Inicio Blog Página 851

Brasil: Mirada crítica al panorama intelectual Parte II

Por Luis De Jesús Reyes

La Habana, Cuba

 

Apenas unas semanas separan a los principales candidatos presidenciales en Brasil de la primera vuelta de los comicios del próximo 2 de octubre. La campaña electoral avanza a trompezones en medio de un aumento en la violencia política en el país y las amenazas del presidente Jair Bolsonaro y sus seguidores de desconocer los resultados si llegase a ganar el expresidente y actual favorito Luiz Inácio Lula da Silva.

Las encuestas, una tras otra, siguen dando como favorito al líder del Partido de los Trabajadores (PT). Los últimos números de la encuestadora Ipec le dan una ventaja del 44% en intención de voto, frente a un 31% del actual mandatario Jair Bolsonaro. Con un distante 8% se encuentra el candidato Ciro Ferreira Gomes, del Partido Democrático Laborista (PDT). Las cifras son más que sugerentes, casi al olvido han quedado relegados los históricos partidos tradicionales de Brasil, un fenómeno que da cuenta de cómo la hegemonía política en ese país ha ido perdiendo terreno ante una población cada vez más dividida.

El periodista e historiador brasileño, Breno Altman, define esta coyuntura como una “crisis de la hegemonía burguesa”.

“Después de 2018, hubo un cambio en el comando del campo oligárquico burgués. Los viejos partidos de la burguesía, partidos liberales como eran el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), el Movimiento Democrático Brasileño (MDB) y otros partidos, al dar el golpe en 2016, perdieron el liderazgo del campo burgués conservador [que se movió] para una corriente neofascista representada por [Jair] Bolsonaro”, explica.

Esa corriente de la que habla Altman vio en Bolsonaro la encarnación de una figura nacional anti-establishment –como se había visto en Estados Unidos con Donald Trump– tras el cual reunir a la burguesía brasileña con miras a, “de una vez por todas, quebrar la resistencia popular de izquierda y acelerar la implantación de una agenda neoliberal”. Un proyecto de esta índole se había intentado ya, pero desde la década de los ’90 la resistencia popular brasileña había impedido la consolidación de modelos económicos como los de Chile o Colombia.

Explica el periodista que durante los gobiernos de Lula y Dilma Rousseff se emprendieron cambios en el modelo económico –cambios moderados, pero cambios al fin– que antagonizaron rápidamente con los intereses de la burguesía brasileña.

“Los gobiernos de Lula y Dilma fueron gobiernos de cambios moderados y de cambios lentos, de un modelo neoliberal hacia otro modelo de desarrollo [y] aunque fueran así, eran enemigos mortales para los intereses concretos de la burguesía que miraba la caída de su tasa de ganancia”, puntualiza Altman.

“Pero la burguesía y el gobierno –aclara– que sale del golpe de estado de 2016, que era el gobierno de esos partidos tradicionales de la burguesía, no tuvo capacidad de reorganizar el Estado, derrotar la resistencia, marginalizar la izquierda y garantizar la implementación de esa agenda”.

Y es que a pesar de haber logrado orquestar el golpe institucional contra la expresidenta Rousseff, el nuevo gobierno que se hizo con el poder se vio rápidamente envuelto en fuertes denuncias de corrupción, lo que abonó al despertar de una nueva lucha social contra políticas como la reforma de pensiones o la reforma laboral. Era en este contexto que Lula volvía a aparecer en las encuestas como favorito, panorama impensable para la élite brasileña que recurrió entonces a artimañas judiciales y falsas denuncias de corrupción contra el líder petista para llevarlo a la cárcel y favorecer la elección de Jair Bolsonaro en 2018.

Empero, hasta para la derecha más recalcitrante un presidente como Bolsonaro puede resultar molesto. Con su narcicismo estridente, su misoginia palpitante y su inclinada tendencia por la corrupción y el irrespeto a las reglas más básicas del quehacer político, el ultraderechista ha logrado lo que pocos dirigentes de su talla en la región: poner a girar en una misma órbita a la burquesía y las clases pobres.

