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Carbonera AES: un rescate financiero vergonzoso a costa de nuestro pueblo

Foto Archivo CLARIDAD/ Vicente Vélez

¿Hasta cuando seguirá el pueblo puertorriqueño aguantando agravios?  Esta vez, el agravio viene de parte del Negociado de Energía (NE),  entidad a cargo de velar por el cumplimiento de la política pública energética del gobierno de Puerto Rico.

El pasado 1 de febrero se anunció  que el NE aprobó las  enmiendas al contrato de la carbonera AES que equivaldrían a otorgar un multimillonario rescate financiero para dicha empresa privada de energía a base de la quema de carbón mineral. El costo total directo a los consumidores sería de $ 185 millones por cuatro años hasta finales de 2027, cuando entraría en vigor la prohibición obligatoria a la generación de energía a base de carbón. Solamente en 2024, el impacto de dichas enmiendas al bolsillo de los consumidores sería de $45 millones.

En resumen, el Gobierno de Puerto Rico, por medio de la AEE y el NE, le lanza un salvavidas financiero de $185 millones por cuatro años, a una empresa energética privada, a modo de rescate, y se los cobrará en aumentos de tarifa a las y los consumidores de energía eléctrica en nuestro pais. Un agravio más que se suma a la larga lista de malas decisiones y contratos leoninos que han desarticulado nuestro sistema eléctrico,.prolongando indefinidamente la crisis energética por la que se atraviesa en nuestro pais.

La planta de AES en Guayama, inaugurada en el año 2002, produce el 15% de la electricidad que se consume en Puerto Rico. AES es una empresa de propiedad privada, cuya viabilidad financiera comenzó a decaer hace varios años. Ya desde 2021, AES quería pasar la titularidad de su planta de Guayama a la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) y había solicitado que se le concediera un nuevo contrato, donde asumiría solamente la operación de la planta. Pretendía que el Gobierno de Puerto Rico asumiera todos sus gastos, incluyendo la.compra de carbón y los más de $150 millones en costos ambientales. La.debilidad financiera de la compañía explotó finalmente en junio de 2023 cuando AES incumplió con el pago de $17.5.millones de su deuda pendiente de $144 millones, y el NE le  autorizó de emergencia una transferencia de $12.8 millones de fondos de la AEE para cubrir los gastos de sus operaciones. Con esta última decisión del NE, se completa el rescate de AES, por parte del gobierno de Puerto Rico, hasta el momento en que la empresa deba cerrar su operación de carbón aqui. Además, se cumple el objetivo de AES de salvar temporalmente sus finanzas aunque sea a costa del pueblo puertorriqueño.

El carbón mineral es una fuente energética maligna. La quema de carbón contamina doblemente. Sus cenizas se esparcen por el aire, y han ocasionado un alza peligrosa y fatal de enfermedades de las vías rspiratorias, de la piel y hasta cánceres en los habitantes de las áreas aledañas a la planta en Guayama. Hay estudios de la Escuela de Salud Pública del Recinto de Ciencias Médicas que documentan los estragos ocasionados por la.actividad de AES en comunidades como Puente de Jobos y Miramar, cercanas a la planta de Guayama. Por su parte, las cenizas tóxicas que se depositan en Peñuelas se contaminan nuestro subsuelo y nuestras aguas. Un demoledor estudio de la organización ambientalista estadounidense  » Earth Justice» documenta cómo minerales pesados.contenidos en las cenizas se cuelan a nuestro subsuelo y contaminan nuestras aguas. Según la organización, las grandes cantidades de cenizas apiladas sobre el acuífero de la Costa Sur han propiciado la filtración de sustancias peligrosas contenidas en las cenizas, como el arsénico, el radio y el sulfato, entre otros, a las aguas del acuífero.

