Inicio Blog Página 1562

Mucha y buena la actividad deportiva

Por Javier Guano Gorbea

Especial para CLARIDAD

El comienzo de temporada de las Grandes ligas añade un elemento adicional a lo que ya es una congestionada actividad deportiva boricua.  A continuación damos una mirada a los eventos recientes que van desde la primera semana de las mayores,  los eventos preparatorios para los Juegos Panamericanos de Lima, hasta una gran semana en el tenis de Mónica Puig.

Mónica da señales de progreso

La noticia más destacada en la semana fue sin duda el avance de Mónica Puig a las semifinales del torneo de arcilla conocido como el Volvo Car Open, en Carolina del Sur. Mónica obtuvo victorias sobre la ex número cinco del mundo Sara Errani, sobre las estadounidenses Danielle Collins y Sofía Kenin, ambas clasificadas entre las mejores 40 del mundo, así como sobre la número 10 del mundo Aryna Sabalenka. Este es el mejor resultado de Mónica en lo que va de temporada y podría ser un buen presagio de que la nueva relación con su nuevo dirigente Kamau Murray puede traer nuevos bríos a su carrera. Es demasiado temprano para saberlo, pero su actuación de la semana pasada da muchas esperanzas para el resto de la temporada 2019 y el venidero Abierto de Francia.

Beverly Ramos  y  JasmineCamacho calientan motores para Lima

El pasado domingo la puertorriqueña Beverly Ramos obtuvo la clasificación para el Mundial de Gimnasia Doha Catar, al hacer la marca 2:36: 28, lo que representa una marca nacional para ese evento. 

Se espera que Beverly, que ha sido nuestra principal figura en el fondismo en la última década,  corra los 10 mil metros de los Juegos Panamericanos. Por su parte, Jasmine Camacho compitió en los Texas Relays haciendo tiempos de  13:10, aceptables para alguien que  no competía desde el pasado año debido a una lesión y que debe estar peleando el podio en los 100 metros con vallas de los Juegos.

Weeks luce como medallista

Entre los eventos destacados esta semana estuvo el evento San Juan G1 de Taekwondo, llevado a cabo en el coliseíto Pedrín Zorrilla, que otorgaba puntos para la clasificación mundial y servía de fogueo para nuestra delegación. Cabe resaltar la actuación de Crystal Weeks, quien dominó  de manera contundente a la representante canadiense.  Esta luce  como la mayor esperanza de ese deporte para treparse al podio panamericano, pues ella fue medallista de oro en Barranquilla 2018 y fue la única atleta boricua en vencer a una cubana en la final.

No nos fue bien en el clasificatorio en Managua

Una delegación de 13 peleadores (8 hombres y 5 mujeres) se presentó en Managua, Nicaragua, en busca del pase a los Juegos en boxeo. Sin embargo, a pesar de que existía la posibilidad de un tercero si Oscar Collazo ganaba el lunes, solamente dos obtuvieron el pase: Yankiel Rivera y Nisa Rodríguez. Esperanzas como Asleyaan Lozada  y Kiria Tapia perdieron en peleas sumamente cerradas que pudieron haberse ido para cualquier lado. En el caso de Asleyaan, esta podría entrar si Perú decide no presentar peleadora en esa categoría.

Servido el menú en el volibol femenino

Con las Changas de Naranjito como favoritas quedaron confeccionados los grupos A y B de la postemporada de volibol femenino. Naranjito enfrentará a las Indias de Mayagüez y a las Valencianas de Juncos quienes, pese a llegar en sexto lugar, fueron el equipo que más problemas le dio a Naranjito durante la temporada regular. Mientras, el grupo B tiene a las Criollas de Caguas, a las Amazonas de Trujillo Alto y a las Llaneras de Toa Baja. Trujillo Alto es para mí es el grupo más parejo, pues fue el que mejor terminó jugando. Mientras, Toa Baja  viene con una delegación  reforzada, ya que recientemente se les unió la acomodadora nacional Natalia Valentín, y Caguas espera también  contar con su propia  acomodadora nacional, Jennifer Nogueras, a partir del miércoles.

Kike ha sido el más destacado

En una mirada temprana a las Grandes ligas, resalta la figura de Kike Hernández,  de los Dodgers de Los Ángeles, como nuestra figura principal de este comienzo de temporada.  Kike, que está jugando titular por primera vez en su carrera (cubriendo la segunda base), batea  sobre .350 y ya cuenta 3 cuadrangulares y 8 carreras impulsadas, en un equipo que ha salido con paso arrollador desde el principio.

