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Recuerdan la Operación Pitirre II

Operación Pitirre 2 Foto: Archivo CLARIDAD/Freddie Toledo

 

En momentos en que el Gobierno de Estados Unidos vuelve a remilitarizar el archipiélago de Puerto Rico, incluyendo llevar a cabo ejercicios militares en pleno Viejo San Juan y reutilizar la “antigua” base naval de Roosevelt Roads para atacar a la vecina Venezuela, un grupo de organizaciones políticas recordó este 12 de enero el 45 aniversario de la llamada Operación Pitirre II.

El 12 de enero de 1981, el grupo clandestino Ejército Popular Boricua (Macheteros), para ese entonces el brazo militar del Partido Revolucionario de los Trabajadores Puertorriqueños, logró asestar un contundente golpe al Grupo de Combate Táctico 156, de la Guardia Nacional Aérea del Ejército de Estados Unidos, en la Base Muñiz en Carolina. La unidad contaba con 20 aviones de combate de propulsión a chorro con su correspondiente dotación de pilotos y tropas asignadas.

En aquella  madrugada, las detonaciones estremecieron toda la zona de Isla Verde, Carolina y San Juan. Los Macheteros habían desplegado un operativo muy preciso, logrando destruir nueve aviones del ejército,  valorados en $45 millones de la época.

En el presente, al recordar la fecha las organizaciones firmantes del comunicado de prensa —entre las que se encuentran el Partido Nacionalista de Puerto Rico y el Tribunal Internacional sobre Crímenes de EE. UU. sobre Puerto Rico—  reclamaron entender la importancia que tiene para las presentes y futuras generaciones que se conozca y valore la historia de nuestro proceso de lucha por la libertad y la justicia social.

“El opresor sabe que ese conocimiento fortalece al oprimido, por eso niega, tergiversa y reescribe la historia a su modo. Nos toca a nosotr@s narrar y compartir nuestra historia. Que sea esta instrumento para despertar conciencias y guiar a la acción”.

Las organizaciones condenaron la ocupación del territorio nacional como base militar para entrenar, preparar y ejecutar acciones de agresión contra el hermano pueblo de Venezuela, el secuestro de  su presidente Nicolás Maduro y de la primera combatiente,  Cilia Flores, así como el irrespeto a las leyes internacionales y a la soberanía nacional de Venezuela.

Otras firmantes son los Comités de Resistencia Boricua, el Comité de Solidaridad con Cuba y Democracia Socialista. Estas organizaciones condenaron lo que denuncian como  políticas de saqueo, colonización, piratería y agresión política económica y militar imperialista contra los pueblos del mundo, particularmente del Caribe y América Latina en este minuto histórico.

También firmaron la declaración  el Frente Socialista, la Jornada Filiberto Ojeda Ríos, la Jornada se Acabaron las Promesas, el Movimiento Independentista Nacional Hostosiano y el Movimiento Nacionalista Revolucionario. Todas exhortaron a que “en este momento histórico, de auge de la extrema derecha capitalista que en Estados Unidos impone un régimen dictatorial con una clara agenda antisocial, fascista, antidemocrática y antihumana, se impone la unidad de los pueblos en lucha por el respeto a la autodeterminación, la soberanía, la solidaridad y la justicia social”.

 

 

Retiran el PC 862

Corredor Ecológico del Este (2010). Foto Ricardo Alcaraz

 

El primer día de la nueva Sesión Legislativa 2026, el presidente de la Cámara de Representantes, Carlos Johnny Méndez, retiró el proyecto PC 862 que proponía entregarle a la organización Foundation for Puerto Rico (FPR), mediante un Consejo de Desarrollo Económico, todos los poderes de gobernanza de los 15 municipios que integran la zona este del país, desde Loíza, hasta Vieques y Culebra, es decir, el 20 % del este del país.

El proyecto fue radicado en diciembre por el presidente cameral a petición de la misma fundación. El director ejecutivo de la organización El Otro Puerto Rico, licenciado Alonso Ortiz Menchaca, confirmó a CLARIDAD que, a raíz de las reuniones comunitarias con los legisladores, alcaldes, comercios y otras organizaciones, se desarrolló una  coalición que tuvo el efecto de convencimiento de que había una oposición real y grande a  la medida.

