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Boricuas que darán mucho que hablar en el béisbol Profesional y MLB II

 

 

Especial para CLARIDAD

Hay muchos talentosos boricuas en el beisbol profesional de Puerto Rico. Hemos tratado de recopilar solo algunos de ellos y los que hemos tenido la oportunidad de entrevistarlos. Usted amigo lector puede añadir a esta lista, ya que el talento Boricua es grande y seguirá creciendo. Esta es la segunda parte ya que por cuestión de espacio no pudimos incluirlos en nuestro primer artículo, no por ello son menos talentosos.

Vimael Machín

Nació en septiembre 25 de 1993 en Humacao, Puerto Rico. Juega distintas posiciones en el cuadro interior. Batea del lado izquierdo, pero tira a lo derecho. Fue escogido en el sorteo de novatos en el 2011 en la ronda 29 por los Padres de San Diego proveniente de la Academia de Beisbol de Gurabo (Puerto Rico Baseball Academy) y luego en la ronda número 10 en el 2015 por los Cachorros de Chicago proveniente de la Universidad de Virginia. Este año los Orioles de Baltimore lo firmaron como jugador del cuadro interior.

Ha jugado muy bien en distintas posiciones en el cuadro interior del equipo de Caguas en las pasadas dos temporadas. Este año bateo para promedio de .268 en 142 turnos al bate. Dio 38 indiscutibles, 2 cuadrangulares, con 10 carreras empujadas y 20 anotadas. Además, defensivamente tuvo muy buena temporada, motivo por el cual es refuerzo de los Senadores de San Juan en la Final Nacional 2024-25. Lo entrevistamos y nos señaló lo siguiente:

¿Como te sientes con Caguas en esta temporada que ha sido una muy competitiva?

“Es una Liga muy competitiva y todos los equipos han estado muy cerquita todo el año. Me he mantenido saludable para hacer lo mejor posible. Trabajando duro para mantenerme jugando y en condición”.

¿Con que equipo estas en Grandes Ligas?

“Acabo de firmar con Baltimore en la Liga Americana”.

¿Qué posición vas a jugar?

“Hasta ahora no sé los planes del equipo conmigo. Es cuestión de llegar a los campos de entrenamiento para ver que voy a jugar. Voy con la mentalidad de ser un jugador “utility”, jugar en la posición que sea y ayudar a Baltimore a mantenerse en el tope de la Liga y llegar a los “play off” como lo ha hecho en las últimas dos temporadas”.

¿Qué metas tienes con el equipo de Baltimore y en la próxima temporada?

“Seguir haciendo lo mismo que aquí, jugar duro, enfocado, mantenerme saludable y ayudar a que el equipo llegue a los “play off”.

Entendemos que Machín tiene los atributos y experiencia necesaria para logar un puesto en Baltimore y ayudar al equipo. Muy buen bateador zurdo y conocimientos del juego. Un jugador que sabe lo que tiene que hacer para mantenerse saludable y productivo tanto a la defensiva como en la ofensiva.  

Edwin Díaz (No el relevista de los Mets, sino el campo corto)

Nacido el 25 de agosto de 1995 en Vega Alta, Puerto Rico. Seleccionado por los Atléticos de Oakland en la ronda número 15 del sorteo de novatos de junio de la MLB de 2013 procedente de la Preparatoria Ladislao Martínez (Vega Alta, Puerto Rico). Juega diferente posiciones como campocorto, tercera base y segunda base. Batea y tira a lo derecho.

Escogido como el Jugador más valioso de la temporada 2023-24 de la liga Roberto Clemente Walker. Este año batió para .246 de promedio en 94 turnos al bate, 34 indiscutibles, 9 cuadrangulares, 22 carreras empujadas y 24 carreras anotadas entre otros números de buen bateo. Ha tenido dos temporadas excepcionales en nuestra liga profesional. Le preguntamos al respecto y nos contestó:

“Me enfoque mucho este año y eso me ayudo, además el “staff” me ayudo y contento de llevar al equipo lo más lejos posible”.

El 12 diciembre del 2024 en un partido de Ponce contra Mayagüez acabaste el juego en la novena entrada con un cuadrangular. ¿Cómo te sentiste en ese momento?

“Orgulloso de que pude ayudar al equipo a ganar ahí”.

¿Dónde jugaste en el verano?

“Estoy en México con los Charros de Jalisco y este año voy a ser agente libre. Voy a jugar donde sea y meter mano ahí. Juego segunda, tercera jardín corto y voy a hacer lo mejor posible en el terreno de juego para ayudar a mi equipo no importa dónde juegue”.

Es joven, tiene talento y está enfocado en lo que tiene que hacer para mantenerse jugando béisbol profesional. Otro Boricua con mucho talento, le deseamos éxito donde quiera que juegue.

