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De Absurdistán a Cubazuela: ¡qué caro está ese viaje!

Absurdistán

 

En Rojo

0.La primera vez que escuché hablar de Absurdistán fue en el siglo pasado. Carmelo Ruiz, compañero del periódico, me comentaba de este país imaginario en el que se juntaban todas las utopías y distopías de aquellos años. Era la última década del siglo XX. Yugoslavia, una república federativa socialista, líder de los países no alineados, se disolvió luego de la muerte del camarada mariscal Tito. Al final de un período de guerras aquel país se convirtió en seis nuevas repúblicas: Serbia, Macedonia, Bosnia y Herzegovina, Croacia y Eslovenia.

La URSS se había desintegrado poco antes. La bandera roja de la hoz y el martillo se arrió por última vez el 25 de diciembre de 1991. En el proceso se independizaron unos 15 países que conformaban la Unión. Algunos de ellos eran Kasajistán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán, y Uzbekistán. Siguiendo la rima, surgió en la mente de algunos esa otra república imaginaria: Absurdistán.

  1. Escudo de Absurdistán

    El nombre, como les decía, era utilizado por el siempre recordado Carmelo. Aparte de su conocimiento de asuntos ambientales y musicales, Ruiz Marrero era un humorista excelente. Diógenes de Sínope lo hubiese adoptado. Y sus relatos sobre una Absurdistán caribeña (parecida a Puerto Rico) eran hilarantes.

Lo cierto es que el término se puso de moda entre disidentes en los países del este -el bloque soviético- a partir de un artículo en una revista alemana. En Checoslovaquia, el escritor y luego presidente, Václav Havel, lo usaba para referirse al gobierno de su país. Con el paso del tiempo, Absurdistán es un término que se utiliza para describir un lugar o situación caracterizada por la irracionalidad, el absurdo y la ineptitud. Se ha popularizado en el contexto de la literatura (una novela de Gary Shteyngart), el cine (un film de Veit Helmer), la música (canciones de rock gótico y pop) y la crítica social, donde se exploran situaciones en las que las reglas de la realidad parecen no aplicarse y donde la vida cotidiana se presenta de manera surrealista o ilógica. Perdida la especificidad ideológica inicial, Absurdistán sirve como una metáfora para expresar el sentimiento de confusión y desilusión en un mundo que a menudo parece caótico e incomprensible.

  1. En Puerto Rico, país que administrativamente es un territorio bajo el poder del congreso de EEUU, los gerentes del gobierno local utilizan analogías absurdas como argumentos contra cambios propuestos como el fin del bipartidismo, la corrupción y la insensatez. Las analogías recurren a equiparar cualquier intención de cambiar el status quo con los regímenes autoritarios de “Cuba, Venezuela y Nicaragua”. La candidata a la gobernación de la isla por el Partido Nuevo Progresista, Jennifer González, repite el asunto cada vez que tiene la oportunidad. Y tiene la oportunidad constantemente porque todas las estaciones de radio y televisión -desde noticiarios a programas de comedia- están al servicio del bipartidismo. Para González, las elecciones generales del 2024 son “una lucha entre los que creen en la democracia y la izquierda que cree en regímenes dictatoriales como Cuba o Venezuela”. A esa repetición caricaturesca la izquierda -que es diversa- ha respondido con la creación de un no-lugar, una especie de utopía en reversa: Cubazuela.

Cuba y Venezuela son, en boca de la circense derecha mediática sinónimos de lo peor. Son palabras mágicas que se supone causen terror cuando se asocian a la Alianza entre el PIP y el MVC, o a cualquier organización que se manifieste contra el bipartidismo y a favor de solucionar el desastre económico en el que se encuentra el país. El modo de sintetizar esa propaganda llana en la que se formula una guerra entre democracia y ¿comunismo? Es caricaturizándola. Porque no hay de otra. Surge entonces esa Cubazuela que vive en las maquinaciones de la derecha recalcitrante y paranoia de republicanos como González o de mentes mediocres como las de Tatito.