Aun así, Ortiz Menchaca le advirtió al país que no se “duerma en las pajas”, ya que  no descarta que más adelante  se presente un proyecto similar. “Por el momento celebramos la victoria comunitaria y que esta batalla la ganamos”.

Pensionados exigen  protección

Frente-en-Defensa-de-las-Pensiones-en-conferencia de prensa

 

Ante el inicio de la primera sesión legislativa de  2026, el Frente en Defensa de las Pensiones (FDP), exigió  que se apruebe el Proyecto de la Cámara PC 45, Ley Protectora del Poder Adquisitivo de las Pensiones del Gobierno, a la vez que denunció  la falta de acción afirmativa tanto de la gobernadora, Jenniffer González Colón, como de la Asamblea Legislativa.

Los pensionados y los portavoces de las 11 organizaciones que  representan  a los más de 160,000 jubilados y jubiladas del magisterio, la judicatura y el gobierno central de Puerto Rico efectuaron una conferencia de prensa frente al Capitolio, el 12 de enero.

Los portavoces denunciaron que la población pensionada enfrenta una realidad insostenible a casi dos décadas de pérdida continua del poder adquisitivo de sus pensiones, consecuencia del aumento sostenido en el costo de vida y la ausencia de mecanismos de ajuste automático. El Frente exige que se establezcan  ajustes automáticos a las pensiones, similares a los existentes en el Seguro Social federal, como mecanismo justo y responsable para contrarrestar los efectos de la inflación.

Según expusieron, el PC 45 representa, al presente, el mecanismo más viable y efectivo para proteger el poder adquisitivo de las pensiones y evitar que la población jubilada continúe deslizándose hacia condiciones de precariedad e indigencia. Los pensionados exigieron que se cite a vistas públicas y se consideren las recomendaciones de las agencias fiscales pertinentes, incluida la AAFAF, el Departamento de Hacienda, los sistemas de retiro y la Oficina de Gerencia y Presupuesto.

De igual forma, censuraron el que los pensionados se vean forzados a reincorporarse al mercado laboral como alternativa a la pérdida de poder adquisitivo y plantearon que ello no puede considerarse una solución estructural, en particular cuando muchos enfrentan condiciones de salud o limitaciones propias de la etapa de retiro.

“La aprobación del PC 45 no puede continuar postergándose. Se trata de una medida de justicia social y responsabilidad pública con quienes sostuvieron por décadas el funcionamiento del gobierno y los servicios esenciales del país”.

 

 

 

Breve mirada al panorama internacional

 

Por Cándida Cotto/CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Entrevista al profesor Carlos Rivera Lugo

El ataque militar al hermano país venezolano, la remilitarización de  Puerto Rico y  las amenazas de tomar Groenlandia presentan una coyuntura muy parecida a lo que fue los fines del siglo XIX,  cuando Estados Unidos decidió darle un nuevo giro a su expansión más allá del  territorio americano, hacia el Caribe y el Pacífico.

A juicio del profesor de Derecho y filósofo, Carlos Rivera Lugo, desde hace tres años se está  en medio de una tercera guerra mundial. En entrevista con CLARIDAD, se refirió a que esta política guerrerista de EE. UU. ya se podía ver venir desde la presidencia de Obama, pues fue este quien declaró a Venezuela una amenaza a la seguridad de EE. UU. Bajo su presidencia se  promovieron los golpes de Estado en Honduras, Libia y el asesinato de Muammar al-Gaddafi. También fue Obama el que comenzó todo el plan de ir cercando a China y de continuar cercando a Rusia.

Sobre Puerto Rico, resaltó que es desde Obama  que comenzó el colapso final del proyecto del Estado Libre Asociado” (ELA), al promover y aprobar la imposición de la Junta de Control Fiscal, lo que  pone punto final al experimento del ELA, sobre el cual tanto Biden y Trump han seguido apuntalando nuestra subordinación colonial.

En cuanto a la guerra de Ucrania y Rusia, aclaró la idea de que esta sea un conflicto de implicaciones locales. Al respecto, recordó que Biden lo hizo claro cuando le dijo al periodista norteamericano Brian Tylor Cohen que si China y Rusia no aceptaban someterse al nuevo orden  de reglas mundial promovido por Estados Unidos  no habría otra alternativa que la tercera guerra mundial.

Reproducida de la página de FB del profesor, Carlos Rivera Lugo.

