Inicio Blog Página 87

Derrota aplastante de Estados Unidos en Asia Occidental

Un análisis de BBC News Mundo basado en imágenes satelitales reveló que al menos 20 bases y sitios militares de Estados Unidos en ocho países de Asia Occidental (Oriente Medio)  han sido destruidas o sufrieron daños graves por ataques iraníes. Ello evidencia una escala de destrucción mayor a la reconocida oficialmente por el Pentágono y la Casa Blanca. .

Los ataques, ocurridos desde finales de febrero, se dirigieron a instalaciones en Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Qatar, Kuwait, Irak, Jordania, Baréin y Omán.

Los ataques iraníes se han enfocado en destruir o dañar sistemas de defensa antimisiles THAAD, radares, hangares y aeronaves. Tres costosas baterías antimisiles THAAD resultaron afectadas en Emiratos Arabes Unidos (EAU) y Jordania.

El sistema THAAD (Defensa de Área de Gran Altitud Terminal, por sus siglas en inglés) es un escudo antimisiles móvil diseñado por Lockheed Martin para el ejército de los Estados Unidos, capaz de interceptar misiles balísticos de corto, mediano e intermedio alcance durante su fase terminal de vuelo. A diferencia de otros sistemas de defensa, utiliza tecnología cinética «hit-to-kill» (impacto directo), destruyendo las amenazas mediante la fuerza del choque a gran velocidad y sin necesidad de ojivas explosivas.

Cada batería opera de forma integrada con un costo aproximado de 800 millones de dólares y consta de los siguientes elementos principales: lanzadores en 6 vehículos pesados montados en camiones.Interceptores que portan 48 misiles en total (8 por cada lanzador) capaces de alcanzar velocidades de hasta Mach 8.2. Radar AN/TPY-2, un potente radar terrestre de exploración avanzada que detecta amenazas a grandes distancias. Estados Unidos opera ocho baterías del sistema de defensa antimisiles THAAD (Terminal High Altitude Area Defense), desplegadas en bases de todo el mundo y cuyo coste de fabricación ronda los 1,000 millones de dólares. Cada batería requiere una dotación de unos 100 soldados para su funcionamiento, mientras que los misiles interceptores que dispara cuestan alrededor de 12.7 millones de dólares por unidad.

En la Base Aérea Príncipe Sultán en Arabia Saudita, imágenes satelitales mostraron cráteres e infraestructura de costosas y estratégicas aeronaves dañadas. Irán evolucionó de ataques masivos a incursiones más quirúrgicas utilizando drones y misiles de alta precisión. 

La táctica consistió originalmente en saturar las defensas antiaéreas estadounidenses con miríadas de drones y misiles anticuados y obsoletos para, entonces, comenzar los ataques precisos y efectivos con drones y misiles más sofisticados, ya agotados los costosisimos  interceptores antiaéreos estadounidenses.  

Los ataques de Teherán a bases estadounidenses e instalaciones militares en Asia Occidental son en represalia por los ataques estadounidenses e israelíes en Irán y Líbano durante los últimos tres meses. 

Si bien la Casa Blanca ha afirmado repetidamente que el ejército iraní ha sido prácticamente aniquilado, los analistas señalan que los daños observados en las instalaciones estadounidenses sugieren que los contraataques de Teherán han sido más precisos y extensos de lo que los funcionarios estadounidenses habían reconocido anteriormente.

Estados Unidos ha intentado limitar el análisis satelital del conflicto solicitando a Planet, un importante proveedor, que imponga una restricción «indefinida» a las nuevas imágenes de Irán y la mayor parte de Oriente Medio. La empresa justificó la medida argumentando que quería garantizar que sus imágenes no fueran utilizadas «por actores adversarios para atacar a personal y civiles aliados y socios de la OTAN».

BBC Verify ha utilizado imágenes satelitales de otros proveedores internacionales, combinadas con imágenes antiguas de Planet, para rastrear los daños causados por los ataques iraníes. Las instalaciones se encuentran en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Qatar, Kuwait, Irak, Jordania, Bahréin y Omán. La cifra real podría ser mayor, ya que algunos analistas estiman que el número de bases afectadas podría llegar a 28.

Entre el valioso material dañado se encontraban tres sistemas de baterías antimisiles de última generación en las bases aéreas de Al Ruwais y Al Sader en los Emiratos Árabes Unidos y en la base aérea de Muwaffaq Salti en Jordania.

Asia Occidental se ha convertido para Estados Unidos en el nuevo Vietnam, y algunos advierten que es mucho más humillante militarmente para la decadente potencia militar estadounidense.  

Elogio de eros y del amor según el Cantar de los cantares

¿Qué son el amor y el erotismo? El Cantar de los Cantares de Salomón lo explica muy bien. No solo es un encuentro místico sino erótico, considerado poesía amorosa antigua como lo demuestran sus versos en los que se inspira Luis Palés Matos en la segunda versión de “Mulata Antilla” recogida en la edición crítica de Mercedes López Baralt: Con voces del cantar de los cantares/eres morena porque el sol te mira/Debajo de tu lengua hay miel y leche/ y ungüento derramado en tus pupilas. Otro autor del siglo XXI ha tomado como motivo este libro de la Biblia: Miguel Ángel Náter con su “Cantar de los cantares del amor oscuro”.

Tal vez Francisco de Quevedo y Lope de Vega definieron con certeza al amor en la arquitectura clásica de sus sonetos mediante la antítesis y la paradoja. Luego los poetas de estas “islas migajas”, como las ha llamado un sociólogo, lo repensaron y lo redifinieron como lo hicieron en sus poemas diversos poetas puertorriqueños/as de todas las épocas.

