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Balance ambiental 2023 

Por Iván Elías Rodríguez y Martha Quiñones Domínguez

Especial para CLARIDAD

A pocos semanas de terminar el año, reflexionamos sobre los avances o retrocesos de la gestión ambiental en Puerto Rico. Este año fue un año de retos ambientales donde los retrocesos fueron más que los avances y donde se manifestó un pueblo consciente de la protección ambiental ante un Gobierno que practica diversas formas de corrupción ambiental. El incremento en la destrucción ambiental en las costas y campos, los impactos de industrias extractivas, la violencia ambiental, la deforestación y la persecución de los defensores ambientales se unen a los problemas existentes de contaminación, cenizas, vertederos, desregulación y desplanificación que han marcado la coyuntura actual. Los retos ante las propuestas de cambiar el Reglamento Conjunto, el Código de Delitos Ambientales, simplificar las leyes y reglamentos y flexibilizar los permisos son parte del germen de los problemas ambientales.

La crisis política, social y ambiental, unido a la corrupción de la Junta de Control Fiscal y el gobierno genera un panorama caótico en la situación ambiental y social en Puerto Rico. Los proyectos para flexibilizar las normas ambientales, desreglamentar o desmontar la seriedad en los análisis de permisos, crear un nuevo código ambiental (cuando el que existe no le hacen caso o conocen), son parte de la corrupción y la violencia ambiental. Los “lawfare” (acoso judicial) y persecución a luchadores mientras el ofensor ambiental sigue impune, el desprecio a las leyes y reglamentos ambientales, la falta de análisis científico, salubristas y sociales de los impactos de acciones por parte de las agencias pertinentes y sus multas insignificantes, junto al poder económico de los agresores ambientales son parte de esa corrupción manifiesta.

Los avances que hemos conseguido con las reglamentaciones, códigos, leyes y planes son destruidos por la codicia de los que controlan el poder económico y político, manifestando un desprecio por la gente y el ambiente. La mayoría de esos proyectos nefastos se han ido sin que se les exija una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) pues el evaluador lo pasa a un ente privado que lo presenta como que no tiene impactos (evaluación simple) y el funcionario acepta ese documento como valido. Con la excusa de facilitar a los poderes económicos los procesos y con el propósito de establecer un “procedimiento ágil de planificación ambiental”, todo se flexibiliza donde todos los departamentos, agencias, municipios no cumplen con las evaluaciones necesarios afectan al pueblo. Se viola la Ley de Política Pública Ambiental Nacional como un método para integrar evaluación holística y multidisciplinaria que examina las consecuencias de acciones de desarrollo previo al mismo y se pasa como algo simple, sin efectos. Encontramos grupos económicos que siguen quejándose de que hay que seguir flexibilizando para agilizar, exigen desreglamentar, para ellos destruir es mejor, más dinero para ellos y todos los daños al Pueblo. El colmo es cuando el Gobierno por medio de la Junta de Planificación (que no planifica) intenta enmendar el Reglamento Conjunto 2020 metiendo todo en el mismo y simplificado los daños ambientales, salubristas y sociales como algo que sin evaluación se puede pasar. Ese Reglamento Conjunto cuyas versiones anteriores fueron declaradas nulas por el Tribunal Supremo (gracias al pueblo combativo), tiene disposiciones que son contrarias a diversas leyes especiales y permite hacer barbaridades en nuestro ambiente y comunidades. ¿Cuánto cuesta toda esta destrucción y daño ambiental? ¿Cuánto cuesta la salud y la vida humana? Eso no se ha evaluado es parte de la deuda ambiental que heredamos. Definitivamente cada día la deuda ambiental aumenta, deuda que no es contabilizada, deuda que no toman en consideración pero que el pueblo conoce, deuda que todos pagamos.

Por eso encontramos este año denuncias sobre construcciones en las playas, en manglares, en reservas, apropiaciones de bienes públicos, proyectos nefastos a la salud y seguridad, se continua con abusos e injusticias ambientales como los vertederos. Los vertederos siguen siendo un problema, las comunidades proponen alternativas económicas, sociales y saludables para cerrarlos, pero se escucha al que daña al ambiente y la salud del pueblo prefiriendo a los vertederos. Y lo peor te convencen en los medios que no hay remedio, pues sepan que el Pueblo tiene el remedio, pero no escuchan. Las agencias de Puerto Rico y federales llamadas para defendernos apoyan la destrucción, el abuso y permiten estas agresiones. Por eso el Pueblo se organiza para luchar y hacer frente. La respuesta del Gobierno perseguir, reprimir y enjuiciar al que lucha y defiende y proteger al agresor ambiental.

