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At Eternity’s Gate y The Favourite: Actuaciones de primera en tiempos históricos

Con guiones muy originales y direcciones arriesgadas por no seguir lo esperado de los personajes y la temática, tanto At Eternity’s Gate y The Favourite nos presentan personalidades desconocidas y sospechosas de figuras históricas. Así Vincent van Gogh se pierde en la naturaleza revivida, espaciosa y aislada de Arles, Bouches-du-Rhône y Auvers-sur-Oise en sus últimos años de vida (1888-1890), mientras nos adentramos a los secretos de alcoba de la reina Anne de la Casa de los Estuardo (1665-1714) en los últimos años de su reinado. Las actuaciones de Willem Dafoe, Rupert Friend y Oscar Isaac en la primera, como Olivia Colman, Rachel Weisz y Emma Stone en la segunda son sencillamente maravillosas.

At Eternity’s Gate

(director Julian Schnabel; guionistas Jean-Claude Carrière, Louise Kugelberg, Julian Schnabel; cinematografía Benoît Delhomme; elenco Willem Dafoe, Rupert Friend, Oscar Isaac, Mads Mikkelsen, Mathieu Amalric, Emmanuelle Seigner, Anne Consigny, Stella Schnabel, Vincent Perez, Vladimir Consigny)

Vincent navega por los campos, busca lugares apartados y solitarios, monta su caballete, mezcla los frascos de colores, escoge sus pinceles y pinta tanto lo que está muy cerca de su visión como lo más lejano que nadie parece ver. La cámara que dirige el director (Schnabel)—quien enfatiza que su filme es un diálogo entre artistas—es su único acompañante; se podría decir que es su doble, ese a quien le habla o simplemente mira. Vemos el paisaje original y luego la versión de Vincent de ese visual.

Aunque Vincent parece preferir la soledad por creer que nadie lo entiende, sí pone todo su afecto en personas que reconoce como buenos y dispuestos a ayudarle: su hermano Theo, el artista Paul Gauguin y Madame Ginoux, la mujer que le pide que la pinte y que a la vez le recrimina su manera de vivir mientras le limpia su habitación y le cocina. Aún cuando Vincent interactúa con ellos parecen ser reflexiones que pueden o no haber ocurrido según las narra. De lo que sí somos testigos es su intensidad de afecto—lo que médicos y otros interpretarán como locura—que puede producir reacciones negativas en personas que consideran su comportamiento como irracional, peligroso y hasta pecaminoso. Mientras todo esto gira a su alrededor, Vincent seguirá dibujando y pintando porque es su razón de ser.

The Favourite

(director Yorgos Lanthimos; guionistas Deborah Davis y Tony McNamara; cinematógrafo Robbie Ryan; elenco Olivia Colman, Rachel Weisz, Emma Stone, Nicholas Hoult, James Smith, Mark Gatiss, Joe Alwyn)

Desde que comienza lo que parece ser una historia de época sobre las intrigas de palacio se convierte en una batalla de palabras acompañada de miradas y toqueteos entre las tres mujeres principales que no callan ni un solo momento. Las tres—Anne, Sarah y Abigail—son valientes en un mundo construido y ordenado por hombres y se atreven a desafiar la jerarquía existente aunque saben que siempre tienen que cubrir sus espaldas. Aquí los hombres tienen los grandes puestos y títulos—ministros, terratenientes, nobles—pero todos son dispensables tanto en los juegos y el poder político, los asuntos de palacio como en la sexualidad. Casi se podría decir que no hay necesidad de ellos.

La enfermiza Reina Anne, ahora viuda y sin herederos (preñada 17 veces), parece despreocuparse de su reino y dejar las decisiones de palacio a su gran amiga Lady Sarah Churchill, esposa de Lord Marlborough, a cargo de las decisiones bélicas del reino. A cambio consigue tener alivio a sus dolencias que con el tiempo parecen incrementar. Sarah está a cargo de entretener a la Reina con juegos, intrigas y satisfacciones sexuales. Por eso Sarah puede decirle cosas terribles que en otro momento serían castigadas con confinamiento y hasta muerte. Aquí entra Abigail, prima lejana y venida a menos de Sarah, que llega como sirvienta y escala a competir por la atención y el favor de la Reina. Como los hombres sí tienen que usar la diplomacia con la Reina, nos gozamos la manera que el Primer Ministro, Earl of Godolphin, y el líder de los Tories, Robert Harley, buscan su favor haciendo alianzas precisamente con las mujeres cercanas a ella.

