Inicio Blog Página 1407

Poesía de Juan Antonio Corretjer

Juan Antonio Corretjer Montes nació en Ciales, Puerto Rico, en 1908. Gran ensayista, periodista y poeta esencial. Con Alabanza en la torre de Ciales ya tendríamos que agradecerle.

Pero añade desde Ulises a Yerba Bruja, poema tras poema, un modo minucioso y lírico de historiar a Puerto Rico. 

Vivió para la independencia y por la poesía, como si ambas cosas no pudieran separarse. Él mismo lo resumió:

 

Para este oficio de amor, nací poeta.

Para mostrar, a la luz del cielo amado,

cuando la maldición mancha la tierra

y el crímen va por montes desatado,

Icómo llama a mi pecho la poesía y

yo canto y pólvora contesto.

El canto pongo a repicar la ira,

pólvora en cada sílaba del verso.

 

—Juan Antonio Corretjer

 

POR SEGUIR LA ESTRELLA

AHORA ME DESPIDO,

CON MUCHA TRISTEZA;

¡DIOS TE SALVE, LIRIO!

Me lo dejé todo

en la lejanía.

Hasta a la poesía

le di con el codo,

viviéndola a modo

de trueno o centella.

La mañana bella

me encontró despierto

y hasta hubiera muerto

¡POR SEGUIR LA ESTRELLA!

En el horizonte

otra vez asoma.

Me voy a la loma.

Me vuelvo a mi monte.

Pues soy el sinsonte

que siempre yo he sido.

Canto al estallido

de un tiro en la palma.

Lo llevo en el alma…

Y AHORA ME DESPIDO.

La flor del destino

la llevo en la oreja

y es flor que no deja

torcer el camino.

Yo soy peregrino

por roca y maleza.

De una sola pieza

me hicieron de ausubo.

La cuchilla subo

CON MUCHA TRISTEZA.

¿Qué será en el mundo

lo que va a pasar?

¿Qué me hace la mar

si en ella me hundo?

Siento en lo más profundo,

como ardiente cirio,

ajeno martirio.

La pluma quemaba

y el libro se acaba.

¡DIOS TE SALVE, LIRIO!

ASÓMATE A ESA VERGÜENZA

CARA DE POCA VENTANA,

Y DAME UN JARRO DE SED

QUE ME ESTOY MURIENDO DE AGUA.

De tu casa en el solar

hay de vergüenza una mata,

y ya, del sol escarlata

estoy, de tanto rondar.

El día ha vuelto a fugar.

Los saúcos de tu trenza

ya la luna los destrenza

sobre mi mayo florido.

¡Vuela, corazón sin nido,

ASÓMATE A ESA VERGÜENZA!

Bien lo sé. Tu ánima es fría

y la noche te acobarda.

Mas yo soy un’ espingarda

que al amor te desafía.

Eres pura en demasía.

Tienes vocación de hermana

del Coro de Santa Ana.

Pero, ¡vaya! ¡eres tan linda!,

¡grosella boca de guinda!,

¡CARA DE POCA VENTANA!

Tanto apuraste el recato

que te me he puesto mohoso,

y me veo tan borroso

que más parezco un retrato.

¡Huy! ¡Lo que es amor de gato

que no alcanza la pared!

Hazme, chica, una merced

que me traiga al cuerpo el alma:

¡vuélvete coco en la palma

Y DAME UN JARRO DE SED!

¡Diantre! Invéntate alguna

manera de brujería,

hecha con la menta del día

y yerbaluisa de luna.

Añade nieve de tuna

a una menguante de jagua.

Échala todo en la fragua

de San Telmo trotifoco,

¡y vuelve, vuélveme loco,

QUE ME ESTOY MURIENDO DE AGUA!

BORICUA EN LA LUNA

Desde las ondas del mar

que son besos a su orilla,

una mujer de Aguadilla

vino a New York a cantar

pero no sólo a llorar

un largo llanto y morir.

De ese llanto yo nací

como en la lluvia una fiera.

Y vivo en la larga espera

de cobrar lo que perdí.

Por un cielo que se hacia

más feo que mas más volaba

a Nueva York se acercaba

un peón de Las Marías.

Con la esperanza, decía,

de un largo día volver.

Pero antes me hizo nacer

y de tanto trabajar

se quedó sin regresar:

reventó en un taller.

De una lágrima soy hijo

y soy hijo del sudor

y fue mi abuelo el amor

único en mi regocijo

del recuerdo siempre fijo

en aquel cristal de llanto

como quimera en el canto

de un Puerto Rico de ensueño

y yo soy puertorriqueño,

sin ná, pero sin quebranto.

Y el echón que me desmienta

que se ande muy derecho

no sea en lo más estrecho

de un zaguán pague la afrenta.

Pues según alguien me cuenta:

dicen que la luna es una

sea del mar o sea montuna.

Y así le grito al villano:

yo sería borincano

aunque naciera en la luna.

Yerba bruja

Caminando por el monte

ví acercándose una estrella.

Yerba bruja me ató al pie.

Sentí pesada la lengua.

