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“Quien se levanta por Cuba en estos tiempos, se levanta para todos los tiempos, porque lo que le están haciendo a Cuba se lo pueden hacer a cualquier país del mundo”

Fotos Alina Luciano Reyes

 

Por Jorge Lefevre Tavárez y Luis de Jesús Reyes
CLARIDAD

Cuando CLARIDAD originalmente ideó la posibilidad de entrevistar a Miguel Díaz Canel, Presidente de la República de Cuba y Primer Secretario del Consejo de Ministros del Partido Comunista, todavía no se habían manifestado todas las fuerzas de la renovada agresión imperialista de la segunda presidencia de Donald Trump. No había ocurrido la invasión a Venezuela, la guerra con Irán, ni el recrudecimiento del bloqueo hacia Cuba a través de un bloqueo energético, que ha detenido el arribo de combustible al país y detenido, por completo, a su economía. Al aceptarse la petición de la entrevista, las circunstancias políticas inmediatas guiaron, en gran medida, el transcurso de la misma: la preparación, el viaje, las preguntas.

La Habana que nos recibió fue una distinta a la conocida previamente, de cortes de luz y de agua por la precaria situación, de crisis de basura, pero también de señales de respuesta a la coyuntura: motocicletas y triciclos eléctricos, comunidades auto organizándose para la limpieza de sus espacios comunes. La entrevista se dio en el Palacio de la Revolución, la sede de la Presidencia y del Gobierno, con sus espacios amplios, sus cuadros que referencian la historia de la Revolución cubana, y un jardín interior, ideado originalmente por Celia Sánchez, para simular la vegetación de la Sierra Maestra

Del equipo de CLARIDAD, participaron Alida Millán Ferrer, Directora de Claridad, Jorge Lefevre Tavárez, director suplente de En Rojo, Luis de Jesús, periodista puertorriqueño residente en Cuba y corresponsal de Claridad, Alina Luciano Reyes, jefa de fotografía de CLARIDAD, y con las aportaciones de Mauro González, en el video. A eso se le suma el apoyo constante en todas las facetas del viaje y de esta entrevista de Edwin González Vázquez, de la Misión de Puerto Rico en Cuba.

Jorge Lefevre Tavárez: A nombre del equipo de Claridad, queremos agradecerle esta oportunidad, Señor Presidente Miguel Díaz Canel….

Miguel Díaz Canel: Primero, no me traten de Señor Presidente, no soy ningún señor, soy un compañero de ustedes.

JLT: En las últimas semanas, ciertos temas han causado gran interés y grandes preguntas sobre lo que ocurre en Cuba, dentro del contexto de una intensificación de la agresión imperialista por parte de la Presidencia de Donald Trump. Queríamos iniciar la conversación comentando las 176 medidas económicas y sociales que recién se anuncian. Desde distintas perspectivas ideológicas, hay una pregunta que ha surgido: ¿qué pudiese ocurrir en el futuro, a partir de estas medidas, que abren ciertos sectores estratégicos para el socialismo cubano al capital privado y al mercado? Para dar dos ejemplos de estos, hay una apertura a la banca privada, y la flexibilización de la venta de la propiedad inmueble. Queríamos saber, entonces, su parecer sobre estas preocupaciones y sobre una posible apertura al capitalismo en Cuba.

MDC: Yo creo que es injusto cuando indican que estas medidas, que estamos aplicando de manera soberana y que se han construido con determinado consenso y con la discusión de muchos años, tienen que ver algo con una restauración capitalista. Como parte del proceso natural de continuidad generacional en Cuba, la generación que está asumiendo en este momento las principales responsabilidades en el Partido Comunista y en el gobierno, en el estado, nacimos con la Revolución y defendemos la Revolución. La Revolución es nuestra vida. No se puede pensar que ninguno de nosotros está propiciando una restauración capitalista en Cuba.

Pero siempre que en Cuba se hace algo, todo es polémico, siempre despierta interés. Se manipula también la realidad cubana y se le tratan de dar muchas interpretaciones desde la derecha y, lamentablemente, a veces también desde la izquierda.

En primer lugar, nosotros tenemos un desafío como nación, tenemos un desafío como Revolución, y es un desafío que tenemos que asumir con mucha responsabilidad y objetividad. Cuba está tratando de realizar el proceso de construcción socialista, e insisto, de construcción socialista en las condiciones de una pequeña isla que ha sobrevivido al bloqueo económico, comercial y financiero, recrudecido y ahora llevado al máximo extremo con un bloqueo energético, por parte de la potencia más poderosa del mundo. ¿Cómo se construye el socialismo en esas condiciones? ¿Alguien lo concibió? ¿Alguien lo pudo adelantar?

Nosotros hemos estudiado la teoría marxista. Nosotros hemos estudiado, también, la Revolución rusa, nosotros hemos estudiado los movimientos revolucionarios del mundo, la experiencia de la construcción socialista en Vietnam y en China. Pero nadie ha estado sometido al bloqueo prolongado que ha tenido Cuba. ¿Quién nos puede enseñar cómo se construye el socialismo en estas condiciones si nadie tiene esa experiencia, si nadie lo ha vivido de ese modo? Nosotros, por eso, hemos ido a la esencia de nuestra historia, y a la esencia del pensamiento de Fidel, del general del ejército y al legado también del pensamiento del Che. 

Este es un debate que ya se había iniciado hace varios años. Aunque hay personas que dicen que estas son nuevas medidas, desde el Sexto Congreso del Partido, cuando vino la primera versión de los Lineamientos de la Política Económica y Social, ya se planteaba que había que hacer cambios a nuestro modelo económico y social sin renunciar al socialismo. Posteriormente, en los Congresos Séptimo y Octavo, se conceptualizó el modelo económico y social. 

En el proceso de construcción o, como se le llama, de tránsito al socialismo, hay diferentes tipos de propiedad. Lo que distingue al socialismo es que la propiedad social sea la fundamental, sobre los principales medios de producción. Nosotros no hemos negado eso. Por otra parte, en nuestra Constitución, y es una constitución socialista, se reconocen distintos tipos de propiedad y cómo gestionar incluso la propiedad social de todo el pueblo por diferentes actores económicos.

Nosotros estamos viviendo una situación sumamente compleja de bloqueo con daños acumulados a nivel económico y a nivel social por la prolongación de ese bloqueo. Tenemos que ser capaces, con características cubanas, de construir ese socialismo. Por lo tanto, se trata de no renunciar al ideal, y de avanzar, sin negar la construcción socialista. Porque nosotros nunca hemos podido hacer el socialismo que queremos, sino el que hemos podido hacer.  

A mí me llama mucho la atención el que este programa de medidas tenga muchos aspectos, mucho contenido, y sin embargo se detienen mucho en que si nos abrimos en determinadas actividades al sector privado o no. ¿Por qué no ven que las medidas, lo primero que hacen, es declarar la continuidad del socialismo en Cuba? ¿Por qué no ven que seguimos ratificando la propiedad social como la principal forma de propiedad? ¿Por qué no dicen que todo lo que estamos pretendiendo es desatar las fuerzas productivas para construir más en medio de estas condiciones, producir más riqueza material para distribuirla con justicia social? Cualquier medida que vayamos a aplicar siempre lleva una mirada hacia las personas que están en una situación de vulnerabilidad o en una situación de desigualdad. Esos son conceptos socialistas que están en la prioridad de todo lo que vamos a hacer. 

Pero, además, la mayor parte de las personas que representan el sector, digamos, no estatal en Cuba, privado, son personas revolucionarias. No es gente que se opone a la Revolución. Cuando estamos hablando de la posibilidad de que inviertan cubanos residentes en el exterior, no estamos hablando de los cubanos que quieren hacer desaparecer la Revolución, estamos hablando de los cubanos que han mantenido una relación con su país, una relación con su identidad, que quieren aportar. Sería muy contradictorio que nosotros, que estamos abiertos a la inversión extranjera, no nos abramos a la inversión de los cubanos que residen aquí o que residen en el exterior. Son elementos que están en el contenido de esta medida. Y hay referentes históricos.