Escudo de Cubazuela

Por supuesto, Cubazuela no existe. El camino hacia el autoritarismo y la crisis económica fue trazado por la colonia y el bipartidismo. Encapsular las interacciones y similitudes entre Cuba y Venezuela, especialmente en el contexto de sus sistemas políticos y desafíos sociales, y relacionarlos con Puerto Rico es absurdo. Es cierto que, en cierto modo, las elecciones coloniales pueden ser un primer paso para poner en juicio el ejercicio de la democracia en la isla.  Esto porque la democracia implica la participación activa de los ciudadanos en la toma de decisiones políticas, ya sea a través del voto, la deliberación, la acción cívica o la calle. Pero esto no es posible en un país cuya administración está en manos de los miembros de una Junta de Control Fiscal que nadie en Puerto Rico nombró, y que se impuso de manera unilateral por el congreso norteamericano.

  1. Por otro lado, democracia y soberanía son consubstanciales en el sentido de que ambas concepciones se refuerzan mutuamente en un sistema político ideal. La soberanía se refiere a la autoridad suprema de un estado para gobernarse a sí mismo, sin intervención externa. En una democracia, la soberanía se manifiesta a través de la voluntad del pueblo, lo que significa que el poder emana del consentimiento de los gobernados.

Que los publicistas de la candidata del PNP haya asumido el discurso de la Guerra Fría treinta años después de haber finalizado no me sorprende. La desinformación es una práctica ideológica. La difusión deliberada de información falsa o engañosa con el objetivo de manipular la opinión pública, influir en decisiones políticas o promover agendas específicas no es nueva. Crear confusión, polarizar a la sociedad o deslegitimar a oponentes y no certificarlos para participar en el concurso electoral es lo que han hecho los dos partidos principales a lo largo de los años. Y en estos últimos cuatro años han incrementado el trabajo mediático.  Que algunos miembros del erosionado Partido Popular Democrático se agarren del rabo de ese animal ideológico que es Cubazuela tampoco sorprende. Tatito le pide a los legisladores que confiesen sus pecados ante el pueblo. Los pecados pueden ser salir en la foto con Maduro. Los culpables de la deuda impagable del país, responsables de la crisis total en todos los aspectos de la vida en sociedad, a esos nadie los convoca a confesarse. ¡Qué caro nos ha costado ese viaje idiota entre extremos del absurdo en las administraciones del PPD y el PNP!

Puerto Rico es un ente administrativo absurdo, ineficiente, corrupto. Es un ente administrativo antidemocrático, subordinado, al servicio de los ricos en detrimento de la salud, la educación y la vivienda. Y es este tránsito continuo entre Absurdistán y Cubazuela el que hay que detener. Llegar al Puerto Rico que queremos es el viaje que tenemos que dar.

 

Zambullirse en A mar

 

Especial para En Rojo

 

Hace un par de semanas, mi querida Alexandra Pagán me hizo el honor de regalarme un ejemplar de su poemario más reciente, A mar. Estaba acabadito de salir del horno y así mismo lo sentí, caliente, entre mis manos.

