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El racismo en Puerto Rico se evidencia en el caso de Canóvanas

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Un grupo de organizaciones que abordan el tema racial de la negritud, de los derechos civiles y humanos, así como legales y sociales, exigieron a la Oficina de Administración de Tribunales (OAT) y a la jueza administradora del Tribunal de Carolina (ATC) que el tribunal actúe con diligencia en el caso de hostigamiento racial que contra la familia de Luis Ramírez Walker, Chanelly Cortés y sus hijas cometen su vecina, Carmen García y su hijo Luis Espinet.

El viernes 17 de febrero, las organizaciones entregaron una carta dirigida al juez administrador de  la OAT, Sigfredo Steidel Figueroa y a la administradora del tribunal de Carolina, Rosa Benítez Álvarez, en la cual exponen la situación de la familia Ramírez Cortés y cuestionan la inacción del tribunal. Las organizaciones  denunciaron que desde hace tres años la familia Ramírez Cortés ha denunciado elocuentemente el patrón de hostigamiento racial por parte de García y su hijo. Incluso, hace unas semanas atrás tuvieron que enfrentar lo que describieron como conducta criminal de Espinet, quien amenazó de muerte a Chanelly.

“El caso de la familia de Canóvanas pone en evidencia todas las manifestaciones de racismo que familias, madres, padres, niñez y juventud experimentan, desde acciones individuales hasta  sistémicas, con la poca atención y urgencia de parte de las instituciones como el Sistema Judicial de Puerto Rico. Poca atención que se ha repetido en este y otros casos que se han destacado  en el pasado”, lee parte de la declaración firmada, entre otras, por el Colectivo Ilé, Amnistía Internacional, capitulo de Puerto Rico y Ayuda Legal Puerto Rico.

Las y los denunciantes destacaron que esta falta de atención se da en un contexto de aumento significativo de la violencia antinegra en Puerto Rico que desplaza a las comunidades negras y empobrecidas, impulsada por el Estado y su política pública. “La falta de acción por parte de las autoridades correspondientes para garantizar la tranquilidad de esta familia es, en sí misma, una posición institucional donde las vidas, seguridad y salud emocional de esta familia es puesta en un segundo plano.”

Además de las ya mencionadas, participaron en la denuncia la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), capítulo de Puerto Rico, la Red por los Derechos de la Niñez y la Juventud (RDNJ), la Revista Étnica y  el Colectivo Feminista en Construcción.

El grupo expresó que no existe razón para que la orden del tribunal de cese y desista emitida por el tribunal contra la vecina sea letra muerta, como ha sucedido tantas otras veces en detrimento de comunidades negras y empobrecidas.

Ante  la situación, las organizaciones exigieron que el tribunal actúe con diligencia para detener la conducta criminal y de hostigamiento racial de Luis Espinet y la señora Carmen García, que se haga cumplir la orden de cese y desista, que el ángulo racial no sea obviado en este ni en ningún otro caso y que los tribunales de justicia aborden su desconocimiento o inconsistencia racial con diligencia y formalidad.

También entrevistado por CLARIDAD, el director ejecutivo de ACLU,  licenciado William Ramírez, manifestó que a tres años de haberse emitido una orden de cese y desista, el que  tribunal no la haya hecho cumplir se debe a que que tanto en este caso, como en general en Puerto Rico, se niega que hay racismo.

“La situación de racismo no es un problema de condición humana, uno no nace racista. Primero, hay que aceptar que uno puede ser racista para hacer todo lo necesario para desaprender a ser racista”.  De manera enfática el experto en Derechos Civiles acusó que el sistema judicial en Puerto Rico no es la excepción y que hay  jueces  que también le sacan el cuerpo a un problema de racismo. Cuando se presenta un caso como este, lo miran y lo analizan como una disputa vecinal.

“Eso es un problema de racismo que está impactando los derechos civiles de esa familia a vivir tranquila en su vivienda y en su comunidad”, insistió, y añadió que en Puerto Rico no existe un mecanismo para llevar casos de racismo a los tribunales.

En esa dirección, refutó declaraciones públicas del licenciado Michael Corona, el representante legal  de Luis Espinet, de que en el caso se había llegado a unos acuerdos que no se cumplieron. “¿Qué acuerdo puede haber en un caso donde los actos son actos terroristas contra unas personas de una comunidad, que son negras? Porque todos esos actos cometidos por la señora Carmen García son actos de terrorismo. El terrorismo va dirigido a infligir en esa persona temor a estar en la comunidad, de que puede ser agredido, de  que puede perder la vida, además de la indignidad que supone vivir en una comunidad que están todo el tiempo estrujándote en la cara que tú eres un negro, feo, sucio. ¿Qué acuerdo puede haber en una disputa racial donde eso esté ocurriendo?, ¿qué va a detener esa conducta, vamos a llegar a este acuerdo yo voy  a dejar de chavar  si tú dejas de ser negro? Eso no va a ocurrir”.

