Inicio Blog Página 346

El primer párrafo: breves apuntes sobre nuestro oscurantismo ilustrado

Foto por formulario PxHere CC: https://pxhere.com/en/photo/1189716

 

José Orlando Sued

Necesitamos un país resiliente y emprendedor. Darnos cuenta de que las oportunidades solo son posibles cuando tomamos decisiones arriesgadas; valientes. Nuestro país se construye con la voluntad de saber que necesitamos un cambio urgente y que para lograr esto debemos cambiar nuestro modo de pensar. Romper el molde no debe ser visto como algo negativo, sino como ese primer paso para crear cosas nuevas. Queda en cada uno de nosotros dejar de dar excusas o de concentrarnos en las adversidades. Todas nuestras energías deben estar dirigidas a atrevernos a soñar un nuevo país en donde no juzguemos a los que se arriesgan a proponer esas ideas innovadoras tan necesarias para labrarnos un nuevo porvenir.

El primer párrafo de este escrito no es más que composta retórica saturada de imágenes vacías; una hemorragia de generalidades matizadas por un positivismo enajenante. En ese texto se esconde una maldad sutil que se cimienta sobre un palabreo celebratorio diseñado para hacer lucir como pesimista a cualquier detractor que pida cuentas ante lo que ahí se plantea. El párrafo está diseñado para que los cuestionamientos sobre cómo lograr de modo tangible lo que ahí se “propone” sean vistos como algo que detiene el “progreso”, pues se apuesta a creer que la voluntad va por encima del razonamiento.

Así las cosas, cualquier “líder” que propone un “cambio” cual estrategia de mercadeo puede esconder su falta de conocimiento detrás de soluciones placebo como estas. A esto se suma la condescendencia paternalista de liberar a las masas de la responsabilidad de analizar cualquier propuesta, pues ya el líder se encargó de ello y nos pidió de modo esperanzador que confiáramos en él. Cuando se les hace creer a las personas que carisma y credibilidad son sinónimos es más fácil lograr estos resultados. En la era de la inmediatez embelesante y de las changuerías validadas por “diagnósticos”, queda el terreno fértil para que “atreverse” a creer o a soñar baste y sobre para encubrir cualquier fracaso. De este modo, se invisibiliza detrás de la “valentía” de actuar con inmediatez, la incapacidad de pensar de modo estructurado y crítico.

De igual modo, en un país como Puerto Rico, en donde históricamente se ha criminalizado la palabra libertad, se aprovecha la proscripción del término para vendernos una pseudo libertad fabricada con individualismos exculpadores. Esto crea un terreno fértil para que cualquier preocupación sobre inequidad política o social sea definida como “actitudes negativas que nos quitan la paz”. De eso se nutren los nuevos mercaderes de soluciones mágicas: del deseo reprimido de muchos de sentir que tienen el control, aunque esto sea en mundillos cibersociales en los que fabrican sus triunfos y grandeza mediante ficciones argumentativas inaplicables en el mundo de a pie. Esa es la materia prima de ese nuevo boom hipermotivacional que hace gárgaras con términos como “resiliencia” “liderato” y “emprender”: fabricar significados vacíos alimentados por estados de ánimo, esperanzas y metas tan idealizadas como intangibles. Queda por preguntarse qué se puede construir con este “ejército” de pseudolíderes que maquillan cualquier fracaso decisional o error de juicio detrás de frases infalibles y redentoras tales como “que sea lo que Dios quiera” y “al menos nos atrevimos a intentar algo diferente”.

Es cierto, el pueblo salva al pueblo, pero ese mismo pueblo también tiene la capacidad de autodestruirse y ocultar esa destrucción bajo el alegato de procesos de crecimiento o aprendizaje. De ahí el porqué del primer párrafo de este texto, donde les brindo una muestra representativa de ese “oscurantismo ilustrado” disfrazado de esperanza que hoy está tan de moda. Es necesario evaluar la funcionalidad de este tipo de palabrería para ver si de una vez y por todas nos damos a la tarea de hacerles una autopsia a la dejadez y al vacío político e intelectual que esconden esas frases rimbombantes que dicen todo y nada al mismo tiempo.