Por dichos peligros, y por la.actitud temeraria de la empresa, y por la arrogancia del Gobierno y del NE de ignorar los reclamos de las comunidades afectadas, AES ha confrontado oposición masiva desde su llegada a Puerto Rico, por parte de los sectores más alertas y ambientalmente responsables de nuestro pueblo. Estos también han expresado su rechazo al rescate financiero de la AES aprobado por el NE. Entre otros, la coalición Queremos Sol, el Comité Ambiental de Salinas y residentes de las comunidades afectadas en Guayama y Peñuelas se han expresado en contra de que se use dinero público para rescatar a una empresa privada, cuya actividad es altamente contaminante y contraria a la política pública aprobada. Por su parte, la senadora María de Lourdes Santiago, del Partido Independentista Puertorriqueño ( PIP) denunció el proceso falto de transparencia y de comunicación efectiva por parte del Negociado de Energía. Cuestionó, además, el que una corporación pública en quiebra como la AEE transfiera de sus fondos, a una empresa privada como la AES para solventar sus operaciones.

Ante este maridaje tan cuestionable entre lo público y lo privado, es imposible evitar las dudas y la oposición. Salvar las finanzas de una empresa privada como AES – y menos bajo el chantaje de que se irá de Puerto Rico- no le compete al pueblo puertorriqueño ni a sus dependencias públicas. Bajo las leyes de la libre empresa, las decisiones en las empresas privadas son un asunto corporativo interno que compete a los accionistas, dueños y oficiales de dichas empresas, en este caso AES.

El pueblo puertorriqueño juzgará duramente a quienes utilicen fondos públicos para pretender salvar a AES de su segura y anunciada muerte y salida de Puerto Rico.

 

Se le ponen parchos al deterioro del Archivo General

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.

“Los actuales esfuerzos son un parcho temporero si no se atienden los problemas estructurales graves”,  advirtió Ángel Figueroa Jaramillo, el coordinador de Pro Sol UTIER, a la  Comisión de Arte y Cultura de la Cámara de Representantes, respecto a las condiciones en que se encuentra el edificio que alberga el Archivo y Biblioteca Nacional de Puerto Rico, Edificio Ricardo Alegría.

Las expresiones son parte de la ponencia que se presentó  en la vista pública que llevó a cabo esa comisión sobre la RC 1094, que investiga las condiciones del Archivo a raíz de las denuncias de las  condiciones del edificio, en particular, el colapso de la subestación que le provee energía eléctrica tras las lluvias que afectaron al Viejo San Juan  el 27 de octubre del 2023. La resolución fue presentada por el representante del Partido Independentista, Dennis Márquez Lebrón.

El coordinador de Pro Sol, sindicato que agrupa a las y los trabajadores del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP), en su ponencia reparó en que la inversión previa de $56 millones en un edificio que no está diseñado para ser un archivo no es sostenible. Según declaró, el 30 de octubre, la administración del ICP les informó sobre problemas con los acondicionadores de aire y la subestación eléctrica, propiedad del ICP.  Figueroa Jaramillo denunció que antes de los acontecimientos del 27 de octubre, ya existían problemas relacionados con la presencia de hongos en diversas áreas del edificio, en particular, la que alberga el Archivo de Imágenes en Movimiento, la Sala de Referencia y la Sala del Archivo Fotográfico, las cuales se vieron obligadas a cerrar  y trasladar a las empleadas a otra área debido a la persistencia del problema, que comprometía su salud.

“En ese momento, el edificio ya experimentaba dificultades con la climatización, ya que la torre de enfriamiento (chiller) de respaldo estaba dañada, situación que no se había comunicado a los empleados”, relató.

Entre los graves problemas estructurales que enumeró Figueroa Jaramillo que posee el edifico del Archivo General está el techo del edificio que afecta el depósito 5, que aún no ha sido corregido. “El orden de los trabajos es crucial porque sabemos que aún no se han reparado las torres de enfriamiento, y el uso del chiller rentado no es suficiente para la climatización necesaria para proteger el esfuerzo de limpieza que se está llevando a cabo en estos momentos, un esfuerzo que estamos seguros ha supuesto un gasto presupuestario considerable”.

Otro asunto que llevó a la atención de la comisión fue que la administración del ICP se ha negado a que el Comité de Salud y Seguridad, compuesto por ambas partes (ICP  y Pro Sol), realice una visita e inspección ocular de las condiciones del lugar para poder analizar si están aptas o si los procedimientos que se llevan a cabo cumplen con condiciones seguras para la salud y seguridad de los trabajadores y trabajadoras.