“Por lo tanto, esa era la agenda de los demócratas”, afirmó Rivera Lugo. Esta agenda de guerra responde a que una vez superado lo que era el plan estratégico para enfrentar el llamado terrorismo,  luego del ataque a las Torres Gemelas en el 2001, Estados Unidos, bajo Biden, modificara ese plan estratégico, convirtiendo la detención de su declive estratégico y hegemonía económica en la necesidad de abrir nuevos frentes de guerra.

Esos nuevos frentes tenían dos puntos. El primer frente era en torno a Rusia: cercarlo y ver cómo producir un cambio de régimen en la Federación Rusa que permitiera a EE. UU. fragmentarla y ganar acceso a China a través de la frontera del norte de China. En estos momentos, EE. UU. solo puede pelear con China por el mar, dado a que no tiene acceso por tierra. El otro punto era someter Europa a EE. UU.

Lo primero no se ha logrado. Rusia ha demostrado una capacidad de superar todas las sanciones que se le han impuesto y el efecto ha sido todo lo contrario, lo que en su momento el entonces secretario de Estado, Henry Kissinger, más temía desde que convenció al entonces presidente,  Richard Nixon, de reunirse con China para buscar la manera de evitar una unión estratégica entre China y la Unión Soviética. En aquel entonces Kissinger previó que si esa alianza se establecía, EE. UU. no tenía nada que buscar en esa parte del mundo, destacó Rivera Lugo.

“Creo que eso es un poco lo que está ocurriendo. En ese sentido, Rusia ha empezado a mirar hacia  Asia más que hacia Occidente. Desde los tiempos de los zares, Rusia siempre quiso estar como una potencia occidental y occidente siempre lo ha rechazado”.

En esa línea, recordó que incluso Putin quiso ser parte de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) y que Bill Clinton se negó. De  parte de EE. UU., siempre ha habido  un diseño para no solo convertir a la nueva Rusia luego del colapso de la Unión Soviética al capitalismo, sino además, romperla en pedazos para evitarla como potencia.

A juicio de Rivera Lugo, Putin ha logrado restaurar el poderío militar de Rusia y restablecer la unidad rusa, y en estos momentos todo tiende a  indicar que está ganando la batalla en Ucrania. Mientras, es Europa, quien más ha perdido en la guerra entre Rusia y Ucrania. Por ejemplo, Alemania antes del conflicto era el motor de la economía europea, pero las sanciones contra Rusia la obligaron a romper lo que era su acceso a las fuentes energéticas rusas. Las sanciones contra Rusia han provocado que Europa haya tenido que volver a depender de los  combustibles estadounidenses, que son más caros, y en estos  momentos está atravesando por una grave crisis no solo económica, sino de legitimidad porque se hizo parte de esa mentalidad de guerra mundial.

Hasta ahora, la tercera guerra mundial, fuera de Ucrania y  la guerra en Palestina, era  una  mayormente económica, considera. China ha insistido siempre en que la tercera guerra mundial se va a ganar económicamente más que militarmente. Por parte de Estados Unidos, aunque entiende que los chinos tienen razón,  en este momento, más que intentar la guerra económica que sienten que no la pueden  ganar, van a tratar de ganar militarmente afectando la influencia de China y Rusia como potencias, ejes del nuevo orden multipolar en Asia y en Europa. Esto hace que Estados Unidos acepte que en ese nuevo orden mundial debe concentrar su poderío nuevamente sobre nuestra América.

El Derecho Internacional no existe

En este escenario, el empeño del ataque militar contra Venezuela no es solo por los recursos naturales. A Estados Unidos  le preocupa que en los recientes dos informes de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe, de la ONU) se indica que, a pesar de todas las sanciones y medidas coercitivas unilaterales de EE.UU. contra  Venezuela, el país está entre las tres principales economías de América Latina y el Caribe, es decir que han podido pensar en dar la vuelta y buscar alternativas, apuntó Rivera Lugo.

A ello contribuye que la Revolución Bolivariana  ha logrado mantenerse en el poder y ha seguido su dirección a lo que Chávez llamó “El socialismo del siglo XXI para nuestra América”,  que es algo muy distinto a lo que fue el socialismo en Europa. Hizo la anotación de que luego del triunfo electoral de Maduro, este planteó continuar con la transición hacia un Estado comunal.