Permitir flexibilizar los permisos y el Reglamento Conjunto 2020 es permitir la corrupción ambiental. Tendremos más construcciones de élites ilegales, construcciones en las reservas, manglares, playas y reservas agrícolas, sin investigaciones serias y profundas de todo el daño ambiental, social y económico. Es no poder responsabilizar a los culpables. Tendremos placas solares en terrenos agrícolas y reservas, el depósito de cenizas tóxicas en nuestras comunidades, colocar hospederías en todos lados, o instalaciones comerciales en dunas, playas, manglares, quebradas y podemos seguir señalando daños. La falta de evaluación ha llevado a que LUMA Energy pueda deforestar en Puerto Rico con el permiso de la agencia que se supone que vigile (DRNA). Agencia que se ha comprometido con la reforestación, pero permite la deforestación. También encontramos que las agencias federales son lentas en investigar la destrucción ambiental, mientras Vieques y Culebra no reciben fondos de limpieza de los desperdicios tóxicos militares. El daño ambiental lo vemos en Salinas, Parguera, Aguadilla, Arecibo, Luquillo, Vieques y en todos lados. A eso se une la “gentrificación” de nuestras comunidades por las hospederías y comercios con permisos facilitos y la apropiación de lugares como la Cueva del Indio, Crash Boat, Vieques, Culebra, Cabo Rojo, Salinas y otros lugares cerca de reservas y bosques.

El calentamiento global es una amenaza, con las consecuencias de inundaciones, huracanes o sequias y tenemos el Plan de Adaptación ante Cambio Climático pero que el Gobierno y la Junta no hacen cumplir pues para ellos los intereses económicos están antes que la seguridad de las personas y las comunidades. Encontramos la falta de estrategia fija para gestionar los recursos marinos y costeros, la violencia que infringen en áreas protegidas, los daños que traen consecuencias que no se miden son parte de lo tenemos. Las consecuencias la falta de seguridad, la perdida de ecosistemas y el daño ambiental y a la salud.

A eso se une lo que no dicen pero que las comunidades vemos e investigamos, la minería sigue siendo una amenaza, se registran las “tierras raras” en el archipiélago y se hacen mapas sobre recursos mineros. Aun cuando el pueblo dijo no a la minería. Las propuestas de plantas nucleares pequeñas sin estudios ambientales, de seguridad y de salud, están latentes con la excusa de tener seguridad energética. LUMA sigue siendo un problema con sus apagones frecuentes para que aceptes proyectos nefastos. La cacería (ruido, daño ambiental y sus desperdicios) y la pesca ilegal e incidental amenaza las reservas y las comunidades. Las espumas “parties” y fiestas de los ricos en áreas protegidas donde sólo deben pagar una multa pequeña y no responder ante el daño ambiental. La falta de cumplimiento con órdenes judiciales, choque entre la comunidad y la fuerza de seguridad (fuerza de seguridad que el pueblo paga) que agrede al Pueblo y defiende al violador y agresor ambiental, se ve como una de las múltiples formas de corrupción ambiental con impunidad. La falta de compromiso de los secretarios de las agencias ambientales y de la salud y el desconocimiento de sus funciones. Se avanza con la Ley Núm. 51 de 2022, que prohíbe el expendio y utilización de plásticos de un solo uso, pero se retrocede violentando otras como la Ley para la Reducción y el Reciclaje de los Desperdicios Sólidos en Puerto Rico o el cierre de los vertederos a los que se le extiende su vida útil. El Gobierno se contradice con las metas de compromiso para enfrentar el cambio climático, para defender al pueblo, la salud y el ambiente e ignora las propuestas del Pueblo.

Estamos ante el desafío ambiental, una crisis ambiental muy grave que no se visibiliza en el país. Los controvertidos proyectos para debilitar la legislación y los delitos ambientales, pretender crear otro código ambiental, la persecución de los que defienden el ambiente da la impresión de que quieren destruir y no permiten participación real de la comunidad. En balance las comunidades (el Pueblo) conocen las leyes ambientales que el gobierno ignora, se organizan y ofrecer alternativas económicas y sociales viables. El Pueblo exige construir otro acuerdo, necesitamos un gobierno de diálogo y acción ambiental con compromiso, que escuche y preste atención. Ante el Gobierno y la Junta de Control Fiscal corrupta está el Pueblo consciente y dispuesto a luchar por un cambio.

 

«Mi causa es Puerto Rico, apoyo muchas causas y todas están conectadas con el pueblo de Puerto Rico”

Ana Irma Rivera Lassén. Foto por Alina Luciano/CLARIDAD

Entrevista a Ana Irma Rivera Lassen

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.

