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Las conexiones a lo maravilloso en Disclosure Day

 

Especial para En Rojo

 En su maravilla semibiográfica, The Fabelmans (EE.UU. e India, 2022), que María Cristina y yo reseñamos juntos para Claridad el 7 de diciembre de 2022, Steven Spielberg reconstruye la filmación de una película que hizo a sus trece años, Escape to Nowhere (1961). En esta, un pelotón estadounidense pelea a muerte contra un grupo de soldados Nazis durante la Segunda Guerra Mundial. En la escena, Sammy Fabelman (Gabriel LaBelle), el joven director y protagonista de The Fabelmans, le explica a un actor la emoción que debe reflejar al encontrar a todos sus compañeros muertos después de la batalla final. Ambos son adolescentes imaginando cómo deben actuar una experiencia que ellos nunca han padecido. Sin embargo, las palabras de Sammy son suficientes. El actor se posiciona y comienza la escena. Mientras el soldado, el único sobreviviente de la batalla, camina llorando entre los cadáveres, Sammy lo observa detrás de las cámaras y no encuentra la manera de cortar la escena. Sammy está cautivado por la marcha del soldado hacia la lejanía, que recrea la tristeza de Ethan Edwards (John Wayne) alejándose de su familia al final de The Searchers (dir. John Ford, EE.UU., 1956). ¿Hacia dónde va Edwards, un personaje altamente problemático que acaba de sacrificarse en una hazaña heroica? ¿Hacia dónde va el soldado de Road to Nowhere? Esta fascinación de Fabelman con el triste caminar de su personaje hacia lo desconocido se traduce en una curiosidad que empuja a los personajes de Spielberg a luchar hasta un final cuyas consecuencias nunca podremos ver como espectadores. Es la pregunta que persiste en mí al final de Close Encounters of the Third Kind (EE.UU., 1977): ¿qué prodigios se encontrará Roy Neary (Richard Dreyfuss) cuando entre a la nave alienígena? Pero nunca tendremos esta respuesta porque, tanto como en Disclosure Day (EE.UU., Canadá y Nueva Zelandia, entre otros; 2026) el punto no son las consecuencias después del encuentro con lo maravilloso sino las posibilidades infinitas que se abren ante esos primeros pasos hacia lo imposible.

En Disclosure Day, Daniel Kellner (Josh O’Connor) es un experto en seguridad cibernética que trabajaba para una agencia secreta. Pero al descubrir que la agencia tiene información que comprueba sin lugar a duda la existencia de vida extraterrestre, Daniel decide robar la prueba para revelar la realidad al mundo. Pero esto no es tan fácil porque Noah Scanlon (Colin Firth), el misterioso jefe al mando de la agencia, lo busca con la ayuda de una poderosa tecnología alienígena que él mismo no entiende del todo. Por otro lado, Margaret Fairchild (Emily Blunt), una reportera que da el informe del tiempo en las noticias locales, entra en un trance frente a las cámaras de televisión donde habla en una lengua que nadie entiende. Margaret también ha desarrollado un vínculo psíquico con Daniel, al que ella busca por un empuje psíquico que ella misma no entiende. Disclosure Day es una película de persecución donde la acción nunca se detiene. De hecho, la película empieza in medias res dejándonos ver sin preámbulos quiénes son los malos, quiénes son los buenos, y, aunque no está del todo claro al principio, la tecnología por la que Daniel huye de Scanlon y sus hombres. Disclosure Day es una excelente película de acción que recuerda el ritmo vertiginoso de Minority Report (EE.UU., 2002) y War of the Worlds (EE.UU., 2005). Spielberg monta unas complejas secuencias de acción con un dominio del suspenso impresionante. Janusz Kaminski, el director de fotografía que ha trabajado con Spielberg desde Schindler’s List (EE.UU., 1994), juega muy bien con los elementos visuales que definen mucho del trabajo de Spielberg: las conversaciones entre dos personajes en lugares oscuros con una iluminación intensa que enfatiza la intimidad entre ambos y las sombras que los rodean, el contraste entre los grises en los días que Daniel huye y la claridad de la luz del sol cuando Margaret nota algo raro por primera vez. Además, la edición de Sarah Broshar añade al dinamismo y al suspenso de excelentes escenas de acción, como cuando dos personajes huyen de un asesino sobre un tren en movimiento.

