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Edwin Cortés: “Yo creo que las nuevas generaciones deben estar interesadas en las ciencias médicas”

Por Giancarlo Vázquez López/CLARIDAD

gvazquez@claridadpuertorico.com

Nació y se crió en el sur de Chicago en una familia de 16 hijos e hijas. Estudió ciencias políticas y, aunque no pudo hacer estudios graduados en leyes, como hubiese querido, se convirtió en abogado de los presos y, eventualmente, en abogado del pueblo. Edwin Cortés fue arrestado el 29 de junio de 1983 por conspiración sediciosa. Para esa misma fecha también fueron arrestados Alberto Rodríguez, Alejandrina Torres. Todos el mismo día, pero por separado.

Estaba en su trabajo, una oficina de desempleo, cuando los agentes federales llegaron a arrestarlo. Luego de un juicio de dos años y medio, que duró hasta octubre de 1985, fueron encontrados culpables. De la corte fueron a una prisión en Terre Haute, Indiana, donde estaba el también exprisionero político Oscar López Rivera. Luego, Cortés y Rodríguez fueron trasladados Lewisburg Penitentiary, en Pennsylvania. Allí coincidieron con Ricardo Jiménez.

Pero antes del arresto, la vida de Cortés dio un giro inesperado el día que una maestra de escuela superior le dijo que Puerto Rico no tenía historia. Eso y los problemas esenciales que enfrentaba su comunidad fueron las razones principales para dedicar su vida a la lucha por la independencia de Puerto Rico y hacerle justicia a los puertorriqueños en la diáspora.

¿Qué lo llevó a luchar por la independencia de Puerto Rico?

Yo soy nacido y criado en el sur de Chicago. La comunidad del sur de Chicago es más dispersa. No como la comunidad en Humboldt Park, Chicago, donde los boricuas estaban más concentrados. Pero siempre ha habido una comunidad de boricuas en el sur de Chicago.

Allí tuvimos los mismos problemas de falta de centros de salud, educación, trabajo. Estuvimos casi en la calle porque ni la iglesia, ni la escuela ni las instituciones que había en la comunidad nos prestaban las facilidades para poder tener programas culturales, sociales y educativos. Poco a poco nos vamos enterando del caso de Puerto Rico. En ese entonces estaba la excarcelación de los 5 nacionalistas.

En mi último año de escuela superior le pregunté a mi maestra por qué no se daban clases de la historia de Puerto Rico y ella me dijo que Puerto Rico no tenía historia. Yo creo que eso me cambió la vida drásticamente porque después yo hablo con mi hermano Julio y él me da unos libros: We, The Puerto Rican People (Juan Ángel Silén),Una interpretación social-económica de Puerto Rico (Juan Maldonado Denis), El Revolucionario (Federico Ribes Tovar).

Yo leo esos libros y hago un informe sobre Don Pedro Albizu Campos y el Partido Nacionalista, para refutar a la maestra de que Puerto Rico sí tenía mucha historia. Todos los compañeros de clase quedaron sorprendidos porque habían escuchado a la maestra decir que Puerto Rico no tenía historia. En ese entonces había 5 puertorriqueños presos: Rafael Cancel Miranda, Lolita Lebrón, Irving Flores, Andrés Figueroa Cordero y Oscar Collazo, por luchar por la independencia de Puerto Rico.

Yo entro a la Universidad de Illinois en 1974 y ya se había dado una lucha por un programa de reclutamiento para traer más latinos a la universidad. Mi hermano y Alberto Rodríguez, que también fue arrestado conmigo entre otros amigos, fueron los primeros estudiantes puertorriqueños en entrar a la Universidad de Illinois y se dio una lucha estudiantil comunitaria donde participó Oscar López Rivera y Carlos Alberto Torres. Nos unimos con los puertorriqueños de Humboldt Park y un grupo de mexicanos para crear ese programa de reclutamiento latino. Carlos y Oscar fueron presos durante ese entonces también. Logramos el programa y comenzamos a ver los esfuerzos de esa lucha porque en el 74 se empezó el programa de estudios latinoamericanos en la universidad. Se desarrolló el programa de reclutamiento en el 75, que se llama LARES (Latin American Recruitment and Educational Services), y en el 76 empezamos un centro cultural latinoamericano que se nombró Centro Latinoamericano Rafael Cintrón Ortiz. Rafael Cintrón Ortiz era un profesor puertorriqueño que traemos de Puerto Rico para empezar a dar clases sobre la historia de Puerto Rico dentro de los estudios latinoamericanos.