En tanto, tras la agresión militar, tanto Rusia como China han estado esperando de manera respetuosa el espacio de los venezolanos para que tomen las decisiones que ellos entiendan.  Expuso que ambos países están observando, los pasos de EE. UU. porque tampoco van a permitir que este tome control, como dice, de todos los recursos petroleros en Venezuela y que terminen gobernando el país.

“Ese es el primer elemento que hay que tomar en cuenta de hasta dónde va a llegar el Gobierno Bolivariano en tratar de ganar tiempo para evitar una nueva intervención militar, y yo creo que ese es la preocupación: si en última instancia no hay alternativa, se van a preparar para enfrentar esa batalla de la invasión”.  Acotó que esta sería una guerra popular que muy probable se extienda a Colombia.

“En alguna medida,  por eso a Estados Unidos no le interesa ya ni el derecho internacional. Murió. Dejemos de estar  ilusionados con que la ONU va a solucionar algún problema. Ni en el nuestro (se refiere a Puerto Rico) ni en el de los palestinos, ni ahora en el de los venezolanos. Lamentable, esa ONU de la Segunda Guerra Mundial murió, [murió] ese marco con los poderes de veto, en especial de EE. UU.”

Rivera Lugo añadió que en México se están preparando para una posible intervención, y en el caso de Groenlandia, el Gobierno de Dinamarca ya dio órdenes a sus fuerzas militares a responder a una agresión por parte de EE.UU. En el caso de esta última, eso puede significar el quiebre de la OTAN. Al cuestionamiento de si EE. UU, puede enfrentar más de un escenario de guerra, recordó las palabras del Che Guevara de que contra el imperialismo había que producirle  dos o tres Vietnam y que hay que estar dispuestos a responder.

En tanto, Puerto Rico, desde su ocupación siempre ha jugado un papel importante dentro de la estrategia intervencionista de EE. UU., por lo que su remilitarización es muy fácil: “ya hay las instalaciones y lo que acusó de un gobierno colonial títere”. Rivera denunció que la Gobernadora ha demostrado que está dispuesta a aceptar cualquier cosa que proponga Trump, con tal de ver cómo acomodarse  para  adelantar a la estadidad, lo que a su juicio, no tiene ninguna posibilidad real.

“Los conflictos se van a seguir acrecentando. Hay que ver que los que tienen cabezas más frías se impongan”.

 

Desmiente a Trump

El  profesor de Derecho, licenciado Carlos Rivera Lugo, desmintió  el que, contrario a lo que alegó en sus redes el presidente de EE. UU., Donald Trump, de que suspendió un segundo ataque militar contra Venezuela porque el país estaba liberando a un gran número de presos políticos en “búsqueda de la paz”,  la liberación de los presos en el país ha sido una permanente como parte de la política de conciliación que ha caracterizado al Gobierno Bolivariano durante los pasados 25 años.

“Es un llamado a la oposición, a la reconciliación nacional. Chávez, por ejemplo, perdonó a todos los que atentaron contra él en el golpe de Estado del 2002. Maduro concretó leyes de amnistía y ha estado impulsando la excarcelación de políticos que atentaron en contra la institucionalidad democrática. El pasado 24 de diciembre, fueron excarcelados aproximadamente 100 personas, y a final de año, un número igual”, dio a conocer Rivera Lugo.

Rivera Lugo puntualizó que  Trump suspendió su  segundo ataque porque el Congreso de EE. UU se lo ha prohibido y porque sabe que necesita la estabilidad en Venezuela para adquirir el petróleo que desesperadamente necesita su país. “Venezuela siempre ha estado dispuesta a venderle petróleo a EE. UU. durante más de 100 años, hasta que el mismo Trump, torpe y estúpidamente, le impuso sanciones a PDVSA, la empresa petrolera venezolana, a partir del 2019. Y luego pretende montar todo un show mediático alegando que todo lo que está pasando en Venezuela es porque EE. UU. se lo ha impuesto.”