Recuérdense que Cuba nunca la ha tenido fácil como Revolución. Estuvimos en el año 62 en una crisis, al borde de un conflicto nuclear a nivel mundial. Después, en los noventa, vino el Periodo Especial. En el Periodo Especial, cosas que ahora se ven muy normales fueron totalmente innovadoras y necesarias en aquella época. En aquel momento, por primera vez, Cuba despenalizó la divisa, y despenalizar la divisa significaba ya la creación de determinados niveles de desigualdad en una sociedad que siempre ha luchado por la justicia social. Significaba que un grupo de personas se iban a distinguir de otras, no por el aporte de su trabajo, que es el principio de distribución en el socialismo, sino porque tenían la posibilidad de remesas. Pero el país necesitaba divisas. Esas divisas no entraban porque estaban bloqueadas; si podían entrar por esa vía, ¿por qué la íbamos a negar?

Las cosas, en la economía política, hay que verlas en toda su interrelación. Cuba da ese paso para disponer de un nivel de divisas. ¿Pero para qué Cuba va a disponer de esa divisa? Para potenciar los programas sociales, para potenciar la economía, y potenciando la economía, poder sostener los programas sociales. Nuestra visión, que nos la enseñó Fidel, es desarrollo económico, pero con crecimiento social. Los países capitalistas se desarrollan económicamente, pero no hay desarrollo social porque no hay justicia social. Todo eso ha estado en ese debate. 

Tengan ustedes la certeza de que aquí no hay traición a la construcción socialista, ni por principio ni convicción ni por acción. Aquí vamos a seguir defendiendo el socialismo y vamos a seguir defendiendo la justicia social. Pero necesitamos desatar las fuerzas productivas para que el país cree más riqueza, y creando más riqueza podamos sostener las conquistas de la Revolución… Eso es un mérito de la Revolución cubana, en tantos años de bloqueo, hemos mantenido conquistas sociales como la educación y la salud, con sistemas universales, de calidad, gratuitos, con acceso para todos. Hay países que tienen muchísima riqueza y ni eso han logrado tener.

Luis De Jesús: Muchas de estas medidas, incluso, economistas cubanos, expertos cubanos, las habían planteado y las venían planteando desde hace varios años. Usted comentaba incluso que ya se habían discutido en previos congresos del partido. La pregunta que queda ahora es: ¿por qué con la celeridad e inmediatez que se ha hecho ahora?

MDC: Por la comprensión. Uno no puede aplicar medidas si no hay comprensión, si no se ha construido un consenso. Fíjate que aún así, en medio de esta situación, las estamos planteando y hay opiniones divididas. Dependo mucho de lo que nosotros aseguremos políticamente en la comprensión de estas medidas. Son medidas que tienen contradicciones, que tienen riesgos. 

No siempre todos los economistas las plantearon desde la visión de la construcción socialista. Ya por ahí anda un grupo de economistas diciendo que hay un proyecto de desarrollo social de mercado – le quitaron la palabra socialismo. Hay otros que han empezado a decir que hay que hacer cambios en el sistema político. Nosotros no vamos a hacer cambios en el sistema político. Nosotros seguimos defendiendo nuestro socialismo. 

Eso fue un debate, como te venía diciendo, del Sexto Congreso. Se enriqueció en el Séptimo, se avanzó en el Octavo y nosotros ya nos estábamos preparando para el Noveno Congreso. A finales del año pasado, cuando íbamos a llevar todas estas cosas al Noveno Congreso, tuvimos que tomar la decisión de posponerlo, porque la situación del país era muy compleja y teníamos que centrarnos en lo fundamental. 

Pero, ¿qué explicamos en el 11no. pleno del Comité Central del Partido, que se celebró a finales del año pasado? Que la posposición del congreso no significaba que no íbamos a implementar las cosas que eran necesarias para darle continuidad a la Revolución. 

Indudablemente, la situación también nos está dando una urgencia. Aquí hace seis meses que no entra una gota de combustible. ¿Alguna economía del mundo puede funcionar sin combustible? ¿Alguna economía del mundo puede mantener programas sociales, justicia social sin combustible? A nosotros nos han aplicado una política genocida, criminal. Lo que se está cometiendo contra Cuba es un crimen. Y en medio de esas condiciones seguimos soñando y seguimos defendiendo nuestros principios. Pero hay cosas que tienen que cambiar.

LDJ: Sobre la conversación o la comunicación que tiene que haber con el pueblo, para que entiendan estas medidas. Presidente, yo llevo cinco años viviendo aquí, y en los últimos tiempos se están viendo escenarios que no se veían hace cuatro años. Por ejemplo, en mi cuadra, prácticamente todas las noches hay cacerolazos debido al descontento con los apagones. ¿Cree que la población está entendiendo realmente la situación en la que están?

MDC: Yo creo que la mayor parte. Nosotros no podemos ser idealistas, también a veces se ve a Cuba con un idealismo tremendo y se cree que en un proceso de construcción socialista con agresividad norteamericana, todo el mundo va a pensar igual y todo el mundo va a actuar igual. Eso es imposible. Lo que pasa es que esas peculiaridades nada más se las ponen a Cuba en la intoxicación mediática con que tratan de desacreditar. Esto es una sociedad también heterogénea, como son cualquiera de las sociedades del mundo. Pero es una sociedad con madurez política.Yo sí te digo que la mayor parte de nuestra gente sabe cuál es la causa de nuestros problemas, y sabe que más que por una gestión deficiente, como tratan de echarnos la culpa los voceros del imperialismo (porque saben cuál es la voluntad con que se trabaja aquí, saben cuál es el vínculo que hay con el pueblo y cómo se abordan los problemas), que el principal obstáculo para desarrollarnos es el bloqueo prolongado y el recrudecimiento de ese bloqueo. 

Pero eso solo no los contenta. Esa convicción sola, la resistencia sola, no es la que resuelve el problema. Por eso, yo dije en la Asamblea Nacional y en el último pleno del Comité Central, que un gobierno revolucionario, un partido revolucionario consciente de la situación no está solo para explicar la crisis, está para ayudar a solucionar la crisis. 

Hay que hacer cosas, y no quedarnos detenidos en el tiempo. Yo les digo, en medio de toda esa situación, que tú has vivido, que es dura – porque aquí hay escasez de transporte,  de alimento, de medicamentos, aquí hay apagones prolongados de más de veinte horas – eso provoca insatisfacción, nadie puede estar contento, el pueblo está sufriendo. Es parte de la estrategia imperialista. La estrategia imperialista es asfixiarnos económicamente para provocar eso: una ruptura entre pueblo y revolución. Como dijo Trump un día, “le hemos aplicado todas las presiones posibles, ya casi no hay nada que aplicarles que no sea arrasar”.

¿Y por qué no ha logrado el estallido social? ¿Por qué no han logrado la ruptura?

La gente toca cacerolas, algunos con más disgusto que otros. Yo digo: bueno, tóquenle la cacerola a los vecinos del norte, que son los que nos tienen con este apagón.

Hay todas esas realidades. Como yo digo, es el color cubano, los matices en la manera también de actuar y sentir las cosas. Estas no son cuestiones para verlas en blanco y negro, pasan por muchas situaciones, por muchas razones. Pero, fíjate, yo tengo la convicción de que lo vamos a superar, y que vamos a salir adelante, y que vamos a vencer, y que no nos vamos a rendir. No nos vamos a rendir. 