Con una trayectoria de vida de muchas luchas por los derechos de las mujeres, las personas de la comunidad LGBT, en contra del racismo, por la defensa de los derechos humanos y por su participación en la fundación de una organización política en la que asumió una candidatura al Senado y ganó, esta vez la opción de ser candidata al puesto de comisionada residente es para la licenciada Ana Irma Rivera Lassén, reto que asume pensando siempre en qué es lo mejor para Puerto Rico.

“Soy una persona que evalúa muchas cosas pensando en qué es lo mejor para Puerto Rico, siempre desde los diferentes activismos en que he estado durante toda mi vida, en temas que quizás en esos momentos mucha gente no veía; por ejemplo, cuando empezamos con el tema de las mujeres. Fueron momentos bastante duros, al igual que con los temas en contra del racismo en una sociedad que niega que hay racismo, y lo mismo con la comunidad LGBTQ, en la que siempre he estado fuera del closet. Esa ha sido mi vida: la defensa de todos los temas de los derechos humanos, de los grupos vulneralizados”.

Rivera Lassén reconoce que haber salido electa a senadora por acumulación por el Movimiento Victoria Ciudadana (MVC) fue otro reto y que, incluso, mucha  gente durante mucho tiempo no la veía   en esa parte de activismo político partidista.  “Ahora, cuando tenía que decidir, por meses mucha gente me preguntaba qué era lo que iba a hacer. Consistentemente, yo les contestaba que estaba decidiendo, que cuando decidiera lo que fuera a hacer,  si iba a volver o no al Senado o la posibilidad inclusive de no volver a nada,  en eso se me presentó la posibilidad de que considerara como una de las opciones la comisaría residente”, narró.

Su reflexión la llevó a concluir que el asunto de la comisaría residente era una opción muy interesante. “Primero, porque al anunciarlo sé que le sacaba el libreto a mucha gente que no hubieran esperado que yo decidiera por ahí, obviamente porque tienen una visión de ese puesto bastante estereotipada o quizás una visión estereotipada de mí y de las causas. Mi causa es Puerto Rico, apoyo muchas causas y todas están conectadas con el pueblo de Puerto Rico”, reclamó.

La licenciada Rivera Lassén, quien entre sus haberes tiene el haber presidido el Colegio de Abogadas y Abogados (CAPR), expuso las consideraciones que tuvo en su análisis  sobre la candidatura de comisionada residente. Para empezar, que en Puerto Rico en los últimos años, la gente lo que ha visto es que las personas que han salido electas consideran que ese puesto es una manera de impulsar un determinado estatus, es decir, la estadidad, en vez de impulsar un proceso de descolonización “Yo creo que eso nada más es un cambio total de lenguaje. La idea de Washington es ir a luchar en contra de la colonia, de que hay que hablar de la descolonización, hablar de que el pueblo de Puerto Rico decida de una  manera informada, democrática y amplia,  que sea un proceso vinculante, que es  lo que es una asamblea de estatus”.

Aun cuando expresó que prefiere la alternativa de una asamblea constitucional de estatus, subrayó que lo importante es que la gente en Puerto Rico tenga la información necesaria de qué representa votar por la independencia, qué representa votar por la estadidad o qué representa votar por la libre asociación; que la gente conozca el contenido real de cada una de esas opciones, que conozca cuáles son, desde el punto de vista vinculantes con el Congreso, las opciones que desde el Congreso se entrarían en negociación desde el punto de vista de Puerto Rico.

La precandidata a comisionada residente por el MVC comentó que ahora mismo en el Congreso de Estados Unidos (EE. UU.) se están negociando varios acuerdos de libre asociación, “o sea, que Estados Unidos tiene ahora mismo ese estatus con otros territorios. Eso aquí mucha gente no lo sabe”.

En el caso de la independencia, señaló que independiente de que en el Derecho Internacional se reconoce como un derecho de los pueblos, en términos de procesos vinculantes se tiene que entrar en conversaciones con el Congreso sobre qué es lo que va a hacer para compensar al pueblo de Puerto Rico por todos los años de colonia. “Ese tipo de face out hay que negociarlo. Todo tiene que entrar en conversaciones entre el Congreso y el pueblo de Puerto Rico. Eso que yo estoy diciendo, la gente, la mayoría, no lo habla”.

Otro aspecto que considera se debe desmentir o aclarar es el que la gente piensa que al Congreso se va a pedir fondos. Rivera Lassén indicó que mucho de los fondos que vienen a Puerto Rico van a venir porque son unas fórmulas a las que la gente en Puerto Rico tiene derecho. Comentó que ha escuchado que  mucha gente dice que ella va a decirle al Congreso que no le mande fondos a Puerto Rico. “¡Cómo yo voy a decir eso! Lo que es importante es la fiscalización cuando llegan aquí esos fondos y eso también debe ser responsabilidad de la persona que está en Washington, porque el problema que tenemos  de corrupción, de que los fondos no llegan a donde deben de llegar, es una responsabilidad de la persona que está en Washington. Hay que seguir los fondos, hay que velar por el cumplimiento y fiscalizarlos y darle cuentas al pueblo de Puerto Rico sobre esa transparencia”, dijo con énfasis.

