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Crónicas de Ricardo A. Vega

Rainy season

Mejorar en busca de la felicidad es un asunto de tristezas. Queriendo ser bueno le echaba cáscaras de fruta a las cabras, y ahora se la pasan en mi ventana exigiendo más. Mi esposa abandonó la sal, el azúcar, el arroz, la pasta y las frituras en la comida que con tanto amor me prepara. Llevaba años sugiriéndolo. Tomó pasar tres días en el hospital al borde de un derrame. Ahora me veo y me siento bien, libre para pasar mas años de aflicción, buscando el verso culminado. Como si la eternidad pudiese ser capturada a riesgo que deje de serlo y entonces sí que nos fastidiamos, pues quién puede soportar un tiempo largo sin esperanza. Algo así como los insufribles calores que buscan el abanico eléctrico, quemando hidrocarburos que traen más calor. Pues si no fuera por el dolor, me hubiera muerto de hambre sin tener que negociar la esclavitud. Una vez intenté la conciencia y aunque no le dije a nadie, continué practicando el teatro de manera casi espectacular. Sus miradas se esforzaban por comunicar que no sabían, pero fue inútil. Así hallé fuerzas frente un final que tan seguro de sí llamaba desde el fondo del lago. Nadé sin esperarlo hasta la otra orilla, para luego por siempre andar pensando qué pudo haber ocurrido con la energía de tantos amigos que allá abajo vieron raíz. ¿Acaso permanecer no equivale a estar solo? Mayo es como la esquizofrenia que no sabe si llueve o aun es sequía y sin el vaivén del arco solar, juraría que ya había estado aquí antes. Suerte que hace algún tiempo me dio por hacer sillas de varios colores que aunque los fríos han terminado quebrando, aun sostienen un peso cada vez más liviano e indescifrable de sí mismo.

Deslumbrante amarillo

Siempre y cuando mis acciones y sus productos cambien mi pasado, sé que estoy en lo correcto. Así permito que la realidad esencial de lo que hice y lo que fui adquiera su mejor forma. Hay un hermoso pájaro filipino de deslumbrante amarillo y brillante pico anaranjado que he visto solo unas cuatro o cinco veces en los pasados quince años. Pero en la última semana nos ha visitado cada día en el árbol de mangó que ha hecho su favorito. Su cantar es único y así me avisa de su presencia. Voy enseguida corriendo a la ventana apropiada y ajustando mi camera, espero con paciencia poder capturarlo. Pero es elusivo y por más que me escondo, siempre me percibe y huye. Su cantar lo acompaña el de otro centenar de aves comunes que revolotean azoradas toda el area, haciéndome pensar que nuestro exótico visitante, de tamaño considerablemente mayor que los demás, es un cazador de nidos. Tanta belleza, debí sospecharme, estaba hecha para matar, y su rareza, señal de que los humanos hemos devuelto el proceder.

Los niños querían un pajarito y yo rehusaba, sabiendo que sus promesas de cuidarlo se irían por el mismo camino que hicieron las del perro y el gato. Pero una vecina que oyó la historia apareció sin aviso con un periquito en su jaula para los nuestros hijos. La tristeza del encierro junto con su futuro de juramentos rotos pesaron como brea sobre mi alma al verla. Por años y cansados de alimentar y limpiar la pajarera, intenté convencer a mi esposa de dejar la puerta del encierro abierta. Nunca me escuchó. Hasta que luego de mucho tiempo y conversando, llegamos a la posibilidad de que el animalito, acostumbrado a tener su comida, luego de un paseo para estirar las alas regresara a reclamar lo suyo. La idea nos entusiasmó y así se hizo. Por horas observamos el ave que, en nuestro balcón, su lugar de siempre, observaba su salida con sospecha, siguiendo su acostumbrada rutina de enjaulado. Otros menesteres requerían nuestra atención y cuando regresamos a mirar antes de que cayera la noche, nos recibió el espacio vacío y un ser que jamás regresó por su comida.

Es posible que su vida de domesticación le impidiera desarrollar su habilidad de subsistir afuera. Es algo que jamás sabremos. Pero luego de tantas temporadas de angustias al ver unas alas que nunca pudieron ejercer a cabalidad su naturaleza en el encierro, me consolaba pensando que si no sobrevivió, por lo menos conoció, aunque fuera por breve, el sabor de volar libre y sin barreras que lo detuvieran.