¿Cómo sucedió el arresto? ¿Cómo llegaron a usted?

En el caso mío, estaba haciendo trabajo comunitario y político, también estaba haciendo este trabajo –hace una pausa– fuera de los ojos de la policía, tratando de desarrollar otro trabajo también. A través de todo esos movimientos ellos lograron saber que yo estaba entregado, que yo estaba haciendo otra cosa, con todos los movimientos raros que estaba haciendo en términos de transportación, cambio de vestimentas y esas cosas.

Me siguieron hasta que llegaron a una casa de seguridad que tuvimos en la ciudad de Chicago. Me vigilaron, según ellos, por seis meses, pero yo creo que estuvieron más tiempo que eso. En junio, ellos dicen que nosotros íbamos a planificar algo para el 4 de abril de 1983 y decidieron arrestarnos antes.

En esa fecha también arrestaron a Alberto Rodríguez y Alejandrina Torres. Arrestados todos el mismo día, pero por separado. A mí me arrestaron en el trabajo. Yo trabajaba en una oficina de desempleo. Alberto fue arrestado en la Universidad de North Eastern donde trabajaba. Alejandrina cerca de la iglesia donde su compañero era reverendo.

¿Cómo fue su experiencia en la prisión?

En el caso mío, yo trabajé en el departamento de educación y empezamos a tener actividades culturales para conmemorar diferentes hechos históricos. Convencimos al director de educación de traer películas de América Latina. Había clases de GED para las personas que querían graduarse y aprender a leer y escribir. Siempre servía como intérprete para la población latina, les ayudaba con todas las quejas que ellos tenían. Algunas veces muchos de ellos estaban en prisiones de alta seguridad y, basado en el criterio mismo de la prisión, yo podía ayudar a muchos de ellos a conseguir un traslado a unas prisiones mínimas.

Siempre estuvimos vinculados a la comunidad latina en la penitencieria, que era muy solidaria con nosotros. Los mexicanos y boricuas estaban bien solidarios con nosotros aunque había mucho racismo dentro de la prisión. Mexicanos, boricuas, negros, blancos, cada cual por su lado. Pero como con nosotros no había eso de las pandillas o del racismo, fuimos aceptados por la mayoría de los presos, inclusive los blancos. En Lewisburg yo me envolví en casi todas las organizaciones dentro de la cárcel, estuve con blancos, nativos indios, musulmanes, rastafarians de las Islas Vírgenes y Jamaica. Había mucho boricua en ese grupo. Esto, porque muchos de ellos fueron de Vieques a las Islas Vírgenes y se criaron con los rastafarians y su cultura.

Luego empezó un programa que se llamaba Bon Appetit y la cárcel nos dejó cocinar una comida mensualmente. Todos los presos siempre iban buscando la comida del mes. Se hacía una comida italiana, una boricua, una mexicana y de todos los diferentes sectores para hacer algo diferente todos los meses. Fue algo muy popular y que no se ha dado en muchas cárceles.

¿Piensa que la presencia de los prisioneros de lucha puertorriqueños influyó dentro de las cárceles para trascender ese tipo de diferencias?

Como los prisioneros políticos no éramos parte de ninguna pandilla, no teníamos ese problema de racismo. Los presos nos buscaban cada vez que había un conflicto para tratar de intervenir y prevenir los diferentes problemas que existen diariamente en la cárcel. No es fácil bregar y tratar de mantener la paz entre los diferentes grupos porque siempre pasan cosas. Siempre tratábamos de hablar la cosa y apaciguar el conflicto.

¿Qué sucedió luego del indulto?

Voy directamente a Aguadilla. George Torres, un neumólogo dominicano me estaba buscando para ofrecerme un trabajo en su clínica. Empecé a trabajar 30 días después de la excarcelación. Él sabía del caso de nosotros y era bien solidario con la causa de la independencia de Puerto Rico. Como se enteró que me iban a excarcelar, estaban pidiendo que a todos los prisioneros políticos que llegaran a Puerto Rico les dieran trabajo, fue uno de los primeros en salir y ofrecerme trabajo.