JLT: Cuando asumió la presidencia, había todavía cierto optimismo a partir del diálogo que se había reanudado con Estados Unidos, que aunque nunca eliminó el bloqueo, estableció cierta comunicación y que rindió frutos económicos. Ahora, a pesar de que Cuba ha demostrado una y otra vez su interés en dialogar, ya no solo hay una resistencia al diálogo, sino una ofensiva total en esta segunda presidencia de Donald Trump. Primero, queremos saber si quisiera reflexionar sobre ese cambio, pero también pensar cómo Cuba se prepara en este ambiente tan hostil a partir de ese cambio radical del gobierno de Estados Unidos.

MDC: Cuba y la Revolución siempre han tenido una posición, y ha sido la de la posibilidad de un canal de comunicación que nos permita, por la vía del diálogo, solucionar los problemas de ahora, y que podamos tener una relación civilizada, entre países vecinos, entre naciones vecinas, independientemente de nuestras diferencias ideológicas, que las habrá. Estados Unidos mantiene relaciones así con algunos países que consideran ellos sus adversarios. Tiene relaciones con Rusia, tiene relaciones con China, tiene relaciones con otros países que no son sus aliados.

Ahora, Cuba siempre ha planteado que un diálogo tiene que ser sobre la base del respeto a nuestra autodeterminación, a nuestra soberanía, a nuestra independencia, sin cuestionamientos a nuestro sistema político, sin condicionamientos iniciales para entablar una conversación. Un diálogo que ayude a preservar la seguridad nacional de Cuba, la seguridad nacional de Estados Unidos, incluso la estabilidad del área de América Latina y el Caribe. Que ese diálogo nos permita trabajar y distinguir zonas, esferas, ámbitos en los cuales podamos hacer construcciones y proyectos que beneficien a ambos pueblos, y que es lo que se merecen. Estos pueblos no se merecen una confrontación. 

Para hacerlo, se tiene que partir de la disposición de ambas partes, tiene que partir de una sensibilidad, porque están en juego las relaciones bilaterales. Estas conversaciones llevan también determinados momentos de discreción para poder construir consenso, para poder también abordar una agenda que nos permita, entonces, avanzar en esas conversaciones y alejarnos de la confrontación.

El gobierno de Barack Obama actuó de esa manera. El gobierno de Obama fue un gobierno discreto en la conversación, avanzó, dio pasos, nunca nos condicionó nada, y fuimos dando pasos conjuntos hasta que llegó el momento en que se pudieron anunciar los resultados de esas conversaciones y se abrieron las relaciones. No levantó el bloqueo, Obama, pero los norteamericanos y cubanos pudieron empezar a venir a Cuba, se pudieron realizar algunos negocios, aumentó el turismo, y nos beneficiamos los dos países. 

Nosotros podemos compartir como pueblos muchísimo: muchísimos temas, muchísimas vivencias. Yo siempre explico cómo mi familia va siempre a la clausura del Festival de Jazz que se hace todos los años, y que al final hay una orquesta entre músicos norteamericanos y jazzistas cubanos. Uno sale de ahí emancipado, con una sensación de bienestar cultural. Eso lo pueden producir dos pueblos que se unen culturalmente en un momento determinado. ¿Por qué una política agresiva tiene que privar a dos pueblos de esas cosas? ¿O por qué no podemos compartir los adelantos científico-técnicos de ambas partes? ¿O por qué un deportista cubano, para jugar en las grandes ligas, tiene que decir que es un perseguido político, para que luego se le niegue ver a su familia en Cuba, invertir en Cuba, traer su dinero a Cuba? Esas son cosas que no se las hacen a nadie. ¿Por qué esa visión hacia Cuba por parte de los Estados Unidos? ¿Por el ejemplo de Cuba, será?

Nosotros estamos tratando de construir ese canal de comunicación, y todos los días hay una sanción distinta para una entidad cubana o para una persona cubana, todos los días hay una retórica amenazando con que nos van a invadir o que nos van a agredir. Todos los días hay una ofensa hacia nuestro pueblo, todos los días se aprietan más las tuercas del bloqueo. Cuando esas cosas pasan, se pierde confianza en lo que se pueda hacer en el diálogo. 

Hay una posición de total asimetría. Hay un comportamiento totalmente mentiroso y calumnioso por parte del gobierno de los Estados Unidos. Toma como pretexto que Cuba es una amenaza extraordinaria e inusual para la seguridad nacional de los Estados Unidos. Eso es una mentira. Nosotros nunca hemos hecho nada que sea una agresión a los Estados Unidos. Dicen que Cuba es un país que apoya al terrorismo. Eso es otra mentira. Nosotros sí somos víctimas del terrorismo, tenemos más de 3,200 víctimas de terrorismo, de terrorismo que se ha engendrado y que se ha apoyado por los gobiernos de Estados Unidos. 

Recientemente, aniquilamos un acto de terrorismo, una expedición que salió de los Estados Unidos. Estados Unidos no deja pasar barcos de petróleo a Cuba, pero sí puede dejar pasar lanchas que vienen para cometer actos terroristas. Hay mucha hipocresía y muy poca dignidad en esas posiciones, mucha mentira y mucha calumnia, mucho odio y mucha prepotencia. 

El pueblo cubano es un pueblo rebelde, un pueblo consecuente con su historia. Fotos Alina Luciano Reyes

El pueblo cubano es un pueblo rebelde, un pueblo consecuente con su historia. En medio de toda esta situación, nosotros hemos buscado un abordaje, nos hemos planteado un escudo para defender nuestra soberanía, nuestra autodeterminación y nuestra resistencia creativa, que tiene cinco componentes. El primer componente es la defensa del país. Hemos estado elevando los niveles de disposición para la defensa. Nuestra concepción es totalmente defensiva; nosotros no nos preparamos para agredir, nosotros nos preparamos para disuadir, para que el que intente una aventura de agresión a Cuba sepa cuán costosa puede ser. Para que no haya sorpresa, para que no haya derrota. 

Estamos desarrollando un amplio movimiento político con la población, de participación popular, y sobre todo, hoy, en la comunidad, porque ese es el escenario fundamental donde se desarrollan todos nuestros procesos y donde hoy la gente está más tiempo por las mismas regulaciones que hemos tenido que ordenar (en la vida laboral, en el curso escolar) como parte de todas estas limitaciones por las presiones. 

Le estamos dando un protagonismo a los jóvenes. Los jóvenes han sido capaces de hacer un diseño muy innovador: la red juvenil comunitaria, con siete proyectos para abordar la atención a los vulnerables, la producción de alimentos, los temas energéticos, los culturales, los de disciplina social, el combate en las redes sociales en defensa de la Revolución. 

Hemos desarrollado también una ofensiva mediática. No podemos dejar que los únicos contenidos que haya en las redes sociales con relación a Cuba sea toda esa campaña de intoxicación y odio que parte de todos los operadores subordinados a los intereses del imperio.

Y una quinta es, también, un llamado internacional, una estrategia de movimiento internacional de solidaridad con Cuba. 

Ya en la estrategia económica hay muchas más cosas, pero entre ellas, hay unas fundamentales. Vamos a comer lo que seamos capaces de producir. Por lo tanto, estamos potenciando toda una estrategia para alcanzar en el menor tiempo posible la soberanía alimentaria del país, produciendo nosotros. Y el otro gran tema es la transición energética a través de fuentes renovables de energía. El año pasado, nosotros logramos unas inversiones de más de 1,000 megawatts en parques fotovoltaicos. Hubiéramos colapsado si no hubiéramos tenido eso. Y vamos a continuar con esa transición, más el uso del crudo nacional.

LDJ: Teniendo en cuenta esta historia reciente de agresión contra Venezuela, contra Irán, mientras se estaban dando estas negociaciones, ¿hay temor en Cuba de que, a la misma vez que se está intentando dialogar con Estados Unidos, ellos estén tramando?