“Bolsonaro ha sido incapaz en su gobierno de mantener la unidad de la burguesía. Él se ha transformado en un factor disfuncional, generador de muchas crisis, de mucho desgaste, de mucho aislamiento, de muchos problemas internacionales en las relaciones con los demás estados. Y esa situación ha provocado una división fuerte en el campo oligárquico burgués”, sostiene Breno Altman, para quien es más que evidente que el candidato del Partido Liberal (PL) ha dejado de gozar del apoyo de una gran parte de la élite social y económica.

Asegura el historiador que Bolsonaro “está aislado” y que “ha empezado a perder mucha fuerza política electoral”, en especial durante la pandemia de Covid-19. Vale recordar que su postura anti-vacunas, su desafío constante a la comunidad científica y sus teorías basadas en una especie de mezcla entre la teoría de la selección natural de Darwin y los elegidos de Dios le valieron no pocas críticas tanto dentro como fuera del país, en momentos en que Brasil veía fallecer a miles a diario por el virus.

Porque “el bolsonarismo implicaba una amenaza para el funcionamiento normal del Estado” y porque muchos vieron con temor el plan de Bolsonaro de “cambiar el régimen político de una democracia liberal a un estado policial” es que se comenzó a quebrar la complicidad que existía entre el conjunto de la burguesía y el mandatario.

Y en medio de este contexto, el 8 de marzo de 2021, Lula da Silva salió de la cárcel y poco después le fueron rehabilitados sus derechos electorales, tras la desestimación de los cargos que pesaban en su contra. Desde entonces, el ajedrez político comenzó a cambiar.

BOLSONARO YA NO LE SIRVE A LA BURGUESÍA

“No tiene fuerzas en los medios de comunicación […] La gran burguesía lo ha abandonado, no sirve para sus negocios porque es disfuncional y generador de crisis”, dice Altman.

La imagen del presidente no solo se ha visto manchada por su pésima gestión de la pandemia. En más de una ocasión sus exabruptos le han valido el rechazo de la clase política tanto a nivel nacional como internacional. Para muestra un botón, en días recientes Bolsonaro acusó a su par chileno Gabriel Boric de “causar incendios en el metro” durante las revueltas en Chile en 2019. Las expresiones, ciertamente fuera de lugar y con alto grado de injerencismo político –algo poco común a este nivel de las relaciones internacionales–, gatillaron la respuesta del gobierno de Boric que respondió acusando a Bolsonaro de hacer declaraciones “absolutamente falsas” y de aprovecharse del contexto electoral para “polarizar” las relaciones bilaterales.

Tampoco se olvida cuando en 2019, el dirigente del PL se dirigió a la expresidenta Michelle Bachelet, a la sazón alta comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, al afirmar que “si no fuera por (Augusto) Pinochet, que derrotó a la izquierda en 1973, entre ellos a su padre, hoy Chile sería una Cuba”. El padre de la exmandataria chilena murió como consecuencia de las torturas recibidas durante la dictadura.

En las relaciones internacionales, gracias a la posturas de Bolsonaro, Brasil ya no cuenta con buenas relaciones diplomáticas con China, ni con Europa ni con la mayoría de los países latinoamericanos; incluso con Estados Unidos –país con el que tuvo cierto acercamiento durante la presidencia de Donald Trump– ha ido perdiendo las buenas migas desde la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca.

Este panorama internacional, unido a los crecientes problemas internos, tiene a Bolsonaro en “una situación de desgaste acelerado”, como lo plantea Altman, y al país sumido en una creciente polarización.

El fenómeno de la violencia política también mantiene en vilo al gigante del Sur. Bolsonaro, quien reiteradamente ha lanzado dudas sobre el sistema electoral electrónico, insiste en que desconocerá una posible victoria de Lula y ha llamado a sus seguidores a salir a las calles en caso de derrota. Para abonar al ambiente de inseguridad, desde 2019, el presidente ultraderechista ha emitido más de 30 decretos para facilitar la compra de armas y tenencia de armas de fuego entre la población. A inicios de septiembre, el ministro del Supremo Tribunal Federal, Edson Fachin, suspendió cinco de esas ordenanzas, como medida cautelar, citando el contexto de violencia política en torno a los comicios.