Es interesante ver cómo Spielberg va de una película tan personal como The Fabelmans a una aventura motivada por una presencia alienígena en Disclosure Day. De hecho, me parece que Spielberg vuelve a un estilo que asocio con dos de sus películas sobre extraterrestres, Close Encounters of the Third Kind e E.T. the Extra-Terrestrial (1982). En estas, los protagonistas se mueven por un impulso psíquico hacia criaturas o circunstancias que no entienden. Roy en Close Encounters y Elliott (Henry Thomas) en E.T. tanto como Margaret y Daniel en Disclosure Day no solo luchan en contra de misteriosos agentes secretos que los persiguen sino también por entender la compulsión psíquica que los dirige hacia lo desconocido. Disclosure Day no ofrece una solución idealizada a los problemas de la humanidad durante una época cuando el cinismo se ha tornado en la ley del día. Pero Spielberg combate la pérdida de la fe en la humanidad con la curiosidad ante lo desconocido y la conexión que existe entre todos nosotros. No se pierdan Disclosure Day, otra sólida aventura de Spielberg.

 

Intempestiva sobre la caída (con A.E.)

 

 

  1. La lucidez tiene tanto que ver con la caída. Con su anuncio, y acto. La caída es un saber sobre el saber. Lo organiza. Caer no deja de tener cierta tristeza. Sin tristeza no hay lucidez. Una mirada que invierte el tinte acostumbrado en las cosas.
  2. La belleza es eso que se encuentra en esa visión desacostumbrada de las cosas. En alemán, heim es la casa. La casa, un estilo para combatir el tiempo. En la casa la costumbre hace lugar. Pero no hay lugar sin cierto desajuste en la mirada. Un descuadre. De ahí lo ominoso, y la sensación de gravidez que le acompaña. Melancholós. Tristesse. Lo ominoso es pesado. Sólo una mirada desacostumbrada puede dar cuenta de estas cosas. Del eclipse, la deglución absoluta de un sujeto por el (su) objeto. El mirar desacostumbrado padece de una lucidez que linda con la locura. Luciferina. Penumbra. Del conocimiento propio de ese caer.
  3. Bien mirado, esa y no otra es la demanda en el conocerse a sí mismo. Vagar por lo denso, por lo oscuro, con el amparo frágil de una vela que apenas ilumina.

En su caída, Lucifer torna la mirada hacia la altura. Hacia lo ya perdido. Su saber se escancia con la escisión.

  1. Desde ese mismo fondo, tras la boca, nada. Te miro.

 

Puerto Rico está cayendo por el abismo del colapso  

Especial para En Rojo

Puerto Rico está siendo arrastrado por una resaca del retroceso involutivo. Arrastrado a una retrogradación que nos aleja del progreso económico y tecnológico ya alcanzado.

La obsolescencia fue prevaleciendo en la medida en que se ralentizaba el progreso en el País. Al quedarse Puerto Rico detenido y no avanzar progresivamente, lo ya logrado se va haciendo obsoleto. Es, entonces, inevitable una sensación de retroceso, por efecto de que las cosas en el entorno global avanzan y van dejándonos atrás, rezagados.

En 1984, el Congreso de Estados Unidos sacó mediante legislación a las corporaciones públicas de Puerto Rico del Capítulo 9 de la Ley de Quiebra federal. Desamparados de algún estatuto legal que lo protegiera de los acreedores, Puerto Rico se declaró en quiebra en 2014. La Ley Promesa aprobada en 2016 y su concomitante Junta de Supervisión Fiscal mitigaron un tanto ese desamparo legal, pero dejó retratada de cuerpo entero nuestra condición colonial .

Aquel progreso modélico que reflejaban los sistemas de electrificación y de acueductos y alcantarillados, motivos de orgullo en su momento y que dieron sustento al desarrollo económico y urbanístico de nuestras ciudades iniciaron su colapso. Nos alcanzó la quiebra fiscal y la obsolescencia para gran parte del desarrollo infraestructural logrado. El perfil crediticio de Puerto Rico reducido a chatarra encontró una tabla de salvación en la imposición de la Ley Promesa colonial y el supragobierno de la Junta de Supervisión Fiscal federal.

Puerto Rico comenzó a caer por el abismo del colapso cuando la politiquería sustituyó a la meritocracia gubernativa y al inspirador ideario creativo que siempre debe haber en los políticos. Comenzaron a escasear los hombres y mujeres de Estado, formados intelectualmente para gobernar. Fueron sustituidos por los politicastros carreristas.