The Favourite es definitivamente uno de los mejores (si no el mejor) filmes de conjunto (ensemble) de este año. Cada personaje tiene el espacio necesario para desarrollarse, el diálogo es tan desafiante e insultante que nos deleita en cada escena y tiene momentos que parecen surreales como el baile entre Sarah y Masham, coreografiado para entretener a la Reina. ¿Y qué decir de las actuaciones de cada una de las tres mujeres? Espectacular.

No hay dinero para Salud Correcional

Por Giancarlo Vázquez López
Publicado: miércoles, 5 de diciembre de 2018

Como parte de sus movidas estratégicas según la agenda ideológica que han de seguir, la Junta de Control Fiscal ordenó recortar el 50% del presupuesto destinado al Programa de Salud Correcional. 

Según esto el programa de salud correcional debe ahorrar $8 millones para este año y $13 millones para el 2019. La norma para generar ahorros sugiere principalmente buscar quien subsidie los gastos o reducirlos. Quizás, aumentar los ingresos, pero eso resulta imposible. 

“La primera es imposible, te queda buscar subsidios o reducir servicios” dijo Manuel Quilichini,presidente de Correctional Health Service Corp. (CHSC). 

En Estados Unidos algunos estados con el programa de seguros de salud, Medicaid sí le pagan al confinado desde la hora 23 en adelante, pero en Puerto Rico no es así –explicó– por lo que solo queda para reducir personal y servicios. 

El ente federal que “vigila” y “asegura” la estabilidad económica de Puerto Rico, concluyó en una carta enviada al secretario del Departamento de Correción, Erick Rolón, que el costo de los servicios de salud por confinado debe ser reducido a un monto de $3,000 del promedio actual, $6,000. 

En el sistema de prisiones según un informe realizado por el PEW Center en el 2014 el costo promedio de tratamiento de salud para un confinado sentenciado es de $6,000 al año.

“Nosotros estábamos en $6,300. Si nos pusiéramos en esa tabla haríamos el número 23, lo que quiere decir que estamos en el promedio de los que cuesta tratar a un confinado. Sin embargo, la JCF dice que deben ser $3,000. Un número imposible de cumplir precisamente por las condiciones de salud que tienen los confinados”, explicó el presidente de CHSC.

Como parte del caso Morales Feliciano, en 1998, se aprobó la privatización de los servicios de salud correccional mediante la creación de una entidad sin fines de lucro. A partir de esta orden, en el 2005, CHSC comenzó a ofrecer servicios médicos a los confinados y así lo hizo hasta finales del pasado mes de septiembre, cuando la compañía Physician HMO quedó a cargo de dichos servicios.

Al tratarse de una entidad sin fines de lucro –explicó Qulichini– el CHSC no estaba obligado a dar una ganancia por lo que los costos eran bajos. Pero llegado un punto no se pueden reducir gastos sin tener cortar servicios y es ahí donde radica el problema pues para cumplir con el Medical Care Plan y llegar a los $3,000 que dice la Junta hay que cortar servicios. 

“El Departamento de Corrección va a tener que decir, no le vamos a dar tratamiento para estas condiciones de salud y eso puede constituir una violación de derechos constitucionales… Cortar el 50% del presupuesto del programa de salud correccional sin que se afecten los servicios es imposible”, sostuvo. 

La razón por la que “puede” constituir una violación de derechos constitucionales es porque la Constitución Federal dispone que si el sistema de corrección conoce de que un paciente tiene una condición seria de salud y no le da tratamiento está actuando con “indiferencia deliberada”. 

No toda negación de servicios llega a ese nivel, si son servicios que se consideran no-críticos no se considera como una violación de los derechos del confinado. La violación se da cuando hay una condición seria de salud que a sabiendas de que existe no se atiende.

Por lo antes mencionado, Quilichini, asumió que empezarán a quitar servicios no-esenciales o que se vean como no-críticos, por ejemplo, tratamiento a drogas, programas de rehabilitación, programas terapéuticos, entre otros. 

“Nosotros dábamos Yoga, acupuntura como parte de un plan de tratamiento, ciertos servicios psicológicos de apoyo. Estos servicios no ponen en riesgo el bienestar y la vida del confinado”. 