Para muchos, estas movidas antidemocráticas son un claro ejemplo de la desesperación de Bolsonaro ante la posibilidad –cada vez más cercana– de perder las elecciones. “No tiene otro instrumento que no sea el miedo […] hacer que la gente por miedo no vote a Lula”, es la estrategia que usa Bolsonaro, según Altman.

No obstante, “el pueblo puede no estar movilizado, pero no es estúpido”, asevera el periodista brasileño. Para él, un regreso a la presidencia de Lula da Silva es el único camino para retomar la senda de la democracia y el crecimiento, así como fortalecer nuevamente la lucha popular en Brasil.

“La victoria de Lula es la clave para abrir una nueva ventana a la lucha de clases en Brasil, para que nosotros podamos ayudar a construir en Latinoamérica una fuerte corriente contra el imperialismo, los monopolios, el latifundio, y reabrir la posibilidad de que las clases trabajadoras puedan ser protagonistas en la historia de nuestro continente”.

La espiritualidad subversiva de Frank Velgara

Por Padre Luis Barrios

Iglesia Santa Cruz

Ciudad de Nueva York

 

Frank amaneció en Santurce, un 24 de agosto de 1949 y anocheció en la ciudad de Nueva York, en el Bronx, el Condado de la Salsa, el 25 de agosto de 2022.

Desde esta reflexión parto del postulado de que no hay persona más muerta que la olvidada. Por lo tanto, si mantengo viva la memoria de esa persona entonces esa persona no está muerta. Esta es mi realidad con mi amigo, hermano, compañero y camarada Frank Velgara, quien se liberó de su cuerpo enfermo y por esto puedo decir: ¡Frank vive y la lucha sigue!

Mientras otras personas estarán hablando o escribiendo sobre la trayectoria política del Frank con todos los movimientos de esa descolonización e independencia para Puerto Rico, a mí me interesa hoy poder reflexionar sobre esa descolonización e independencia desde otra realidad que no se habla; su espiritualidad subversiva.  Esto sin restarle importancia a que fue y sigue siendo un gran independentista y socialista. Que quede claro, no hay ninguna contradicción entre ser un buen independentista-socialista y tener una espiritualidad subversiva. Ni mucho menos entre ser una persona atea y tener espiritualidad. Por todo esto hoy yo quiero reflexionar contigo sobre la espiritualidad subversiva de Frank, un ateo miembro activo de nuestra Iglesia Santa Cruz en la ciudad de Nueva York.

Permítanme aclarar algo desde el comienzo, Frank no era religioso y yo doy gracias a Dios que no lo era. Yo le tengo mucho miedo a las personas religiosas. El era muy espiritual.

El fundamento principal de la espiritualidad subversiva de Frank siempre lo fue la condición humana. Como Jesús se preocupaba por las personas y su situación. De aquí su gran trabajo por eliminar todo tipo de opresión política, económica, religiosa, social, cultural y podemos seguir mencionando. Lo conocí en los años de 1980 en protestas en la ciudad de Nueva York contra la brutalidad policial, los abusos de caseros, la violencia doméstica, la contaminación ambiental, el abuso contra personas inmigrantes, contra la baja calidad de educación, y la falta de servicios médicos adecuados para el pueblo. Y podemos seguir añadiendo. Pero asimismo esa espiritualidad de la condición humana la demostraba en la lucha por la independencia y descolonización para Puerto Rico, pero con un proyecto socialista. De esa manera no nos movíamos de un capitalismo extranjero a uno nacional.

Su espiritualidad subversiva siempre estuvo en contra del efecto narcótico de la religión que, en vez de despertar la conciencia del pueblo, organizarlo y movilizarlo hacia su liberación lo que hace es someterles. De aquí el que aprendí inmediatamente que en su espiritualidad subversiva Frank siempre estaba pendiente sobre qué clase de futuro vamos a construir.  Que quede claro, también estaba en contra del efecto narcóticos de unos grupos políticos que no adelantan la lucha de descolonización de Puerto Rico.

En donde mas profundo yo pude sentir la espiritualidad subversiva de Frank fue en la lucha por sacar la marina de Estados Unidos de Vieques. Porque esa espiritualidad se caracterizó por demostrar la interdependencia entre las transformaciones sociopolíticas y la espiritualidad. Para Frank la espiritualidad subversiva tiene que ver con el aquí y ahora, no con el más allá.

