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“Cada comunidad debe evaluar el sistema que más le conviene”

Por Giancarlo Vázquez López/CLARIDAD

gvazquez@claridadpuertorico.com

El tema de la tenencia de tierras en Puerto Rico ha vuelto a la discusión pública tras el huracán María. Es por esto que la conferencia internacional “Recuperación, titularidad y desplazamientos: Reflexiones desde la gestión comunitaria” tuvo, entre otros objetivos, provocar a las comunidades un sentido de necesidad de acceso a la tenencia de tierras y explorar opciones que se ajusten a su realidad.

En la actividad, realizada el pasado jueves 2 de mayo, en el Colegio de Arquitectos y Arquitectos Paisajistas de Puerto Rico (CAAPPR), participaron 16 representantes de organismos y espacios de encuentros de diferentes países, líderes comunitarios que buscan adelantar una agenda incluyente en torno al derecho a la vivienda, a la ciudad y a la tierra. Cabe destacar que el evento se realizó como parte de la Jornada de Intercambio Internacional sobre Gestión Comunitaria y Tenencia de la Tierra. 

Lucy Cruz Rivera, presidenta del G-8, dio una cordial bienvenida a todos los presentes luego de repasar su experiencia en el proceso de conformación del grupo, compuesto por las 8 comunidades aledañas al Caño.

Así, dio paso formalmente al compartir de experiencias de líderes de comunidades en Sur África, E.E. U.U., Vietnam, Antigua y Barbuda, Argentina, Bangladesh, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Indonesia, Jamaica, Líbano, México y Puerto Rico. 

El primer punto que se trajo a discusión fue el derecho de superficie. La presidenta de la Junta de Fiduciarios del Fideicomiso de la Tierra del Caño Martín Peña Sara Delgado Brayfield explicó que el derecho de superficie es la figura jurídica existente que permite que los residentes tengan título inscrito público y real sobre sus estructuras, mientras que el suelo se conserva como un patrimonio íntegro e independiente de sus superficiarios (habitantes). 

Esta criticó que la titularidad se siga viendo como un asunto de regularizar documentos y no como un instrumento para lograr que una comunidad alcance sus metas para el futuro.

“A cada comunidad le toca evaluar cuál es el sistema que más le conviene. No solo se trata de un asunto legal, sino de planificación y organización de base”, abundó.

Los siguientes asuntos fueron lo informal, la regularización de la tenencia y el derecho a la vivienda 

Muchas veces, cuando se hace referencia a proyectos comunitarios se habla de lo informal. Por esto, antes de continuar con su presentación, Lorena Zárate, de la Coalición Hábitat Internacional (traducción literal del inglés), advirtió sobre la importancia de quitarnos palabras que tergiversan la realidad y que tienen implicancias muy complicadas. 

“Algo que es informal, irregular, marginal, enseguida pasa a ser ilegal y por lo tanto a criminalizarse. Por eso preferimos hablar de la ciudad hecha por la gente”, explicó. 

En el sentido económico y de la generación de ingresos, criticó que este es otro gran problema de las políticas de vivienda, puesto que “una cosa es la vivienda, otra el empleo, otra la salud, y todo está disperso y para cada cosa hay que negociar con diferentes funcionarios. Esto no sirve”. 

Acto seguido, sugirió que tenemos que verlo todo en el territorio integrado y que las comunidades saben hacer eso. Es un conocimiento que no está ni en la academia, ni en los funcionarios públicos, ni en el sector privado. Lamentó que ello sea algo que no se ve ni se valora. 

En cuanto al tema de la tenencia, Erika Fontánez Torres, catedrática de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico, reflexionó sobre las diferencias cuando se habla de tenencia versus titularidad. 

“La tenencia es algo mucho más amplio que la titularidad. Cuando hablamos de titularidad nos referimos solamente a una forma jurídica, y al igual que se diseñan casas y espacios, el derecho también se diseña. La titularidad es algo mucho más restringido que la tenencia y las formas de seguridad de la vivienda.”

