Inicio Blog Página 908

En Memoria: Una mirada breve de Carlos Lozada

Carlos Lozada. Foto provista por el autor

 

 Nos convocamos esta noche para despedir, a través de una mirada breve, al hermano, cantautor y patriota Carlos Lozada López.

Me dicen “El Amigo de la Trova”.  Soy animador y productor radial en Radio Universidad de Puerto Rico.  También investigo y recopilo información de la cultura musical latinoamericana con Puerto Rico de puntual.  Mi centro de investigación es la llamada Nueva Canción Iberoamericana.  Fue por eso que un día llegué a “La Leyenda”, al Grupo de Nueva Canción Protesta puertorriqueña, “Taoné” y llegué a Carlos Lozada, y desde entonces me convertí en su amigo y él se convirtió en objeto de investigación.

Carlos y Vilma Lozada.
Fotos provistas por el autor.

Me sospechaba la calidad humana de Carlos porque durante un tiempo le había perseguido, a él, a su canción, y su entorno musical-cultural desde una perspectiva histórica. Digo calidad humana, por lo sencillo y afectivo de su trato personal para con todos. Pero también por su profunda convicción de los procesos políticos y culturales de su amada patria. Sencillamente bueno, generoso, de esos que lo comparte todo, sin reservas, incluyendo su extensa experiencia artística-personal y “Don de Gente”.

El gran ejemplo queda en su padrinaje, voluntario, creativo e intenso, con el colectivo de los nuevos jóvenes cantautores del Taller Cé,  Taller de Cantautores Puertorriqueños.

Nos decía y les decía Carlos a ellos que “un artista se gana ese nombre de artista cuando le presenta  a su pueblo su obra. Su pueblo la recibe y la hace suya.  Y si eso se da, en el momento en que el pueblo la hace suya,  pues uno se ha ganado el nombre de artista.  Por eso canto”, nos afirmaba.

Nos ilustraba  Carlos que: “La canción de autor de hoy, más que nunca, tiene que rescatar y defender su espacio y cumplir con la responsabilidad de abrir caminos, invitar al pensamiento crítico, denunciar la injusticia y proponer soluciones, en fin, exaltar los más altos valores de la convivencia”.

Aconsejaba que: “a los jóvenes y no tan jóvenes que se están acercando a la canción por primera vez o nuevamente con una visión renovada yo les diría que pongan especial cuidado en el contenido de sus propuestas, eso es fundamental, la canción que dice cosas importantes, que propone alternativas que invita a pensar en lo humano con profundidad definitivamente que esa es la canción que se va a quedar en el alma de los pueblos y muchas generaciones después la van a seguir cantando. De eso podríamos dar un montn de buenos ejemplos, de canciones que se han quedado por siglos en la memoria de los pueblos. Que no caigan en la tentación de copiar esos modelos prefabricados que están hechos solo para vender discos.  Que son pasajeros. Eso es en el momento y después la gente se olvida, precisamente por lo hueco, por lo vacío,  Esos modelos que yo les llamo de espuma plástica. Que no caigan en esa trampa. Que pongan mucho, mucho cuidado en el contenido serio. No demos olvidar que siempre debemos pensar en los más altos valores de la convivencia. Si, seguimos haciendo canción.  Hay mucho que hacer y no podemos detenernos.  El Taller de los Duendes no tiene horario.  La belleza no admite más dilación. Al tiempo y al cansancio lo sustituyen metáforas inéditas en construcción.  En el Taller de los Duendes siempre hay vacantes porque siempre habrá un cielo que conquistar. Se admiten inconformes,  optimistas y  rabiosos contra toda mediocridad”

Ese era Carlos, el “Tío Charly”, para los que lo quisieron más.

Palabras pronunciadas en la Funeraria Manolín, Las Piedras, Puerto Rico, viernes 3 de junio 2022.