 

José “Cheo” Rosado- Coach de Lanzadores Santurce/ Mets, NY

Nació el 9 de noviembre de 1974 en la Ciudad de Newark, NJ de padres Boricuas. Se considera oriundo de Monte Lindo en Higuillar, Dorado. Estudio en la escuela superior José S. Alegría en Dorado. Fue escogido en el sorteo de novatos de 1994 en la ronda numero 12 por los Reales de Kansas City proveniente del Colegio de Galveston (Galveston College) en Texas. Jugó en las mayores hasta el año 2000 donde se acogió al retiro. Durante su carrera como jugador en MLB ganó 37 juegos y tuvo una efectividad de 4.27, además de , ser escogido a participar en 2 juegos de Estrellas, 1997 y 1999. Logro 484 ponches durante su trayectoria en las mayores.

Luego de su retiro fue nombrado coach de la selección Nacional de Puerto Rico en el 2013, 2017y el 2023 para el Clásico de Beisbol Mundial y de los Águilas de Hanwha en la liga de Corea (KBO). En la temporada del 2024 fue nombrado coach del “bullpen” de los Metropolitanos de Nueva York. Posición que ocupa actualmente, además de, coach de lanzadores de los Cangrejeros de Santurce en la liga invernal.  Le preguntamos sobre su trayectoria como jugar de MLB y nos senalo:

“Tuve la oportunidad de jugar seis años en las grandes ligas con los Reales de Kansas City y tuve una lesión en el hombro de la que no pude reponerme y me acogí al retiro. Agradecido con Dios por derramar esa gracia sobre mi como beisbolista”.

¿Ahora estas como entrenador (coach) de los Metropolitanos de Nueva York?

“Estoy con los Mets de Nueva York como coach del “Bull Penn” en el primer año luego de estar con los Yankees en las ligas menores por 11 años en su programa de desarrollo de jugadores”.

¿Cómo te sientes como coach de los Cangrejeros de Santurce?

“Muy agradecido con Dios y también con la organización de los Cangrejeros por derramar esa confianza en mí de yo ser la persona que guía a los muchachos para prepararlos antes de salir a ejecutar. Soy quien le provee la información que necesitan para un mejor desempeño”.

José “Cheo” Rosado es uno de los “Muchos” Boricuas que ocupan posiciones importantes en los equipos de MLB. Le deseamos el mayor de los éxitos ya que esta con un equipo que llego a la post temporada en el 2024 y se vislumbran como uno de los favoritos para el 2025. Su labor es de vital importancia ya que el beisbol moderno depende mucho de sus relevistas. Éxitos y adelante representando a Puerto Rico en MLB.

(Par ver videos de las entrevistas con algunos de los jugadores visitar: La página de YouTube El Fogón de Jorge/ Prensa Pitirre (https://www.youtube.com/@elfogondejorge-prensapitir2576/featured)

 

 

Arte y feminismo para sanar y construir un futuro mejor

Natalie Bahhade, la única DJ de Alepo y una de las pocas de Siria, es una joven psicóloga que trata de sanar a la juventud de su ciudad traumatizada por las guerras y construir un futuro inclusivo a través del arte y el feminismo. Fotos Iñaqui Estivaliz

Especial para Claridad desde Alepo

Fotos: Iñaki Estívaliz

 

Natalie Bahhade, la única DJ de Alepo y una de las pocas de Siria, es una joven psicóloga que trata de sanar a la juventud de su ciudad traumatizada por las guerras y construir un futuro inclusivo a través del arte y el feminismo.

Nacida y criada en Alepo estudió psicología en Beirut y realizó un máster en Artes en Roma. Vivía en Alemania, donde pensó alguna vez en establecerse, cuando decidió regresar a su país.

Tiene fijado un irrenunciable proyecto de vida: ayudar a la gente a sanar de las guerras a través del arte, especialmente a la juventud árabe, para superar los traumas de la guerra en un país devastado por medio siglo de tiranía de los Al-Assad.

“Creo que el arte es una herramienta importante para sanar”, insiste.

Tras recorrer Europa para formarse con ese objetivo, se dio cuenta de que Occidente no era el lugar para llevar a cabo su proyecto. Pensó que si realmente quería ayudar, debía regresar para realizar un trabajo realmente efectivo.

Tras siete años en el extranjero, inició un nuevo viaje pero dentro de su ciudad laborando en diferentes frentes en el ámbito de la cultura y enfocada en los jóvenes.

Pero su historia, como la de todos los sirios, no es sencilla.

En 2012, viajó con su familia a Líbano con la intención de estar dos semanas visitando parientes, pero cuando fueron a regresar, las protestas contra el régimen de Bashar Al-Assad del año anterior, se habían convertido en abierta guerra civil, cerraron el aeropuerto y no pudieron regresar en cinco años.

