudad, me aseguré de conseguir las entradas, independientemente del circo cultural que puede suponer llegar allí. 

Te llevan en un barquito por el paisaje monumental de la bahía de San Francisco y te bajas en el islote de piedra donde yace la antigua Alcatraz, conocida como una de las cárceles más crueles que ha habido en Estados Unidos de América. Te pones unos audífonos y te van contando la historia de ese lugar. Pero ya yo sabía la historia que me había llevado allí. Fui con Arturo Andrés, mi compañero, a ilustrar el relato de Rafaelito, y a hacer un ejercicio de acompañamiento tardío, muy tardío. Yo era una bebé cuando a Rafaelito lo excarcelaron en 1979. Rafael Cancel Miranda fue un hermano para mi padre desde pequeños, así que crecí con sus visitas cotidianas a casa. No sé cómo surgió este ritual pero, desde muy pequeña, antes de que se fuera, siempre le pedía que corriéramos una carrera. Y la hacíamos. Y él no me dejaba ganar, así que yo admiraba que me tomara en serio. Y sin embargo, ahora que lo pienso, cuando fui a Alcatraz, fui más por mí que por él. Porque, ante todo, creo que fui a acompañarme en mi despertar, en mi experiencia política propia, la mía, ya de adulta -que si bien tiene un cimento evidente en mi madre, mi padre, mi abuela de crianza, Carmín Pérez, y sus amistades como Rafaelito, como el propio Filiberto Ojeda Ríos, quien me honró personalmente con su amistad pero cuyo asesinato además inspiró mi mayor rabia y dolor político- fenómenos que siento muy míos, muy recientes, fruto de una experiencia propia como mujer, como feminista, como víctima de diversas opresiones, como sobreviviente incluso del asesinato político de mi hermano. Mi formación política todavía está explotándome en la cara a diario como si fuera una estudiante que recién comienza a comprender las desigualdades de este mundo.  

No sé si fue el espíritu de nuestra visita pero el paseo por Alcatraz parecía calmoso y hasta ceremonioso, a juzgar por el silencio general de los visitantes. Nada me resultó estridente como aquella tipografía roja.  

Los primeros seis años de prisión después del ataque al Congreso el 1 de marzo de 1954, Rafaelito los pasó allí. Cuando llegó a “The Rock”, a más de 5,761 kilómetros de su Mayagüez querido, supo que querían romperlo por completo y que tenía que hacer algo para resistirlo. Tan pronto llegó allí, empezó a pedir todo tipo de libro sobre psicología para prepararse para aquel encierro. Se los leyó todos. Eso y su convicción política de piedra, saber que su estadía allí tenía un propósito supremo, lo salvaron. 

Uno de los elementos más crueles e impresionantes de ese lugar es su aislamiento. Dicen que es un lugar muy frío y que nadie puede sobrevivir las bajas temperaturas de sus aguas, por lo que es casi imposible pensar siquiera en escaparse de allí (aunque varios lo intentaron a lo largo de los 29 años que sirvió como prisión). 

Visitar una cárcel no es una buena experiencia. Las celdas son tan pequeñas que una siente que se moriría de claustrofobia, y te imaginas esa distancia desgarradora de tu gente, y piensas que no sobrevivirías. Los calabozos son aún más pequeños y sin siquiera una ventana, nada que no sea un hoyito por donde les daban la comida, su único contacto con algún ser humano cuando estaban ahí dentro. Alcatraz tenía instalada una tubería por donde lanzaban gases lacrimógenos a la menor provocación. Las cosas en las cárceles no han cambiado mucho.  

La sala permanente de visitas en la prisión era con un cristal de por medio y hablándose por un teléfono. En este tipo de cárcel, muchos presos piden que no se les visite, con tal de no tener que pasar por el dolor de ver a su familia en esas condiciones, aparte de los registros indignos a los que los someten. 