 

Editorial: Celebramos otro aniversario comprometidos con el Puerto Rico posible   

 

La historia de CLARIDAD es la historia del Puerto Rico colonial contemporáneo. Nacido en 1959,  justo antes del “boom” artificial de la Operación Manos a la Obra, este periódico ha sido testigo de excepción de los principales acontecimientos y vaivenes en esta colonia de Estados Unidos de América durante la segunda mitad del siglo 20 y estas primeras décadas del siglo 21. Cuando el 1ero de junio de 2022 celebremos 63 años de haber publicado por primera vez, rubricaremos nuestra larguísima trayectoria entre los medios de prensa de Puerto Rico y nuestra singularidad como un medio de prensa comprometido con la independencia nacional  y la justicia social para nuestro pueblo.

No puede hablarse de lucha anticolonial y de justicia social en Puerto Rico sin destacar el rol único que ha desempeñado CLARIDAD, por más de seis décadas, como plataforma de expresión para las distintas vertientes del movimiento patriótico, y de las fuerzas más aguerridas  del progreso y el cambio social en nuestro País.  Fue un rol que nació de nuestra misión como vocero del Movimiento Pro Independencia de Puerto Rico (MPI), luego Partido Socialista Puertorriqueño (PSP), lo cual marcó nuestro  trabajo de denuncia y confrontación  a la ideología colonial prevaleciente, y a las estrategias de dominación que ha utilizado  el imperialismo estadounidense en Puerto Rico. Por eso, en distintos momentos, en  CLARIDAD se vivió  la misma persecución y represión que las fuerzas de la colonia y el Imperio desataron contra el movimiento independentista, y demás sectores activistas,  en talleres y centros de trabajo, en las comunidades, en las escuelas y universidades, y contra las mujeres en lucha por sus derechos, contra las y los pacifistas que resistieron la militarización de Puerto Rico, o los ambientalistas que fueron los pioneros en la defensa del patrimonio natural y edificado del pueblo puertorriqueño. Las grandes luchas sociales que se despliegan en Puerto Rico hoy son derivadas de aquellas que se desarrollaron  en la tradición de activismo y lucha de masas que prevaleció en Puerto Rico durante el período álgido de los años  60, 70 y 80 del siglo 20.

Hoy, Puerto Rico es la colonia empobrecida y abandonada de Estados Unidos. El llamado “Estado Libre Asociado” fue desenmascarado por el propio gobierno de Estados Unidos como la farsa que siempre fue,  razón por la cual fracasaron las distintas estrategias económicas y sociales ensayadas durante los últimos 60 años, porque no respondían a las necesidades ni al verdadero interés  de Puerto Rico. Hoy, el país carece de un proyecto de desarrollo económico propio y  sostenible.  Lo que avanza son las privatizaciones, los contratos sesgados a favor de las grandes empresas, las leyes a la medida del gran capital,  y las estrategias de “paraíso fiscal” disfrazadas de incentivos para millonarios extranjeros y algunos locales. En contraste, para nuestro pueblo han aumentado  la dependencia, la emigración y las necesidades. Un 40 por ciento de nuestra gente vive en dependencia extrema de fondos del gobierno de Estados Unidos.  Las y los que trabajan y estudian, y quieren permanecer en el país, lo hacen en condiciones desfavorables  y con mucho sacrificio. Nuestros compatriotas en edades productivas se van por la válvula de escape de la emigración. La estructura fiscal de la colonia colapsó con el peso de la deuda pública, y el gobierno fue puesto en sindicatura por el Congreso de Estados Unidos bajo una ley de quiebras llamada PROMESA y una Junta de Control Fiscal, cuyas decisiones han empeorado  la vida de nuestra gente común.  En el ámbito político, los dos partidos coloniales-  Popular y Nuevo Progresista- se deshacen como carapachos carcomidos por la corrupción y la incompetencia. En resumen, la otrora  “vitrina del Caribe” de los tiempos de la Operación Manos a la Obra se ha roto en mil pedazos, y sus vidrios amenazan con cortar de raíz el flujo vital de lo que todavía nos queda de País.

A lo largo del tiempo, nuestro periódico CLARIDAD también  ha sufrido transformaciones, respondiendo siempre a las necesidades específicas de distintos momentos de nuestra historia. De semanario que siempre fuimos, pasamos a ser bi-semanario y luego un diario durante unos años.  Ahora, cuando la pandemia nos obligó a cesar la impresión semanal del periódico,  CLARIDAD también se ha transformado,  aprovechando las herramientas de la tecnología. En este momento, contamos con 3 versiones de CLARIDAD: una que circula semanalmente en nuestra página web, www.claridadpuertorico.com. Esta versión está abierta a nuestra lectoría en Puerto Rico y otros países. Exclusivamente para suscriptores, publicamos también una versión digital semanal en formato “issu”,  y una edición mensual impresa que se envía por correo.