Además, trajo a la atención el detalle de que entre las exposiciones de carteles y muñecos ofensivos contra la familia de Ramírez Walker y Cortés, hay un muñeco del tamaño de una persona con la vestimenta del Ku Klux Klan, organización considerada como una organización terrorista en EE. UU.

Una vez más, el director ejecutivo de ACLU reiteró que el caso es uno de racismo y no se debe desviar su trato a que es uno de disputa vecinal. Igual rechazó el argumento de que  García sea una persona adulta mayor que no esté en sus facultades, dado a que una persona por el hecho de ser adulta mayor no quiere decir que no sea racista.  Más aun, destacó que la persona que ha amenazado con arma a la familia y le da seguimiento a la conducta racista de la señora García es su hijo Espinet, quien es doctor, e incluso que ese es el caso  que se está viendo ahora mismo en el tribunal.

Ante  la falta de acción proactiva tanto del Gobierno de Puerto Rico como del Gobierno federal en Puerto Rico, Ramírez, dijo que ACLU se propone presentar ante la División de Derechos Civiles del Departamento de Justicia de Estados Unidos una denuncia formal semejante a la que se presentó respecto a la Policía de Puerto Rico.

 

 

 

¿Cómo narra la historia el Chat GPT?

 

En Rojo

La historia se cuenta como ficción. Es más complicado que eso, pero pueden leer a Hayden White sobre la naturaleza narrativa de la historia y así podemos pasar a mi comentario que responde a esta pregunta: ¿Cómo cuenta la historia el Chat GPT?

Chat GPT es un modelo de lenguaje desarrollado por OpenAI que utiliza inteligencia artificial para responder a preguntas y realizar tareas conversacionales. El impacto que puede tener esto en la educación es significativo. El impacto que puede tener en la propagación de desinformación también lo es.

Estemos claros, el bot puede traducir, programar fragmentos de códigos, hacer operaciones matemáticas -¡la secuencia de Fibonacci!-, redactar planes, y hasta mantener conversaciones más o menos coherentes. Esto último es fascinante porque cada día es más difícil sostener conversaciones coherentes con otros seres humanos.

Lo que también debería estar claro es que Chat GPT no es “God in a box” y que su popularidad no es resultado de sus capacidades sino de que es muy entretenido jugar con un generador de textos.

Esto es lo que más me llama la atención: generación de textos. ¿Por qué? Bien. A eso me dedico. El Chat GPT me promete que de manera vertiginosa redacta correos electrónicos, artículos de investigación, proyectos de tesis y letras de tras que me garantizaran llegar a ser millonario si pego al menos una. Esta es la bendición de todo “creador de contenido” en los medios. Se salvaron.

Como soy muy curioso -inquisitivo y perspicaz- quise que el bot me ayudara un poco con la redacción de una nota histórica. El 23 de febrero se conmemora la ejecución de Elisha Francis Riggs a manos de Elías Beauchamp.

La ejecución de Riggs viene luego de que en octubre de 1935 la policía dirigida por el militar hijo de banqueros celebrara en La Democracia la masacre de cuatro nacionalistas en Río Piedras.  Riggs salía de la Catedral de San Juan y se dirigía a El Escambrón en cuyo Beach Club almorzaría y quizás más tarde viera a la bailarina nudista que se presentaba allí. Conjeturas mías.

La historia de Riggs me la conocí bastante bien. Estuvo en Rusia, ayudó a escapar a Kerenski, fue testigo de firmas de tratados de paz en Europa, alegadamente participó planificando el asesinato del general Sandino en Nicaragua y fue nombrado jefe de la policía en la colonia norteamericana de Puerto Rico en un momento en el que la militarización de la policía era necesaria ante el auge de organizaciones obreras -huelga de trabajadores de la caña, p.e.- y el prestigio que ganaba el Partido Nacionalista entre la clase obrera.