 

FEAR AND TREMBLING

Difícil haber nacido a mediados del siglo pasado y no tener sentimientos hacia el Japón. Terminada una guerra que no se vivió, pero que se mantenía fresca en las ideas de los adultos, se nos obliga de niños a tener que enfrentar sus resabios escondidos, sin intención de pasar por subliminales, en sitios tan comunes como los muñequitos de Bugs Bunny. Un odio que se alimentaba en lo ridículo de los personajes nipones que, en cualquier diminuta isla del Pacífico, insistían inútilmente en pintar su bandera en las palmeras.

Fuera de la televisión, aunque aun a través de esta, la desesperación de una industria automovilística que perdía terreno ante los modelos compactos del Japón se permeaba, en la colonia norteamericana que me tocó nacer, como un problema nuestro, mezclado con padres y tíos que, como cualquiera otros de mediana edad en Ohio, preferían su Toyota ante cualquier Chevrolet. Así se desarrolló una especie de emoción donde la admiración por el rápido resurgimiento luego de la destrucción casi total y el odio se alternaban sin mucha explicación, preparando el camino para una vida en donde lo japonés permanecería inevitable, con su dicotomía de calma que insiste en la belleza y su irracionalidad que persiste en la xenofobia de su autoproclamada perfección.

Las vueltas de la vida que me lanzan a una presente residencia en Asía, acentúan aun más el fantasma japonés, en especial cuando mi dedicación a la literatura ha añadido una interminable lista de autores que desde la ahora cercana tierra del sol naciente, han marcado mi estilo hasta el punto de titular mi primer poemario “Zuihitsu” en referencia al género literario que permea mi trabajo. Pero la proximidad de mi hogar en Las Filipinas con el Japón hace que las historias que nutren el trauma perduren verdaderas.

No es poco común que la necesidad fuerce a decenas de miles de mis vecinos del presente a buscar trabajo en las fuertes economías del área, siendo el Japón uno de sus más frecuentes destinos. Las historias son legendarias por su consistencia en lo duro que es para un extranjero encontrar acomodo en una sociedad tan cerrada como la del Japón. Esto de por sí no es sorpresa y resulta cierto para prácticamente todos los países hacia donde los trabajadores filipinos llegan en busca de ingresos. Sin embargo, la crueldad japonesa de los empleadores y supervisores es legendaria y muchos son los que regresan afectados de manera profunda, confundidos por el deslumbramiento de un empuje económico que jamás pensaron le traería tantas pesadillas.

Luego de 15 años viniendo en Las Filipinas y 6 de tener residencia permanente, he logrado conocer un sin número de ancianos que eran niños durante la ocupación del país en la Segunda Guerra Mundial y las narraciones del abuso verbal y físico a que eran sometidos por los soldados japoneses que los obligaban a la obediencia absoluta y a la reverencia, mientras iban a las escuelas que el ejército construyó y que aun hoy, por la calidad de la mano de obra de sus ingenieros persisten y son continuamente usadas como ejemplo a seguir por los albañiles locales. Es aun común hallar grupos haciendo hoyos de gran profundidad en los campos de arroz, siguiendo las “fabulas” pasadas de generación en generación, sobre los grandes tesoros de oro que en su inmensa sabiduría los japonés enterraron por todos el país.

Escribo estas notas luego de una vida de fascinación por lo japonés que, mientras intenta perfeccionar el arte de cultivar bonsáis, se sigue preguntando como son estos capaces de ejercer su impecable búsqueda de la gracia y la magnificencia, junto con la malsana violencia a que fueron aptos en la guerra y aun hoy en día. Es así como me topo con la obra de la escritora belga Amélie Nothomb y su novela corta “Fear and Trembling,” donde en poco mas de 100 páginas que se leen “a la soltá,” por su fluidez narrativa digna de admiracion, es capaz de capturar la experiencia de una casi extranjera —pues nació en Japón a pesar de haber salido de niña— que regresa luego de haber hecho estudios universitarios en japonés, a trabajar en una gigantesca empresa de importación y exportacion. Una mirada íntima de la dinámica corporativa a la que se someten millones de locales y de como ella se enfrenta y maneja en carne propia el funcionamiento opresor y a la vez orgulloso de sí mismo que ofrece el país. Un retrato que con sus raíces milenarias nos muestra una actualidad que aun acarrea con fortaleza el ultra nacionalismo, junto con el desprecio racionalizado hacia lo otro. La interacción de una imposible conversación entre sordos, que no ofrece mucho progreso desde un pasado que se desarrolla fuerte en el presente y que nos deja frente a un problema de carácter internacional que, en su demanda imperante de solucion, parece no ver ninguna en el horizonte. El retrato literario de una nación que en su abrazo del sistema capitalista, ha integrado el orgullo por una identidad llena de abusos humanos impensables para la mente occidental y que en su justificación parece hacer una crítica válida que nos deja en la disyuntiva de lo primitivo que somos todos, cuando de entender al otro se trata. Una novela que lleva a la reflexión sin caer en el cliché de ofrecer soluciones, a pesar de dejar esparcidas algunas pistas por el texto. En fin, una nueva autora en mi repertorio que se ha ganado mi respeto y mi gran deseo por continuar estudiando su obra.