La coyuntura actual de un Puerto Rico en irremisible deterioro hace imprescindible que CLARIDAD se renueve y sostenga, para que pueda seguir adelante como el medio de prensa que representa las más altas aspiraciones de nuestro pueblo, del movimiento patriótico y de las fuerzas progresistas de nuestro país. Un medio de prensa siempre comprometido con el fin del coloniaje y la creación de un nuevo Puerto Rico independiente, justo y sostenible para sus hijos e hijas de todas las generaciones.

 

La marea que va creciendo

 

CLARIDAD

ccotto@claridadpuertorico.com

Una Marea Verde constituyó la marcha en que feministas, organizaciones no gubernamentales, servidores de servicios de salud, de apoyo, de servicios legales, de derechos humanos, sindicatos, organizaciones políticas, académicas, artísticas y movimientos sociales se unieron en apoyo al derecho de cada persona a decidir sobre su cuerpo y en defensa del derecho al aborto.

La marcha estuvo enmarcada en la fecha del 28 de mayo, Día Internacional de Acción para la Salud de las Mujeres. Las y los asistentes se concentraron frente al antiguo edificio del Tribunal Federal de Estados Unidos en Puerto Rico en el Viejo San Juan. De allí partieron cerca de las tres de la tarde para subir por la calle Tetúan, detenerse en la Plaza de la Barandilla y continuar hasta el lado norte del Capitolio. Durante el recorrido, custodiado todo el tiempo por observadores del capítulo de Puerto Rico de Amnistía Internacional (AI), los asistentes pudimos sentir el apoyo de muchos transeúntes al enterarse de los motivos de la manifestación.

La salud de la mujer

La joven Grisaly Pedraza Izquierdo, portavoz de la Marea Verde y miembro de la campaña Aborto Libre Puerto Rico, que junto a otras organizaciones presentaron su oposición, expresó a CLARIDAD que el PS 693 pretende restringir el derecho al aborto a partir de las 22 semanas, lo que resultaría en que personas que necesiten hacerse un aborto por cuestiones de salud estén en una posición bien triste. “Hay veces que hay personas que están gestando en embarazos deseados, añorados, y que surgen situaciones médicas que les  impide completar ese embarazo. Estas personas serían las que más en riesgo estarían”.

Señaló que tanto los  argumentos como el proceso completo del proyecto en el Senado ha sido uno violento: “Quien tuvo la oportunidad de ver las vistas pudo notar la violencia con la que la senadora   —se refiere a la senadora Joan Rodríguez Veve, quien presentó el proyecto— expone sus puntos de vistas”. Pedraza Izquierdo censuró las alegaciones que esta ha hecho, de que  las motivaciones para que las  mujeres aborten en el primer trimestre son ‘nimiedades’, sin sentido,  porque están inconformes con el género del feto”.

“En la campaña Aborto Libre sabemos porque tenemos personas en nuestro colectivo que han realizado abortos, que asisten. Acompañado sabemos que las mujeres gestantes de la clase trabajadora no abortan por esas razones. Un aborto de esos cuesta miles de dólares”.

La joven maestra de Historia de nivel secundario defendió que  los procedimientos de abortos no son un problema en el país, que al contrario, el  problema que sí hay en Puerto Rico es que no es del todo accesible y que hay mujeres que necesitan hacerse un aborto y no pueden porque no hay una clínica cerca, porque no tienen el dinero e, incluso, porque piensan que no es legal. “Esas son las cosas a mejorar referente al aborto en este país. No es que no estén regulados, se realizan en clínicas, se realizan a mano de gente profesional. Tenemos que dirigirnos a una educación sexual integral, significativa a todas las personas y a mejorar los acceso a servicios de salud sexual y reproductivos”.

