Inicio Blog Página 590

Argentina opta por Milei. ¿Por qué? ¿Por qué?

Javier Milei

 

 

 

Especial para Claridad

Confieso que más que lamentarme por Argentina, siento más bien una rabia por el desenlace de sus recientes elecciones presidenciales cuyos resultados ya se sospechaba que eran una posibilidad real. La victoria de Javier Milei fue el resultado de una estrategia que llevaba por lo menos un par de años. “No vimos lo que se venía porque no queríamos ver”, me admitió sinceramente en estos días una querida camarada y respetada intelectual marxista argentina, Beatriz Rajland, por aquello de que la verdad es siempre revolucionaria, aunque nos duela.

La llamada izquierda, rebautizada hoy desde su notorio posibilismo como progresista, se conformó con votar por un candidato del peronismo conservador o, si se prefiere, de una derecha moderada. El candidato de la Unión por la Patria, Sergio Massa, actual Ministro de Economía del gobierno de Alberto Fernández, también peronista, representaba más de lo mismo, en un país cuya economía y sociedad está chillando nuevamente con una deuda pública onerosa e impagable, así como una inflación galopante y una moneda que se vuelve a desplomar.  Así las cosas, Massa era claramente parte del problema y no su solución. Parecía escucharse nuevamente el quejido de Mafalda: “¡Otra vez sopa! ¿Por qué? ¿Porqué?”

Estamos ante la más reciente versión de ese nuevo fantasma que recorre por el mundo, el progresismo posibilista, que abandonando la creencia en la necesidad y posibilidad de revolucionar lo existente más allá del capitalismo, le ha facilitado en este caso a la extrema derecha que ocupe el espacio del cambio, aunque sea para que nada cambie en el fondo. Pero en este caso, se puede decir que no hubo como tal un candidato de izquierda. El gran perdedor fue en realidad el peronismo y su derrota fue el resultado mayormente de sus propios desatinos y apuestas ideológicas a la continuidad capitalista. ¡Otra vez capitalismo! ¿Por qué? ¿Por qué!

La rebelión “libertaria” de Milei

Javier Milei, de La Libertad Avanza, ofreció “lo nuevo”, una rebelión “libertaria” contra lo existente que más bien se reduce a una vuelta al liberalismo y privatismo salvaje, es decir, la libertad del capital. Para éste el Estado de bienestar surgido bajo el peronismo y su “casta política” -que incluye a parte de la misma derecha antiperonista que finalmente cerró filas con él- constituye un modelo que está históricamente en decadencia y que debe ser objeto de un reajuste drástico. Acá entre nosotros, parecería que ese Estado sólo cuenta con la llamada izquierda para su defensa.

Dejémos a un lado el hecho de que la forma Estado es históricamente una de las formas sociales del capital cuyo propósito es garantizar su reproducción permanente. Se trata, además, de un modelo de gobernabilidad fracasado en que cunde cada vez más la corrupción, entre otras cosas.  Ello ha llevado a que en Argentina se ha bautizado como “ñoquis” el sinnúmero de empleados gubernamentales, muchos de estos peronistas, que cobran sin trabajar. De ahí la simpatía que fue cobrando el llamado de Milei a realizar un reajuste drástico en el modelo de gobernabilidad, sobre todo en relación a lo económico. Por eso la notoriedad que cobró la imagen de un Milei cargando amenazantemente con una motosierra contra todo lo establecido. Su primer objetivo: destruir el progresismo kirchnerista. Por el momento ha reducido al silencio la más visible vocera de esta corriente peronista, la vicepresidenta Cristina Fernández, la viuda y heredera política de Néstor Kirchner. A ello ha contribuido la campaña agresiva de lawfare blandida en su contra por la derecha en tiempos recientes, acompañada por un atentado contra su vida. Todo ello la llevó a retirar su candidatura para las elecciones presidenciales.

Por una izquierda antisistémica

Ahora bien, esta nueva crisis al interior del peronismo tendría que verse como una oportunidad y un reto para que la izquierda verdadera, la antisistémica, se haga cargo de articular en lo inmediato un nuevo proyecto de país que vaya a la raíz estructural de los problemas que aquejan a su sociedad. Para ello tenemos que replantearnos qué vamos a entender por izquierda en estos tiempos, ya que últimamente se ha tendido a estirar el concepto hacia el centro e, incluso, para abarcar la defensa de lo establecido. Por tal razón urge que la izquierda se repiense más allá de la política electoral y la funesta idealización de la democracia liberal, la cual está hecha para facilitar la alternancia que busca reapuntalar siempre la dominación capitalista y no a superarla.