 

El autor es un escritor puertorriqueño que reside en San León, Pagasinan, Filipinas. Estudio en la Margarita Janer en Guaynabo y en la UPR, en medio de luchas estudiantiles, estudio Ciencias Naturales. De ahí a Harvard y a Umass, donde estudió ciencias, matemáticas y educación, respectivamente. Por décadas fue maestro de matemáticas en las escuelas públicas de Boston. Hoy está “criando a mis hijos, amando a mi esposa y leyendo”. Por supuesto, también escribe.

 

 

Las escuelas chárter,  nuevo negocio para los de la Ley 22

Represetnantes de la Coalición Multisectorial de Organizaciones. Foto suminstrada

 

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

La Coalición Multisectorial de Organizaciones, encabezada por grupos magisteriales que convocan a la manifestación este 1.0 de junio, denunció que existe un agresivo plan de expansión de las escuelas chárter a través del país.

En conferencia de prensa frente a la sede del Departamento de Educación (DE) en Hato Rey, los participantes de la Coalición dieron a conocer algunos datos sobre esta alegada expansión. Expusieron  que, por ejemplo, Paradiso College Preparatory y LEAP Social Enterprise son dos empresas que pretenden recibir fondos públicos para uso privado. Según denunciaron, Paradiso College Preparatory forma parte de un conglomerado de 14 corporaciones sostenidas por inversionistas de la Ley 22 que buscan comprar propiedades y expandir este modelo de privatización del sistema público de enseñanza. Igualmente, LEAP Social Enterprise, empresa vinculada a múltiples escándalos relacionados con manejo de una escuela chárter en New Jersey, recibirá $9.5 millones en fondos federales para expandir a otras diez comunidades en Puerto Rico el modelo que utilizan en la escuela chárter LEAP STEAM+E Academy of San Juan.

Los conferenciantes, entre los que estuvieron la presidenta de la Federación de Maestros, Mercedes Martínez Padilla; la portavoz de la Jornada se Acabaron las Promesas, Jocelyn Velázquez; el licenciado Alonso Ortiz Menchaca, director ejecutivo de la organización El Otro Puerto Rico, denunciaron que una  de las inversionistas que está detrás de este conglomerado es Kira Golden, una beneficiaria de la Ley 22 que ha adquirido casi una docena de edificios en Río Piedras y que ha expresado abiertamente que el huracán María fue una “bendición” para Puerto Rico porque les ha permitido entrar al mercado de bienes raíces comprando a precio de ganga.

“Kira Golden es una inversionista buitre de la Ley 22 que ha comenzado por adquirir propiedades en Río Piedras y ahora quiere acaparar nuestra educación pública desviando fondos de nuestras escuelas para lucrarse con el negocio corrupto de las escuelas chárter. Este modelo de privatización busca poner dinero público en bolsillos privados garantizando las ganancias de estas empresas con nuestros impuestos mientras se les permite evadir la responsabilidad de brindar información sobre sus operaciones y pisotear los derechos de nuestro magisterio. Entregar nuestro sistema educativo a los invasores de la Ley 22 sería entregar nuestros hijos e hijas a las garras de los buitres que buscan sacarnos de nuestro país y empobrecernos en el proceso” sentenció  Ortiz Menchaca.

El activista insistió en las consecuencias para el pueblo y el magisterio de Puerto Rico si se permite que este proceso de privatización avance.“Hay que ver lo que ha estado sucediendo en otras partes de Estados Unidos,  donde no existen escuelas públicas tradicionales y todo lo que hay son escuelas chárter”.