Su familia se refugió en la ciudad costera siria de Latakia, donde su padre comenzó a trabajar. Ella se mudó a Líbano para estudiar.

En un momento dado en el que la familia se disponía a regresar a Alepo, desistieron porque se extendió una hola de secuestros de personas mayores para pedir rescate.

La familia tenían una fábrica de muebles que fue ocupada por las diferentes milicias que participaban en el conflicto.

Finalmente, y aunque la guerra continuó hasta el mes pasado, la familia regresó en 2018 y pudieron recuperar la factoría. Una vez sus padres consiguieron regresar a Alepo, ella se animó a volver a casa.

“Vivir en el extranjero cuando la guerra está sucediendo en tu país es terrible. Me dividió. Mi cuerpo estaba allí, en Europa, pero mi mente estaba aquí con mi gente”, recuerda.

Sintió que por su bienestar mental y para conseguir su objetivo de ayudar a la gente debía volver a casa y comenzó a trabajar como voluntaria en diferentes organizaciones

En 2021, empezó a trabajar en la fábrica de su padre. En una industria en la que el 95 por ciento de los trabajadores son hombres, ella estaba prácticamente sola como mujer

“Fue un desafío para mí y para mi padre, que se preocupaba de cómo me tratarían los trabajadores por ser mujer. Pero nunca nadie me ofendió y he acabo siendo una parte esencial del proceso de trabajo”, presume y se congratula de que desde hace dos semanas tienen una empleada que es una mujer joven.

Paralelamente a su trabajo en la fábrica, se puso a organizar eventos artísticos comenzando con unas noches culturales en un pub local. Un día a la semana tocaba como DJ, cada día con un tema diferente.

Contrariamente a Damasco, donde existía una vibrante y cosmopolita comunidad artística protegida por la esposa del dictador, Asma, en Alepo, como el resto de la Siria ajena a la capital, “había cero eventos artísticos de cualquier clase”.

El obsesivo centralismo del sátrapa impedía con trabas burocráticas la celebración de cualquier tipo de actividad cultural fuera de Damasco.

“Empezamos a reunir a los artistas de Alepo, que sentían aislados y marginados y comenzamos a crear una comunidad cultural”, explica.

Organizaron exhibiciones con el arte de los artistas locales y eventos experimentales con el marco del Colectivo Karasi (sillas).

Celebran semanalmente unas noches de Cine Sin Fronteras en las que se le da más importancia a la discusión posterior que a la proyección del documental o la película. Por eso, se limita el acceso a 25 personas, para que todos puedan tener la oportunidad de dar su opinión. “Lo más importante es el diálogo”, subraya.

Después de dos años trabajando el arte como colectivo, decidieron hacer una pausa porque la burocracia corrupta del régimen ponía demasiados problemas para otorgar permisos para realizar cualquier tipo de actividad pública.

“El régimen no nos permitía hacer nada si no eras un protegido de la primera dama en Damasco”, lamenta.

Cuando cayó el régimen el mes pasado salieron a las calles de Alepo, sobretodo mujeres de diferentes religiones, a pintar murales con lemas como “No hay nada que no podamos conseguir si colaboramos juntos” o “Aquí hay sillas para todos”.

“Fue un regalo para la gente con un importante mensaje. Me hace sonreir cada vez que me encuentro con uno de los murales caminando por la ciudad”, celebra.

Reiniciaron las actividades con un nuevo impulso.

Sin embargo, la mayoría de los artistas que exponen y participan en las actividades que organiza son hombres: “ese es mi mayor problema”.

También celebran semanalmente los Salones Culturales, en los que se establecen conversaciones sobre cómo presentar sus demandas ante el venidero nuevo Ministerio de Cultura.

“Queremos traer expertos de fuera del país en cuyos gobiernos se han realizado políticas exitosas de las que podamos aprender. La cultura y el arte pueden revitalizar la economía y toda la sociedad”, plantea.

También impulsan noches de micrófono abierto para poetas y cuentacuentos para darle cancha a la gente con talento en una ciudad en la que no hay mucho que hacer.

Cada dos meses realizarán un gran concierto o una exhibición importante.

Sobre el nuevo gobierno, piensa que hay que esperar todavía para hacer valoraciones. Considera que lo que hay actualmente es “una situación de transición, es un gobierno de salvación”.

“No tenemos expectativas todavía porque este no va a ser el gobierno que vamos a acabar teniendo. Nos preparamos para el peor de los escenarios. Esperamos tener elecciones y un gobierno inclusivo que respete realmente a la gente de Siria con todas sus variedades”, defiende.

Solo en Alepo conviven gentes de 13 religiones y sectas.