La delicada cubierta, en tonos de azul, rosado y violeta, de la autoría del talentosísimo José Hernández, así como las suaves hojas de papel azul ya eran una promesa. De igual manera, lo son los nombres de Amanda Hernández y Nicole Delgado, editoras y diagramadoras de La Impresora. En la portada, bajo el título del poemario y el nombre de la poeta, las palabras “Trabajo de poesía” (colección a la que se añade este libro), no podían ser más oportunas, pues eso mismo es A mar, un verdadero trabajo de poesía. Para mí, los 36 poemas de A mar giran alrededor de tres temas fundamentales: la muerte, el amor y el mar, metáfora dinámica y poderosa que abraza y da cohesión a todo el texto. Los que conocemos a Alexandra sabemos bien su profunda conexión con el mar (como la de Julia de Burgos con su río), así que no debe sorprendernos que este sea el gran protagonista del poemario. El mar, cálido y acogedor, como una madre, siempre ha sido un refugio para ella. El tono del poemario me resultó, principalmente, melancólico, si bien con chispazos de ironía, esperanza (“Que caiga del cielo” y “Lluvia”, con olor a Juan Luis Guerra) y ternura (“Siempre me imagino caer” (dedicado a Xavier Valcárcel), “Heidi Anne Vera”, “Calcita” y Ámbar”). A mar me parece una mirada valiente, pero vulnerable, hacia adentro, hacia las dudas, las preguntas que quedan eternamente sin respuesta, la incertidumbre por el porvenir, la nostalgia de muchas cosas, el duelo, como en los poemas “Mi madre me habla a través de la gente que me quiere”, “Fotografías”, “El duelo” y, por supuesto, “Tammy”, con ese final que sacude el alma y que recuerda tanto a Alfonsina Storni: “Aún creo que cuando todo esto termine/ la llamaré la mañana siguiente/ y le contaré todo”. Además, como bien intuye la también poeta, carmen r. marín, es una mirada hacia afuera, al acompañamiento recibido durante aquellos momentos de oscuridad. ¿Mis favoritos? “Precisamente anoche, mi cuerpo” (dedicado a carmen r. marín y a esta servidora), “Me apego a ti como un bosque”, con ecos de Palés Matos, y “Y decidimos amarnos en medio de esto”. Y no sigo, para dejarlos con las ganas de zambullirse en los versos cálidos de A mar.

 

César Andreu Iglesias tiene algo que decir

Especial para En Rojo

 

En la historia de la crónica puertorriqueña, César Andreu Iglesias tiene un lugar preeminente. Ediciones Callejón publicó hace casi veinte años César Andreu Iglesias: periodismo vital, la recopilación de más de un centenar de artículos publicados por el ponceño en El Imparcial y la revista Avance a lo largo de los años sesenta y setenta. La selección de escritos aparecidos en El Imparcial constituye el grueso del volumen, y comprende el período de 1965-1966; los publicados en Avance cubren los años de 1973 a 1975.

Los artículos de Andreu Iglesias no solo sientan cátedra de lo que debe ser un periodismo de opinión escrito con garra y contundencia, sino que aleccionan en el arte de la crítica incisiva a través de un lenguaje llano y sugerente. Como el cronista que fue, Andreu Iglesias le toma el pulso al Puerto Rico de mediados del siglo pasado. La gama de temas que abordó en sus columnas es tan amplia que da la impresión de que nada escapaba a su mirada.

El autor de Los derrotados y Memorias de Bernardo Vega se movía a sus anchas en el terreno de la historia, la economía, la ciencia, el deporte, la literatura y, sobre todo, la política. Sus artículos calibran los problemas sociales y políticos de su momento; incluso fue capaz de vaticinar otros que arroparían al Puerto Rico del tercer milenio, como es el caso del crecimiento urbano desmesurado, el culto al automóvil y la cultura del crédito.

Este “gran polemista”, para recurrir a las palabras de Georg Fromm en el prólogo del volumen, ponía el dedo en la llaga en lo tocante al acontecer político de su momento. Desde su tribuna periodística, Andreu Iglesias criticó las inconsistencias ideológicas de los principales políticos de turno, muchos de los cuales todavía cacarean en el ámbito insular. Retrató el circo de la legislatura de entonces con una claridad que aterra al confrontársele con ese mismo circo en el Puerto Rico de hoy. Denunció la perversidad de la metrópoli al perpetuar la colonia a través de la apropiación de sus recursos naturales, el aniquilamiento de la economía, la ruina de la industria agrícola y el secuestro de ideales. Arremetió por igual contra los portavoces de las principales ideologías políticas: a los populares los tildó de camaleónicos, llegando a sugerir que su paso del ideal independentista a la unión permanente auguraba un futuro apoyo a la estadidad; a los independentistas les reprochó el bonapartismo o fe ciega en el “líder mesiánico”, y los anexionistas no le merecían más respeto que el formar parte de un conglomerado social diverso en sus opiniones.