Debajo de los anones

un arco lanzó su flecha

que era rastro luminoso

de cucubano o luciérnaga.

Seguí andando, seguí andando

sin saber rumbo ni senda.

A un clamor de seboruco

llegué al fin.

Froté la muesca

y aspiré el humo sagrado

que hace la boca profeta.

¡Bateyes del Otuao

para la danza guerrera!

Tú gritaste, ¡Manicato!

Y yo, encima de la puerta,

cuando la noche acababa

colgué mi collar de piedra.

Guanín

Porque me pusiste al pecho

este guanín relumbrante,

he de andar, el hacha en mano,

y la muerte por delante.

Mano que unciste a mi cuello

el guanín del batallar:

con mi cemí, con mi flecha,

¡conmigo te enterrarán!

Dominga rescata la bandera 21 marzo de 1937

Redacción En Rojo

Se han escrito varios libros sobre la Masacre de Ponce, ocurrida en 1937. Quizás el trance que vivió Dominga de la Cruz Becerril sea uno de los muchos relatos que de ese brutal suceso se han contado.

El 21 de marzo de 1937, cuando tenía 28 años, Dominga fue con un grupo de nacionalistas de Mayagüez hasta Ponce para participar en una manifestación en la que se protestaba pacíficamente contra las sentencias por sedición que la Corte Federal le había impuesto a Albizu y otros líderes del Partido.  Allí, rodeados de un gran contingente policíaco, supieron que los permisos obtenidos para esa actividad habían sido cancelados. Los organizadores decidieron seguir adelante con la demostración. A punto de comenzar la marcha la policía bajo eordenes del gobernador Blanton Winship, abrió fuego contra el grupo, dejando un saldo 21 muertos y más de 150 heridos. 

Dominga, al ver caer heridos a varios de sus compañeros, busca refugio. Mientras corría vio que la bandera que llevaba su compañera (Carmen Fernández) cae al piso y fue a recogerla “porque Don Pedro había dicho que la bandera jamás debe tocar el suelo”.

A la mujer, pobre, trabajadora, esto le costó toda una vida de hostigamiento policial, persecución ideológica y exilio en Cuba y México. Entre costura y lavar pisos abogados, Dominga se convirtió en una de las mejores declamadoras del país. Prefería los poemas de Luis Palés Matos.  Así puede leerse en Nationalist Heroines: Puerto Rican Women History Forgot, 1930s-1950s, de la historiadora Olga Jiménez de Wagenheim.

Hace unos días se publicó, Dominga Rescues the Flag/Dominga rescata la bandera.  Escrito por Margaret Randall y Mariana McDonald,  se basa en la historia oral recogida por Randall en sus entrevistas a Dominga en Cuba en los años setenta. McDonald tuvo el privilegio de conocer a Dominga en la Habana en l978, cuando Margaret y ella decidieron publicar la historia de Dominga en inglés. Agotado el libro en español decidieron producir el libro en una edición bilingüe.

El libro se presentará en la Librería Mágica el 19 de marzo, y en Ponce en El Candil el 22.  En ambas ocasiones estará Mariana McDonald compartiendo con el público.

Siempre con nosotros Rafael

Por María Cristina/En Rojo

 

Escribí estas notas en 2017 cuando intentaba hacer un recuento de la excelente calidad de los documentales puertorriqueños. Estos dos segmentos de la serie “Prohibido olvidar” los atesoro por su acercamiento a Rafaelito. Así lo recordaremos en cine y en nuestro último encuentro el 19 de diciembre de 2019 en CLARIDAD cuando nos presentó su más reciente libro de memorias y poesía.

Rafael Cancel Miranda: ‘I’m not sorry for what I did’ y Rafael Cancel Miranda y la lucha Nacionalista

Directora y guionista: Ana María García; productora: Márel Malaret Badrena; cinematógrafos: Agustín Cubano y Claudio Putnam.

Prohibido olvidar es un excelente segmento de historia producido por las emisoras del pueblo de Puerto Rico-Canal 6 en colaboración con la Escuela de Comunicación de la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras que comenzó en 2001 y continuó ininterrumpidamente hasta el 2009 para volver a producirse en 2015. El mejor equipo de cine—tanto veterano como reciente—trabaja en conjunto para darnos en media hora esa historia escondida o nunca mencionada por los canales comerciales que parecen cubrir solo el momento sin contexto de un pasado poco conocido pero grabado en la memoria de sus actores. La lista de personas y eventos incluidos en Prohibido olvidar es sorprendente y les insto a explorar estos programas tanto a través de la página de WIPR como de YouTube.

En los dos segmentos dedicados a Rafael Cancel Miranda se exploran la vida política de este patriota, el ataque al Congreso de los Estados Unidos por los cuatro Nacionalistas—Rafael, Lolita Lebrón, Irvin Flores y Andrés Figueroa—el 1ero de marzo de 1954 y la historia del Partido Nacionalista desde sus comienzos hasta la muerte de Pedro Albizu Campos. Rafael es un excelente narrador no solamente por su conocimiento de datos, si no también por los detalles que ofrece y su estilo serio pero lleno de calor humano—y sí buen humor—para contar su historia. Poder mantener ese amor a su patria y no guardar resentimiento por sus 25 años de encarcelamiento—desde Alcatraz hasta Leavenworth y Marion—es no solamente admirable sino una lección para todos nosotros.