Haber salido de Alcatraz en 1960 no mejoró nada para nuestro héroe nacional. Las otras cárceles donde pasó el resto de los 25 años que estuvo preso no fueron mejores. Rafaelito estuvo en las peores cárceles de Estados Unidos (Marion, Leavenworth), prisiones donde todavía hoy ocurren algunas de las mayores violaciones de derechos humanos en todo ese país. EEUU es uno de los países líderes a nivel mundial con las cárceles más tortuosas y escondidas. Es casi imposible para investigadores de derechos humanos o para periodistas lograr acceso a las galeras de una cárcel de máxima seguridad en Estados Unidos. También es uno de los países donde más se abusa del confinamiento en solitaria. Según Amnistía Internacional, “Estados Unidos se ha convertido en un líder mundial en la práctica, manteniendo a personas en condiciones inhumanas de aislamiento desde Arizona hasta Illinois, desde Louisiana hasta Guantánamo. Este país tiene al menos 25,000 reclusos en aislamiento en las prisiones de supermax”. 

El uso de aislamiento prolongado e indefinido es una violación de la prohibición contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes según el derecho internacional. Todos nuestros presos pasaron por el confinamiento solitario. Hay personas que han estado más de 20 años en él. La mayoría de las víctimas del confinamiento solitario extendido comienzan a experimentar trastornos emocionales muy severos que los llevan a auto-mutilarse e incluso suicidarse cuando es posible. 

Hace unos doce años, fui a los Archivos Nacionales en Wáshington, DC y Maryland, a hacer investigación sobre Lolita Lebrón. En Maryland encontré los expedientes del Buró Federal de Prisiones de varios nacionalistas (entre ellos Julio Pinto Gandía) que también fueron encarcelados luego del ataque al Congreso el 1 de marzo de 1954 a pesar de que no formaron parte del grupo de los cuatro. Los expedientes de Lolita y Rafaelito no estaban allí porque todavía estaban vivos, así que no eran públicos. Algunos de esos nacionalistas estuvieron alrededor de cinco años presos, solo por ser nacionalistas. Fue en esos expedientes de la cárcel de estos luchadores casi anónimos, gente cuyos nombres e historias hoy desconocemos, que comprendí el alcance de la enorme soledad en que vivieron Rafaelito y sus compañeros y compañeras nacionalistas todos esos años. Ir al Congreso y hacer una demostración armada es ya de por sí un acto suficientemente heroico. Pero ese acto requiere de una personalidad revolucionaria pública, asumir una posición política y dejársela saber al mundo. Otra cosa muy distinta es mantener las convicciones y el sentido revolucionario en la soledad más aplastante. Cada uno de estos presos y presas nacionalistas en EEUU estaba generalmente en una cárcel distinta y en estados muy lejanos. Y sin embargo, aún estando completamente solos en una institución de cientos o miles de personas que desconocían por completo la situación de Puerto Rico, ellos seguían siendo revolucionarios y seguían actuando según sus códigos de dignidad y patriotismo. Se desprende de las notas de los encargados de las cárceles que, al no comprender las posiciones constantemente políticas, discordantes y éticas de estos reclusos, simplemente los daban por locos.  

Cuando tuve en mis manos esas notas donde los propios carceleros contaban las posturas solitarias, casi épicas, de estas personas desde los asuntos más cotidianos de la vida en la cárcel hasta aquellos acerca de sus ideas y de cómo no estaban dispuestos a cumplir con ciertas condiciones indignas para ser liberados. Cuando vi con mis propios ojos las listas que escribían los presos con los nombres de sus seres amados para que pudieran visitarlos y luego vi también las notas que evidenciaban que a muchos de ellos nadie nunca los visitó (Julio Pinto Gandía solo puso en su lista a una exesposa que nunca lo visitó; a Irvin Flores, nadie lo visitó en 14 años); ahí fue que comprendí realmente que un héroe no es solo el que comete actos públicos de heroísmo. Un héroe es el que, aún cuando ninguno de sus compañeros lo está viendo, cuando ha sido enterrado vivo en el olvido por su peor opresor, no abandona sus ideas ni sus valores. Y no tengo duda: los de Rafael Cancel Miranda fueron siempre la dignidad, el amor y la libertad. Con eso me quedo. 

