Inicio Blog Página 371

Zehdyris -Sine loco et anno-

 

 

 

Jesús Delgado Burgos

 

“Cuando una idea secuestra el pensamiento no te detengas hasta no verla realizada”, Joshua.

 

En cierta ocasión, un amigo, caminando por uno de esos parajes de lo inusitado, que le permiten concentrarse en lo que piensa, encontró una libreta de apuntes a la orilla del camino. Por el estado en que se encontraba la libreta se imaginó que se le habría caído a alguien un poco antes.

Cuando se disponía a ver su contenido, una mujer de estatura promedio, mirada firme y caminar pausado, proyectando en su semblante cierto aire de preocupación se le acerca y pregunta –Caballero, con su permiso, perdone que le pregunte. ¿Esa libreta que acaba de abrir, por casualidad la encontró por aquí?- Al escuchar su respuesta en la afirmativa, cambió el semblante de la mujer y, dejando escapar una tenue sonrisa, le entregó la libreta extraviada.

Por la dirección en que ella venía, le permitió al amigo acompañarla un rato y dialogar con ella acerca de su escrito. En situaciones como esas, antes o después de las primeras palabras, lo primero que ocurre es la presentación de rigor. Al principio su nombre le pareció extraño pero cierta musicalidad en su fonética permitió que lo memorizara inmediatamente. Su nombre Ronoëlany. En la conversación, al preguntarle a qué se dedicaba le indicó que en sus ratos de ocio, además de escuchar música, trataba de escribir cuentos basados en leyendas que le narraba su abuela. Al escuchar lo dicho, surgió otra pregunta – ¿Y ahora, qué cuento escribe? Porque me imagino que alguno debe haber escrito en su libreta- Ella sonrío nuevamente, se mantuvo en silencio un rato y dijo –Lo que estoy escribiendo, me lo reservo pero, ¿Ha leído la historia de un cartógrafo que dibujaba mapas?- Su respuesta fue – No. ¿Porqué?- A lo que ella añadió – Es un cuento que publiqué recientemente? Acto seguido el poeta hizo la siguiente pregunta –¿Y de que trata, si se puede saber?- La escritora se quedó pensando un rato y dijo –Bueno se lo voy a leer, pero, si lo compra en algunas de las librerías de Río Piedras, puede estar seguro de que se lo voy a agradecer. Introdujo la mano en su cartera, sacó el libro de cuentos, comenzó a leerlo empezando por el título: Historia de un cartógrafo que dibujaba mapas de memoria que dirigían a todas partes sin llegar a ninguna -La comarca del Zedhirys, localizada en el paraje más arcano del Otimiac, es un lugar donde ocurren cosas impredecibles. Su nombre, originario del nitlá, significa “lugar bajo las estrellas”.

Otros estudiosos del origen de nombres extraños e inverosímiles, lo han definido como “el no lugar de la memoria y sus olvidos” Según narran historiadores, geógrafos, cartógrafos y poetas, sus límites territoriales resultaban impredecibles para viajeros ocasionales Algunos imaginaban que el punto más distante de la comarca estaba localizado al poniente de la última montaña que se divisaba a lo lejos.

Otros, la sitúan un poco más acá del ojo del agua del Zedhirys. La comarca ha sido visitada por amigos o extraños y narran las crónicas que bajo la sombra de su árbol más frondoso se congregan en diferentes épocas del años amigos y familiares, juglares, artistas, mandrágoras, bohemios y poetas. Tiene fama de ser lugar de conspiraciones bajo las estrellas, encuentros y desencuentros a la luz de la luna, degustación de manjares, libación del néctar de los dioses bajo la lluvia y otras tantas actividades rutinarias bajo el sol ardiente. Para arribar al lugar hay que recorrer varias leguas de camino, atravesar pendientes, praderas y montañas. Al llegar a la entrada principal de la provincia, el invitado de ocasión está obligado a repicar campanas, responder a la contraseña y resolver el enigma de la Regente Ameshira o el Ballestero Mayor que la resguarda y esquivar varias pendientes que, a manera de fosas, resguardan el patio interior antes de pasar frente al almacén donde se guardaban máquinas, pertrechos, herramientas aparejos y útiles de labranzas protegido por dos de sus tres lebreles que a la menor provocación ladran con tal furia y fuerza que sus alaridos pueden escucharse varias cuadras a la redonda.

