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Editorial: NO a los acuerdos malos y nebulosos

Si algún asunto público amerita hoy la más urgente, masiva y militante oposición ciudadana son los acuerdos de reestructuración de la deuda de Puerto Rico negociados por la Junta de Control Fiscal (JCF), y que aún aguardan por la adjudicación de la Jueza Laura Taylor Swain, en la sala del tribunal de quiebras para casos del Título III de PROMESA. El primero de estos acuerdos, el de COFINA, fue ejecutado mediante orden de la Jueza Swain. La Asamblea Legislativa autorizó su implantación. Esto se hizo a pesar de que existe evidencia contundente, contenida en un estudio reciente de la organización Espacios Abiertos, de que las obligaciones contraídas por Puerto Rico no son sostenibles a largo plazo, porque las premisas de recaudos e ingresos sobre las cuales se basó el acuerdo no son correctas.  

Para la directora ejecutiva de la JCF, Natalie Jaresko- quien anda de “media tour” defendiendo los acuerdos negociados por ella a espaldas del pueblo de Puerto Rico- no son ciertos los argumentos de Espacios Abiertos. “No concurrimos con la conclusión de Espacios Abiertos de que el acuerdo de Cofina en cierta manera ha desviado a la isla de su camino hacia la recuperación. Nos sentimos confiados de que el camino hacia la sostenibilidad se está trazando en el Plan Fiscal Certificado y el Plan de Ajuste”, escribe.  El problema con el aserto de Jaresko es que no ofrece un solo dato  que refute la conclusión a la que llegó la entidad puertorriqueña, ni contiene compromiso de clase alguna por parte de la JCF con la recuperación de nuestro país. Ella solo dice confiar- porque no tiene manera de  garantizar- que la totalidad de los fondos comprometidos por el gobierno de Estados Unidos para la reconstrucción de Puerto Rico, en efecto, lleguen completos (los $69,000 millones) y en un plazo de tiempo que facilite el estímulo económico necesario para que Puerto Rico pueda cumplir, sin asfixiarse nuevamente, con el oneroso servicio a la deuda pactado. 

Hay dos acuerdos más en espera de aprobación judicial y legislativa: el de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) y el de Obligaciones Generales del Gobierno de Puerto Rico (GO). Ambos acuerdos han sido cuestionados por voces muy autorizadas. Por ejemplo, al de la AEE se oponen entidades como la organización CAMBIO, integrada por ingenieros ambientales y otros expertos en asuntos energéticos, que cuestionan cómo el acuerdo- con su énfasis en la producción de energía con gas natural importado- significaría un retraso significativo en la ruta de Puerto Rico hacia su sostenibilidad energética. CAMBIO impulsa el uso predominante de la energía renovable, como corresponde al ambiente y la realidad de que Puerto Rico es una isla tropical. 

Por otra parte, el doctor en economía y profesor Ramón Cao realizó un estudio a solicitud del ingeniero que representa a los consumidores en la Junta de AEE, el cual concluye que, en solo algunos años, el acuerdo de la AEE redundaría en un aumento de cerca de 50 % en la factura eléctrica a individuos y comercios. Esto  afectaría negativamente a miles de familias y pequeños empresarios en Puerto Rico, y crearía un obstáculo mayor al clima de inversión y al desarrollo empresarial en la Isla.  

El Director de Política Pública del Centro para una Nueva Economía (CNE), Sergio Marxuach también se ha expresado en oposición al acuerdo de AEE. No solo objeta el alza astronómica en las tarifas, sino todo el acuerdo porque, en la práctica, convierte en letra muerta la política pública energética del propio gobierno de encaminar a Puerto Rico hacia el uso de energía renovable.  

Lo que sí sobresale del acuerdo de AEE es cuán favorable es a los acreedores, quienes solo verán un recorte de 29% en su acreencia, y el servicio anual a la deuda irá subiendo escalonadamente en la misma medida en que el pueblo de Puerto Rico asume el golpe del aumento de tarifas. Negocio redondo para los buitres.