Figueroa Jaramillo criticó el que la administración del ICP haya presentado públicamente los actuales trabajos de limpieza que se realizan en el edificio como si fueran una hazaña, en lugar de reconocerlos como una obligación periódica dentro de los procesos de conservación y preservación, para asegurar su misión de conservar y preservar los documentos y garantizar la salud y seguridad de los trabajadores y trabajadoras.

De hecho, todos los empleados del Archivo estuvieron trabajando remoto desde el 6 de noviembre del 2023 hasta este 5 de febrero 2024, cuando los mandaron a regresar; pero el acceso al público al edificio sigue vedado hasta nuevo aviso.

Antes de la presentación de la resolución que dio paso a la celebración de la vista pública la primera semana de febrero, el Programa de Solidaridad Pro Sol UTIER le cursó una carta al gobernador, Pedro Pierluisi, el 16 de enero de este año, en la que señalan que el director del ICP, Carlos Ruiz, y la directora del Archivo “han sido incapaces de resolver la crisis”.

En la carta se advierte: “La Administración del ICP está consciente del peligro de perder documentos como las Actas del Cabildo de San Juan, Protocolos Notariales del siglo 18, 19 y 20 (contiene información necesaria para analizar asuntos económicos, sociales, familiares, culturales, jurídicos y hasta cotidianos de nuestra historia),  Epistolario de Eugenio María de Hostos, carteles, fotos, películas, grabaciones sonoras, documentos de la División de Educación a la Comunidad, campañas electorales.  Las carpetas Memorabilia de Juano Hernández y obras cinematográficas únicas que forman parte de nuestra identidad histórica, esto es una pequeña muestra de la  importancia de lo que allí se conserva”.

El coordinador de Pro Sol confirmó que hasta el presente no han tenido ninguna reacción de parte del primer ejecutivo.

La necesidad de un nuevo edificio

 El representante Dennis Márquez Lebrón, en entrevista con este semanario, compartió sus impresiones sobre lo expuesto en la vista por la directora y archivera general, Hilda Teresa Ayala González.

El portavoz de la delegación del PIP indicó que la situación del archivo hay que dividirla en dos temas. Uno, la infraestructura del edificio y, segundo, las consecuencias que puedan tener las condiciones del edificio sobre las colecciones. “Sobre lo primero, a todas luces hubo un daño en el sistema eléctrico de la subestación, al cual no se le había dado mantenimiento ni inspeccionado, pero sí hubo el evento fuerte de inundaciones que tuvo su efecto. El daño eléctrico, a su vez, provocó daños en el sistema de climatización. Por lo tanto, vemos que todo eso tuvo un efecto en cadena que termina teniendo un efecto sobre las colecciones”.

Sobre este particular, el legislador del PIP dijo que luego de insistir con varias preguntas a la archivera general sobre qué daño, si alguno, habían sufrido las colecciones, al principio esta señaló que ninguno, pero luego cambió de posición y admitió que no podía  informar en ese momento si hubo daño o no porque eso había que evaluarlo cuando los archiveros entraran nuevamente a trabajar.

Márquez Lebrón, puntualizó que ahora mismo lo que hay dentro del edificio, tanto de energía eléctrica como de aire acondicionado,  son parchos temporeros y que el proceso de adjudicación,  de cambios y renovación a las facilidades eléctricas y de climatización van a tardar porque no está todo el dinero asignado.

Su  conclusión de la vista, indicó, es la necesidad de hacer un nuevo edificio, no solo para el Archivo General, sino también para un depositario arqueológico de todas las piezas que están mal guardadas en agencias de gobierno u oficinas de arqueólogos de Puerto Rico. Denunció que algunas de estas piezas están saliendo de Puerto Rico para universidades en otros lugares porque aquí no hay un depositario nacional. También denunció que tampoco ve que el Gobierno tenga urgencia de tratar este asunto de invertir,  y que lo que siempre levanta es el argumento de la Junta de Control Fiscal, “pero hace falta asignar dinero, y a largo plazo, hacer un nuevo lugar para nuestro Archivo, Biblioteca Nacional y Depositario Arqueológico” reiteró.