MDC: Hay una percepción en Cuba de que hay un peligro de agresión. Un peligro de agresión, porque ellos constantemente lo están diciendo. No lo estamos diciendo nosotros, ellos lo están diciendo.

Nosotros hemos movilizado a la población para la defensa. Todos los viernes es el Día Nacional de la Defensa. El pueblo se está preparando. Nosotros hemos actualizado todos los planes de disposición para la defensa. 

Tenemos el ejemplo de lo que significa saber defenderse: los 32 combatientes en Venezuela. Esos sí combatieron. Esos fueron capaces de frenar la acción de una fuerza élite de los Estados Unidos que los superaba en tecnología, en número, en armamento y, además, por el factor sorpresa. Y, sin embargo, ellos se batieron heroicamente. Eran treinta y dos. ¿Qué no será de millones de cubanos dispuestos a defender su patria, a defender la Revolución?

JLT: Parte de lo que está ocasionando el recrudecimiento del bloqueo, en particular del bloqueo energético, es la presión que está ejerciendo los Estados Unidos con respecto a otros países y sus relaciones con Cuba. Nos gustaría que comentaras una impresión que se tiene: mientras Cuba ha sido históricamente un país muy solidario con los países que hayan necesitado o pedido su ayuda, uno ve que – en momentos en que se habla mucho de multipolaridad, de un reto a la hegemonía de los Estados Unidos – los países, incluyendo aquellos con gobiernos llamados progresistas, no necesariamente están proveyendo la ayuda que Cuba que necesita. Países productores de petróleo que, por alguna razón u otra, no han sido enfáticos para retar lo que, en efecto, es una política genocida de los Estados Unidos.

«La solidaridad solo se brinda cuando hay convicción y cuando hay una posición de no egoísmo». Fotos Alina Luciano Reyes

MDC: La solidaridad es una manera de actuar; yo diría la manera de actuar más altruista de una persona, de un grupo social, de una comunidad, de un país, de un pueblo, de una nación. La solidaridad solo se brinda cuando hay convicción y cuando hay una posición de no egoísmo. Fidel nos enseñó el concepto de la solidaridad. Fidel siempre nos explicaba que la solidaridad era un compromiso moral, era una deuda moral que uno debía cumplir con el resto de la humanidad, y que era una manera de expresar la generosidad. Siempre nos dijo que nosotros no éramos solidarios compartiendo lo que nos sobraba, sino que éramos solidarios compartiendo lo que teníamos, fuera poco o fuera mucho. Cuba, como ustedes describen, en todos estos años, creo que ha sido un ejemplo, un baluarte de lo que ha sido la solidaridad en el mundo. Yo creo que la solidaridad es uno de los valores que nosotros tenemos que enaltecer en el mundo, porque es la salida al egoísmo y al individualismo en que creen las sociedades de consumo. Y, de hecho, hay solidaridad con Cuba. Cuba no está sola. En fechas importantes, como el Primero de Mayo, el Veintiséis de Julio, a Cuba arriban miles de personas de todo el mundo a expresar su solidaridad. 

Esa solidaridad nos llega de Puerto Rico todos los años. Hace más de 35 años, la Brigada Juan Rius Rivera llega a Cuba, liderada por esa amiga y esa hermana que es Milagros Rivera. A nosotros, en medio de estos momentos difíciles, nos ha llegado solidaridad del hermano pueblo mexicano y de su presidenta, Clauda Sheinbaum. Ha llegado ayuda de la Federación de Rusia: el único barco que ha podido entrar a Cuba en seis meses fue un barco ruso que nos dio un respiro de 15 días. Estoy seguro que, en el barrio en el que tú vives, esos días hubo menos apagones que en los actuales. Tienes la vivencia de todo lo que te estoy diciendo. Nos ha llegado ayuda de China; muchas de las inversiones que hemos podido adelantar en parques fotovoltaicos y otros tipos de insumo nos han llegado de China. Nos ha llegado ayuda, también, de Vietnam, nos ha llegado ayuda de muchas organizaciones y muchos movimientos políticos de solidaridad.

Cuba nunca va a reclamar solidaridad a cambio de la que hemos dado. Porque fíjense, nosotros partimos de un criterio, y es que la solidaridad es la posición más altruista que puede marcar el comportamiento de una persona, de una comunidad, de un país, de una nación, de un pueblo. Cuba no va a pedir nada a cambio por la solidaridad. 

Pero yo sí creo que es un momento – y se los digo con un sentimiento para nada centrado en Cuba – en que defender a Cuba en esta situación no es solo defender a Cuba, es defender las causas del antiimperialismo, la causa del socialismo, la causa de la lucha anticolonial, la causa por la justicia social. Quien se levanta por Cuba en estos tiempos, como dijo Martí, se levanta para todos los tiempos. Porque lo que le están haciendo a Cuba se lo pueden hacer a cualquier país en el mundo. El mundo no puede ser cómplice por omisión, por quedarse callado ante lo que está pasando. Porque si se acostumbran a hacérselo a Cuba, y se acostumbran a hacérselo a otro, ¿a dónde vamos a llegar? 

Además, ¿ese es el mundo mejor que queremos? ¿El que nos pidió Fidel que ayudáramos a construir? Un mundo donde hoy predomina el lenguaje de la guerra, las amenazas, las medidas unilaterales, las medidas coercitivas, donde cada vez la brecha entre ricos y pobres es mayor, donde cada vez el mundo es más excluyente. 

Yo creo que un tema como el de Cuba hoy debería estar en el debate del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas. Ahora, ustedes saben que en ese Consejo hay una práctica que es el derecho al veto, totalmente antidemocrática. Con ese derecho al veto, cuesta mucho trabajo que se pueda condenar a Estados Unidos y a sus aliados. 

Fíjense que esto que ha estado pasando con Cuba ha estado pasando en Gaza, con el genocidio contra el pueblo palestino, y ha estado pasando con la agresión a Irán, y con las agresiones y los conflictos que hay en otros lugares del mundo en los que casi siempre está involucrado el gobierno de los Estados Unidos. 

Yo creo que, también, bloques regionales de integración, como son el Grupo de los 77 y China, el CARICOM en el área de Caribe, el Movimiento de Países No Alineados, deben estar demandando en la Asamblea General de las Naciones Unidas que se levante de inmediato el bloqueo a Cuba y todas estas sanciones y toda esta práctica genocida. Yo creo que los gobiernos solidarios tienen que encontrar mecanismos legales y humanitarios que les permitan llegar con ayuda a Cuba y romper con ese cerco imperialista.

LDJ: Presidente, déjeme tomarlo aquí, porque la pregunta de Jorge me parece muy importante en el momento que atraviesa Cuba. Cuba ha tenido unos gestos de solidaridad y altruismo con el resto del mundo que para mí son inconmensurables. Y sin embargo, más allá de los pueblos y los movimientos populares, pareciera que no se está teniendo una respuesta equiparable a la solidaridad que ha tenido Cuba con el resto del mundo. La pregunta es, ¿espera Cuba más del resto del mundo?

MDC: Mi respuesta es que Cuba no va exigirle a nadie que nos dé más solidaridad a cambio de la que nosotros hayamos dado. Eso queda por la gente. Eso queda por los gobiernos, queda por los pueblos. Nosotros no vamos a calificar a nadie porque nos den más o menos solidaridad. La que nosotros hemos dado, la hemos dado por convicción. 