Andreu Iglesias entendió perfectamente que para adelantar en algo el debate sobre la condición colonial de Puerto Rico se hacía necesario bajar las banderas del sectarismo de parroquia y empezar por entender la diversidad de puntos de vista. Es así como dice en “La hora undécima”, publicado pocos días después de la muerte de Albizu Campos en 1965: “La nación es una comunidad de individuos creados de una cierta manera, unidos por una experiencia común que se traduce en actitudes y sentimientos propios. Pero eso no quiere decir que la nación sea un todo homogéneo, sin conflictos internos. Los hay, y quienes deben ser los primeros en tomarlos en cuenta son los que con mayor ardor inspiran a que se reconozca a la nación la plenitud de su soberanía”.

En su análisis preciso de la sociedad puertorriqueña, Andreu Iglesias recurre frecuentemente al carácter lúdico de la mejor literatura. En el Nene’s Bar hace discutir sobre temas de actualidad a los más variopintos personajes, entre ellos: don Pompilio, maestro del cinismo; Tito Clavija, impulsivo y siempre puntual, y Salustiano Woodrow Ríos (Mr. Rivers), pintoresca figura con los pies en la isla y la cabeza en Washington. Entre ellos la persona autorial interviene casi siempre como mediador, aunque muchas veces también instiga el debate.

En los tiempos del disimulo y la palabra de aire, conviene regresar a la mirada de uno de los más lúcidos cronistas de Puerto Rico. César Andreu Iglesias tiene algo que decir.

 

 

Jasmine Camacho-Quinn se convierte en la mejor atleta olímpica de Puerto Rico

 

La corredora de 100 metros vallas Jasmine Camacho Quinn se convirtió este sábado en la primera atleta en conquistar doble medalla olímpica en un mismo evento para Puerto Rico.

El acto heroico, que la convirtió en la reina de todos en Puerto Rico, se vivió en el Estadio Olímpico en París.

La abanderada de Puerto Rico escribió un nuevo capítulo en el libro de estadísticas del atletismo nacional al ganar dos medallas, bronce París 2024 y oro Tokio 2020, en una misma carrera por segundos juegos consecutivos.

“Estoy agradecida con tener una medalla”, dijo Camacho Quinn. “Claro, no era la que deseaba”.

En esta ocasión, la puertorriqueña pasó la meta con tiempo de 12.36 segundos para la tercera posición, superada por la estadounidense Masai Rusell con 12.33 segundos y la medallista de plata, la francesa Cyrena Samba Mayela (12.34 segundos).

“Me sentía ansiosa en el bloque. Es una final, así que estaba tratando de conseguir una buena reacción para ponerme en carrera. Tuve un comienzo lento, dejando el bloque un poco, pero estoy contenta de haberme ido con una medalla”, expresó la corredora que todavía tiene el récord olímpico, realizado en Tokio 2020 de 12.26 segundos.

La hija de María Milagros Camacho y de James Quinn y hermana de Roberto Quinn, jugador de NLF Pro Bowl, demostró su coraje en una carrera sumamente explosiva. El estadio estaba de pie para observar la tan esperada carrera de 100 metros vallas.

“Sé que aún me queda mucho por hacer, pero estoy feliz de haber ganado una medalla aquí. Es mi cuarta medalla para Puerto Rico —refiriéndose a sus dos medallas en Campeonatos Mundiales y a la medalla de oro olímpica—. He sido la vallista más consistente; no me doy por vencida”, indicó con firmeza.