En los sesenta del siglo XX José Manuel Torres Santiago, miembro del grupo Guajana, se destacó por su poesía comprometida, lo que hizo que pasara desapercibida la poesía amorosa de su libro Canciones del amor y la delicia. Vicente Rodríguez Nietzche publicó el libro Amor como una flauta y otros textos sobre el tema.

En el archipiélago puertorriqueño la poesía circunda nuestras vidas, al igual que el mar, tanto en el mundo académico como en el letrado popular (es decir, de escasos recursos, pero poblado de neuronas que funcionan y con una interfaz veloz y profunda). Leer la poesía amatoria de José Mar҉a Lima nos transporta a una zona de nuestro cuerpo en la que solo habitan la poesía y el amor. Tal vez algún neurólogo la detecte mediante la tecnología de la inteligencia artificial (IA). De la poesía amorosa y vanguardista, imbuida por el surrealismo que signó la obra poética de Lima, son estos versos: En un día de abril urde el paisaje la pupila/sus nubes poco a poco teje la retina. Alta el ave del deseo…. De quien fuera su esposa, la poeta Angela María Dávila, tal vez surgieron estas letras y digo esto porque el poeta afirmó que había escrito el libro La sílaba en la piel con su colaboración:

Si me amas

dime con qué fuerza lo haces

Desde que estrella dime

O en cual morada;

Desde qué bóveda

Con cuanta lluvia o sol

Con cuánto, dime,

Olor a muerte o a excremento

Con qué pequeña lágrima

Con cuánta secreción.

En los setenta se destacaron las voces líricas de mujeres (no quiero decir femeninas por la ambigüedad que tiene el término hoy en día) como Liliana Ramos Collado con sus poemas homoeróticos, Etna Iris Rivera y Olga Nolla que por medio de un lenguaje más referencial que las poetas de las décadas anteriores dieron voz a las mujeres. En sus versos predominaba la sensualidad y un novedoso trato del cuerpo como se manifiesta en Clave de sol. Años más tarde, en el siglo XXI, Alexandra Pagán escribió siguiendo la ruta que había trazado Nolla:

Y te muerdo, te muerdo
Muerdo la axila, muerdo el cuello
Muerdo el labio que no diga nada
Tu voz, tu aliento, tu cuerpo
¿qué era lo que quería decirte?

.Edgardo Nieves Mieles, Alberto Martínez Márquez y otros miembros de la “generación soterrada”, nombre que les otorgó el poeta y abogado Luis Raúl Albaladejo en referencia a la poesía cultivada en los años ochenta, igualmente trabajaron la representación textual del amor y el erotismo. A esta producción poética la precedieron los escritores de la Revista Ventana, que igualmente abordaron esta temática amatoria y erótica. Sobresalió en ella la voz poética de José Luis Vega, autor de Solo de pasión. La corporalidad recibiría un nuevo trato, nuevos atributos. Hay que recordar que lo sexual es político. Sobre todo en el el reino de las redes que alambran cibernética y tecnológicamente el mundo contemporáneo. En él también habita la poesía. Esta “no gusta de la falsía ni de los trucos. Ama los números y la música, y algo sabe de magia”.

La praxis textual del siglo XXI inundó el campo poético con una escritura audaz y heterogénea que nunca abandonó el influjo de los ismos vanguardistas. Se han hecho varias antologías de poetas que han acogido nuevas y antiguas temáticas particularmente con otro tratamiento del cuerpo humano que toma en cuenta la diversidad sexual. Destaco las de Rubén Moreira. Antología de poesía puertorriqueña (4 tomos); Mayra Santos Febre, MAL(H)AB(L)AR (1997); Julio César Poll, Los rostros de la hidra, publicada en el 2008; la de Melanie Pérez Ortiz Los prosaicos dioses de hoy. Poetas puertorriqueños de lo que va de siglo (2014); Edgardo Nieves Mieles, Este juego de látigos sonrientes (Poesía puertorriqueña de siglo XX y comienzos de XXI) (2015). Quizás la poesía de Miguel Náter exprese con claridad los cambios lingüísticos y de ejes temáticos que se han manifestado en el siglo XXI y que pueden apreciarse en estas antologías:

Déjame desatar las violetas azules de tu carne.
Que tu lengua me nombre palabras en desuso.
Que tu lengua recorra como el ánsar salvaje
Mi huerto que destila un aroma a desnudo.

Es difícil comentar la poesía amatoria que se ha escrito en Puerto Rico porque la cantidad de poetas que trabajan el tema  es grande, una miríada de estrellas, y sus estéticas disímiles, pero los unen múltiples intersecciones y entrelazamientos.

SIN EVIDENCIA EL DIAGNÓSTICO DEL “TASK FORCE” QUE CREÓ LA REFORMA DE PERMISOS

Por Luis Joel Méndez González

De los catorce integrantes del Task Force creado por la gobernadora Jeniffer González Colón para hacer el informe que dio pie al propuesto , ninguno cuenta con preparación académica en Administración Pública, Topografía o Ciencias Ambientales, algunas de las áreas esenciales para cualquier reforma de permisos, según expertos consultados y ponencias sobre el proyecto revisadas por el Centro de Periodismo Investigativo (CPI).