El acuerdo de restructuración de las Obligaciones Generales del Gobierno de Puerto Rico es otro tumbe para nuestro pueblo. Tanto que algunos miembros de la propia JCF le votaron en contra, y el gobierno de Puerto Rico ha iniciado una acción judicial para detener su aprobación. En síntesis, el acuerdo reformulado de la JCF pone a nuestro pueblo a pagar $11 mil millones en 20 años, con un desembolso inicial de $3,809 millones, que irían casi en su totalidad a los bonistas buitres extranjeros, mientras se mantiene el recorte a las pensiones de $1,200 al mes o más de nuestros retirados. Esto es una injusticia mayor contra esta población empobrecida, que apenas alcanza a cubrir sus necesidades básicas con sus menguados ingresos. Una valiente y concurrida asamblea de retirados del servicio público celebrada el pasado fin de semana, rechazó de forma absoluta el recorte a las pensiones propuesto en el Plan de Ajuste de Deudas de la JCF. 

Todos esto acuerdos han sido negociados sin transparencia ni democracia. Jaresko y los consultores de McKinsey han operado en secreto, en una nebulosa, evitando a toda costa que el país anticipe lo que pactan a nuestras espaldas con nuestros recursos. Por eso, nunca sabremos cómo fue la votación sobre el  acuerdo de las GO en la JCF- si fue 7 a 1, o si fue 4 a 3- ni cuáles fueron las razones para votar en contra que tuvieron algunos. Por eso, no hay por qué confiar en quienes ni siquiera se dignan a tratarnos con respeto y mantenernos informados adecuadamente sobre estos asuntos cruciales que comprometen nuestro presente y futuro. Digamos NO a los acuerdos que nos obligan y no nos benefician.       

Mirada al País:La respuesta cooperativa en el suroeste

Por Mildred Santiago Ortiz/Especial para CLARIDAD

Si la tierra tiembla, yo me voy de aquí… 

—Héctor Casanova /Johnny Pacheco  

 

Tuvimos varios jamaqueos en años anteriores que evocaban el tema del terremoto del 1918 en Aguadilla. Lo que se inició a finales de diciembre de 2019, empeoró los días 6 y 7 de enero y nos dejó perplejos ante la nueva realidad que tendremos que vivir en adelante. Claro, desde el norte decirlo es un mamey pues luego de la sacudida del día después de Reyes, volvimos a la cotidianidad. Vivirlo en el suroeste es otra cosa. Los cooperativistas respondimos de inmediato luego del devastador Huracán María y ahora, ante este nuevo escenario, revalidamos el compromiso.

Muchos son los testimonios, las historias de terror y desamparo. Es pavoroso ver tu casa derrumbarse y en muchos casos junto al único vehículo familiar. Muchos son los relatos. Uno de los más conmovedores fue ver dos carros debajo de escombros con los regalos de los niños en el baúl, la madrugada de aquel esperado Día de Reyes.

Esa mañana recibimos la llamada de los líderes de la Cooperativa de Vivienda La Ceiba y la desventura nos tocó de cerca. Esta cooperativa fue incorporada el 25 de enero de 1971 y está ubicada en la calle Comercio en la comunidad Cuatro Calles en la ciudad de Ponce. Es un proyecto subsidiado por el Departamento de la Vivienda Federal (HUD) organizado bajo la Ley General de Cooperativas de PR, Ley 239 de 2004. Consta de 348 unidades de vivienda, ubicadas en dos torres de dieciséis pisos y tienen 3 edificios terreros. Próximos a cumplir sus 50 años de existencia convirtieron los predios de la cooperativa y su centro comunal en el refugio de socios y residentes. Instalaron carpas, casetas y comedor común. Amparados en las lecciones y beneficios del accionar conjunto se organizaron y se comunicaron con el resto del sistema cooperativa que de inmediato acudió con la ayuda más urgente. Recibieron suministros variados pero lo más necesario fue ayuda emocional y entretenimiento y asistencia para jóvenes y niños.