Duré trabajando con él nueve meses porque decidió irse de Aguadilla. Después David Caiseda, ginecólogo obstetra, me ofreció trabajo y comencé a trabajar con él en San Juan. Allí aprendí a hacer facturación médica a los planes médicos y a eso me dediqué por casi 10 años. Vivía en Aguadilla y viajaba a San Juan una vez a la semana a llevar la factura en papel. Pero la mayoría del trabajo lo hacía a través del internet.

En 2014 Cortés viajó a Chicago, luego de que su hija diera a luz una niña, su primera nieta. Actualmente tiene dos nietas, una de 3 y otra de 5 años, las edades que tenían su hijo e hija cuando fue preso. Ese mismo año que viajó a Chicago comenzó a trabajar con Obamacare. Luego pasó a trabajar en un programa referido de salud mental.

Ahora estoy trabajando con VIH, Hepatitis C y enfermedades sexuales […] Me faltan dos años y medio para retirarme y espero regresar a Puerto Rico. El problema es que estuve desempleado desde 2011 hasta el 2014. Esa fue otra de las razones por las que vine a Chicago. Esos tres años fueron críticos porque son los que necesito para poder retirarme y recibir el Seguro Social y la pensión. Ahora subieron la edad, cada año va aumentado la edad de retiro; yo creo que va a llegar a los 70 años.

Recalcando sobre la situación política, social y económica que atraviesa la isla, Cortés añadió:

Yo creo que las nuevas generaciones deben estar interesadas en las ciencias médicas. Hace falta que nosotros empecemos un nuevo sistema de salud y educación en Puerto Rico para el futuro de nuestra patria. La salud y la educación son básicas. Después los trabajos y después la vivienda, para que nosotros podamos hacer algo mejor en Puerto Rico.

Vimos cómo la gente se ha movilizado. Creo que ha sido impresionante cómo se ha movilizado el pueblo, pero que es necesario para no caer en la trampa de los partidos políticos y la corrupción. Si empezamos a desarrollar algo nuevo, podemos empezar con la educación, salud, vivienda, agricultura. Tenemos que sembrar y hay terreno para sembrar. En vez de sembrar cemento tenemos que sembrar comida y pensar en el futuro.

Creo que un mundo mejor es posible si lo trabajamos. Tenemos que empezar a trabajar en los 78 municipios. Todo el mundo tratando de desarrollar sus municipios para crear diferentes modelos que puedas utilizar a través de Puerto Rico.

¿Piensa que las asambleas de pueblo pueden ser una herramienta para lograr eso?

Hay que llegar a las comunidades. El ejemplo de Chicago que nosotros hemos podido tener, el apoyo del pueblo puertorriqueño aquí en Chicago es porque estuvimos vinculados en las comunidades, trabajando en ellas. Buscando alternativas al sistema de salud, empleos, centros culturales para tener nuestras actividades. Empezar con los problemas básicos para entonces poder atender otros problemas.

A modo de ejemplo, Cortés concluyó:

Las nietas han podido ir aquí en Chicago a un centro infantil, el Ali Corretjer Tapia, que empezamos en los 70. Al mismo centro donde fueron mis hijos.

El ambiente en manos de un politiquero de barrio

Los desastres ambientales han sido tema de discusión en Puerto Rico durante los últimos meses. El serio daño a la gente y al ambiente provocado por las cenizas que produce la quema de carbón es uno de esos temas que impacta el debate público por el comprobado daño que provoca y porque, a pesar de la enérgica protesta de las comunidades afectadas, nada cambia.

Otro tema ambiental que ha estado en la boca de todos es el creciente deterioro de nuestras costas. Más que el cambio climático lo que explica ese deterioro, según la opinión de los expertos, es la mala planificación y el abuso permitido a los desarrollistas que buscan dinero fácil vendiendo propiedades frente a las playas. Las escenas que muestran el azote del mar a las estructuras costeras aparecen casi a diario en los medios noticiosos sin que ninguna institución del gobierno produzca algún plan de acción viable.

El silencio pasmoso que muestran las agencias públicas responsables de ambiente apunta hacia la complicidad y la mediocridad, dos características que las han adornado por décadas y que en buena medida explican las calamidades actuales. Los desarrollistas siempre se las arreglan para conseguir el permiso que les autoriza a construir sobre la zona marítimo terrestre, de la misma manera que la carbonera mantiene la autorización para depositar las cenizas que enferman a la gente. Los empresarios que están detrás de todas las prácticas destructoras del ambiente son los que financian campañas políticas.