La relación con la diáspora es otro espacio que considera es pertinente a la comisaría residente. Comentó que mucha gente en la isla piensa que la comisaría residente  no tiene que ver nada con la diáspora. “La diáspora nuestra mira ese puesto como una especie de embajador o embajadora de Puerto Rico en Estados Unidos. De hecho, el comienzo de ese puesto fue casi como el de una embajadora, ese era el concepto, más que otra cosa. Fue un puesto que se delegó, pero no tiene voto. Recientemente hubo unas enmiendas que le da voto en ciertas comisiones; pero la voz es bien importante”.

Por otro lado, Rivera Lassén reconoció el poder de la diáspora, que sí tienen personas que los representan, que pueden presionar para que sus congresistas voten a favor de asuntos relacionados con Puerto Rico. “Yo lo veo también como una oportunidad de afianzar más los lazos con los caucus latinos, los caucus negros, con las otras personas que representan los territorios de Estados Unidos. De eso no se ha hecho suficiente y es importante que se haga”.

Después de analizar todos estos retos, concluyó que le parece que la gente en Puerto Rico necesita verlo así y que si se toma en contraste la presencia de una Junta de Control Fiscal, el problema de la corrupción y del pago de una deuda que no ha sido auditada, “todo eso son cosas en que se puede actuar, denunciar, hacer cosas desde el Congreso. Cuando yo sumé todo eso, dije vamos pa allá”, expresó Rivera Lassén, quien antes visitó el Congreso durante la discusión de ley  PROMESA para evitar su aprobación.

Como precandidata, la actual senadora no duda que saldrá victoriosa en el proceso de selección del MVC, e indicó que una vez se ratifique su candidatura habrá de sentarse a conversar con el candidato a la gobernación del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Juan Dalmau Ramírez. La senadora  apuntó que la Alianza entre ambas colectividades no es sobre los nombres, sino sobre los puestos.

Sobre su impresión de cómo se debate la política en Washington, explica: “Esa es una de las cosas que pensé también, porque si la cosa en Puerto Rico es tan terrible, allá es todavía peor”. No obstante, entiende que la diferencia es que en las discusiones que se dan en el hemiciclo del Congreso la persona que está en el puesto de comisaria residente no participa de la misma manera que participan acá. El  grueso de las discusiones se da en los comités y es ahí donde se hace el esfuerzo para que las medidas  vayan al hemiciclo, por lo que considera que el trabajo mayor está en las comisiones y que es necesario trabajar en alianza con las personas congresistas que son aliadas o simpatizantes de Puerto Rico. De hecho, dio a conocer que ya empezó a hacer  reuniones con compañeros y compañeras de la diáspora incluyendo personas que están en puestos electos en diferentes estados de EE. UU. y tiene pendiente varias reuniones con la congresista Alexandra Ocasio y con Nydia Velázquez. “Voy a reunirme con todas las personas que creo que hay que hacer trabajo en alianza”.

Al preguntársele si sería una congresista demócrata o republicana, esta contestó: “Bueno republicana no voy a ser. Eso no tengo ningún problema en decirlo, sobre todo cuando el partido republicano significa las posiciones más fundamentalistas, espantosas, que hay”.

Sobre  el partido demócrata se refirió a este como interesante en la mejor manera de hablar de progresista; por lo tanto, la alianza de trabajo, admitió, va a ser con todas esas personas progresistas que van en alianza con la plataforma del partido demócrata. Agregó que como funciona el partido demócrata en EE. UU. es que es una especie de plataforma en la que trabaja gente que pertenecen a otros partidos  y otras agrupaciones políticas; pero trabajan bajo el manto o bajo el nombre del partido demócrata. “Prefiero decir que yo voy a trabajar con personas que también tienen una mentalidad progresista, que defienden los derechos, que están de acuerdo con el pueblo de Puerto Rico y que trabajan desde ahí. Obviamente, voy a tener que estar en la alianzas que se hacen en el partido demócrata con los caucus de personas negras”.

En cuanto a su parecer sobre los llamados “cabilderos por la estadidad”, Rivera Lassén, concluyó: “Eso fue una pérdida de dinero para el pueblo de Puerto Rico”. Señaló que si se hiciera  una encuesta en estos momentos entre los mismos votantes, opinarían igual.