En nuestras reflexiones teológicas sobre la espiritualidad subversiva coincidíamos por un lado en definir a Dios como justicia holística (política, económica, social, sexual, cultural, etc.) y por otro lado que había que ir más allá de tratar de definir a Dios porque a Dios no se le define, sino más bien se le practica con acciones de amor radical. Por esto nos encantaba la frase del hermano y compañero Che Guevara: «Déjenme decirles, a riesgo de parecer ridículo, que el revolucionario verdadero está guiado por grandes sentimientos de amor. Es imposible pensar en un revolucionario auténtico sin esta cualidad…” Frank vivió y se liberó de su cuerpo como un verdadero revolucionario porque comprendió en carne propia lo que nuestro profeta Don Pedro nos sigue diciendo: La ley del amor y la ley del sacrificio no admiten la separación.»

Recuerdo una vez que se me acercó luego de una misa de apoyo a la Revolución Cubana. Yo había dicho que pertenecía al PCD (Partido Comunista de Dios) y esto lo conmovió. Cuando se me acercó le di una sonrisa y le pregunté que él que quería saber y con otra sonrisa me respondió: yo creo que yo también pertenezco a ese partido. Nos abrazamos y ese día descubrimos que ambos teníamos membresía. ¡La vida te da sorpresa!

En otra ocasión me preguntó sobre mi opinión sobre el Marxismo y casi se cae de nalgas cuando le dije que el fundamento principal del Marxismo no es el ateísmo sino más bien el humanismo de una espiritualidad subversiva. Ese día coincidimos que yo tampoco creía en el Dios que el no creía. Y toda esta reflexión se llevó dentro de una iglesia cuando estábamos hablando sobre derechos reproductivos de las mujeres y derechos de las comunidades LGBTQ. Porque en la espiritualidad subversiva de Frank siempre han existido tres dimensiones: solidaridad, compromiso y esperanza.

En otras palabras, la espiritualidad subversiva de Frank Velgara siempre se caracterizó y se caracteriza por ser una espiritualidad militante la cual se solidifica y se valida desde la comunidad hasta combatir el sufrimiento humano. Fue aquí con sus accione de amor solidario  que convirtió a la ciudad de Nueva York en su trinchera de liberación.  En esa militancia demostró con acciones que un mundo mejor es posible, solo tenemos que construirlo, aunque nos duela. Aquí Frank resucitó las palabras eternas de nuestra profetiza Lolita Lebrón: ¡no hay victoria sin dolor! ¡Gracias Frank!

Y recordemos, no hay persona más muerta que la olvidada; prohibido olvidar. ¡Frank sigue presente!

Cuando el horror transforma la realidad: Barbarian

Por Juan R. Recondo

“I cannot conceive any work of art as having a separate existence from life itself.”

—Antonin Artaud, The Theater and Its Double (traducido al inglés por Mary Richards).

En Annihilation (Alex Garland, EEUU/Reino Unido, 2018), un grupo de científicos van en una expedición a un espacio donde la realidad se transforma en algo totalmente nuevo. Dentro de este, las normas científicas que nos rigen se reinterpretan de maneras únicas. Así, cuando el personaje de Radek (Tessa Thompson) acepta entregarse de lleno a su nueva condición, gradualmente se cubre de vegetación y deviene lentamente en un arbusto humano. Lo más fascinante de la genial película es precisamente esa metamorfosis. Las transformaciones en el cine de horror son esenciales para demostrar el descenso al infierno de un personaje. Cuando pienso en este tema, me vienen a la mente los clásicos del género de body horror como The Fly (David Cronenberg, EEUU, 1986). Es doloroso ver al protagonista (Jeff Goldblum) perder el control de su cuerpo mientras se transforma en una mosca, metáfora de la angustia física de todos los afectados por el SIDA durante los ochenta por la cruel indiferencia del gobierno y la medicina. Sin embargo, no me refiero a la transformación física, sino a la de una realidad que coexiste con otra muy similar a la nuestra, en la que rentamos un Airbnb si viajamos, comentamos sobre nuestros planes con alguien mientras tomamos una copa de vino y nos entrevistamos para un posible nuevo trabajo. Pero al igual que en el caso de la metamorfosis de un hombre en mosca, esa realidad se contamina con el elemento de horror y de esta manera se torna en algo inefable que violenta nuestra existencia. Estas transformaciones convierten nuestro diario vivir en una surrealidad. Esto es precisamente lo que hace de Barbarian una película fascinante.