Explicó que con permitir la privatización del sistema público de educación nos puede pasar igual a lo que ha pasado con el sistema eléctrico por su privatización con la empresa LUMA y con  la privatización del sistema de salud, al que los planes médicos tienen en crisis provocando que  los médicos se vayan del país.“Eso mismo va a pasar con nuestro magisterio si nosotros permitimos que estas empresas privadas tomen control de nuestro sistema, si no paramos esto ahora. No podemos esperar para ver los efectos. Por eso es que desde Otro Puerto Rico entendemos que este proceso se suma a las políticas de desplazamiento. Los mismos que nos están botando de nuestras casas, los mismos que ahora nos están botando de nuestras comunidades ahora también quieren botar al magisterio de sus escuelas y privatizar para su ganancia nuestro sistema educativo. ¡No lo vamos a permitir!”

Ortiz Menchaca, contó que en una reunión con el liderato comunitario de Río Piedras, en la cual estuvo presente  Robert Acosta, uno de los inversionistas de  Paradiso College Preparatory, le preguntó directamente de dónde iba a sacar los mil estudiantes que él dice  que van a tener las tres escuelas que va a abrir en Río Piedras. Este le respondió que de las escuelas Vilá Mayo, República de Colombia y de otras escuelas públicas que están alrededor del casco urbano de Río Piedras.

La Coalición dio a conocer la presentación de la Resolución Conjunta del Senado RS 424  para que se declare una moratoria inmediata al establecimiento de las escuelas chárter.  Ortiz Menchaca explicó que la Coalición plantea la moratoria como un primer paso para dar espacio a que haya vistas públicas, para que se investigue cómo el DE está otorgando estas cartas constitutivas y poder ir al detalle de lo que está sucediendo en la otorgamiento de estos contratos de empresas privadas. “En eso queremos recalcar cómo es que se están dando estos procesos. Aquí de lo que se está hablando es de que se están creando conglomerados de empresas supuestamente sin fines de lucro para que empresarios, muchos de ellos de la ley 22 y otros no de la ley 22, inviertan en este tipo de estructuras, pongan escuelas chárter al lado de escuelas públicas y drenen y roben los estudiantes a las públicas”.

La resolución PS 424 fue presentada por los senadores María de Lourdes Santiago, del Partido Independentista puertorriqueño; Ana Irma Rivera Lassén y Rafael Bernabe Riefkohl, del Movimiento Victoria Ciudadana; Migdalia Padilla Alvelo, del Partido Nuevo Progresista, y José Vargas Vidot, senador independiente.

El representante del Partido Independentista Puertorriqueño, Dennis Márquez Lebrón, también presente en la conferencia de prensa, a preguntas de CLARIDAD, indicó que en la reciente vista pública del presupuesto del Gobierno le cuestionó al secretario del DE sobre las nuevas escuelas chárter o escuelas, a lo que este contestó que no tenía nuevas propuestas. Márquez Lebrón le insistió en que se estaba discutiendo públicamente el establecimiento de nuevas escuelas, aunque en el presupuesto para el próximo año están incluidas las escuelas que ya están organizadas. En la vista se le pidió al secretario que en el plazo de una semana (la cual se cumple a finales de mayo) entregara toda la documentación  respecto a las nuevas propuestas de estas escuelas.

“Habrá que ver cuando llegue la información de que no había nuevas propuestas para este año escolar. Lo que se está viendo es todo lo contrario. Es obvio que la privatización de las escuelas públicas de Puerto Rico es  otro modelo fracasado de privatización en contra de los mejores intereses del país. Por eso nos unimos a esta convocatoria para exigir que se mantengan las escuelas públicas en Puerto Rico. El PIP se opone  a toda legislación para establecer estas escuelas”, precisó.

 

 

 

 

 

 

Editorial-Caso Mariana Nogales: «vivita y coleando»  la persecución política en Puerto Rico 

“Las maestras de español de Machargo deben estar llorando por su incomprensión de lectura es algo tan traído por los pelos que ocasiona suspicacia”. asi se expreso la representante Mariana Molinelli

Es saludable y beneficioso para los  gobiernos que se auto denominan democráticos contar con un ente que investigue, juzgue y adjudique responsabilidad ante señalamientos de actos de corrupción a funcionarios públicos de alto nivel. Cuando dicha función se cumple con imparcialidad e independencia de criterio, y de conformidad con el ordenamiento constitucional vigente en una sociedad, la institución y el gobierno ganarán la confianza y el amplio apoyo de la ciudadanía.

Poder vivir confiados en la integridad y transparencia de un gobierno electo para servir un pueblo, y tener la garantía de que las » manzanas podridas» que violen dicha confianza serán removidas y castigadas, mediante un proceso justo y  transparente, debe ser una aspiración de toda sociedad civilizada.