Por el momento, se supone que la Comisión de Arte y Cultura de la Cámara de Representantes lleve a cabo una vista ocular de dichas instalaciones este próximo 16 de febrero.

 

 

 

 

 

Más acciones y menos lamentos

 

Por Jenice M. Vázquez Pagán

Columnista  Invitada

Durante el primer mes del año 2024, han ocurrido cuatro feminicidios íntimos en Puerto Rico. El más reciente, ocurrió en Yauco donde el feminicida le arrebató la vida a su ex pareja, a la madre de ella, a su hermano y posteriormente se suicidó. El feminicida tenía expediente criminal previo por violencia doméstica y había cumplido ocho años de cárcel. En esta situación, el gobernador de Puerto Rico, Pedro Pierluissi, emitió comunicaciones en las cuales lamentaba lo sucedido, pues le “había tocado de cerca al tratarse de la familia de un compañero de trabajo”, específicamente del Secretario Auxiliar de la Gobernación. Las expresiones del gobernador no son suficientes proviniendo de la persona encargada de establecer políticas, programas y servicios para atender la violencia de género. Además, dejan fuera las vivencias de las familias de cada mujer asesinada en nuestro archipiélago.

La situación ocurrida en Yauco refleja la experiencia de cientos de mujeres que acuden a las agencias del gobierno y a los tribunales para buscar ayuda y proteger sus vidas. En el estudio realizado por la Comisión de la Verdad sobre la Violencia de Género del Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico en el año 2022, las sobrevivientes de distintas regiones judiciales tuvieron experiencias compartidas que resultan alarmantes. Por un lado, expresaron falta de credibilidad de las agencias del orden público a sus solicitudes de ayuda, falta de recursos del estado para las investigaciones de violencia en las relaciones de pareja o resistencia de las personas llamadas a proveerles seguridad. De igual forma, expresaron que confrontaron falta de orientación, lo que puede llevar a que las mujeres desistan de los procesos ante los tribunales, entre otras.

Sabemos que la violencia, en todas sus manifestaciones, es un problema social complejo que requiere de múltiples miradas para ser entendida y atendida. En el caso de la violencia de género en las relaciones de pareja muchas veces implica más de una forma de violencia como son: física, emocional, sexual, económica, amenazas, acecho, entre otras. Comprendiendo esta complejidad, desde los movimientos de mujeres se impulsó la aprobación de la Ley 54 de 1989, según enmendada, la cual busca prevenir y atender la violencia en las relaciones de pareja, proveyendo remedios de naturaleza civil y criminal. Además, contiene disposiciones relacionadas con la reeducación y readiestramiento de las personas agresoras. Esta legislación ha sido considerada de avanzada y ha ayudado a salvar la vida de miles de mujeres, sus hijos e hijas. Sin embargo, el establecimiento de una política pública como la Ley 54 o la Orden Ejecutiva decretando un Estado de Emergencia por Violencia de Género, no son suficientes.

La adopción de las políticas públicas debe estar acompañada de la asignación de recursos, humanos y fiscales, que garanticen su adecuada implementación. Además, debe incluir procesos de capacitación y sensibilización a funcionarios y funcionarias de todas las agencias del gobierno. Por otro lado, resulta imprescindible fiscalizar la adecuada implementación de éstas. De lo contrario, la política pública se convierte en letra muerta y coloca en riesgo a quienes sobreviven la violencia en las relaciones de pareja. Sobre este particular, un estudio realizado por la Organización de las Naciones Unidas en el 2018 destacó la necesidad de generar respuestas eficaces y una mayor coordinación entre la policía y el sistema de justicia, así como entre los servicios de salud y servicios sociales. Así mismo, se destaca la importancia de la educación temprana.