Por eso —destacó—, es importante el contexto de Puerto Rico dentro del tema de la regularización de la tenencia. Que no se trata de un asunto a partir del huracán María, ni siquiera de un pasado reciente; sino de le cúmulo de experiencias históricas, sociales y culturales, de decisiones de política jurídica que se han hecho o no a lo largo del tiempo. 

Ese contexto mencionado por Fontánez se ubica en 1928, “un escenario muy similar como respuesta, por ejemplo, al huracán San Felipe, que da lugar unas políticas públicas que estuvieron muy presentes en las siguientes décadas”, dijo refiriéndose a la creación de la  Puerto Rican Emergency Relief Adminstration (PRERA, 1933) y la Puerto Rican Reconstruction Administration (PRRA, 1935) a partir del Nuevo Trato en 1930. 

Estas se enmarcaron dentro una serie de políticas públicas que conformaron la Reforma Agraria y la Ley de Tierras en 1941. A partir de entonces, ocurrió la repartición de de tierras en parcelas, según el Título V de dicha ley; esto luego de que la posesión de terrenos se convirtiera en un problema socioeconómico durante las primeras décadas del siglo 20. La mayor parte de las tierras cultivables habían sido ocupadas por las grandes compañías azucareras.

En el 68, tras el triunfo del PNP, se enmendó la Ley para que aquellas parcelas obtuvieran título de propiedad. “De ahí en adelante, se produce una gran masa aleatoria de entrega de títulos, que no necesariamente tenían que ver con políticas pensadas, de ciudad, de ubicación, ni con necesidades, sino con mucho clientelismo y discriminación política, hasta el día de hoy”. 

Esto y mucho más se discutió en las instalaciones del Colegio de Arquitectos y Arquitectos Paisajistas de Puerto Rico.

La conferencia fue organizada por el Fideicomiso de la Tierra del Caño Martín Peña; Grupo de las Ocho Comunidades Aledañas al Caño Martín Peña, Inc. (G-8) y la Corporación del Proyecto ENLACE del Caño Martín Peña. Fue apoyada por Ford Foundation, Communities Thrive Challenge (Chan Zuckerberg Initiative, The Rockefeller Foundation), Centro para una Nueva Economía (CNE), Para la Naturaleza, Microjuris, Colegio de Arquitectos y Arquitectos Paisajistas de Puerto Rico, Tartak, Rapoport Center for Human Rights and Justice y University of Texas.

Además de las participantes aquí citadas colaboraron Theresa Williamson (Cathalytic Communities, Brasil), Tiffany Ebrahim (Socio Economic Rights Institute, Sudáfrica), María E. Hernández Torrales (Clínica de Asistencia Legal, UPR), Jerry Maldonado (Ford Foundation, Estados Unidos), entre otras y otros. 

Para conocer más sobre las experiencias de los invitados, que por razón de tiempo y espacio no podemos reseñar aquí, los invito a visitar el perfil de Microjuris.com en Facebook y ver la transmisión del evento a través de Facebook Live. Al cerrar esta edición el visual figura como el primero en la sección de videos de la página. 

Laurentino Cortizo ganó elecciones presidenciales en Panamá

Laurentino Cortizo, candidato del Partido Revolucionario Democrático, ganó este domingo las elecciones presidenciales en Panamá con el 33.1 % de los votos, mientras que su principal oponente, Rómulo Roux, del centroderechista Partido Cambio Democrático, lograba el 31 % de las boletas al final del escrutinio de la votación, en la que participó el 73 % de los 2.8 millones de inscritos.

Según los resultados publicados por el Tribunal Electoral de Panamá, en el tercer lugar quedó el candidato independiente Ricardo Lombana. El candidato del oficialismo, José Blandón, reconoció la derrota tras quedar en cuarto lugar.