La quiebra fiscal fue la excusa para justificar la renuncia que ya se había producido desde antes al deber de un fin público de gobernanza mediante privatizaciones que ahora existe la pretensión de que se vean como un fin de progreso en sí mismas.La historia ha demostrado que a veces se puede privatizar para avanzar, pero en otras ocasiones para retroceder. El capital privado no es infaliblemente bueno siempre para todo. No deja de ser cierto que el bien común necesita para ciertos emprendimientos estar en manos del Estado.

Aquel avance del modelo socialdemócrata de un capitalismo con rostro humano dio paso al neoliberalismo de un capitalismo crudo que quiere ponerlo todo en manos del capital privado como solución infalible. La concomitancia de ello ha sido poner el sistema de transmisión y distribución eléctrica de Puerto Rico en manos de LUMA Energy. El fracaso innegable de esa política de privatización se ha visto claramente.

La energía eléctrica de Puerto Rico ha dejado de ser el sustento del progreso económico y del bienestar del pueblo.Se presenta ahora como tarea urgente ante la crisis no dejar que nuestro sistema de acueductos y alcantarillados siga deteriorándose por falta de mantenimiento y reparaciones necesarias y caiga en el mismo caos de la electrificación. Es prioritario evitar que se llegue a una irreversibilidad tal que sea necesaria su total reconstrucción, después de décadas de esfuerzo y sacrificio para levantar esa importante infraestructura.

Paralelamente con el mantenimiento debido al sistema de acueductos y alcantarillados hace falta construir plantas de desalinización del agua marina para la mitigación de los periodos de sequía. Actualmente se extrae y potabiliza aquí aproximadamente 600 millones de galones de agua diarios (mgd) de fuentes superficiales y subterráneas. Cerca del 57% del agua potabilizada se pierde antes de llegar al abonado al servicio, debido a fugas, roturas en tuberías y tomas ilegales.  Esto representa alrededor de 342 millones de galones al día que se pierden, luego de invertir dinero, tiempo y recursos para purificar el agua destinada a cada uno de los abonados al servicio que consumen 85 galones en promedio por persona todos los días.

Se pronostica que el cambio y calentamiento climático irá reduciendo paulatinamente la cuantía de precipitación pluvial (lluvia) en un 10% para 2030 y de 20% para el 2050.

Por otro lado, la sedimentación en los embalses reduce los abastos de agua disponibles y esa reducción irá en incremento. Se estima que el lago Dos Bocas tiene ya una sedimentación que alcanza el 70% y que la sedimentación de Carraizo es de un 50%. Además, se pronostica un aumento en la entrada de agua de mar a los acuíferos del país, especialmente en el Sur. debido al incremento en el nivel de océanos y mares resultantes del deshielo de las capas polares, lo que limitaría las fuentes de abastecimiento de agua dulce disponibles.

Es hora de poner a trabajar las mentes y acuciar las voluntades para detener la resaca a una retrogradación y obsolescencia de toda nuestra infraestructura, a sabiendas de que la crisis por la que atraviesa Puerto Rico es una sistémica y estructural. Una crisis que rebasa la acción volitiva de la inmediatez.

 

Encontrado en las Redes-No pasa nada.

Leila Guerriero

No pasa nada. Nada de enorme gravedad, nada como no poder pagar las cuentas, nada como no tener para comer, nada como no tener casa, nada como no tener ropa, nada como estar en guerra, nada como una enfermedad grave, nada como la pérdida del amor, nada como el secuestro o la tortura o la cárcel, nada como no poder caminar y, sin embargo, estamos preocupados. Porque se rompió la licuadora, porque nos da temor el examen, porque se nos vence la licencia de conducir, porque nos torcimos el pie, porque nos salió una arruga nueva, porque no vino el pintor a la hora en que dijo que iba a venir, porque no sabemos qué ropa ponernos para una reunión de trabajo, porque se cayó la conexión a internet, porque alguien no nos contestó un mensaje de WhatsApp, porque no llega el correo electrónico con la confirmación de una compra, porque el vuelo está atrasado, porque se nos despegó la suela del zapato en una ciudad extranjera y no tenemos otro par, porque el teléfono se quedó sin batería, porque no entendemos cómo completar ese formulario online, porque perdimos los auriculares inalámbricos, porque tenemos pocos likes en un posteo de Instagram, porque el delivery de helado no llega hasta nuestro barrio, porque hay polillas, porque se discontinuó el champú que usábamos, porque no sabemos qué cocinar, porque no encontramos el control remoto. ¿No es deslumbrante la masiva capacidad de olvido del fin, la masiva capacidad para hacer de cuenta que no nos sucederá la mayor de las catástrofes, la masiva capacidad para preocuparnos por el desdén de un desconocido o el virus de la computadora cuando todos, absolutamente todos, a pesar de la belleza, del trigo y del rayo, de Rembrandt y de Rothko, de Lorrie Moore y de Flaubert, de Laurie Anderson y de Beethoven, de los caballos y del color rojo, del mar y de los duraznos, del pan y de las canciones de cuna, hemos nacido en una casa en llamas?