Cuentan algunos de los que han visitado la comarca como invitados o por cuenta propia, que en el Zedhirys se levanta en su epicentro la posada principal, custodiada por una muralla infranqueable y una casilla en sus cuatro costados para repeler cualquier intento de conquista. Quien logra tener acceso, está obligado a vadear un talud a la izquierda de la posada, que en tiempos de lluvia, cualquier paso en falso arrastra al desprevenido más cuesta abajo que el Gotan de Ledrag, como en cierta ocasión sucedió con Adgami, que antes regresarla cuesta arriba, pasaron horas y horas de nunca acabar. Quien logre responder certeramente a la contraseña, resolver el enigma, franquear las pendientes y esquivar dos de sus tres perros guardianes, tiene acceso asegurado a la parte más codiciada de la comarca en tiempos de las festividades y torneos de la Cofradía de los Templarios de Todos los Días. En la plazoleta donde se celebran los torneos y festividades está enclavada la pieza más envidiada por los invitados. Se trata de un horno diseñado y construido por el maestro artesano del Gremio de los Albañiles del Otimiac, Angelus Virbonus. Uno de los parroquianos que ha visitado la comarca comenta que terminada la obra, Ameshira convocó a los tres mejores artesanos del Gremio de Enladrillados, Terminaciones, Cubrefaltas y Ramas Anexas para decorar la obra maestra postrera de Angelus, bajo lluvia, sol y sereno. En la precisión de su trabajo, los artesanos del enladrillado, terminaciones y cubre faltas pusieron tanto empeños y maestría en su labor que es considerada en los anales de maestros artesanos, escultores, arquitectos, grabadores en bajo y alto relieves, mosaiqueros, vitraleros y fogoneros, como una de las siete maravillas del Otimiac y ha sido recomendada para ser declarada a perpetuidad patrimonio de los habitantes en la comarca del Zedhirys. Ir a la comarca del Zedhirys no resulta nada de sencillo.

Aún aquellos que han tenido la oportunidad de visitarla en más de una ocasión extravían el camino. Se dice que uno de sus templarios visitantes tardó décadas, antes de memorizar la ruta exacta para poder llegar a la comarca sin que Odlanreb del Odnan, por instrucciones de Ameshira, saliera en su rescate. Pensando en esos extravíos de ruta, la Templaria Mayor de la Comarca del Zedhirys encomendó al cartógrafo, que dibujaba cartas de memoria que dirigían a todas partes sin llegar a ninguna, para que diseñara uno más perfecto que los mapas gugulianos utilizados en nuestros días por navegantes, viajeros y caminantes. Recibida la encomienda, el cartógrafo del no lugar pasó horas, días, semanas y meses estudiando coordenadas, puntos cardinales, vías de acceso, puntos de referencias, códigos, símbolos, claves y leyendas antes de dar inicio a la encomienda de Ameshira.

Para no cometer los mismos errores de cartógrafos antiguos, modernos y contemporáneos, asistió como oyente al Seminario de Lecturas sobre Retos y Paradigmas de la Cartografía en Tiempos de Crisis que ofrecía el profesor Yuliuz Entemur en el curso Geo2016 de la Facultad de Geografía en la Universidad Autónoma del Otimiac. Cuando ya se había empapado de los saberes ideográficos y símbolos utilizados por los cartógrafos más consagrados, visitó la colección de mapas, brújulas y astrolabios del Centro de Investigaciones Cartográficas de la Facultad de Geografía donde se le permitió estudiar con lujo de detalles el mapa más antiguo que existe de la ciudad del Nipur, que según historiadores, geográfos y cartógrafos fue diseñado durante el periodo de la dinastía casita entre los siglos XVI al XII a.C. Estudió con lujo de detalles dibujos y diagramas de los mapas de Anaximandro, del griego Piteas y los de Magallanes; analizó las cartas de navegación y crónicas de conquista, transcribió pasajes de los manuscritos originales de los viajes de Marco Polo, reflexionó sobre la cartografía del Dorado y dibujó mapas imaginarios de la Atlántida y la Odisea. Así fueron pasando los días, semanas y meses que nadie en la comarca sabía dónde se encontraba el cartógrafo ni daban con su paradero. Según rumores y noticias que llegan a la comarca, un día lo vieron caminar en dirección al poniente de la última montaña que se divisaba a lo lejos dejándose orientar por lo que parecía ser un mapa dibujado con símbolos extraños. Otros comentan que una noche, mientras miraba la estrella de los navegantes para actualizar el azimut de sus movimientos quedó atrapado entre las coordenadas y metáforas del lugar más exacto de lo inexacto y nunca más volvió a aparecer.-

