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Las Patronas: Mujeres que viven la solidaridad

Es 14 de febrero de 1995. Dos hermanas mexicanas salen de su casa a pie para buscar pan y leche al mercado. De regreso a su hogar, ubicado en la comunidad Las Patronas en Veracruz, México, cerca de las vías de un tren de carga, escuchan las voces de personas que comenzaron a asomarse por los vagones del tren y les gritaban: “madres, danos su pan”.

Las hermanas imaginaban que los hombres que iban de paso sobre el techo del ferrocarril eran mexicanos que no tenían dinero para comprar el boleto del tren y por tal razón, iban montados sobre la máquina para trasladarse de un lado a otro dentro de México. Ellas optaron por darles a los hombres los comestibles. Tan pronto llegaron a la casa y la madre les preguntó por los víveres, las hermanas contestaron: “La gente que va ahí –en el tren– tiene hambre”.

Así, sin conocer nada sobre el tema de la migración centroamericana, las hermanas junto a su madre y otras mujeres comenzaron una ardua, pero importante labor social que se mantiene firme en la actualidad.

Es 6 de junio de 2017. Una de esas hermanas recuerda y narra en CLARIDAD los inicios de esa gesta solidaria que emprendieron en 1995 y que hoy, luego de 23 años, es conocida en muchos países del mundo. Norma Romero Vázquez, es una de las 15 mujeres mexicanas que conforman el colectivo Las Patronas, el cual se dedica a regalarles comida y agua a los más de 400 mil migrantes centroamericanos que anualmente se destinan a Estados Unidos en el techo del tren de carga, mejor conocido como “La bestia”. La organización de mujeres recibió ese nombre en honor a la Virgen de Guadalupe, patrona de la comunidad.

De 30 porciones que cocinaban en los inicios, ahora guisan 20 kilos de frijoles y 20 de arroz, además de confeccionar tortillas de maíz y añadirle una lata de atún y pan dulce a cada una de las decenas de bolsas que preparan a diario, narró Norma.

“Conforme iban pasando los años, veíamos que la gente iba aumentando, que la mayoría de los jóvenes que vi eran de 18 a 30 años y que después en el 2010 empezamos a ver a las mujeres, a las jovencitas y posteriormente a las familias. Hoy en día, vemos a las personas mayores que vienen con sus familias”, sostuvo Norma en aras de marcar una diferencia en los grupos migratorios a través del tiempo. Al parecer, en los últimos años ha acrecentado la presencia de mujeres y niños en el también denominado “tren de la muerte”.

Romero Vázquez es vocera de Las Patronas, organización que se ha limitado a menos de una veintena de mujeres porque las que en algún momento han pretendido unirse creen que el gobierno de México subsidia el proyecto o que los migrantes les dejan dólares, por lo que podrían generar dinero de la labor. Al darse cuenta de que el trabajo es completamente voluntario, desisten de la idea.

La visita a Puerto Rico de Norma y de Rocío Casanueva, especialista en temas de migración centroamericana y académica de la Universidad Iberoamericana de México que apoya la gesta de Las Patronas, fue gracias a Red de Esperanza y Solidaridad (REDES), organización sin fines de lucro, con sede en Caguas, que por 40 años se ha encargado de concientizar sobre la desigualdad y la injusticia que padecen millones de personas en Puerto Rico y el mundo.

Con la invitación que le hicieron a las compañeras, quisieron cumplir con uno de los propósitos principales de REDES en la celebración de su 40 aniversario: que los y las puertorriqueños(as) conozcan diferentes organizaciones que a nivel mundial hacen labor comunitaria. Según el presidente de REDES, Angelo García, otro de los propósitos de la visita es que se conozca en Puerto Rico que, “en el momento histórico que estamos viviendo en la isla, que es bastante crucial, no tenemos que esperar que el Gobierno haga los movimientos, sino que del mismo pueblo pueden surgir los movimientos que nos hagan progresar, que nos enderecen como país”.

En esas aras, en el primer grupo que pensaron fue en Las patronas, “que son un grupo de mujeres que un día, de la nada, decidieron que podían hacer el cambio y durante más de 20 años se han mantenido firmes. Para nosotros es bien esperanzador llevarle ese mensaje a nuestro pueblo”, puntualizó García.