No nos llamemos a engaño: para eso el capital creó la democracia liberal, de la que tanto se habla pero que tan poco se comprende. Su horizonte es limitado o, peor, es un pantano que termina por cooptar nuestras luchas para que no lleguen a más. Este pasado septiembre se conmemoraron cincuenta años del fin violento de la vía chilena al socialismo, en la que se confirmó que la democracia burguesa es una forma política que finalmente no tolera la subversión del poder dominante, tanto el interno como el externo. En última instancia, ya había advertido Marx que el derecho del más fuerte es en última instancia también derecho bajo el horizonte limitado de la democracia capitalista.

Triste fue ver como la izquierda en Argentina, en medio de sus contradicciones y debilidades políticas, tuvo que achicar aún más en lo inmediato sus miras para apoyar a Massa como mal menor. La llamada “nueva izquierda” nunca logró constituirse en alternativa y una parte de ésta terminó por alinearse con el posibilismo progresista. El “marxismo académico” también tendió en la práctica a alistarse en éste.  El Partido Comunista formó parte de la Unión por la Patria encabezada por Massa.

Ahora bien, una parte de dicha izquierda, el Frente de Izquierda Unidad, de orientación trotskista, se negó a llamar a votar por Massa. Le parecería, no sin razón, que la izquierda argentina no puede seguir reduciendo su destino a ser rabiza del peronismo o de la derecha moderada en busca meramente de una gobernanza menos mala apuntalada en lo existente, sin poner en entredicho su propia existencia y pertinencia como izquierda. Por ello insistió en que la única manera de enfrentar la amenaza representada por Milei es por medio del desarrollo de “una alternativa independiente de los trabajadores y las trabajadoras, una nueva fuerza política de izquierda, de la clase trabajadora, anticapitalista y socialista”. Ganara quien ganara finalmente, ese es el sentido que tiene que orientar la lucha, puntualizó.

La izquierda no puede existir sólo para plantearse gobernar sobre lo existente. Es decir, no se le puede seguir dando la espalda a la contradicción capital-trabajo y a la lucha de clases, para en cambio abrazar la ilusión de una conciliación en que la derecha y la extrema derecha no creen desde su perspectiva actual cada vez más violentamente adversativa.  Sin embargo, uno de los integrantes del Frente de Izquierda Unidad, la Izquierda Socialista, llamó finalmente a votar por Massa “aunque sea con la nariz tapada para detener a la ultraderecha”.

“No estamos en los mejores momentos para la lucha”, me confesó también cándidamente mi amiga Beatriz Rajland, quien entiende que ante esa realidad lo que le queda a la izquierda es obstaculizar y movilizar contra la agenda de Milei, a la vez de que se reorganiza y une para las batallas por venir. Los trabajadores, puntualiza, andan en estos momentos sin cabeza política y organizativa que les permitan constituirse en fuerza alternativa con un proyecto revolucionario propio. Ese tiene que ser el horizonte inmediato de la izquierda.

 

Se dice que la militancia de la izquierda en general, en especial los y las jóvenes, está desencantada y temerosa del futuro inmediato bajo Milei. El movimiento obrero, organizado principalmente en la Central General de Trabajadores (CGT), de orientación peronista, también se encuentra a la expectativa aguardando por conocer los planes y políticas concretas de Milei en relación al trabajo. Inicialmente le han exhortado al diálogo y la concertación.

¿Qué se puede esperar de Milei?

Sin embargo, nada bueno augura la designación de Luis Caputo, exbanquero, expresidente del Banco Central y exministro de Finanzas de Mauricio Macri (2015-2019) responsable por el endeudamiento actual de Argentina por 100 años con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Se trata de un notorio miembro de la llamada casta política que Milei juró eliminar, quien además es objeto en estos momentos de dos causas judiciales por alegados actos de corrupción en relación al dinero del FMI. Caputo será el encargado del tenebroso programa de “shock”, incluyendo la dolarización del sistema monetario argentino, que ha anunciado el presidente-electo Milei que estará implantando. Asimismo, otra designación proveniente de la “casta” es la de Patricia Bullrich, quien fue Ministra de Seguridad bajo el gobierno de Macri. Con un amplio historial represivo, ella es la nueva Ministra de Seguridad. Ello augura un aumento en la represión de las movilizaciones y protestas populares contra las políticas de Milei. Ambos, Caputo y Bullrich, reflejan, además, la influencia significativa que parece que tendrá el movimiento político Juntos por el Cambio del expresidente Macri al interior del nuevo gobierno.