“Creo que si no tenemos un gobierno inclusivo, no será sostenible. Llevará a otra guerra o conflicto”, vaticina. “Hay que poner todos los esfuerzos en que todos los grupos sean representados activamente”, insiste.

Para explicar su estrategia, cita un proverbio árabe que tiene su traducción castiza: “el que no llora, no mama”.

Insiste en que el feminismo debe tener un rol importante en esta batalla cultural.

Sobre la situación de las mujeres en Siria asegura que ya las sirias trabajan y tienen un papel activo en la sociedad, pero apenas tienen representación política en los partidos o el Parlamento. “Ese es el problema”, puntualiza.

Ella misma encuentra dificultades como mujer DJ, un papel que no está socialmente aceptado y que extraña a la gente cuando la ve pinchando discos. Reconoce que a sus padres no les gusta la idea de imaginarla subida a un escenario, exponiéndose en ambientes donde la gente bebe alcohol.

Le apena que dentro de Siria no haya organizaciones que velen por los derechos de las mujeres, pero confía en que las habrá pronto.

Dice que el futuro les depara a los sirios una “cantidad infinita” de posibilidades, buenas y malas.

“El futuro puede no estar bajo nuestro control, pero nuestro comportamiento ahora sí esta en nuestras manos. Realmente necesitamos ser activos y elevar nuestra voz”, proclama. ie

 

Los 55 de las fiestas de la calle San Sebastián

Cabezudos en la San Sebastián. Fotos Naiara Cabezas

 

La fiesta folclórica integró sus asiduas comparsas, marchas y procesiones

En Rojo

 La calle rugía más que en otros años. Quizás era el lustro que separa este 2025 del cierre pandémico, o tal vez fue el furor que aún lastra el álbum nuevo de Bad Bunny. A lo mejor no hubo una razón, pero casi un millón de personas afluyeron, entre jueves a domingo, a la isleta del Viejo San Juan. Más de 910,000 individuos que, entre tapones y espectáculos, poblaron la ciudad histórica durante las quincuagésimo quintas Fiestas de la Calle San Sebastián.

Desde horas tempranas del jueves, el tránsito hacia el islote estaba regulado por la Policía. Flotas de motoras, patrullas blindadas y guardias pertrechados demarcaban, en los dos flancos del Puente Dos Hermanos, cuáles carriles servían para qué. Algunos eran para el flujo regular y otro para las guaguas especiales que provenían de Sagrado Corazón y el estadio Hiram Bithorn. Contrario a los vehículos, los peatones peregrinaron ajenos al régimen de los semáforos, bajo un sol vespertino que teñía de naranja y sosiego a la concurrida llegada.

A las 5 de la tarde, cuando aún los visitantes emprendían sus travesías para llegar, el Municipio de San Juan acomodó una tarima justo al inicio de la calle epónima. Entre el sudor, la humedad, las risas, los codazos y los coros, el martirizado San Sebastián “subió” por los adoquines azuláceos del Viejo San Juan. Antes de comenzar la inicial, el Municipio de San Juan reconoció las aportaciones culturales de doña Rafael Balladares. Fenecida hace más de 13 años, Balladares trascendió como la gestora cultural que revivió las “SanSe”.
“Una mujer católica y educadora… promotora incansable del quehacer cultural de Puerto Rico. Su dedicación, junto a Ricardo Alegría, Antonio Maldonado y otros vecinos, transformó esta festividad que comenzó como un evento de comunidad; es la gran fiesta sanjuanera que conocemos hoy. Cinco décadas después, las fiestas de San Sebastián son la celebración cultural más grande y significativa de nuestra isla”, expresó el padre Benjamín “Benji” Pérez.

Para Miguel Romero Lugo, alcalde novoprogresista de la capital, estas fiestas dan espacio para celebrar la música folclórica, las tradiciones boricuas y “sencillamente la puertorriqueñidad”.  En ese sentido, el mandatario municipal loó las figuras de Jasmine Camacho-Quinn, medallista de oro en las olimpiadas del 2020; José Vega Santana, el “Payaso Remi”; y Luis Lozada Cruz, mejor conocido como Vico C.

Poco después, comenzó la procesión. En su estaca elevada, la escultura del san Sebastián avistó a todos los visitantes que, desde las aceras acordonadas, lanzaban silbidos, clamores y vítores. En el fondo se oían el rumor de bombas y plenas como Temporal, Mañana por la mañana y, como un himno recién estrenado, Café con ron, de Bad Bunny.

Al escabullirse de los tramos más angostos, el aporreado san Sebastián ya hacía su llegada a donde intersectan las calles del Cristo y San Sebastián. A solo pasos de la catedral y del busto de Juan Ponce de León, en este “cruce” se dio la mayor contradicción. Aquí, como advirtió don Pedro, se vivió en plena guerra. Chocaban, como un contraste ideológico, los emblemas de Puerto Rico con las publicidades excesivas de rones, cócteles, hoteles y restaurantes. Chocaban, también, los ayes criollos con los esquius mi foráneos.