 En cuanto a estadísticas individuales,  Javier Báez es nuestro líder de cuadrangulares, con 4, y también con 8 carreras impulsadas.  Pero tanto sus Cubs como los campeones defensores Medias Rojas de Boston, comandados por Alex Cora, han tenido un comienzo lento. Por su parte, Carlos Correa parece estar en una  buena condición ofensiva, pues tras perderse el primer fin de semana por una lesión en el cuello, ha estado bateando bien. Houston tampoco ha tenido un gran comienzo. Por su parte, los jugadores Yadier Molina y Edwin Rosario han tenido  comienzos fríos ofensivamente,  aunque Rosario pareció despertar un poco con un jonrón como emergente el pasado sábado.

Berríos no ha tenido suerte

En cuanto al picheo, nuestro As José Berrios ha lanzado mucho mejor de lo que su marca de 1-1 dice y fácilmente pudiera obtener marca de 3-0, puesto que su efectividad es de apenas 2.18 en 3 salidas. Dereck Rodríguez, también con marca de 1-1, ha pichado bien, aunque tuvo una mala primera entrada contra Tampa Bay el pasado viernes,  en la que permitió 4 carreras. Aun así se recuperó para lanzar 4.1 entradas más sin permitir más anotaciones. El relevo Joe Jiménez ,de los Tigres de Detroit, tuvo una mala salida la primera semana (en la que permitió 3 carreras), pero ha lanzado en blanco en sus otras 4 presentaciones.  Edwin Sugar Díaz cogió las cosas donde las dejó el año pasado, con 5 presentaciones en blanco, para ayudar a los Mets, que han ganado 6 de sus primeros 10.

Sin duda, en estos momentos hay actividad deportiva boricua por doquier y para todos los gustos.

Editorial: Las trampas de la “igualdad”

 

Los acontecimientos de los últimos días han colocado al gobierno de Ricardo Rosselló y el Partido Nuevo Progresista (PNP) en una encerrona.  Dos años y medio después de ganar por una débil mayoría la gobernación por dicho partido, Rosselló parece aplastado por el peso de su paso errático por el escabroso y minado terreno de la política de Puerto Rico y Estados Unidos. Desde la Casa Blanca de Donald Trump, ya se trazó la raya en la arena. Un demoledor memorando, distribuido la semana pasada, establece la posición de su gobierno sobre los fondos de emergencia aprobados por su administración para Puerto Rico tras el paso del huracán María. El documento contiene, además, una bitácora amplia y muy negativa de las ejecutorias del  presente y pasados gobiernos de la isla en el manejo de los fondos federales desembolsados, y de los asignados en emergencias anteriores.

 Quizá alguien pueda impugnar la certeza de alguna de la información vertida en el documento. Lo grave es el precedente de haberlo publicado. Que desde la propia Casa Blanca se emita un juicio tan duro sobre los gobiernos de la Isla, con repetidas acusaciones de ineptitud y corrupción, deja mucho que decir y podría acarrear consecuencias inmediatas. Por ejemplo,  podría detener totalmente el desembolso de fondos, mientras el gobierno de Trump busca la manera de conformar una nueva y más robusta estructura de fiscalización y rendición de cuentas.  

Los errores cometidos son muchos y repetidos. La ruta de los gobiernos coloniales en Puerto Rico- tanto del PNP como del Partido Popular Democrático (PPD)- ha sido escabrosa y marcada por los signos de una inevitable decadencia y corrupción en la gestión pública.  El gobierno de Ricardo Rosselló se ha hundido más por haber pretendido ignorar las nuevas reglas del juego político en Estados Unidos tras la llegada al poder del nuevo jefe del Partido Republicano.

Ricardo Rosselló y el PNP confiaron que en Washington las cosas seguirían “business as usual”. Fallaron en entender el giro vertiginoso y radical que Donald Trump y su gobierno han traído al escenario político de Estados Unidos. Es un vuelco de 360 grados, que rescata y devuelve el “excepcionalismo estadounidense” al centro del debate político. Dicho concepto había sido guardado por décadas en un armario por los adalides de la globalización. “América para los americanos” es el nuevo mantra del credo trumpiano.  En esa ecuación,  Puerto Rico no cabe. Para Trump y su gente, Estados Unidos tiene bordes que solo ellos pueden definir. Nosotros somos otra cosa,  con todo y ciudadanía estadounidense por más de un siglo. Geográficamente separados; con un idioma, identidad y cultura distintos, somos disonantes para la integración. El “melting pot” no ha cuajado en Puerto Rico, y ellos lo saben.  Por eso nos llamó cándidamente “that country” uno de los ayudantes de Trump, en entrevista televisada y ampliamente difundida.  En el mundo de las divisiones profundas que Trump ha exacerbado en el seno de dicha sociedad,  la separación entre “ellos y nosotros” es un muro tan grande como el que se propone construir en la frontera de su país con México.  