Cortizo afirmó sentirse “muy contento y agradecido”, y se refirió al cargo como “el primer obrero del país”, lo que implica una gran responsabilidad. “No le voy a fallar a la gente”, agregó el nuevo presidente.

Roux declaró que no aceptará los resultados el domingo y que esperará hasta que su partido haya revisado públicamente todas las boletas. “Quiero que quede claro: nosotros no vamos a aceptar ningún resultado de las elecciones”, dijo a periodistas.

Por su parte, Cortizo, electo para el periodo 2019-2024, afirmó que “ese es un derecho que tiene cualquier candidato en democracia y hay que respetarlo. Yo me siento contento, se ganó, hemos ganado”.

Cortizo agradeció vía Twitter a los electores panameños: “La victoria no es de una persona, es la victoria de todo un país”.

Laurentino Cortizo, un político y empresario ganadero de 66 años, basó su campaña en el combate contra la corrupción y el enfrentamiento a la pobreza y la desigualdad que registra el país centroamericano pese a su crecimiento económico. “Aquí, unos pocos tienen mucho, y muchos tienen poco”, afirmó en uno de los discursos durante su campaña.

En estos comicios los panameños eligieron también al vicepresidente de la república y 20 diputados al Parlamento Centroamericano, 71 diputados a la Asamblea Nacional, 81 alcaldes, 679 representantes de corregimientos y 9 concejales, todos con sus respectivos suplentes.

El actual presidente, Juan Carlos Varela, felicitó a los panameños por la participación en los comicios.

“Al cerrar las urnas, felicito a todos los candidatos y candidatas, y a todos los electores que han salido a votar con civismo y en paz. La voluntad del pueblo ya está en las urnas, esperemos el escrutinio y escuchar su voz. ¡Viva la democracia, viva Panamá!”, publicó en Twitter.

Reproducido de cubadebate.cu

Aparatoso ridículo del golpismo yanqui

Por Manuel E. Yepe

Más que un intento fallido de golpe de Estado contra el legítimo gobierno de Venezuela, lo ocurrido en ese país suramericano el fin de semana anterior ha sido un aparatoso ridículo para la derecha fascista estadounidense y específicamente para algunos de los más grotescos personajes del imperialismo estadounidense y varios de sus parásitos mas desprestigiados. 

Ha sido lastimoso observar cómo el gobierno del país que ha representado el papel de gran potencia única global desde el fin de la Guerra Fría y pudo haber sido líder del mundo en una ruta de recíproco respeto y armonía dentro de las diferencias, ha ido cayendo en lo más hondo de la escala de valores políticos universales. Es cierto que Washington nunca ha mostrado mucho respeto por la verdad y la honestidad en los momentos más críticos de la historia de las relaciones internacionales, pero sorprende que entes políticos tan probadamente carentes de prestigio fueran convocados a conducir la diplomacia de esa nación a un lugar tan inmerecido por su noble pueblo trabajador. 

Es difícil hacerse a la idea de que Donald Trump, quien se considera a sí mismo un “ganador permanente” en virtud de su mal habida fortuna y su picardía para los negocios, pueda vencer en cualquier tarea con asesores políticos corruptos de la calaña de Elliott Abrams, Mike Pompeo, Elliott Abrams, Marco Rubio, Rick Scott, Peter Navarro, Juan Guaidó, y el prófugo permanente de la justicia Leopoldo López, que integran, entre otros, la tropa que le fuera asignada por la siempre perdedora mafia miamense para esta batalla para tragarse a Venezuela. Ninguna de las falacias que el equipo de asesores le fabricó se podía sostener, lo que prueba que quienes las idearon pretendían lanzar a Trump al suicidio político. 