Un derecho humano más

 Entre los asistentes que dieron apoyo a la actividad se encontraban miembros del Comité Pro Derechos Humanos de Puerto Rico. A preguntas de CLARIDAD, su portavoz, el licenciado Edgardo Román Espada, destacó que la pertinencia del Comité en este asunto es que la intención del proyecto no es precisamente comenzar un proceso no de regulación, sino de la  abolición del derecho que tiene la mujer sobre su cuerpo.

“Los derechos humanos reconocen ese derecho. Nosotros tenemos el compromiso de proteger los derechos humanos, promoverlos, defenderlos, y creemos que en una manifestación de esta naturaleza donde fundamentalmente convocan las mujeres, nuestro deber es estar presentes y dar un apoyo a la causa y servir de voz en relación con el reclamo que tiene toda mujer de proteger su cuerpo”.

En esa línea, expuso que aunque el  derecho al aborto se ve como uno aislado, ningún derecho humano es un derecho aislado. Los derechos humanos todos están interrelacionados  y no solo  lo están, sino  que unos dependen de los otros, por lo que se tienen que ver siempre como un conjunto. Cuando se  limita un derecho humano, se tiene el efecto cascada sobre los otros derechos humanos. A nivel del plano internacional se ha reconocido que precisamente los derechos humanos deben verse de manera coherente, interrelacionados, interdependientes, ya que esa es una de sus características.

En el caso de Puerto Rico, abrir la puerta a esa negación sería un retroceso a lo que es un derecho reconocido por décadas, y  abre  la puerta  a que otros derechos adquiridos por la mujer, el hombre o incluso los niños estén de igual forma afectados, ya que se estaría abriendo el precedente de que el hecho de que el derecho sea reconocido no significa que sea respetado en el futuro, explicó.

La lucha para derrotar el PS 693

En tanto, la senadora por el Movimiento Victoria Ciudadana (MVC), licenciada Ana Irma Rivera Lassén, también presente en la manifestación, contestó a CLARIDAD en qué etapa se encontraba la medida. Indicó que en estos momentos, lo que debería estar pasando es que la Comisión de Vida y Familia, que fue la que presentó el proyecto, esté haciendo su informe. La Comisión de la Mujer debe estar haciendo el suyo, también. Explicó que son informes independientes y que de  no llegar a la misma conclusión se consideran por separado, aunque sean para el mismo proyecto.

En ese caso, el  Hemiciclo del Senado tendría que pasar por cada uno de los informes. El procedimiento es que la comisión que presenta el proyecto presenta su informe primero y dependiendo de lo que pase, se presenta el segundo. “Eso no quiere decir que el segundo informe no se pueda presentar como quiera, porque la segunda comisión tiene derecho a presentarlo. Así que sabremos lo que cada una de las comisiones piensa sobre el proyecto”.

La senadora Rivera Lassén trajo a la atención que tanto el PS 693, como otros muchos que se han estado radicando, cuando se ven en conjunto, la idea es que se retroceda: “Por eso es tan importante dar la voz de alerta, seguir luchando en contra de esos proyectos, seguir defendiendo nuestros derechos como los conocemos, sobre todo como el día de hoy, que estamos en el día de Acción Mundial por la Salud de las Mujeres. Por eso los derechos hay que seguir defendiéndolos  todos los días”.

Un servicio esencial

Mientras la doctora Yarí Vale Moreno, quien ha sido objeto de una campaña de difamación y agresión por parte de la senadora Rodríguez Veve, compartió que la experiencia en su práctica con el procedimiento de un aborto es que es un servicio de salud esencial.

“Lo  que quiero decir es que tanto como al cuidado prenatal, el que tenga la gente acceso, ¿por qué al aborto no se puede tener el mismo acceso que al cuidado prenatal, si es para preservar la salud de la mujer? Estamos luchando por algo que debe estar ya claro y por las experiencias previas que hemos tenido en nuestra historia antes de la legalización del aborto, donde las mujeres morían a consecuencia de abortos clandestinos. Desgraciadamente, estas personas no ven los números, las estadísticas, que hablan claro; y la ciencia, que está a favor, que fortalece y defiende lo que nosotros decimos”.