Mientras, respecto a la Administración de Asuntos Federales de Puerto Rico en Washington (PRAFA),  reconoció que esa oficina  ha tenido sus altas y sus bajas porque en muchos sentidos tienen cosas que parecerían ser de competencia de la comisaría residente. “No se debería ver como agencia independiente porque PRAFA no está electa por el pueblo. Como una oficina administrativa, debería ser un apoyo, en todo caso, de lo que hace la comisaría residente”.

La senadora y precandidata a la comisaría residente que de ser finalmente la candidata por el MVC también lo sería por la Alianza de País exhortó a la gente que tenga algunas ideas de qué cosas se podrían hacer desde la comisaría residente que no se han hecho hasta ahora a que le hagan llegar sus sugerencias. “Mi causa es Puerto Rico, yo voy allá por eso”.

 

 

La guerra contra Cuba

Liz Oliva Fernández y Cándida Cotto

 

Entrevista a la periodista cubana Liz Oliva Fernández

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

The War on Cuba, La guerra contra Cuba, es la serie con la cual la joven periodista cubana, Liz Oliva Fernández, ganó el Premio Gracie 2021, que otorga la fundación estadounidense Alianza para las Mujeres en los Medios (Alliance for Women in Media). La serie reportaje de seis capítulos muestra el impacto que tienen en la población, en la gente de a pie, las sanciones que mantiene el Gobierno de Estados Unidos contra el Gobierno de Cuba.

Puerto Rico fue la última parada de una gira por casi 50 ciudades de Estados Unidos que hizo Oliva Fernández para presentar y compartir impresiones con el público sobre el documental. En su visita a CLARIDAD, conversamos sobre su gira, sobre la experiencia del documental y sobre el medio de comunicación no gubernamental en el cual trabaja en Cuba. Nos cuenta que La Guerra contra Cuba, es la primera obra documental más impactante de Belly of the Beast, una publicación independiente de Estados Unidos, en formato digital, que cubre la situación en Cuba, las relaciones entre ambos países y los efectos de la política de EE. UU. allí. “Somos un equipo de periodistas cubanos y estadounidenses que colaboramos sobre estos diferentes temas”. El equipo que hace trabajo de investigación radica y trabaja en Cuba.

La periodista contó que debido a que durante el momento en que se publicó la serie nunca tuvieron la oportunidad de explicar qué hay detrás de la política estadounidense en Cuba y quién está detrás de esa política. Nos contó que además de la gira de presentación, este año volvieron con dos nuevos documentales. Uno, Uphill on the hill, básicamente se enfoca en la política de Biden hacia Cuba. Este trabajo se centra en el Congreso —de ahí su nombre—, donde se hicieron entrevistas a cabilderos, congresistas, activistas e, incluso, a personas en las calles en Washington, DC.

El otro documental, Around the Hudson, se enfoca en el senador demócrata Bob Meléndez, al cual identificó como figura clave dentro de la política de Biden. Ambos trabajos están en proceso de postproducción y su propósito es hacer una mirada desde adentro de las fuentes congresionales. Estos dos trabajos están programados para ser el estreno del canal You Tube de Belly of Beast, donde se podrán ver todos los videos y reportajes del medio.

Sus impresiones sobre lo que recogió en Washington

“Desde el punto de vista político, mi impresión fue de mucha frustración porque el tema de Cuba es uno polarizante en la política de Estados Unidos. Cuando hablas con un político o cabildero, ellos entienden el impacto directo que tiene su política en la gente; pero básicamente, cuando hablas con ellos, siempre están preocupados por las elecciones. Y en este país viven en elecciones. Un tema importante es que como no quieren mojarse las manos o los pies cuando de Cuba se trata, y si lo hacen, básicamente, sienten que necesitan criticar primero y después decir okey, tengo que criticar al Gobierno, porque si solo critico las sanciones, me dicen que yo soy socialista y comunista. Y decir comunista en este país es un pecado, aunque muchas de las políticas de la gente que pertenece al Congreso de EE. UU., como el acceso a la salud pública, es socialista”, expresó Liz. “Pero no es para todo el mundo, sino para un grupo privilegiado”, aclaró en tono cínico.

Describe que esta actitud es como una espiral del silencio por la cual prefieren no meterse en problemas, alegan que es un tema muy complicado y prefieren dedicarse a otra cosa o se cuidan de que el tema no los salpique en las próximas elecciones.