Acompañado por los Reyes Magos, unas infanterías simbólicas, zanqueros, pleneros y todo el furor de un pueblo aglutinado, el San Sebastián arribó a la Iglesia de San José. Entre inciensos y los vítores, la procesión anual culminó encarando el ocaso.

“Lo más que gusta es ver a tanta gente. Me encanta venir aquí todos los años con quien sea que me acompañe y ver a la gente. Me revive”, contó Rosa, cuyo apellido se perdió entre el clamor de las personas.

Oferta artística

 En la Plaza del Quinto Centenario, que queda a pasos de la Iglesia histórica, el festejo de cuatro días comenzó justo después del desfile católico. Más abajo del tótem, Plena Libre deleitó al público con los ritmos autóctonos de los cueros, metales y los coros aguzados. Sobre el mismo escenario, La India estremeció a los bailadores con su timbre estratosférico y sus músicos sonoros.

Durante todas las fiestas, el Cuartel de Ballajá contó con la exposición usual de artesanos. Animados por la música de Riestra y los Bohiques, Majestad Negra y otras agrupaciones, los visitantes quedaban encandilados. Pulseras, collares y cuadros enormes de molinos y Quijote orlaban los corredores improvisados de este espacio cuadrado. Era como un charco de gente que, por falta de una entrada adecuada, se filtraba a cuenta de gotas gruesas por el cuartel.

El hacinamiento de Ballajá dio cátedra al consumismo exterior. Restaurantes, boutiques y joyerías de franquicias extranjeras turbaban sus ventas ante el imán novedoso de las artesanías locales.

Las Fiestas contaron con múltiples presentaciones en los puntos habituales de la isleta: la Barandilla, el Quinto Centenario, la Plaza Colón y la Plaza de Armas. Desde Vico C, Carlos Vives, Manny Manuel hasta Willie Rosario, el festejo no escatimó en la oferta musical. En un momento dado, se rumoró la llegada de Bad Bunny junto al Gran Combo, una sorpresa que no se dio.

Olga Tañón en su presentación en las fiestas de la calle San Sebastián. Foto Naiara Cabezas

Tras las presentaciones de Andy Montañez, Plenéalo y El Gran Combo, la merenguera Olga Tañón cantó sus palos clásicos para la fruición de los últimos espectadores de las 55ma Fiestas de la Calle San Sebastián. Cuando la noche se cernió sobre la isleta, la calle aún rugía. Cada quien regresaba por el modo de transportación en que llegó, despoblando al Viejo San Juan de este impetuoso festejo que, todos los años, da punto final a la temporada navideña del país.

Un adiós a Eduardo “Chirimbillo” Cánovas, el cineasta y amigo de tantos años

En el orden acostumbrado: Eduardo, María Cristina, Kino García y Oscar Colón. Foto suministrada por la autora.

 

 

En Rojo

Siempre nos suele suceder: el anuncio de una enfermedad inesperada; las noticias de que responde bien al tratamiento, aunque la quimioterapia parece hacerle + daño que la misma enfermedad; lenta recuperación; la decisión de en qué circunstancias se puede o no seguir “viviendo”. La muerte anunciada nos sigue sorprendiendo. Eduardo Cánovas, conocido en el mundo del cine Super 8 como Chirimbillo, apagó su cámara el ll de enero, natalicio de Eugenio María de Hostos. Aunque hacía tiempo que muchos de los integrantes del grupo original, Taller de cine la Red, no nos veíamos, pudimos circular la noticia y acordar escribir algunos de nuestros recuerdos de esa década de 1980 donde hacer cine estuvo a la mano de todxs al poder manejar la cámara Súper 8 y establecer, casi sin proponerlo, una red de apoyo e intercambio de cine a través de América Latina, Estados Unidos y Europa. En 1982 se celebró el 1er Encuentro de Cine Super 8mm que contó con la visita activa, por los talleres y charlas que ofreció, del realizador venezolano Germán Carreño. A través de esta década en que el Taller de Cine La red auspició estos encuentros nacionales e internacionales se integraron + superochistas y continuaron las visitas y participación de los integrantes en multiplicidad de foros. Mi labor fue de cronista: participé como audiencia (y a veces en las preparaciones tras la pantalla) al reseñar cada uno de estos eventos para la página de cine de En Rojo/CLARIDAD. También participé como comentarista en el panel que organizó la Profesora Isabel Arredondo (estudiosa del cine Super 8mm) en la convención del Latin American Studies Association (LASA) celebrada en Puerto Rico en 2015 y donde formaron el panel Chirimbillo, Poli Marichal, Kino García y Carlos Malavé. Dos libros de la autoría de Joaquín (Kino) García son indispensables para conocer los logros del cine Super 8mm aquí en Puerto Rico: Cine puertorriqueño: filmografía, fuentes y referencias (Cuadernos del Ateneo, 1997) e Historia del cine puertorriqueño: (1900-1999) Un siglo de cine en Puerto Rico (2000, revisión 2014). Componen el recordatorio: Poli Marichal, Waldo Sánchez, Kino García, Marién Barreto, Oscar Colón, Lowell Fiet.