Para comentar sobre la trama de Barbarian, me voy a enfocar en el tráiler de la película, que pueden ver en línea. Sin revelar absolutamente nada de la historia, el tráiler nos prepara de manera efectiva enfatizando las conexiones entre esta y nuestra cotidianeidad. Una joven mujer, Tess (Georgina Campbell), llega una noche lluviosa a una casa que alquiló con Airbnb. Está en un solitario y aparentemente abandonado barrio de Detroit, Michigan. No es el sitio idóneo para encontrarse sola, pero en la casa ya hay otro inquilino, Keith (Bill Skarsgård). Por un error del sistema, ambos alquilaron el mismo lugar para las mismas fechas. Mientras los personajes discuten las posibilidades y pasos a seguir, estamos conscientes de que Barbarian es una película de horror. Vemos a un Keith quien se muestra cortés y cuidadoso con sus acciones porque sabe que Tess es una mujer sola en una situación de alto riesgo. Sin embargo, el público tiene el útil conocimiento de que Skarsgård es el aterrador Pennywise de IT y su secuela (Andy Muschietti, EEUU/Canadá, 2017 y 2019). Igual que Tess, nos sentimos incómodos y tememos por lo que posiblemente le espera. El tráiler resume ese intercambio entre Tess y Keith acompañado por la canción “Our House” de Crosby, Stills, Nash, and Young, que “romantiza” una normalidad hogareña de pareja. ¿Estará atrapada Tess con un asesino en serie? ¿Por qué coincidieron ambos en esa casa durante una noche lluviosa? ¿Qué habrá detrás de toda esta fachada de normalidad? Estas son las preguntas que no contestaré en mi reseña, ya que los vericuetos de la historia son inesperados y muy bien logrados.

Barbarian, escrita y dirigida por Zach Cregger, tiene influencias directas del trabajo de Jordan Peele, que en obras maestras como Get Out (2017), US (2019) y Nope (2022) combina magistralmente los elementos formales del cine de horror con comentarios políticos. Barbarian es una excepcional película de horror con un sutil comentario feminista. Tanto como en el trabajo de Guillermo del Toro, donde los humanos son hasta más destructivos que los monstruos que los aterran, Cregger comenta sobre los riesgos que enfrenta a diario una joven, los depredadores que se disfrazan de normalidad y lo humanizante del amor maternal (tendrán que verla para que se enteren). Pero insisto, para gozar del impacto de Barbarian, no lean más sobre la película. Vayan a gozar de cómo el filme resquebraja nuestra realidad al entrar en las oscuridades de la experiencia de una mujer.

No hay tanto pan

Por Néstor E. Rodríguez

Lejos de recurrir a la acostumbrada fórmula del recuerdo como acontecimiento a explicar en la escritura, los poemas de Alejandra Rosa apuntan a la remembranza como un saber íntimo y transformador. Este rasgo hace de su ópera prima poética: Levadura (2022), una obra notable. Al abrigo de estas agrimensuras, sobresale el motivo del pan trazando la cadencia del conjunto para plantar revelaciones: “Hay algo en el olor del pan recién horneado que siempre me recuerda cuán volátil, y a la vez seguro, puede ser un cuerpo fermentado”. Para Maurice Blanchot, “el sueño confina con la región donde reina la pura semejanza”. En los textos de Levadura la semejanza es esa “masa madre” productora de alquimias, la garantía de correspondencia con la materia de lo que ya no está y que se eterniza en el ahora de la inextinguible duración del poema y la memoria.

Ni Iglesia,

ni Dios;

pan.

una cicatriz no es una cicatriz

es un rostro, un miedo

una raíz

en nuestro taller,

las baterías del reloj

cultivaron raíces.