Las patronas en documentales

Una escena del documental “Las patronas” muestra en cámara lenta la solidaridad de estas 15 mujeres. Las imágenes del documental exhiben cómo Norma, Bernarda, Rosa, Nila, Tere, Toña, Karina, Blanca, Doña Tere, Julia, Lupe, Mariela y las demás extienden sus manos con bolsas de comida y agua embotellada para que los migrantes las atrapen. Lo hacen con la experiencia de más de dos décadas de repartir esperanza en cada bocado de pan, maíz, o frijoles, en cada sorbo de agua de los y las que van rumbo a Estados Unidos en busca de mejores condiciones de vida.

Desde Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala y México emigran miles de personas montadas en La bestia que, lejos de significar para ellas la pérdida de la vida, se les presenta como la esperanza de un futuro mejor. Miles de kilómetros recorren sobre el techo del ferrocarril, a la intemperie, bajo el sol, la noche, la lluvia…

“Esa ha sido la meta más importante para todas nosotras. Si no estuviéramos aquí, ellos –los migrantes– entonces dirían ‘las esperanzas están perdidas’. Así, como nosotras somos una esperanza de vida para ellos, para nosotras es una esperanza de vida llevar este mensaje a los jóvenes”, expresó Norma Romero en el mencionado documental, el cual se encuentra en Internet.

Precisamente, la difusión de los documentales que diferentes personas –en su mayoría estudiantes– han realizado es la que ha ayudado a la organización de mujeres a llevar el mensaje del proyecto por diferentes universidades de México. De igual forma, las redes sociales han sido parte importante para la difusión del proyecto por el mundo y para allegar los donativos que recibe la iniciativa, los cuales siempre han sido en comida (no en efectivo) para mantener el prestigio del colectivo.

Muros humanos en México

“Hablamos del muro de Trump, pero también estamos viendo que en México hay muros humanos que no solamente tienen que ver con los de migración, sino con las diferentes corporaciones policiacas –policías municipales y estatales mexicanos– que existen en el país”, contestó Norma a la pregunta que le hizo este medio sobre si la migración continuaba con la misma intensidad aún con lo que ha expresado respecto a los inmigrantes el actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

“El sueño de la mayoría de ellos es llegar a Estados Unidos porque ellos dicen que el dólar es mucho más que el peso mexicano. Aún con la llegada de Trump, ellos dicen que los muros no van a detener la migración. El hambre que tienen en sus países no es algo que se pare con muros”, continúo Norma.

“Mientras haya dinero de por medio, va a haber gente que les va a dar paso. Él –Trump– habla de un muro, pero la gente está pasando. Siempre se trata de dinero, aunque el precio se ha elevado. Antes eran 80 mil pesos, ahora son 10 mil. Vienen siendo entre $4,000 o $5,000 que los migrantes reúnen gracias a las aportaciones de los familiares que ya se estabilizaron en Estados Unidos”, aseguró Norma sobre las dinámicas que existen en la frontera.

Finalmente, Angelo García, comentó a CLARIDAD que “es increíble y digno de resaltar porque en situaciones solidarias, son las mujeres las que deciden organizarse y tomar acción. Aun en sociedades machistas que las relegan, ellas creen en unirse para tomar acción”.

“Son pequeños grupos de mujeres que tienen la sensibilidad y no temen expresarla”, terminó García recordando que aquí en Puerto Rico se juntaron en un inicio 32 mujeres para visibilizar constantemente el reclamo de excarcelación de Oscar López Rivera.

“El cambio tiene que surgir del pueblo para que dé frutos”. Ése es el mensaje que quiere priorizar REDES en su 40 aniversario, y el rol que han asumido por más de dos décadas Las patronas en México.

CRUCIGRAMA: Amaury Veray

Horizontales

1. Amaury _____ Torregrosa; pianista, profesor de música, musicólogo, escritor y compositor, considerado como uno de los fundadores del Nacionalismo Musical puertorriqueño.

4. _____ seráfica a San Francisco de Asís; obra musical de Veray.

6. Punto culminante o momento de apogeo de alguien o algo.

8. Macizo montañoso del norte de Níger.

10. Observe.

12. Dicho de un grajo o de un cuervo: emiten su voz.

14. Símbolo del erbio.

15. Señor, abrev.

16. Oxido de calcio.

18. Cierre o sello de una carta.

20. 14 de _____ de 1922; nacimiento de Veray.

21. Instrumento de percusión formado por un disco que, suspendido, vibra al ser golpeado por una maza.

23. Átomo con carga eléctrica.

24. _____ y plenitud; libro escrito por Veray publicado en 1960.