Pero eso no es lo que ha ocurrido en Puerto Rico con la Oficina del Fiscal Especial Independiente (OPFEI), utilizada desde sus inicios como un balón político entre los dos partidos que se turnan la administración del  gobierno en nuestro país.

Últimamente, sobre todo, a la OPFEI y todo su andamiaje se les ha caído la máscara de independencia investigativa para revelar un crudo ejercicio de persecución política contra los adversarios del partido en el poder.

Ni los integrantes del panel del FEI, ni los fiscales, ni nadie en esa oficina se preocupa ya por siquiera disimular el triste rol que desempeñan. Por eso, la opinión pública mayoritaria les tiene desconfianza y la OPFEI y sus «investigaciones» ya son miradas con recelo en nuestro País.

Pero, hasta hoy, ningún caso de dicha oficina había sido tan patentemente » de encargo» como el más reciente contra la representante a la Cámara por el Movimiento Victoria Ciudadana (MCV), la abogada Mariana Nogales Molinelli quien fue acusada junto a su madre, también abogada y ciudadana privada, y una corporación propiedad de esta última. En total, fueron 51 cargos levantados, por una cantidad similar de alegados delitos contributivos, en una  investigación que duró un año completo y se desintegró en unos instantes en la sala de la jueza Iraida Rodriguez Castro, que presidió el proceso judicial contra las imputadas.

De las 51 denuncias, Nogales fue acusada por dos violaciones a la Ley de Etica Gubernamental, faltas ya reconocidas por ella y por las cuales pagó una multa. Todos los cargos por delitos contributivos se cayeron, contra ella, su mamá y la corporación.

¿Por qué, entonces, con un caso tan deficiente, los fiscales del FEI siguieron adelante? ¿Cuál fue la necesidad del despliegue mediático contra la legisladora y el derroche de fondos públicos en un proceso tan flojo  que se vino abajo como un castillo de arena? La respuesta está fuera del tribunal, en el activismo constante  de la representante Nogales en defensa del buen uso y preservación de los recursos naturales de nuestro pueblo, y en la denuncia de las políticas de este gobierno de Pedro Pierluisi y el PNP, que propician la destrucción, entrega y privatización del patrimonio de nuestro pueblo a favor de empresarios e intereses principalmente extranjeros. Eso ha sido lo que la convirtió en blanco de persecución política y lo que acabó por hundir a la oficina del FEI, hoy convertido en instrumento de persecución y, por lo tanto, inútil a la justicia, la transparencia y el buen gobierno en nuestro País.

 

El derrumbe en el Escambrón

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertocio.com

El alcalde de  San Juan, Miguel Romero Lugo, mantiene a la Asamblea Municipal al margen de la situación del derrumbe de las gradas del Parque Sixto Escobar y sobre el curso del contrato de arrendamiento del parque a la compañía Normandie Oz, LLC, del inversionista Eddie Ishay.

Las gradas del ala norte del legendario parque en el área de la playa de El Escambrón se derrumbaron el viernes, 12 de mayo, en horas de la mañana. El derrumbe se atribuye al evidente deterioro y abandono de la estructura, que ha sido denunciado por años, y se da en medio del movimiento de denuncia de la privatización de toda el área que representa el contrato de arrendamiento por 30 años del Parque Sixto Escobar a Normandie Oz, LLC.

A preguntas de este semanario, el legislador municipal por el Partido Popular Democrático, Manuel Calderón Cerame, confirmó que la información que tiene la Asamblea Municipal es que las gradas del parque estaban pendientes de demolición y que dicho trabajo se había pautado para algún periodo de este año. Se supone que el Municipio estaba en proceso de realizar la subasta. Las gradas habían sido desatendidas por las pasadas administraciones y las del ala norte habían sido declaradas estorbo público desde el paso del huracán María. En el contrato de  arrendamiento del Normandie Oz, LLC se estableció bastante claro que las gradas eran responsabilidad del MSJ, afirmó.

Calderón Cerame resaltó que en las pasadas semanas la gestión de los permisos para el desarrollo del proyecto del Normandie ha sido bastante escabrosa toda vez que el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA)  insiste en negar los permisos de construcción, no solo al estacionamiento soterrado, sino también a las terrazas en la parte posterior del hotel, que tomarían gran parte de la zona marítimo terrestres (ZMT)  de El Escambrón. A esto se suma  la opinión del Instituto de Cultura, el cual no dio su aval al proyecto por considerar que su diseño no cumplía con los requisitos para conservar la fachada y la estética histórica del Sixto Escobar. “A la luz de todo esto, el alcalde no ha tocado  para nada el tema del contrato de El Escambrón”.