 

POLI MARICHAL:

Eduardo Cánovas, también conocido como Silvestre Chrimbillo, nombre que utilizaba
en la autoría de muchos de sus cortos de corte político en el formato súper 8 mm, falleció este 11 de enero de 2015. Esta muerte me tomó por sorpresa. La última vez que lo ví fue en el sentido velatorio de otro querido cineasta y profesor de comunicaciones, Carlos Malavé en 2023.
En enero de 1982, Eduardo Cánovas, Quino García, Carlos Malavé y Waldo Sánchez fundaron el Taller de Cine La Red, Inc., el primer colectivo de cine en pequeño formato en Puerto Rico que se dedicó a utilizar el medio para protestar nuestra condición colonial, para rescatar eventos en nuestra historia nacional y para promover el amor por el cine independiente y experimental.
Yo me uní al grupo el verano de ese año, justo después de terminar una maestría en cine de Mass Art en Boston. Para mí, que ya estaba incursionando en el cine experimental súper 8, encontrar un grupo de cineastas que también utilizaba ese pequeño formato fue alentador. Eduardo era, por mucho, el motor fundamental del taller. Su pasión por el cine era contagiosa y su generosidad y solidaridad solidificaron el espíritu de colaboración de sus miembros. Muchas de las reuniones del grupo eran en su casa, en donde teníamos largas y amenas tertulias y podíamos ver proyectadas nuestras películas en proceso y recibir crítica constructiva. Eduardo también llevaba años participando en festivales internacionales de cine súper 8 y fue a través de su empuje que todos los miembros empezamos a participar activamente en ellos. Esos primeros años de los ’80 fueron muy fructíferos para el Taller de Cine la Red. Trabajando juntos conseguimos organizar varias muestras internacionales de cine súper 8 mm en San Juan y en Ponce. Esto se logró al solicitar exitosamente fondos del National Endowment for the Arts. También dimos talleres de cine súper 8 en la comunidad del Barrio Esperanza de Vieques y participamos en muestras del grupo en el Festival Internacional de Bruselas, en el festival de UNICA (Union of Cinema) en Graz, Austria, en la muestra de cine experimental en Exit Art Gallery en NYC, en el Festival Internacional de cine súper 8mm en Caracas, Venezuela, y en muchos otros. Eduardo siempre estuvo al timón del grupo y, aún después que el Taller de Cine La Red se disolvió, a finales de los ’80, y que el súper 8mm fue desplazado por el video, él siguió haciendo cortos explorando la problemática de la colonia. Eduardo fue un verdadero amante del cine independiente y de su patria. Sus cortos experimentales demostraban una verdadera preocupación con el impacto del capitalismo y del sistema colonial en Puerto Rico. Al igual que Carlos Malavé fue un firme creyente en el poder del arte cinematográfico independiente y contestatario. Eduardo Cánovas ya no está entre nosotros pero es imperativo resaltar su vida y también conservar su obra en cine súper 8mm y en video, cuyo valor histórico es invaluable.

 

WALDO SANCHEZ:

Cuarenta y cinco años de haber conocido a Eduardo Cánovas en los inicios del Taller de Cine la Red, los festivales de cine Super 8 y las actividades de conferencias y talleres fue una grata experiencia que jamás olvidaré. Conocí a Eduardo – Chirimbillo – Cánovas recién graduado de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras de la Facultad de Artes Liberales y Comunicación Pública. Para 1981, Eduardo era bombero, activista y director de cine. Conocí a la escritora y crítica de cine María Cristina Rodríguez y eventualmente a Joaquín «Kino» García. Más adelante se unieron Carlos Malavé, Poli Marichal y Mariem Barreto. El grupo siguió creciendo con la llegada Aixa Méndez y Jeanette González. También formaron parte del grupo los cineastas Oscar Colón y Waldo Sánchez. José Artemio Torres dio el apoyo inicial para formar el colectivo. Con sede en San Juan, el grupo estuvo activo durante seis años y organizó Encuentros (1982-1987), festivales sin competencia. Eduardo fundó el Taller de Cine La Red, y él era un firme defensor de la soberanía puertorriqueña, y se encontró en oposición a las ideas pro-estatidad del gobierno de la isla. Esto no le ayudó y dificultó al grupo encontrar apoyo financiero y lo obligó a buscar fondos financieros en otros lugares. Cánovas conectó por primera vez al Taller de Cine La Red con la Federación Súper 8 en 1981, cuando se reunió con el entonces presidente de la Federación, Richard Clark, en una visita al festival Súper 8 de la Ciudad de México. Clark apoyó iniciativas y colaboraciones con cineastas de otros países. Esta conexión está documentada en los primeros cuatro catálogos de festivales puertorriqueños, que incluyen las Federaciones.