La doctora describió como una  desgracia el que los que quieren prohibir el derecho al aborto pongan la alternativa de la adopción para  obligar a una mujer a gestar cuando la mujer no quiere gestar, lo cual  representa un riesgo para su salud. Añadió  que los que favorecen la medida ni tan siquiera tienen la sensatez de considerar el aborto  para pacientes que han sido violadas o víctimas de incesto. “¿Cómo  es posible que se obstinen tanto cuando uno, que está viendo a diario a estas pacientes, sabe la necesidad que hay? Es atroz lo que se quiere con el proyecto, y no se puede permitir”.

Hizo referencia a la advertencia de la senadora Rivera Lassén de que hay otros proyectos pendientes atados al PS 693. Ese es el caso de un proyecto que pretende hacer cambios a las leyes de adopción del Departamento de la Familia, para facilitar que agencias privadas del exterior vengan a adoptar  menores de Puerto Rico. “Es una desgracia que sean tan cortos de mente, tan discriminatorios y tan no inclusivos, que no tienen un poco de respeto a la dignidad humana, a la dignidad de la mujer gestante que atendemos con mucho cariño y tratamos de atender día a día”.

En términos de la calidad de la práctica del aborto, la doctora Vale Moreno expuso que en Puerto Rico tenemos que las nuevas generaciones de estudiantes de medicina están viendo el proceso de aborto como lo que es: un servicio de salud pública. Y están siendo adiestrados  para llenar esos espacios que son muy necesarios. De hecho, en la actividad hubo un grupo de estudiantes de la doctora que expresaron su solidaridad. Ahora mismo, en Puerto Rico solo hay cuatro clínicas que practican este procedimiento, que no es cubierto por ninguno de los planes médicos. “Tenemos ese problema grande de salud pública frente a nosotros. Aun si no cambiaran las leyes, tenemos que cambiar las estructuras para permitir que ese servicio continúe”, afirmó.

La intimidad y la Constitución de Puerto Rico

Una vez se llegó frente al Capitolio los asistentes fuimos recibidos por el grupo de mujeres Barrileras del 8 M (en referencia al 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora). Luego de varias presentaciones se leyó un manifiesto en el cual se destacó la defensa del derecho al aborto como un servicio esencial de salud, el derecho a decidir sobre sus cuerpos de todas las personas, ya sean mujeres, personas trans o queer.

Se lanzó la advertencia a la Legislatura de Puerto Rico de que en caso que  el Tribunal Supremo de Estados Unidos revoque el caso de Roe vs. Wade y otros casos pendientes, en Puerto Rico existe el derecho a la intimidad,  expresamente incluido en el Artículo II sección 8 de la Constitución, y que este derecho no se limita a mantener asuntos en la esfera privada, sino que incluye la toma de decisiones sobre nuestros asuntos personales, íntimos y sobre nuestros cuerpos, por lo que  el derecho al aborto está cobijado bajo el derecho a la intimidad  por tratarse de un derecho constitucional fundamental.   Se reiteró que en el PS 693  no se expone ningún problema crítico que requiera restringir el aborto desde las 22 semanas en adelante.

No es fácil matar una nacionalidad

 

CLARIDAD

Bilbao, la hermosa ciudad vasca, está rodeada de colinas. En la cima de una de estas hay un pequeño parque al que se accede con rapidez gracias a un funicular. Entre los turistas que nos extasiábamos disfrutando la vista, que incluía a corta distancia el icónico edificio del Museo Guggenheim, muchos niños y niñas disfrutaban de un pasadía escolar. Era el momento de la merienda, la que disfrutaban sentados en pequeños círculos en amena charla, supervisados a distancia por dos maestras. Algo llamó particularmente nuestra atención: los niños y niñas, de entre cinco y seis años, hablaban entre ellos en euskera, el ancestral idioma del pueblo vasco.

Los abuelos de aquella tropa infantil crecieron durante la larga dictadura de Francisco Franco que hizo todo lo posible por borrar a la fuerza la nacionalidad vasca, entre otras cosas, prohibiendo la enseñanza del euskera y reprimiendo su uso. Sus padres, aunque tal vez nacieron luego de la muerte del dictador, difícilmente tendrán algo más que un conocimiento rudimentario, aprendido en el entorno familiar. Sin embargo, la generación que crece en el nuevo siglo rescata el idioma, demostrando la fuerza de una nacionalidad que ha sido capaz de superar el peor de los asedios. Porque el fascismo franquista fue un régimen totalitario, avasallador, que pretendió españolizar al trágala toda la península, borrando las nacionalidades bajo el lema “España, una”. En los niños del parque de Bilbao encontré un testimonio muy vivo de su fracaso.