La Junta de Directores y la Administración trabajaron de inmediato la evaluación de la estructura y fue grata la noticia de que no hay grave daño estructural. Rebeca Diaz Retamar, presidenta de la Junta de Directores informó que serán   necesarias unas reparaciones en algunas áreas. Esa es la razón por la cual algunas familias están en sus apartamentos y otras se han tenido que ir.  Al momento alrededor de 40 personas pernoctan en los predios de la cooperativa.  Algunas familias fueron ubicadas en hoteles o alquilaron mediante los procesos de FEMA. Otros socios y residentes se ubicaron con allegados o mediante procesos del Departamento de Vivienda Federal (HUD). Según los líderes de esa comunidad las reparaciones se pueden extender de 6 a 9 meses, una vez comiencen los trabajos.

Esta nueva embestida de la naturaleza ha tenido un impacto devastador en nuestra región suroeste principalmente. Al desplome y daño de propiedades se une el cierre de centros de empleos y la inestabilidad emocional que reina en ese litoral que no cesa de temblar. Unos lo han perdido casi todo y duermen fuera de sus casas por temor a los movimientos constantes. Los campamentos oficiales y no oficiales se encuentran en toda la zona y la ayuda fue necesaria desde el primer momento. La solidaridad cooperativa se avizoró. Fueron muchas las comunidades y campamentos visitados para llevar suministros e identificar necesidades. Nuestros líderes voluntarios y profesionales de ese entorno fueron determinantes. Nuestras cooperativas de ahorro y crédito pasaron balance inmediato de los daños y activaron sus planes de emergencia. Identificaron líderes y empleados que sufrieron pérdidas y comenzaron el proceso de recoger información para el trámite de ayudas. En la actualidad trabajan identificando diversos procesos de asistencia a socios, en especial en el ámbito de orientación para el manejo de sus necesidades.

Por otro lado, líderes cooperativistas impulsaron que el regulador cooperativo identificara mecanismos para ser más efectivos en la búsqueda de soluciones. Se logró la adopción de una norma que viabilizan el financiamiento de propiedades reposeídas al 100% del valor en libros o de tasación o lo que sea menor. También, la Corporación para la Supervisión y Seguro de Cooperativas, COSSEC emitió una carta informativa (2020-01) que establece disposiciones para adoptar parámetros para otorgar moratorias a los socios y clientes afectados por estos eventos sísmicos. En esta se identifican los pueblos afectados como: Adjuntas, Cabo Rojo, Corozal, Guánica, Guayanilla, Jayuya, Juana Diaz, Lajas, Lares, Las Marías, Maricao, Peñuelas, Sabana Grande, San German, San Sebastian, Utuado, Villalba y Yauco.

Más allá del trabajo realizado el momento es propicio para promover el modelo cooperativo en los procesos de reconstrucción del territorio afectado. Es una oportunidad, vamos a impulsarlo. Ya hay líderes cooperativistas estudiando posibilidades.  El modelo de vivienda cooperativa está disponible y tiene unas ventajas organizativas que redundan en beneficios para las comunidades. Las 13 existentes son ejemplos extraordinarios de autogestión y responsabilidad ciudadana. La capacidad de respuesta de la Cooperativa La Ceiba es un ejemplo. Se organizaron de inmediato, manejaron insuficiencias, estructuraron un plan, contactaron expertos para el análisis de las estructuras, manteniendo mecanismos de comunicación con socios y residentes.  El sistema de ahorro y crédito inició el trabajo para brindar a socios y residentes de esa zona productos y servicios financieros que estén al alcance de todos.

Ante ese escenario, queda claro que el estribillo de Héctor Casanova con la orquesta de Johnny Pacheco que encabeza este escrito, si la tierra tiembla, yo me voy de aquí, es un desafío que en el cooperativismo enfrentamos con aplomo, solidaridad y optimismo. El cooperativismo no se va de aquí. Se queda en el sur y todo Puerto Rico con sus cimientos sólidos, su estructura bien diseñada su más de un millón de columnas fuertes y estables que son su más de un millón de socios.