Además de la complicidad que nace del inversionismo político y de una política pública dirigida a favorecer las empresas que “crean empleos”, sin importar el costo social, durante los últimos días hemos visto cómo la corrupción más burda y la mediocridad casi absoluta han invadido al menos dos de las agencias responsables del ambiente: el Departamento de Recursos Naturales y la Junta de Calidad Ambiental.

De la persona directamente a cargo de ambas agencias, Tania Vázquez, poco se sabía y en los casi tres años que lleva en los cargos apenas se conocieron sus ejecutorias. Nunca se le escuchó hablar con algún asomo de contenido sobre uno de los temas que tanto preocupan a la ciudadanía. Ante ese silencio la gente se quedaba con la duda si era de los que hablan poco y hacen mucho o de los que no opinan porque sencillamente no saben. Sin embargo, de momento aparecen historias que rayan en lo surreal y dramatizan hasta que altísimo nivel ha llegado el deterioro del llamado “servicio público” en el Puerto Rico actual.

Además de la mediocridad y falta de capacidad que evidencia esta señora, ahora sabemos que no era ella la que efectivamente dirigía el DRNA y JCA, sino un político marrullero que ni siquiera ocupaba un cargo a alguna de las dos agencias, un tal José Jerón Muñiz. Luego de fracasar en su intento por ser alcalde de Quebradillas, este politiquero de barrio se las arregló para que lo nombraran Superintendente del Capitolio apadrinado por el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz. Desde allí, además de dispensar contratos pagados con dinero de la Legislatura a empresas familiares y hasta “internacionales”, por razones aún desconocidas también ha estado a cargo de las agencias que se suponía dirigiera Tania Vázquez. Allí decide sobre contratos con la misma displicencia con que actúa en el Capitolio.

Todo esto apunta hacia un entramado mucho más complejo donde seguramente están implicados figuras de mayor poder dentro del Partido Nuevo Progresista y del que todavía es el gobierno de Ricardo Rosselló. Falta mucho para de verdad conocer por qué este tal “Jeroncito”, un simple politiquero de barrio, fue nombrado Superintendente del Capitolio y por qué desde allí controlaba otras dos agencias de la rama ejecutiva. La corrupción en el gobierno es común y pocas cosas sorprenden, sobre todo en administración que armó Ricardo Rosselló, pero en este caso, donde dos agencias importantes son dirigidas por control remoto, lo conocido raya en lo absurdo.

Y resulta ser que las agencias que desde el Capitolio controlaba este político municipal son dos entidades cruciales para la protección del ambiente y para promover un uso racional y productivo de nuestros recursos naturales. Esas dos agencias tienen la tarea de vigilar el desarrollo económico asegurándose que produzca el menor daño al ambiente. Son o debieran ser los “policías” de la ciudadanía para asegurarse que esos recursos están disponibles para generaciones futuras. Ahora sabemos que, en el gran maremágnum que ha terminado siendo el gobierno que organizó Ricardo Rosselló, estas dos agencias, además de alimentar el pillaje del mismo grupo, son dirigidas a distancia por un político que ni siquiera sirvió como candidato a alcalde de Quebradillas.

Mientras tanto el desastre costero se intensifica, la destrucción del ambiente sigue su curso y las cenizas siguen enfermando a los habitantes de Peñuelas y Guayama.v

UTIER : “Esto no se va a quedar en un solo campamento, seguimos en la lucha”

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

“Esto no es como se ha dicho públicamente de que es una negociación colectiva. No es una negociación ordinaria laboral. Es una discusión de cómo nosotros mejoramos las condiciones de empleo de los celadores que están migrando ante las ofertas de trabajo muy atractivas que tienen en Estados Unidos”.

Así lo expresó el presidente de la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (UTIER), Ángel Figueroa Jaramillo, ante el tranque en las conversaciones con la gerencia de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE). El proceso de discusión y negociación comenzó el 5 de octubre de 2018. En él la UTIER ha presentado la preocupación de cómo retener personal. Según defendió, antes ese trabajador o trabajadora no tomaba otras ofertas en consideración porque tenía beneficios marginales que complementaban el bajo salario que recibía en Puerto Rico. Pero los cambios aplicados por la gerencia de la AEE de reducir la licencia por accidentes y la reducción en la aportación al plan médico, que paga solo el 52%, han provocado que los trabajadores estén optando por otras opciones económicas fuera del país.