El pietaje incluido en ambos documentales es un viaje en el tiempo a través de fotos y noticiarios de la prensa del momento, con la impresionante declaración de Rafael de no arrepentirse de lo llevado a cabo (el subtítulo del 1er segmento). El relato de los arrestos, las torturas y el no tanto lento asesinato de Albizu con los experimentos de radiación nos llena de una gran tristeza por lo perpetrado por los gobiernos de los Estados Unidos y Puerto Rico. Escuchar a Rafael narrar sus recuerdos de Albizu, su último encuentro y luego su desaparición hasta devolverlo a la isla casi sin vida y morir el 21 de abril de 1965 es evidenciar y nunca olvidar la represión por los organismos gubernamentales. 

Compendio de luto

Por Alejandra Rosa

tengo una forma 

descontrolada de llorar

que no llega

toma peajes de luto

se pasea en altares

me (des)espera

prendo una vela

ojalá 

que cuando llegue

me agarre sola

para no dosificarla

más

para dejarla abrírseme mar

en la garganta entera

mueca

hasta el cordal diez

esquela íntima

en la ojera negra

esqueleto público

en la dentadura hueca

ojalá 

que me desconfigure

sola 

para no (des)esperarla

más

ya estoy lista

lo siento en la entraña

que venga 

la cuerpa pide cueva 

ávida de silencios

exige 

que la deje quieta

sin tanto Silvio

ni Lafourcade

Buika, ni Sabina

que la deje estar

más

en la gota que aterriza

la ventana que truena

el bebé que no llora

la alarma que no suena 

el corrientazo de la lluvia

prendo otra vela

salgo a la calle

así sea a mojarme

toda

como y cuando quiera

sin que el silencio

del todo

ceda

la cuerpa pide es esa

cueva

aunque a veces

ni un poco

pueda 

una mirada 

me preguntó el martes 

si estaba de luto

más bien

me lo dijo

lo supo

antes que yo

Alexa,

perdón.

De la Patria un defensor

Levantó viaje hacia la inmortalidad uno de los fundadores de la patria, Don Rafael Cancel Miranda. Que privilegio haber coincidido con su existencia, ser su amigo y compañero. Haber bebido de su sabiduría y aprendido de su ejemplo patriótico. Aunque triste por su partida, celebro con alegría su vida revolucionaria y productiva desde el principio hasta el final. Desde la inmortalidad hoy el pueblo recibe su bendición. Vayan mis condolencias a toda la familia y al pueblo puertorriqueño.

De la patria un defensor

Rafael Cancel Miranda

hoy te regalo mi verso

por ser patriota converso

que lo mismo va que manda.

En ti la nación se agranda

con belleza y esplendor.

Vas sembrando con amor

patriotismo en tantos seres

simplemente porque eres

De la patria un defensor.

Defiendes la dignidad

del pueblo puertorriqueño

y siempre ha sido tu empeño

luchar por su libertad.

Venciste la soledad

del encierro aterrador,

un gran ejemplo de honor

justo que el pueblo lo vea

para que junto a ti sea

De la patria un defensor.

En ti se funden Betances,

Lola, Albizu y él leñero

en un afán justiciero

de universales alcances,

sigues venciendo percances

con arrojo y con valor,

un pitirre ruiseñor

de incansable proceder

y que nos convoca a ser

De la patria un defensor.

Oportuno y solidario,

vertical, comprometido,

valeroso y decidido,

siempre fiel a tu ideario,

un escudo necesario

en contra del opresor,

estentóreo es tu clamor

en favor de Boriquén

y que te convierte en

De la patria un defensor.

 

A Don Rafael Cancel Miranda

Pensando en tu trayectoria

patriótica y justiciera

enarbolo la bandera

con decisión perentoria

para construir la historia

con coraje y con pasión.

La palabra con la acción

siempre en tu imagen contempló

porque has sido con tu ejemplo

conciencia de la nación.

El imperio y su maldad

no han podido doblegarte

porque eres un estandarte

de valor y dignidad,

auspiciar la libertad

de la cautiva nación

ha sido la devoción

en que has fundido tu vida

que es de forma decidida

conciencia de la nación.

Abonas el patrio suelo

con ideas y palabras

y como artesano labras

de nuestra patria su anhelo,

ella en ti remonta vuelo

de espiritual ascensión,

brota de tu corazón

y se eleva sin atajo,

si eres por tu trabajo

conciencia de la nación.

Aunque no soy un poeta

hoy he querido cantarte

y con ello demostrarte

cuanto a ti se te respeta.

Alcanzaremos la meta

de la patria redención,

siguiendo la dirección

que con tu vida has trazado

porque ha sido tu legado

conciencia de la nación.

___

Tonymapeyé