Mirada al País:Ya lo decía Hostos…

Por Rafael Bernabe/Especial para CLARIDAD

El pasado 9 de febrero la asamblea nacional del Movimiento Victoria Ciudadana, celebrada en Caguas, me seleccionó como candidato al Senado por acumulación en las elecciones de noviembre 2020, junto a la compañera Ana Irma Rivera Lassén. 

¿Por qué asumir esta encomienda en este momento? ¿Desde qué perspectiva enfrentar la campaña y la labor legislativa? Aquí reproduzco el mensaje que ofrecí a la asamblea hace dos semanas. Mis palabras fueron las siguientes: 

Buenas tardes, compañeros y compañeras. Como ustedes saben, soy profesor en la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras.

Hace dos décadas se agotó de manera definitiva la política económica del gobierno de Puerto Rico basada en la exención contributiva. Desde entonces, se han perdido en Puerto Rico 200,000 empleos, por lo menos. Se ha reducido drásticamente la tasa de participación laboral. Cientos de miles de personas han tenido que emigrar porque no encuentran empleo en Puerto Rico. 

Como nuestro gobierno no tiene la voluntad de tocar las ganancias de las grandes empresas, enfrentó esta situación endeudándose hasta el límite. Y, cuando llegó la crisis de la deuda, se utilizó entonces esa crisis para imponernos una Junta de Control Fiscal que nos somete a políticas que empobrecen al pueblo, que destruyen nuestras instituciones, que perpetúan la crisis económica y que acentúan nuestra situación colonial.

A la misma vez, en el sector privado en Puerto Rico, apenas el uno por ciento de los trabajadores y trabajadoras está organizado sindicalmente para defender sus intereses.

A la misma vez, el gobierno de Puerto Rico aprueba contrarreformas laborales que nos arrebatan derechos.

A la misma vez, los grupos conservadores y de derecha se envalentonan para quitarnos derechos a las mujeres y a otros sectores maltratados y discriminados en Puerto Rico.

Podríamos extender esta lista terrible de cosas que han estado pasando en nuestro país. Esa es la realidad que enfrentamos. Eso es lo que tenemos que combatir. Eso es lo que estamos combatiendo. 

Y para combatir eso también en la legislatura es que aspiro a ser candidato al Senado por Acumulación por el Movimiento Victoria Ciudadana. Decimos también, pues todo esto hay que comabatirlo en la urna y en la calle, en el Capitolio y fuera del Capitolio. Como venimos haciendo desde hace muchos años. Como hicimos en 2019. Como seguiremos haciendo en 2020.

Para revocar la reforma laboral que nos quitó tantos derechos. 

Para proteger el derecho de los trabajadores y trabajadoras a organizarse, derecho que está en la Constitución, pero que no se respeta. 

Para auditar la deuda y para cancelar esa deuda ilegítima, corrupta, ilegal, inconstitucional y odiosa. 

Para enfrentar desde el primer día a la Junta de Control Fiscal, señalando que no vamos a dar ni un chavo más para financiar este organismo que lo que hace es estrangularnos. 

Para enfrentar en serio, de una vez por todas, el problema del estatus, iniciando, sin esperar por nadie, un proceso de descolonización convocando a la Asamblea Constitucional de Estatus. 

Para impulsar esa agenda y otros puntos, como un seguro de salud universal, como una reforma gubernamental con participación laboral y ciudadana, como reemplazar la fallida “guerra contra las drogas” con un acercamiento salubrista al problema del uso problemático de sustancias, como atacar el problema de la violencia de género, para dar paso a todo eso es que queremos ir a la legislatura.

Yo no quiero coger mucho tiempo, y termino con esto. Estamos viviendo en épocas neoliberales, en las que se nos predica que basta con que el capital y las grandes empresas se enriquezcan y todos nos vamos a beneficiar. No es cierto. El otro día leía una frase de Hostos de 1889, hace 131 años, que nos advertía que la cosa no es tan automática como nos dicen los neoliberales. 

Preguntaba Hostos, repito, hace 131 años, “¿qué importa en un país que el capital aumente si no aumenta el bien de todos?”. Y respondía: “nada”, repito y subrayo, “nada importa al país que el capital aumente porque no aumenta el bien de todos”. 