En cambio, el abogado mencionó que los servicios que sí son críticos, medicamentos que se reciben para pacientes con HIV, los pacientes que tienen condiciones serias de salud mental, condiciones crónicas como diabetes, asma, estarían protegidos. 

Cerca del 70% del costo de todos los medicamentos que se dispensan en el sistema de salud correccional van para fármacos antirretrovirales y psicotrópicos, medicamentos altos en costo por lo cual controlarlos es difícil. 

Sin embargo, el abogado entiende que no es posible llegar a la cifra que sugiere la JCF cortando los servicios menos críticos por lo que quedaría despedir personal, enfermeros y enfermeras, medicos y especialistas.

Pero eso no es tan fácil –dijo Quilichini– porque, por ejemplo, el sistema tenía cerca de 1,000 enfermeros y enfermeras cuando CHSC comenzó a dar servicios y actualmente va por 450. 

“En muchos casos esos profesionales son más importante que el médico porque el médico puede venir una o dos veces al día, una vez a la semana, pero el enfermero está ahí dando el servicio 24 hrs 7 días a la semana. Pues tú no puedes cortar servicios de enfermería, sin embargo es el grupo más grande que hay”

Por otra parte añadió que los médicos en el sistema de salud correccional reciben la paga más baja en Puerto Rico y quieren que se les aumente la compensación pero para eso habría que cortar el número de médicos que atienden “y si tu cortas el número de médicos que atienden, muchos pacientes se quedarían sin recibir tratamientos”. 

Viéndolo desde las proyecciones del Departamento de Corrección de trasladar 3,000 confinados fuera de Puerto Rico, “a lo mejor” pueden bajar el costo de los servicios de salud en Puerto Rico, pero el problema con esto, según la experiencia del CHSC, es que en los dos traslados realizados anteriormente los confinados que se fueron para EE.UU son los “well babies”, reos que no tienen ninguna condición de salud, lo que quiere decir que por esta parte no se genera ningún tipo de ahorro.

“No va a tener efecto porque todavía vas a tener los gastos. Si te llevaras una población representativa, entonces los gastos en Puerto Rico bajarían porque los servicios médicos estarían incluidos en el contrato de los que se van fuera de Puerto Rico. Lo que pasa es que nuestra experiencia nos dice que los que siempre se han ido son los que estan bien”. 

La directora de Administración de Seguros de Salud [ASES], Ángela Ávila, descartó que la población penal pudiera tener acceso a fondos Medicaid. Esto luego de que el presidente de Physcian HMO, Raúl Villalobos, proyectara generar más de $2 millones en economías al sustituir parte de la cubierta médica de los presos con fondos Medicaid. 

Quilichini sostuvo que esto no es posible, pues CHSC ya había hecho un acercamiento tanto a ASES como a los Centros de Servicios Medicare y Medicaid [CMS, en inglés].

“No es que los confinados no cualifiquen para Medicaid. Es que hay una regla dentro de Medicaid que si un confinado está en un hospital y pasan 23 hrs de ahí en adelante se le puede reclamar a Medicaid pero no es un derecho. Medicaid es quien deciden si van a pagar o no”.

“Yo no sé que va a hacer él [Villalobos] pero buscar dinero de afuera no es tan fácil porque las agencias federales y estatales van a decir corrección tiene su presupuesto para eso”, añadió. 

El presidente de la empresa sugirió dar eficiencia en la utilización tecnología y puso como ejemplo el programa de tele-medicina del CHSC que contaba con cinco psiquiatras que atendían a todos los confinados en la isla. Con la eficiencia que ganaste mantuviste el servicio y bajaste los costos. 

“De hecho mientras nosotros corrimos el sistema el presupuesto de salud correccional fue reducido hasta un 24% y nunca bajamos el nivel de cumplimiento”. 

Cuando eres una empresa con fines de lucro tienes que producir una ganancia. Para esto tiene que haber un toma y dame. Nosotros no teníamos problemas, todo lo que hacíamos era sin ganancia, por ende, nosotros teníamos los costos mas bajos. En esta subasta dice el secretario del Departamento de Corrección y Rehabilitación, Erick Rolón, que esta compañía [Physician HMO] ofreció $500 mil al año menos que nosotros pero estos no cuentan todos los servicios”, dijo.