 

Cónsono con estos hallazgos, en Puerto Rico distintas organizaciones de mujeres y de prestación de servicios hemos reclamado respuestas del estado que atiendan la complejidad del problema social que tanto nos afecta, incluyendo los aspectos estructurales vinculados con las desigualdades de género, clase y raza. Entre las acciones que se han estado reclamado se encuentran una mayor asignación de fondos recurrentes que garanticen el acceso y la continuidad de los servicios de acompañamiento psicosocial, intercesoría y representación legal, que han demostrado ser esenciales para las sobrevivientes de la violencia en las relaciones de pareja. Además, resulta necesario el desarrollo de servicios de salud, vivienda, derechos laborales que garanticen y amplíen las protecciones a quienes enfrentan la violencia en las relaciones íntimas, y la cual también impacta a sus hijos e hijas. Así mismo, de manera consistente se ha exigido la implementación de la perspectiva de género en la educación, como una estrategia probada para la prevención de la violencia en todas sus manifestaciones.

Se requiere que las tres ramas del gobierno tomen acciones dirigidas al desarrollo e implantación adecuada de políticas, programas y servicios. Si no hay acciones concretas de poco sirven los lamentos.

 

La autora es abogada y profesora en la Escuela de Trabajo Social en la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras.

 

 

 

 

 

 

 

 

El Negociado de Energía ignora los señalamientos sobre la AES

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

El Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) no tomó en cuenta ninguno de los planteamientos presentados por los múltiples grupos que comparecieron a la vista en donde se discutió enmendar el contrato de la empresa carbonera AES Puerto Rico para hacerle un pago adicional de $185 millones. Así lo denunció a CLARIDAD la licenciada Ruth Santiago, miembro del Comité Ambiental de Salinas (CAS), uno de los grupos que comparecieron.

Según dio a conocer el NE en comunicado de prensa, AES alegó que “el contrato existente no le permitía recuperar los gastos necesarios de operación, dados los niveles de eficiencia térmica (heat rate) a los que corre la planta. Estos problemas inciden en la viabilidad económica de la planta, afectando el flujo de efectivo de AES y poniendo en precario la continuidad de su operación”.

A preguntas de este semanario, la licenciada Santiago afirmó que la decisión del NE de aprobar un pago adicional de $185 millones a AES para que siga operando y generando cenizas va en contra del interés público porque el dinero, tanto el adicional como el que ya se le paga, sería más beneficioso si se invirtiera en la generación más cercana a su consumo a través de las placas solares en los techos de los hogares o en las instalaciones de tratamiento de aguas de la Autoridad de Acueductos. Por el contrario, el NE no tomó en consideración ninguno de los planteamientos de los grupos que comparecieron a la audiencia sobre la transformación necesaria que requiere la manera de generar energía en el país.

La miembro del CAS hizo referencia a que esto se vio la semana pasada ante la demanda de la gente por acceder a la posibilidad de instalar paneles solares en sus hogares. “La gente entiende que la seguridad energética viene a través de sistemas cercanos como las placas en techos y con baterías. El dinero se debe invertir ahí porque hay mucha demanda. Como vimos, la gente particularmente los de bajos y medianos ingresos, saben que el sistema centrado en esas plantas fósiles le van a fallar en el próximo huracán o el que venga después”.

Santiago, quien es además miembro del Consejo Asesor de Justicia Ambiental de Casa Blanca, recalcó que el “rescate” a la AES no es una solución que tome en cuenta el interés público, ya que esta es parte de una corporación multimillonaria que puede y debe sufragar cualquier gasto que tenga que ver con el manejo adecuado de las cenizas. También llamó la atención a que se supone que AES se comprometió desde el principio del contrato a que si no había un mercado en Puerto Rico para las cenizas, las sacarían de la isla. Aunque en la actualidad AES está sacando las cenizas fuera de Puerto Rico, Santiago cuestionó por qué si las cenizas son un producto beneficioso AES no las vende en el mercado en Estados Unidos. “Porque no hay tal mercado. Es un desprecio tóxico, radiactivo y el NE ignoró por completo la prueba que le sometimos al respecto”, denunció.

