Zuleyka Morales Rivera, participante en la Flotilla Global Sumud, la Flotilla de la Libertad, regresó este sábado 18 de octubre a su patria Puerto Rico, siendo recibida en el aeropuerto Luis Muñoz Marín, en Carolina por activistas de Madres Contra la Guerra.
“Expresamos nuestro profundo orgullo y solidaridad con la boricua Zuleyka Morales Rivera, veterana de la Marina de Guerra de Estados Unidos, quien participó recientemente en la Flotilla Sumud, una misión humanitaria internacional que intentó romper el bloqueo impuesto por Israel a la Franja de Gaza, para llevar alimentos, agua y medicinas a una población víctima del genocidio más atroz de nuestro tiempo”, expresó, la portavoz de MCG, Sonia Santiago Hernández.
Morales Rivera fue una de las cientos de activistas interceptados por el ejército israelí, antes de que pudieran llegar a Gaza. Las y los detenidos fueron encarcelados y torturados en Israel por más de una semana. La liberación de la puertorriqueña fue posible por la intervención humanitaria del gobierno de la República Checa.
Nacida y criada en Puerto Rico, Zuleyka relató desde el barco que “la misión se siente muy surrealista; solo después de algunas horas me doy cuenta de la magnitud de lo que estamos viviendo”. Al recibir la invitación de un amigo para unirse a la flotilla, respondió sin titubear: “¡Por supuesto, tenemos que llegar a Gaza!”
Madres Contra la Guerra defendió que la decisión de Morales Rivera no fue impulsiva, sino nacida de una conciencia profunda de justicia y de reparación histórica. Como ella misma explicó: “Ingresé a la Infantería de Marina desde Puerto Rico sin plena conciencia de la opresión colonial; pero después entendí que estos sistemas están diseñados para ponerse en nuestra contra, y tenemos que hacer algo al respecto.”
Al compartir su experiencia con el público que la recibió, Morales Rivera describió que durante la travesía, se vivieron momentos de hermandad y esperanza: “En alta mar, desde barcos civiles nos gritaban “¡Palestina libre! ¡Palestina libre!”, y sentíamos una solidaridad muy fuerte entre quienes veníamos de 44 países distintos.”
También señaló que la tripulación estaba plenamente consciente de los riesgos: “Podemos esperar cualquier cosa de ellos, porque así son”, dijo sobre la posible reacción del gobierno israelí. Explicó que “realizamos reuniones diarias para ver escenarios de lo que podría pasar.”
Aun con ese peligro, Zuleyka reafirmó el sentido moral de la acción: “Cada día que pasa que no intentamos parar este genocidio perdemos parte de nuestra humanidad colectiva.”
Por su parte, Madres Contra la Guerra afirmó que el testimonio de Zuleyka Morales Rivera “es un espejo de dignidad y coherencia. Su paso de exmilitar a activista por la paz representa la conciencia que florece cuando se comprenden las raíces del colonialismo y la violencia. Desde Puerto Rico, colonia militar de Estados Unidos, decimos junto a ella: “¡Tenemos que llegar a Gaza, tenemos que detener el genocidio!”
La organización MCG, la cual ha mantenido por más de cien martes consecutivos una manifestación frente a las oficinas del consulado israelí en Puerto Rico en solidaridad con el pueblo palestino y en repudio al genocidio, reiteró su demanda al Gobierno de Puerto Rico a que se solidarice públicamente con “nuestra compatriota y que condene los actos de violencia y detención arbitraria cometidos por el Estado de Israel contra personas humanitarias de todo el mundo”.