Se especula ahora sobre un Milei pragmático que poco a poco se acomoda también a lo posible o conveniente. A pesar de haber tildado de “corrupto” y “comunista” al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, inmediatamente después de su elección envió una emisaria, Diana Modino, la futura canciller suya, a Brasilia para limar asperezas e invitar a Lula a su toma de posesión.  Asimismo, mientras por un lado reafirma su vínculo con Brasil y el Mercosur, por otro lado ya asegura que Argentina no se integrará finalmente a los BRICS, lo que seguramente habrá constituido un alivio para éstos. Milei está más a tono con el mundo unipolar regido por Wáshington que por el mundo multipolar que se va abriendo paso en contra de la hegemonía estadounidense. En ese contexto es que hay que ubicar la visita de dos días que realizó a Wáshington D.C. a partir del 28 de noviembre para asegurarle a un grupo de asesores del presidente Joseph Biden del “realineamiento” de Argentina con Estados Unidos. De ahí también su endoso total al gobierno sionista de Israel en su guerra genocida contra el pueblo palestino. Se informó que aunque simpatizante del expresidente Donald Trump, sostuvo en la capital estadounidense una reunión-almuerzo con el expresidente neoliberal Bill Clinton.

Por otra parte, dado el hecho de que su movimiento político es minoritario en el Congreso necesita del apoyo del resto de la derecha para dar paso a la aprobación de su agenda. En ese sentido, si bien Milei logró construir una mayoría electoral, ahora está por demostrarse si podrá construir el necesario consenso político para gobernar internamente y, a su vez, satisfacer externamente los rigores de unas relaciones internacionales que no siempre se dejan reducir a los prejuicios ideológicos.

Aprender de la historia

Ante ese cuadro, resulta apremiante aprender de lo acontecido, sobre todo de los desvaríos ideológicos del progresismo posibilista que lo ha facilitado. Me refiero a la confusión dentro de éste acerca de eso que llamamos la autonomía de la política con relación a lo económico y social. Para todos los fines prácticos, el progresismo ha caído más bien en la creencia de una independencia cuasitotal de la política de todo lo económico y social, invisibilizando así la lucha de clases a favor de una lucha estrictamente electoral. Si bien juzga imposible en estos tiempos la toma del poder por asalto, es decir, una lucha frontal, incluso con expresiones de lucha armada como en el pasado, no ha sabido sin embargo potenciar en la alternativa la guerra de trincheras en la economía y sociedad desde la cual construir un poder muy otro para avanzar más allá de la institucionalidad democrático-burguesa. En todo caso, se ha dejado cooptar y limitar por ésta.

A esto ha llevado el llamado posmarxismo, así como el liquidacionismo que prevaleció al interior del movimiento comunista y socialista internacional durante las últimas tres décadas del siglo pasado, incluyendo la desaparición de la URSS y el campo socialista europeo. A ello añadiría todas las propuestas teóricas alternativas que surgieron en esa coyuntura ante lo que se anunció prematuramente en su momento como la muerte de Marx y el marxismo, teorías críticas que se quedan cortas ante el reto de no sólo ayudar a entender mejor nuestra realidad sino de transformarla de raíz, como pidió Marx en su Undécima tesis. Ni hablar, en el caso de Argentina, del ninguneo que ha sufrido la izquierda a manos del peronismo.

Estamos hablando del desarme estratégico de la izquierda que aconteció en general en el mundo durante la última parte del Siglo XX. Ello explica el avance en su lugar de la derecha y sobre todo la extrema derecha, aún con expresiones de un autoritarismo o fascismo actualizado, aunque siempre como alternativa para salvar a como dé lugar al capitalismo de sus propias contradicciones. Lo peor es que ha contado incluso para su normalización de la validación jurídica y política de la llamada izquierda.  Es esa izquierda venida a menos del “fin de la historia” pregonado por Francis Fukuyama, la que no ve otra posibilidad que el eterno retorno de lo mismo. Su nuevo horizonte pasó a ser el reformismo liberal. Dejó en suspenso el materialismo y la dialéctica marxista. Desde ese nihilismo se niega la posibilidad misma de lo nuevo, de lo revolucionario, de lo que representa un reto verdadero a la dominación del capital. Ideológica y políticamente terminó metiéndose en un callejón sin salida. De izquierda, no le queda ya ni un pelo.

La vida real de la izquierda está en otra parte. Y no está ajena a la dialéctica materialista. La lucha de clases sigue siendo su motor y el socialismo su objetivo inmediato para la construcción de una nueva sociedad. ¿Otra vez la lucha de clases? ¿Otra vez el socialismo? ¿Por qué? ¿Por qué? Porque ese es el movimiento real de la historia. Lo demás es wishful thinking.

Este artículo se publicó originalmente en la versión impresa de CLARIDAD noviembre 2023.