 

 

Reactancia, reacción y resistencia (o distinguir los rechazos en la Tiranía 2.1)

 

 

Especial para CLARIDAD

 Siempre es en parte a ciegas que uno habla sobre la libertad porque por definición no toda ella es visible de un cantazo. Parte de la libertad es una especie de apertura anticipatoria a algo que aún no es, algo que no he dicho, no he intentado, no he siquiera imaginado, pero que en principio yo sería libre de hacer sin interferencias o consecuencias que lamentar. Esa parte fantasmagórica o imaginada de la libertad o libertades que presuntamente poseo es como un enorme cojín contra el cual las partes más arriesgadas de mi ser pudieran resacarse, corriendo sin parar o haciendo piruetas a lo alto, con la esperanza de que su mullidez oportunamente me protegerá de la piedra vertiginosa contra la cual reventaría si el cojín no estuviera ahí para protegerme. La piedra –piso, pared-, maciza y desacojinada, sería el poder del estado o de las corporaciones o de otros actores privados o públicos cuando no les gusta lo que hice o dije o cuando interfiero con sus propias libertades concretas o imaginadas y me vienen a acallar o a forzar o a detener o me niegan el paso o me violentan con una espada, una mordaza, un revólver o un rotén.

Pareciera que en el país donde yo vivo (EEUU) muchos se conciben a sí mismos como habitantes de un mundo donde cada cual va desplazándose de un punto a otro dentro de una inmensa armadura acojinada, empaquetada de libertades y derechos, flotando intactos y protegidos de las turbulencias y colisiones y abusos que plagan a la gente de cualquier lugar pero no a ellos. Cuando sucede que chocan fuerte o seguido (contigo, conmigo, con las instituciones, con ‘la autoridad’) se enojan y gritan desde adentro ‘It’s a free country! I have the right to do whatever I want! You can’t stop me from…’

Sólo que desde el 20 de enero del 25 los límites de esa concepción acojinada e individualmente empacada de la libertad se han ido volviendo más claros. Resulta que las libertades también hay que poder imaginarlas en forma de piedra, como suelos o paredes firmes que nos sostienen y protegen colectivamente ante algo fuerte que nos amenaza. Si un día un tirano de cualquier edad se imaginara a sí mismo como el habitante todopoderoso de una inmensa armadura acojinada dentro de la cual pudiera abalanzarse contra quien fuera o lo que fuera para derrumbarlo, en un mundo con todos los flancos abiertos hacia él: ¿quién o qué lo detendría? ¿Quién o qué nos protegería?

Reactancia

A eso que se tranca dentro de mí cuando otro me detiene o me obliga o me ajora o me empuja o me dice lo que tengo que hacer, sentir o pensar, los psicólogos lo llaman reactancia. A unos más y a otros menos, nos acompaña toda la vida, desde que empezamos a gatear y descubrimos el ¡no! de la sociedad, que nos hará estallar en llanto o persistir o truquear o doblegarnos pero no por siempre. La reactancia es un factor motivacional básico que anima muchos de nuestros rechazos y desquites, sean grandes o chiquitos, reales o imaginarios: no me pongo los zapatos, no me tomo las medicinas, no me salgo del medio, si me lo dices tú. Pero estaría también ahí en los rechazos ejemplares de nuestros grandes liberadores, que no aceptaron el mundo que encontraron y se le opusieron con todo, aunque conllevara castigos, pérdidas o muerte. Es ese pequeño impulso gruñón o guerrero que nos electrifica por dentro cuando nos vienen a limitar o a quitar lo nuestro, moviéndonos a afirmar o recuperar un grado de autonomía que la acción o expresión que la activó al parecer amenazaba. Para mí es como un recordatorio de que en la base de nuestra relación psicológica con la libertad hay dos cosas: afirmación y rechazo.

Estado

Cuando estudiaba en la Iupi conocí el trabajo del filósofo político Nicos Poulantzas, que decía que el estado había que verlo como la condensación de una correlación de fuerzas. Es decir, que lo que llamamos estado no es sólo la expresión de los intereses de las clases dominantes, sino que su composición misma refleja y en parte resulta de las luchas de los trabajadores y sus aliados. Lo que eso implica es que ver al estado como algo completamente homogéneo y fijo es un error y que, en principio, con más fuerza se puede cambiar lo que el estado ‘es’ -de qué está hecho- y cuánto de su materialidad y sus funciones son movilizadas a favor de lo que queremos. Esto sin negar lo obvio: que unas clases tienen mucho más poder que otras y que el estado realmente existente refleja y protege primordialmente sus intereses.