Los medios de comunicación dispuestos para la farsa dieron inicio a ésta con la difusión de una declaración de Secretario de Estado, Mike Pompeo, asegurando que Guaidó había sido elegido “debidamente”, para ajustar la narrativa de la intromisión de Estados Unidos en Venezuela a ese nuevo curso mentiroso del golpe. Las autoridades, y buena parte de los medios estadounidenses de comunicación comenzaron a referirse al farsante Juan Guaidó como el “presidente debidamente elegido de Venezuela”. 

En realidad, Guaido no había sido debidamente elegido como presidente, ni tampoco participó en la elección venezolana alguna para ese máximo cargo. Fue apenas elegido a un escaño en el parlamento en 2015, y desde ahí ascendido a una posición de poder sustancial dentro del parlamento en virtud del apoyo de los Estados Unidos. Luego, en enero, los asesores de Trump comenzaron a presionar a Guaidó para que intentara apoderarse del país. El falso pretexto legal era que la constitución permitía que el jefe del parlamento sea nombrado “presidente interino” en caso de no presentarse el electo a su toma de posesión. 

Lo cierto y conocido por la totalidad de los ciudadanos de Venezuela es que el Presidente Maduro tomó posesión el 10 de enero, después de haber sido electo en limpias elecciones. La toma de posesión tuvo lugar ante la Corte Suprema en vez del edificio de la Asamblea donde la oposición obtuvo una reducida mayoría, lo que fue pretexto para que los que preparaban el golpe afirmaran posteriormente que ello no era lo legal. El reconocimiento por Estados Unidos de la legitimidad de la toma de poder por Guaidó fue un movimiento cínico y llamarle “presidente debidamente elegido” una absoluta mentira. 

“Conociendo lo que aprendí cuando el intento de destituir al presidente venezolano Hugo Chávez en 2002, no me sorprendió cuando el esfuerzo fue renovado por la administración Trump, particularmente cuando personajes como Elliott Abrams, Marco Rubio y Rick Scott -por no mencionar a John Bolton- comenzaron a aparecer en la nómina de la Casa Blanca”. Así lo ha declarado Larry Wilkerson coronel retirado del Ejército de Estados Unidos (retirado) y ex Jefe de Estado Mayor del Secretario de Estado Colin Powell. “Pero el derramamiento de sangre en Venezuela -militar y civil- y los soldados y marines estadounidenses muertos y heridos no le darán ningún consuelo a este viejo soldado”, afirmó. “Conozco a los militares venezolanos, he entrenado a algunos de ellos. La mayoría de ellos, si el ejército estadounidense llegara a Venezuela, se adentrará en las muy formidables colinas con telones de fondo selváticos. Acosarán, matarán, harán prisioneros de vez en cuando y, en general, aguantarán para siempre o hasta que se vayan los gringos. Podríamos recordar cómo lo lograron los norvietnamitas y los talibanes; Así también lo harán los venezolanos”. 

Reproducido de www.rebelion.org


Ni siquiera el Grupo de Lima respalda la estrategia de Washington y busca la negociación

Por Mariana Álvarez Orellana

Pese a pronunciarse respaldando a la oposición venezolana y condenando duramente al gobierno de Nicolás Maduro, tras la fallida intentona golpista contra el orden constitucional, por primera vez el Grupo de Lima abrió las puertas para su respaldo a una salida negociada, en la que llaman a incluir incluso a Cuba. 

Obviamente, la prensa cartelizada trasnacional invisibilizó la importancia del cambio de rumbo en que devino la reunión, que dejó mal parado al agresivo canciller colombiano Holmes Trujillo. 

El Grupo de Lima, creado ante el fracaso de lograr consenso en la Organización de Estados Americanos (OEA), manejada por Estados Unidos, se reunió la semana pasada “de emergencia” en Lima a pedido de Colombia y Chile, marcando, tras duras discusiones, un cambio de actitud tras el levantamiento opositor que no encontró el apoyo militar que esperaba, ni una movilización ciudadana masiva a favor de su causa.

