Ante el cierre del periódico La Perla, cronista excepcional de la vida ponceña

 

La crisis en todos los órdenes que vive nuestro país, afectando particularmente a ciertos sectores neurálgicos como los medios informativos puertorriqueños, ha provocado una nueva y significativa pérdida, con el  cierre del periódico La Perla del Sur. El costo de la crisis en los medios de prensa puertorriqueños, sobre todo en los de voz independiente y minoritaria, ha sido y sigue siendo enorme.

Tras el cierre de La Perla, perderán Ponce y el sur de Puerto Rico un cronista de excepción sobre la vida y la historia de dicha ciudad y región, a las que ha servido con bien ganado respeto, fidelidad y credibilidad por los pasados 40 años.

Además de su función informativa, los medios de prensa ejercen una función social, que en el caso de la prensa local y comunitaria, es un factor de orgullo y cohesión para la población a la que sirve. Tal ha sido el caso del periódico La Perla en Ponce, región de Puerto Rico con una larga tradición de medios informativos propios tanto impresos como radiales.

A través del tiempo, La Perla ha sido ese medio esencial que ha documentado la historia y micro historia de Ponce y el Sur con excelencia y seriedad, creciéndose en momentos de crisis, como tras el paso del huracán María o más recientemente, tras la racha de temblores que estremecieron dicha región sur, ocasionando daños humanos y materiales que aún persisten.

La Perla ha sido además taller de formación y trabajo para varias generaciones de magníficos periodistas, que ahora viven la incertidumbre que les provoca el cierre de su medio de trabajo y de vida.

En CLARIDAD, Periódico de la Nación Puertorriqueña, donde hemos enfrentado inimaginables retos en nuestra historia de 63 años, nos identificamos y solidarizamos con las y los compañeros del periódico La Perla, particularmente el compañero Omar Alfonso, su director y toda la plantilla de buenos periodistas y trabajadores que con tanta dedicación han servido largamente a las comunidades del sur del país. Gracias a ellos y a todas y todos los excelentes trabajadores de la información, que realizan su trabajo diario con profesionalismo y apego a la verdad, aún bajo las peores condiciones y circunstancias.

 

 

 

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