Por su parte, la coalición Queremos Sol, bajo la cual comparecieron organizaciones ambientales y comunitarias, censuró la acción del NE de dar paso a las enmiendas a la carbonera AES a sabiendas de que implica un aumento en la factura de los abonados de la Autoridad de Energía Eléctrica y más contaminación tóxica y radioactiva para el país.

“Expresamos nuestro rechazo, ante la decisión del Negociado, de aprobar las enmiendas al contrato de AES. No solamente veremos un incremento en el costo del servicio eléctrico, que ya es uno de los más altos de cualquier jurisdicción de los Estados Unidos, también se ignora las alternativas de utilizar los fondos públicos y de recuperación de desastres para equipar las residencias, negocios e instituciones con sistemas solares en techos y baterías para sustituir la generación de AES”, explicó Víctor Alvarado Guzmán, portavoz de Queremos Sol.

Alvarado denunció, además, que el NE sigue considerando una propuesta de AES de instalar placas solares a escala industrial en terrenos agrícolas. Sobre ello alertó: “Agudizará nuestra inseguridad alimentaria en un país que importa alrededor del 85 % de sus alimentos y causará graves inundaciones a las comunidades de Salinas y Guayama y daños a nuestros ecosistemas . Es lamentable que el NEPR haya cumplido los caprichos de una compañía que por más de dos décadas se ha dedicado a contaminar nuestro suelo, aire y acuíferos, que además son fuente de agua para muchas comunidades. Nos mantenemos en pie de lucha junto a las comunidades y las organizaciones ambientales de nuestro país porque creemos firmemente que la alternativa es la distribución asequible y equitativa de sistemas solares en techos y su almacenamiento eléctrico en baterías desde las bases comunitarias junto a programas de conservación, eficiencia y educación energética” puntualizó.

La resolución del NE reconoce que el cargo al bolsillo de los consumidores se aproximará a los $185 millones. Además de no atender los planteamientos de los grupos representados en Queremos Sol, también se denunció que la mayor parte de los documentos sometidos por AES se mantienen bajo secreto del NE. La determinación del NE fue dada a conocer el 1.0 de febrero.

 

El sindicalismo puertorriqueño en el 2024

 

 

Especial para CLARIDAD

La clase  trabajadora organizada en sindicatos enfrenta grandes retos en el Puerto Rico 2024. El primer reto es la necesidad de crecer. El sindicalismo tanto en el sector privado como público representa menos del 10 % de la fuerza trabajadora. La tendencia en el sector público es ir a la baja por diversas razones impulsadas por las políticas de gobierno y los patronos.

La privatización de las empresas públicas, las leyes aprobadas para congelar convenios, despedir trabajadores, eliminar o reducir beneficios, enmiendas a las leyes que rigen los sistemas de pensiones, la reducción de población entre otros factores explican porque se ha reducido el espacio púbico y con ello los trabajadores sindicalizados.

En el sector privado la ofensiva de los patronos utilizando leyes para reducir o eliminar derechos y beneficios también ha limitado la organización sindical.  Si sumamos que la actividad para organizar a los trabajadores es mínimo tenemos un resultado negativo.

Sin embargo, los bajos salarios, condiciones de trabajo precarias, desigualdad visible deberían ser motivos para organizar a los trabajadores. La realidad es que tal resultado no ocurre. Creo que la ausencia de una formación ideológica del liderato sindical tiene mucho que ver. No se visualiza estratégicamente el movimiento, ni se evalúa su futuro desde una perspectiva amplia, unitaria y clasista. Se evade la realidad colonial del país, aun mas, se acepta como normal la existencia de una Junta de Control Fiscal con la cual se negocia y se solicitan reuniones.

La desigualdad que surge ante las altas ganancias del sector patronal y la precarización de la clase trabajadora no se aprovecha para organizar. Sin embargo, en EEUU, se desarrolla una ola de organización sindical y fortalecimiento que no llega al país, aun cuando existen organizaciones afiliadas en Puerto Rico a las que están muy activas en EEUU. También existen en Puerto Rico los mismos patronos que en EEUU enfrentan campanas de organización. Hay que evaluar otras formas de organizar a los trabajadores, fuera de la legislación dirigida a la representación de un taller y la negociación colectiva.