¿Qué capacidad tendría una herramienta tecnológica que genera textos para, como se promociona, escribir vertiginosamente un ensayo sobre la muerte de Riggs? ¿La tecnología es objetiva, libre de prejuicios, carente de sesgos ideológicos? Sé la respuesta, pero hice el experimento. Este es el resultado:

Lamentablemente, el asesinato de Elisha Francis Riggs en San Juan, Puerto Rico, en 1936, fue un triste capítulo en la historia de la isla y de los Estados Unidos. Riggs, quien fue un banquero y filántropo estadounidense, había sido un gran benefactor de Puerto Rico, y su muerte fue un golpe para la comunidad local y la nación en general.

El 5 de marzo de 1936, Riggs llegó a San Juan, Puerto Rico, en un viaje de negocios para discutir la fusión de su banco, el Riggs National Bank, con el Banco de San Juan. Sin embargo, su visita fue interrumpida cuando fue atacado por un joven nacionalista puertorriqueño llamado Oscar Collazo, quien intentó asesinar al presidente Harry S. Truman en 1950.

En el momento del ataque, Riggs estaba en un automóvil con el gobernador de Puerto Rico, Robert Gore, cuando Collazo disparó varias veces en el vehículo. Riggs fue alcanzado en el cuello y murió.

 Subrayo desde la primera oración en adelante. Pude haber subrayado la primera oración pero el efecto que decido es más dramático. La única oración verificable es la primera. La última oración del segundo párrafo es una media verdad.

En resumen, los banqueros y filántropos eran su bisabuelo, abuelo y su padre. Hasta Abraham Lincoln fue cliente del banco. Financiaron el telégrafo de Samuel Morse y la intervención norteamericana en México. Y en el Riggs Bank tenían cuentas secretas Augusto Pinochet y algunos otros asesinos de su gobierno, pero eso fue mucho después y no quiero alejarme del tema.

Elisha Francis Riggs, nunca fue un gran benefactor de Puerto Rico. Ni él ni su familia. El jefe de la policía no llegó a Puerto Rico el 5 de marzo del 1936. Habría muerto dos semanas antes. La fusión del Riggs National Bank con el ¿Banco de San Juan? es parte de un nuevo género que propone la Inteligencia Artificial pero que ya lo ha practicado entre otros Philip K. Dick. Por supuesto, Oscar Collazo no interrumpió esa visita… aunque es cierto que interrumpió la cotidianidad del presidente Truman en noviembre de 1950. Catorce años después de la ¿visita? De Riggs.

En 1936 Riggs no pudo estar en un automóvil con el gobernador, Robert Gore, porque éste, luego de dirigir las finanzas de la campaña del presidente, Franklin D. Roosevelt, fue nombrado gobernador de Puerto Rico, desde julio de 1933 hasta su renuncia en 1934, cuando no aguantó presión ni formando un grupo elite de antimotines. Riggs, el banquero, no recibió ninguna herida en el cuello porque no estaba aquí. Riggs, el militar, tampoco. La herida en el cuello, quiero decir. Como dato curioso, el Chat GPT no menciona que Luis Lloréns Torres le escribió en homenaje un poema a la esposa de Riggs, Alwina, para recordar al amigo. Pero esa es otra historia.

No sé si se entiende. No. La inteligencia artificial no está libre de prejuicios y de sesgos ideológicos. Al menos por ahora. Mañana, no sé.

“convocados por la rabia”: Sobre una colección de crónicas contemporáneas

Especial para En Rojo

La crónica, un género literario que es flexible, ambiguo, proteico, ha sido cultivada con frecuencia en nuestros días en América Latina.  En su cultivo se han destacado escritores de gran importancia para nuestras letras.  Pienso en el chileno Pedro Lemebel, en el mexicano Carlos Monsiváis, en la argentina María Moreno, en el dominicano Frank Báez.  La lista se puede agrandar con muchos otros nombres y entre estos habría que incluir los de algunos boricuas: Edgardo Rodríguez Juliá, Magali García Ramis, Ana Lydia Vega, Cezanne Cardona.  Y también Ana Teresa Toro tendría que estar en esa lista.

Fue el nombre de Toro el que me llevó a una muestra recopilada por Javier Lafuente y Eliezer Budasoff: Rabia: crónicas contra el cinismo en América Latina (Barcelona, Editorial Anagrama, 2022).  Mi admiración por su trabajo y el contexto latinoamericano que se propone desde el título de esta colección me llamaron la atención y me llevaron al libro.  Pero, en el fondo, lo que me preguntaba al tener el libro en mano era como cabría nuestra cronista en ese amplio contexto.