Guías y estándares internacionales de construcción y permisos revisados por el CPI también reiteran la importancia de incluir profesionales de diferentes disciplinas, incluso a las comunidades, en las diferentes etapas de las reformas al sistema de permisos. Entre las disciplinas comúnmente involucradas y recomendadas por entidades como la , el  y el  están el Derecho Administrativo, Administración Pública, Política Pública, Gestión de Proyectos, Economía, Ciencia de Datos, Sistemas de Información, Tecnología de la Información, Ciencias Geoespaciales, Ciberseguridad, Planificación y Uso del Suelo, Ingeniería, Ciencias Ambientales, Geología y Agronomía, entre otras.

En el Task Force de Simplificación de Permisos creado por la Gobernadora priman los abogados. Hay ocho, pero ninguno es especialista en derecho administrativo, constitucional o ambiental, especialidades que habrían sido esenciales para la confección del informe que dio paso a la pieza legislativa que propone un nuevo Código de Permisos que elimina protecciones ambientales y da prioridad al aprovechamiento de la propiedad privada. Al grupo también pertenecen profesionales con múltiples preparaciones, como cuatro en administración de empresas, dos en geografía, dos en economía, tres en planificación y tres en ingeniería.

“Tenemos una mezcla de gente que tiene mucha experiencia trabajando con temas de permisos, y gente joven, que algunos vienen del sector privado, y que tienen una visión de cambio”, dijo la Gobernadora cuando presentó el , el cual publicó a finales del año pasado un  con recomendaciones para reformar el sistema de permisos.

Entre los representantes del Gabinete Ejecutivo en el Task Force está Francisco Domenech Fernández, secretario de la Gobernación y director de la Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal (AAFAF), quien  experiencia profesional relacionada con procesos de permisos, planificación o protección ambiental. Domenech es abogado y ha sido asesor legislativo y cabildero.

Como parte del equipo gubernamental también fue integrante del Comité Sebastián Negrón Reichard, renunciante secretario del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC). Su trasfondo es en economía y derecho, y tuvo experiencia como asesor de la alcaldesa de Boston en las áreas de desarrollo económico y reforma de permisos. De igual manera, formaron parte los abogados Norberto Almodóvar Vélez y Hector Morales Martínez, exdirector de la Oficina de Gerencia de Permisos (OGPe) y presidente de la Junta de Planificación (JP), respectivamente.

Los demás integrantes son principalmente funcionarios de agencias del gobierno central y de gobiernos municipales. No se incorporó en el Task Force a académicos ni asociaciones profesionales, expertos o entidades que se han dedicado a la investigación y la fiscalización de los procesos de permisos.

Los proyectos de permisos, 1173 y 1183, del presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz y de la gobernadora González Colón, se fusionaron y dieron paso a un , 793 páginas, presentado el pasado 23 de junio para crear un nuevo Código de Planificación y Permisos. La votación sobre el proyecto fue  para la siguiente sesión legislativa que inicia en agosto.

El profesor Urayoán Jordán Salivia, de la Escuela Graduada de Administración Pública de la Universidad de Puerto Rico, indicó que para una reforma de permisos integral y balanceada habría sido conveniente contar con expertos en participación ciudadana, gestión ambiental y política pública.

“Hay que tener en cuenta que los sistemas de permisos no son solamente legales o técnicos. También son procesos gubernamentales que requieren coordinación entre las agencias y velar por que se protejan valores públicos como la transparencia y la rendición de cuentas”, dijo el también ex presidente de la Asociación de Administración Pública. “Además, se debe mantener un enfoque centrado en el interés público y el bien común”, agregó.

Jordán Salivia dijo que una persona capacitada en la Administración Pública habría aportado una visión más sistémica al diseñar e implementar las reformas en asuntos públicos.

El geógrafo, planificador y consultor de desastres Marcos Quiñones Otero coincidió en que el Task Force de Simplificación de Permisos carece tanto de la diversidad de conocimientos necesaria para adoptar una perspectiva interdisciplinaria como de la pericia requerida para reestructurar los procesos de planificación y permisos.

“El enfoque que se le da a esta reforma de permisos es uno en el que solamente se utilizaron profesionales específicos, de unas áreas, sin tomar en consideración lo abarcadora de esta reforma”, dijo Quiñones Otero.

El geógrafo añadió que los datos científicos son vitales para elaborar política pública coherente y efectiva.

La creación de un Código de Permisos que recopile las disposiciones relacionadas a la otorgación de permisos fue una de las recomendaciones del Task Force. El Proyecto de Administración 114, que propuso inicialmente el Código de Planificación y Permisos, es “” del informe final del Task Force de Permisos, dijo la Gobernadora.

“Este código sería un instrumento legal que consolide en un solo cuerpo normativo todas las leyes que delegan funciones de evaluación y otorgación de permisos a distintas agencias”, dice el . “El Código de Permisos permitiría armonizar estas disposiciones, uniformar la nomenclatura utilizada, eliminar contradicciones e inconsistencias, aclarar competencias y establecer reglas coherentes que estandarice la experiencia de la ciudadanía al interactuar con el sistema de permisos”.

Estudios fuera de contexto y de dudosa reputación

El análisis del Task Force de Simplificación de Permisos se basó en apenas dos informes para justificar sus recomendaciones. Además, ambos fueron sacados de contexto o están sesgados ideológicamente.

En el Informe del Task Force se citan datos de la organización conservadora Fraser Institute, que  como la jurisdicción con peor “libertad económica” en Estados Unidos. Este concepto refiere a la promoción de una economía de mercado sin regulación, la reducción del tamaño del Gobierno y la priorización de la propiedad privada, y es  por Fraser como la capacidad de trabajar, comerciar y disfrutar la propiedad privada con la menor cantidad de restricciones posibles, excepto las necesarias para salvaguardar los derechos de los demás.