El Temor de los imperios 1 y 2

El 1ero de marzo de 1954 Lolita Lebrón, Rafael Cancel Miranda, Irving Flores y Andrés Figueroa atacaron el Congreso de Estados Unidos. El Partido Nacionalista de Puerto Rico publicó un mensaje de Pedro Albizu Campos, el 3 de marzo de 1954, en el New York Times: “Lolita y los caballeros de la raza que la acompañaron en esa jornada de sublime heroísmo, han avisado a Estados Unidos, envalentonado con sus bombas atómicas, que el deber obliga a respetar la independencia de todas las naciones; a respetar la independencia de Puerto Rico…” El 1ro de marzo Luis Muñoz Marín había declarado en una entrevista con Chet Hagen, de la NBC de Nueva York, que un grupo insignificante y alocado era el responsable del ataque. Según él, los puertorriqueños estaban indignados por este acto salvaje que rayaba en el delirio. Apenas comenzaban a sentirse los efectos de la bomba mediática que destruiría no sólo la legitimidad del recién creado Estado Libre Asociado, sino la política internacional de E.E.U.U., que promulga la buena voluntad de esta nación para con los pueblos subdesarrollados del mundo. El estallido también afectaría al gobernador Luis Muñoz Marín, de quien sospechaban algunos congresistas que financiaba grupos independentistas en Puerto Rico con fondos federales.

Para 1954 las estructuras coloniales se tambalean y las luchas de liberación nacional cuestionan incluso el poder de las armas nucleares, cuando en el tablero de la política internacional se develan las verdaderas intenciones de los imperios.

El temor de los imperios (1954) estudia la relación entre la vertiginosa caída de los imperios europeos, la política estadounidense de apoyo a los grupos anticolonialistas, a las metrópolis europeas y la presentación de Puerto Rico como una vitrina con alto grado de autogobierno y gran crecimiento económico. El papel de la Isla era mostrar la buena voluntad de Estados Unidos (E.E.U.U.) para con los movimientos anticolonialistas y las nuevas naciones. A la altura de 1954 la confrontación armada en Kenia, Argelia, Indochina y otros territorios imposibilitó una acción concertada de los imperios. La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (U.R.S.S.) y E.E.U.U. aprovecharon para crear esferas de influencia en estos territorios sin mucho éxito. Inmersos en este contexto, los países latinoamericanos proponen discutir el tema del colonialismo en la Décima Conferencia Interamericana de Caracas, Venezuela, mientras E.E.U.U. convoca a un acuerdo de solidaridad hemisférica en contra de la influencia de U.R.S.S. en América Latina. Todo ocurre justo en la fecha en que cuatro nacionalistas, Lolita Lebrón, Rafael Cancel Mirada, Irving Flores y Andrés Figueroa, atacaron el Congreso de Estados Unidos.

El doctor Amílcar Cintrón Aguilú es profesor de Historia en la Universidad de Puerto Rico. Es autor del libro Posicionamiento de una mentira. Propaganda, control y vigilancia en la vitrina atómica (1950-1954)

Disponibles en la Claritienda

Crucigrama: Recordando a Norma Salazar

 

Horizontales

2. Norma Emilia _____ Rivera; folclorista, escritora, pintora y profesora puertorriqueña.

10. Papiroflexia, arte japonés.

11. Escalaré, subiré.

14. Planta de la familia Ericaceae, brezo.

18. Sueños, _____ y canciones; libro de Salazar publicado en 1975.

20. De Iberia.

22. Comandos Armados de Liberación, siglas de guerrilla puertorriqueña.

23. Perro.

24. _____; ciudad natal de Salazar.

25. Atrevido.

27. A nivel.

29. Perteneciente o relativo al Danubio.

31. _____ Niños en Acción; periódico creado por niños y Salazar para comunidades en San Juan.