 Puerto Rico nunca va a ser tratado igual que Texas, o Florida, o Louisiana. Para ellos no somos iguales. Insistir en la retórica de la igualdad y la paridad, impulsada por los gobiernos coloniales de Puerto Rico y los políticos Demócratas que odian a Trump, sólo logrará seguir abonando a la imagen negativa de un puertorriqueño al que le gusta que lo carguen. “Freeloaders” nos llaman en el idioma de ellos.

Tampoco son bien vistos los intentos para promover la estadidad. Sea la mal llamada Comisión de la Igualdad, que fracasó estrepitosamente en su objetivo, o los muchos intentos por impulsar legislación anexionista, también fracasados en el Congreso, se han estrellado ante la actitud prevaleciente en Washington. El eslogan de Trump, “Make America Great Again”, no incluye a Puerto Rico y punto. Así de claro está para todos en el gobierno federal. 

Tampoco ayudan el escándalo suscitado por la investigación federal a la ex secretaria de Educación Julia Keleher, y la revelación del dudoso contrato entre el Departamento de Educación y el bufete donde trabaja un hermano del Gobernador. Estos nuevos señalamientos servirán para darle credibilidad a las denuncias de la Casa Blanca sobre la corrupción en el gobierno de Puerto Rico. 

Se le acaba el tiempo al gobierno voluntarioso, inexperto e improvisado de Ricardo Rosselló y el PNP. Se viene abajo como castillo de arena. Si es que llegan, los fondos del gobierno de Estados Unidos llegarán cuando Trump lo decida. Lo que sí seguirá llegando son los golpes desde Washington, sólidos y contundentes. Golpes que marcan territorio y demuestran quién manda. Después de todo, Puerto Rico no ha sido nunca “santo de la devoción” de ningún presidente ni administración de gobierno alguna, Republicana o Demócrata. Algunas habrán sido menos hirientes y abrasivas. Todas nos han utilizado para su beneficio, según le ha convenido a los intereses de Estados Unidos en cada momento.

 Cuando ganó las elecciones, Rosselló sabía que tendría que lidiar con una deuda pública de $72 mil millones y creciendo. Sabía que la impuesta nueva ley colonial PROMESA  y el nombramiento de una Junta de Control Fiscal, investida de poder por el Congreso y el Presidente de Estados Unidos, no lo dejaría gobernar a su gusto y antojo. Su grave error ha sido creerse que puede burlar las reglas del juego colonial. Creerse el cuento de “la igualdad” y pretender imponerlo. Todavía no entiende que apostar a la dependencia como estrategia central de desarrollo económico solo garantiza el fracaso. El desarrollo de un país se construye con trabajo. La mendicidad no levanta a nadie, y mucho menos a un pueblo. 

 

Keleher ¿por encima de la ley?

Por la Redacción/CLARIDAD

El 11 de enero de 2018, a poco más de dos meses del huracán  María, Julia Keleher pasa a Vanessa Monroy su compañía. El 25 de enero de 2018 registran la transacción en el Departemento de Estado. ¿Quiere decir que Julia Keleher se mantuvo al frente de la compañía en el 2017, siendo secretaria del Departamento de Educación?

La exsectretaria Keleher conservaba sus negocios a pesar de su puesto en el DE. No cobraba el sueldo estipulado por ley. Se le pagaba como contratista. Cuando se dice «por ley» habría que recordar que se trata de un puesto con rango constitucional. ¿Se enmendó la constitución para pagarle por encima de la ley?


Aquí está el contrato de Keleher y Jay

Por la Redacción CLARIDAD

Ahí está el contrato de Julia Keleher con la firma con la que trabaja Jay Rosselló, el hermano de Ricky. Además la  compañía de Keleher fue contratada y colabora con esa misma compañía. El hermano del Gobernador se presenta en esa compañía como el experto en facilitar a otros el montar una chárter en PR, eso porque la Ley 85-2018, abrió esa oportunidad.

En Puerto Rico la constitución prohíbe que los fondos públicos de educación los administren entes privados. Esa fue la sentencia del Supremo en el 1993, caso entre AMPR vs DE, (Rosselló padre)  El Supremo revoca su decisión en el 2018 cuando al aprobar la Ley 85-2018 permiten las charters. La Asociación de Maestros de Puerto Rico demandó e invocó la jurisprudencia pero el Supremo se revocó y legalizaron las chárters.

¡Qué conveniente para Jay!

Curiosamente hay 7 estados en Estados Unidos que prohiben las chárters y todos son estados republicanos. Son estados que protegen la educación de su gente frente al negocio de la educación.

Eso es importante porque en EUA estados están comenzando a detener la creación de más chárters. O sea, el mercado se les achica.

Abrir el mercado de Puerto Rico era importante.La pregunta es, quién trajo a quién. ¿Jay a Keleher o viceversa?

Baje el contrato original pulsando aquí.