Fraser Institute ha sido criticada por  información falsa acerca de la crisis climática e  la privatización de servicios esenciales en otras jurisdicciones del hemisferio. El , organización que ha participado en foros locales sobre el sistema de permisos junto a la coordinadora de Eficiencia Gubernamental, Verónica Ferraiuoli Hornedo, también utiliza los informes de Fraser Institute para respaldar sus puntos de vista. El Informe del Task Force cita otro documento del  Group en el que Puerto Rico se posiciona como el 143 en el mundo (de 186) en términos de facilidad para obtener permisos de construcción, en contraste con la posición 24 de Estados Unidos. El informe menciona erróneamente que Estados Unidos está en sexta posición.

El planificador ambiental y miembro de la Coalición Pro Corredor Ecológico del Noreste, , denunció en la ponencia que presentó a la Asamblea Legislativa sobre el proyecto para el nuevo Código de Permisos que “el Informe del Task Force es uno falto del mínimo rigor, con premisas infundadas y fuera de contexto, que tergiversan los hallazgos de los dos únicos estudios a los que se hace alusión”.

“El PC1213 adopta la conclusión del Informe del Task Force para justificar y proponer las enmiendas contenidas en esta medida sobre la estructura normativa y de gobernanza en el sistema de permisos vigente en Puerto Rico”, agrega.

A juicio del planificador ambiental, el informe de World Bank Group no debió utilizarse para fundamentar una legislación de esta importancia porque la propia institución advierte que no puede garantizar la exactitud o certeza de los datos incluidos en su reporte.

El planificador resaltó que el informe, no solo evalúa el sistema de permisos como  único factor para determinar la facilidad para establecer y operar un negocio en algún país o jurisdicción, también utiliza otros nueve factores, que no fueron incluidos por el Task Force, para tomar esa determinación. Por ejemplo, el servicio eléctrico, el pago de impuestos, entre otros.

Asimismo, Rivera Herrera señaló en la ponencia que el Fraser Institute señala a Puerto Rico como la peor jurisdicción de Estados Unidos en términos de libertad económica. El planificador notó que, en el informe de Fraser, Haití está en mejor posición que la Isla.

“Dada la interpretación hecha en el Informe del Task Force sobre los hallazgos del Fraser Institute, habría entonces que concluir, erróneamente, que Puerto Rico debería adoptar el modelo de desarrollo de Haití para así alcanzar un nivel superior de libertad económica del que gozamos al presente”, planteó Rivera Herrera.

El Informe echa mano de métricas sobre el sistema de permisos en Puerto Rico, pero no detalla cómo se produjeron o de dónde provienen, señaló el planificador.

El análisis hecho por el Task Force se basó en permisos de construcción aprobados únicamente en 2023. Sin embargo, no precisa cuáles son las agencias a las que se hace referencia.

Sin fuentes metodológicas verificables

El planificador y presidente de la Sociedad Puertorriqueña de Planificación (SPP), Héctor Rivera Mercado, también cuestionó el Informe del Task Force.

“La SPP reconoce que ese informe identifica correctamente varios problemas operacionales del sistema actual: la fragmentación de los procesos entre múltiples agencias, la ausencia de integración tecnológica efectiva y la falta de criterios diferenciados por complejidad de los trámites”, destacó en su . “Sin embargo, [la SPP] tiene reservas fundamentales sobre el propio proceso del Task Force y sobre la forma en que sus hallazgos fueron utilizados para justificar una reforma de alcance estructural”, añadió.

El planificador señaló que el Task Force propone que sean menos los días de espera para tramitar proyectos prioritarios mediante una serie de cambios bajo el marco legal existente, lo que según Rivera Mercado demuestra que no es necesario derogar leyes para simplificar el sistema de permisos debido a que sus barreras son principalmente operacionales.

“La[s] exposicion[es] de motivos de ambos proyectos citan estadísticas sobre tiempos de trámite y atrasos sin identificar fuentes metodológicas verificables”, dijo Rivera Mercado, quien citó una encuesta hecha por la Sociedad Puertorriqueña de Planificación a 65 profesionales con un promedio de más de 20 años de experiencia, que reveló falta de confianza en la validez de las cifras utilizadas para justificar el proyecto.

“Nuestra encuesta de opinión no sustituye un estudio técnico, pero sí refuerza la necesidad de exigir mayor transparencia antes de aprobar una reforma que altera de manera sustancial la forma en que se practicará la planificación en Puerto Rico”, lee la ponencia.

Reforma de permisos plantea un cambio “filosófico”

El Task Force contrapone en su informe las protecciones constitucionales de los recursos naturales y la propiedad privada.

El Informe propone un “reenfoque filosófico” en el que la política pública se redirija a “reconocer la importancia del derecho constitucional de los ciudadanos al disfrute de su propiedad y de los recursos naturales de nuestra Isla”. Aunque aparentan darle la misma importancia, el grupo de trabajo sugiere cambios a los controles previos al “desarrollo” y al ordenamiento territorial que impone el sistema actual de permisos para prevenir los daños ambientales.

“El Gobierno —en su ejercicio de Poder de Estado, al legislar o reglamentar sobre el uso de terrenos en Puerto Rico— tiene la obligación de permitir y promover que la ciudadanía pueda disfrutar de su propiedad, libre de interferencias o imposiciones irrazonables o inflexibles”, dice el Informe.