32. Los valores _____ hombre en el cuento de Juan Bosch y Abelardo Díaz Alfaro; ensayo de Salazar de 1975.

34. Mentecatos.

37. Canto _____ mi hijo; libro de Salazar de 1975.

38. Mango.

40. Anillo.

42. Olfatear.

43. Hogar.

44. Patada.

45. Hijo de Noé.

47. 23 de _____ de 2014; fallecimiento de Salazar en su casa en Trastalleres, Santurce.

48. Tite Curet Alonso: Lírica _____ canción; libro de Salazar de 2007.

49. Salón.

Verticales

1. De mi madre lo aprendí; libro culinario de Salazar de 2000.

2. Liberar, desatar.

3. Voz de mando.

4. Lijé.

5. Símbolo de la plata.

6. Especie de pala.

7. Ante Meridiano.

8. Norma Salazar _____; autora de “Canto a mi hijo”, “Sueños, risas y canciones” y de “De mi madre lo aprendí”.

9. Promesa cantada a los Tres Santos _____; documental de Salazar de 2010 producido por Heixan Robles.

12. _____; grupo de baile, canto y declamación fundado por Salazar para promover la cultura afroantillana. El nombre lo sugirió Tite Curet Alonso.

13. Existe.

15. La liberación femenina en Puerto _____; ensayo de Salazar de 1974.

16. Te dirigías.

17. Tomad la cena.

19. Que no ha recibido lesión o daño.

21. Contrapón.

22. Sustancia que segregan las abejas.

26. Donar.

28. _____ Lydia Vega; escritora puertorriqueña.

30. Segunda nota musical.

33. Copia que se obtiene calcando.

34. 4 de _____; mes del nacimiento de Salazar.

35. Género de música bailable caribeña.

36. _____ Salazar Rivera; autora de “Tite Curet Alonso: lírica y canción”. Fundó “Plenibom”.

39. Catedral.

41. Del verbo raer.

46. _____ negro en la literatura hispanoamericana; ensayo de Salazar de 1975. 

Artistas honran al héroe nacional

Por la Redacción/ En Rojo

La figura de don Rafael Cancel Miranda infundió sentimientos de lucha por la patria irredenta. Fue y será inspiración para la expresión artística en todas sus vertientes. He aquí las expresiones de respeto y admiración ofrecidas a En Rojo por los artistas al héroe nacional que también cultivó la palabra en ensayos y poemas y publicó nueve libros. El último de ellos, Más allá del espejismo.  

Flora Santiago

Soy independentista en parte, no porque conocí el independentismo en Estados Unidos donde me crie, sino por Rafael y todos esos puertorriqueños que hicieron aportaciones importantes para mantener a Puerto Rico en la historia. Lolita, Irvin, Andrés, todos son importantes. Pero Rafael, como vivió más tiempo, hasta hicimos un disco-poesía juntos. Rafael Cancel Miranda ha sido mi vida en la lucha”.

Ruco Gandía

De don Rafael Cancel Miranda, ¿qué decir? Ese señor es un gran patriota que tuve el honor de haber conocido, de haber podido trabajar junto a él con la Banda Acústica Rodante en un disco biográfico sobre su vida. Gracias a eso tuvimos la oportunidad de hablar con él, de escuchar su historia y hacer que ese respeto que teníamos por ese patriota, que habíamos conocido por las noticias y por sus escritos, creciera aun más al verlo en persona. Vimos de cerca cuán verdadero y cuán profundo era su sentimiento hacia nuestra patria. Rafael Cancel Miranda nos fortaleció. Es bueno que podamos contar que ha habido unos grandes hombres que antes se han sacrificado por este país, por esta patria. Lo menos que podemos hacer es honrarlos profundamente y agradecerles el sacrifico que han hecho por el futuro de la patria de nuestros niños.