31 de diciembre 2024

 

 

Dedicarán concierto a Mercedes Sosa

 

CLARIDAD conversó con el sobrino de la cantante fenecida, Coqui Sosa, quien encabezará el evento

Para Jorge Luis “Coqui” Sosa, sobrino de la renombrada exponente de la Nueva
Canción, Haydeé Mercedes Sosa, honrar el legado de su tía es una tarea que forma parte de carrera. Desde que la eminente cantautora falleció en 2009, distintos grupos culturales,
periodísticos y artísticos se dedican a preservar su legado. Un legado que, según el sobrino
Sosa, trasciende la voz de Mercedes.

“Es el pensamiento, las canciones que elegía, su defensa por el arte y la cultura, la
forma de promover distintos valores de los seres humanos. La paz, la libertad, todas con el
arte de las canciones”, expuso Sosa, quien tiene más de 35 años de trayectoria en la música.

En el trabajo de esparcir el legado de su tía, Coqui Sosa recorre distintos países. En
octubre del año pasado, llegó por primera vez a Puerto Rico para presentar su libro Yo no
Canto por Cantar: El legado de Mercedes Sosa. Ahora, por segunda vez, el artista argentino
regresa para el concierto “Gracias a la Vida”, en honor a su tía. El evento tendrá dos
funciones. La primera, el 6 de marzo, será en el Teatro Yagüez de Mayagüez. La segunda, el 8, se dará en el Teatro del recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR).

“Ahora es mucho más grande, con más artistas y lugares tan prestigiosos como la sala
de la Universidad de Puerto Rico y (el teatro) de Mayagüez. Es un gran honor y alegría estar en un país que ella quería mucho y que tiene una historia tan importante”, expresó Sosa.

Para el sobrino de “La Negra”, visitar a Puerto Rico es entender cuán hermanados
están los pueblos de América Latina. Como muestra de esa afinidad y compromisos
recíprocos, Sosa estará acompañado por cantante como Zoraida Santiago, Josy Latorre,
Chabela Rodríguez, Miriam Pérez, el grupo Tepeu y Cayenito.

“Son artistas que tienen un talento y una sensibilidad que los hace tener un camino
propio. Hacen que uno sepa que van a dejar una huella y que trascenderán con su arte. Poder compartir e intercambiar talentos es importante, no solo cantar las canciones de Mercedes, sino para transmitir el porqué de sus canciones”, opinó el cantautor.

Y ese porqué, agregó Sosa, es darle valor a la existencia en medio de un mundo
convulsionado. Dándole gracias a la vida- como se llama el concierto avalado por la
UNESCO y la Fundación Mercedes Sosa- y cantándole a la libertad, a la igualdad de los
pueblos. De acuerdo con el también embajador cultural de Tucumán, la canción debe servir
para, en ese sentido, como un espacio de reflexionar y conocer.

“Necesitamos a las Violeta Parra, a los Pablo Milanés, los Atahualpa Yupanqui para
marcar la senda de cómo se puede arte que genera conciencia y encuentros. Por ejemplo,
cuando uno escucha una poesía hecha canción, quizás esa canción tiene la facilidad de entrar y conmover al espíritu humano”, sostuvo Sosa. En esa línea, el exponente lamentó que, en años recientes, el rol de la canción se haya “relegado al jolgorio”.

 

Impacto latente de su tía

De pequeño, Sosa recuerda cuando su tía Mercedes vivía con él y su papá, en una casa
donde la música de los cantantes y artistas más renombrados del continente se paseaban “con naturaleza”. Cuando crecía, Coqui desarrolló sus destrezas y afinó su oído para lo que, desde muy joven, supo que quería ser: músico y artista.

“El arte y la música son maravillosos, y yo disfruto de hacer esto. Me hace muy feliz,
y uno cumple la misión de transmitir el legado de la tierra, el continente. El de Mercedes, en el caso de este concierto”, concluyó Sosa, quien también funge como director de Cultura de la Universidad Tecnológica de Tucumán (UTT).

De los años que vienen, Coqui Sosa espera continuar su trabajo de homenaje a
Mercedes a través de Brasil, España e Israel. Con “un horizonte lindo” y 15 discos grabados, Sosa espera que este evento sirva como un encuentro para celebrar el espíritu de la música de Mercedes Sosa.

Un atentado contra los derechos culturales en Puerto Rico

 

 

Especial para En Rojo

La cultura es tan amplia y diversa como tantas sociedades existen en el planeta que habitamos. Y cada sociedad es tan diversa y amplia como lo es la cultura. La cultura es inmensa, al igual que su fuente de origen: el ser.