Aquí termina la historia de un cartógrafo que dibujaba mapas de memoria que dirigían a todas partes sin llegar a ninguna. Por mi parte no he vuelto a ver al amigo poeta. Mi interés por la ficción cartográfica me llevó a comprar el libro. Al abrirlo, para su sorpresa , encontré un mapa dibujado a mano y en su sus bordes, aparecía escrito con letra menuda -sine loco et año- y, a manera de advertencia para quien siguiera las coordenadas dibujadas en el mapa en el lado posterior del mapa la frase -entre un crepúsculo nocturno y otro vespertino, muchas de sus rutas en dirección a la utopías resultan inciertas.

 

2016

 

Religión y diversidad

Especial para En Rojo

 

Todas las religiones predican amor, compasión y misericordia. Sin embargo, muchas veces en la historia, las instituciones religiosas si hicieran instrumentos de fanatismo e intolerancia.  Otros caminos espirituales, como el Budismo, fundamentados  en la compasión universal y en la no violencia absoluta, en algunos momentos y lugares, han sido usados como pretexto para la intolerancia y persecuciones a disidentes. Infelizmente, en la historia, el Cristianismo ha sido la religión que más provocó guerras y persecuciones religiosas a otras tradiciones.

En Brasil,  si bien la Constitución Brasileña defiende la libertad de culto para todas las tradiciones religiosas, aún existen programas radiofónicos y de televisión que predican la intolerancia contra algunas tradiciones como por ejemplo las religiones afrodescendientes. Casi cada día, una comunidad religiosa afrodescendiente o casa de oración de un pueblo originario es invadida y atacada por cristianos fundamentalistas.

En enero de 2000, en Rio de Janeiro, una sacerdotisa del Candomblé sufrió un infarto y falleció, al ver su templo invadido por personas de una Iglesia neopentecostal, objetos sagrados de culto destruidos y su nombre puesto en un periódico en una noticia falsa. Para que hechos como esos no se repitan, en 2007, el presidente de la República firmo un decreto que hace del 21 de enero de cada año, el “Día nacional contra la intolerancia religiosa”.

Para acabar con la intolerancia cultural y religiosa, no basta una ley o decreto. Es necesario cambiar interiormente el proceso de la fe. Muchas confesiones religiosas aún confunden la verdad con una forma cultural de expresar la verdad. Por eso absolutizan sus dogmas y tienden a cerrarse en un autoritarismo fundamentalista. Así justifican conflictos y guerras en nombre de Dios. En 1965, uno de los más bellos documentos del Concilio Vaticano II, la declaración Nostra Aetate,  proclamaba el valor de las otras religiones e invitaba a los católicos a respetar la diversidad y al diálogo. También, el Consejo Mundial de Iglesias, que congrega más de 340 Iglesias evangélicas y ortodoxas, pidió a las Iglesias respeto y diálogo con todas las culturas y colaboración con otras tradiciones religiosas.

Actualmente, en el mundo, la diversidad religiosa es un hecho cultural que se impone en la humanidad, pero también una gracia divina y una bendición para todas las tradiciones. Así, ellas pueden enriquecerse recíprocamente. En estes tiempos en que la crisis ecológica pide soluciones urgentes y cambios fundamentales, las espiritualidades de los pueblos originarios y de las comunidades negras pueden ayudar mucho a rehacer una cultura de relación amorosa con la Madre Tierra, con el Agua y toda la naturaleza.

Todas las religiones están en camino y peregrinan en dirección a la verdad que es Dios. Para esta apertura pluralista y para el diálogo, vale lo que, en el siglo IV, San Agustín decía: “Dame alguien que ame y comprenderá lo que digo. Dame alguien que desee caminar por este desierto, que tenga sed y suspire por la fuente de la vida, muéstrame esa persona y ella me entenderá”.