27. Lola Rodríguez de _____; autora del himno revolucionario de Puerto Rico.

28. Siglas de la colonia de Puerto Rico.

30. Distraída.

32. 30 de _____ de 1995; fallecimiento de Veray.

34. Academia de Santa _____; Veray estudió en esa institución romana al obtener la beca Pablo Casals del Instituto de Cultura Puertorriqueña.

36. Nombre de la letra c.

37. Forma de pronombre.

38. _____ jolgorio en la jacana; pieza musical de Veray.

41. De esta manera.

42. Diez y uno.

46. Símbolo del tecnecio.

47. Jack _____; es considerado junto a Héctor Campos Parsi y Veray, como uno de los fundadores del Nacionalismo Musical puertorriqueño.

48. Cinco en números romanos.

49. _____ Veray Torregrosa; autor de “La carreta”, “Villancico yaucano”, y “El niño de Aguadilla”, entre muchísimas obras musicales que incluyen ballets, y de los libros “Manuel Gregorio Tavárez” y “Soledad y plenitud”.

Verticales

1. _____ yaucano; célebre pieza musical de Veray.

2. _____ Piedras; Veray falleció allí.

3. Ciudad natal de Veray.

4. Reza.

5. Pájaro.

6. _____ a Filí Melé; pieza musical de Veray.

7. Amaury Veray _____; compuso la música para muchas de las películas producidas por la División de Educación de la Comunidad del ICP. Fue profesor de música de la Universidad Católica y dirigió su coro; además, trabajó en el Conservatorio de Música de Puerto Rico.

9. Asistir.

11. Interjección.

13. La misión social de la danza de _____ Morel Campos; libro de Veray.

14. Existe.

16. Pronombre relativo.

17. Del verbo liar.

19. Oscar-Claude _____; pintor francés, uno de los creadores del impresionismo.

22. Dicho de un sistema de numeración: que tiene como base el número ocho.

24. Conoce.

25. Río de Galicia.

26. Expresa.

29. Sacara provecho de un negocio o encargo.

31. Amada con dilección.

33. Preposición.

34. Símbolo del cesio.

35. Satélite del planeta Júpiter, descubierto por Galileo Galilei en 1610.

39. El _____ de Aguadilla; pieza musical de Veray.

40. _____ Julia; Veray fue el autor de la música para esta película.

43. Primera unidad monetaria de la Unión Europea.

44. Monarca.

45. Virtud teologal.

La parada de Oscar

El día 11 de junio salí determinado a disfrutar del día mientras marchaba en la Parada Puertorriqueña en la ciudad de Nueva York. A pesar de que hacía algunos años no asistía a la misma, este año, sentía que era obligatorio participar. La campaña de desinformación mediática contra Oscar López Rivera y la confusión a la que contribuyeron tanto algunos medios como corporaciones privadas me llenaron de indignación.

Me dirigí resuelto a la calle 44 esquina con Madison donde me darían la banda color verde que me permitiría acompañar el contingente donde marcharía nuestro Oscar López Rivera. Era este el único contingente en el que me interesaba participar, quería demostrar tanto mi solidaridad a la figura de Oscar López como repudio a la noción de que la empresa privada puede dictar a las Puertorriqueñas y Puertorriqueños a quien honramos en nuestras paradas y desfiles.

Bajo un sol hermoso que llegaba hasta nuestra piel y se dejaba sentir encontré una multitud diversa en lo que con cariño se conoció como el contingente de Oscar López Rivera. El primer grupo que identifiqué fue el de las Mujeres por Oscar con base en Nueva York, grupo hermano de las Mujeres por Oscar en Puerto Rico que por años se reunió los últimos domingos de cada mes para reclamar su excarcelación.

Era una celebración de pueblo y solidaridad. Algunas niñas y niños vestían de acuerdo al imaginario jibaro Puertorriqueño, las Mujeres por Oscar con sus ya famosas camisetas color rosa magenta, me sorprendieron las muchas banderas negras, inspiradas en la Casa de la Bandera del viejo San Juan y la aportación creativa de nuestro artista Nick Quijano que ha inspirado la visión de la bandera negra puertorriqueña, sin colores, en rechazo contundente a la Junta Dictatorial impuesta a Puerto Rico desde Washington y al pago de una deuda sin auditar y la pobreza y sacrificios impuestos por la misma. Muchos también llevábamos nuestra bandera negra en nuestras camisetas.