Physician HMO, por ejemplo, no tiene un sistema de récord médico electrónico por lo que utiliza el sistema administrado por CHSC. Solo el gasto que incurre el acceso a este servicio podría vislumbrar que a larga la empresa contratada el pasado mes de julio va a costar más que el CHSC. 

La poesía del tiempo: colección de fragmentos del ser. Acerca de La luz de ciertas horas: Antología personal, de Chiqui Vicioso.

publicado: miércoles, 12 de diciembre de 2018

Xavier Valcárcel

1) A la luz de la definición, una antología es una colección constituida por fragmentos.

2) Si la colección es personal, entonces sus fragmentos son propios o característicos de una persona. 

3) Personal se define como eso que pertenece a la vida privada, algo que es íntimo y particular.

4) Personal es también el lugar o el compartimento donde uno logra estar a solas. 

Escribí estas cuatro cosas como nota al calce en la primera página de La luz de Ciertas horas, la antología personal de la socióloga y escritora dominicana Chiqui Vicioso, publicada recientemente bajo el cuidado de Ediciones Aguadulce (San Juan). Pero lo escribí luego de haber completado varias lecturas, en parte para celebrar y recordar esta antología personal incluso a la luz de su definición, epilogando lo que el libro evidencia. 

Como colección de fragmentos, la antología compila 34 poemas, hilados todos por una escritura adulta, femenina y multidimensional, que enuncia un ser polifónico formado por decires y desafíos, por caminos y signos internos. 

“Cuando la que soy se rompe en lunas múltiples/ cristales de ansiosa claridad/ donde otras se configuran/ me alejo porque mi cercanía / hace que estalle.” Dice en el poema Refracciones.

De hecho, es refractándose, estallando, fragmentándose, como Vicioso logra en estos poemas construir su ser, su forma de existir, de tener realidad. De ahí que, en esta antología, hallemos un ser consciente de lo que es. No obstante, en esta antología también se halla un ser entre preguntas y búsquedas constantes, trazando rutas al origen, al ayer, al antes, incluso regresando; a veces le acompañamos en reflexiones atestiguando nomás la luz de ciertas horas, el mar o la lluvia. Esto último, para entender una y otra vez con lo que es, o bien para hacer las paces consigo, como presencia física, en el presente. Con ello digo cuerpo, humana, mujer, poeta.

Así, tal como señala Adalber Salas en el puntilloso prólogo del libro, los poemas de esta antología “exponen una subjetividad singularísima” al tiempo que “dejan entrever una constante búsqueda identitaria”. En ese sentido, los lectores tienen con este libro un inventario rico de las formas de ser, de la poeta, a través del tiempo. 

En el fragmento Eva/sion/es, que abre el libro, por ejemplo, Vicioso se escribe descendiente, heredera, hija de un coro de mujeres, de ayes, de islas, de víctimas. Se reconoce en Eva, en todas las juanas, en Sherezada, en Oyá y sus hijas, Ochún y Yemayá, es cimarrona, prisionera, vendida, nana, sirvienta, prostituta, obrera, exiliada, útero, partija, cúmulo de añicos. Luego, con nostalgia, en Un extraño ulular traía el viento, se repasa niña, inocente en “el amanecer de la conciencia”, en el paraíso de una isla ante el afefe, que no es sino el presagio del futuro, de las tempestades próximas. Seguido se mira joven, en el amor, adulta, madre, cincuentona, ya “en la clara oscuridad del instinto”, ante lo que anuncia un desplome de palmeras. ¿Esto es?, ¿esto somos?, se pregunta en los poemas. Esto eres, esto somos, se contesta, afirmándose.

Lo interesante es que estas afirmaciones, estas búsquedas, estas voces, Vicioso las desarrolla, las escribe, situada en el infinito presente, en la difusa realidad de lo limítrofe, en el interminable hoy en donde uno crece y convive con el pasado, nostalgiando, avistando cuánto hemos sido y cuánto hemos cambiado, como sujetos, como paisajes, como mundos.

“Exilados de lo dual/ somos tránsito y eternidad/ lazo con todo lo existente/ puente con el mundo/ cordón umbilical entre lo que siempre hemos sido/ y a diario asumimos como real. Dice en el poema X, de la serie de poemas que cierran el libro.