El autor es monje benedictino y escritor.

El corto trecho de lo cotidiano a lo irreal en The Straight Story y Flow

 

Especial para En Rojo

 

“A este grande, gracias por hacer lo que logran pocos: transformar el mundo y dispararlo hacia otra casa.”

Juan Carlos Quiñones recordando a David Lynch en Facebook.

Una de mis secuencias favoritas del cine es el comienzo de The Fog (dir. John Carpenter,

EE.UU., 1980), donde un marino con mucho mundo y que aparenta haber sobrevivido a incontables aventuras en altamar, le cuenta a un grupo de niños una historia de fantasmas. Los niños, arremolinados alrededor de una fogata, permanecen eletos, sus ojos pegados en el marino. Con la teatralidad oscura del gran John Houseman, el marino les cuenta que cuando vuelve la neblina, la tripulación ahogada de un barco hundido regresa en busca de luz. Las historias narradas alrededor de una fogata son la esencia del teatro, por la acción en vivo de hacer un cuento a una audiencia, y del cine, por la presencia del fuego y la luz que ilumina al narrador mientras el público permanece en penumbras. Otro de estos momentos ocurre en The Straight Story (dir. David Lynch; Reino Unido, Francia y EE.UU.; 1999) cuando Alvin Straight (Richard Farnsworth), el septuagenario que decide recorrer casi 400 millas en su tractor podadora para volver a ver a su hermano envejeciente (Harry Dean Stanton), pasa una noche hablando con una joven mochilera (Anastasia Webb) que pide pon en la carretera. Alrededor del fuego, Alvin le cuenta a la joven la razón por la que emprendió su odisea para reconectar con su hermano, con el cual no habla hace mucho tiempo por ofensas pasadas. Diferente a la oscura actuación de Houseman en The Fog, Farnsworth cuenta la historia lentamente con unos ojos azules que se llenan de lágrimas en un momento mítico donde dos seres humanos comparten sus vidas una noche fría cerca del calor de la fogata.

Mientras anoche me preparaba para ver The Straight Story, nos visitó Gem, una buena amiga nuestra, e insistió en ver Flow (dir. Gints Zilbalodis; Latvia, Bélgica y Francia; 2024), otra de las joyas animadas del 2024. En esta belleza, un grupo de animales, que incluyen un gato negro, un capibara, un lémur, un perro y un pájaro, navegan en un pequeño bote de vela mientras el nivel del agua sube y cubre un mundo sin humanos. Los animales no hablan, pero se comunican lo suficiente como para entender que se necesitan para sobrevivir. Mientras cada animal descubre su propia manera de colaborar, el gato negro funge como el centro emocional de la historia. En un momento emotivo donde el gato tiene su encuentro final con una gigantesca criatura marina (puede ser una ballena, pero no está claro), en nuestra sala los ojos de Gem brillaban con lágrimas que ella luchaba por controlar. La empatía tan tierna de un gato y sus compañeros conectó la mirada de Gem a la de Alvin Straight mientras todos compartimos nuestra humanidad alrededor de la luz del televisor.