En su breve prólogo los compiladores de Rabia… no definen el género porque dan por sentado que sus lectores saben qué es la crónica.  En cambio, Darío Jaramillo Agudelo en el suyo a Antología de la crónica latinoamericana actual (2012) apunta que “[l]a crónica periodística es la prosa narrativa de más apasionante lectura y mejor escrita hoy en día en Latinoamérica” (11).  Su afirmación, más allá de señalar la importancia y el mérito del cultivo del género hoy en América Latina, llama la atención porque considera la crónica como “prosa narrativa”, aunque otros críticos la definen meramente como un subgénero del ensayo.  Por su parte, Susana Rotker insiste en La invención de la crónica (2005) en el carácter ambiguo de este: “La crónica es un producto híbrido, un producto marginado y marginal que no suele ser tomado en serio ni por la institución literaria ni por la periodística, en ambos casos por la misma razón: el hecho de no estar definitivamente dentro de ninguna de ellas.” (225)  A las valiosas observaciones sobre el género de Jaramillo Agudelo y a las de Rotker hay que añadir como rasgos esencial del género la marcada presencia de la voz del cronista que se convierte muchas veces en personaje o hasta protagonista de su propio texto.  Esta marcada presencia se ha visto – pienso en Tom Wolfe en su The new journalism (1973) – como uno de los rasgos de la crónica estadounidense, crónica que ha tenido importantísimos cultivadores – Joan Didion, Truman Capote, Norman Mailer, entre muchos otros – y que para algunos ha marcado la obra de ciertos escritores nuestros, como Monsiváis.

Por todo ello parece ser que para definir la crónica nos tenemos que quedar con dos rasgos principales: hibridez y marcada presencia de la voz autorial.  ¿Pero no eran esos rasgos del ensayo clásico?  Michel de Montaigne no destacaba en sus texto el aspecto narrativo, pero sí y sobre todo su punto de vista personal.  Estoy seguro que el gran maestro francés a quien le atribuimos la paternidad del ensayo hubiera leído con gran interés las crónicas que aparecen hoy por todos nuestros países, en unos más fuerte que en otros.  Declaro que con igual o mayor interés me acerqué a las incluidas en Rabia….

Budasoff y Lafuente recogen textos de ocho escritores latinoamericanos de sendos países: Perú, México, Cuba, Argentina, Colombia, Puerto Rico, Nicaragua y Chile.  La colección es una excelente exposición de algunos de los problemas políticos y sociales que marcan esos países.  Por ejemplo, se presenta la plaga de feminicidios en México, la lucha contra la represión del régimen de Ortega y Murillo en Nicaragua, el movimiento estudiantil en Chile, la lucha por la libertad de expresión artística en Cuba; cada escritor se enfoca en un problema nacional.  Rabia… es un libro de interés e importancia ya sólo porque nos ofrece detalladas imágenes – muy personales, eso sí – de la actualidad latinoamericana.  La lectura de esta colección me dejó con inmensas ganas de ver textos parecidos de otros países.  ¿Qué me ofrecería, por ejemplo, una cronista boliviana o uno panameño o una guatemalteca o uno brasileño?  En fin, Rabia… nos ayuda a que construyamos una imagen más precisa y fidedigna del mundo latinoamericano de hoy.

Pero siempre está el problema de la visión personal del autor.  Recordemos las palabras fundacionales de Montaigne: “…aquí están mis sentimientos y opiniones…” dice acerca de los textos que nos ofrece.  Pero el padre del ensayo era realista y humilde.  Por ello esta cita cierra con un reconocimiento de su falibilidad: “… en tanto que constituyen lo que yo creo, no porque deban ser creídos”.  Se presenta la opinión propia que se reconoce a sí misma como tal, pero que no se impone a otros.  Por ello leí los textos incluidos en Rabia… agradeciendo a sus autores el brindarme su imagen de su país, imagen muy personal y que, estoy seguro, no todos aceptarán como válida.  Pero de eso mismo se trata: de retratos escritos desde un punto de vista personal pero que no por ello dejan de ser iluminadores y llenos de atisbos y aciertos.