Matar una nacionalidad no es tarea fácil, y en España, vascos y catalanes son los mejores ejemplos de esa capacidad de resistencia. Hace siglos que están allí, encuadrados dentro del estado español, enfrentando periódicos esfuerzos dirigidos a “españolizarlos” a la buena o a las malas. El más reciente, y uno de los más violentos, fue el del franquismo, que por más de cuarenta años trató de imponer la homogeneidad a la fuerza. Cuando, tras la muerte del dictador el asedio aminoró, las nacionalidades estaban golpeadas, pero seguían vivas.  Desde 1978, cuando se aprobó la constitución que todavía rige, mantienen una relación con el gobierno central muy similar a la de los estados de Estados Unidos y, desde ese marco legal, aprovechan cada resquicio de poder para afianzar su particularidad.

Bilbao es la ciudad más grande del País Vasco y por todos lados allí se respira europeísmo y diversidad (junto a una riquísima oferta cultural), pero no hay más que acudir una noche a los pequeños bares del “casco viejo”, donde se reúne gente joven un poco alejados de los turistas, para ver la proclamación de los símbolos nacionales junto a murales que recuerdan a los luchadores independentistas todavía prisioneros en distintas cárceles de España. También allí se escucha el sonido del euskera.

Sin embargo, como sucede en todos los países, es en los pequeños poblados donde se siente con mayor calidez la nacionalidad vasca, aun en los de la costa del mar Cantábrico que, por su belleza escénica, atraen una permanente legión de turistas. En las callejuelas que dan al puerto en Bermeo, Lekeitio y Getaria –tres pueblos que hasta hace poco tiempo vivían exclusivamente de la pesca- además del sonido del euskera, una gran cantidad de balcones exhiben banderas reclamando, en su idioma, que los luchadores encarcelados de ETA “vuelvan a casa”.

Mención aparte merece un pueblo que desde hace casi un siglo es un símbolo mundial de la barbarie de la guerra: Guernica. Lo que allí sucedió es ampliamente conocido, tanto por la enorme brutalidad del hecho mismo, como por el lienzo homónimo que días después pintó Pablo Picasso, considerado por muchos como su obra maestra. El 26 de abril de 1937, un lunes que antes era y sigue siendo día de mercado, cuando el pueblo de aproximadamente 16 mil habitantes se llena con visitantes de la comarca, Guernica fue arrasada por la aviación nazi actuando al servicio de Franco.

Todavía es difícil encontrar una explicación para aquel acto que no sea la maldad y el deseo de ensayar armas y tácticas de bombardeo, luego utilizadas en guerra que poco tiempo después azoló a Europa. Guernica es una pequeña ciudad de la campiña vasca, muy vinculada a la actividad agrícola del área. El único posible “objetivo militar” era una fábrica de armamentos que estaba a las afueras del pueblo y que, durante el intenso bombardeo que duró cuatro horas, nunca fue atacada, quedando intacta. La saña se centró sobre la pequeña ciudad y sus habitantes, primero con bombas dirigidas a demoler estructuras y luego con incendiarias.

Además de ensayar tácticas militares con seres humanos, Franco y sus aliados nazis tal vez buscaban dar un escarmiento a los vascos porque la pequeña ciudad era y es símbolo de su cultura. A lo largo de siglos, bajo el famoso “Árbol de Guernica”, un roble que se levanta frente a la Casa de las Juntas, los gobernantes vascos juran el cargo, incluyendo el actual “lehendakari”. Ese simbolismo, ejemplo de una nacionalidad muy viva y diferenciada, quería ser borrado.

Como fue arrasada y reconstruida, en Guernica no hay “casco viejo”, pero aún contiene una población alegre, trabajadora, que por las noches llena sus calles y plazas en ambiente de fiesta. Una de las calles que vi repleta de gente del pueblo un sábado en la noche lleva por nombre Picasso, en agradecimiento al maestro cuya obra es un permanente recuerdo de la barbarie.