Cuando me enteré sobre la muerte de David Lynch el pasado miércoles, 15 de enero, quise escribir algo sobre su trabajo. Lynch es un director fundamental para todo cinéfilo. Durante mi adolescencia, las primeras películas que vi del maestro fueron The Elephant Man (Reino Unido y EE.UU., 1980), con la actuación memorable del gran John Hurt en el papel de John Merrick, y Blue Velvet (EE.UU., 1986), que fue la primera vez que atestigüé de lo que era posible Dennis Hopper en su actuación de Frank Booth. Los giros absurdos de Blue Velvet se repiten en otras dos maravillas de Lynch, Lost Highway (Francia y EE.UU., 1997) y Mulholland Drive (Francia y EE.UU., 2001). Sin embargo, me parece que The Straight Story combina la sensibilidad del director en su exploración de la humanidad de sus personajes, que vemos en The Elephant Man, y las situaciones surreales de Blue Velvet. The Straight Story es basada en una historia verídica, pero Lynch transforma ese viaje real de Alvin Straight en una serie de encuentros algo raros que van desde una mujer harta de atropellar venados a una manada de ciclistas que le pasan por el lado al tractor podadora de Straight. Estos encuentros no son tan raros en sí, pero pierden toda su naturalidad al ser parte de la absurda historia de un hombre que insiste en cruzar de Iowa a Wisconsin en un transporte poco confiable para volver a ver a su hermano. A Straight no le interesan transportes veloces ni la comodidad de dormir bajo un techo. Su viaje es un peregrinaje que el protagonista debe emprender solo para expiar los errores del pasado, que él va revelando a medida que continúa su odisea. Así como los ojos de Richard Farnsworth son un texto de lágrimas y sonrisas que no necesitan de diálogo para expresar la urgencia del pasar del tiempo, la cámara constantemente captura la grandeza silenciosa de la naturaleza que rodea a Straight y las noches estrelladas bajo las que duerme. The Straight Story refleja la esperanza de Lynch en un pueblo que llora, ríe y lucha junto a Alvin Straight para que este llegue a su destino. Como afirma Juan Carlos en el epígrafe, la ruralía de obreros y agricultores de los Estados Unidos se transforma en un lugar lleno de esperanza y humanidad. Aunque muy diferente al país al que la mezquindad política presente ha disparado en una dirección aislacionista, los Estados Unidos de Alvin Straight son la nación que David Lynch se rehúsa a dejar ir. No puedo soltar mi cinismo ante su visión, pero entiendo la esperanza de Lynch por un país u “otra casa” donde reine la esperanza de The Straight Story.

En Flow, la humanidad es inexistente, posiblemente por el constante subir del nivel del mar que ha sumergido a toda la civilización. Tan solo permanecen los animales. En un mundo donde los humanos desaparecen, se desarrollan otras formas de comunicación, maneras únicas de maravillarse por la belleza natural que los rodea. De esta manera nos identificamos con el gato negro alrededor del cual se juntan el diverso grupo de animales en la pequeña embarcación. Diferente al viaje de Alvin Straight, el grupo de animales no tiene destino. Su viaje es uno de simple descubrimiento, de adaptarse a un mundo que ha cambiado para los animales y colapsado para los humanos. Flow no cuenta con un diálogo convencional porque los animales no hablan, aunque el espectador logra entender con claridad el lenguaje de los gatos, de los perros, de los pájaros y hasta del capibara que es miembro de la tripulación. Los animales desarrollan una lengua franca ya que entenderse y trabajar juntos es lo que asegurará su supervivencia. La animación de computadora parece ser poco sofisticada ante los avances tecnológicos con lo que cuentan grandes producciones, pero esta simpleza en el diseño enaltece la profundidad emocional de los personajes.

Al igual que en The Straight Story, donde un hombre muy viejo se torna en un agente de esperanza en un mundo que lo ha dejado atrás, Flow es una joya animada donde un pequeño gato ocupa el centro de un mundo de proporciones monumentales, pero en el que su comunidad lo necesita para continuar. Ambas películas representan viajes a mundos con detalles que logramos reconocer, pero que develan al espectador rarezas que nos devuelven la esperanza por las maravillas que nos rodean.

Pueden ver The Straight Story en Disney+. Si pueden, vean Flow en la pantalla grande en Fine Arts para que sientan las inmensas proporciones de esa historia. Si no, la pueden alquilar en Prime Video.

Cha Cha Jiménez, “Tengo Puerto Rico en mi corazón”

 

 

 

Especial para CLARIDAD

 

Esas palabras de impacto duradero, originarias de la Organización de los Young Lords y su fundador José Cha Cha” Jiménez resumen la vida Cha Cha de lucha y liderazgo extraordinario. Nacido el 8 de agosto de 1948 en Caguas, Puerto Rico y criado en Chicago desde su temprana niñez, su vida fue reflejo de la sociología de la comunidad puertorriqueña, explotación, desplazamiento, discrimen y racismo, drogas, politización.

Cha Cha fue un líder joven y carismático muy querido por su comunidad, cuya vida y fallecimiento el pasado 10 de enero fueron reseñados por importantes medios escritos y grandes cadenas televisivas en sus noticiarios.