De los catorce países que lo integran, fueron once los que suscribieron el pronunciamiento: Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay y Perú. No se han sumado a este pronunciamiento, que respalda el alzamiento de Guaidó, México, cuyo alejamiento del Grupo de Lima es evidente desde que asumió Manuel López Obrador, ni Guyana y tampoco Santa Lucía. 

Los cancilleres del Grupo tenían la agenda que se les presentó comunicarse con el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, a través de una video conferencia para recibir sus directivas, pero la comunicación no se -¿tal vez para escuchar directivas finales sobre la línea a seguir?-, pero esa comunicación no se dio por “problemas técnicos”, según el canciller peruano, Néstor Popolizio. 

El Grupo se había precipitado en pronunciarse cuando estalló la asonada para derrocar a Maduro, pero en Lima discutieron por cinco horas el cambio del escenario y la apertura a una salida dialogada y la inclusión en la declaración de puntos que buscan un acercamiento a otros países que proponen una negociación como opción a la crisis venezolana, fue el punto más conflictivo que prolongó el debate. 

Los países del Grupo de Lima anunciaron que se harán “gestiones para que Cuba participe en la solución de la crisis en Venezuela” e incluyeron también al Grupo de Contacto, formado por países latinoamericanos (México, Uruguay, Bolivia y Costa Rica) y europeos (Portugal, Italia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos, Suecia y Unión Europea) que insisten un inicio una salida dialogada. 

Ahora el Grupo de Lima convocó a una reunión “urgente” de los países de ambos grupos para “buscar la convergencia en el propósito común de lograr el retorno a la democracia en Venezuela”. Lo que no cambiaron del todo es el libreto, donde pareciera que el contendiente a derrotar es el gobierno constitucional venezolano: el Grupo reiteró el respaldo al levantamiento de la oposición, el que se niegan a calificar como un intento golpista, y alientan a Guaidó y a la oposición a seguir adelante en sus acciones. 

Ramiro Escobar de la Universidad Católica de Perú, este paso del Grupo es un reconocimiento de que la opción de sacar a Maduro por la fuerza parece agotada y por eso aprueban una negociación, a la que convocan a participar a Cuba, que es lo más importante de este pronunciamiento. Es un reconocimiento de que se ha llegado a una situación límite que puede llevar a más derramamiento de sangre y que hay que buscar una salida negociada. 

Si bien no hay un rechazo explícito a una intervención militar en Venezuela, “este llamado a Cuba marca una distancia con Estados Unidos. Estimo que este punto debe ser el resultado de una negociación complicada al interior del grupo”, dijo Escobar. Condenan la represión del gobierno chavista a las protestas, pero mantienen silencio frente a la violencia del lado opositor, agregó el analista. 

Nicaragua, Cuba, Venezuela 

Por más que la administración Trump hace esfuerzos repetidos de todo tipo y dimensión, casi nada le da resultado para derrocar a los gobiernos de Cuba, Nicaragua y Venezuela. Las medidas que toma contra estos países, sin duda, les hace mucho daño y, en buena medida, los problemas que afrontan en sus economías se deben a ellas. 

El 2 de mayo, por ejemplo, la denominada Ley Helms Burton entró a operar plenamente en contra de Cuba, y ya al día siguiente una compañía de cruceros ha sido demandada en La Florida por utilizar un atracadero en La Habana. Hay amenazas de acciones similares contra el aeropuerto internacional José Martí. 

En Nicaragua y Venezuela se actúa en apego a lo recomendado en el manual del golpe blando de Gene Sharp que, como siempre, es blando solo para quien no lo vive en carne propia, pero se olvidan de tomar en cuenta en su aplicación, es que los gobiernos que pretenden derrocar deberían ser objeto del más profundo rechazo por parte de la población de sus respectivos países, señala el analista Rafael Cuevas Molina.