Guernica es alegre, pero no olvida. Por toda la ciudad están los recuerdos de aquel evento, incluyendo un pequeño monumento al periodista británico George Steer quien, con sus crónicas sobre lo ocurrido publicadas en el Times de Londres, ayudó a derrotar la campaña de mentiras de Franco y los nazis para tratar de ocultar lo ocurrido. Desde 1998 opera el Museo de la Paz, que recuerda la tragedia. Visitarlo es una experiencia sobrecogedora. Su piso es de cristal y debajo del vidrio están los escombros que dejó el bombardeo. Mientras se avanza por cada sala, leyendo y viendo lo ocurrido aquel lunes 26 de abril de 1937, literalmente se camina sobre la ciudad destruida.

Mirada al País: Volvemos a afirmarlo, nosotras decidimos

Marcha sábado 28 de mayo. Foto por: Alina Luciano/CLARIDAD

 

Especial para CLARIDAD

 Cuando en enero de 2021 dio inicio la actual Legislatura, hubo alegría y esperanza entre los sectores que hacemos de la defensa por los derechos humanos una de nuestras principales banderas de vida.  El cerco del bipartidismo se rompió y tuvieron acceso a esa rama de gobierno compañeras y compañeros que comparten esa misma trinchera.  A las mujeres nos entusiasmó particularmente la elección de Ana Irma Rivera Lassén, Mariana Nogales y María de Lourdes Santiago, aliadas en las luchas constantes por la erradicación del discrimen, la violencia y las desigualdades que nos impactan.  Al mismo tiempo miramos con gran suspicacia y malos presagios la presencia en Cámara y Senado de las legisladoras del llamado partido “Dignidad” y no nos equivocamos.  Desde entonces y con la oportunista alianza de gente en los partidos de la política tradicional, no han cesado de promover proyectos para restarnos derechos, especialmente los relacionados con la salud sexual y reproductiva.

Ana Irma Rivera Lassén participa de la marcha Marea Verde. Foto Alina Luciano/ CLARIDAD

Hay cerca de una docena de propuestas que plantean la restricción del derecho a tomar decisiones sobre nuestros cuerpos, como es la terminación de un embarazo y otros relacionados.

Una de las medidas que más revuelo ha causado es el P. del S. 693 titulado “Ley para la Protección del Concebido en su Etapa de Viabilidad”.  Los socios de la propuesta de la Senadora Joan Rodríguez Veve son el presidente del Senado y del Partido Popular Democrático, José Luis Dalmau y el ex presidente del cuerpo y actual portavoz del Partido Nuevo Progresista, Thomas Rivera Schatz.  ¡Vaya trío!  A lo “sucusumuco” trataron de llevar al hemiciclo un informe positivo sobre la medida, sin la celebración de vistas públicas en la Comisión de Vida y Familia, comisión que Dalmau creó a la medida de la senadora para granjearse su respaldo a la presidencia del Senado.   La presión pública y la cobertura diaria de la prensa les obligaron a convocar las vistas.  Las organizaciones de mujeres, sectores defensores de los derechos humanos, así como entidades médicas y científicas impugnaron disposiciones del proyecto que responden a la arrogancia de la principal proponente de la medida.  Ella y quienes la secundan piensan que están por encima del derecho constitucional de las mujeres a su vida privada; que pueden sustituir el criterio científico y médico sobre la viabilidad de un feto fuera del vientre de la madre o persona gestante, sobre qué constituye una emergencia médica y cuál es el mejor procedimiento que debe utilizarse para terminar un embarazo.  De las vistas fueron excluidas entidades como el Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico, a pesar de que solicitaron participar.  El informe post vistas no ha sido presentado al pleno del Senado, pero es probable que obtenga los votos de mayoría en la nombrada Comisión de Vida y Familia.  El trato altanero e irrespetuoso hacia las personas deponentes fue denunciado, inclusive por el Secretario de Justicia, quien, dicho sea de paso, se opuso al proyecto, igual que lo hizo el Secretario de Salud.