 

 

 

 

La Alianza de País vencerá en el 2024

Manuel Natal y Juan Dalmau. Foto: Archivo CLARIDAD

 

La Alianza de País de Puerto Rico, convocada por el Movimiento Victoria Ciudadana (MVC), el 20 de febrero del 2022, se ha convertido en una gran esperanza. Esta nace para unir al pueblo y derrotar la corrupción gubernamental, que ha costado miles de millones de dólares, durante las últimas cuatro décadas.

También la Alianza de País, se crea para lograr un proceso de descolonización justo, avalado por las Naciones Unidas (ONU), en donde todos los sectores puedan desarrollar una plataforma educativa. Por supuesto, se deberán desmantelar todas las instituciones de la potencia colonizadora cómo el FBI y devolver todos los poderes políticos a Puerto Rico, como requisito previo.

Nos organizamos no solo para ganar las próximas elecciones, sino para unir todas las fuerzas por la justicia social, en contra de la contaminación ambiental y por los derechos humanos. Ya el Partido Independentista (PIP), ha respaldado este llamado del MVC, así como gran parte de los Movimientos Políticos y Sociales en lucha.

La realidad de nuestra nación caribeña, es que a pesar de la desinformación, Puerto Rico ha sufrido la desigualdad rampante, la pobreza extrema disimulada y una de las emigraciones más masivas de la historia. En la actualidad, ya dos terceras partes de nuestra población (6 millones), viven en Estados Unidos(EEUU) y el nivel económico es el más bajo de la metrópolis.

Esta realidad política, social y económica se ha agravado a partir de las últimas cuatro décadas, como producto de la corrupción, los malos manejos y la ineficiencia de los gobiernos coloniales del Partido Nuevo Progresista (PNP) y del Partido Popular (PPD). Estos se han convertido en grupos criminales, al servicio de los grandes intereses económicos estadounidenses.

Por eso, las autoridades de EEUU, han encausado, condenado y enviado a la cárcel, a más de 400 personas vinculadas a esos partidos, sobretodo desde los gobiernos nefastos de Pedro Roselló (1993-2001). Este sujeto logró institucionalizar el robo a través de todas las estructuras del gobierno PNP, cómo nunca antes en nuestra historia.

Para el gobierno de EEUU, según sus últimos dos Presidentes, “Puerto Rico se ha convertido en la jurisdicción más corrupta de la nación”. Por eso, los fondos federales que se han asignado para los últimos desastres naturales, no han llegado, ante los estrictos requerimientos para evitar el robo de estas gangas criminales de cuello blanco.

La verdad es que estas ayudas, han sido aprovechadas por el liderato de esos partidos corruptos para enriquecerse, al estilo de las mafias de la droga. Más allá de apariencias, estos partidos son realmente mega negocios corruptos, multi-millonarios, al servicio de sus intereses particulares.

Por otro lado, el narcotráfico organizado se ha entronizado en las raíces de nuestro pueblo, como parte de la agudización de la crisis económica. Un sector muy amplio de nuestro pueblo, es victima de la dependencia a las drogas ilegales. Por eso, la economía subterránea y la evasión contributiva, es tan poderosa cómo la legal, según investigaciones de entidades profesionales de prestigio.

Mas aún, las guerras de estos narcotraficantes, por dominar otros mercados ilegales, han representado decenas de miles de muertes violentas, especialmente de jóvenes entre 16 y 30 años. Los datos oficiales estiman que más del 60% de las muertes violentas en Puerto Rico, están vinculadas al narcotráfico.

Como parte de esa realidad, se ha evidenciado un incremento notable en los últimos años, de la venta de cocaina y el fentanilo -cincuenta veces más potente y dañino que la heroína- que también es producido en laboratorios clandestinos. Las principales víctimas son jóvenes, que se han dado de baja del sistema educativo en crisis.

En medio de la agudización de esa crisis económica y política, el Presidente Obama, decidió en el 2016, imponer una dictadura fiscal, nombrando un grupo de siete representantes del gran capital estadounidense, para controlar directamente todas nuestras finanzas. El objetivo era y es proteger los intereses económicos de los bonistas de Wall Street.

El impacto de esa llamada Junta Fiscal Dictatorial, ha sido afectar aún más los deteriorados servicios públicos básicos. Si se le suma a esta realidad, el crecimiento vertiginoso del desempleo de casi la mitad de nuestra población, entonces entenderemos las verdaderas razones de la emigración masiva.

Por todo lo anterior, el llamado del emergente Movimiento Victoria Ciudadana (MVC) -la tercera fuerza política de Puerto Rico desde el 2020- a la unidad de todas las fuerzas políticas y sociales, a través de una Alianza de País, se está ampliando vertiginosamente, desde el año pasado. Esta gesta histórica se construye día a día, desde las luchas sociales, más allá de preferencias de estatus.