Ante este silencio, Calderón espera escuchar qué tiene que decir el alcalde en su mensaje de presupuesto a la Asamblea Municipal o si hace algún tipo de anuncio en las próximas semanas. Su parecer, dijo, es que hay que desarrollar el área, pero se tienen que evaluar todas las opciones, incluida la demolición del propio hotel Normandie, y repensar la entrada a la isleta de San Juan.

A la defensa que se ha levantado porque todo el área de El Escambrón continúe siendo de acceso público expresó: “Es oportuno agradecer el esfuerzo y la organización de todos los componentes de las distintas comunidades, no solo de la isleta de San Juan, sino de otras comunidades de toda la ciudad capital, que han demostrado su solidaridad con esta causa. Desde el día primero denunciamos que era un desarrollo completamente desmedido y no acorde con lo que tiene que ser el diseño futuro de lo que es la entrada de la isleta de San Juan”.

Por su parte, la portavoz del grupo Escambrón Unido, Gradissa Fernández, expresó a CLARIDAD su  preocupación por la Orden Ejecutiva del alcalde que declara una situación de emergencia tanto en el Parque Sixto Escobar como en el Parque del Tercer Milenio. Apuntó que la declaración exime al alcalde de una serie de pasos, lo que le da  mano libre a tomar acciones sin rendir informes ni rendir cuentas.  También expresó preocupación porque se haya limitado al acceso al parque del Tercer Milenio. Esta es una de las áreas que el DRNA señaló como parte de la zona marítimo terrestre que tomaría el proyecto de expansión de Normandie de LLC con la pretendida intención de construir una piscina privada para el hotel.

 

 

 

La burocracia del Departamento de Educación

 

La senadora por el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), licenciada María de Lourdes Santiago Negrón, alertó sobre los riesgos que puede acarrear la llamada descentralización del Departamento de Educación (DE) por la adopción del modelo de la Agencia de Educación Local (LEA, siglas en inglés) del Gobierno de Estados Unidos.

En uno de sus turnos en el hemiciclo del Senado, la senadora recordó que esta iniciativa comenzó en los tiempos de la secretaria Julia Keleher. Describió esta descentralización como el fraccionamiento de la agencia, resultando en que ahora, en lugar de una, en el país habría siete Oficinas Regionales de Educación separadas. Santiago Negrón, quien ha sido una voz elocuente y ha mantenido su atención sobre el  funcionamiento del DE, velando por los derechos de los estudiantes de Educación Especial, admitió que en el país existe un amplio consenso de que en el DE hace falta cierto nivel de descentralización, en específico, para reconocer la variedad y diversidad de las comunidades escolares y para reducir la burocracia que impide que los recursos lleguen al salón de clases.

No obstante, Santiago expresó que ante lo ya inevitable de la puesta en marcha de las LEA  y de que “las   herramientas son, después de todo, tan buenas o malas como quien las esté utilizando, hay que hacer un llamado por varios elementos sobre los cuales tenemos la obligación de asumir vigilancia”. En esa dirección, planteó que se corre  el riesgo de que en lugar de tener un DE, se tengan  ahora siete  “departamentitos”, y que dentro de ese sistema, en lugar de erradicarse los males que todos conocemos, como son la  incompetencia, la politización y la  insensibilidad, estos se repliquen en cada una de esas estructuras.

En tono enfático subrayó que la premisa de que con la descentralización van a desaparecer los males, no tiene ancla en la realidad, y advirtió que quizás lo que provoque es que aumente la desigualdad  entre los espacios comunitarios en donde abundan los recursos y oportunidades versus en los que no.

Esta destacó que no es coincidencia que el anuncio de la descentralización llegue con la proliferación de la privatización de las escuela públicas con las escuelas chárter, lo que a plena vista está estrechamente ligado a otras estrategias de desplazamiento, como los instrumentos que permiten a los beneficiarios de  Ley 22 ocupar espacios que luego se convierten en espacios inaccesibles para las y los puertorriqueños.

Las escuelas chárter tienen la posibilidad de seccionar a sus estudiantes con unos criterios muy ambiguos. Ante esa prerrogativa, los estudiantes de Educación Especial serán los que continuarán siendo responsabilidad del DE, adelantó.