Antonio Martorell

Todo el mundo decía Rafaelito, me imagino, para distinguirlo del padre, que era Rafael, porque ni modo de ver un hombre tan grande, no solo en estatura física, sino en estatura moral, patriótica. Pero era la familiaridad del Rafaelito, el diminutivo cariñoso, lo que daba de su persona. Era de una ternura extraordinaria. Una ternura que no era absoluta del menoscabo de su autoridad, como demostró en tantas ocasiones estableciendo unión y paz. Un hombre que también era muy capaz de hacer la guerra; pero que todo en él tendía a la armonía, a la conciliación, a la unión de todos los puertorriqueños. Y eso permanece. Necesitamos más gente como Rafaelito. El sirvió a esta patria en todos los frentes, arriesgó su vida. Lo privaron de la libertad por la absolución de todos nosotros. Ahí está Rafaelito y estará siempre.

Elizam Escobar

Rafael Cancel Miranda representa lo más valioso del nacionalismo revolucionario albizuista. Nos legó su combatividad constante hasta el último momento y fue portador de una amabilidad extraordinaria. Le honraremos su valentía e inteligencia para el provenir de la Patria. Hasta siempre, compañero.

Choco Orta

El comandante Rafael Cancel Miranda es un joven que se tornó adulto besando la estructura de cien por treinta y cinco al cien por ciento. Es un patriota admirado, respetado y emulado por mí y por muchas y muchos puertorriqueños. No será extrañado, porque dio la lucha de muy joven, gracias a su 

padre, y es digno ejemplo a emular. Como bien dijera: “Solo se consigue lo que se desea cuando se busca a como dé lugar”. En este caso, de la liberación de parásitos patógenos a nuestra nación, Puerto Rico.

Gary Núñez

De Cancel lo que más impresiona es como él logró arropar su entereza, su fe, su rabia, su sensibilidad e intelecto y su inquebrantable valentía en defensa de su convicción y fe en un mejor futuro para nuestra patria, con un manto de amor, dignidad, y nobleza inigualable. Él nos enseñó que la dignidad y la libertad no se intercambian, ni se venden. Es una alegría haber vivido en su tiempo y haber disfrutado de su presencia y ejemplo.

Mikie Rivera

Cuando pienso en Don Rafa, pienso en el héroe y en el amigo al mismo tiempo. Pienso en sus manos valientes, firmes y llenas de amor. “Porque no hay lucha si no hay amor”, decía él.

Pienso en el ser que vivió de pie, con sus ideales intactos, sin ataduras ni miedos. Pienso en su nobleza incorruptible, en el escritor, el poeta, el músico y el guerrillero, el último guerrillero que nos quedaba.

Con su pluma, su fusil, su pensamiento y su ideal sembró un poco de él en cada espacio, cada rincón, en los suspiros del aire y en todos los caminos. Nos toca ahora a nosotros aprender de la vida que nos regaló.

Cuando pienso en Don Rafa pienso en un mundo, pero un mundo real, sin consignas ni fantasías. Un mundo al que podía llegar caminando desde mi balcón, siempre al alcance de una tarde de café en donde me esperaba con toda su ternura el héroe y el amigo al mismo tiempo.

Lucecita Benítez

En las palabras de nuestra Luisa Capetillo, que definen la valentía, el tesón y la entrega del patriota excelso Rafael Cancel Miranda: “La tormenta es poderosa, y yo la he desafiado. El abismo es tenebroso, y yo no le he temido. El mar es peligroso y yo lo he cruzado.” Gracias, Rafael, por todo. La pérdida es nuestra.

Chabela Rodríguez

Lo vi en todas las manifestaciones, en todas las marchas en todas las luchas. Era imposible no verlo: era un gigante. Agradezco su presencia y su voz de dignidad, libertad y justicia que nos inspira, que ilumina. Tuve el hermoso privilegio de cantarle mientras estaba en cama, y juntos cantamos y dimos gracias a la vida. No olvidaré nunca ese espíritu fuerte, ese puño y ese aplauso. Ese “¡Viva Puerto Rico Libre!” Mientras su cuerpo se agotaba, su alma y espíritu continuaban intactos. Yo percibía toda la casa llena de él. Gracias, don Rafa. Seguiremos aquí, haciendo lo que nos toca.

Mima

Atacar el Congreso y llegar a viejo, y lleno de amor para contarlo, no es poca cosa. ¡Salve, don Rafael Cancel Miranda!