La ofensiva para controlar los cuerpos de las mujeres, su proceso reproductivo y la capacidad y derecho que tenemos para decidir, se ha tornado más entusiasta con la  filtración pública de un borrador de opinión del Tribunal Supremo de Estados Unidos que, de convertirse en la posición oficial mayoritaria de aquel foro, podría derogar, casi medio siglo después de haber sido decidido, a Roe vs Wade.  Fue en esa histórica decisión que se estableció que el aborto está protegido por el derecho a la intimidad y, por lo tanto, tiene rango constitucional.  Sin embargo, el entusiasmo desmedido por la esperada revocación del politizado tribunal del norte, el cual está atiborrado de la mayoría republicana conservadora, no tendría por qué afectar el estado de derecho en Puerto Rico, si la determinación es dejar en los estados y territorios la regulación del aborto.  Recordemos que aquel foro se expresará sobre la constitucionalidad de una legislación del estado de Mississippi que prohíbe las terminaciones de embarazo a partir de las 15 semanas de gestación.  Si se confirmara lo establecido en el borrador filtrado, no se trataría de una orden que obligue a las jurisdicciones a hacer más restrictivo el derecho al aborto.  Contrario a lo que ocurre en la Constitución de Estados Unidos, el derecho a la privacidad en Puerto Rico está expreso en la sección 8 de la Carta de Derechos de la Constitución.  “Toda persona tiene derecho a protección de ley contra ataques abusivos a su honra, a su reputación y a su vida privada o familiar.”  Qué puede ser más privado que la toma de decisiones sobre la salud sexual y reproductiva, tener o no prole, cuándo hacerlo y si es necesario interrumpir un embarazo.

 

No cabe la menor duda de que las fuerzas retardatarias que se mueven en el edifico blanco de Puerta de Tierra, están salivando porque se resuelva el caso en Washington para así arreciar su agenda en contra de los derechos de las mujeres.  Todo esto, a pesar de la clara disposición constitucional sobre el derecho a la privacidad que tenemos, de la jurisprudencia interpretativa en el caso de Pueblo vs Duarte, resuelto por el Tribunal Supremo de Puerto Rico en el 1980, de que existe vasta regulación por el Departamento de Salud de las pocas clínicas que existen en la Isla que hacen terminaciones de embarazo y de no hay en el país un problema de salud pública con relación al aborto que justifique la agresiva intervención gubernamental que se pretende.  Cada cual tiene derecho a tener sus creencias ideológicas y religiosas sobre cuándo comienza la vida, pero no puede imponerlas a las demás, por más legisladora que sea o liderato político o religioso que ostente.  “Habrá completa separación de la iglesia y el estado”, dice la sección 3 de la Carta de Derechos de la Constitución de Puerto Rico.

La manifestación “Marea Verde por el Derecho a Decidir” que el 28 de mayo, Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, ocupó las calles de San Juan para llegar hasta el Capitolio, es un ejemplo de la resistencia a la cual tendrán que enfrentarse quienes intenten restringir derechos que son fundamentales para que las mujeres y personas gestantes tomen las decisiones sobre sus cuerpos y sus vidas.  Son muchos los sectores que se unen a todo esfuerzo por la reivindicación de los derechos humanos que, con lucha, militancia y, cuando han sido necesarias acciones legales, hemos alcanzado a través de los años.  No aceptaremos la vuelta a los abortos clandestinos que siegan la vida de mujeres jóvenes, negras, empobrecidas, de poblaciones vulnerables expuestas a la violencia de género, incluyendo el abuso sexual y que carecen de recursos y alternativas para evitar embarazos no deseados.

Lo que sí es necesario, pero para nada está en la agenda de quienes intentan restringir nuestros derechos, es la divulgación y educación sexual, la disponibilidad de métodos para la planificación familiar, la prevención de enfermedades de transmisión sexual y alternativas para las terminaciones de embarazo cuando las mujeres y personas gestantes decidan de manera in formada que es lo más conveniente para sus salud, en el más amplio sentido de la palabra, amparadas en su derecho a la privacidad.  Como sabiamente dijo la querida compañera Tati Fernós:“No podemos dejar que las fuerzas retrógradas echen para atrás nuestras grandes victorias”.