 

¡La Alianza de País de Puerto Rico, vencerá en las Elecciones del 2024!

 

Extremos cinematográficos: Fallen Leaves y Poor Creatures

En Rojo

Esta última parte de un año que nos ha tratado tan mal (enfermedades en lo personal y guerras imparables e interminables), nos trae dos muestras de la capacidad del cine de transformarnos, ya sea con la sencillez más absoluta o con la incontenible fuerza de cada instrumento cinematográfico al servicio de la imaginación.

 

Fallen Leaves

Director y guionista: Aki Kaurismäki; cinematógrafo: Timo Salminen; elenco: Alma Pöysti, Martti Suosalo, Jussi Vatanen, Alina Tomnikov.

Aki Kaurismäki, director finlandés, nos ha sorprendido a través de los años con un cine narrativo que narra muy poco, que casi no se mueve, pero que explora las profundidades de esas emociones que escondemos para no demostrar nuestra fragilidad. Así lo hizo con The Match Factory Girl de 1990—que tuve la oportunidad de ver en el Festival des Films du Monde (FFM)—y The Man Without a Past de 2002. El tiempo exterior muy pausado esconde los temores de hombres y mujeres que viven de día a día, intentando no pensar en lo que los aflige, mientras sobreviven en un mundo exterior que puede ser muy hostil. Se entregan a la búsqueda de un empleo que les permita tener un techo y comidas diarias y, muy adentro, esconden la esperanza de encontrar la felicidad con un amante o amigx que sirva de acompañante.

Ansa es una trabajadora responsable que tiene la mala suerte de ser despedida porque la compañía está en proceso de contracción y ella es de las últimas contratadas. Por lo menos tiene la suerte de tener una vivienda pequeña donde paga muy poco y así puede—aunque sólo sea por un tiempo—buscar otro lugar para vivir. Al estar dispuesta a hacer cualquier trabajo que le pague lo suficiente para poder comer y tener vivienda, Ansa rápidamente consigue otro trabajo que también tendrá sus desafíos. Holappa hace trabajos peligrosos que le pagan bien y le proveen un cuarto compartido. Desde que lo conocemos, sabemos—y a veces él mismo lo acepta—que no puede funcionar sin bebidas alcohólicas. Como suele suceder, jura que tiene todo bajo control y por eso no tiene que cambiar su comportamiento. Como es de esperarse, comete errores en su empleo que pudieran ser muy peligrosos y, de la noche a la mañana, pierde empleo y vivienda. Por ser alcohólico y no aceptarlo, conseguirá otros empleos y los perderá por igual razón. Toda esta problemática se trata de manera normal y sin tarjetitas de salvación. Es lo que es.

Ansa y su amiga, Tonja, y Halappa y su amigo, Raunio, socializan ya sea en el cine o en un lugar de karaoke y bebida. Esto no significa que se conocen más allá de saber sus primeros nombres y algún detalle. Ni siquiera saben bien dónde viven, o trabajan, o quienes son sus conocidos. Por eso, cuando Halappa pierde el número de Ansa, es casi una búsqueda infructuosa encontrarla nuevamente. Lo mismo sucede cuando Halappa no llega a casa de Ansa y no hay manera de rastrearlo. Con diálogo muy parco, con sentimientos muy resguardados se construye una relación que pudo o puede florecer. En eso, y muchas cosas más, reside la belleza y las emociones de este filme.

Poor Things/Pobres criaturas

Director: Yorgos Lanthimos; guionista: Tony McNamara; autor Alasdair Gray; cinematógrafo Robbie Ryan; elenco Emma Stone, Willem Dafoe, Ramy Youssef, Mark Ruffalo, Vicki Pepperdine, Christopher Abbott, Jerrod Carmichael, Hanna Schygulla, Suzy Bemba, Kathryn Hunter.

La traducción al español del título de este filme, describe perfectamente a los personajes que inundan este mundo ficticio—ubicado en Londres en la época victoriana—echo de muchos pedazos reales e imaginarios. Todos los personajes dan pena y sabemos que no podemos salvarlos de lo que les acontece, aunque sí nos sentimos empáticos con su situación. El Dr. Godwin Baxter (Willem Dafoe) nos da pena cuando vemos su cara marcada, su cuerpo mantenido vivo a la fuerza y cómo sus estudiantes de medicina se burlan de sus teorías y prácticas. Bella Baxter (Emma Stone), cuando la conocemos, nos da pena porque apenas puede articular lo que siente y quiere y parece un autómata que está a punto de estrellarse y romper en miles de pedacitos. Max McCandles (Ramy Youssef), admirador al extremo del Dr. Baxter, nos da pena porque sufre las burlas de sus compañeros estudiantes al defender las teorías del que será su mentor, que también lo tratará con desagrado y exigirá seguir órdenes que parecen absurdas sin darle explicaciones científicas. Todo esto cambiará, según la trama se desarrolla, cuando Max y lxs espectadorxs tengan un cuadro clínico del experimento científico del Dr. Baxter. Mientras tanto, observamos el desarrollo intelectual y emocional de Bella—no de su cuerpo porque ya esa etapa había culminado.