Hasta el presente la negociación se ha llevado directamente con el director de Recursos Humanos y Asuntos Laborales de la AEE, licenciado Marc Thys, y los líderes de la unión. Figueroa Jaramillo indicó que desde el mes de febrero la gerencia ha insistido en una oferta de que las funciones y deberes de los trabajadores hay que unificarlas. Eso ha sido rebatido señalando que ese no es el problema, que el problema es la fuga de recursos. Inclusive, a pesar de que no era parte de la negociación, la unión ha preguntado qué cosas consideran que afecta la operación, para discutirlas y atemperarlas a algunas que la unión entiende que sí se pueden mejorar, pero la AEE ha insistido en su planteamiento.

La UTIER ha insistido en que el problema es cómo se pueden mejorar las condiciones de empleo para retener a ese trabajador y eventualmente comenzar a haber otros puestos. La organización hizo alusión a que como la única experiencia en la industria eléctrica en la isla se da mediante la AEE es más difícil tener la experiencia y la movilidad de puestos.

En estos momentos la UTIER tiene 3,100 unionados, de los cuales cerca de 600 son celadores. En el 2002 los celadores se contaban en 1,200. Este número contrasta con la cantidad de infraestructura que se tenía en ese momento de 18 mil cables en área soterrada, distribución e infraestructura versus la 34 mil que se tiene al presente.

¿Cómo encaja este número de celadores con los planes de expansión de la AEE?

Figueroa Jaramillo afirma que ese es uno de los planteamientos que ha hecho la UTIER ante la actitud de la gobernadora de no intervenir. Expuso que al planteamiento de que su política pública es la de no intervenir en las negociaciones del gobierno, la UTIER plantea que la política pública de la gobernadora no puede ir por encima de la Constitución porque la Constitución establece los mecanismos de negociación y convenios como un mecanismo de paz laboral.

“Esa es la Constitución que estamos invocando. Es la misma Constitución que la llevó a ella al poder. No puede ser selectiva con partes de la Constitución. Dicho eso, el problema que estamos planteando es un problema de país. En la medida en que el recurso humano se nos vaya, los planes que se anunciaron de modernización no se van a poder cumplir, a menos que ella tenga visualizado traer compañías de Estados Unidos que cobran el triple por trabajar aquí”, manifestó.

El presidente de la UTIER destacó que el trabajo del celador es uno muy especializado y que, aunque siempre habrá gente atrevida, reconoció que los mismos supervisores han demostrado que la situación es más compleja y que el mucho trabajo y el cansancio son peligrosos para ellos.

Otra de las áreas que dijo que hay que atender son los trabajadores de planta. “Tenemos compañeros metiendo turnos de 24 horas. Los trabajadores de planta son los que operan las unidades generatrices, los que prenden las plantas. Hay compañeros que tienen 24 horas trabajando diariamente y un día de descanso. Esto demuestra la falta de personal. Un operador de planta tú no lo consigues en la esquina, igual que un mecánico, los albañiles de planta son gente que se especializa en esas unidades”.

El presidente de la UTIER coincidió con el reconocimiento que hace el Instituto de Economía Energética y Análisis Financiero (IEEFA, siglas en inglés) de que los trabajadores unionados de la AEE son su mejor activo. Agregó que un estudio del economista José Alameda reveló que mientras la inversión de capital ha bajado, la producción del trabajador ha subido. Eso es lo que la ha mantenido operacionalmente a la AEE. Es decir, la gerencia no ha hecho inversión de capital para poder mejorar la infraestructura y tener plantas modernas, pero aun así mantiene una operación aceptable porque la producción del trabajador ha subido.

Desde hace una semana, la UTIER mantiene un campamento de protesta frente a La Fortaleza, en reclamo a que la gobernadora Wanda Vázquez Garced intervenga en las negociaciones. “Hasta ahora la gobernadora ha demostrado esa llamada inacción, pero nosotros vamos a seguir presionando. Esto no se va a quedar tan solo en un campamento, vamos a seguir haciendo actividades. Seguimos en lucha”, afirmó Figueroa Jaramillo, a quien no le sorprendería ni descarta que la Junta de Control Fiscal (JCF) esté presionando para que la gerencia de la AEE no tenga una actitud más abierta.