Ahora, sí creemos que hoy debiera haber un debate intenso a nivel de Naciones Unidas, a nivel de bloques regionales, en apoyo a Cuba. La solidaridad con Cuba hoy es un tema estratégico para la humanidad. Porque en Cuba se está defendiendo todo lo que es anticapitalista, todo lo que es antiimperialista. En Cuba se está defendiendo la paz, se está defendiendo la seguridad, se está defendiendo la independencia, se está defendiendo la autodeterminación. De igual manera, creo que los gobiernos solidarios tienen que ser capaces de encontrar fórmulas legales que rompan las bases de este cerco multidimensional. 

Y sería injusto si dijera que no hemos recibido ayuda. Hemos recibido ayuda de movimientos de solidaridad, de movimientos políticos, de partidos políticos, de movimientos sociales, pero hay países que sí nos han ayudado. México, y la presidenta Claudia, constantemente están buscando vías para ayudar a Cuba.  

Hemos estado hablando de la posición de los gobiernos. Yo creo que también tendríamos que buscar la posición de los pueblos. Porque no hay agresión imperialista que pueda romper la posición de los pueblos. Y con relación a esto, yo me detendría en tres elementos. Uno, romper el cerco mediático que hay sobre Cuba, y que se construyan plataformas de comunicación que informen sobre la realidad cubana, como lo están haciendo ustedes: han venido a Cuba, han visto la realidad cubana y van a contar la realidad cubana. Un segundo ámbito: que se sigan promoviendo acciones de solidaridad con Cuba y ayuda humanitaria a Cuba, como lo fue la Flotilla de Nuestra América y como lo han hecho más de 120 organizaciones que han estado enviando ayuda a Cuba. 

Yo les digo que el pueblo cubano lo agradece mucho. Nosotros hoy tenemos en todos los municipios, los principales centros sociales, o sea los centros que dan asistencia a la población (policlínicos, bancos, hogares de ancianos), sistemas fotovoltaicos en función de superar esta situación. Muchos tienen que ver con un programa que hemos hecho como gobierno, pero muchos tienen que ver, también, con las donaciones que nos han hecho, esa ayuda internacional que ha venido fundamentalmente de los pueblos hermanos, de los pueblos amigos, de los movimientos de solidaridad. Ese es un segundo espacio. 

Y un tercer espacio es que los pueblos también puedan influir en los parlamentos y en sus gobiernos para que estos encuentren las bases legales con las cuales desmontar toda esta política de cerco por parte de Estados Unidos. Recuerden que este bloqueo recrudecido en los últimos tiempos se recrudece más por dos órdenes ejecutivas: la orden ejecutiva del 29 de enero, que declara el bloqueo energético, y la orden del primero de mayo que internacionaliza el bloqueo, y con el mecanismo de sanciones secundarias el gobierno de Estados Unidos está condenando a cualquiera en el mundo – sea un gobierno, sea una entidad, sea una empresa, sea un empresario, sea alguien que quiera cooperar o tener una relación con Cuba. Los gobiernos también se tienen que defender. ¿Quién le dio derecho a Estados Unidos a actuar como gendarme del mundo, o a mandar en otros países? ¿Tiene ese derecho, tiene esa potestad? Ante eso, hay que oponerse, y los pueblos tienen que forzar a que sus gobiernos y sus parlamentos, que representan esos pueblos, no acepten esa imposición.

JLT: Algo que también ha afectado a Puerto Rico, como parte de esta renovada agresión imperialista en la región, es la gran presencia militar en Puerto Rico. Varía de semana en semana, pero puede haber 15,000 miembros del ejército de Estados Unidos en lo que se ha llamado una remilitarización de Puerto Rico. 

MDC: Esto es parte de la política actual del gobierno de los Estados Unidos. Nosotros podemos catalogar que el imperialismo norteamericano está en una fase de decadencia histórica, que las decadencias de los imperios en la historia son prolongadas y que los imperios, cuando están en decadencia, asumen esas posiciones agresivas que son las que caracterizan hoy el pensamiento norteamericano, un pensamiento ultra conservador, supremacista, hegemónico, fascista. 

Han actualizado la Doctrina Monroe, tiene un corolario con el nombre del presidente de los Estados Unidos. ¿Qué es la Doctrina Monroe? La doctrina del desprecio hacia América Latina. Nos ven como traspatio de Estados Unidos. Cuando dicen que América es para los americanos, ¿qué América es para los americanos, y para qué americanos? Lamentablemente, hay gobiernos lacayos en nuestras regiones, en la América Latina y en el Caribe, que se subordinan a los intereses de Estados Unidos. 

«Siempre que en Cuba se hace algo, todo es polémico, siempre despierta interés.» Fotos Alina Luciano Reyes/CLARIDAD

Muchas veces, amigos solidarios de países como Puerto Rico, nos alertan: cuidado, Cuba, que aquí hay movimiento de tropas y de marines yanquis.  También es parte de la guerra psicológica, de meterle miedo a nuestros pueblos, de tenernos atemorizados y  nos arrodillemos ante el imperio. Es parte de esa concepción geopolítica y de pensamiento reaccionario de Estados Unidos 

LDJ: Tengo que decir, y Jorge estoy seguro que va a estar de acuerdo conmigo en eso, que para quienes consideramos que Puerto Rico en efecto es un país ocupado militarmente, para nosotros es una vergüenza que se utilice nuestro territorio para agredir a países hermanos como pasó con Venezuela y como se está potencialmente planeando con Cuba.

MDC: Nosotros sabemos el sentimiento de ustedes los boricuas por su independencia y su compromiso con las causas de América Latina y el Caribe. Y qué más decir, ustedes saben en qué dirección va nuestro sentimiento, nuestro cariño, nuestra admiración hacia ustedes y nuestro compromiso con la causa de ustedes.

LDJ: Presidente, hace poco nuestra gobernadora, la gobernadora de Puerto Rico, decía que se están preparando en Puerto Rico para liberar a Cuba.

MDC: Está muy deseosa de que en Cuba pase algo. Habría que ver si ella tendría valor de cometer algo contra Cuba. 

Yo creo que los dirigentes políticos, los que ocupamos responsabilidades representando pueblos, en cualquier lugar del mundo, independientemente de las ideologías que defendamos, debemos tener una actitud responsable, y para nada hacer llamados a la guerra ni a la agresión, ni a la injerencia, ni a la ocupación de otro país, ni a la humillación o a la intervención contra un pueblo. Creo que todos tenemos una responsabilidad, para que haya multilateralismo, para que se respete la dignidad de los pueblos, para que cada pueblo pueda escoger, aunque sea contrario a nuestros principios, su modelo de gobierno, su sistema político. Y ser capaces, con toda esa diversidad, de construir consensos, de lograr unidad dentro de la diversidad, que fue lo que siempre se defendió por parte de Cuba en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, que es un bloque de integración latinoamericana y caribeña. Fue en Cuba, precisamente, la Cumbre de la CELAC, en que el general del ejército llevó ese postulado de unidad dentro de la diversidad, y logramos que América Latina y el Caribe se proclamara como Zona de Paz. Esa paz hoy está agredida.

JLT: Para cerrar, si quiere darle un mensaje no solo al público de CLARIDAD, sino también pensando en el público puertorriqueño, dentro y fuera de Puerto Rico, que estaría viendo o leyendo esta entrevista.

MDC: Yo quiero decirles que esta conversación con ustedes, que son muchachos jóvenes y que representan al pueblo de Puerto Rico, para uno también es una vivencia personal que nunca voy a olvidar y que también me emociona.

Como sabía que iba a hablar y a conversar con ustedes, yo les traje – lo tengo aquí, garabateado – para que sepan cuál es nuestro sentimiento hacia Puerto Rico… Silvio Rodríguez y Roy Brown, músico y cantante puertorriqueño, pusieron en la banda sonora o en la discografía o en la memoria musical de mi generación una canción que es un himno a nuestros dos pueblos, a lo que se estiman mutuamente como pueblos. Les voy a leer una sola estrofa.