¿Cómo describir la cultura puertorriqueña? Pensar la cultura puertorriqueña es remitirnos a años de historia. Por consiguiente, si profundizamos en la historia de Puerto Rico es apreciar la amplitud y la diversidad de la cultura puertorriqueña. No es un “trabalenguas”, es la realidad: para apreciar la cultura puertorriqueña –u otras culturas– es necesario algún conocimiento histórico sobre el país y su entorno. Para proteger el patrimonio cultural es menester conocer. Es en el conocimiento histórico donde puede hallarse o experimentarse parte de la solidaridad cultural que necesitamos como pueblo.

Actualmente, el Instituto de Cultura Puertorriqueña se encuentra bajo asedio. Un “tiempo actual” que es más antiguo de lo que parece. Esta institución fundada en 1955 suscitó una serie de debates político-partidistas que aún permanecen. ¿Existe realmente una cultura puertorriqueña? ¿Qué elementos la definen? ¿Se necesita un Instituto de Cultura Puertorriqueña? Lo cierto es que la reflexión y el diálogo al respecto son necesarios. Tan necesario como entender que la cultura es un derecho y mi criterio es que éste es el enfoque que debe tener esta discusión. Trasladar las funciones del Instituto de Cultura Puertorriqueña al Departamento de Desarrollo Económico y Comercio es una idea desacertada que atenta contra la dignidad de los puertorriqueños. Los gobiernos de turno han trastocado nuestros derechos culturales y esto es una muestra más de ello.

En efecto, la labor administrativa del Instituto de Cultura Puertorriqueña debe estar en constante revisión y asegurar que su gestión garantice los derechos culturales de la sociedad a la que pertenece; no se debe eliminar la institución y confundirla con lo meramente económico o comercial. La cultura es mucho más. «La cultura es el marco ineludible de nuestra existencia» (Antonio Monegal 2022). La significación de la cultura mantiene un vínculo muy fuerte con la calidad de vida de la humanidad y es en ese vínculo donde tiene lugar el derecho.

¿Realmente le interesa al autor del Proyecto del Senado 273 (PS 0273) el desarrollo del ámbito cultural en Puerto Rico? Tantos años en el poder contrasta con el deterioro del patrimonio histórico y los escollos continuos para una educación humanística y artística amplia y accesible en Puerto Rico. ¿Ahora le interesa el patrimonio cultural? Justamente ahora es que el patrimonio edificado tiene valor para los que regenta un poder limitado en la colonia. En el dejar deteriorar hay alguna “riqueza”. El «estorbo público» es un “negocio”. Este parece ser parte del “desarrollo económico” planteado. ¿Por qué no tenemos acceso a lugares históricos que deberían estar abiertos al pueblo? Esto es un asunto que trasciende al propio Instituto de Cultura Puertorriqueña, puesto que esta institución es parte del gobierno. Los gobiernos de turno: gobernadores, legisladores y alcaldes deben responder a ello. Y nosotros debemos cuestionar sus prácticas irresponsables y violentas con relación a nuestro patrimonio. Ya dejarnos de tanta desidia en lo que nos pertenece como pueblo y asumir un rol participativo y solidario. No puedo dejar de hablar de la solidaridad, pues, ésta es vital en cada escenario social de nuestra existencia e incluso para nuestra evolución intelectual y espiritual.

En artículos previos publicados en este mismo espacio de En Rojo del Periódico Claridad –5 de abril de 2022 y 13 de noviembre de 2024– he puntualizado que el derecho a la cultura toma en cuenta, en primera instancia, a los habitantes del país para que todos se sumen a la divulgación del conocimiento histórico, a la apreciación artística, al disfrute de las diversas expresiones culturales, y al diálogo y a la discusión en torno a la preservación y conservación del patrimonio. Ello se traduce a personas más sensibles, solidarias y participativas en el porvenir y la calidad de vida de la sociedad a la que pertenecen. Es necesario mirar al turismo como una extensión de la cultura y no por encima de ésta. Un adecuado plan turístico debe estipular la accesibilidad de la información histórica, artística y patrimonial en cada municipio. Una accesibilidad real y no elitista. Las instituciones educativas, culturales y turísticas de Puerto Rico deben unirse –no destruirse– y crear agendas que armonicen. Estas instituciones deben repensar una y otra vez su rol en el colectivo al que pertenecen y apoyarse precisamente para el bienestar de ese colectivo. El derecho a la cultura en Puerto Rico requiere de alianzas.