Las ocho crónicas que componen Rabia… tienden a enfatizar el aspecto periodístico del género y no el artístico, aunque en ellas hallamos algunos elementos narrativos y, sobre todo, encontramos cambios de puntos de vista.  Estos cambios, que recuerdan los cortes y las composiciones empleadas en el cine, crean un cuadro amplio sobre el tema.  Esto se nota particularmente en la crónica de la argentina Estefanía Pozzo, “El fuego que se enciende en un momento preciso”, donde se ofrecen, como si fueran piezas de un rompecabezas, casos concretos y diversos para presentar una compleja y amplia imagen de la lucha por la legalización del aborto en su país.  La mexicana Elena Reina es posiblemente quien, entre los cronistas incluidos, se acerca más creativamente al género pues en su texto recrea las meditaciones de un asesino en serie de mujeres.  Cuando leía “Catarsis”, dicha crónica, sentía tanto asco que tenía que suspender esporádicamente la lectura para recomponerme y hasta llegué a considerar dejar de leer este texto que crea un cuadro grotesco pero que, como en otros, intenta presentar diversos puntos de vista sobre la problemática que se trata.  El del cubano Carlos Manuel Álvarez, “Un país extranjero dentro de La Habana”,  presenta la lucha del Movimiento San Isidro y es el más autobiográfico de todo el libro; por ello mismo, puede resultar problemático para algunos lectores.  No para mí.

En ese contexto es que hay que colocar el texto de Ana Teresa Toro, “No hay príncipes en el Caribe”, y este encuadra perfectamente bien en el contexto de Rabia….  Toro escoge como tema nuestro Verano del 2019 cuando la protesta colectiva consiguió la renuncia del gobernador Ricardo Rosselló y muchos de los miembros de su nefasto “chat”.  Su crónica es la más larga de todas las incluidas en el libro.  Creo que hay dos razones interrelacionadas que llevan a esa longitud: el caso de Puerto Rico no es tan conocido como el de otros países latinoamericano lo que obligó a la autora a presentar antecedentes y, segundo y más importante, Toro selecciona un hecho muy amplio como meollo o metáfora central.  Pero la presentación de nuestra situación social y política hecha por la autora es excelente.  (Por ello le he recomendado su crónica a amigos de otros países; creo que les ofrecerá una excelente síntesis de nuestra situación.)  Toro, como otros de los cronistas incluidos, emplea diferentes hechos, que a veces parecen salirse del tema, para van creando con ellos un cuadro amplio y complejo.  Como conozco bastante de su obra anterior ya publicada puedo decir que en esta crónica Toro recalca el aspecto periodístico del género, no el narrativo.  Más allá de su empleo correcto y siempre elegante del lenguaje y de su impecable y efectiva construcción de los argumentos que presenta, me sorprendió en su crónica la ausencia de elementos narrativos, tan típico y tan bien manejados en otras suyas.   Además me parece excesiva su dependencia de otras voces para crear su cuadro del Verano del 2019.

Pero este no es sólo un problema del texto de Toro sino un rasgo de todas las crónicas incluidas en Rabia…: domina aquí el interés por ofrecer información sobre la situación de los países de origen de sus autores pero escasea la hibridez de los textos, rasgo esencial en la crónica.  Esto no quiere decir que estos textos estén mal escritos.  Muy al contrario: estas crónicas evidencia una visión amplia y muy efectiva del lenguaje de cada uno de los países representados.  Por ello aparecen frecuentemente localismos y palabras en inglés, así como referencias a la cultura popular de cada país.  Sorprenden las frecuentes alusiones a la cultura popular puertorriqueña, especialmente a la música.  El reguetón se convierte en muchos de estos textos en clave para entender a los jóvenes de todos estos otros países, de la misma manera que Twiter, Facebook e Instagram aparecen con gran frecuencia para crear una imagen fiel de la juventud latinoamericana de hoy, una juventud que depende de los medios sociales y que llega a través de ellos a la cultura popular de otros países.

Rabia… es un libro que nos ayuda a ver cómo la cultura popular sirve de puente entre países aparentemente diferentes y distanciados.  Como en otros momentos, en ese aspecto nuestra música popular desempeña un papel de importancia.  ¡Antes era Daniel Santos y ahora es Bad Bunny!  También sirve para ver claramente cómo nosotros y nuestros problemas encajamos a perfección en el gran rompecabezas de la realidad latinoamericana.  Y la contribución de Ana Teresa Toro es esencial para hacer evidente este punto.

Pero Rabia… es también un libro que nos deja con las ganas – ganas, no deseo que es algo más fino y menos urgente – de leer otros libros similares que nos abran puertas y ventanas a otros países latinoamericanos desde la perspectiva de crónicas de otros jóvenes escritores, preferiblemente aún más híbridas que estas.  Pero los cronistas de ese futuro libro imaginario y ansiado, como los que se incluyen en este, llegaran también a escribir sus crónicas “convocados por la rabia”.  No tienen otra alternativa si quieren ser fieles a sus circunstancias y a sí mismos.