Si tengo un hermano, hermano que arde,
hermano mestizo, hermano de hambre,
empapo mis signos con luz de su aire,
tiño mi bandera también de su sangre.

Eso es, para nosotros, Puerto Rico. Puerto Rico es la isla cercana y el pueblo hermano con el que compartimos sueños de independencia contra el colonialismo y contra el neocolonialismo. Puerto Rico es la nación hermana que tiene una bandera similar a la nuestra, con los colores invertidos. Puerto Rico y Cuba son el Grito de Yara y el Grito de Lares en 1868; fueron los gritos de nuestra independencia. De Puerto Rico es el general Juan Rius Rivera que combatió en la Guerra de Independencia de Cuba. Puerto Rico y Cuba son el ideario martiano y el ideario hostosiano buscando, desde las Antillas, equilibrar el mundo. Puerto Rico y Cuba es Lola Rodríguez y su poema, que cualquiera, en Cuba y Puerto Rico, lo pueden recitar, y que dice “Cuba y Puerto Rico son de un pájaro las dos alas, recibimos flores o balas con el mismo corazón”. Puerto Rico y Cuba son Lolita Lebrón, Rafael Cancel Miranda, Irving Flores, Andrés Figueroa Cordero, por los que Cuba reclamó sus derechos y su libertad durante muchos años y qué bueno que luego pudimos tenerlos entre nosotros en algún momento acá. Pero Puerto Rico y Cuba son también Carlos Muñiz y Santiago Mari, un cubano y un boricua asesinados por terroristas por compartir los mismos ideales en Puerto Rico. Los cubanos, desde Martí, nunca hemos pensado que nuestra independencia estará completa hasta que no esté completa la independencia de Puerto Rico. 

Por lo tanto, hermanos, como ustedes están con nosotros, nosotros estamos con ustedes. Para el pueblo boricua, nuestro aprecio, nuestro sentimiento, nuestro cariño, nuestra hermandad, y siempre los estaremos defendiendo en todas las tribunas. 

Si el espacio de ustedes permite también llegar a la América Latina y el Caribe, decirle a los pueblos de la América Latina y el Caribe, que cuando se lucha hoy por Cuba se está luchando por la libertad, por la independencia, por la soberanía, por la autodeterminación, contra el imperialismo y por la justicia social. Si todos nos unimos en esa lucha, hoy por Cuba y mañana por Puerto Rico, otro día será por otros pueblos y por otros países, esa unidad será la pared contra la que se estrellará la agresión imperial siempre. Y tenemos que estar convencidos todos en América Latina y el Caribe de que venceremos.

Video realizado por Luis De Jesús Reyes y Mauro Gonzalez Hernánde

Ver video https://youtu.be/8lILtQU0V3M

Si tengo un hermano…
Fotos Alina Luciano Reyes

Muchas gracias a ustedes por este encuentro y esta posibilidad.

 

Venezuela y Puerto Rico: un vínculo histórico inquebrantable

Rescatistas de Vietnam realizan labores de búsqueda de sobrevivientes a los terremotos, este martes en Catia La mar, La Guaira (Venezuela). EFE/ Miguel Gutiérrez

En el año 1821, Antonio Valero y de Bernabe, puertorriqueño de Fajardo, se unió al ejército libertador de Simón Bolívar donde llegó a alcanzar el rango de Brigadier General y se convirtió en compañero inseparable del Libertador, y en guerrero muchas veces condecorado por sus gestas.

Cinco años antes, en 1816, Bolívar había visitado la isla de Vieques en una de sus expediciones.

Valero venía de combatir en luchas independentistas en España y México, y su junte con Bolívar fue el resultado natural de la pasión por la libertad de nuestros pueblos  compartida por ambos. Así comenzó el vínculo inquebrantable entre Puerto Rico y Venezuela, que se ha afianzado desde entonces,  y a través de los siglos hasta nuestros días.

Tan cerca como el pasado 24 de junio,  en las vistas del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas, Venezuela se unió a Cuba, Nicaragua, Irán y a organismos internacionales y regionales para presentar la resolución que dio paso a una nueva vista sobre el caso colonial de Puerto Rico y el derecho del pueblo puertorriqueño a su autodeterminación e independencia, proceso que se ha llevado consecutivamente por cincuenta años, a ciencia y paciencia, y en el cual los gobiernos venezolanos de todas las tendencias han participado sin levantar obstáculos.

Quizá la acción más contundente, después de la visita de Bolívar en 1816, ocurrió en 1999, con el retiro de la Armada de Venezuela de las maniobras militares conjuntas que se llevaban a cabo entre países latinoamericanos y Estados Unidos en aguas de Vieques. El retiro fue ordenado por el entonces presidente de Venezuela, Comandante Hugo Chávez, en protesta y solidaridad con las y los luchadores de Vieques y Puerto Rico que arriesgaban su libertad y sus vidas en extensas jornadas de desobediencia civil para detener esas y todas las maniobras y prácticas de tiro, y sacar a la Marina de Guerra de Estados Unidos de la Isla Nena.

Chávez fue tal vez el más activo y militante de los gobernantes venezolanos a favor de la autodeterminación e independencia de Puerto Rico, pero no fue el primero ni el único. Para el pueblo y los gobiernos venezolanos, de todas las tendencias y matices, el asunto de la autodeterminación y soberanía de Puerto Rico fue uno de sus principios desde siempre, así como también siempre insistieron en la incorporación de Puerto Rico con voz propia en organismos regionales  como el ALBA y CELAC, entre otros.

Aunque la solidaridad más visible ha sido en Naciones Unidas, también en otras instancias el apoyo y la solidaridad de Venezuela han sido cruciales para nuestra lucha y sus dirigentes. Fue precisamente en la embajada de Estados Unidos en Caracas, y durante  el último gobierno del presidente Rafael Caldera – ideólogo de la Democracia Cristiana y líder del partido COPEI de Venezuela- que el dirigente independentista puertorriqueño y fundador de CLARIDAD, Juan Mari Brás, hizo oficial su renuncia a la ciudadanía estadounidense en el verano de 1994.

Por nuestra parte, el Movimiento Patriótico Puertorriqueño ha extendido su solidaridad y apoyo al pueblo de Venezuela y a sus fuerzas políticas legítimas en diferentes momentos de su historia, sobre todo durante la más reciente ofensiva del actual gobierno de Estados Unidos y su presidente Donald Trump, que incluyó una larga campaña de descrédito y acusaciones falsas contra los principales líderes del gobierno bolivariano y culminó con una intervención militar y el secuestro del presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro, y de su esposa Cilia Flores. Toda esta maniobra para enmascarar el verdadero objetivo de Estados Unidos, que es el saqueo y apropiación de los vastos recursos petroleros y minerales de Venezuela.

Hoy, una tragedia inimaginable vuelve a tocar a millones de vidas del valeroso y luchador pueblo venezolano, tras los dos devastadores terremotos de la semana pasada. El dolor de Venezuela es nuestro dolor. Sus pérdidas son también las nuestras. Los entrañables compañeros y amigos de nuestra libertad, el historiador puertorriqueño José Ignacio Jiménez y su esposa, la diplomática venezolana María Clemencia López se cuentan entre las víctimas fatales. Una pérdida muy dolorosa que compartimos con sus familiares y amigos.

El momento llama a la solidaridad. Llama a la acción y a la voluntad de enfrentar el reto de ayudar cuando es difícil y duro el proceso. Cuando hay que ser solidario, se actúa con decisión, aplomo y seguridad. No se doblan las rodillas, ni se espera por nadie, ni se pide permiso.