Compañeros y compañeras, en Puerto Rico se ha gobernado hace mucho tiempo para que el capital aumente, y la realidad es que el capital de alguna gente aumenta. Pero lo que Puerto Rico necesita es que se gobierne, como decía Hostos, para el bien de todos, y nosotros añadimos para el bien de todas y de todes, como se ha dicho aquí… Cueste lo que les cueste o moleste lo que les moleste a los bonistas, a los acaparadores, y a los monopolistas, y a los machistas, y a los corruptos. Así que, desde esa perspectiva hostosiana, es que yo les solicito que ratifiquen mi candidatura al Senado por acumulación y que me den el honor de acompañar en la papeleta a la compañera Ana Irma Rivera Lassén, para defender esa agenda que nuestro pueblo necesita. Muchas gracias.

Tres puntos quise destacar en este breve mensaje: la auditoría de la deuda, el fin del financiamiento por nuestro pueblo de la Junta de Control Fiscal y la convocatoria de la asamblea constitucional de status. Estas medidas se dicen brevemente, pero son de largo alcance. Suponen un enfrentamiento con el presente proceso de quiebra en el tribunal federal, un desafío activo y directo a las disposiciones de PROMESA y una iniciativa propia y una exigencia de acción del Congreso para la descolonización. 

No vamos a administrar la colonia. No vamos a administrar la austeridad contra el pueblo. Vamos a desmantelar la colonia. Vamos a legislar para el pueblo y con la participación activa del pueblo, construyendo un Puerto Rico democrático, solidario y sustentable. Eso es lo que para nosotros quiere decir victoria ciudadana.

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El autor es candidato al Senado por acumulación por el Movimiento Victoria Ciudadana.

Nota: agradezco a Jorge Lefevre la transcripción del mensaje en la asamblea del 9 de febrero.

El abogado de los trabajadores

Por Manuel de J. González /Especial para CLARIDAD

El sindicalismo puertorriqueño ha pasado por muchas etapas y para la década del ’60 las organizaciones que habían sido combativas a mediados del siglo XX, como la Central General de Trabajadores (CGT), había sido desplazadas por las llamadas uniones “internacionales” que, a pesar del nombre, eran meros apéndices de sindicatos estadounidenses. También estaban las uniones “independientes” cuyo liderato en muchos casos se alineaba con el gobernante Partido Popular. 

Esa realidad comenzó a cambiar a finales de la mencionada década y, sobre todo, en la siguiente, cuando surgió un nuevo movimiento obrero que denunciaba el “colonialismo sindical” y estimulaba la vinculación de la lucha obrera con los reclamos de sociales de los trabajadores. Aquel movimiento obrero combativo que, como era lógico enfrentó la hostilidad de los patronos y de los gobiernos de turno, creó instituciones para defender sus intereses. Una de ellas fue la de un grupo de abogados que, más que por el lucro de su profesión, se identificaban con las luchas de los trabajadores por sus reivindicaciones inmediatas y por una sociedad más justa. Así nació el “Bufete Sindical”, un grupo que juntaba similar o mejor destreza legal que la de los bufetes patronales con un compromiso genuino con las luchas de los trabajadores. 

Al frente de aquella entidad estuvo la mayor parte del tiempo Luis Manuel Escribano, un abogado oriundo de Comerío que, tras graduarse con mucho esfuerzo del programa nocturno de la Facultad de Derecho de la Universidad de Puerto Rico, dedicó cuerpo y alma al movimiento patriótico y al derecho laboral al lado de los trabajadores. Además de su compromiso patriótico y sus destrezas legales, Escribano añadía un dominio del idioma y una amplia cultura ganada por esfuerzo propio y en sus experiencias con el periodismo. De hecho, en su tiempo como estudiante de derecho fundó un periódico estudiantil, El Abayarde, que jugó un papel importante en las luchas universitarias de la década del ’60. 