Cualquiera que haya sido la teoría del estado -implícita o explícita- de gobiernos anteriores en EEUU, para mí parece claro que desde el 20 de enero hay un gobierno que trata al estado exactamente de la forma que Poulantzas lo describía, como incluyendo partes cuya existencia expresa los intereses o las victorias de sectores que este gobierno considera enemigos y que ha decidido destruir, incluyendo dependencias y agencias completas desmanteladas o disminuidas en masa porque pesaban en contra del reajuste de fuerzas que esta administración vino a imponer.

***

Los cojines de la libertad son invisibles, pero no son simplemente imaginarios. Los creamos y mantenemos ‘entre todos’ mediante esa especie de coreografía sincronizada que sostiene la ‘vida en sociedad’ que tácitamente acordamos compartir. Pero además son cojines institucionales, cuya suavidad y blandura son inseparables de la firmeza de los pisos y techos y paredes y puertas y ventanas que esa ‘sociedad’ y sus instituciones y en última instancia el estado -porque es en parte una ‘condensación’ de luchas libradas y parcialmente ganadas por quienes se le oponen- debe poner a funcionar a mi favor cuando algún elemento de su maquinaria apabullante está a punto de engullirme o demolerme o ya lo ha hecho. A cojinazos o a puertazos ocurre a veces que las instituciones y el estado mismo, tras mucho insistirle, de hecho acaban protegiéndome.

Es fácil acabar viendo esas protecciones y libertades como un gesto hipócrita del poder o el capital, un mal chiste repetido ad nauseam para que yo no me dé cuenta del grado hasta el cual mi vida está organizada por las necesidades del sistema o de aquellos a quienes más beneficia. Pero ver cómo tras la Inauguración de Donald Trump, cojines y piedras volaban en pedazos, descuartizados por la sierra o por fiat presidencial, abona a la idea de que eran capas de materialidad protectiva, condensaciones de relaciones de fuerza en las que ‘la gente’ y ‘el bien común’ (y las élites liberales?) habrían ganado algo, sucumbiendo ahora al ataque ejecutivo, sin legisladores o jueces muy dispuestos a detenerlo. No que el neoliberalismo no hubiera estado socavando esas ganancias ya por cuarenta años. Pero el neoliberalismo siempre disfraza a la razón política de razón económica. Mientras que tras la Inauguración la hostilidad política hacia los residuos de protección anteriores se presentaba cruda, desatando a la vez la fosilización de los cojines y el desmoronamiento de las piedras.

                                                       Ciudad

Aunque un municipio no es un estado yo espero que a partir de este enero, la composición misma del poder municipal de la ciudad de Nueva York cambie, como el estado poulantziano, y que la proporción que refleja los intereses de los trabajadores y el bien común frente a los intereses corporativos que nos la quieren quitar crezcan sustancialmente.

Estoy loco por ver el despliegue de la albañilería de la libertad que evocan los vientos de año nuevo tras esta inauguración, la de Mamdani como alcalde. La libertad cojín me encanta, pero la libertad estructura, piso, pared, ventana, techo, puerta, poder público ahora mismo me gusta más. Sobre todo si esas paredes y puertas pueden proteger a la gente de esta ciudad de las fuerzas que no cesan de intentar arrebatársela.

Pero hay algo que me entusiasma todavía más del momento Mamdani. Y es la forma en que el alcalde y su campaña han logrado neutralizar la reactancia mala y activar la buena. Cualquiera que haya sido la teoría psicológica implícita o explícita sobre la persona individual o los grupos humanos que haya dominado el alma de la izquierda o los sectores progresistas en los últimos tiempos, es claro que la campaña y Mamdani mismo nos dan mucho que aprender sobre cómo pensar a los que no han estado a favor de lo que queremos, ya sea ocasionalmente o nunca.