El grupo de trabajo sugiere que existe un desbalance de intereses que tiende a desfavorecer el disfrute de la propiedad privada y que los controles preventivos existentes son excesivos y problemáticos para el desarrollo económico y propone “la simplificación del proceso de cumplimiento ambiental”.

Recomienda seguir los modelos de desarrollo urbano de ciudades como Houston, y Miami. Sobre Houston menciona que “se guía por derechos de propiedad, la disponibilidad de infraestructura y acuerdos comunitarios”.

“Este sistema [el de permisos de Houston]— aunque no aplicable directamente en Puerto Rico— ofrece lecciones valiosas sobre respeto a la propiedad privada y cómo las decisiones de inversión pública pueden orientar el crecimiento urbano de manera más orgánica y menos regulada”, dice.

Siguiendo este “reenfoque filosófico”, el proyecto de ley para el nuevo Código de Permisos prácticamente elimina el rol de emisión de permisos de las agencias gubernamentales y reduce su rol a la fiscalización. El Task Force propuso que “los casos ministeriales se asignen automáticamente a PA (Profesionales Autorizados) debidamente acreditados, quienes estarán a cargo de su evaluación y adjudicación”.

“El sistema de permisos debe ofrecer certidumbre para quien invierte, agilidad para quien emprende y control para quien regula. Con lo propuesto confiamos en que nos movemos a un sistema proactivo, moderno y coherente con las necesidades actuales del desarrollo económico,” expresó el presidente de la Junta de Planificación, Héctor Morales, durante la presentación del Informe.

De acuerdo con el abogado ambiental y profesor retirado de la Clínica Ambiental de la Escuela de Derecho del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Río Piedras (UPR), Pedro Saadé Lloréns, esa interpretación explica por qué el Código de Planificación y Permisos de la Gobernadora de Puerto Rico “debilita seriamente y, en algunos casos, elimina protecciones ambientales, arqueológicas y vecinales, incluyendo la casi eliminación de la Planificación Ambiental”.

Saadé Lloréns explicó que, con el objetivo de materializar esa visión constitucional errada, las propuestas privilegian “a los intereses que se beneficiarán del PS 1183 (el Código de Permisos propuesto) al protegerlos del supuesto menoscabo de sus derechos de propiedad privada” mientras se “reestructura parte del Gobierno de Puerto Rico para concentrar en el DDEC, directa o indirectamente, innumerables poderes y funciones de reglamentación y permisos”.

Simplificación que reduce la evaluación ambiental

El fundador de la organización Ciudadanos del Karso, Abel Vale Nieves, dijo que el Código de Permisos ante la consideración de la Legislatura tendrá el efecto de ampliar la cantidad de proyectos que no tendrán que pasar por una evaluación ambiental, que es un mecanismo que considera el impacto significativo que un desarrollo tendrá sobre el medio ambiente.  

“La reforma no parte de una agenda de planificación ambiental, sino de una agenda de aceleración económica y reducción de fricción para proyectos, construcción, comercios y desarrolladores”, dijo Vale Nieves. “El problema es que en Puerto Rico muchas de esas fricciones son precisamente las protecciones ambientales, la participación ciudadana, los endosos del Departamento de Recursos Naturales, el Instituto de Cultura Puertorriqueña, la Junta de Planificación y la revisión judicial”, agregó.

La reforma, según el ambientalista y economista, se ha centrado en “desmontar protecciones ambientales porque esas protecciones son vistas por los sectores económicos promotores como el obstáculo principal al desarrollo rápido”.

Las recomendaciones del Task Force también incluyen dar la responsabilidad de velar por el cumplimiento de la política pública ambiental a los proponentes de los proyectos en lugar de los municipios o las agencias de gobierno. El grupo también recomendó ampliar los usos de los distritos de zonificación y calificación existentes tras estudiar los modelos de planificación de países como Nueva Zelanda y Japón.

El Informe, igualmente, sugiere actualizar el Plan de Uso de Terrenos (PUT), un proceso que ya .

“El Task Force recomienda que dicho proceso sea guiado por dos principios fundamentales: el principio de la intensidad de uso —que establece que la intervención gubernamental, los requisitos regulatorios y los procesos de evaluación deben ser proporcionales a la intensidad del uso asociado al proyecto propuesto— y el principio de predictibilidad que requiere que las decisiones se fundamenten en criterios claros y previamente publicados, eliminando la discrecionalidad excesiva y reduciendo riesgos de imparcialidad”, lee el Informe.

En el documento también se exhorta a hacer más sencillo construir en Suelo Rústico Común (SRC) y más difícil clasificar terrenos como Suelos Rústicos Especialmente Protegidos (SREP). Esta recomendación también se recoge en el  del presidente de la Cámara de Representantes Carlos “Johnny” Méndez Núñez, el cual flexibilizaría la construcción de viviendas en terrenos clasificados como Suelo Rústico Común.

“En la práctica, múltiples disposiciones del proyecto podrían dificultar significativamente que ciudadanos y comunidades puedan cuestionar actuaciones administrativas aun cuando existan dudas legítimas sobre impactos ambientales, riesgos territoriales o cumplimiento normativo. La participación pública no es una carga procesal”, alertó por su parte David Carrasquillo, planificador y director de la organización ¡Planifiquemos!

Carrasquillo indicó que para modernizar el sistema de permisos es necesario armonizar el desarrollo económico, las protecciones ambientales, la resiliencia climática, la participación ciudadana y la justicia territorial. Opinó que no se debería sustituir la planificación por rapidez ni la evaluación por automatización.