Los grupos diversos, de música, de arte callejero, de teatro , culturales y políticos hicimos acto de presencia y marchamos, felices de poder contribuir al gran desfile puertorriqueño y en solidaridad con Oscar López Rivera a quien una vez comenzamos a marchar la gran mayoría de público que se aglutina a ver la parada desde las aceras celebraban, vitoreaban y saludaban con alegría.

Mi impresión es que algunos(as) de los(as) puertorriqueños(as) que asistieron no sabían quién es Oscar López Rivera. Pienso por reacciones que vi, que tampoco sabían de la controversia. Muy pocos, y quiero recalcar, verdaderamente muy pocos fueron a protestar su presencia. Los mismos pudieron gritarnos insultos, hacer gestos y mostrar su odio y desprecio, pero eran ahogados entre los gritos mayoritariamente de apoyo, cariño y solidaridad de los(as) muchísimos(as) otros en las aceras y esquinas que al igual que quienes marchamos alrededor de su carroza sentíamos. Todo el tiempo me sentí rodeado de amigas y amigos y cada vez que nos reconocíamos nos abrazamos y presentamos a otras amistades. Mucha gente viajó desde Puerto Rico y desde estados cercanos a Nueva York para estar con Oscar López en esta parada. Me conmovió de momento reconocer a mi amiga teatrera Rosa Luisa Márquez ser parte “viviente” de la carroza de Oscar, pero también me conmovió mucho más ver a mi amiga Elga Castro, acabada de llegar de Puerto Rico, en la acera con su hija Elena Zenón Castro. Le di un largo abrazo y me dijo, “para Elena era importante que la trajera a ver Oscar, no pude decirle que no.” Fue un desfile espectacular.

TOPOGRAFÍA: Artes de Guerra

La actual situación del país (incluida la UPR) me ha hecho recordar el cierre de un montaje teatral que vi hace tiempo. Durante un festival teatral, un grupo presentó una obra que terminaba cuando los actores bajaban cantando del escenario y se mezclaban con el público. A la vez, repartían hojas en las que aparecía la letra de la canción. Finalmente, los espectadores se unían al canto. Esto ocurrió hace años en el ahora abandonado teatro Sylvia Rexach en Puerta de Tierra. El grupo se llamaba Rueda Roja. La canción decía: “Si el enemigo avanza, nos retiramos, si el enemigo acampa, lo hostigamos, si el enemigo se cansa, lo atacamos y si se retira, lo perseguimos”.

Se trata de un final que entrelaza las artes del canto, el teatro y de la música con la guerra. También la letra nos hace pensar en un juego de movimientos que sugiere una danza entre opuestos. Por otra parte, el movimiento de los actores hacia el público así como la integración del público en el canto final comunica un significado más profundo y abarcador: la unión de artistas y espectadores, del arte y la vida en una acción común de gran valor para todos. Es evidente que la letra de los versos refleja la influencia del legendario libro El arte de la guerra de Sun-Tzu (siglo IV a. C.), que aplica nociones de la filosofía china del taoísmo tales como la acción y la no acción al fenómeno de la guerra. Por ejemplo, los consejos del capítulo 4: “Si no se puede vencer, se debe defender; si se puede vencer, se debe atacar. Defender cuando la fuerza es insuficiente; atacar cuando la fuerza es abundante. [. . .] Así, por un lado, nos protejemos a nosotros mismos; por el otro, tenemos una victoria completa.”

Como es obvio, las palabras del canto teatral equivalen a las reglas para un combate. Supone dos ejércitos o bandos que se enfrentan en un terreno donde pueden ocurrir diversos movimientos y estados de ánimo tales como el ataque, la retirada, la espera, el cansancio y el descanso. Tales cambios sugieren un juego de movimientos como una danza cuya lógica parece obedecer a una visión más amplia del conflicto.

Según leemos, la lógica de los versos insiste en una particular sabiduría: el reconocimiento de las condiciones propicias para la acción. Solo si el enemigo ataca hay retirada, solo si acampa se le hostiga, solo si descansa se le ataca, y solo si se retira se le persigue. Es claro que una de las reglas implícitas es la protección de los combatientes. Debe haber armonía, equilibrio entre la ofensiva y la defensiva, entre el ataque y la autoprotección. No hay exhortación a sacrificios inútiles. Por lo mismo, otra vez, presupone la sabiduría como el conocimiento justo y preciso del momento para la acción y la no acción, que equivale a una forma silenciosa de la acción. Es claro que la retirada forma parte de las reglas de combate. La otra regla implícita es la constancia de la lucha. Pero para ser constante habrá que saber cambiar los modos de la acción (por ejemplo, evitar el combate directo, reagruparse y protegerse etc.) y variar la distancia y cercanía entre los cuerpos de los combatientes o danzantes. Las dos reglas implícitas, autoprotección y constancia, pues, presuponen la libertad y la imaginación para el cambio.