“El concepto ‘alianza’ es un eufemismo para referirse a las escuelas chárter”

Tomada de Facebook

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

El presidente de la  Asociación de Maestros de Puerto Rico (AMPR), Victor Bonilla, afirmó que el utilizar el concepto ‘alianza’ es un eufemismo para referirse a las escuelas chárter. “No vemos gran diferencia en utilizar fondos públicos para crear cualquier sistema análogo, pero, independientemente, ya constituye una violación a la Constitución, y lo podemos ver como una privatización de la educación pública de nuestro país, no importa el modelo que se utilice”.

En entrevista con este semanario, el presidente de la AMPR explicó que la utilización del término de escuela alianza y el hecho de que haya cinco escuelas que conforman una Alianza para la Educación Alternativa (AEA), es un tipo de escuelas chárter. En particular, esta AEA (según publicó el periódico El Nuevo Día) recibió entre el 2015 a 2019 la cantidad de $49 millones, a razón de de $9 a $10 millones anuales.

A la pregunta de cómo compara ese presupuesto con el que reciben las escuelas, Bonilla indicó que existe una diferencia abismal. “Si vemos las escuelas públicas de nuestro país, en estos momentos no están recibiendo el presupuesto asignado totalmente, mientras a estas escuelas se les está otorgando, hemos calculado, casi $2 millones. Es inaceptable y a la misma vez no es justo que se traten de forma diferente, aunque entendemos y sabemos que el presupuesto de estas escuelas no se está asignando como lo establece la ley, porque no hay un cómputo de presupuesto por estudiantes”.

En cuanto al modelo de éxito del cual se ufanan las escuelas alianza, preguntamos qué considera que tienen de diferente que no pueda hacer el DE. El educador concedió que habría que hacer la investigación para saber cuál es el método utilizado en esas escuelas; si la enseñanza es individualizada, si es por destrezas, y que están haciendo tan diferente que “no podamos hacer las escuelas públicas del sistema, sabiendo que nosotros tenemos más de 150 escuelas de excelencia”.

Agregó y cuestionó si no es que esas escuelas se están  adelantando. Este tiene conocimiento, como maestro, de que esas escuelas son para graduar estudiantes de una manera rápida, de una manera acelerada; que utilizan  módulos para pasar exámenes, una prueba, para poderlos certificar. Aclara que esa no es la enseñanza pública que se da en las escuelas de nuestro país y defendió que en el sistema público la enseñanza es una de  conceptos, de destrezas y de un proceso gradual.

Bonilla precisó que en  la actualidad hay 10 escuelas alianza y que, de  acuerdo con una investigación de la AMPR,  hay escuelas alianza que han perdido estudiantes porque no han recibido el presupuesto por estudiante que se les había otorgado, por lo que ha habido estudiantes que han regresado a la escuela tradicional. Estas escuelas alianza, dijo, también han confrontado problemas en atender la educación de los niños de Educación Especial porque no tienen el personal capacitado para atender a esa población.

También destacó que de acuerdo a la  Ley 85-2018, de Reforma Educativa, se supone que se creen  87 escuelas chárter, las llamadas ‘alianza’. Incluso hubo una escuela, la Jesús María Quiñones, de Santurce, que el DE tuvo que cancelar su contrato debido a que un miembro de su junta es convicto por malversación de fondos.

Bonilla afirmó que  ya sea que se les llame chárter o alianza, el modelo constituye una privatización del sistema, por lo que son anticonstitucionales y “vamos a seguir luchando para que no se abra una más. En todas las ponencias y conversaciones con el secretario nos hemos opuesto tanto a las escuelas chárter  como a los vales educativos porque se están utilizando los fondos del Gobierno para la privatización”. Denunció también que el dinero no está llegando a las escuelas, otro aspecto del cual la AMPR estará muy pendiente

El presidente de la sindical que negocia un convenio colectivo con el DE acreditó que en las reuniones que tienen cada dos semanas con el actual secretario  no lo ven tan apercibido por traer el tema de las escuelas chárter como lo estaba el anterior secretario, que sí lo llevaba a la mesa de conversación.

Al rechazar la  implementación de escuelas chárter y las escuelas municipalizadas, la  Federación de Maestros de Puerto Rico (FMPR) también hizo un llamado a que derogue la Ley 85-2018.  En particular, en  comunicado de prensa la organización magisterial denunció la pretensión del alcalde de Ponce, Luis Irizarry Pabón, de junto a un artista urbano llamado Jowell comenzar  el proceso de  apertura de una escuela privatizada en dicho pueblo, bajo el modelo de municipalización de  escuela alianza.