En los años 60 las llamadas minorías organizaban gangas para defenderse frente a otros grupos y la violencia racial. Esa fue la experiencia adolescente de Cha Cha. Así surgieron los Young Lords y su base, pero bajo la influencia de las Panteras Negras pronto se convirtieron en una organización política y de servicios a la comunidad. Ahí tiene su raíz las instituciones actuales de defensa de los derechos y cultura de la comunidad puertorriqueña en Chicago. Sus alianzas abarcaron la comunidad afroamericana, la mexicana y de otros grupos.

Se trataba de un Chicago mayoritariamente afroamericano de plena guerra racial entre grupos de las llamadas minorías incluyendo los puertorriqueños(as).. aquel Chicago donde existían y le otorgaban permisos para marchas y otras actividades a grupos nazis y del Ku Klux Klan. Era un Chicago de brutalidad policíaca rampante por un departamento de la policía, conocido como feroz. Las condiciones en esas comunidades incluyendo la afroamericana eran de miseria. Los grupos étnicos vivían en total segregación teniendo que pelear hasta por el recogido de basura.

En particular, Cha Cha representó el repudio a lo que sufrían los boricuas neutralizando la visión de la lucha como un delito. En conversación con América “Meca” Sorrentini, otro pilar de las luchas boricuas en Chicago en aquella época, ésta afirmó las cualidades de Cha Cha Jiménez. “Como líder político era excepcional. Antes de yo llegar a Chicago, ya en Wooster, Massachusetts, Cha Cha era prácticamente una leyenda por sus métodos de organización comunitaria desde 1965,” afirmó Meca. También cuenta Rafael Baerga, entonces encargado de la Misión Vito Marcantonio del Movimiento Pro- Independencia en Nueva York, que en 1970 ó 71 viajó a Chicago para conocer a Cha Cha junto al encargado de la zona de medio oeste, David Santiago,

Bajo la dirección y el ejemplo de trabajo de Cha Cha, los Young Lords fueron fundados para el Grito de Lares del 23 de septiembre de 1968 cuando los vecindarios boricuas eran Lincoln Park, Humbolt Park y Wicker, desde donde los boricuas fueron desplazados. Sus programas comunitarios, que llamaban de sobrevivencia, seguían el modelo de programas de las Panteras Negras, organización radical afroamericana dirigida en Illinois por el joven Fred Hampton, buen amigo de Cha Cha asesinado por la policía.

Los programas eran de desayuno para infantes escolares y alimentación adulta; un centro de cuido infantil organizado en era una cooperativa; programas de salud incluyendo clínicas dentales; programas de vivienda; de ropa, incluyendo para jóvenes graduandos. Lucharon para la educación bilingüe y programas de estudios puertorriqueños. Además, en muchas instancias utilizaron la vía del sistema legal.

Cha Cha también dirigió luchas contra el racismo, la discriminación y la brutalidad policíaca, crudos en Chicago en aquel momento. Dirigió importantes campañas electorales incluyendo para la elección del primer alcalde afroamericano de Chicago en 1983. También estuvo al frente del desarrollo amplias relaciones con iglesias, reverendos y pastores, pues Cha Cha además fue una persona de fe creyente en el socialismo cristiano. Logró que puertorriqueños(as) rezaran en el altar principal para los “blancos,” luego de haber sido relegados a altares en los sótanos de las iglesias.

En el 1974 los Young Lords participaron en la campaña económica y de movilización al Acto Nacional por la Independencia y la excarcelación los Presos Nacionalistas celebrado en el icónico Madison Square Garden de Nueva York. Al respecto, Cha Cha fue fundamental en la plena integración de la lucha patriótica e independentista a la lucha por la justicia social para los puertorriqueños(as) en Chicago, siempre con la mira en sus raíces en Puerto Rico. En 1969 los Young Lords se organizaron en Nueva York. Además, se expandieron a otras ciudades del medio oeste de Estados Unidos. Cha Cha incluso impulsó la organización de los Youg Lords en Puerto Rico.

Siempre tuvo un espíritu de superación propia y crecimiento organizativo. Dondequiera llevaba los proyectos de los Young Lords e impulsó su estudio en el marco sociológico académico en Chicago.