En el homenaje a Pedro Grant. Archivo Claridad

Mi relación y amistad con este hijo de Comerío comenzó en 1967 cuando él fungió como director ejecutivo de la campaña unitaria contra el primer plebiscito amañado celebrado en Puerto Rico. El Partido Independentista, entonces dirigido por Gilberto Concepción de Gracia, el Movimiento Pro Independencia y sectores soberanistas hasta entonces vinculados al Partido Popular, unieron esfuerzos llamando a un boicot a la consulta. Parte importante de aquella campaña fue un acto multitudinario celebrado en el estadio Sixto Escobar de San Juan semanas antes de la votación. Escribano, como director ejecutivo, estuvo a la cabeza de aquel esfuerzo organizativo y yo, recién suspendido de la UPR por mi participación en las luchas estudiantiles, fui su ayudante. 

Además de su trabajo como abogado de los trabajadores Escribano fue siempre un militante destacado del Movimiento Pro Independencia y el Partido Socialista Puertorriqueño (PSP), integrando por muchos años el Comité Central del último. Allí, además de su militancia, actuó como abogado de los que enfrentaban la constante persecución oficial. 

La pasada semana la vida abandonó a Escribano, pero se fue con la tranquilidad de haberla dedicado plenamente al país que tanto amó y a los trabajadores por los que tanto luchó.

Un Festival de cultura  y tradición

02/20/20 Estadio Hiram Birthon Hato Rey Festival Apoyo al periodico Claridad. primera noche Mike Rivera Roy Brown Homenaje Lcdo. Quique Ayora Santalis Silverio Perez, Irving Garcia, Jossy La Torre, Mapeye Chavela Papote Alvarado y su grupo Esencia.foto José Rodríguez ©

 

Homenaje a Ayoroa Santaliz
Chabela y Tony Rivera(Mapeyé)
Miembros del Comité Ejecutivo de CLARIDAD y familiares de Ayora Santaliz
El autor del cartel, Abey Charrón entrega su obra a las hijas del homenajeado.
Mapeyé, Irvin García,Josy Latorre y Silverio Pérez

 

 

Fotos por:

Victor Birriel

Jorge Colón

Johanna Emanuelli

David Gasser

Alina Luciano

Nahira Moncourt

Mickey Ríos

José Rodríguez

Vicente Vélez

Por la Redacción

Música, baile, artesanías, bacalaítos, alcapurrias, libros … la alegría, la convergencia de un público joven y los que no lo son tanto, la admiración, en fin el honor Patrio volvió a inundar el estacionamiento del Parque Hiram en esta cuadragésimasexta edición  del Festival de Apoyo a CLARIDAD. 

Agua Sol y Sereno
Tuna Los Bardos

 Grupo Esencia

 Roy Brown

Este año el Festival estuvo dedicado al patriota José Enrique ‘Quique’ Ayoroa Santaliz, en agradecimiento y reconocimiento tanto en su dedicación a la defensa y afirmación de la Patria, como su apoyo incondicional al periódico de la Nación Puertorriqueña. El homenaje a Ayoroa Santaliz tuvo la participación de la Orquesta Nacional Criolla Mapeyé, acompañada de los cantantes, Silverio Pérez, Chabela Rodríguez, Mikie Rivera, Irvin García, Jossie Latorre y Tito Auger. 

Mikie Rivera

El Festival también reconoció el trabajo de Casa Pueblo, en ocasión de su cuarenta aniversario, a las Organizaciones de mujeres en lucha que están de aniversario y a una de las iniciadoras del movimiento de la Nueva Trova en Puerto Rico, la cantante Flora Santiago. 

Una grata sorpresa fue la asistencia de la joven Nina Droz, quien se dirigió al público y exhortó a no tener miedo a luchar. 

CLARIDAD agradece a todas las personas que aportaron de su arte para hacer de este Festival una vez más la mejor fiesta de pueblo del País. A los y las que componen el Comité Coordinador del Festival, a las compañías auspiciadoras y a quienes nos donan su trabajo esos 4 días, y al público que siempre nos acompaña, llueva, truene o ventee, nuestro agradecimiento infinito.