El planificador añadió que la reforma de permisos no responde adecuadamente a la realidad climática de Puerto Rico, como la erosión costera, el aumento del nivel del mar, el estrés hídrico, las inundaciones y el calor extremo. El término “cambio climático” no se menciona en el Informe del Task Force y en la reforma de permisos de la Gobernadora de Puerto Rico.

La Junta de Control fiscal y los derechos civiles

A diez años de la imposición de la Junta de Control Fiscal (JCF), la recién determinación del Tribunal de Apelaciones para el Primer Circuito en Boston (TA) que resolvió que la Junta no puede usar el Plan de Ajuste de la deuda (PAD) de Puerto Rico para bloquear demandas contra funcionarios públicos demandados en su carácter personal, es la mayor victoria en terrenos de defensa de derechos civiles que se ha logrado en la última década. Así lo catalogó Fermín Arraiza Navas, director Legal de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, siglas en inglés) capítulo de Puerto Rico.

En entrevista en el marco de los 10 años de la imposición de la JCF y lo que significa dicho ente en términos de los derechos civiles, Arraiza Navas, del saque afirmó que lo que nosotros llamamos la junta, porque el nombre se supone es una ‘Junta de manejo y supervisión’, pero es una junta de control realmente. En efecto la Junta sí constituye una violación a los derechos civiles y colectivos de nuestro pueblo.

Hay que repasar que la Junta se creó a base de una ley promulgada por el Congreso de Estados Unidos, la cual en la práctica sustituye al gobierno de Puerto Rico por siete integrantes que no fueron electos por el pueblo. “Empezando por ahí. Es una junta que se crea por decreto, por una orden de parte del presidente para que el Congreso actúe sobre la situación fiscal de Puerto Rico situación que responde a su vez al dominio colonial de Estados Unidos sobre Puerto Rico y la falta de supervisión de parte de la ONU sobre el manejo y administración del territorio que se supone sea en beneficio exclusivo de los habitantes del territorio, no de la metrópoli como ha ocurrido”.

El director Legal de ACLU apuntó a que aunque la JCF se supone represente al Estados Libre Asociado (ELA), en realidad; “No es otra cosa que un supra gobierno que se nos ha impuesto por unos grupos oligárquicos de EE UU. Hemos escuchado a distintos congresistas federales denunciar la situación de Puerto Rico en Estados Unidos como un problema de oligarquía y esto comenzó de mucho antes de que se promulgó la ley Promesa y se creó la JCF”.

Denunció que las decisiones tomadas por la Junta sobre el futuro de Puerto Rico son en beneficio de compañías multimillonarias de Wall Street, no es en beneficio de las y los puertorriqueños, determinaciones que, es obvio, crean una crisis económica y social mayor a la que teníamos sin que EE UU esté asumiendo su responsabilidad por el disloque económico y social que tenía el país y que se supone que Promesa viniese a remediar.

Al respecto señaló que hay que ver a Promesa como un elemento adicional en todo el organigrama colonial en que vive Puerto Rico. Desde los casos insulares se tiene en el 2016 el caso Sánchez Valle que confirma el carácter colonial del estatus político del país. Con posterioridad a esto cuando entró en vigor Promesa se llevó el caso de Aurelius que también llegó al Tribunal Supremo de EEU que reafirmó básicamente lo que son los casos insulares.

“Es decir Promesa viene a ser el jaque mate a todo el discurso aquel de que el proceso de 1953 para sacar a Puerto Rico de la lista de territorios coloniales había sido un engaño, Promesa lo que hace es que desenmascara la realidad colonial de Puerto Rico”.

Para el director Legal de ACLU es una contradicción el que Promesa se aprueba bajo una administración demócrata- del presidente Obama- y quien pide que se apruebe una ley de quiebra para Puerto Rico, que no existe para ninguna otra jurisdicción es el gobierno de Puerto Rico, bajo la administración de Garcia Padilla.

ACLU contra Promesa

Cómo llega ACLU a pleitear contra la JCF?

El licenciado Arraiza Navas, relató que a la ACLU le sorprendió que cuando se radicó la quiebra del gobierno central se comienzan a paralizar los pleitos de derechos civiles, porque no se puede crear una zona sin derechos civiles y Promesa lo que intentó fue precisamente hacer eso. La paralización incluyó pleitos de derechos civiles en Puerto Rico y pleitos radicados en el Tribunal Federal contra funcionarios en su capacidad personal. ACLU observó que esto es muy importante porque los funcionarios en su capacidad personal no pueden en términos generales estar protegidos por la quiebra.

Señaló que la JCF comenzó a impulsar medidas neoliberales de privatización en Puerto Rico y como parte de estas políticas neoliberales comienzan a paralizar y convencer a la Corte Federal de que estos pleitos contra funcionarios en su capacidad personal debían paralizarse.

Con el caso del juez Salgado Schwarz, (que demandó a la JCF por el recorte de las pensiones de la Judicatura) el TA confirmó el hecho de que aunque las demandas pro derechos civiles no sean contra el estado como tal sino contra los funcionarios en su capacidad personal debían paralizarse. El tribunal hizo la salvedad de que eso era para darle un respiro al gobierno.

“No obstante estamos hablando de que la ley Promesa se crea en el 2016 la decisión fue en el 2017 y desde el 2017 para acá se han paralizado cientos de casos de violación de derechos civiles. Cuánto tiempo hay que esperar para que se levanten estas paralizaciones. El país no sabe que son cientos no uno o dos como ha hecho saber ACLU”.