Con la gente de la calle la experiencia es otra, expresó la periodista, tanto por los trabajos más recientes como por el intercambio en las presentaciones de War on Cuba. “La gente, en específico en las calles de Washington , DC, según mi experiencia, tiene un conocimiento bastante grande sobre las políticas de EE.UU. hacia Cuba. Saben, y cuando no saben, se lo imaginan. Y cuando tú les dices, se lo creen, porque Washington, DC, como ciudad negra, las personas por experiencia saben lo que es capaz de hacer el Gobierno de EE.UU.”.

Sobre esta visita comentó que regresar por segunda vez y hablar con la gente cambió un poco su perspectiva con relación a los movimientos de resistencia dentro de EE.UU, que no son pocos. “Hay muchos temas sobre la mesa, y Cuba es algo más, pero la gente se inclina apoyar a Cuba mas allá de la opinión que tenga de la relación del gobierno con Cuba. El fin de las sanciones y sacar a Cuba de la lista de países terroristas es algo que la gente entiende que todo forma parte de una propaganda y que termina afectando directamente al ciudadano de a pie”.

 

Oliva Fernández apuntó que trabaja para un medio estadounidense y que debido al tiempo y los recursos, la mayoría de las historias están enfocadas en La Habana, pero que también tienen la idea de expandirse y alcanzar áreas más rurales. Prueba de ello es la realización del documental Little League Dreams, enfocado en el grupo de niños de la provincia de Granma que integró un equipo de pelota de Cuba que por primera vez participó en una Serie Mundial de Pequeñas Ligas en Estados Unidos.

La periodista nos compartió que cuando comenzó en su trabajo periodístico creía que iba a ser de los temas de Cuba, para hablarle a la gente en Cuba. No obstante, se dio cuenta de que “mientras más trabajaba e investigaba sobre la política de Estados Unidos hacia Cuba, más cuenta me daba de que las sanciones lo que hacen es reforzar todos nuestros problemas internos. Y para poder enfocarme en los resabios al interior del país, tenía que internarme en las sanciones, porque creo que tuve que empezar a trabajar para Belly of the Beast para poder comprender el impacto que tienen las sanciones”. Al respecto, cuestionó el que algunas personas tienen estadísticas y atribuyen responsabilidad al gobierno. En relación con las carencias del país, dice: “Y siempre me pregunto cómo se sacan esas cuentas si el gobierno empezó en el 59 y las sanciones en el 62. ¿Cómo logras dividir una cosa de la otra, de dónde se sacan las estadísticas y los datos? Porque mas allá de los números, yo diría que las sanciones es el principal obstáculo que tiene Cuba para el desarrollo de su economía”.

Belly of the Beast tiene tres años de existencia y surgió a partir de la pandemia. Oliva Fernández indicó que les gustaría expandirse para hablar de otros temas como el impacto que tiene la política estadounidense en América Latina, qué pasa en Colombia, Perú, Uruguay y Haití y qué pasa con las personas que emigran. Reparó en que cuando hablan de la emigración cubana, lo primero que dicen es que huyen del régimen, a lo que pregunta ¿de qué huyen los colombianos, los dominicanos? “Hay otros régimenes y nadie nos ha dicho”.

Sobre su visita a nuestra Isla, La otra ala, expresó alivio y sentirse bien de estar hablando español, luego de dos meses. “Tenemos una lengua en común, pero también muchos elementos históricos en común”. La joven periodista comentó sobre la similitud de que Puerto Rico haya sobrevivido 125 años de coloniaje y Cuba 60 años de bloqueo. “Pero hay muchas maneras de revelarse contra el opresor, y Puerto Rico, en momentos históricos específicos, ha demostrado que es un pueblo valiente. Es muy lindo escuchar otras historias y muy inspirador, desde el punto de vista de resistencia”.

 

Navidad en la Franja de Gaza

Por Frei Betto

En esta Navidad Jesús nace en Gaza. No en un pesebre, sino entre los escombros de lo que queda de las viviendas de sus habitantes.

No nace rodeado de animales, sino de bombas detonadas, balas de fusiles Tavor Tar disparadas contra la población civil (950 disparos por minuto), granadas y gases letales. Y de los vuelos asesinos de los cazas F-35.

Jesús nace e ignora que sus padres, que pretendían refugiarse en Egipto, fueron alcanzados por una lluvia mortal de bombas bunker buster lanzadas por las tropas israelíes.

Ahora no es el rey Herodes el que pasa por el filo de la espada a cientos de niños. Es el gobierno sionista de Netanyahu, en su ansia de venganza y de extermino de quienes considera “animales humanos”, según declarara el ministro de Defensa de Israel, Yoav Gallant.