¿Cuál es la posición de los Centros Culturales de Puerto Rico? ¿Cómo han sobrevivido a tanto ataque por parte de los gobiernos de turno? Precisamente los Centros Culturales de Ponce, Guayama, Salinas, Arroyo, Humacao y Juana Díaz han convocado a trabajadores de la cultura, historiadores, escritores, artistas, artesanos y gestores culturales a una reunión este domingo, 9 de marzo a partir de las 12:00 m., en el Centro Cultural Carmen Solá de Pereira, situado en el número 70 de la calle Cristina del centro histórico de Ponce. Es necesario acudir y unirnos a esta conversación en favor de la solidaridad cultural.

El rechazo al Proyecto del Senado 273 debe ser rotundo. Como historiadora y trabajadora de la cultura en Puerto Rico no puedo concebir la eliminación de esta institución que por 70 años ha sido gestora de experiencias culturales y defensora de la escritura histórica y literaria puertorriqueña por medio de sus publicaciones. Este Proyecto 273 es un atentado más contra nuestros derechos culturales.

 

Sobre el crecimiento de la ultraderecha en el mundo*

 

Miguel Sorans **

La tendencia al crecimiento de la ultraderecha en el mundo tiene como trasfondo las frustraciones de las masas con sus gobiernos y políticos capitalistas1

Es bueno también recordar que hay un ingrediente más, de porque perdió Trump. Cayó por la gran movilización de millones contra el crimen policial del afrodescendiente George Floyd.  Hubo una rebelión antirracista como hacía décadas no se veía en los EE.UU. Eso golpeó y debilitó a Trump. Eso también demuestra la debilidad de estos gobiernos de ultraderecha y el poderío de las masas si salen. Cuando salen, como salió en mayo de 2020, reventó a este facho, electoralmente. Pero Biden cae electoralmente, porque ya desde Obama, ese declive de los EE.UU. es el declive de su pueblo. Por ejemplo, en los EE.UU. 37 millones de personas, el 11% de la población, viven en la pobreza. Y cualquiera que vea cine, o serie, o vea el noticiero, va a ver la gente que vive bajo los puentes en EEUU, que vive en carpas en las plazas en Washington, la gente que vive en el subte (metro), y que eso es creciente.

Es interesante en esto una reflexión que hizo Paul Krugman, fue premio Nobel de economía de los EE.UU. y uno de los más destacados columnistas de The NY Times. Que después de 25 años se retiró y escribió una última columna. Y es interesante lo que él dijo, el comparó a cuando empezó a escribir su columna en el año 2000 a como está 25 años después los EE.UU. El optimismo que el veía de la gente, de los estadounidenses, del 2000, fue reemplazado “por la ira y el resentimiento”. Y otra definición que hace es que “hay un colapso en la confianza de las elites” (Clarin, Argentina, 11/12/2024). Un periodista pro capitalista como él refleja bien la crisis de los EE.UU. y del mundo, porque esto del colapso de la confianza de las elites es mundial. En Argentina también llegó Milei porque hubo “un colapso” político, si tomamos la definición de Paul Krugman, “de las elites”. Porque las y los trabajadores, los sectores populares ya no creen en los gobiernos patronales y es un fenómeno que se extiende a nivel mundial. Y que tiene que ver con el crecimiento de la pobreza y de la miseria, de la desigualdad. El último dato que hay de la desigualdad social mundial, que va en crecimiento, es que el 1% de la población mundial, o sea 56 millones de personas, se apropia del 46% de la riqueza del mundo, que tiene 8 mil millones de habitantes. En los 10 más ricos del mundo, los vemos a estos que gobiernan junto a Trump.

El crecimiento de la ultraderecha que es un tema de lógica preocupación, hacia donde va EE.UU., Argentina y el mundo. Trump, Milei o Meloni son fascistas, individualmente son fascistas. Otra cosa es si ya hay fascismo, esto es muy importante. El surgimiento creciente, el ascenso y la llegada a los gobiernos de personajes como Bolsonaro, Milei, Trump, Meloni, el crecimiento de Vox en España y Orban en Hungría, tiene que ver con este tema de las frustraciones que dice Paul Krugman. Nosotros los socialistas revolucionarios, los definimos como la ruptura de millones en el mundo y distintas expresiones en cada país, con sus partidos y sus direcciones políticas. Por eso muchos ya escriben preocupados, está entrando en “crisis la democracia”, que la gente se está inclinando a favor de regímenes autoritarios. No lo vemos así. Depende lo que queramos decir. Lo que está en crisis es lo que dice Paul Krugman, las elites burguesas. Es la crisis de la democracia burguesa, es la crisis de la aplicación de un capitalismo salvaje y explotador. Porque no pueden solucionar la crisis, sus herramientas son el ajuste permanente a los pueblos, son los planes de las multinacionales, del FMI, el Banco Mundial, etc.