A través de Bella, vemos ese mundo exterior del que Godwin quiere protegerla y ella insiste en descubrir. Los predios de Baxter parecen un gran laboratorio donde todo se confunde y se hibrida. Afuera se supone que todo sigue su curso, lo que atrae a Bella a descubrir sus ruidos, su suciedad, la agresividad que parece mover todo. Según el cerebro de Bella crece y absorbe conocimiento—mayormente científico—crece su deseo de lanzarse al mundo desconocido, no importa sus peligros. Su deseo de crecer es inmenso y nadie la puede detener, ni siquiera Godwin que insiste en protegerla, ni Max, que la ama intensamente, pero respeta su deseo de crecer. Y aquí entra en escena “el villano”, Duncan Wedderburn (Mark Ruffalo), que le presenta a Bella un mundo lleno de mentiras, sentimientos desconocidos y todo lo que un cuerpo juvenil desea sin restricciones de reglas, moralidad o sentido de bien o mal. Viajaremos con ellos a Lisboa, luego en un crucero (sugerencia de Duncan para restringir las andanzas de Bella) y, por último, los prostíbulos de París (idea de Bella). En cada estancia—acompañada de Duncan—él perderá su sentido de poder sobre Bella para volverse un guiñapo despreciable. Ella, florecerá y desarrollará total control sobre su cuerpo, además de entender cómo el mal (sugiero el patriarcado) es capaz de destruir a las mujeres al restringir su conocimiento y su libertad de decidir por sí mismas.

Esta joya de Yorgos Lanthimos se suma a dos anteriores historias fílmicas que ya nos habían volado la cabeza: The Lobster del 2015 (que vi en NY atraída por Colin Farrell y fue Premio del Jurado en Cannes) y The Favourite del 2018 (Premio Europeo y del Jurado de Venecia). Poor Things (premiado con el León de Oro en Venecia) es un “must see” donde la imaginación del director se traduce a la pantalla para crear un universo de posibilidades desafiantes que nos despiertan los sentidos, mientras celebramos imágenes tanto de realidad como de fantasía.

 

Tríptico de Adviento

 

Especial para En Rojo

 

A Helga Ruiz Acevedo,Víctor Gregory Frontera y Carlos Francisco Reichard Sánchez

 

¿Qué tienen en común estos libros?: La Hora de la Libertad, Leer a Dios y Borinquen Field. Aparte de que sus autores – Rubén Berríos Martínez, Angel Rosa Vélez y Marta Iris Aponte Alsina – son independentistas y de que los libros se cruzaron con este lector en el periodo de adviento, no parece haber relación entre unos ensayos que analizan la realidad política de Puerto Rico, un libro de crítica literaria y una aparente novela sobre el impacto en Aguadilla de la Base Ramey. También forma parte del entramado mi contacto personal con los autores; de Rubén escuché en 1964 que participaba en micro-mitines del Partido Independentista Puertorriqueño y él, en la introducción del libro, narra una anécdota de su experiencia política en ese año que lo enlaza al liderato del PIP de ese momento.  Luego fui asesor legislativo durante su incumbencia como Senador y durante la incumbencia de otros dos coautores del libro: Fernando Martín García (a quien conocía desde mis años de estudiante de bachillerato en la UPR) y Manuel Rodríguez Orellana.

A Angel Rosa Vélez, profesor universitario, ensayista y novelista, lo conozco a través de su hermano Othoniel, quién además de haber sido asesor legislativo y dirigente del PIP en la zona del Toa, es poeta y ensayista de méritos propios: el poeta de la fe combativa y el ensayista de la palabra precisa, (¿o al revés?) y que junto a su hermano y otros, escritores, teólogos y hasta un economista-Samuel Torres-, ya fallecido,  integran lo que he denominado la Generación del Toa.

Y Marta Iris Aponte es de la generación de escritores y estudiosos de la sociedad puertorriqueña con quien compartí en mis estudios universitarios de bachillerato: Edgardo Rodríguez Juliá, Angel Quintero, Efraín Barradas, Silvia Alvarez, José Luis Vega, Marcia Rivera y Fernando Martín García, entre otros. Y Borinquen Field me llamó la atención porque mi familia paterna es de Aguadilla.