Desde el 2019 para acá dijo que ACLU comenzó a solicitar al tribunal que se levantaran las paralizaciones y no fue hasta que se aprobó el PAD que la corte de quiebra -se refiere a la federal- en Puerto Rico estuvo dispuesta a analizar los argumentos de la ACLU. Previo a eso los estuvo desestimando hasta que llevaron el caso de Jonathan y y Yadira, que es el caso que llega al TA. Acotó que este caso llega a Boston luego de que ya se había aprobado el PAD contrario a los pleitos anteriores.

El licenciado Arraiza resaltó que el otro paso que quería la JCF no era solo que se paralizaran los pleitos, sino que luego de aprobado el PAD se desestimaran. Esa es la controversia que ACLU ganó ante la jueza Swain -con el caso de Jonathan y Yadira- que no se limitó solo al caso de ACLU, sino que fue un poco mas allá y le indicó a la JCF en su opinión que tenia la obligación de notificar a todas las personas que tengan pleitos pendientes por violación de derechos civiles, notificar que sus casos deben continuar su curso, que se debe levantar la paralización y que ellos tienen derecho a continuar con sus reclamaciones.

“Ahí la Junta puso el grito en el cielo y acudió al TA es en esta argumentación en Boston que ACLU tuvo que defender la postura de la jueza Swain que es una consona con la protección de los derechos civiles en Puerto Rico con el acceso a la justicia para que no se desestimen estos casos, el Tribunal de Boston confirmó a la jueza Swain”.

El licenciado Arraiza Navas, coincidió que a la luz de lo que dice la ley Promesa, la JCF se ha arrogado más poderes de los que tiene y el caso de Jonathan y Yadira es el mejor ejemplo. Expuso que en términos de derechos civiles la JCF está ignorando el hecho de que cuando se demanda por violación de derechos civiles bajo la ley federal no se está demandado al estado y la Junta a quien se supone representa es al estado y quiere equiparar dichas demandas como si fuesen contra el estado y no lo son.

Aclaró que el estado tiene la prerrogativa de proveer al funcionario representación legal gratuita a través de la ley 9 que es una ley local, eso no significa que el demandado es el estado porque esta es una disposicion que el estado puede aplicar o no aplicar, son discrecionales. “Si el estado decide ponerle representación legal es una decisión que tomó el estado. Pero el demandado sigue siendo un funcionario en su capacidad personal, no está protegido por la quiebra”, recalcó.

Reiteró que a la insistencia de la JCF de presentar ante la jueza Swain que las demandas contra los funcionarios en su capacidad personal, se deberían desestimar luego de aprobado el PAD, la jueza le dijo que no. “Este es el primer caso en que se nos da la razón en cuanto a la importancia que tienen los pleitos de derechos civiles en nuestra jurisdicción y cualquier otra y que una quiebra no puede utilizarse como subterfugio para desestimar las demandas”.

El director Legal de ACLU denunció que de hecho eso es lo que ha estado pasando con la Policía, que “hace lo que le da la gana”. En una opinión muy personal atribuyó que desde la paralización de los pleitos de derechos civiles en el 2017 para acá lo que ha hecho es enviar un mensaje equivocado y peligroso a la Policía. “Hemos visto como por ejemplo Kilometro Cero ha documentado como han ido aumentado y proliferando las muertes de personas inocentes a manos de la Policía, con intervenciones viciosas en ciertos casos”.

Luego de la decisión del TA de este 12 de junio la JCF tiene 90 días para acudir al TS EE UU, si es que decide apelar. De no apelar la decisión del TA se hace final y firme y ACLU entonces notifica al tribunal los distintos casos para continuar con el descubrimiento de prueba.

“Esos son los caso que tiene ACLU hay cientos de casos que deben estar paralizados esperando por lo mismo. Yo creo que la decisión de Boston es una victoria muy grande diría que es la mayor victoria en términos de defensa de derechos civiles que se ha logrado en la ultima década. Estamos hablando desde que se aprobó Promesa de todas las batallas que hemos dado contra la ley Promesa y la Junta esta es la mayor victoria que hemos obtenido”.

Vale por último traer a la atención que el caso ante el TA la JCF fue representada por los abogados: Lucas Kowalczyk, Timothy W. Mungovan, John E. Roberts, Adam L. Deming, Brian S. Rosen, Mark D. Harris, del bufete Proskauer Rose LLP, el cual le ha facturado a la JCF cerca de $358 millones desde el inicio de la reestructuración de la deuda bajo la ley PROMESA. Esto incluye sus costos en el litigio de quiebra del gobierno central y las corporaciones públicas. Ademas este mes de mayo la firma presentó una solicitud final de honorarios y gastos por $179 millones por el trabajo especifico durante el proceso de reestructuración y confirmación del plan de ajuste.

Naciones Unidas: vital espacio de denuncia y reclamo

Hace apenas unos días, volvió a sesionar el Comité de Descolonización de la Organización de Naciones Unidas ( ONU) para escuchar los reclamos de individuos y organizaciones en Puerto Rico por la autodeterminación e independencia de nuestro país. La resolución aprobada por dicho organismo este año, la número 44, resume una larga historia que se remonta a la aprobación en 1960 por la Asamblea General de la ONU, de la Resolución 1514 (XV) que reconoció, condenó y denunció la existencia de la dominación colonial de unos países por otros, y exigió medidas inmediatas para transferir los poderes de la soberanía a pueblos y territorios bajo subordinación colonial. La erradicación del colonialismo y la autodeterminación e independencia de todos los pueblos del mundo es un principio consagrado en la Carta Magna de la ONU desde la fundación de dicho organismo en 1945.