Además de su oro olímpico, Camacho-Quinn tiene dos medallas mundiales: plata en Budapest 2023 y bronce en Eugene 2022. Además, representó a Puerto Rico en los Juegos Centroamericanos y del Caribe San Salvador 2023 dándole medalla de oro, el récord para dichos Juegos de 12.60 y el boleto olímpico para París 2024.

“Las vallas han cambiado y yo sabía a lo que me enfrentaba. Sinceramente, quería ser la primera en repetir —la medalla de oro—. Pero como he dicho, me voy con otra medalla, estoy agradecida”, dijo con rotunda honestidad la vallista.

La ahora doble medallista olímpica clasificó a la final con su mejor tiempo de temporada de 12.35 segundos, y el segundo mejor tiempo de clasificación para la final.

“Una parte de mí siente que no conseguí lo que quería, otra medalla de oro, siento que me defraudé a mí misma, a mi familia y a Puerto Rico. Gracias a todos en Puerto Rico por apoyarme pase lo que pase”, dijo Camacho-Quinn.

SUPERÓ OBSTÁCULOS Y BRILLA POR SU CORAJE

Fue en Río 2016 que Camacho-Quinn debutó olímpicamente, quedando en semifinales tras sufrir un accidente aparatoso en una valla, que cuatro años más tarde la inspiró a entonar el himno nacional, La Borinqueña.

La vallista nació el 21 de agosto de 1996, hija de James Quinn y María Milagros Camacho, quienes fueron atletas en el Baptist College —ahora Charleston Southern University. Su hermano mayor, Robert Quinn, ha participado en tres ocasiones en la Pro Bowl de la NFL. Milagros Camacho es originaria de Puerto Rico y su hija opta a representar internacionalmente a la isla.

Sus grandes actuaciones. En el Campeonato Mundial de 2022, celebrado en Eugene Oregón, Camacho Quinn añadió a su colección de medallas un bronce con tiempo de 12.23 segundos.

En el 2023, se impuso fácilmente con el oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe San Salvador en El Salvador, con récord de 12.60 segundos en la semifinal, para la competición y hacer la marca directa para los Juegos de París 2024. Semanas después, corrió en el Campeonato del Mundo de Budapest, Hungría donde finalizó en el segundo lugar con tiempo de 12.44 segundos. Hasta el momento acumula 12 campeonatos en la Liga Diamante.

Es la décima primera medalla en la historia para Puerto Rico en Juegos Olímpicos: dos de oro, dos de plata y siete de bronce. Es la cuarta ocasión consecutiva que  Puerto Rico gana medalla desde Londres 2012. INS

 

Editorial- Educación pública en Puerto Rico, ficción y realidad

 

 

La educación pública en Puerto Rico discurre entre la ficción y la realidad. El Departamento de Educación (DE), la agencia más grande y de mayor presupuesto del Gobierno de Puerto Rico, ha vuelto a ser noticia al inicio de un nuevo año escolar, no por su desempeño brillante en la ejecución del proceso del regreso a clases, ni por su defensa de un mejor sistema educativo o los derechos de estudiantes y maestros, sino por un acto insólito de su Secretaria y principal dirigente, Yanira Raíces, que denota el absoluto desenfoque de prioridades que existe en la alta cúpula de la agencia encargada de educar a la población infantil y juvenil de nuestro país.

La funcionaria,  llegó al puesto como cuarta opción, después que el Senado rechazó los nombramientos de otros tres candidatos nominados antes que ella por el  gobernador Pedro Pierluisi, del Partido Nuevo Progresista (PNP), tras la renuncia forzada del primer secretario en propiedad del DE, Eliézer Ramos.  Por eso ella parece querer dejar una huella imborrable antes de que concluya su breve mandato como jefa del DE. Ha trascendido que la Secretaria autorizó la compra de 25 mil mochilas, impresas con su nombre y el logo del DE- a un costo de $250 mil del presupuesto de la agencia- como regalo de inicio de clases para igual número de maestros y maestras del sistema público. Una acción que parece sacada de un relato de ficción y contrasta con la cruda realidad de un sistema de educación pública en marcado deterioro, cuyo impacto negativo se deja sentir marcadamente sobre  sus sectores más golpeados: las y los  estudiantes, maestros y trabajadores no docentes.