Jesús y sus padres no encontraron albergue en Belén. Tuvieron que alojarse en un pesebre. Igual que ellos, las familias palestinas fueran sumariamente expulsadas de sus hogares para dejarles espacio a los colonos sionistas, que no reconocen el derecho de la nación palestina a crear un Estado legítimo. Desplazados, esos millares de familias se vieron confinados en los estrechos límites de Gaza y Cisjordania, controlados por tropas israelíes como si fueran subhumanas, sobreviviendo en condiciones de un campo de concentración a cielo abierto.

Jesús nace hoy sin que los magos vengan a hacerle presentes de oro, incienso y mirra. Lo que le han regalado ahora son 12 mil toneladas de bombas desde el 7 de octubre (33 toneladas de explosivos por kilómetro cuadrado), lo que equivale a una bomba atómica.

No hay coro de ángeles ni cánticos de gloria a Dios, sino el sonido estridente de las sirenas de alarma y el silbido aterrorizador de los proyectiles disparados por los cañones mortíferos de los tanques Merkava.

Jesús nació bajo el sello de la discriminación por ser palestino, por ser un hijo bastardo de una pareja nazarena (tanto es así que José quiso abandonar a María cuando supo que estaba embarazada), por ser un sin techo, porque su familia ocupó la tierra de una finca en Belén, porque lo consideraron blasfemo y usurpador del título de Hijo de Dios.

Una vez más Jesús es rechazado en su propia tierra. Si a sus coterráneos les impiden crear su Estado, cualquier acción de autodefensa que emprendan será calificada de “terrorista”. Un calificativo que los grandes medios de comunicación nunca emplearon cuando Menachem Begin, el 22 de julio de 1946, voló por los aires el Hotel King David en Jerusalén y mató a 91 personas. Ni cuando más de 200 mil personas, todas inocentes, fueron cruelmente asesinadas en el mayor atentado terrorista de todos los tiempos: las bombas atómicas lanzadas por el gobierno de los Estados Unidos sobre las poblaciones civiles de Hiroshima y Nagasaki. Sí, Hamas transgredió las normas de la “guerra justa” al secuestrar a más de 200 personas, la mayoría civiles. Pero, ¿quién protesta ante las “detenciones administrativas” realizadas por el gobierno de Israel, que mantiene en prisión a cerca de 5 mil personas sin acusaciones formales?

Jesús nace en Gaza y ahora ya no pueden matarlo, porque resucitará en cada niño, en cada joven, en cada ciudadano palestino consciente de que la tierra de las viñas y los olivos guarda en su suelo las cenizas de sus más antiguos ancestros.

 

Nunca visto

Por Randy Alonso Falcón

 

Las guerras dejan tristes huellas; son la terrible expresión del fracaso de la inteligencia humana. Cada una se singulariza por sus horrores. Pero pocas en los tiempos modernos han dejado tantas marcas en tan poco tiempo como la genocida contienda israelí contra el pueblo palestino en Gaza.

Este domingo 24 de diciembre, la Agencia de Naciones Unidas para la población refugiada de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA), informó que 142 de sus empleados en la Franja de Gaza han sido asesinados, en menos de 80 días de combates.

«Nuestros equipos están haciendo lo imposible por ayudar a las personas necesitadas. Lamentamos la pérdida de más colegas de la UNRWA asesinados en Gaza, ahora 142, la mayoría con sus familias, comunicó la agencia de la ONU en su cuenta en la red social X.

Es algo “nunca visto” en la historia de la ONU, declaró el secretario general de la organización, Antonio Guterres, el sábado.

El día anterior, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) había confirmado la muerte de uno de sus trabajadores, Issam al Mughrabi, su esposa y cinco hijos en un bombardeo israelí en las afueras de Ciudad de Gaza. Decenas de familiares más habrían fallecido en el ataque.

“Durante casi 30 años, Issam ha trabajado con el PNUD a través de nuestro Programa de Ayuda al Pueblo Palestino (PAPP). Será recordado como un miembro querido del equipo del PAPP. La muerte de Issam y su familia nos ha afectado a todos profundamente. La ONU y los civiles de Gaza no son un objetivo”, ha denunciado el administrador del PNUD, Achim Steiner.

El peor lugar del mundo para ser niño

Lo «nunca visto» del genocidio israelí también se extiende hasta la masacre de la infancia. Ningún otro conflicto reciente ha tenido tamaña proporción de asesinatos de infantes, ante los ojos impávidos de la comunidad internacional. Ni siquiera la brutalidad yanqui en Iraq, Libia o Siria.

Los intensos bombardeos israelíes en dos meses y medio de ofensiva se han cobrado la vida de al menos 20.400 gazatíes – incluidos más de 8.000 niños – y causado más de 54.000 heridos; además de 7.500 cuerpos que se estiman atrapados bajo los escombros, según el último recuento del Ministerio de Sanidad.