La realidad es que existe, en la clase trabajadora y los sectores populares, una confusión tremenda en la conciencia porque todavía no hay una alternativa socialista clara en el mundo, ni para las elecciones ni para la lucha. Todavía estamos en un proceso de reconstrucción, por la liquidación de lo que se decía socialismo en el siglo XX, que no era socialismo sino un falso socialismo, era el estalinismo. O los Maduro, la reencarnación de estalinistas en forma de burgueses. Entonces, lógicamente la clase obrera ve que un supuesto izquierdista Daniel Ortega que encarcela y mata a la gente, o Maduro. O muchos en Argentina creen que la izquierda es Cristina o el peronismo. Por eso nuestra lucha por construir una alternativa, llegar a la clase obrera, a los sectores populares, a la juventud, para explicar cuál es la realidad de fondo.

Entonces, lo que está en crisis es la democracia burguesa, los parlamentos, los gobiernos, la justicia patronal. Estos sectores de ultraderecha usan esas crisis para hablar de la “casta” y presentarse falsamente como algo políticamente diferente. Cuando son parte de los políticos y gobiernos explotadores. Pero sus gobierno aún todavía no es el fascismo, todavía son fenómenos políticos electorales. Esto es muy importante, porque hay mucha discusión en la izquierda, incluso en el trotskismo. Hay mucho temor en la gente, en compañeras y compañeros nuestros, familiares amigos, en Argentina es concreto, Milei a dónde va. ¿Se viene el fascismo?.

Entonces, este es el problema: ¿Ya estamos llegando al fascismo? Nosotros decimos que no, porque el régimen fascista es otra cosa. Es importante aclarar, el fascismo es un cambio de régimen, el fascismo es Mussolini, Hitler, Videla. Es un golpe, se aplasta a la clase obrera, se prohiben las libertades políticas sindicales, van preso todos los que se oponen, desaparecidos… eso es el fascismo. Que fue derrotado cuando colgaron a Mussolini en abril de 1945 en Italia, hace 80 años. Pero el fascismo se recrea, nosotros lo vivimos en Latinoamérica, bajo otra forma, bajo dictaduras, como Videla o Pinochet.

Aunque por ahora no hay fascismo no podemos minimizar esa posibilidad. No, Milei es un peligro, Trump es un peligro. Hay que luchar para derrotarlos.

Hay sectores del peronismo y también de la izquierda que minimizan a Milei, argumentando que “no es fascismo” y, a veces, se oponen a levantar consignas “antifascistas”.

Los Trump, Milei, Meloni o Le Pen, aspiran a eso y por eso son un peligro, pero, por ahora, no lo pueden ejecutar. Elon Musk es la mano derecha de Trump, hizo el saludo nazi y abiertamente llama a votar en Alemania, en las elecciones de febrero, por el partido neonazi. Esto provocó que centenares de miles salgan a las calles en Alemania repudiando a Musk y a los neonazis. Todo esto se lo tenemos que explicar a las y los compañeros. Trump perdió las elecciones en el 2020 y no pudo imponer una dictadura fascista. Bolsonaro también, incluso ahora está juzgado y prohibido para ser candidato, e intentaron también un golpe fallido en Brasil. Entonces no es fascismo, pero es un peligro, por eso tenemos que repudiarlos y luchar.  Porque como siempre lo dijeron los revolucionarios marxistas, Trotsky y también Nahuel Moreno, al fascismo no se lo discute, se lo destruye con la movilización.