Ese acto de insensatez politiquera de la actual Secretaria del DE no ocurre en un vacío. Los dos últimos cuatrienios- el de Pierluisi, y el que compartieron Ricardo Rosselló y Wanda Vázquez, también del PNP- han sido funestos para el DE y la educación pública. Cierres arbitrarios de cientos de escuelas, el trastoque del proceso educativo, el desvío de fondos del DE para el financiamiento de las llamadas “ escuelas alianza” de iniciativa privada,  el  arresto de la ex secretaria Julia Keleher, y las súbitas entradas y salidas de  secretarios, subsecretarios  y  personal de alta jerarquía, en lo que parece haber sido el juego y rejuego dentro de distintas facciones del PNP, por quien responde a quien en la lucha por el poder y el acceso al presupuesto del DE. Recordemos que el DE tiene a su disposición cientos de millones de dólares para compras y contratos de servicio que representan un botín muy codiciado para políticos derrotados, amigos, relacionados y allegados de los gobiernos de turno que han convertido a la dependencia educativa en presa de mercaderes que nada saben ni tienen que ver con la educación de nuestros niños, niñas y jóvenes.

En el gobierno de Estados Unidos saben lo que pasa en el DE, y estiran o halan la soga según les conviene.  Ahora mismo, la agencia está bajo una sindicatura federal  que, según palabras del actual Secretario de Educación de Estados Unidos, Miguel Cardona, se debe a la falta de confianza.  Aunque el monitor federal ya estaba en el DE antes de la llegada de Cardona, éste dice que la sindicatura durará hasta tanto mejore la confianza en el uso de los fondos por parte del DE. “Seguirá hasta que los fondos lleguen donde tienen que llegar”, recalcó. Recordemos que aún siguen presentes los casos de Víctor Fajardo y Julia Keleher- ambos ex secretarios del DE bajo administraciones del PNP- quienes fueron encausados y convictos por corrupción con fondos de la agencia por la Fiscalía Federal y el Tribunal de Estados Unidos en Puerto Rico.

Al presente, no se sabe si  el Secretario de Educación Federal conoce sobre la compra de las mochilas que hizo la secretaria del DE de Puerto Rico. Durante su última visita oficial a la Isla el pasado mes de junio,  Cardona sí compareció ante  los medios de prensa y se expresó preocupado por el atraso del DE en la implementación del proceso IDEAR, una iniciativa de su departamento para descentralizar la toma de decisiones importantes en el DE. Justamente un mes antes, un grupo de destacados profesionales puertorriqueños que participaban del proceso IDEAR- desde áreas como la academia, psicología, economía, filantropía y liderazgo cívico, entre otras- renunciaron públicamente a su participación porque no habían observado progreso hacia el logro del objetivo de descentralización, despolitización y mayor participación ciudadana en las decisiones sobre la educación pública.

Así es el trasfondo del comienzo de este nuevo año escolar, en el que está sobre la mesa la aprobación de una ley que le daría un aumento de $1,000 mensuales a las y los maestros, empleados no docentes y asistentes de educación especial de las escuelas públicas de Vieques y Culebra. Esto serviría para compensar por el astronómico aumento en el costo de vida en ambas islas municipios, que siempre ha sido mucho más alto que en la Isla Grande. Realidades del diario vivir de trabajadores y estudiantes puertorriqueños cuyas vidas y progreso están atados a la educación pública, como vía de avance y realización personal y profesional.  Una realidad que no parece afectarle y tampoco figura entre las prioridades de una Secretaria del DE cuya huella durará lo que duren las mochilas que llevan su nombre.