Exhortamos al Movimiento Patriótico Puertorriqueño y a toda nuestra gente a ser generosos con la recaudación de fondos para las y los afectados por los terremotos en Venezuela. Pueden enviar sus donativos al Comité de Derechos Humanos de Puerto Rico, ATH Móvil 939-439-7166 o al Movimiento Independentista Nacional Hostosiano, ATH Móvil 939-314-7770. Estas dos organizaciones serias y confiables son la garantía de que la ayuda humanitaria llegará a donde más se necesita.

Venezuela es una de nuestras patrias grandes. Fue el sueño de Bolívar y el destino de millones de nuestros hermanos y hermanas que hoy necesitan reafirmar y sentir el vínculo histórico e inquebrantable que nos une en un mismo propósito y un mismo corazón.

 

 

 

 

 

 

Le quitan dinero a pensionados para el pago a bonistas

Mientras el gobierno de Puerto Rico entre el periodo del 2022 y 2025 pagó $1.523 millones en
bonificaciones, a los tenedores de bonos, dinero adicional a los pagos del servicio de la deuda, los
pensionados del gobierno central llevan 18 años sin recibir un aumento en sus pensiones.
A diez años de la imposición de la Junta de Control Fiscal (JCF), la Comisión Ciudadana para la Auditoria
Integral del Crédito Público (CCAICP) dio a conocer su informe; Recortan Pensiones para Pagarle
Millones Extras a los Bonistas.

De acuerdo al informe de la Comisión Ciudadana, esa cifra son unos $381 millones al año. Este pago es
parte del acuerdo del Plan de Ajuste de Deuda (PAD) impuesto por la JCF y avalado tanto por la
Asamblea Legislativa y el gobernador Pedro Pierluisi. Estos pagos extras o llamados instrumentos de
valor contingente (IVC) dependen del cumplimiento de ciertas condiciones, no son pagos fijos. Explica la
Comisión que en teoría, el IVC le da al deudor la oportunidad de reducir su pago actual y posponer el
pago mayor hasta tener una mejor condición económica y al acreedor le sirve para evitar y solo posponer
cualquier recorte al valor total de su deuda. En el caso de Puerto Rico desde el 2022 cuando se aprobó el
PAD el dinero pagado en IVC ha dependido de que los recaudos del impuesto sobre las ventas (IVU)
superen las proyecciones previstas en el plan fiscal de 2020.

A la luz de los pagos del IVC la Comisión plantea y desmiente la alegación de la JCF de que hubo un
recorte de un 80% a la deuda del gobierno de Puerto Rico de $33 mil millones a $7 mil millones.
“Con el pago en efectivo inicial, ($7 mil millones) la reducción baja a 58%. Si además se suman los
$1.523 mil millones ya pagados en IVC, baja a 53%. Y si en el futuro se llegara al tope máximo de $8.7
mil millones en IVC, la reducción real sería de apenas 31%. Si miramos solo la deuda en bonos de
obligación general el recorte puede ser mucho menor, llegando al 19% o menos”.

Los pensionados
En contraste, la Comisión resalta que hay sobre 130,000 personas pensionadas del gobierno central a
excepción del magisterio y la judicatura que llevan más de 18 años sin un solo ajuste por el aumento en el
costo de vida. Es que la JCF ha prohibido que se aplique lo que es el ajuste por el costo de vida a las
pensiones (en inglés cost of living adjustement, COLA). Esta prohibición que solo era para los retirados
del gobierno central la Junta la extendió por diez años para las personas retiradas de la judicatura y el
magisterio al momento de aprobar el PAD del gobierno central. Esto pese a que se han identificando los
fondos, denuncia el estudio.

El COLA es un mecanismo que aplica el gobierno de Estados Unidos a sus pensionados federales y los
beneficiarios del Seguro Social, por lo que cada año reciben un ajuste en sus pensiones. Esto es lo que se
considera una protección básica para que la inflación no les reste valor a sus ingresos. Según las guías del
gobierno de Estados Unidos una persona que vive sola necesita al menos $15,440 al año para no ser
clasificada como pobre.

En Puerto Rico la pensión promedio anual de una persona retirada del gobierno central es de $12,238,
más de $3,200 por debajo de la línea federal de pobreza. Esto coloca a los 134,188 de las personas
beneficiarias del Estado libre Asociado (ELA) por debajo del umbral de la pobreza. La
edad promedio de las personas retiradas del ELA es 74.6 años, y bajo el sistema del magisterio es 73.5.

El análisis destaca que de haberse aplicado el ajuste por inflación desde que comenzó el retiro de una
persona pensionada promedio a los 62 años, al llegar a los 75 años su pensión debería ser
significativamente mayor a lo que recibe hoy. Por ejemplo un retirado del ELA en el 2021 su pensión es
de $1,027, de haber recibido el ajuste por inflación su pensión actual seria de $1,527. Al año, eso son
$6,000 que no recibió. En el caso de una persona retirada de la judicatura en el 2021 su pensión es de
$2,956, de recibir el ajuste la pensión seria de $4,396. Esta recibiendo $1,440 menos.
La Comisión denunció que la JCF reconoce que sin COLA el poder de compra de las personas
pensionadas baja. “Pero aparentemente considera que eso es aceptable”.

Cuanto costaría aplicar el COLA
Sobre el particular la Comisión Ciudadana presenta tres posible escenarios de aumento de COLa. El
primero un aumento de COLA de un 2.0%: El segundo de 2.5% y el tercero 2.8%.
En el caso de los empelados públicos el primer escenario tendría un costo de $31.1millones; el segundo
$38.9 millones y el tercero $46.0 millones.

Para el magisterio y relacionados el primer escenario tendrá un costo de $17.6 millones; el segundo $22.0
millones; y el tercero $25.4 millones.

En el caso de la judicatura el primer escenario tendría un costo de $0.62 millones; el segundo $0.78
millones y el tercero $0.9 millones.

En el caso de la aplicación del escenario de COLA mas alto, el de 2.8%, el cual la Comisión describe
como el “mas generoso”, de los tres sistemas representaría un costo total de $72.3 millones
anuales. “No obstante, para la Junta no hay chavos para eso”, denuncia la Comisión.
Mientras si tiene para pagar alrededor de $381 millones al año adicionales al pago regular de la deuda,
más de cinco veces lo que costaría proteger el poder adquisitivo de todas las personas pensionadas del
gobierno.

No obstante todavía la Comisión advierte que aplicar un ajuste de COLA ayudaría, pero los números
demuestran que no alcanza para resolver el problema. Para los empleados del gobierno central, incluso
con el COLA más alto analizado — 2.8% — todavía quedarían 58,668 pensionados bajo la línea de
pobreza, apenas 1,745 menos que sin ningún ajuste. Para los maestros, con un COLA de 2.5%, el grupo de
81 años o más seguiría por debajo del umbral por lo que el daño acumulado de 18 años sin protección no
se repara con un ajuste parcial, recalcó la Comisión.

Carta a Leila

Querida Leila:

No me conoces, pero yo sí te conozco a ti. Te conozco desde hace años a través de tus crónicas y tu labor periodística. Para mí, tú al igual otras escritoras contemporáneas, existían en el parnaso del canon literario latinoamericano. “Así”, me repetían en uno y otro taller literario, “así es que se tiene que escribir”. Tal vez fuera esa admiración la que afilara la rabia, que en el fondo es dolor, que sentí cuando te escuché hablar sobre Bad Bunny en un panel para conmemorar el 50 aniversario de El País.