“Durante décadas, la FMPR ha denunciado que este tipo de escuela no persigue otro objetivo que el lucro mediante el robo del presupuesto destinado a las escuelas, y en el caso de las escuelas municipalizadas, es uno de los vehículos para continuar con la politiquería rampante en el proceso educativo”, denunció la organización que agrupa también a parte del  magisterio del DE.

El vicepresidente de la Federación, Edwin Morales, calificó de una vergüenza que se esté planteando abrir escuelas de este tipo, “mientras a muchísimos de nuestros planteles le falta lo más básico para dar un servicio de excelencia, desde una fotocopiadora hasta simplemente papel”.  Precisó que pese a que el DE cuenta con un  presupuesto de más de $5 billones, las escuelas siguen sin los recursos necesarios para ofrecer una educación de calidad.

Agregó que de parte de la Federación han  planteado en innumerables ocasiones la necesidad de ampliar la oferta académica para tener un currículo llamativo y enriquecedor que genere interés en nuestros estudiantes. “Sin embargo, esto no se puede hacer a costillas de seguir desmantelando nuestra educación pública, dejando de asignar los recursos adrede, para otorgarlos a estos quioscos que a la larga terminan convirtiéndose en un nido de saqueo y corrupción”.

La Federación recordó que  la ley que permite este tipo de escuelas  fue impulsada y aprobada por el gobierno del depuesto Ricardo Rosselló, su secretaria del DE y ahora convicta por corrupción, Julia Keleher, y el también convicto por corrupción, el exsenador y alcalde de Yauco, Abel Nazario.

Los portavoces de la FMPR estiman que la mayoría del interés en la privatización ha provenido de colegios privados que están montando sus negocios, desangrando el presupuesto del DE  y robándose la matrícula del sistema público de enseñanza. “Ahora se impulsa esta otra modalidad, que representa un descaro al país, de cerrar escuelas para volver y abrirlas privatizadas y seguir quitándole matrícula a las escuelas existentes” indicó la educadora.

La Federación hizo un llamado al magisterio y a las comunidades a organizarse para luchar y detener este proceso de privatización de escuelas desde donde sea. “También hacemos un llamado a los artistas que bien quieren contribuir a la educación de nuestra niñez, a no prestarse para validar este modelo de saqueo de fondos públicos en nuestras escuelas ni lavarle la cara a quienes perjudican al pueblo con políticas que afectan a la gente humilde”.

Con el mismo énfasis hicieron un  llamado a los legisladores para que detengan la implementación de este modelo de negocio en medio de la crisis educativa que persiste a pesar de esta ley 85. “La privatización de escuelas la tendremos que detener desde la calle tomando las acciones concertadas que sean necesarias”, concluyeron los líderes de la Federación de Maestros.

 

Listado de Escuelas Alianza (según el DE)

Christian Military Academy – Vega Baja

Academia de Ciencias y Tecnología – Bayamón

Escuela Camino al Éxito – Yabucoa

Escuela Pública Bilingue Cacica Yuisa – Loiza

Escuela Superior Rosalina C Martínez – Guaynabo

LEAP STEAM + E Academy of San Juan – San Juan

Escuela Especializada en Ciencias y Tecnología – Montellano, Rio Piedras

Escuela del Deporte – San Juan

 

 

Editorial – A ritmo vertiginoso la entrega del país a manos privadas

Hotel Normandie. Foto por: Esteban Gómez

 

 

Un golpe tras otro. Como si quisieran mantenernos aturdidos para que casi no podamos reaccionar. Así se suceden los tratos y contratos que traspasan o arriendan propiedades del pueblo puertorriqueño a las manos veloces de los “empresarios de la Ley 22 (60)”, nombre legal con el cual el Gobierno de Puerto Rico ha bautizado la práctica de la evasión contributiva que, en nuestro país, es cobijada bajo el manto de “incentivos económicos” para multimillonarios extranjeros. El caso más reciente es el del Parque Sixto Escobar en el sector de la Playa del Escambrón, ahora objeto de un contrato de arrendamiento entre el Municipio de San Juan e Ishay Group, propiedad de un empresario de nombre Ezra Ishay. En el contrato se arrienda por 30 años (pero todo indica que podrían ser más) el uso de los terrenos del Parque Sixto Escobar  para  construir un estacionamiento de huéspedes y otras amenidades para el hotel Normandie, propiedad de Ishay, que es inmediato al predio donde ubica el parque.