Hacia una cooperativa energética

Por Giancarlo Vázquez López/CLARIDAD

gvazquez@claridadpuertorico.com

El 18 de abril, la Autoridad de Alianzas Público Privadas (AAPP) publicó la Solicitud de Cualificación para el manejo de hidroeléctricas. Como parte de este proceso, la organización Unidos por Utuado sometió los requisitos correspondientes, a fin de administrar toda la infraestructura que constituyen los lagos Caonillas y Dos Bocas mediante la Cooperativa Hidroeléctrica de la Montaña.

La solicitud fue entregada por la organización el 1 de julio. La fecha limite era el 8 de julio. Según dijo a CLARIDAD Maribel Hernández, coordinadora de proyecto de Unidos por Utuado, se supone que en agosto la AAPP ya hubiese evaluado y contestado para informar quién pasaría a la segunda ronda.

“AAPP abre la oportunidad un Jueves Santo […] Nosotros (Unidos por Utuado) estábamos organizando comunidades cuando la Autoridad de Alianzas Público Privadas publicó la solicitud. Nos enteramos de casualidad”, relató Hernández.

Sin embargo, los requisitos exigidos por la AAPP para administrar estas hidroeléctricas “eran imposibles” como para que una compañía en Puerto Rico pudiera administrarlas. Entre los requisitos, un capital de $25 millones para dos hidroeléctricas y que la compañía tuviera más de 5 años de experiencia rehabilitando este tipo de sistema energético. “Aquí no hay nadie que las rehabilite”, manifestó.

Hernández dijo que la Cooperativa Hidroeléctrica de la Montaña está compitiendo contra intereses extranjeros, varias compañías norteamericana cabildeadas por puertorriqueños tratando de llevarse la APP. Se sabe que uno de los competidores es CubeHydro, una compañía con sede en Maryland, fundada por la ex subsecretaria de Energía federal, Kristina M. Johnson, en 2015.

“Desde un principio estábamos organizándonos para formar la cooperativa a raíz de la ley 258, que abre las oportunidades para las cooperativas eléctricas.”

Hidroeléctricas en Caonillas y Dos Bocas

Las plantas hidroeléctricas fueron abandonadas durante la década de los 70. Actualmente, de los seis generadores distribuidos entre los embalses de Caonillas y Dos Bocas, solo está funcionando una, en Dos Bocas, que produce seis megavatios. Eso daría para “prender” Utuado y la mitad de Adjuntas.

Hernández mencionó que sin embargo, actualmente esos seis megavatios se utilizan para dar energía a las bombas del superacueducto. Ante esto añadió: “¡Imagínate esto en manos privadas! La población estaría vulnerable en cuanto a la accesibilidad a energía. El agua que llega a San Juan se hace en Dos Bocas, o sea, que esto no es solo para el centro de la isla, estamos hablando de cómo nos afecta a todo Puerto Rico”.

Dos Bocas tiene tres generadores, cada uno con la capacidad de generar seis megavatios. Por otra parte, Caonillas (Caonillas 1 y Caonillas 2) tiene otros tres generadores que no están funcionando: dos en Caonillas 1, que pueden generar sobre diez megavatios cada uno, y uno en Caonillas 2, con la capacidad de generar cinco megavatios.

“Todos esos generadores están obsoletos. Estamos hablando de que ya la infraestructura está lista. Es cuestión de arreglarla y meterle mano. Cambiarlo completo y hacer unas hidroeléctricas tipo siglo 21. Si se dejara la tecnología que está, la producción de energía no sería costo-efectiva”, expuso Hernández.

“Con ese sistema se generan los seis megavatios de energía actuales. Los demás generadores no están funcionando. Solamente hay un generador. En total todo ese sistema podría generar 43 megavatios, e inclusive estamos siendo bien conservadores, pero con tecnología más moderna podemos generar sobre 45 megavatios”, añadió.

Hernández resumió que la Cooperativa Hidroeléctrica de la Montaña está solicitando las hidroeléctricas Caonillas 1 y Caonillas 2 y Dos Bocas. El proyecto funcionaría a través de una Alianza Público Privada por 30 años. “Aspiramos a comprarla; pero si no, queremos manejarla”, sostuvo.

Para energizar a Adjuntas, Jayuya y Utuado se necesitarían 11 megavatios, por lo que restarían 32 megavatios para distribuir. “Estamos hablando de que con esa cantidad podemos prender casi todo Ponce. Eso es lo que generan esas plantas que están totalmente malqueridas, abandonadas y que son un patrimonio nuestro. Dos Bocas está funcionando con unos generadores de 1930”.