Este es el segundo gran reto para los sindicatos, la lucha ideológica. Mientras el sindicalismo no logra avanzar, la clase trabajadora se mueve atraída por temas sectoriales como son los derechos de las mujeres, jubilados y pensionados, reclamos de vivienda, defensa del ambiente, por una mejor educación, por salud pública, derechos civiles, por cambios en la producción de la energía, entre otros. También se levantan banderas de solidaridad por pueblos hermanos que enfrentan bloqueos y guerras imperialistas, guerras genocidas o intervenciones en la soberanía de los países.

Estas luchas sociales y políticas se dan ajenas a un sindicalismo cada vez mas silente y dedicado a la administración de los convenios. Quienes  ejercen estas luchas tienen experiencias sindicales y organizativas. Ganaron liderato en procesos de formación, educación y experiencias de diversas luchas. La juventud que ingresa a estas luchas tiene el conocimiento académico para explicar la compleja sociedad capitalista pero carecen de la experiencia política y sindical de las décadas del siglo pasado. Conocen los medios tecnológicos para divulgar ideas y proponen un lenguaje ajeno a los luchadores de más edad. Estos factores separados no suman, pero juntos serian una fórmula ganadora.

Sindicatos clasistas con matriculas educadas políticamente que asumen banderas de luchas sectoriales y a su vez unen experiencia, tecnología y conocimiento seria un futuro prometedor.

El tercer reto es detener la ofensiva patronal. Los patronos controlan el gobierno en sus tres ramas. Ejecutan y defienden sus políticas, las proponen como leyes y finalmente se aseguran que los jueces las interpreten a su favor. En esa lucha de clases los patronos están ganando. Algunos dirigentes sindicales apuestan al voto electoral para tener una opción en el 2025. Pero estamos en el 2024.  Además las opciones electorales van desde líderes sindicales aspirando en partidos capitalistas, candidatos independientes con libertad de acción y sin compromiso político claro hasta alianzas entre partidos políticos progresistas.

Las muchas divisiones electorales pueden favorecer a los partidos tradicionales a quienes los patronos les sufragan las campanas económicas. Por tanto, las elecciones serán en noviembre de 2024, pero la lucha es cada día del año 2024. Identificar los temas que nos unen y nos permiten movilizarnos juntos es vital. El tema de la energía, la privatización de la AEE, el costo de la energía afectado por el plan de deuda de la Junta y el impacto sobre las pensiones de los trabajadores es un solo tema que hoy mueve a la gente por separado.

Imaginemos que el liderato sindical (activistas, oficiales electos, jubilados) pueda explicar con claridad porque los vales para la compra de sistemas fotovoltaicos están mal implantados, como esta aparente desorganización de los vales es una pantalla para esconder el futuro de la energía con combustible fósil o renovable pero en manos privadas. Que LUMA y Genera PR no aportan un solo centavo a la infraestructura del país pero si reciben miles de millones en ganancias y beneficios para su clase gerencial. Que toda la construcción y mantenimiento de la infraestructural del país está en manos de empresas extranjeras y privadas. Que los sistemas de energía, carreteras y puentes con peaje, los aeropuertos y muelles, sistema de aguas, educación universitaria y otros, todos responden a los planes de los inversionistas que representa la Junta de Control Fiscal.

Que lo que vivimos no es capitalismo salvaje, sino la actualización de la colonia y el capitalismo en el siglo XXI. Que lo que vivimos es el dominio de la clase rica, los menos, sobre la clase trabajadora, los más. Que lo que vivimos es lucha de clases donde hay que escoger aliados para caminar juntos y vencer a esa clase rica que nos divide para mantenernos entretenidos con beneficios y privilegios temporeros.

Estos tres retos: crecer organizativamente, profundizar en la formación sindical asumiendo una ideología clasista y enfrentar con acciones la ofensiva de los patronos es una agenda amplia y ambiciosa. Debió asumirse hace tiempo pero ello no elimina la urgencia e importancia de hacerlo hoy. El punto es caminar hacia adelante.