 

 

Marcha por independencia

Claridad

ccotto@claridadpuertorico.com

A 128 años de colonialismo, acrecentado con la imposición de una Junta de Control Fiscal (JCF), que lleva ya 10 años y ha gastado más de $2 mil millones del pueblo de Puerto Rico en consultores, asesores y abogados, cerca de una veintena de organizaciones independentistas convocaron a la Marcha por la Independencia 2026, este próximo 18 de julio.

Maria de Lourdes Santiago

La marcha fue anunciada en conferencia de prensa en la sede del Colegio de Abogadas y Abogados (CAPR), en días recientes. Entre los portavoces la senadora por el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), licenciada Maria de Lourdes Santiago Negrón, hizo la analogía de que al igual de que el pueblo estadounidense celebra, este cuatro de julio,  250 años “de su independencia, de su liberación del imperio británico; en ese contexto el independentismo puertorriqueño reclama el derecho a la libre determinación e independencia más urgentemente que nunca, que vemos y padecemos el colapso del régimen colonial y a su incapacidad de proveer, para el bienestar de los nuestros y las nuestras”.

La manifestación del 18 de julio, convocada para las dos de la tarde, se concentrará en la Plaza Colón, en el Viejo San Juan, para marchar hasta el edificio de la Corte Federal. La protesta no se limitará a Puerto Rico. Habrá, por igual, manifestaciones de grupos de la diáspora en Nueva York, Nueva Jersey, Orlando y Cleveland. “Puerto Rico es una sola nación y quienes han tenido que abandonar nuestra tierra por condiciones y limitaciones impuestas por la colonia son parte fundamental y activa de nuestro proceso de liberación”, expresó la portavoz del PIP.

Maria de Lourdes Santiago portavoz del PIP,NairobiGabriela Hernández.del a Colectiva Estudiantil Combativa y Angel Rodríguez León del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano.

La joven Nairobi Gabriela Hernández, de la Colectiva Estudiantil Combativa (CAC), otra de las organizaciones convocantes, apuntó a que en el contexto de los 10 años de la imposición de la nefasta JCF, el ente lo que ha hecho es promover medidas neoliberales, como privatizaciones, cierre de escuelas e impulsa todo un plan de usurpación territorial para los intereses de millonarios, lo que obliga al desplazamiento de nuestra gente y ha encarecido el costo de vida. “Hay Junta porque hay colonia”.

Por su parte, Ángel Rodríguez León, del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), se expresó en torno a que el costo de vida, la ausencia de una infraestructura confiable, la escasez de vivienda asequible, la reducción de derechos, la dificultad en conseguir empleos dignos y los ataques a la educación empujan a la población, en especial a la juventud, a la emigración. Ante este cuadro defendió que “la lucha por la independencia es una lucha por nuestras condiciones materiales de vida. Es una lucha por la vida”.

Los portavoces recalcaron que la marcha servirá como un espacio de enérgico repudio al doble coloniaje que representa la imposición por parte del Congreso de Estados Unidos de la JCF. Desde hace 10 años, el organismo gobierna por encima de los poderes electos como un gobierno paralelo. Además se defendió que la manifestación representa un reclamo contundente por la desmilitarización del archipiélago y el cese de su uso para fines bélicos de Estados Unidos; rechazó a proyectos de construcción desmedidos como el proyecto Esencia en Cabo Rojo; el desmantelamiento de nuestra legislación ambiental; y el fin de la persecución contra la población migrante en Puerto Rico.

La fecha del 18 de julio responde a que esa es la fecha de nacimiento al héroe nacionalista Rafael Cancel Miranda, uno de los integrantes del comando de puertorriqueños nacionalista que atacó el Congreso de EE UU en el 1954.