Debo reconocer que esta aventura brevemente analítica la hace posible la lectura de “Leer a Dios”. El autor nos propone hacer crítica literaria como se hace la exégesis bíblica. Los escritores de todo género son como Dios y de la misma manera que se investiga el contexto histórico de la redacción bíblica se investiga la creación literaria como si fuera una manifestación de Dios en la historia, como si fuera una continuación de la redacción bíblica. Y esa manifestación de Dios tiene que ver con el desarrollo problemático de la justicia, la solidaridad y la liberación de ataduras imperiales.

Un supuesto fundamental es que detrás del relato literal – ya sea histórico o mítico – (y no importa cuan importante sea esta envoltura) lo más importante está en el significado. Un ejemplo, mío – pero que yo creo sería compartido por el autor -, son los milagros de Jesús, consistentes en su gran mayoría en sanaciones y alimentación. Más importante que la historicidad de los mismos es lo que dicen de él como persona preocupada por la nutrición y salud integral del ser humano.

La Hora de la Libertad es, en parte, retomar el Camino de la Libertad, libro editado por Juan Enrique Soltero Peralta, en 1946, junto a otros miembros de la Editorial Libertad la mayoría de los cuales participaron en la fundación del PIP en ese año. Y ese camino transcurre desde 1964 hasta nuestros días describiendo el proceso de liberarnos de las ataduras imperiales y los retos que presenta esa lucha en el presente en el contexto de las relaciones actuales con el gobierno de los Estados Unidos. Se contesta como el modelo de desarrollo colonial ha terminado en PROMESA y cuáles son las perspectivas presentes así como la necesidad de la independencia para un modelo de desarrollo económico sostenible. Porque para que el desarrollo sea sostenible Puerto Rico tiene que ser parte de la “bola del mundo” al decir de José de Diego.

Lo que me lleva a “Borinquen Field”. El misterio que se crea alrededor de la base tiene eco en mi historia personal. Las tres hermanas de mi padre fueron raptadas por la base. La tía Tata trabajó como secretaria en la base por 30 años. La tía Fina se casó con el principal de la escuela de la base y terminó viviendo en Seattle, desde donde su hija Carmen se ha convertido en mi brigada Abraham Lincoln familiar, solidaria con las causas progresistas, incluyendo la independencia de Puerto Rico. Y la tía Olga casi se fuga con un navegante de bombardero, a quien uno de esos espíritus que convoca Marta Iris le pegó una enfermedad en Gran Bretaña- (a dónde regresó casado con la tía) – que le impidió montarse en el último vuelo sobre Alemania que harían sus compañeros. Del susto, una vez regresó a Pensacola, donde terminó sus estudios en derecho y fue juez, no volvió a montarse en un avión por cincuenta años cuando lo pude conocer personalmente y descubrir porque mi padre lo apreciaba mucho.

Pero para Marta Iris Borinquen Field es una excusa para develar como las colonias contribuyeron al esfuerzo bélico de la segunda guerra mundial al precio que fueron las expropiaciones en Aguadilla por el gobierno norteamericano y la masacre de soldados senegalenses en Dakar por el ejército francés. Y muy pronto Aguadilla se convierte en cualquier pueblo de Puerto Rico: Yauco, Guayama, Ceiba….Y un tenaz maestro de escuela trata de recobrar esa historia a través de una novela brasileña sobre la base y en el proceso genera la expectativa de reconciliación con y entre sus hijas. En lugar de una novela sobre la base y Aguadilla tenemos una novela donde la base sirve de excusa para colocarnos en la “bola del mundo” y reaccionar. Muchas veces para develar el cristal oscuro de nuestra realidad tenemos que mirarnos en el espejo aparentemente ajeno.

Nota Final

La Hora de la Libertad ha tenido dos magníficas reseñas en ediciones del Nuevo Día; la primera de Rafael Cox Alomar y la segunda de Carmen Dolores Hernández. Esta última concluye su reseña diciendo que un mensaje del libro es que negociar es mejor que luchar por las armas. Ojalá. Yo no creo en hablar sobre la lucha armada: si creyera, no hablaría; y si no creyera no la recomendaría a nadie. Pero con las potencias imperiales hay que examinar el registro histórico y no podemos concluir otra cosa que no sea que la lucha armada previa o potencial es un factor que facilita las negociaciones. Y precisamente el caso de la India es el ejemplo.