Esta serie, en la que además Vicioso, a modo de -ars poética-, enuncia la poesía como “la luz del tiempo”, como “el canal que irriga” y que “descubre al cosmos” a razón de claridades, fue escrito a partir del título del libro. Ya completada la lectura tras esta serie, la luz de ciertas horas se devela, pues, como la poesía del tiempo. Al decir tiempo, sin embargo, no me refiero con literalidad al trayecto de vida de la poeta. Hablo del tiempo que define Chiqui con especificidad en su poética, es decir tiempo como el lugar de la presencia física; donde hemos sido en la espiral de la historia, así también en el cosmos. 

“Somos puerta de entrada al infinito/ allí el tiempo es noción/ y lo conocido es un rústico abecedario. / En cada partícula de lo microscópico/ la poesía descubre al cosmos.”

Frente a esto, más que antología personal, creo que esta es una impresionante colección de fragmentos del ser; humanamente, conscientemente, multidimensionalmente, universalmente hablando. Colección de fragmentos del ser que celebro se haya escrito en el Caribe, o con el Caribe en el interior, con su oleaje, sus mangles, arena, buganvilias, caña, verdes. Celebro también que la haya escrito una mujer que es todas las mujeres y a la vez todos nosotros. Celebro, además, que este libro es en sí mismo poesía, “poesía desde donde ver”, como dice la poeta, “porque con la mirada nacemos al mundo”.

Gallisá, Carlos y Carlos Gallisá

Por Néstor R. Duprey Salgado

Especial para Claridad

El relato y estudio de los avatares del independentismo nos permite buscar respuestas a la extraña paradoja de que a pesar de la crisis de la colonia y su desplome institucional no haya un independentismo que capitalice de ese colapso. Esto no se comprende sin conocer y entender la parábola vital de este joven abogado oriundo de Camuy y de adopción rooseveliana que dejó la comodidad gubernamental y económica de la Milla de Oro para jugarse su vida con los pobres de la tierra.

En el verano de 1994 mi amigo y maestro Juan Manuel García Passalacqua me insistió que escribiera un artículo sobre Luis Muñoz Marín, con motivo del trigésimo aniversario de su primer retiro político en 1964. Juanma quería que yo “trabajara una periodización historiográfica de la vida política de Muñoz Marín, enfocada en sus intentos de encontrar rutas soberanistas para atender el problema colonial de Puerto Rico. Me puse a trabajar en el escrito y cuando lo terminé me dijo que se lo llevara al entonces director de Claridad para que lo viera, que él ya había hablado con él y lo iban a publicar. Yo me eché a reír y pensé era otra “locura de Juanma” porque, conociendo como pensaba el director de Claridad de entonces sobre Muñoz Marín, dudaba mucho en efecto que se fuera a publicar. Había visto en persona varias veces al director de Claridad en actividades a donde iba con mi padre Saúl, que era abogado y había sido militante y colaborador del PSP, además de haberlo visto en actividades en la UPR y conocía de su recia personalidad y su verbo duro e implacable. 

Así las cosas, me dirigí a las oficinas del periódico, entonces ubicadas en la Parada 26 en Santurce. Allí llegué y luego de esperar un rato me recibió el director del semanario independentista y le entregué el artículo. No hable mucho con él, limitándome a presentarme y a entregarle el artículo, diciéndome él, con tono y cara bien seria, que lo iba a leer y que le avisaba a Juanma. Fue así como Carlos Gallisá me dio la oportunidad de publicar mi primer ensayo histórico (Pensamiento Político de Luis Muñoz Marín, Claridad, 16 al 24 de agosto de 1994).

Dos años más tarde, a principios de 1996, Juanma me contó que estaban a punto de comenzar un programa de radio junto a Gallisá y a un abogado a quien yo había visto y conocido muy brevemente mientras me desempeñé como Director Ejecutivo de la Comisión de lo Jurídico del Senado de 1991 a 1992, en la segunda etapa de la investigación sobre los sucesos del Cerro Maravilla y a quien solo recordaba como “el abogado de la cabra” en alusión a un arma de fuego que el llevó a las vistas junto a su cliente, Julio Cesar Andrade. Juanma me dijo que ese abogado, de nombre Ignacio Rivera, había sido agente de la CIA y él pensaba reproducir la dinámica de un programa entonces famoso en la cadena norteamericana CNN, de nombre “Crossfire”. Y en efecto, el 15 de abril de 1996 comenzaron en la SuperKadena (630 AM) un programa llamado Fuego Cruzado.