Pero la regla que preside a las otras es el conocimiento del terreno. Esto incluye conocer la “topografía”, los planos en que se lucha. Ya pensando en la vida cotidiana en la cultura moderna, uno de los terrenos más importantes de cualquier lucha es el ideológico, es decir, la interpretación de los hechos, la versión de la realidad que prevalecerá en la mente del público ciudadano, que a su vez determinará la actitud que este asuma ante lo real.

En este punto ya se hace patente la conexión entre el momento actual del país (incluida la UPR) y los versos de la obra donde se cruzan las coordenadas del arte y la guerra.

Pues bien, si hablamos del “territorio” de Puerto Rico, vemos que el terreno más importante donde se libra la lucha del pueblo y los universitarios en contra de la Junta de Control Fiscal y sus súbditos es el ideológico. Si bien puede parecer que lo esencial del conflicto es un asunto de eficiencia en las operaciones de contabilidad y finanzas, en realidad es un enfrentamiento de visiones de mundo, de ideología y mentalidad. Tanto los súbditos de la Junta, como ella misma y los que la nombraron ven el mundo de un modo y creen que debe permanecer así. Las cifras, aunque importantes, son recursos teatrales como el libreto, la utilería y el vestuario. También son tácticas de confusión, como gases lacrimógenos y esprei de pimienta que ciega e impide ver el origen ideológico del conflicto. De ahí el lenguaje técnico y especializado. Asimismo, los planes y leyes para la administración de gobierno y reforma de la Universidad son armas dentro del conflicto ideológico. Por ejemplo, la idea de que la Universidad es un gasto innecesario, que no es eficiente, y por lo tanto, hay que imponerle eficiencia con una reestructuración y una nueva ley universitaria, es un conjunto de frases que forman parte del libreto ideológico.

Un aspecto importantísimo de este teatro es, desde luego, la comunicación de imágenes. Ocurre un gran teatro en el que el gobierno y la Junta hacen los personajes de bondadosos salvadores, disfrazados con chaquetones y corbatas, con su maquillaje de afeites y peinados, que hablan con un volumen y tono de voz que pretende comunicar civilización, urbanidad y orden, repitiendo el guión de que sus posturas están basadas en análisis económicos hechos por expertos, en cifras, estadísticas etc. Todo es danza y teatro ideológicos. Lo que está entre las líneas del libreto es quitarle al pueblo lo suyo para dárselo a los bonistas y ellos, de paso, cobrar su gran comisión. Por eso es importante pensar en las imágenes que se han de oponer al teatro de la Junta y sus súbditos en la lucha por prevalecer en la llamada opinión pública, las conciencias de los otros que ven la televisión, oyen la radio, leen periódicos, navegan por la internet, conversan con familiares, amigos, vecinos, etc.

Se trata, pues, de una lucha que es danza-teatro de imágenes, de signos, que quiere persuadir al público sobre el significado de la realidad. Por eso, los actores, combatientes, danzantes universitarios del pueblo, saben muy bien que en estos días el terreno sobre el que se acampa, se descansa, se retira, se huye o se ataca es el espacio invisible de las mentes de los espectadores (que también son del pueblo). Se deben, pues, a su público, que debe conocer sus versos para también poder cantarlos. Y esa canción, conociendo el terreno, debe ofrecer siempre la más sabia estrategia de combate. “Si el enemigo acampa lo hostigamos . . .”

El autor es poeta y profesor de la UPR.

El ingeniero encontró el camino

Nota: Nuestro compañero de trabajo Elliott Castro sufrió un derrame cerebral y sigue en cuidado intensivo, estable dentro de su condición. En las próximas semanas varios compañeros y compañeras fungirán como bateadores(as) designados(as) en su columna, desde ya se lo agradecemos infinitamente. Esta semana reproducimos la columna que el compañero Jaime Córdova escribió para el reconocimiento que se le hizo a Elliott en el Festival de 1992, además, el director del En Rojo, Rafael Acevedo nos ilustra sobre la NBA.