Finalmente, una nota sobre la dedicatoria; Helga, mi cuñada, Víctor Gregory, mi primo hermano (hijo de la tía Tata, supra) y Carlos Francisco, primo en algún grado de consanguinidad – su abuelo paterno era primo hermano de mi abuela paterna-, eran mis agentes, que me mantenían informado de la historia secreta de Aguadilla en todos los estratos sociales. Ya ellos no están acá, pero me han servido de inspiración desde allá.

 

Cómo hacer realmente feliz este Año Nuevo

 

 

Especial para En Rojo

En todo el mundo, las personas suelen desearse mutuamente un feliz año nuevo. Algunos creen que al expresar este deseo, automáticamente se hará realidad. Otros piensan que el simple transcurso del tiempo hará que las cosas mejoren. Algunos pueblos tradicionales mantienen costumbres como quemar toda la ropa usada en la noche de Año Nuevo y comenzar este tiempo con prendas blancas o nuevas, símbolo cultural de una vida renovada. En la madrugada del primer día del año, los fieles de los cultos afrodescendientes van a las playas y ríos con flores y ofrendas para los espíritus del cielo y la tierra. En nombre de todos los seres humanos, cantan su disposición de amor y comunión universal.

Sin embargo, lo que ha estado ocurriendo es que el mundo se ha vuelto menos habitable y más injusto para la mayoría de la humanidad empobrecida. La riqueza se concentra en manos de una ínfima minoría privilegiada, mientras que las condiciones de vida de miles de millones de personas son cada vez más precarias. En este 2024, los desafíos por la paz se vuelven más urgentes, ya que solo en 2023, el mundo presenció la guerra entre Rusia y la OTAN en Ucrania como campo de experimentación de armas destructivas, y también vio intensificarse el proyecto de exterminio del pueblo palestino por parte del Estado sionista de Israel, con la aprobación del gobierno de los Estados Unidos y la mayoría de los países ricos del mundo. En Brasil, la derecha empoderada en el Congreso acorrala al gobierno y fuerza un parlamentarismo que va más allá de la Constitución. En América Latina, el sueño de una patria grande y solidaria parece más difícil. La guerra de los medios de comunicación contra cualquier transformación del mundo a favor de los empobrecidos continúa implacable.

En todo el mundo, los movimientos sociales tienen más dificultades para organizarse desde las bases y articularse entre sí para una alianza de toda la humanidad por la paz, la justicia y la comunión con el universo. Organizaciones de la sociedad civil internacional como la Ágora de los Habitantes de la Tierra continúan la campaña para: 1) declarar ilegal la pobreza y no a los pobres que la sufren; 2) organizar la sociedad de manera que la economía y las finanzas sirvan a la vida de la humanidad y no a las ganancias de las 60 familias más ricas del mundo; 3) desarmar el mundo y evitar la guerra como negación de la vida y la convivencia humana.

En su mensaje para el Día Mundial de la Paz de 2024, celebrado el 1 de enero, el Papa Francisco advierte sobre los grandes logros de la inteligencia artificial, pero también sobre los riesgos de que se utilice al servicio de las guerras y el dominio sobre las personas. Propone que la inteligencia artificial pueda «introducir importantes innovaciones en la agricultura, la educación y la cultura, mejorar el nivel de vida de naciones y pueblos enteros, y promover la fraternidad humana y la amistad social. En última instancia, la forma en que la utilizamos para incluir a los últimos, es decir, a nuestros hermanos y hermanas más frágiles y necesitados, es la medida reveladora de nuestra humanidad».

El Papa pide un cuidado ético en el uso de la inteligencia artificial, desde la etapa de los proyectos y experimentos hasta su uso en todos los campos de la actividad social. El Papa concluye su mensaje afirmando: «Al comienzo de este nuevo año, mi oración es que el rápido desarrollo de formas de inteligencia artificial no aumente las ya demasiadas desigualdades e injusticias presentes en el mundo, sino que contribuya a poner fin a las guerras y conflictos y a aliviar muchas formas de sufrimiento que afectan a la familia humana. Que los fieles cristianos, los creyentes de diversas religiones y hombres y mujeres de buena voluntad puedan colaborar armoniosamente para aprovechar las oportunidades y enfrentar los desafíos planteados por la revolución digital, y legar a las generaciones futuras un mundo más solidario, justo y pacífico».

En este nuevo año, todas las personas de buena voluntad se sienten comprometidas a dedicar todos sus esfuerzos para lograr estos objetivos de paz y justicia. Para aquellos que son cristianos, nos alegra aún más la fe de que en este camino siempre estamos acompañados por Jesús resucitado, quien dijo a sus discípulos: «Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo» (Mateo 28:20).

El autor es monje benedictino y ha escrito más de 40 libros.