Dada mi amistad con Juanma, solía ir los viernes (día original del programa) a la SuperKadena a esperarlo y “colarme” en los almuerzos ligeramente sólidos y extensamente líquidos de él con sus compañeros de panel. Eran tertulias entre interesantes y alucinantes, pero jamás aburridas, donde paseaban “las fuentes” de Juanma (desde San Juan y Washington hasta el Vaticano) y anécdotas de Gallisá y Rivera, junto con algunos invitados de ocasión.

Eventualmente Juanma salió del programa, pero yo seguí, como la inmensa mayoría de los radioescuchas de la banda AM, siguiendo el mismo a través de sus distintas encarnaciones, emisoras y horarios. La mezcla de humor y profundidad de Gallisá y Rivera junto con sus distintos ocupantes de la silla del centro, el también amigo y mentor Antonio Fernós López Cepero, Eduardo Bathia y Adolfo Krans, convirtieron el espacio en el primer programa de analisis político de la radio puertorriqueña, solo superado en audiencia e impacto, a mi entender, por el programa televisivo Cara a Cara ante el país.

Pasó el tiempo y en el mes de septiembre del año 2006 yo perdí, afortunadamente, una contienda para un escaño al Senado por el distrito de Humacao y mi hermano Luis Vega Ramos ganó un escaño a la Cámara de Representantes. Luis era panelista en un programa, Reacción Inmediata, en Radio Isla 1320 y yo solía sustituirlo. Los otros dos panelistas de ese programa, Luis Pabón Roca y Carlos Diaz Olivo, me pidieron ocupara el lugar de Luis y yo acepté. Ese programa iba al aire a las 4 de la tarde, justo antes de Fuego Cruzado, que se transmitía ya en el horario de las 5 de la tarde. A pesar de que era panelista en Reacción Inmediata, el tercer panelista de Fuego Cruzado, Adolfo Krans, también me pedía lo sustituyera en ese programa ocasionalmente. Situaciones llevaron a la salida de Adolfo de ese espacio radial y Gallisá y Rivera me pidieron lo sustituyera permanentemente. Y yo, a pesar de saber la responsabilidad que eso acarreaba por el prestigio del programa, acepté. Así comenzó mi participación en Fuego Cruzado.

A partir de ahí Gallisá y Rivera se convirtieron para mí en Carlos e Ignacio. Hoy, la triste pasada que nos juega el cáncer me permite hablar de Carlos…

Carlos ha sido una de las personas más inteligentes que he conocido en mi vida. Su conocimiento de la historia obligaba a prepararme mejor, lo que sin duda le deberé toda la vida en lo que representa para mi crecimiento. Por él soy mejor historiador. Sus conversaciones sobre la historia política de Puerto Rico y poder contrastar su mirada con la mía fueron una contribución que jamás podré pagarle.

Pero esa no es la única deuda que tengo con Carlos.

En un país donde el miedo y el oportunismo hacen que el silencio y el acomodo sean estilos de vida predominantes, Carlos vivió diciendo la verdad de sus convicciones sin importar las consecuencias. Defendió la independencia de Puerto Rico y el socialismo (fiel al viejito Marx) sin miedo a la obsolescencia o al ataque de sus incansables enemigos y sin que el polvo de la arena le marchitara el alma.

Con Carlos la palabra “solidaridad” era sinónimo de “compromiso”. Los trabajadores, los aliados (a veces incómodos) de la independencia de Puerto Rico en el exterior, los estudiantes, los confinados, los periodistas, los artistas, no importa qué ni a quién doliera recibieron siempre de Carlos su voz, su tiempo, su trabajo desinteresado y su batalla en la línea de fuego por ellas y ellos sin importar el costo.

Y todo eso lo hacia con un gran sentido del humor. La imagen del “comunista comegente” que muchos tienen de él se aleja sideralmente del Carlos que conocí, una de las personas (junto a Fernando Martín) con mejor sentido del humor que he conocido.

Carlos era buen amigo. Me enseñó a no devaluar con el abuso la palabra “amigo”. Cuando uno veía a Tuto Marchand, Jorge Segarra, Jaime Córdoba y Carlos (y a Rubén Berríos que, aunque menor era parte de ese corillo) uno veía un grupo de amigos, esa “Band of Brothers” de la que hablan los libros y que cada vez vemos menos en este mundo atomizado.