Entonces, estamos a tiempo, porque por el momento son fenómenos políticos electorales. Que hasta incluso pierden elecciones, porque no tienen condiciones para imponer dictaduras. Miremos el ejemplo de Corea del Sur esa supuesta democracia burguesa pro yanqui. El presidente, un Milei de Corea del Sur, perdió las elecciones legislativas en abril del año pasado y quedó en minoría en el parlamento y no podía lograr aprobar una ley de acuerdo a sus pretensiones y empezó con los decretos tipo Milei, a hablar contra la igualdad de género y a recordar los militares que gobernaban en los años 80. Entonces un día de noviembre decretó la ley marcial que suspendió el parlamento, todas las libertades, el derecho a la protesta, etc. Duró pocas horas y a las 4 de la mañana tuvo que levantar la ley marcial porque la gente empezó a salir a la calle en Seúl, la capital. Tuvo que renunciar, hubo huelgas y movilizaciones. En Corea del Sur que es un país que desde hace más de 60 años tiene bases con entre 60 y 70 mil soldados yanquis permanentes y que no pudieron impedir esas movilizaciones. Este hombre está siendo juzgado, y los fiscales se están debatiendo entre dos condenas, cadena perpetua o muerte, con la pena capital. Y ahora hay un gobierno provisorio de centro izquierda surgido del parlamento. Entonces por ahora el fascismo no está pasando y no pasaran si logramos movilizar.

Sigue vigente la consigna de que “al fascismo no se lo discute, se lo aplasta con la movilización”

A la ultraderecha hay que derrotarla con la movilización de masas. Todavía no han triunfado regímenes fascistas ni en EE.UU. con Trump, ni en Argentina con Milei. Pero no podemos confiarnos. Por eso fueron importantes las huelgas generales que hubo al principio del 2024, después la CGT pactó, como fue muy importante la marcha universitaria. Entonces ese es el camino para derrotar un Milei. No las elecciones, iremos a las elecciones y veremos los votos para fortalecer a Izquierda Socialista y el FIT-U2 como alternativa política, pero para frustrar cualquier intento realmente fascista y contrarrevolucionario, hay que impulsar las luchas y la más amplia unidad de acción para lograrlo. Como lo evitó la movilización de George Floyd que hizo que finalmente Trump perdiera hasta las elecciones en 2020. Ese es el camino que tienen que retomar el pueblo y la juventud estadounidense y del mundo.

El otro ejemplo es la respuesta del pueblo palestino contra Trump y sus bravuconadas de querer expulsarlos de Gaza. Recibió una respuesta contundente. Trump dijo, la gente no puede vivir en esos escombros, “nosotros ofrecemos un plan de reconstrucción”, “se tienen que ir todos a Jordania y a Egipto”. Al mismo momento que decía eso, centenares de miles de palestinas y palestinos se dirigieron hacia donde vivían, en un espectáculo increíble. Emociona lo que hace el pueblo palestino, con carros con mulas, autos viejos, caminando, en bicicleta, con sus familias, llevando mantas y los colchones. Es una movilización de masas, es parte de su histórica resistencia. Todos dijeron “nosotros no nos vamos de acá”, “es nuestro hogar”, “es nuestra tierra”. Esa es la respuesta a Trump y a los fachos sionistas de Netanyahu y su gobierno. Que podrán seguir asesinando, ahora en Cisjordania, pero no van a vencer porque no lo han podido derrotar al pueblo palestino. El pueblo palestino es el extremo más claro de que a los fascistas se los puede derrotar, más tarde o más temprano. Como Izquierda Socialista y la UIT-CI esa es nuestra conclusión, nuestro rol y nuestra tarea. Siempre tratando de construir una alternativa de dirección política socialista revolucionaria, porque la salida de fondo a toda esta decadencia social y humanitaria, que existe en los EEUU, en Argentina y el mundo, es el socialismo en cada país y en el mundo, con democracia para el pueblo trabajador y los sectores populares. Y para eso es necesario seguir construyendo una alternativa socialista revolucionaria.

 

 

*Reproducimos parte de la charla realizada por Miguel Sorans, el jueves 30 de enero, organizada por la Juventud de Izquierda Socialista (JIS), juventud de la sección argentina de la UIT-CI https://uit-ci.org/index.php/2025/02/11/que-podemos-esperar-del-nuevo-gobierno-de-donald-trump/

**Miembro de la dirección de Izquierda Socialista (Argentina) y de la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI)

1Reproducimos parte de la charla realizada por Miguel Sorans, el jueves 30 de enero, organizada por la Juventud de Izquierda Socialista (JIS), juventud de la sección argentina de la UIT-CI https://uit-ci.org/index.php/2025/02/11/que-podemos-esperar-del-nuevo-gobierno-de-donald-trump/

 

2 Frente de Izquierda – Unidad formado por cuatro organizaciones trotskistas, entre ellas Izqujierda Socialista

 

Apología de un cocolo  narrada por Eusebio Martínez Casanova

Andy Montañez e Ismael Miranda. Foto Archivo CLARIDAD

En todos los rincones del globo terráqueo- pelota que flota por azar y capricho- existe una pléyade de cantores que me parece inmemorial. Que, en la cotidianidad calurosa de sus recodos asfaltados, silban pregones, tararean himnos, relatan cuentos y hasta celebran a sus muertos con sones y canciones. Lo sé porque soy uno y, como buen padre, crie a tres iguales.