Una encuesta realizada entre marzo y abril últimos por la costarricense Borge y Asociados sobre la situación de Nicaragua, un año después de los disturbios promovidos por la oposición nicaragüense, que han tenido un tremendo impacto en la economía del país, señala que Daniel Ortega es el político más popular y mejor valorado de todo el espectro político del país., con un 49.7% de opiniones favorables contra un 34% de desfavorables. 

Ante esta realidad saltan a la luz los índices de aprobación de Mauricio Macri, Jair Bolsonaro, Sebastián Piñera, Iván Duque o Martín Vizcarra, los propulsores regionales y cómplices de las políticas de la administración de Donald Trump, también en caída vertiginosa. 

En Caracas, Juan Guaidó y Leopoldo López, encaramados en una autopista, no logran movilizar más que a unos cientos de militantes, mientras los medios de comunicación cartelizados del mundo hacen creer que, ahora sí, se está a las puertas de “la solución final”. Desde hace 20 años esta oposición viene anunciando que el chavismo se va la semana entrante o, a más tardar, a fin de mes, recuerda Cuevas Molina. 

No hay asilo para López 

Otro golpe a las intentonas opositoras y a sus guionistas de Washington la dio el gobierno español, que reconoció que el prófugo de la justicia Leopoldo López, no puede solicitar el estatus de asilo político desde la embajada hispana en Venezuela pues dicha petición debe realizarse sólo dentro del territorio español.

El canciller español Josep Borrell, explicó –durante una visita a Jordania- que su país «no va a permitir» que la sede diplomática «se convierta en un centro de activismo político para la oposición y «limitará» las actividades políticas de López..

El canciller confesó que ha hablado de la situación con el gobierno de Nicolás Maduro, con el que mantiene una relación «cortés» a pesar de haber reconocido al dirigente opositor Juan Guaidó como presidente. Por su parte, el ministro de Fomento José Luis Ábalos señaló que su gobierno “no tiene ninguna intención” de entregar a López a las autoridades venezolanas.

La autora es antropóloga, docente e investigadora peruana, analista asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

El propósito de marchar

Hay quién – con el propósito de desalentar – cuestiona la eficacia de las marchas como las del 1ero. de mayo. Para quien pertenece a una organización con unos objetivos políticos definidos una marcha de protesta tiene tres objetivos:

1. Adelantar el objetivo de la organización. En mi caso adelantar la causa de la independencia (por medio del Partido Independentista Puertorriqueño), porque aun cuando no sea condición suficiente para nuestro desarrollo económico y libertad, sí es condición necesaria. Como decía el Lcdo. Gilberto Concepción Suárez, hijo de nuestro fundador: “ la independencia es al decir del evangelio sobre Jesús: el camino, la verdad y la vida”. La independencia se adelanta creándole un problema a los Estados Unidos. Y aunque pueda parecer minúscula, es más efectiva la protesta cuando se hace contra el dueño de la finca: los miembros de la Junta de Control Fiscal que representan al presidente de los Estados Unidos y no protestando contra el capataz de turno.

2. Hacer presente a la organización-el PIP – en una actividad de masas con la que coincidimos en sus propósitos. Recordar las luchas de los trabajadores por la conquista de sus derechos y la necesidad de que esa lucha se vincule a la lucha por la independencia. Desde que yo milito en el PIP desde 1983 me consta lo envuelto que ha estado el partido en las luchas comunitarias y ambientales y también en las luchas obreras. (A pesar del esfuerzo de los adversarios por hacernos invisibles). 

3. Hacer posible que nos reunamos las personas que estamos indignadas por la situación del país. Que nos encontremos puertorriqueños que tenemos la verguenza de no resignarnos a que se humille al país. Que no importa seamos pocos o muchos le decimos al mundo que hay puertorriqueños que resistimos a la humillación del coloniaje y la sumisión.

Quien se queja de las marchas quiere que nos resignemos al vasallaje. ¡A la lucha y a la victoria…Por la Independencia!

Carlos Frontera

Jueves 2 de mayo