Carlos era conocedor y amante del béisbol y el baloncesto como pocos. Sabía de verdad y, discutir con él y con Elliott, era de valor enciclopédico.

Con Carlos aprendí a leer las páginas sociales de los periódicos y poder descifrar en ellas los contubernios que el pueblo paga y las “amistades convenientes” que medran el poder.

Con Carlos aprendí a escoger mejor los lugares para comer. No he conocido a nadie que supiera evaluar mejor los restaurantes, fondas y lechoneras como Carlos. Siempre le dije debíamos hacer una versión criolla de la Guía Michelin. 

Además, Carlos me enseñó a comprender con más serenidad la lucha por la independencia de Puerto Rico.

Y en ella, el papel de Carlos Gallisá como sujeto político es fundamental para entender la lucha en medio de la Guerra Fría por alcanzar la libertad de la última colonia de la Humanidad, y los tortuosos caminos del independentismo electoral durante las décadas del ’60 al ’80 del siglo pasado y aun del actual. Protagonista de mucha de esa historia junto a otras recias y complejas personalidades como la suya, el suyo será un espejo vital en donde se reflejan los encuentros y desencuentros, las opciones tomadas y las vías ensayadas, con el saldo correspondiente, por las principales organizaciones independentistas en los últimos 40 años del Siglo 20: el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) y el Partido Socialista Puertorriqueño (PSP).

Las divisiones del independentismo, la relación con la Revolución Cubana, la internacionalización del caso de Puerto Rico, el vínculo de la lucha independentista con el socialismo marxista, la inserción de esa lucha en las reivindicaciones sociales, el papel de la prensa independentista y la compleja trama de desencuentros (en parte promovidas por las inteligencias beligerantes de los bloques globalmente enfrentados) son etapas que pueden leerse en clave biográfica a través de esa vida. El relato y estudio de ellas nos permite buscar respuestas a la extraña paradoja de que a pesar de la crisis de la colonia y su desplome institucional no haya un independentismo que capitalice de ese colapso. Esto no se comprende sin conocer y entender la parábola vital de este joven abogado oriundo de Camuy y de adopción rooseveliana que dejó la comodidad gubernamental y económica de la Milla de Oro para jugarse su vida con los pobres de la tierra. 

Espero pronto poner a disposición del juicio de la historia el testimonio de los principales protagonistas de esa época compleja del independentismo. Allí Carlos Gallisá, Rubén Berríos, Noel Colón, Toño González y Juan Mari Brás, entre otros, tejerán en entrevistas y documentos el relato de esos años de sueños y desencantos sin los cuales no se entiende nuestro actual callejón político. Así pagaré una deuda de confianza que contraje con ellos para que su voz no se ahogue en el olvido.

Además de sus ejecutorias y testimonio, Carlos Gallisá deja como historiador una lección para la posteridad. Su libro Desde Lares es una interpretación histórica, desde el independentismo, de esa lucha y las dificultades de esta en medio de un complejo escenario geopolítico que ilumina las posibles miradas historiográficas sobre el Puerto Rico de la Guerra Fría. 

No soy persona de llorar mucho. Pero escribiendo este artículo entiendo porqué he llorado la partida de Carlos como pocas en mi vida. Y es que el dolor es proporcional a la pérdida. Y con Carlos se pierde mucho y todos perdemos algo de lo mejor de nosotros y de lo mejor de esta patria sufrida…

Gracias Carlos, por tanto y porque gracias a ti espero ser mejor. Como hubieras dicho tú: ¡Pa’lante, líder! 

El autor es profesor universitario en el Recinto Metropolitano de la Universidad Interamericana y panelista del programa radial Fuego Cruzado.  

La Patria digna

Carlos tenía una enorme facilidad de relacionarse con personas de todas las esferas de la vida. Así lo atestiguan las relaciones de un profundo respeto y admiración que forjó como representante en la Cámara de parte de sus enemigos políticos. He oído siempre decir que Carlos iba preparado a todas las comisiones, a las vistas y que trabajaba incansablemente como legislador. Su verbo claro y honesto comprometido con su pueblo, su honestidad e integridad en su desempeño legislativo son espejos en que deben mirarse los que aspiren a servir desde esas lides políticas.