 

en el horno,

como en la tierra,

promesas de producción

abonan sustento

 

en un tiesto verde,

en una bandeja de metal,

la misma urgencia

 

la masa madre,

como el orégano,

acrecienta.

 

hablo con mi papá de pan

le digo viejo, no le gusta,

protesta.

en esta tertulia

no hay más lucha,

 

este activismo

mi primera teoría cuir,

nació en esta mesa

él, yo,

y una masa

transgénero.

 

el tiempo

es un ingrediente,

si no lo escuchas

se fermenta.

 

el país que nunca muere

es el que llevamos dentro

en el miedo al regreso

De Levadura (La Secta de los Perros, 2022)

Somos nacionalistas: En conmemoración de los 100 años del Partido Nacionalista de Puerto Rico

Por Wilma E. Reverón Collazo

Especial para CLARIDAD

“Cómo habremos de exigir que surja tan pronto un hombre capaz de sustituir a Don Pedro? Las cualidades que el reunía en su persona es un fenómeno que no se logra en muchas generaciones. Su mentalidad sobresaliente, su hombría, el magnetismo de su personalidad, su verbo claro y fogoso, su insuperable capacidad para la total abnegación y el sacrificio, es algo que ni su propio hijo puede emular. A nosotros nos sucede ahora como a los judíos del viejo testamento. Estamos esperando ese mesías que habrá de surgir algún día en nuestra patria. Cuando, ni quién será, aun no lo sabemos. Por ahora, a falta de un Don Pedro, lo único posible es lograr un pueblo unido e inspirado en ese sacro ideal de libertad que ha sido faro para la humanidad.” Oscar Collazo, Carta Wilma E. Reverón Collazo de 12 de abril, 1974.

Escribo esta columna en víspera de la conmemoración del natalicio de Don Pedro Albizu Campos, el 12 de septiembre de 1891 (aunque también de conmemora el 29 de junio de 1893), y en fecha cercana al centenario del Partido Nacionalista de Puerto Rico fundado el 17 de septiembre de 1922.

Ciertamente Don Pedro ha sido la figura que ha dominado el ideario independentista a lo largo del Siglo 20 y el Siglo 21. Todo el liderato independentista surgido en el Siglo 20 y el Siglo 21 parte de los principios, valores y verbo que nos legara Don Pedro. Todas las organizaciones independentistas que se han desarrollado desde la segunda mitad del Sigo 20, el Movimiento pro-Independencia (MPI), la Liga Socialista Puertorriqueña, el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), el Partido Socialista Puertorriqueño (PSP), el Congreso Nacional Hostosiano (CNH), el Nuevo Movimiento independentista Puertorriqueño (NMIP), el Movimiento Independentista Nacional Hostosiano, han partido de y cultivado la figura y el pensamiento de Don Pedro.

El hecho de que el Partido Nacionalista alcance a cumplir cien (100) años de fundación es muestra de la resistencia contra el colonialismo que se ha mantenido firme contra todos los embates que hemos sufrido como pueblo. No es poca cosa que la colonia más antigua del imperio más poderoso económica y militarmente haya mantenido vivo un movimiento de liberación nacional en lucha y resistencia por cien (100) años.

No es poco lo que hay que reconocerle al nacionalismo puertorriqueño. Sus sacrificios en la década de los 30 en la Masacre de Ponce, precedida por la Masacre de Rio Piedras. Sus gestas heroicas en la década de los 50 con la revolución del 30 de octubre, el ataque a Casa Blair el 1ro de noviembre de 1950 y el ataque al Congreso de Estados Unidos el 1ro. 1ro marzo de 1954.

Las mujeres tenemos que celebrar el sitial que le correspondió y la activa participación de nuestras luchadoras representadas egregiamente por Lolita Lebrón. Blanca Canales, Carmín Pérez, Juanita Ojeda y tantas otras.

Don Pedro fue también un dirigente aclamado por el pueblo trabajador como lo fue en su vocal apoyo a los trabajadores de la caña en huelga en 1933 al 1934.

