CLARIDAD
La instalación de sistemas de energía solar en Puerto Rico avanza a contracorriente de la política pública del gobierno de Jenniffer González de impulsar el uso del ‘gas natural’. Este hecho fue confirmado por el Instituto de Economía Energética y Análisis Financiero (IEEFA, siglas en inglés), en su reciente publicación La energía solar generada en los techos en Puerto Rico ya alcanza el 10 % a medida que la confiabilidad de la red sigue decreciendo.
El informe, de la autoría de Cathy Kunkel, está basado información sometida por el mismo LUMA Energy, de que a junio de 2025, cerca de 1.2 gigawatts (GW) en sistemas de placas solares en techos habían sido instalados en residencias y negocios bajo las regulaciones de medición neta de Puerto Rico.
De acuerdo a IEEFA, estos sistemas producirán más de 1.8 gigavatios-hora de electricidad al año. Se calcula, además, que con base en las cifras de ventas estimadas por LUMA para el año fiscal 2025 y los datos sobre la energía solar exportada a la red por sistemas bajo medición neta, estos sistemas fotovoltaicos instalados en techos residenciales y comerciales representan cerca del 10.3 % de toda la electricidad consumida en Puerto Rico. “Estas estadísticas no tienen en cuenta los sistemas desconectados de la red, lo que significa que la cantidad de electricidad suministrada de hecho por sistemas solares, probablemente, es todavía mayor”, se indicó.
La instalación de sistemas solares tuvo crecimiento durante esta última década y durante este último año. La instalación en residencias y comercios se ha sumado a la red a razón de casi 3,200 cada mes. Se proyecta que la cantidad de sistemas seguirá creciendo a un ritmo similar, alcanzando casi 2 GW de capacidad instalada para mediados de 2028.
IEEFA atribuyó este crecimiento, entre otros factores, a la baja confiabilidad en el sistema, que ha seguido deteriorándose en los últimos años, con métricas sobre la frecuencia y duración de las interrupciones en los sistemas de transmisión y distribución empeorando entre los años fiscales 2023 y 2025. “Estos indicadores son varias veces peores que el promedio de los Estados Unidos”.
Kunkel apuntó que es por ese motivo que aproximadamente el 83 % de los sistemas solares en los techos residenciales y comerciales cuentan con almacenaje de energía con baterías, de manera que puedan seguir operando durante los apagones. Estas baterías distribuidas también podrían servir de apoyo para la red. Esto permitió a LUMA este mes de julio despachar un promedio aproximado de 40 MW de energía durante las horas pico. La experta señaló que los sistemas de placas solares en los techos han contribuido a reducir los relevos de carga (apagones) durante las horas pico cuando la capacidad de generación central no es suficiente para cubrir la demanda total.
En la actualidad, el número de instalaciones residenciales es de sobre 163,000, es decir, un aproximado del 12 % del universo de clientes residenciales de Puerto Rico.
“Desafortunadamente, en lugar de promover la transición hacia una red descentralizada, el Gobierno de Puerto Rico está apostando por la generación central. En lugar de planificar y facilitar la instalación de sistemas de placas solares en los techos e impulsar la resiliencia de la isla ante tormentas severas en el futuro, el anuncio del Gobierno de una solicitud de propuestas (RFP, por sus siglas en inglés) para 3 GW de generación de gran escala favoreciendo el gas natural encadenaría a los puertorriqueños a décadas de infraestructura centralizada con la volatilidad de precios de la importación de combustibles fósiles”, concluye IEEFA.