AMF

Ya no recuerdo el año, pero fue en un viaje a Mayagüez que hicimos Carlos Gallisá y yo. Carlos iba a participar en un foro sobre el estatus en uno de los lugares más apropiados que puede haber para discutir este tema: el gimnasio del Colegio de Mayagüez. El caso es que cuando entrábamos a Bayamón, Carlos me dice: «Vamos aquí a Santa Rosa un momentito para recoger a un compañero. Se llama Elliott Castro y se gradúa este año de ingeniero. Los otros días la policía le dio un par de macanazos en una actividad del PIP, pero él sigue Patria o Muerte».

Francamente, este pequeño resumé me inquietó porque yo no tenía interés en hacer un viaje de tres horas con un estudiante independentista, seguro que loco y barbú, y para colmo, de apellido Castro. Ya me veía yo bajando por los riscos de Guajataca escuchando la última tesis sobre cómo pasar de la colonia al comunismo en un fin de semana largo. Y mientras meditaba de qué manera le decía a Gallisá que yo me quedaba en Bayamón, llegó Elliott Castro.

Como nos había hecho esperar, presentó excusas con zurdos ademanes antiprisa acompañados por susurros de decibeles bajos, y ese era Elliott. En cinco segundos nos dejó ver qué es lo que trae el barco.

Mis queridos amigos: Yo supe desde el principio que estábamos ante la victoriosa tortuga de la fábula. Que estábamos frente al que le rompe las pelotas a la urgencia, al que atrasa los relojes y mata amablemente del corazón a los que vinimos a este mundo a correr por ahí como los mensajeros de Kafka.

Pero la gran sorpresa del viaje fueron los temas de discusión. El ingeniero de la cabeza rota solo quería hablar de deportes, especialmente de boxeo. Era fácil notar cómo le subía el entusiasmo cuando analizaba los pormenores de un combate. Aquel loco con la cabeza vendada tenía ánimo para hablar de boxeo. De momento, los tres estábamos gritando los nombres de Gavilán, Sixto, Colón García, Basora, Venegas, Max Morales, y el noble Chevrolet de Gallisá parecía una gallera ambulante con malas palabras rebotando contra el techo, que salían por las cuatro ventanas, cruzaban la carretera y por ahí seguían hasta encontrar ambiente en una jugada de dómino.

Pasaron varios años, y estamos ahora en la urbanización Villa Capri en las oficinas de Claridad Diario. Es el año 1975 y la sección de deportes se acaba de extender a seis páginas diarias. Hace falta ayuda. Creo que es Gervasio Morales quien me informa que estamos reclutando un colaborador a tiempo completo. Es un muchacho ingeniero, pero lo que le gusta es el deporte. Se llama Elliott Castro. Por poco pregunto, ¿sabe escribir?, pero lo que me salió fue: Que venga mañana. Y llegó Elliott a Claridad.

Inmediatamente amplió la cobertura deportiva del diario para incluir deportes como pista y campo, hipismo, boxeo, volibol. Aportó un nuevo enfoque estadístico del deporte que constituyó una novedad. Inició junto con el que escribe la modalidad del análisis seguido por la predicción. Así, por ejemplo, Elliott tituló su primera columna A pesar de todo El Salsero puede ganar, en vísperas de la conquista por Escalera en Japón del título mundial de las 130 libras.

Habían pasado unos pocos meses desde que Elliott se incorporó al Diario y ya se estaba haciendo cargo de la mayor parte del trabajo. Acordamos que él se hacía responsable por las noticias y yo, de las columnas diarias, aunque Elliott siempre escribía su columna que titulaba Números y Comentarios.

Permítanme decir que con la llegada de Elliott las páginas deportivas de CLARIDAD eran las mejores de Puerto Rico. Esta es mi opinión, que como dijo Nemesio Canales, no tiene nada de humilde.

De aquella relación de trabajo surgió una muy buena amistad que mantenemos todavía porque en verdad nunca le he perdido el rastro a Castro. A Elliott le gustaba decir que yo he sido su maestro, pero es él quien me ha dado sin saberlo una lección: descubre cuál es el trabajo que te hace feliz y ten el valor de dejar todo lo demás.

Y, como no hay mucha distancia entre recordar y soñar, diré aquí que Claridad Diario volverá en un nuevo Puerto Rico independiente, y entonces, si no estamos ya un poco viejos, Elliott y yo discutiremos cuáles son las noticias de deportes para le edición de mañana.

Escrito para el Festival de CLARIDAD de 1992

(Hoy sigo pensando igual).