Por eso, no es una pérdida de tiempo – como dicen los enemigos de nuestra independencia- acudir anualmente a la ONU a reclamar ese derecho inalienable de nuestro pueblo. Por el contrario, es una magnífica vitrina para reiterar ante el mundo que el gobierno de Estados Unidos miente cuando afirma que no tiene colonias. Que, por el contrario, el dominio colonial de Estados Unidos en Puerto Rico está hoy más enraizado que en los 50 años anteriores, a través de la Ley PROMESA y una Junta de Control Fiscal con poderes delegados por el Congreso de Estados Unidos que sobrepasan los recortados márgenes de acción de los gobiernos coloniales electos.

También es útil la vitrina para demostrar que un gran sector de nuestro pueblo rechaza la colonia y la anexión y que sigue vivo y militante el reclamo de soberanía e independencia para nuestro pueblo.

Poder ir a la ONU con voz propia es decirle al mundo que el pueblo puertorriqueño se considera a sí mismo como un ente separado y distinto de Estados Unidos en visión, carácter, cultura, e idioma- entre otras diferencias- y que, por lo tanto, tenemos derecho a exigir que el único organismo internacional con poder para hacerlo, la Asamblea General de la ONU, obligue al gobierno de Estados Unidos a actuar de conformidad con la Carta y principios de la ONU, e inicie un proceso que desemboque en la expresión final de autodeterminación y soberanía del pueblo puertorriqueño. Estados Unidos aparenta ignorar el asunto, pero, en el fondo, le molesta verse emplazado en un foro de tal resonancia.

Este año, cerca de 70 ponentes acudieron al Comité de Descolonización, en su mayoría entidades proponentes de la autodeterminación e independencia de nuestro pueblo. Por el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) compareció el Senador Adrián González Costa quien denunció la nueva ofensiva imperialista de Estados Unidos en la región de América Latina y el Caribe como “un retroceso histórico que amenaza a toda nuestra región y en nuestro caso ( el de Puerto Rico) demuestra la realidad que hemos vivido durante más de un siglo de dominio económico, social y político”.

Por su parte, la portavoz de Madres contra la Guerra, Sonia Margarita Santiago, resaltó que “ resulta incompatible con los principios de la Carta de la ONU que un territorio colonial sea utilizado para fines militares sin que su pueblo ejerza plenamente su derecho a la autodeterminación”. Añadió que aunque Puerto Rico no le ha declarado nunca la guerra a otro país, más de 200 mil puertorriqueños han participado en guerras de Estados Unidos, con más de 1,000 muertos y cientos de heridos y mutilados como resultado. Igualmente, denunció el uso de Puerto Rico para lanzar intervenciones militares contra naciones soberanas de nuestra región, como ocurrió el pasado 3 de enero en Venezuela, con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.

Por la Fundación Juan Mari Brás (JMB) compareció la economista en equidad y adaptación climática, Alejandra Castrodad, quien explicó y denunció cómo el colonialismo de asentamientos está profundizando la crisis en Puerto Rico. Explicó cómo se agudiza la desposesión, la enajenación y privatización de bienes personales y públicos, la importación a gran escala de alimentos y productos de consumo que crean inseguridad alimentaria, la precarización del acceso a la vivienda y la destrucción de valiosos recursos naturales y ambientales. Además, cómo promueve la concentración de poder en manos de grandes “inversionistas” extranjeros que obtienen influencia desmedida sobre las decisiones, las leyes y las elecciones en la colonia.

Luego de explicar la crisis estructural, institucional y moral creada por el colonialismo en Puerto Rico, el ponente del grupo Plan B afirmó que “ la independencia ya no constituye solamente una aspiración moral o ideológica: es la única alternativa viable para superar la crisis colonial”. La ponencia de Plan B recalcó también que en 2024 la independencia alcanzó el mayor respaldo de su historia y el movimiento independentista obtuvo resultados electorales sin precedentes.

Al igual que en las ocasiones anteriores, el Comité de Descolonización de la ONU aprobó la resolución reiterando el derecho inalienable del pueblo puertorriqueño a su autodeterminación e independencia, pero esta vez incorporando las particularidades señaladas por los ponentes sobre el momento actual. Además, el Comité nuevamente exhortó a la Asamblea General a dar el paso adicional de acoger la discusión del caso colonial de Puerto Rico en el pleno del organismo.

Este esfuerzo diplomático fue nuevamente liderado por la siempre solidaria Cuba, al que se sumaron Venezuela, Nicaragua, Irán y organismos mundiales y regionales como el Movimiento de Países No Alineados, la Conferencia de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC), y el Grupo de Amigos en defensa de la Carta de Naciones Unidas, encabezado por Rusia e integrado por una veintena de países.

Con su actuación de principios sobre la cuestión colonial de Puerto Rico, pese a las amenazas que sobre Cuba y su gente han lanzado el gobierno de Estados Unidos y su presidente, Donald Trump, el gobierno y el pueblo de Cuba y su representante ante la ONU, Ernesto Soberón Guzmán, se ganan el respeto, reconocimiento y gratitud del Movimiento Patriótico Puertorriqueño y de todo nuestro pueblo. Es de gran valor – sobre todo ahora que el imperio estadounidense se muestra tan abiertamente agresivo- mantener la puerta abierta a la independencia de Puerto Rico en la ONU, el espacio de encuentro más importante entre los países soberanos del mundo.