¿Cómo estarían llevando a cabo el proceso de rehabilitación?

La forma en que se llevaría a cabo el proceso de rehabilitación está todavía en la etapa de planificación. Unidos por Utuado ha conseguido el respaldo de PowerSecure y Voith para realizar la rehabilitación ante la falta de compañías en la isla con experiencia para llevar a cabo ese proceso, que requiere de una inversión de sobre $150 millones de dólares.

La rehabilitación implicaría tanto el cambio de generadores y toda la modernización del sistema como el dragado de los embalses. Hernández citó al hidrólogo Dr. Ferdinand Quiñonez mencionando que hay unos estudios donde se estima que Dos Bocas y Caonillas están sobre un 70% de sedimentación.

La coordinadora de Proyecto de Unidos por Utuado resaltó la importancia de hacer el dragado, así como el cambio de generadores para poder generar energía costo-eficiente en el centro de la isla. “Tenemos que hacer dragado. Contemplamos tener un dragado permanente. El proyecto consiste tanto en el dragado de los embalses como en el cambio de generadores y toda la maquinaria […] Queremos poner unos generadores modernos. Hay unos generadores que se llaman pump-return con los que sacas agua, la pasas por lo generadores para producir energía y la devuelves al embalse. Tenemos que asegurar el recurso agua”.

¿En cuánto calculan el kWh con la rehabilitación?

El costo del kWh a partir de la rehabilitación del sistema todavía no ha sido precisado debido a que no saben la deuda que tengan que asumir de PREPA, “pero independientemente, nosotros vamos a tener la energía más barata, y no solamente eso, una vez nosotros fijemos el precio podemos tener ese precio para los residentes de Adjuntas, Jayuya y Utuado permanentemente por 30 años. Digo, al menos que no ocurra algo superoficial, pero eso es a lo que aspiramos”, puntualizó.

En contraste, mencionó que según el plan de energía eléctrica el costo del kWh pudiera llegar hasta los 35 centavos. En cambio, la Cooperativa Hidroeléctrica aspira mantener a un precio mucho más bajo “de lo que PREPA lo va a tirar”.

Parte del plan proyectado por Unidos por Utuado consiste en habilitar gente del centro de la isla para que puedan trabajar en las plantas una vez las compañías hayan rehabilitado el sistema. “Como es cooperativa somos todos socios-dueños. Con todas las ganancias podemos liquidar rápido las deudas y quedarnos con el manejo. Ahí podremos mejorar tarifas, etcétera. Los planes son bien interesantes y bien ambiciosos para nuestros residentes”.

“El compromiso es tener gente del centro de la isla, y crear una fuente de empleos, no solamente trabajando en las hidroeléctricas, sino apoyando la fuente económica y el negocio que puede haber detrás de tener energía costo-eficiente en el centro de la isla. Queremos que ellos simplemente hagan la rehabilitación y tener la gente capacitada para que se adiestren y sean los que se queden manejándola […] que el dinero que se levanta sea para el centro de la isla. Queremos que haya economía porque de lo contrario estos pueblos se van a morir”.

Exigen repuestas

Sobre las denuncias hechas por la organización, Hernández añadió que: “No podemos pedirle a estas compañías multinacionales (PowerSuply y Voith) ni a la USDA que esperen a que la AAPP se decida a continuar con el proceso para pasar a la próxima fase. Nuestra propuesta puede fallar, podemos quedarnos sin esos colaboradores poniendo en riesgo un proyecto para el beneficio de nuestras comunidades. Ha sido un proceso totalmente hermético y queremos que sea transparente, como se supone”.

Criticó que mientras tanto, la AAPP le da prioridad al puerto para mega yates aprobado el pasado 3 de octubre. Eso tiene más prioridad que tener un sistema de energía robusto para los residentes del centro de la isla.

Unidos por Utuado está emplazando al licenciado Fermín Fontanes, director de la AAPP, a dar una respuesta. “Queremos que dé una respuesta. Logramos ser la primera cooperativa eléctrica en Puerto Rico. Lo hemos logrado y queremos poder democratizar nuestra energía a través de un sistema de cooperativas. Con tantos proyecto a puerta cerrada, que no conviene a ninguno de los puertorriqueños y que nunca hemos tenido la oportunidad de opinar, creo que con un sistema cooperativista los socios-dueños pueden cuestionar mediante asambleas a la junta de directores de las cooperativas. No podemos cuestionar a PREPA”.