La campaña muestra cómo superar ese tranque de lo político (esa trabazón de reactancias) que ocurre cuando nos damos el lujo de asumir que hay una vasta clase de irredimibles a los que podemos expulsar para siempre de nuestro reino. Que haya individuos o grupos tácticamente irredimibles se entiende. Pero que uno asuma casi a nivel de ontología que todo el que votó republicano (o penepé?) o todo el que se expresó a favor de esta o aquella mala idea queda completamente definido por ese voto o esa posición por siempre jamás es exactamente lo que le recriminamos a otros cuando estigmatizan o hablan de un grupo o una persona como si no formaran parte de la misma humanidad. Al menos antes, cuando hablábamos de ‘falsa conciencia’, la culpa de los disparates de la gente se la echábamos al sistema. Oyendo y leyendo lo que alcanzo a ver ahora, a veces parece que todo es culpa de la persona o el grupo que piensa o siente o parte desde otro lugar y pues, no queda más que insultar su inteligencia y su forma de ser o estar en el mundo. ¿Habremos pasado de la arrogancia epistémica de suponer que la gente está enajenada y repite pasivamente el libreto de la ideología burguesa a la arrogancia ontológica de pensar al adversario como algo categóricamente distinto a mí? Lo más fácil siempre es culpar a la persona, a la gente. ¿Pero no nos valdría más volver a enfocar en antagonismos sistémicos que no requieran negar o despreciar tan visceralmente al otro?

Gente

Es en este punto que Mamdani abre un camino. Para mí la mejor lección que ha dado hasta ahora es la que salió a dar en el Bronx dos o tres días después de la derrota demócrata de noviembre de 2024. En medio de la angustia y la decepción, Mamdani se fue a Fordham Avenue a preguntarle a los que votaron por Trump por qué lo hicieron. No para culparlos sino para entender. En esos mismos votantes, a juzgar por el resultado de su elección, Mamdani logró desactivar la reactancia mala y activar la buena. Es claro que el rechazo es parte clave de su victoria. El triunfo de Mamdani implica el rechazo enérgico de muchísimas cosas: Cuomo, Trump, ICE, las prácticas genocidas en Gaza, el encarecimiento urbano… Ganar, sin embargo, iba a requerir que los que votaron por Trump pudieran ahora votar por él para alcalde. Y si los hubiera rechazado como traidores o como mancillados por una lacra indeleble de la cual jamás podrían deshacerse, cómo se les acercaría? Puede pensarse que ese tipo de política de brazos abiertos es sólo parte del cálculo de cualquier campaña que necesita votantes para poder ganar. Que si no estoy buscando tu voto no te tengo que aguantar. Yo pecaré de ingenuo, pero pienso que la campaña por construir una ciudad más vivible y asequible no fue sólo una estrategia electoral para ganar la alcaldía sino un movimiento realmente dirigido a mejorar las condiciones de vida de la gente imperfecta y concreta, a veces insoportable y a veces adorable que habita esta ciudad, gente al fin y al cabo no muy distinta de la gente que hay en cualquier parte.

Resistencia

El hecho de que Nueva York sea después de todo un municipio me pone a soñar. ¡Puerto Rico está repleto de ellos! ¡Cuánto podría hacerse o al menos intentarse a nivel municipal! Por otro lado, el hecho de que Nueva York sea sólo un municipio me recuerda que le quedan por lo menos tres años a este ‘wrecking ball’ de la reacción capitalista e imperialista en Casa Blanca, con perímetros de destrucción cada vez más amplios, irritados por apetitos de dominación cada vez menos contenidos.

El momento Mamdani en esta ciudad nos da un respiro. Pero no ha tomado dos días despertar a la realidad del asalto contínuo y a las formas en que este segundo año (T 2.2) puede desatar ráfagas de destrucción y caos mayores que las del primero. Quiero pensar que Nueva York generará (y tomará prestados de todas partes) algunos buenos modelos de estabilidad y resistencia en este contexto de ataques por todos lados, incluyendo modelos de infraestructura motivacional y emocional como los que parecen haber sido tan exitosos en la campaña de Mamdani.

Meter la reactancia aquí es un intento de nombrar lo preciso del subsuelo de rechazo sobre el cual la campaña positiva de Mamdani pudo florecer. Que tu reactancia te lleve a un rally de Trump o a haber apoyado sus acciones es feo por demás, trágico. Pero que la mía me mueva visceralmente a ponerte el sello de irredimible o deplorable me hace más difícil abrazar nuestros rechazos en común, tan crucial en un momento que requerirá reorientar nuestras respectivas reactancias hacia una resistencia masiva contra el torbellino de reacción anti-democrática que quiere imponerse por todas partes, con un emperador rebotando desbocado contra cuanto lo rodea, rompiendo paredes y barandas para abalanzarse contra todos nosotros sin restricción.