El Partido Nacionalista con su accionar revolucionario reconociendo el derecho de los pueblos bajo el colonialismo a utilizar cualquier medio a su alcance en defensa de la patria y el derecho a la autodeterminación, influyó en los movimientos clandestinos que se crearon en las décadas de los 60, 70 y 80  como lo fueron las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN) que se organizó para llevar la lucha dentro de las entrañas del monstruo, los Comando Armados de Liberación (CAL) activa en la defensa de las luchas de los trabajadores en huelga, el Ejército Popular Boricua (EPB) dirigido por el Comandante Filiberto Ojeda y el Partido Revolucionario de los Trabajadores Puertorriqueños (PRTP) que surgió de una división en el  EPB, dirigido por Jorge Farinacci.

Asimismo, la defensa de los recursos naturales estaba presenta en el ideario nacionalista. Así lo explica Oscar Collazo López: “La contaminación del ambiente es un problema global. No solo los puertorriqueños están en peligro de muerte, sino la humanidad entera. El peligro para nosotros se hace más serio porque nosotros carecemos de soberanía. Los pueblos soberanos tienen medidas de defensa. Ahora mismo muchos gobiernos se han visto obligados a pasar leyes mucho más rígidas contra la contaminación ambiental porque sus pueblos han dicho: basta ya. En el caso nuestro se da la paradoja de que el gobierno que está llamado a protegemos es el mismo que se presta, en confabulación con las corporaciones extranjeras, a acelerar nuestra marcha hacia el cementerio. En Córcega, que es provincia francesa y como nuestro país una isla, la gente se paró en cuatro y ha obligado a cerrar nada menos que su compañía más grande de energía eléctrica, la Montedison, corporación italiana. Les estaba destruyendo sus playas y su industria pesquera con lo que allí llaman «le barre rouge» o sea un fango colorado que echaba la compañía al mar de sus residuos de petróleo.”

La defensa de la cultura puertorriqueña y de la lengua española ha sido parte fundamental de la gesta nacionalista y por ende del independentismo puertorriqueño.

De igual forma, el Partido Nacionalista fue el gestor original de la lucha a nivel internacional. “En el Siglo 20 Don Pedro Albizu Campos es el precursor del trabajo internacional a favor de la independencia de Puerto Rico. De las primeras tareas realizadas por él como miembro del Partido Nacionalista de Puerto Rico (PNPR) fue desplazarse a través de toda América Latina recabando apoyo para la independencia de Puerto Rico.  Entre 1927 a 1929 realiza su peregrinación hacia República Dominicana, Haití, Cuba, México, Perú y Venezuela. La denuncia de Albizu era una de contenido antiimperialista y bolivariano, advirtiendo la necesidad de liberar a todos los pueblos antillanos de la injerencia extranjera.  En abril de 1945 Albizu promueve la creación del Congreso Mundial Provisional de Naciones Dominadas, cuyo primer secretario fue Julio Pinto Gandía y más tarde el héroe nacionalista Oscar Collazo. Según explica Rosado, esta organización tenía como objetivo elevar el caso de las naciones mantenidas bajo regímenes coloniales a la Conferencia de San Francisco y reclamar la eliminación total del colonialismo. Es así como llega originalmente el caso de Puerto Rico a la Organización de Naciones Unidas (ONU). El Partido Nacionalista obtiene acreditación como organización no gubernamental (ONG) con derecho a un observador. La Srta. Thelma Mielke asume la representación del Partido Nacionalista ante la ONU hasta el 1950, cuando se le retira la acreditación a raíz de la revolución del 30 de octubre (Rosado, M., 2001).” (“Puerto Rico en la Agenda Internacional” Wilma E. Reverón Collazo)

Por todo lo anterior, por Oscar Collazo, Griselio Torresola, Irving Flores, Rafael Cancel Miranda, Lolita Lebrón y por el maestro Don Pedro Albizu Campos y sus discípulos y correligionarios destacados Juan Antonio Corretjer,  Juan Mari Brás, Gilberto Concepción de Gracia que ya no están con nosotros, y los que aún persisten Rubén Berríos y Heriberto Marín, celebremos y honremos que aún tenemos patria por la que luchar y que se aúpan nuevas generaciones que aun cuando no conozcan su historia con nombres y apellidos llevan en el corazón a Don Pedro y el amor a la patria.