“Como cientos de niños más permanecen atrapados bajo los escombros de los edificios destruidos con escasas posibilidades de sobrevivir, es probable que el número total de muertes infantiles supere los 10.000”, advierte la organización de derechos humanos Euro-Med Monitor

«Estoy verdaderamente furioso», declaró Jamed Elder, el portavoz de UNICEF, durante una rueda de prensa en Ginebra, el pasado 19 de diciembre, tras pasar dos semanas en Gaza. «Me enfurece que quienes tienen el poder se encojan de hombros ante las pesadillas humanitarias desatadas sobre un millón de niños», manifestó.

El portavoz de Unicef lamentó que los miles de niños muertos en Gaza «se convierten en estadísticas». «Me enfurece que la hipocresía aplasta cualquier empatía» y «estoy furioso conmigo mismo por no haber podido hacer más», añadió.

Los hospitales que aun funcionan están repletos de niños y sus padres, todos ellos con «las espantosas heridas de la guerra», dijo Elder, y destacó que durante su estancia en la Franja se encontró con muchos jóvenes amputados. Alrededor de 1000 niños de Gaza han perdido una o ambas piernas, detalló.

«No creo que en mis 20 años con Unicef haya visto esta cantidad de niños con heridas de guerra», le dijo Elder a la BBC

Vidas segadas que nunca llegarán a conocer la edad adulta. “Los padres se van a dormir abrazando fuerte a sus hijos sin saber si se despertarán vivos a la mañana siguiente”, relata Philippe Lazzarini, comisionado general de la UNRWA, la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, tras una visita reciente a la Franja de Gaza. “El miedo y la ansiedad son constantes para más de 2 millones de personas en Gaza, ya sean niños, mujeres o personas mayores”, admite. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, advirtió hace semanas que Gaza iba camino de convertirse en “un cementerio de niños”.

Una profesión a riesgo de bombas

Nunca antes se había visto en una guerra que se podían contar más periodistas muertos que días de combates. Ya son 103 los colegas fallecidos en 79 jornadas de violentos bombardeos y ametrallamientos en Gaza, según informó la cadena de televisión Al Jazeera este 24 de diciembre.

Nunca antes habían sido asesinados tantos profesionales de la prensa en tan exiguo territorio como el de la Franja ocupada por el ejército israelí. Nunca antes en este siglo habían muerto tantos periodistas en todo un año.

El ejército israelí no respeta ninguna de las convenciones internacionales que protege el ejercicio del periodismo de guerra. Para la entidad sionista, el mejor periodista en campo adversario es el periodista muerto. La verdad del genocidio no debe ser contada.

La lógica perdedora de la guerra

Allí donde se supone nació Jesús, no hubo espacio para festejar la Navidad. La ciudad de Belén (Cisjordania), donde según la Biblia nació Cristo, fue estos días un pueblo fantasma, sin luces festivas ni decoraciones típicas en la plaza del Pesebre. El alcalde Hanna Hanania explicó que decidieron cancelar las celebraciones navideñas este año por considerarlas inapropiadas en un momento en que Israel continúa con sus ataques contra la Franja de Gaza.

«El nacimiento de Jesús es un mensaje de esperanza para todos los niños del mundo, y no podemos celebrarlo cuando miles de niños están siendo asesinados en la Franja de Gaza», explicó Hanania al medio alemán Berliner Zeitung.

“No podemos celebrar cuando nuestros hermanos y hermanas en Tierra Santa padecen hambre y muerte”, afirmó a EFE el párroco católico Rami Asakrieh, desde la Iglesia de Santa Catalina, colindante a la ortodoxa Basílica de la Natividad, principal centro de peregrinaje de cristianos de todo el mundo a Belén.

Este 25 de diciembre, en la bendición Urbi et Orbi, en la que lamentó las matanzas de inocentes que los conflictos bélicos provocan en el mundo, y llamó al fin de las guerras, el Papa Francisco volvió a referirse a la matanza contra el pueblo palestino, como ha hecho varias veces en las últimas semanas: “que cesen las operaciones militares, con sus dramáticas consecuencias de víctimas civiles inocentes, y que se remedie la desesperada situación humanitaria permitiendo la llegada de ayuda”.

“Que no se siga alimentando la violencia y el odio, sino que se encuentre una solución a la cuestión palestina, por medio de un diálogo sincero y perseverante entre las partes, sostenido por una fuerte voluntad política y el apoyo de la comunidad internacional”, demandó.

La paz es necesaria, para que en tierras palestina no se sigan escribiendo «nunca antes» del horror y el genocidio. El silencio no es una opción ante tanta matanza. No es admisible que prevalezca la lógica perdedora de la guerra.

Reproducido de www.cubadebate.cu