El Centro Internacional de Cine de Super 8 también fue un gran patrocinador del Taller de Cine La Red que, junto con las iniciativas de Cánovas consiguió la ayuda de la Fundación Brodsky y Treadway, solicitó una subvención del Fondo Nacional para las Artes de los Estados Unidos. El catálogo del festival del Taller de Cine La Red de 1986 muestra la asociación entre el Taller de Cine La Red, el Centro de Cine de Super 8 y la Beca de Artes Estadounidenses. El apoyo de estas organizaciones ayudó a los Encuentros a expandir las actividades ofrecidas para incluir talleres y debates. Una vez en la red de la Federación, los miembros de Cine La Red pudieron exhibir sus películas internacionalmente. Poli Marichal mostró sus animaciones junto con los documentales activistas de Eduardo Cánovas en competencias internacionales. Las películas de Marichal ganaron premios en Bruselas, Montreal y Caracas. Personalmente, tuve la oportunidad en el año 85 de viajar a Barcelona, España a presentar una muestra de nuestros trabajos de cine Super 8. Allí se presentó el documental “El Cetí” realizado con la ayuda de una profesora de biología de la Universidad Interamericana de Arecibo. El documental obtuvo una nominación especial. Todo este esfuerzo gracias a la ayuda y gestiones realizadas por Eduardo. Independientemente de las dificultades financieras que enfrentaba el Taller de Cine La Red, este esfuerzo, ayudado en gran medida por la red de otras comunidades de Super 8, permitió a los cineastas puertorriqueños la oportunidad de expresar su arte y validar su trabajo a nivel nacional e internacional.

KINO GARCIA:

Chirimbillo, como se identificaba Eduardo Cánovas, fue un pionero del cine super-8 en serio, mas allá de un medio casero. Creo que destacan sus filmes experimentales. Pero lo recuerdo sobre todo como una persona generosa. El posibilitó, con su donativo, que el documental »Betances: Destierro y libertad» que hice en 2015, se completara. Le ofrecí que apareciera como Productor Asociado y me dijo que no quería crédito, por lo que simplemente aparece un agradecimiento a Chirimbillo, su nombre de batalla. Entiendo que además dio talleres en video y que en cierta manera se mantuvo activo, luego de que abandonara el super-8 por sentirse «fundido». Además, los formatos de video y video digital posibilitaron nuevos modos de producción y el pequeño formato de cine cayó en desuso.

MARIEN BARRETO:

Mucho antes de que existieran internet y las redes existió en Puerto Rico el Taller de Cine La Red, un junte afortunado de jóvenes cineastas empeñados en hacer cine en formato Super 8.

Allí conocimos (mi compañero Carlos Malavé y yo) a Eduardo Cánovas, el “Chirimbillo”. En el grupo aportaba su trabajo y recursos para los proyectos de todos y otros eventos del taller, incluyendo la celebración del primer Festival Internacional de Cine Super 8 en Puerto Rico donde acudieron cineastas de Europa y Latinoamérica (hecho sin emails, ni WhatsApp ni Facebook…). Su motivación y entusiasmo eran contagiosos. Sus documentales siempre se enfocaban en combatir los abusos e injusticias de esta colonia: el asesinato de Adolfina Villanueva por la policía, el desahucio de Villa Sin Miedo, los asesinatos terroristas contra independentistas, la lucha de Vieques…

Comprometido, tenaz, generoso y solidario…Así era Eduardo Cánovas, “Chirimbillo”.

OSCAR COLON:

Conocí a Eduardo en la isla de Mona, donde filmaba un documental de las cuevas. Allí lo vi por 1era vez y desarrollamos una amistad que nos llevó + tarde a la organización de varios festivales de cine Super 8mm en Puerto Rico, cine alternativo y de vanguardia. Mucho + tarde coincidíamos en Cuba en el Festival Internacional del Cine Pobre de Gibara, con el cual tenía conexiones muy fuertes por sus producciones muy parecidas a lo que había sido nuestros encuentros de Cine la Red. Siempre estuvo en la lucha por los derechos de los desamparados como el caso de Adolfina Villanueva.