“Es crucial asegurar que estas plantas y toda la infraestructura que constituye lo que es Caonillas y Dos Bocas quede en manos de puertorriqueños. Estamos hablando de la accesibilidad que va a tener esto en manos de gente que somos los que sufrimos la angustia de tener que estar tanto tiempo en oscuridad. Que vimos tantas cosas tristes”.

Nace Doña Isabelita 5 DE NOVIEMBRE DE 1907

Su educación formal la recibió en las escuelas públicas de su pueblo natal y en los pueblos vecinos de Fajardo y Naguabo. A los 18 años ingresa a la Universidad de Puerto Rico gracias a una oportunidad que brinda el gobierno a aquellas personas que deseaban ser maestras y maestros rurales y tuviesen al menos un décimo grado de estudios. En la Universidad de Puerto Rico obtiene un grado en Educación. Impartió la enseñanza por 14 años en escuelas rurales de Ceiba y de Humacao.

A raíz de la revolución de octubre de 1950 doña Isabel fue encarcelada por violar la ley 53, ley de la mordaza.

Al oír Doña Isabelita, como afectuosamente la llamaban, por radio lo de la masacre de Ponce, un domingo de Ramos en marzo de 1937 cuando una manifestación de la juventud nacionalista se disponía a marchar hacia la iglesia donde hablarían sobre la abolición de la esclavitud y exigirían la excarcelación de don Pedro Albizu Campos y los demás presos políticos,fue tal la conmoción de Doña Isabelita que desde entonces se convirtió en una fervorosa seguidora de Albizu Campos. Junto a las también nacionalistas Blanca Canales y Carmín Pérez y formó parte del círculo de allegados de Albizu Campos.

Aunque Isabelita no tomó parte en la revolución de octubre de 1950, el gobierno colonialista la involucró y desde sus oficinas, donde esta vez trabajaba en trabajo social escolar, la condujeron a la cárcel. Allí cumplió una condena de quince meses. Fue destituida como empleada pública y sus derechos fueron cancelados.

Logró seguir como maestra en un colegio privado. Fue de poca duración. En Marzo, 1954, cuatro nacionalistas atacaron el Congreso de Estados Unidos, exigiendo la libertad de las encarcelados y la independencia de Puerto Rico.

Furioso, el imperio de EEUU ordenó que se encarcelara cuanto independentista nacionalista hubiese fuera del presidio.

Y en la madrugada del 6 de marzo de 1954 volvieron a cargar con doña Isabel para la cárcel. Esta vez le impusieron una sentencia de diecisiete años. Con un recurso de Habeas Corpus que por derecho propio ella misma radicó, logró quedar libre a los once años.

Al quedar libre de cargos en 1965, doña Isabel empezó a coser y a tejer para su manutención y para seguir laborando por la libertad de los pueblos.

Mientras participaba en un acto de protesta en las playas de Vieques en 1979 en repudio a la Marina de Estados Unidos,cuatro agentes militares, entre ellos una mujer, la maniataron y la tiraron en la arena. La oficial se sentó sobre sus espaldas mientras con un revólver apuntaba a sus costillas. Luego de torturarla, la levantaron de la arena y le quitaron las esposas.

La llevaron al cuartel de la policía en el pueblo y contaron una mentira de que era una vieja borracha que encontraron arrastrándose en la arena.

En sus últimos años estuvo inmersa en la lucha por la excarcelación de Oscar López Rivera.

Fallece Doña Isabelita el 13 de enero de 2015 a los 107 años de edad.

“Doña Isabelita fue una patriota a carta cabal de la estirpe albizuista. A pesar de sufrir cárcel, persecución y abusos por parte del gobierno estadounidense y sus regentes coloniales, nunca dio un paso atrás en defensa de su ideal. Nos queda su ejemplo de constancia, patriotismo y dignidad como faro que alumbra el camino hacia el triunfo final”,
Juan Dalmau.

Entre los nombres de Ramón Emeterio Betances, Eugenio María de Hostos, Pedro Albizu Campos, y otros, está el de Isabel Rosado, todos profetas que buscan llevar a Puerto Rico a la Independencia fuera del imperialismo norteamericano y de cualquier otro imperio.

De calendario preparado por Darío Ortiz.