El Parque Sixto Escobar es un monumento arquitectónico e histórico de mucho valor para nuestro pueblo y aún conserva un uso práctico como espacio para deportes para niños, y la celebración de eventos deportivos y recreativos. La Playa del Escambrón, aledaña al parque y al hotel, es de libre acceso público- como todas las playas de Puerto Rico- y un balneario altamente atesorado y utilizado por la gente de San Juan, pues constituye uno de los pocos espacios gratuitos de esparcimiento en todo el litoral costero de la Capital. Nada de eso pesó en el ánimo del Alcalde de San Juan, Miguel Romero, a la hora de arrendar para uso privado dicha propiedad pública. De hecho, la forma atropellada en que se acordó el contrato y los términos del mismo- en extremo generosos con el arrendatario y pobres para el pueblo de Puerto Rico- además de las mentiras  y medias verdades que han rodeado la narrativa oficial en torno al mismo, han levantado una masiva ola de protestas y oposición a que se continúe con este proyecto. A pesar de que el alcalde Romero ha insistido en que el arrendamiento de los terrenos del Parque Sixto Escobar no impedirá el acceso público a la playa, un examen de los planos del proyecto de construcción del estacionamiento demuestra que no es así. De acuerdo al plano, dicho proyecto se extendería mucho más allá de la estructura del hotel hasta el llamado Parque del Tercer Milenio, que es parte de la playa. También se conoce que Ishay Group pidió incluir en el plano, además del estacionamiento, varias áreas recreativas y acceso al mar, todo lo cual le ha sido concedido en el contrato firmado con el Municipio de San Juan. Así consta en la evidencia en detalles presentada a CLARIDAD y publicada en esta edición, por el grupo Escambrón Unido, que organiza la oposición ciudadana al proyecto de estacionamiento y al contrato perdidoso para San Juan y Puerto Rico firmado por el Municipio.

Este proyecto, así como la venta a empresarios privados de edificios de vivienda pública y otras propiedades de uso público en Puerta de Tierra y otras localidades dentro de la isleta de San Juan, son el ejemplo más reciente de la nefasta política de enajenación y traspaso de bienes públicos hacia manos privadas contenida en la llamada Ley 22,  la cual demuestra la decadencia creciente de los sucesivos gobiernos coloniales de Puerto Rico, bajo el binomio partidista PPD- PNP, los dos pilares que sostienen el despojo y la dominación colonial en Puerto Rico. Diseñada y aprobada bajo el gobierno de Alejandro García Padilla, del PPD, la Ley 22 ha ido cobrando cada vez más espacio bajo los gobiernos de Ricardo Rosselló Nevares, Wanda Vázquez Garced y Pedro Pierluisi Urrutia, todos del PNP. Sin embargo, hasta este momento, ninguno de esos gobiernos ha podido divulgar una lista de los logros alcanzados por Puerto Rico desde la implantación de la Ley 22, ni mucho menos han podido demostrar, con datos concretos, cómo dicho estatuto ha beneficiado y beneficiará al pueblo de Puerto Rico en métricas tan sencillas como la cantidad de empleos directos e indirectos generados, ni las pruebas del impacto social de la labor filantrópica o de las actividades de desarrollo económico y comunitario que dichos proyectos han generado, o dichos empresarios han llevado a cabo, y que justifiquen los incentivos tan jugosos que disfrutan. Lo que sí ha logrado la Ley 22 es levantar una bandera roja en el Servicio de Rentas Internas de Estados Unidos (IRS), que tiene unidades de agentes dedicadas  a investigar y analizar la conducta fiscal de los empresarios acogidos a la Ley 22, y los efectos del estatuto en los recaudos contributivos en las arcas del gobierno federal, que es donde verdaderamente le importa al Imperio que nos gobierna.

Peor aún, la voz se sigue regando como pólvora, en Estados Unidos y otros países, de que Puerto Rico se ha ido convirtiendo en un “paraíso fiscal”, y de que los gobernantes y oficiales de la Isla son dulces y dóciles ante los grandes empresarios, y que no hacen muchas preguntas, ni fiscalizan, ni exigen, lo cual atrae cada vez más a personajes excéntricos y altisonantes que llegan a nuestro país con las maletas cargadas de proyectos fantasiosos  y billetes, para comprar o arrendar todo lo que tenga valor, y de paso, obtener apertura y cobertura para su botín.