LOWELL FIET:

No conocí a Eduardo Cánovas a través del Taller de Cine La Red o en otra capacidad artística o profesional. Lo conocí más casualmente como un amigo de María Cristina quien visitaba la casa y era un conversador gregario sobre el cine, la política, Cuba y bicicletas, entre una multitud de otros temas. Me cayó muy bien y aún mejor porque compartimos el afán de correr bicicleta. Eduardo era una de las pocas personas suficientemente valiente para no tener un carro y lanzarse a las calles de San Juan utilizando su bici como transporte principal. Mi propia práctica de correr cada domingo por la mañana para evitar el tránsito peligroso de la semana parecía muy tímida al lado del gesto de Eduardo de moverse entre Río Piedras, Hato Rey, Santurce y San Juan en dos ruedas.

El gran valor de Eduardo fue su capacidad de hablar en múltiples registros sobre muchos temas y su radicalidad general en acercarse a cada tema. Vimos juntos varios documentales, especialmente los cubanos, pero verdaderamente no hablamos de cine, sino más generalmente sobre los temas de los filmes. Tenía mucha experiencia de viajar a La Habana y eso me ayudó cuando en julio de 2022 tuve un taller de máscaras en el Teatro Estudio Macumbá en Santiago de Cuba. Al momento, por un cambio de planes, descubrí que necesitaba hospedaje en La Habana yendo y regresando de Santiago. Eduardo de inmediato, me suplió el contacto de los amigos donde él se hospedaba y, conociéndole a él, yo recibí el mismo trato que siempre le dieron. Gracias y adiós hermano.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Elon Musk, la sociedad digitalizada y el espectro del autoritarismo

 

 

Juan Rubén Cuadrado Ortiz

Vivimos en una era donde la tecnología está moldeando no solo nuestras vidas, sino también las estructuras fundamentales de nuestras sociedades. Uno de los nombres más influyentes en este contexto es Elon Musk, un visionario que ha impulsado una transformación digital masiva a través de innovaciones que van desde vehículos eléctricos hasta redes satelitales para conectar al mundo. Sin embargo, detrás del genio empresarial y tecnológico que define a Musk, se encuentran preocupaciones inquietantes relacionadas con su influencia en la política, la promoción del fascismo y su posición ante valores democráticos y su conexión con figuras polémicas como el Presidente Donald Trump.

Recientemente, Musk se ha visto envuelto en controversias que van más allá de sus empresas. Un gesto ampliamente interpretado como el saludo nazi “Heil Hitler” ha encendido alarmas sobre los valores que podría estar normalizando en la esfera pública. Como asesor no oficial del expresidente Donald Trump, ahora una figura central en la carrera para ser el presidente número 47 de los Estados Unidos, Musk encarna la interacción peligrosa entre la tecnocracia y el autoritarismo. Este tipo de gestos, simbólicamente cargados de odio y discriminación, deben ser analizados no solo por lo que representan históricamente, sino también por lo que implican para nuestra sociedad global digitalizada.

La relación entre las plataformas tecnológicas y la polarización política es cada vez más evidente. Bajo el liderazgo de Musk, Twitter (ahora X) ha adoptado políticas y discursos que muchos consideran un retroceso en la lucha contra el odio y la desinformación. El problema no radica únicamente en los gestos individuales o en las opiniones, sino en la manera en que estas plataformas globales pueden amplificar valores antidemocráticos. ¿Qué ocurre cuando figuras con tanto poder e influencia coquetean con simbolismos fascistas y los colocan en el espacio público?

Más allá de Musk, lo preocupante es el contexto político en el que estas señales encuentran terreno fértil. La realidad de un regreso derechista de Donald Trump a la Casa Blanca plantea riesgos significativos de un retroceso democrático, especialmente cuando sus posturas autoritarias encuentran eco en sectores tecnológicos que deberían ser guardianes de la innovación y el progreso. La digitalización de la sociedad se convierte en un arma de doble filo: mientras nos ofrece avances insospechados, también abre la puerta a la manipulación masiva de la opinión pública.

Como ciudadanos globales, debemos reflexionar sobre los peligros que el autoritarismo y el fascismo representan para nuestras democracias en esta nueva era digital. El liderazgo tecnológico no debe estar separado de la responsabilidad social, y figuras como Musk tienen la obligación de promover valores que refuercen las libertades y los derechos fundamentales, no de debilitarlos con gestos o políticas divisorias.

La sociedad digitalizada es nuestra creación, y, por lo tanto, somos responsables de definir cómo se utilizarán las herramientas que la conforman. Necesitamos líderes éticos y transparentes que nos guíen hacia el progreso inclusivo y equitativo, no hacia un pasado marcado por el odio y la opresión. Es tiempo de actuar para preservar y fortalecer nuestros valores democráticos antes de que sea demasiado tarde.

 

El autor es profesor de sociología y antropología social en la Universidad Interamericana de Puerto Rico, recinto de Fajardo.