En ese panel, insistías que “este chico”, porque fingías ni saberte el nombre, “no tiene nada que ver con nuestras realidades” y que representaba un cliché del cantante latinoamericano. Al escucharte, pensé desde allá, desde ese Olimpo de los periódicos y foros de mayor prestigio en el mundo hispanohablante, a lo mejor eras tú quien no tenía la menor idea de nuestras realidades: de los apagones y los cortes de agua, de la violencia y el abandono coloniales, así como del desplazamiento y el despojo que Benito denuncia en sus canciones. Para cerrar con broche de oro acotaste con desprecio, “o sea está muy bien que cante en español y todo esto”. Hablar español en Puerto Rico no es neutral. Es un acto de resistencia y hemos tenido que incluso acudir ante tribunales, como en el caso Pueblo v. Tribunal que llevó la abogada Nilita Vientos Gastón, para defender su uso en nuestra isla. ¿Qué pasa, Leila, te da asquito el español boricua?

A pesar de mi tristeza y decepción, decidí ignorar tu video. A palabras necias, oídos sordos. Son tiempos demasiado recios como para hundirse en el cinismo y la amargura. Semanas después, Leila, el destino (o el algoritmo) nos volvieron a reencontrar en tu columna del 20 de junio en El País, Conejo desconcertado. En ella seguías con la cantaleta de Bad Bunny y que “su numerito remarcaba groseramente el cliché” latinoamericano. Te refocilabas ante las críticas a su espectáculo y que muchos empezaran a pensar que el “muchacho tan antisistema, es el sistema”.

Ya que te veo tan preocupada por el sistema y sus antagonistas, me parece oportuno educarte sobre ciertas cosas. En aquel decorado del Superbowl, donde tú solo viste gente con “canastos repletos de frutas en la cabeza”, “cachonda” y “con poca ropa” (por cierto, ¿qué de malo tiene estar cachonda y usar poca ropa?), había muchas referencias a la historia y la lucha del pueblo puertorriqueño que desde tu privilegio de raza, clase y aporofobia no pudiste o no quisiste ver. En los postes de luz dañados, una referencia a la crisis de infraestructura que a diario deja a miles de puertorriqueños sin el suministro eléctrico e hídrico necesario para sobrevivir; en la bodega neoyorquina, un homenaje a la resistencia de nuestra diáspora que fue traída, más o menos a la fuerza, como mano de obra barata a los Estados Unidos continentales a lo largo del siglo XX; en los tambores y las banderas al cierre del espectáculo, el reclamo de una nación que se niega a desaparecer tras 127 años de ocupación militar y asimilación forzada.

Al final de tu columna citas algunas de las letras más vulgares de Benito. Sí, Leila, respira hondo, la música de Bad Bunny es vulgar. El reggaetón es un género que nace en las clases marginadas de mi isla y refleja sus realidades: la pobreza, la violencia, el racismo, el narcotráfico y el sexo como último refugio de placer ante la crueldad del mundo. Es lo que pasa cuando un gobierno colonial cierra escuelas, pero otorga incentivos fiscales millonarios para construir hoteles, complejos de entretenimiento y casinos. A propósito, te olvidaste (o ignoraste) sus canciones más políticas que denuncian la violencia machista, el desplazamiento y la colonización como El Apagón, Yo perreo sola y Lo que le pasó a Hawái. Esa omisión me hace pensar la letra de otro reggaetonero famoso que seguro tampoco escuchas por cafre y pueblerino, Tego Calderón, quien canta: “¿y mi pueblo negro no padece? ¿O es que tú crees que se lo merece?”

Tranquila, Leila, no creo que Bad Bunny se sienta para nada desconcertado. Andará disfrutando del dinero de sus ventas, que serán muchas más que las que tú y yo jamás haremos. Pero, sobre todo, andará disfrutando de haber llegado a los corazones y las caderas de millones de personas alrededor del mundo que sí tuvieron “esa misma sutileza, esa astucia, esa elegancia” para entender la denuncia política y celebrar la resistencia de los puertorriqueños.

Te saluda desde la diáspora porque en mi país no puedo vivir,

Anyuli

El 2026 promete ser un año histórico para el Tiro con Arco Boricua

Por Jennifer Figueroa

Tiro con arco boricua: tres meses de crecimiento, medallas y rumbo firme a los
Centroamericanos Santo Domingo 2026
El tiro con arco en Puerto Rico vive uno de sus momentos más sólidos en años. Entre
competencias internacionales, eventos locales y procesos clasificatorios, los arqueros boricuas
han demostrado disciplina, progreso técnico y un compromiso que ya comienza a rendir frutos de
cara a los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.

En los últimos meses, el tiro con arco puertorriqueño también brilló en el escenario mundial
gracias a las actuaciones de Jean Pizarro y Paola Ramírez en la Copa del Mundo celebrada en
Antalya, Turquía, uno de los eventos más prestigiosos del calendario de
La Federación Internacional de Tiro con Arco (World Archery).

El compuesto Pizarro logró una actuación histórica para Puerto Rico al finalizar en cuarta
posición, convirtiéndose en el primer boricua en alcanzar una semifinal de Copa del Mundo en
esta modalidad. El arquero cayó por un estrecho margen de 148–147 en semifinales ante el
francés Adrien Guntier, y luego disputó el bronce frente a Jean Philippe Boulch, finalizando
149–146. Su desempeño incluyó además un destacado segundo lugar en la ronda de
clasificación, reafirmando su nivel élite.

Por su parte, la arquera compuesta Paola Ramírez cerró su participación en la posición 17,
quedándose a solo dos puntos de su mejor marca personal. Su consistencia técnica y su avance
en las rondas iniciales la consolidan como una de las figuras femeninas más sólidas del equipo
nacional.

El equipo nacional de tiro con arco se encuentra actualmente en Tlaxcala, México, participando
en un ciclo de fogueos y competencias preparatorias organizadas bajo estándares de La
Federación Internacional (World Archery). Este tipo de eventos reúne a delegaciones de alto
nivel de América y Europa, lo que permite medir el progreso técnico de los atletas boricuas
frente a rivales de calibre internacional.

Jean Pizarro continúa mostrando estabilidad tras su histórica actuación en Antalya. Sus
puntuaciones en Tlaxcala se mantienen dentro del rango competitivo internacional, con varias
rondas por encima de 690 puntos en compuesto.

Paola Ramírez ha logrado mantener agrupaciones cerradas y un promedio estable, lo que la
coloca en buena posición para los próximos clasificatorios.

El equipo recurvo Nilka Cotto, Adrián Muñoz, Ángel González y Kelvin Ortiz ha logrado
mejoras en sincronización y tiempos de ejecución, un aspecto que los entrenadores han
destacado como prioridad. Cotto y Muñoz se han destacado con puntuaciones que los colocan
dentro de los mejores 15 de sus categorías, mientras que González y Ortiz continúan
fortaleciendo su desempeño. Este núcleo recurvo junto a la arquera olímpica Alondra Rivera representa una base sólidad para el país de cara a los clasificatorios finales rumbo a los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
Clasificación del equipo nacional hacia los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2026
El proceso de certificación de atletas para Santo Domingo 2026 continúa activo. Según el
Comité Olímpico de Puerto Rico (COPUR), ya se han certificado 428 atletas, incluyendo
representantes de tiro con arco. Contamos con plazas aseguradas gracias a los resultados
obtenidos en eventos oficiales de clasificación regional y nacional.

El torneo de tiro con arco en Santo Domingo 2026 contará con 116 competidores, y Puerto Rico
se perfila para participar en recurvo y compuesto, tanto en ramas individuales como por equipos.
El tiro con arco en Puerto Rico está viviendo un momento de consolidación. Los logros
recientes, el fortalecimiento de la estructura competitiva local y la clasificación en curso hacia
Santo Domingo 2026 confirman que el país no solo participa: compite, progresa y apunta alto.

La delegación boricua llegará a los Juegos Centroamericanos y del Caribe con talento,
experiencia y una base sólida construida durante los últimos meses. El 2026 promete ser un año
histórico para el Tiro con Arco Boricua

La autora es Profesora de Educación Física del Departamento de Educación, además de,
instructora y entrenadora en Ceiba de Tiro con Arco