José “Cha Cha” Jiménez legó a la comunidad los valores de la lucha radical, unitaria y de principios. Al presente en la organización Young Lords de la Nueva Era (“New Era Young Lords”) jóvenes se organizan para seguir esa lucha en Chicago y ciudades cercanas.. siempre con Puerto Rico en su corazón.

Una mariposa en el infierno

Foto por Pablo Medina

Especial para En Rojo desde Damasco

Fotos: Pablo Medina

 

Muafak Arwani es un poeta sirio que durante décadas ha ocultado el significado de sus poemas, que recita en teterías y que no ha querido publicar por miedo hasta la caída del régimen sátrapa de los Al-Assad el mes pasado.

Nació en la ciudad de Hama, en el centro de Siria en 1963 y llegó a Damasco para estudiar la secundaria y posteriormente Ingeniería y la sharia (ley islámica).

En 1982, se fue de vacaciones y al regresar a su casa se encontró que estaban deteniendo a todos los hombres y niños mayores de 10 años. Hama había sido una ciudad mayoritariamente opositora a la dictadura de Háfez Al-Assad y el tirano la bombardeó, la tomó con tanques y estableció puestos de control en cada esquina.

“Detuvieron a mi padre, a mis cinco hermanos y a las mujeres que escapaban les daban la instrucción de dejar las puertas abiertas de las casas”, recuerda el rapsoda.

Sus cinco hermanos tenían entre 10 y 17 años y todavía no saben qué fue de ellos. Arwani refleja en sus poemas el dolor y el amor de su madre por la ausencia de sus hermanos. También escribe sobre la nostalgia que siente por sus dos hijos emigrados a Alemania y que ansía tener a su lado.

Al poeta le tocó su turno y pasó sus primeros dos años y medio encarcelado.
Una vez liberado, tuvo que hacer el servicio militar y lo volvieron a detener porque era familia de un desertor del Ejército. Él no conocía a su pariente, Mukhles Arwani, un piloto que se había negado a bombardear Hama y que escapó a Jordania.

Durante dos años fue torturado y solo le preguntaban si conocía a su familiar del mismo apellido.Estuvo detenido en un colegio de formación profesional donde enseñaban electrónica y mecánica.  Allí le ataban las manos a la espalda, le ponían la cabeza en una prensa y empezaban a apretar mientras le hacían la misma pregunta.

“Algunas cabezas explotaban y el siguiente a torturar tenía que retirar el cadáver y limpiar la sangre antes de colocar la suya en la prensa”, describe con tranquilidad.

Asegura que había visto al jefe de los torturadores infiltrado en las manifestaciones contra el régimen.  “La familia del espía cooperaba con la Inteligencia y tenían un taller para reparar los vehículos del régimen dañados”, denuncia.

A la media noche del pasado 8 de diciembre, cuando los rebeldes llegaron a Damasco, llamaron a la puerta de su casa y su mujer se sobrecogió temiendo lo peor.

Era su buen amigo el portero del edificio, que llegaba con 20 desconocidos, cansados y hambrientos. Eran rebeldes a los que dieron de comer y les dejaron dormir en la casa aquella noche.

Asegura que “gracias a Dios y que tenemos tanta capacidad de paciencia, los cincuenta años de los Al-Assad ahora se sienten como unos meses”. Confía en que, Ahmed al Sharaa, el líder del nuevo gobierno sirio, todavía en proceso de organización, será una bendición para el país.

“Los musulmanes nunca pensamos en la venganza. Es un sentimiento que sobretodo tienen las mujeres, el de la esperanza por una nueva vida”, defiende. Subraya que ese es el espíritu que viene con Al-Sharaa: “nos ha dicho; sois libres, no buscamos venganza”.

Explica que el verso del Corán que dice “ojo por ojo, diente por diente”, por un lado, les daría derecho a la venganza, pero que el texto sagrado acaba diciendo que “si perdonáis, es mejor”.

El trovador ha sentido durante toda su vida el bálsamo de la poesía para soportar una realidad intolerable.

Cuando se le pregunta cómo se siente ahora tras la caída de Bashar al-Assad, se le iluminan los ojos y dice: “para mí, para mi madre, para toda mi familia, soy como una mariposa que no pesa, que flota de la felicidad”.