Y somos, en nuestra configuración sandunguera, como orquestas caminantes. Los dedos nos repican en los muslos como baquetas ardientes sobre timbales afinados. Claro, cuando no los chasqueamos al compás de un ritmo que, entrampándonos, apodamos, con cariño, “la clave”. Las piernas, siempre atentas al tempo, nos menean autónomas y graciosas por cuanta acera estrecha. El resto del cuerpo nos funciona como las teclas de un piano telúrico, manteniendo ajustado todo el combo corporal que nos mueve.
Mi afán por esta rumba se remonta a la década fragorosa de 1970, cuando un elepé estelar de Lavoe como solista engatusó mis oídos. El momento preciso: cuando el flaco de Ponce citó, en un soneo lacónico, el bolero Ojos astrales. Ahí supe que hay algo en esta cosa, en esta melodía hogareña, que solo le pertenece al alma sensible.

Los pioneros, recuerdo muy bien, se juntaron en Nueva York. Entre mentes y voluntades antillanas, sintetizaron todas las guarachas, los chachachás, los guaguancós y cuanta vaina en una sola canción. En una misma salsa. Y así, debidamente aderezados, estiraron otra viga en el inmenso puente que une a todo nuestro continente. De Panamá salió un poeta que aún resuena con agudeza y maestría; de Cuba emergió otra que puso a Martí en boca de todos. Para entonces se agolpaban en aquella manzana recién florida, entre Colones, Felicianos y Quintanas. Lo recuerdo tanto como añoro el regreso de mis caderas buenas.
Después, con el tiempo, los Montañeces proliferaron el asunto a la Patria Grande. Vinieron los De Leones, los Canarios y otros más. Ahora, si se puede decir, la salsa es más melaza (jajaja, como escriben los muchachos).

Con ese elenco, la época fue como una estrella fulgurosa, deslumbrante. Pero me cuentan que ahí es cuando los astros revientan en pedazos. Nuestros cantantes más insignes, aquellos que pensamos inmarcesibles, sucumbieron al vicio, la enfermedad y la muerte. Abatidos por tal desidia, nuestra entrañable cofradía quedó estancada en una nostalgia resiliente y necia. Entonces, como un eco sin tambor muy lejano, el Yankee empezó a remedar el síquiri-síquiri del Cano, el quítate tú pa’ ponerme yo de la Fania y, de sopetón, fuimos apercibidos de una verdad inequívoca: nos habíamos convertido en un precedente cultural. De ahí en adelante pertenecíamos- y pertenecemos- a la categoría de Leyenda Indestructible. O al menos eso es lo que algunos, enterados de mi pasado timbalero, suelen decir.

Lo malo de ser leyenda añeja es que todo lo vivido está muerto o por morir. Estos últimos cinco años, al desamparo repentino que provocaron Paquito, Lalo y Roena, han sido muestra fehaciente de nuestro ocaso musical. Lo bueno es que, por condición de leyenda, perduraremos en cada soneo aludido, como un periódico de ayer que siempre suena hoy.
Todos los que sufrimos esta condición somos, además, refraneros por excelencia. Llenamos nuestras vidas con parcas sabidurías que, a veces, pergeñamos desde una intuición muy cultivada. A veces, confieso, solo mentimos con terrible y alimaña malicia. Heredada sagacidad que, por cierto, refinamos en bandadas y claques. Tal vez el tiempo incide en esa malicia.

Y cada vez que me topo con otros, me contento. Este gentío, pienso yo, es tan elemental como el soplido fiel de la brisa playera; como la sombra cierta de un ausubo frondoso. Llevamos muchos nombres. Algunos peyorativos, otros más halagadores, pero como en todo tema cultural, pienso que los boricuas acuñamos el más preciso y justo: cocolos.